Eclesiología

¿Cuando Debe una Persona Dejar una Iglesia?

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La Siguiente pregunta fue hecha a John Macarthur, Jr, pastor de Grace Community Church, Sun Valley, California.

 

Pregunta

 

¿Cuando debe una persona dejar una iglesia?

 

Respuesta

 

El salir de una iglesia no es algo que deba hacer a la ligera. Demasiadas personas abandonan las iglesias para razones insignificantes. Los desacuerdos sobre asuntos sencillos de preferencia nunca son una razón buena para retirarse de una iglesia sana y que cree en la Biblia. A los cristianos se les ordena respetar, honrar, y  obedecer a aquellos a quienes Dios ha colocado en posiciones de liderazgo en la iglesia (Heb.13:7, 17). Sin embargo, a veces llega a ser necesario dejar una iglesia por conciencia propia  o fuera deber de obedecer a Dios antes que a los hombres. Tales circunstancias incluirían:

 

  • Si una herejía en alguna verdad fundamental es enseñada desde el púlpito (Gal. 1:7-9).
  • Si los líderes de la iglesia toleran seriamente doctrina errada de cualquiera que se le haya dado autoridad para enseñar la confraternidad (Rom. 16:17).
  • Si la iglesia es caracterizada por una indiferencia insensible por la Escritura, tales como el negarse a disciplinar a miembros que han estado pecando evidentemente (1 Cor. 5:1-7)
  • Si una vida sin santidad es tolerada en la iglesia (1 Cro. 5:9-11).
  • Si la iglesia esta seriamente fuera del paso de un modelo bíblico para la iglesia (2 Tes. 3:5, 14)
  • Si la iglesia esta marcada por una gran hipocresía, dando servicio de labios a un cristianismo bíblico pero negándose a reconocer su poder verdadero (2 Tim. 3:5)

 

Esto no es sugerir que estas son solo las únicas circunstancias bajo las cuales las personas son permitidas a dejar una iglesia. Ciertamente o hay nada malo en moverse su membresía solo porque otra iglesia ofrece mejor enseñanza y más oportunidades para crecer y servir. Pero aquellos quienes transfieren su membresía por tales razones deben tener un gran cuidado en no sembrar discordia o división en la iglesia que están dejando. Y tales cambios deben hacerse escasamente. La membresía en la iglesia es una comisión que debe tomarse muy seriamente.

 

 

Tomado de:

www.biblebb.com y

www.gospelgems.com

 

La Verdadera Iglesia

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  LA VERDADERA IGLESIA

 

Yo deseo que pertenezcas a la única Iglesia Verdadera: a la Iglesia fuera de la cual no hay salvación. No pregunto a dónde asistes los domingos sino pregunto si ‘¿Perteneces a la única Iglesia Verdadera?” 

 

¿Dónde se encuentra esta única Iglesia verdadera? ¿Cómo es esta Iglesia? ¿Cuáles son las características por las cuales se puede reconocer esta única Iglesia verdadera? Quizás me hagas tales preguntas. Escucha bien y te daré algunas respuestas al respecto. 

 

La única Iglesia verdadera se compone de todos los creyentes del Señor Jesús. Se compone de todos los elegidos de Dios -de todos los hombres y mujeres convertidos -de todos los cristianos verdaderos. A cualquier persona que se le manifiesta la elección de Dios el Padre, la sangre vertida de Dios el Hijo, la obra santificadora de Dios el Espíritu, lo consideramos como un miembro de la Iglesia verdadera de Cristo. 

 

Es una Iglesia en la cual todos los miembros poseen las mismas características. Todos son nacidos del Espíritu; todos poseen “un arrepentimiento para con Dios, y la fe en nuestro Señor Jesucristo,” y santidad de vida y conversación. Todos odian el pecado y todos aman a Cristo. Adoran en diferentes maneras; algunos adoran con una forma de oración, y otros sin ninguna; otros adoran hincados y otros en pie; pero todos adoran con un sólo corazón. Todos son guiados por un mismo Espíritu; todos edifican sobre el mismo cimiento; todos derivan su religión de un sólo libro la Biblia. Todos están unidos a un mismo eje-Jesucristo. Todos aun ahora pueden decir con un corazón, “Aleluya;” y todos pueden responder con un corazón y una sola voz, “Amén y Amen. 

 

Es una Iglesia que no depende de ningún ministro aquí en la tierra, aunque sí estima mucho a aquellos que predican el evangelio a sus miembros. La vida de sus miembros no depende de la membresía oficial de la Iglesia, ni del bautismo ni de la cena del Señor aunque también estiman mucho estas cosas cuando, se pueden practicar. Pero sólo posee un Líder Supremo un Pastor, un obispo principal -y ese es, Jesucristo. Sólo Él, por medio de su Espíritu, da la entrada a los miembros de esta Iglesia, aunque los ministros les pueden indicar la entrada. Hasta que Él abra la puerta ningún hombre en la tierra la puede abrir-ni obispos, ni presbíteros, ni convocaciones, ni sínodos. Una vez que un hombre se arrepiente y cree en el evangelio, se convierte en ese momento en un miembro de esta Iglesia. Es posible que como el ladrón penitente no tenga la oportunidad de bautizarse, pero él sí tiene aquello que es mucho mejor que el bautismo en el agua eI bautismo del Espíritu. Puede ser que no pueda recibir el pan y el vino en la Cena del Señor; pero él come del cuerpo de Cristo y bebe de la sangre de Cristo todos los días de su vida, y ningún ministro en la tierra se lo puede impedir. Puede ser excomulgado por hombres ordenados y cortado de las ordenanzas externas de la Iglesia protestante: pero ni todos los hombres ordenados en el mundo lo pueden sacar de la única verdadera Iglesia. 

 

Es una Iglesia cuya existencia no depende de formas, ceremonias, catedrales, iglesias, capillas, púlpitos, bautismales, vestimentas, órganos, fundaciones, dinero, reyes, gobiernos, magistrados ni de ningún favor de parte del hombre. Muchas veces ha sobrevivido y continuado cuando todas estas cosas le han sido quitadas. Muchas veces se ha escapado de aquellos que debían de ser sus amigos al desierto y a las cuevas en la tierra. Su existencia no depende de nada sino la presencia de Cristo y de su Espíritu; y como éstos estarán siempre con ella, la Iglesia no puede morir. 

 

Esta es la Iglesia a la cual pertenecen los títulos bíblicos de honra y privilegio presentes, y sus promesas de gloria futura; éste es el cuerpo de Cristo; éste es el rebaño de Cristo; ésta es la casa de fe y la familia de Dios; éste es el edificio dc Dios, el cimiento de Dios, y el templo del Espíritu Santo. Esta es la Iglesia de los primogénitos, cuyos nombres están escritos en el cielo; éste es el sacerdocio real, la generación escogida, el pueblo escogido, la posesión adquirida, la habitación de Dios, la luz del mundo, la sal y el trigo de la tierra; ésta es “la santa Iglesia Católica” del Credo de los Apóstoles; ésta es la “única Iglesia Católica y Apostólica” de Credo de Nicea; esta es la Iglesia a la cual Cristo prometió que las puertas del infierno no prevalecerán contra ella,” 5 y a la cual dice, “He aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 16:18; 28:) 

 

Esta es la única Iglesia que posee una verdadera unidad Sus miembros están completamente de acuerdo respecto a los asuntos más importantes de la religión, porque todos son enseñados por un mismo Espíritu. En cuanto a Dios, a Cristo, el Espíritu, al pecado, a sus propios corazones, a la fe, al arrepentimiento, a la necesidad de la santidad, al valor de la Biblia, a la importancia de la oración, a la resurrección y al juicio venidero están de acuerdo. Escoge a tres o a cuatro de ellos, sin conocerse, de las regiones más aisladas de la tierra y examínalos individualmente sobre estos puntos y verás que serán de un mismo corazón. 

 

Esta es la única Iglesia que posee la verdadera santidad. Todos sus miembros son santos. No sólo son santos en palabra, en nombre o en el sentido de caridad; todos son santos en acto y hecho, en realidad, en su vida diaria y en la verdad. Todos están más o menos conforrnados a la imágen de Jesucristo. Ningún hombre impío pertenece a esta Iglesia. 

 

Esta es la única Iglesia que es verdaderamente católica. No es la Iglesia nacional de alguna nación o raza: sus miembros se encuentran en cada región del mundo donde el evangelio es recibido y creído. No está limitada a las fronteras de cierto país ni encerrada dentro de la estructura de formas particulares ni de un gobierno externo. En ella no hay diferencia entre judío o griego, negro o blanco, piscopaliano o Presbiteriano pero la fe en Cristo es todos. Sus miembros serán juntados del norte, del sur, y del oriente y del occidente, y todos tendrán dife rentes nombres y lenguas-pero todos serán uno en Jesucristo. 

 

Esta es la única Iglesia que es verdaderamente apostólica. Está edificada sobre los cimientos echados por los Apóstoles, y sostiene las doctrinas que ellos predicaban. Las dos metas que sus miembros; procuran realizar son, la fe y la práctica apostólicas; y ellos consideran que el hombre que sólo habla de seguir a los apóstoles sin poseer estas cosas, no es mejor que un metal que resuena o címbalo que retiñe. 

 

Esta es la única Iglesia que con certeza perdurará hasta el final. Nada puede vencerla o destruirla del todo. Sus miembros pueden ser perseguidos, oprimidos, encarcelados, golpeados, decapitados, y quemados, pero la verdadera Iglesia nunca es eliminada; vuelve a surgir nuevamente de sus aflicciones sobrevive el fuego y el agua. Cuando la aplastan en un país brota en otro. Los Faraones, los Herodes, los Neros, las Marías sangrientas, han luchado por eliminar esta Iglesia; ellos matan sus miles y luego se mueren y van a su lugar. La verdadera Iglesia dura más que todos ellos, y es testigo de la muerte de éstos. Es un yunque que ha quebrado muchos martillos en este mundo, y aún seguirá quebrando más. Es una zarza que arde muchas veces pero no se consume. 

 

Esta es la única Iglesia de la cual ningún miembro perecerá. Una vez que uno se matricula en’ esta Iglesia, sus pecados están perdonados por la eternidad; nunca son echados fuera. La elección de Dios el Padre, la intercesión continua de Dios el Hijo, la renovación diaria y el poder santificador de Dios el Espíritu Santo, los rodea y los encierra como en un jardín. Ningun hueso del cuerpo místico de Cristo será roto; ningún cordero del rebaño de Cristo le será arrebatado de la mano. 

 

Esta es la Iglesia que desempeña el trabajo de Cristo en la tierra. Sus miembros son un pequeño rebaño y pocos en número, comparados con los hijos del mundo: uno cuantos aquí, otros tantos allá-unos cuantos en esta parroquia y otros tantos allá. Pero estos son los que sacuden el universo; éstos son los que cambian el destino de gobiernos con sus oraciones; éstos son los que son los obreros activos para difundir el conocimiento de la religión pura y sin mácula; éstos son los que son la misma vida de un país, el escudo, la defensa, la resistencia y el apoyo de cualquier nación a la cual pertenecen. 

 

Esta es la Iglesia que será verdaderamente gloriosa al final Cuando toda la gloria terrenal se termine entonces esta Iglesia será presentada sin mancha delante del trono de Dios el Padre. Los tronos, los principados, y los poderes en la tierra llegarán a la nada todos los dignatarios, los oficios y las fundaciones pasarán; pero la Iglesia de los primogénitos brillará como las estrellas al fin y será presentada con gozo delante del trono del Padre en el día de la apariencia de Cristo. Cuando las joyas del Señor se preparen y suceda la manifestación de los Hijos de Dios, no se mencionarán el Episcopalianismo ni el Presbiterianismo ni el Congregacionalismo sino una sola Iglesia y ésa será la Iglesia de los elegidos. 

 

Lector, esta es la iglesia verdadera a la cual uno necesita pertenecer si has de ser salvo. Hasta que pertenezcas a ésta no eres nada mas que un alma perdida. Puedes tener la forma, la cáscara, la piel y la semblanza de la religión pero no posees la substancia y la vida. Sí, puedes gozar de muchos privilegios y puede ser que estés dotado con mucha luz y conocimiento pero sino perteneces al Cuerpo de Cristo, tu luz y tu conocimiento y privilegios no salvarán tu alma. ¡Ay, cómo hay ignorancia sobre este punto! Los hombres se imaginan que si se unen a esta iglesia o a aquella y se convierten en miembros y hacen ciertos ritos que sus almas están bien. Es un engaño total y es un error muy grave. No todos aquellos que se Ilamaban Israel eran de Israel, ni tampoco todos aquellos que profesan ser cristianos son miembros del cuerpo de Cristo. 

 

Nota bien; puede ser que seas Episcopaliano, Presbiteriano Independiente, Bautista, Metodista o Pentecostal y aún un pertenecer a la iglesia verdadera. Y si no perteneces, al final seria mejor que no hubieras nacido. 

 

-por J.C. Ryle, Obispo de Liverpool

 

 

 

 

 

 

Un Sentido de Propósito

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EVALUANDO LAS AFIRMACIONES DE UNA VIDA CON PROPÓSITO1
por Nathan Busenitz

Fuera de la esfera de la iglesia local, seguramente no hay lugar en la comunidad con más influencia espiritual que la librería cristiana local. Para muchos creyentes, los libros ofrecen el suplemento principal a lo que escuchan los domingos. Pero el mero hecho de encontrar algo en la estantería no significa que sea doctrinalmente correcto o espiritualmente beneficioso. Después de todo, el discernimiento bíblico no es sólo para las predicaciones. También ha de ser aplicado a los capítulos y a los artículos. Incluso los best-seller han de someterse al escrutinio de la Escritura. Este capítulo compara el libro de no ficción más rápidamente vendido de la historia, Una Vida Con Propósito, con la Palabra de Vida – y valora cómo da la talla.
Con unas 500.000 ventas previas a la publicación, Una Vida Con Propósito por Rick Warren era un mega best-seller aún antes de ser publicado. Su lanzamiento en el 2002 fue recibido con una marejada de entusiasmo y anticipación al ser recomendado vivamente por líderes evangélicos tan reconocidos como Billy Graham, Bruce Wilkinson, Max Lucado y Lee Strobel. Las ventas pronto se elevaron hasta millones, y ambos The New York Times y la Asociación de Libreros Cristianos (Christian Booksellers Association) reconocieron rápidamente su éxito. Lo que empezó como top-seller en su categoría se ha convertido ahora en el best-seller de todos los best-seller. Como una sensación del marketing, el libro es sin lugar a dudas un fenómeno sin precedentes. Mientras tanto, incontables iglesias—ambos evangélicas y de otras convicciones—se han sumado a la campaña de “40 días de Propósito” de Warren, y se han fundado nuevos ministerios para ayudar a las iglesias una vez terminados aquellos cuarenta días. En vista de la respuesta, no es difícil ver por qué el autor cree haber encendido una nueva reforma.2

VISIÓN GENERAL
Una Vida Con Propósito afirma ser “la guía de una jornada espiritual de 40 días que te permitirá encontrar la respuesta a la pregunta más importante de la vida: ¿Para qué estoy aquí, en la tierra?” (pág. 7) Sosteniendo que el periodo de cuarenta días es el precedente bíblico a la transformación de vida (págs. 7-8), Warren responde a la pregunta: “¿Por qué estoy aquí?” dando a sus lectores cinco propósitos de vida:

1. Fuiste planeado para agradar a Dios [Adoración].
2. Fuiste hecho para la familia de Dios [Comunión].
3. Fuiste creado para ser como Cristo [Crecimiento Espiritual].
4. Fuiste formado para servir a Dios [Servicio Espiritual].
5. Fuiste hecho para una misión [Evangelismo].
1
Rick Warren, Una Vida Con Propósito (Grand Rapids, MI: Zondervan, 2002). “Conducidos Con Propósito” es una marca registrada.
2
William Lobdell, “Pastor with a Purpose,” [“Pastor con un Propósito”] The Seattle Times (September 29, 2003): A3.

Pero ¿es este “nuevo e innovador manifiesto…[que] libertará a millones de personas para que vivan la vida que Dios quiere” (contraportada) en verdad todo cuando afirma ser? ¿Es, incluso, Una Vida Con Propósito la mejor herramienta para las iglesias en su labor de presentar los principios básicos del cristianismo a la gente? ¿O puede que haya alguna deficiencia en el mensaje del libro que los cristianos entendidos necesitan tener en cuenta? Con estas preguntas en mente, vamos a considerar algunas de las virtudes y las debilidades de Una Vida Con Propósito.

VIRTUDES
Sería injusto evaluar la obra best-seller de Rick Warren sin antes elogiar el libro en varios aspectos. Por ejemplo, el libro empieza haciendo una pregunta importante—concretamente, ¿cuál es el propósito de la vida? Esta es la misma pregunta con la que luchaba Salomón en Eclesiastés, y es una pregunta con la que millones de personas siguen luchando hoy (cosa que salta a la vista por el número de ejemplares vendidos).
Warren no solamente empieza con una pregunta perspicaz, sino que también busca responder bíblicamente a esta pregunta. Afirma acertadamente que “Dios es tu punto de partida” (pág. 16), “todo es para él” (pág. 54), “fuiste planeado para agradar a Dios” (pág. 65), y “agradar a Dios es el principal propósito de nuestra vida” (pág. 71). Denunciando cualquier tipo de enfoque “autoayuda” al cristianismo, sostiene que en lugar de eso sólo la Palabra de Dios puede revelar el verdadero propósito de la vida. “Necesitas fundamentar tu existencia en las verdades eternas”, expone el autor, “y no en la psicología de moda, la motivación del éxito
o en testimonios emotivos” (págs. 18-19). Por este motivo hace referencia a la Biblia más de 1.200 veces—lo que significa que se cita la Escritura con una media de cuatro veces por página. Desde luego, el deseo que expresa Warren de apelar repetidamente a la Palabra de Dios es elogiable.
Una Vida Con Propósito también repasa muchos temas cristianos claves—subrayando la importancia de glorificar a Dios (Día 7), de desarrollar una vida devocional consistente (Días 11 y 25), de amar a otros cristianos (Día 16), de servir en la iglesia local (Día 17), y de testificar a los inconversos (Día 37). Siguiendo sus propósitos principales (bosquejados anteriormente), Warren ofrece mucha sabiduría práctica para la vida cristiana diaria.
La habilidad de Warren también de comunicarse eficazmente es una de las ventajas más claras de Una Vida Con Propósito. Desde el Día 1 hasta el Día 40, el libro es fácil de leer y fácil de entender. Completo con ilustraciones claras, frases llamativas y preguntas de coloquio útiles, el formato de Una Vida Con Propósito es de un manejo increíblemente fácil. Como resultado, sus breves capítulos intiman menos (y son más accesibles) para los que son novatos con la literatura evangélica.
Desde el punto de vista de la publicación cristiana, Warren ha conseguido lo que pocos autores son capaces de hacer—concretamente, producir un libro considerado relevante por los lectores contemporáneos, aún estando saturado de Escritura, y a la vez, fácil de leer y de entender. Dadas estas virtudes, no es de extrañar que Una Vida Con Propósito haya sido tan bien recibido.

DEBILIDADES
Por supuesto, como cualquier otro libro humano, Una Vida Con Propósito no es perfecto. Aún así, su increíble popularidad le ha dado un puesto de influencia de la que rara vez disfrutan las obras humanas. Esta prominencia es especialmente significativa ya que el libro afirma ofrecer a sus lectores la mismísima razón de su existencia. Así es que, a la luz de tanto su popularidad como su tema, Una Vida Con Propósito merece un examen cuidadoso desde una perspectiva bíblica.
Hay que destacar desde un principio, que el propósito de esta crítica (al tratar con varias debilidades del libro) no es sugerir que Una Vida Con Propósito sea herético. Al mismo tiempo, creemos que establece varios precedentes peligrosos para sus partidarios. Nuestro objetivo, entonces, es sencillamente advertir a los lectores de algunos de los escollos considerados.

1. Un enfoque informal de la Escritura
La preocupación más grande que nos sucita Una Vida Con Propósito es que aunque hace frecuente referencia a la Biblia, lo hace a menudo de forma incorrecta. La afirmación inicial de Warren suena, desde luego, estupenda: “La mejor manera de descifrar el propósito de Dios para tu vida es permitir que la Escritura hable por sí misma. Por eso la Biblia se menciona muchas veces en este libro” (pág. 10). Una examinación más detallada, sin embargo, revela que Una Vida Con Propósito cita la Biblia repetidamente de manera abiertamente informal.
Con nada menos que quince traducciones y paráfrasis diferentes de la Biblia, Warren ofrece textos de apoyo para gran parte de su discusión, normalmente sin ningún apoyo exegético ni contextual. El autor explica sus razones por esto en la página 356, argumentando que su “modelo para esto es la manera cómo Jesús y los apóstoles citaron al Antiguo Testamento. A menudo sólo citaron una frase para destacar lo que querían decir.” Desafortunadamente, esta forma de pensar (que es discutible de todos modos) permite a Warren arrancar pasajes completamente fuera de contexto para aplicarlos como a él le parece (usando el paráfrasis flojo que más parece ajustarse a su argumento). Sin embargo, a diferencia de Jesús y los apóstoles, Warren no está inspirado por el Espíritu Santo—lo que significa que no posee la autoridad para usar la Palabra de Dios como le plazca.
Varios ejemplos bastarán (aunque se podrían dar numerosos otros):
En la página 17, Warren cita Mateo 16:25 de “un paráfrasis de diferentes versiones” (“La autoayuda no es eficaz en todo. El sacrificio es el camino, mi camino, para encontrarte a ti mismo, a tu verdadero yo”) para argumentar que para tener éxito en la vida, necesitas más que asesoramientos de autoayuda. Sin embargo, una traducción más literal de Mateo 16:25 rápidamente manifiesta que Cristo no está hablando de asesoramientos de autoayuda en este contexto, sino de la naturaleza esencial del evangelio que salva (Reina Valera 1960: “Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará”). Al no dar el contexto del versículo, y al usar un paráfrasis muy flojo, Warren cambia todo el sentido clave de la declaración de Jesús.
En la página 149, hablando de la comunión en la iglesia, Warren declara, “Dios ha hecho una promesa increíble con respecto a los pequeños grupos de creyentes: ‘Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.’” Sin embargo, Mateo 18:20, en su contexto, no tiene nada que ver con pequeños grupos de comunión dentro de la iglesia, sino con la autoridad de la iglesia para disciplinar a sus miembros.
En la página 178, el autor anima a sus lectores a no divulgar ni escuchar los chismes. Entonces dice, “Si prestas atención a los chismes, Dios te llama alborotador. ‘Los alborotadores escuchan a los alborotadores.’ [Pr. 17:4] ‘Estos son los que dividen las iglesias, pensando sólo en ellos mismos.’[Jud. 16]” Pero Proverbios 17:4 no menciona directamente los chismes, y Judas 16 no habla en absoluto de los chismosos, sino de los falsos maestros (en cuanto a sus murmuraciones, su soberbia y sus adulaciones). Mientras que puede ser válido el punto que quiere comunicar (que el chisme es pecado), no puede ser apoyado con honestidad combinando arbitrariamente Proverbios 17:4 con Judas 16. Al manejar esos versículos de esta manera (sobre todo en el caso de Jud. 16), Warren no saca el verdadero sentido del texto.
En otros lugares el autor aplica pasajes del Antiguo Testamento directamente a los creyentes del Nuevo Testamento sin ningún tipo de explicación del contexto original o el sentido intencionado. Por ejemplo, Warren cita Jeremías 29:11 cuando dice: “Si te has sentido desmoralizado, ¡hay esperanza! Experimentarás cambios positivos en tu vida al empezar a vivirla con propósito. Dios dice: ‘Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes … planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza’”
(p. 30). El hecho de que esta profecía en realidad se dio al Israel del Antiguo Testamento respecto a la Cautividad Babilónica se pasa por alto sin comentario.
No se tarda mucho en llegar a la conclusión de que este tipo de irresponsabilidad interpretativa está destinada al desastre. Mientras que los cinco propósitos de vida que Rick Warren desarrolla en Una Vida Con Propósito son todos conceptos bíblicos, no siempre utiliza los textos adecuados para apoyar sus conclusiones. En lugar de eso, escoge rutinariamente cualquier versículo (o fragmento de versículo) que quiere, de la traducción o paráfrasis que cree que mejor destaca sus ideas. Haciendo esto, pone un ejemplo peligroso—insinuando a sus lectores que este tipo de interpretación bíblica (donde parecen ignorarse la precisión y el contexto) es perfectamente aceptable.
Incluso la premisa del libro se basa sobre una interpretación defectuosa de la Escritura. Warren insiste en que la estrategia de los cuarenta días es la forma mejor y más bíblica de inculcar un cambio espiritual significativo. Dice: “Es evidente en la Biblia, que Dios considera los 40 días como un período espiritual significativo. Siempre que Dios quiso preparar a alguien para llevar a cabo sus propósitos, usó 40 días” (pág.
7, énfasis añadido). A continuación cita ejemplos, como el de Noé (y el Diluvio), Moisés (en el monte Sinaí), los doce espías (que espiaron en Canaan), David (y Goliat), Elías (en el desierto), la ciudad de Nínive (después de la predicación de Jonás), Jesús (en el desierto), y los discípulos (después de la resurrección). La conclusión del autor es inequívoca: el método preferido—si no exclusivo—de Dios para suscitar cambios de vida en Su pueblo es el programa de cuarenta días. Luego añade esta garantía incondicional: “Los próximos 40 días transformarán tu vida” (pág. 8).
Pero al afirmar esto, Warren ha confundido lo descriptivo con lo normativo. Jamás se les manda a los creyentes a seguir un programa de cuarenta días. Para ser justos, el número cuarenta sí parece tener cierto significado en la Escritura, pero nunca se presenta como un modelo que hemos de imitar.
Consideremos algunos de los ejemplos que cita Warren. El Diluvio no fue un período en que Noé descubrió su propósito en la vida. Más bien fueron cuarenta días de juicio sobre la tierra. Noé había descubierto su propósito 120 años antes, cuando Dios le mandó construir el arca. Los cuarenta días que Moisés pasó en el monte Sinaí tampoco fueron un período de descubrimiento de propósito. A Moisés ya se le había revelado su propósito cuando fue comisionado por Dios en la zarza ardiente. El ejemplo de los doce espías también es pobre, sobre todo siendo que diez de ellos continuaron sin cambiar y sin creer. David ni siquiera había oído hablar de Goliat hasta haber terminado los cuarenta días. Su encuentro con Goliat no tuvo lugar en ningún momento de esos cuarenta días. Se podrían dar más ejemplos, pero está claro: al examinarse en su contexto, el apoyo bíblico para la fórmula de Warren es menos que convincente.
Podríamos también añadir algunos ejemplos que Warren no utilizó. Por ejemplo, Abraham aprendió paciencia mientras que esperaba la simiente prometida por Dios (Isaac)—una espera que duró muchos años, no cuarenta días (véase Gn. 21:2-3). Jacob aprendió humildad, siendo obligado a confiar en Dios, en una sola noche al luchar con un ángel. Esto fue después de trabajar catorce años para Labán (Gn. 32:24-30). José fue encarcelado por dos años enteros antes de ser exaltado a una alta posición en Egipto (Gn. 41:1, 43). La vida del apóstol Pablo fue transformada en tan sólo unos minutos en el camino a Damasco (Hch. 9:1-9). La lista podría seguir y seguir.
Antes que enseñar que “siempre que Dios quiso preparar a alguien para llevar a cabo sus propósitos, usó 40 días”, es más acertado decir que a veces Dios usó 40 días, pero no siempre, y ni siquiera casi siempre. Más bien, siempre que Dios quiso preparar a alguien para llevar a cabo Sus propósitos, usó el tiempo que Él consideró necesario para preparar a esa persona. Mientras que un programa de cuarenta días podría ser útil como una herramienta organizativa, afirmar que es el método preferido de Dios se aleja mucho de la realidad. Esto puede parecerle a alguno una queja insignificante, pero las exageraciones de Warren sobre el significado de los cuarenta días son más que típicas de un enfoque poco serio, cada vez más popular, a la Escritura, que está desprovisto de la precisión y el cuidado correctos (cf. 2 Ti. 2:15; Stg. 3:1).
www.twincityfellowship.com/cic/articles/issue80.htm
Warren suena notablemente psicológica. Por ejemplo, su plan para vencer el pecado incluye volver “a enfocar nuestra atención” (pág. 228), unirnos a un “grupo de apoyo” (págs. 231 y 232), y percatarnos de nuestra “vulnerabilidad” (pág. 234). De hecho, los patrones de comportamiento pecaminoso (o “errores,” pág. 160) se reducen a un “círculo vicioso de buenas intenciones, fracaso y culpa” en el que las personas necesitan “ser sanad[as]” porque “estás tan enfermo como tus secretos” (pág. 231, énfasis añadido). En otros momentos el libro presenta figuras no evangélicas como ejemplos a seguir. Así, los monjes benedictinos (pág. 94) y la Madre Teresa (págs. 134 y 251), ambos representantes del catolicismo romano, junto con Bernie Siegel, líder de la Nueva Era (pág. 30), son presentados como modelos positivos a imitar. A fin de cuentas, estas personas están en sintonía con la línea general del libro, en donde se enfatizan el amor, la comunidad y la realización personal. Los desacuerdos doctrinales, por otra parte, toman un segundo plano.
En contraste, la enseñanza de Cristo y los apóstoles ponía el énfasis apropiado en todo el consejo de Dios, no sólo sus facetas más aceptables. Jesús, por ejemplo, habló más del infierno que del cielo, exigió que se arrepintiesen los incrédulos (Mt. 4:17, Lc. 5:32), insistió en que los creyentes tomasen pasos radicales para tratar con el pecado (Mt. 5:29-30; 18:8-9), y argumentó que el discipulado puede costarle todo a una persona (Mt. 10:32-39, Mr. 8:34-38). A través del Nuevo Testamento, los apóstoles hacen eco de los mismos temas (véanse Mr. 6:12, Hch. 2:38; 20:21, He. 5:11-14), incluyendo la importancia de la pureza doctrinal (Gá. 1:6-10, Stg. 3:17, Jud., 2 P. 2). Mientras que Warren no niega necesariamente estos temas, no parece darles el peso y la explicación que la Escritura indica que se merecen, sobre todo en una disertación sobre el propósito general de la vida.
En vista de estas críticas, Warren responde:
Sabía que al simplificar la doctrina para crear un formato devocional para la persona normal y corriente, corría el riesgo de o minimizar o exagerar algunas verdades. Estoy seguro de haberlo hecho. También sabía que sería criticado por lo que omití en el libro y por haber usado quince traducciones y paráfrasis para transmitir el mensaje. Pero cuando fundé Saddleback en 1980 decidí que prefería alcanzar grandes números de personas para Cristo que buscar la aprobación de los tradicionalistas religiosos. En los últimos ocho años hemos bautizado más de 11,000 nuevos creyentes adultos en nuestra iglesia. Soy un adicto de las vidas cambiadas.6
Pero el cambio que carece de profundidad doctrinal ¿es en realidad un cambio bíblico? La Escritura enseña que la doctrina y el deber van de la mano. Una vida correcta siempre va ligada a una forma de pensar correcta y una teología correcta. Por eso, en tantas de sus epístolas, Pablo ocupa la primera parte del libro enseñando sana doctrina, y luego en la segunda mitad discute su aplicación apropiada.7 Sin una estructura teológica sólida, los cristianos no están capacitados para llevar vidas que son bíblicamente sanas.
www.Amazon.com lo expresó de esta manera:
Nuestro pastor nos pidió que reemplazáramos nuestro devocional normal con un estudio de 40 días a través de Una Vida Con Propósito. No estoy seguro por qué nos parece bien reemplazar la Palabra de Dios con un libro humano, pero lo estoy leyendo de todos modos.
Bob DeWaay, en su extensa crítica, añade esto:
El bestseller de Rick Warren con sus once millones de copias ha reemplazado la predicación de la Biblia en
6
Rick Warren, “An Interview with Rick Warren,” [Una Entrevista con Rick Warren] Modern Reformation, 13/1 (enero/febrero 2004);
www.modernreformation.org
7
Se reconoce que esta distinción (entre la doctrina y el deber en las epístolas de Pablo) es algo artificial. En este caso, sin embargo, parece una descripción apropiada de la estructura paulina de prioridades – en donde una vida correcta es el resultado de una teología correcta.
miles de púlpitos y ha reemplazado la Biblia en muchos miles de grupos de estudio bíblico … Lo más asombroso es que miles y miles de grupos por todo el mundo han obedecido el consejo de Warren [“Te insto seriamente a que te reúnas en un grupo pequeño de amigos y formes un círculo de lectura de Una Vida Con Propósito para revisar estos capítulos semanalmente” (pág. 334).] y han empezado a estudiar su libro, dejando sus Biblias en casa. Los pastores están usando los materiales de Warren para sus predicaciones en lugar de la Palabra de Dios. Warren también dice: “Después de haber ido a través de este libro juntos, como un grupo, puedes continuar con el estudio de Una Vida Con Propósito que ya está disponible para clases y grupos” (pág. 334). El mensaje del evangelio ha sido reemplazado por el método de Rick Warren. La Biblia ha sido suplantada por la sabiduría del hombre.8
Incluso un miembro de la plantilla de una iglesia Metodista tradicional está de acuerdo:
Mi iglesia se ha lanzado sobre lo que parece ser la última moda en las iglesias, Una Vida Con Propósito por Rick Warren. Más de 70 miembros se han apuntado a clases de Una Vida Con Propósito. Como miembro de la plantilla, se me animó encarecidamente a que me apuntara. Estoy empezando ahora el libro, pero me está haciendo oír sirenas de alarma … En parte [es] el hecho de que la gente parece estar abrazándolo como si fuera la Biblia.9
Por supuesto que no creemos ni por un momento que Rick Warren realmente contempla su propio libro con estos ojos, pero es difícil evadir la fuerza del lenguaje de auto promoción que contiene el libro. Por ejemplo, en la página 10, Rick Warren dice:
Puesto que sé cuáles son los beneficios, deseo desafiarte a que prosigas esta jornada espiritual en los próximos 40 días, sin pasar por alto ni una lectura diaria. Es valioso para tu vida que tomes tiempo para pensarlo. Anótalo como una cita diaria en tu agenda. Si te comprometes a hacerlo, firmemos un pacto. Es más significativo cuando pones tu nombre en un compromiso.
En efecto, a los lectores se les anima a firmar un pacto formal a leerlo diariamente (cf. Stg. 5:12, Mt. 5:34-37, Dt. 23:21-22); es casi como si sus devocionales personales deberían girar en torno a Una Vida Con Propósito. Sí, es verdad que los buenos libros cristianos pueden tener un papel maravilloso en la vida devocional del creyente—como plato adicional al plato principal de la Escritura. Pero cuando un libro se convierte en el sustituto de “la leche espiritual no adulterada” (1 P. 2:2), ya sea en los devocionales privados
o en las predicaciones, algo no funciona bien.
Parte del problema puede brotar de las promesas asombrosas que hace el libro. Desde el mismo principio, Una Vida Con Propósito les garantiza a sus lectores que, si lo leen y lo digieren correctamente, el libro (y su programa de cuarenta días) cambiará sus vidas de manera significativa y beneficiosa.
En la página 7 el autor declara:
Esto, más que un libro, es la guía de una jornada espiritual de 40 días que te permitirá encontrar la respuesta a la pregunta más importante de la vida: ¿Para qué estoy aquí, en la tierra? Al terminar esta jornada sabrás el propósito de Dios para tu vida y entenderás el cuadro completo: cómo encajan todas las piezas de tu vida. Con esta perspectiva, tu estrés disminuirá, tus decisiones serán menos complicadas, tendrás más satisfacciones y más importante aún, te preparará para la eternidad.
La página 10 hace eco de esta afirmación:
Al escribir este libro, oré mucho para que experimentaras el maravilloso sentimiento de esperanza, fortaleza y gozo que viene de saber para qué te puso Dios en este planeta. Es incomparable. Me emociona anticipar las cosas extraordinarias que te acontecerán. Lo mismo ocurrió conmigo al descubrir el propósito de mi vida; desde entonces no he vuelto a ser el mismo.
8DeWaay, “A Method or a Message?” [¿Un Método o un Mensaje?]
9
“Purpose-Driven Life,” [Una Vida Con Propósito] Internet Discussion Forum (10 de junio 2004);
www.livejournal.com/community/christianleft/51855.html
Claramente, Una Vida Con Propósito afirma que no solamente informará a sus lectores de la razón de su existencia, sino que también mejorará dramáticamente sus circunstancias actuales. Disfrutarán de un crecimiento espiritual y un cambio de vida significativos, y nunca volverán a ser los mismos, al haber sido impresionados positivamente por todas “las cosas extraordinarias” que les están reservadas.
Pero ¿son realistas estas promesas? En un sentido, el libro parece prometer lo que tan sólo Dios verdaderamente puede prometer; casi parece sugerir que un libro o programa producidos por los hombres pueden hacer lo que tan sólo puede hacer el Espíritu de Dios. Como resultado, a los lectores les prepara un desencanto desde el mismo principio. Otro crítico que escribió en
www.Amazon.com lo expresó de esta manera:
La contraportada de este libro afirma que es “un nuevo e innovador manifiesto” sobre el significado de la vida. La introducción afirma que “esto, más que un libro [en inglés es más explícito y reza así: “Esto es más que un libro”], es la guía de una jornada espiritual de 40 días que te permitirá encontrar la respuesta a la pregunta más importante de la vida.” El libro no cumplió tal promesa.

CONCLUSIÓN
Recalcamos de nuevo: Una Vida Con Propósito no es herejía descarada. De hecho, subraya muchos conceptos bíblicos, como la importancia de la adoración, la comunión, el crecimiento espiritual, el ministerio
10
Nota: la expresión “seeker-sensible” (inglés: “seeker sensitive”) pertenece a la filosofía del marketing. “Seeker” es el que busca, el interesado en algo, en este caso, Dios o religión. La expresión “seeker-sensible” significa aquello que está orientado hacia los oyentes nuevos, atractivo a los visitantes; parecido a la expresión “a gusto del consumidor”.
11
Aunque están fuera del ámbito de esta crítica, existen evaluaciones más completas de Una Iglesia Con Propósito, así como del movimiento “seeker-sensible”, que están a disposición de aquellos que quieran saber más. Hacemos una breve mención de ellos aquí simplemente como advertencia. El autor ha escrito otros dos artículos con relación a este: “A Review of The Purpose-Driven Church” [“Una Crítica de Una Iglesia Con Propósito”], Pulpit (septiembre/octubre 2003) y “The Gospel According to Hybels and Warren” [“El Evangelio Según Hybels y Warren”], Pulpit (noviembre/diciembre 2003). Los
.www.shepherdsfellowship.org
dos están disponibles en internet en
espiritual y el evangelismo. Es por eso que a tanta gente le encanta este libro.
A la vez, su enfoque parece típico de las tendencias evangélicas contemporáneas: liviano, orientado al bienestar, y diluido. En nuestra opinión, su trato de la Escritura es demasiado informal, su estructura doctrinal es demasiado superficial, sus promesas auto-confeccionadas son demasiado elevadas, y su relación con otros productos impulsados por el marketing es demasiado estrecha para ser ignorada. Por eso, a la luz de sus debilidades, creemos que Una Vida Con Propósito ha de ser leído con mucho discernimiento.
Traducido por Emily Knott de González

Con esto como base, Warren avanza sistemáticamente a través de sus cinco áreas de propósito— demostrando consistentemente a sus lectores los beneficios de vivir con estas metas en mente. Desde esta posición de ventaja, Una Vida Con Propósito pinta muy bien. A fin de cuentas, ¿qué puede ser mejor que instruir a millones de personas sobre temas claves de la Biblia tales como la adoración y el crecimiento espiritual?
Nos alegramos, desde luego, de ver un libro importante de una editorial evangélica siendo leído por cientos de miles que nunca habían escuchado las demandas de Cristo. Y nos alegramos de que el libro haya brindado muchas oportunidades a los cristianos para hablar del Señor con amigos y vecinos inconversos que nunca antes se habían planteado seriamente ningún tema espiritual.

2. Un enfoque incompleto a la teología
Además de un enfoque demasiado informal a la Escritura, Una Vida Con Propósito también ofrece a sus lectores una estructura teológica incompleta. Esto resulta algo sorprendente en una explicación evangélica del propósito principal de la vida. A fin de cuentas, para que nuestro propósito sea verdaderamente bíblico, debería reflejar el alcance completo de la enseñanza bíblica.
Aún así, a pesar de su amplia premisa, Una Vida Con Propósito parece teológicamente desequilibrado—restando importancia a ciertos temas de la Escritura (como la ira de Dios) y a la vez enfatizando considerablemente otros (como el amor de Dios). Como resultado, la importancia de la doctrina en sí se minimiza (véase p. 34), mientras que ciertos áreas claves de la enseñanza bíblica parecen recibir un tratamiento gravemente insuficiente. Por ejemplo, consideremos la presentación de Warren del evangelio en la página 60:
Primero: cree. Cree que Dios te ama y que te creó para sus propósitos. Cree que no eres un ser nacido por accidente. Cree que te crearon para durar para siempre. Cree que Dios te eligió para que tuvieras una relación con Jesús, quien murió en la cruz por ti. Cree que, sin importar lo que hayas hecho, Dios quiere perdonarte. Segundo: acéptalo. Acepta a Jesús como tu Señor y Salvador. Acepta el perdón de tus pecados. Acepta su Espíritu, que te dará poder para cumplir el propósito de tu vida. La Biblia dice que “el que acepta y confía en el Hijo, participará de todo, tendrá una vida plena y para siempre.” Dondequiera que te encuentres leyendo esto, te invito a inclinar tu cabeza y susurrar la oración que cambiará tu destino eterno: “Jesús, creo en ti y te acepto.” Vamos, hazlo ahora mismo. Si tu oración fue sincera, ¡felicitaciones! ¡Bienvenido a la familia de Dios! Ahora estás listo para comenzar a descubrir y vivir el propósito que Dios tiene para tu vida.
La invitación de Warren incluye, desde luego, varios aspectos claves del evangelio. A la misma vez, parece que faltan otros elementos esenciales. Por ejemplo, el arrepentimiento y la negación de uno mismo brillan por su ausencia (cf. Lc. 9:23-24), igual que una explicación clara de las consecuencias eternas del
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pecado, o por qué Jesús murió en la cruz. El hecho de que Warren espera hasta más adelante en el libro para explicar el arrepentimiento (bajo sus enseñanzas sobre el crecimiento espiritual, pp. 104 y 197) casi sugiere una perspectiva pietista (o de “vida abundante”)—donde el arrepentimiento y el “rendirse a Dios” (véanse pp. 83-86) se consideran erróneamente como experiencias separadas y posteriores a la conversión.4
La definición de Warren de las “Buenas Nuevas” hacía el final del libro (Día 37) apenas profundiza más, enfatiza los beneficios de la gracia sin llegar a explicar realmente la condición desesperada del hombre. Dice: “Las buenas nuevas significan que cuando confiamos en la gracia de Dios para salvarnos por medio de lo que Jesús hizo, nuestros pecados son perdonados; tenemos un propósito para vivir y nos es prometido un hogar futuro en el cielo” (pág. 319). Sin embargo, el resto del capítulo nunca llega a explicar las malas noticias—omitiendo una vez más una parte crucial del mensaje de salvación. Para hacerle justicia, Warren sí hace mención breve del infierno (págs. 36 y 120), pero lo hace casi de paso, sin enfatizar la gravedad de la condenación eterna.
La doctrina de Dios también parece sufrir en Una Vida Con Propósito. Por una parte, Warren asevera con razón: “No podemos simplemente crear nuestra propia imagen de Dios, la que nos resulta cómoda y políticamente correcta, y adorarla … ‘Adorar en verdad’ significa adorar a Dios como la Biblia verdaderamente lo revela” (pág. 107). Por otra parte, el libro parece enfocarse tanto en el amor, benignidad y cuidado de Dios que a la vez minimiza Sus características menos “amigables” (como la santidad, ira y juicio).
Con las palabras de un crítico:
Warren continuamente nos cuenta lo que siente Dios cuando hacemos ciertas cosas. Dice: “Como un padre orgulloso de sus hijos, Dios disfruta de manera especial viéndonos usar los talentos y habilidades que nos dio” (pág. 77). También dice: “Sólo puedes agradar a Dios si eres tú mismo” (pág. 77). De alguna manera, Warren es conocedor de una relación de causa y efecto entre las varias cosas que hacemos y las emociones de Dios. Dice: “¡Dios incluso disfruta mirándote dormir!” (pág. 78). Ha descubierto seis secretos para ser “mejores amigos de Dios” (págs. 89 y 91). La explicación de Warren de Dios omite muchas importantes verdades y enfatiza aquellas cualidades que hacen que Dios parezca cercano y seguro. Esto no resulta en un entendimiento pleno y bíblico de Dios. Nunca oirás a Warren hablar sobre la ira de Dios contra el pecado. Nunca escucharás las advertencias de la Biblia sobre el juicio divino venidero. Warren no te enseñará acerca de la santidad de Dios. No oirás textos como éste: “Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos” (He. 12:25).5
Dicho de otra manera, el retrato de la naturaleza de Dios que ofrece Warren no es completo. Sí, Dios es infinitamente amoroso, cuidadoso, benigno y compasivo. Pero también es perfectamente santo, justo y recto. Al desequilibrar su presentación del carácter de Dios, Warren no representa plenamente quién es Él. Y un enfoque correcto de Dios es fundamental para encontrar el verdadero propósito de la vida.
En otros casos, el libro raya en la negligencia teológica. Hay momentos en que la terminología de
3Warren sí comenta algunas de estas cuestiones más adelante en el libro. Sin embargo, es sorprendente que no las incluya aquí (en el Día 7), ya que esta es la presentación principal del evangelio del libro.
4Este énfasis de “vida abundante” parece perfilarse en el Capítulo 10 donde Warren dice: “La Biblia no podría ser más clara con respecto a los beneficios que trae una vida completamente entregada a Dios” (pág. 85, énfasis añadido).
5
Bob DeWaay, “The Gospel: A Method or a Message?” [“El Evangelio: ¿Un Método o un Mensaje?”] Critical Issues Commentary (enero/febrero 2004);

3. Una posición inflada de prominencia
En tercer lugar, parece ser que algunos lectores de Una Vida Con Propósito han elevado el libro a una posición de prominencia que ha de ser reservada sólo para la Escritura. Por ejemplo, un crítico que escribió en

4. Su familia “seeker-sensible”10
Antes de concluir, hay que plantear un último motivo de preocupación. Es éste: al ser parte de la familia “Conducidos Con Propósito”, Una Vida Con Propósito sirve de respaldo a los otros escritos de Rick Warren (específicamente Una Iglesia Con Propósito), ciertos programas eclesiales (como “La Campaña de los 40 Días de Propósito”), y un fenómeno evangélico más amplio conocido como el movimiento “seeker-sensible”.
Mientras que no es el propósito de esta crítica el desgranar cada uno de estos temas relacionados, sí habría que hacer unos breves comentarios:
El movimiento “seeker-sensible” (que se encuentra encerrado en Una Vida Con Propósito) enfatiza técnicas del marketing y estrategias comerciales como el método principal para el crecimiento sano de las iglesias.
Como resultado, las iglesias “seeker-sensible” tienden a minimizar el mensaje del evangelio para suavizar temas tales como el pecado, el arrepentimiento, la ira divina y el castigo eterno. La meta es conseguir que los incrédulos se sientan cómodos hasta que estén preparados para aceptar a Jesús. De ahí que se reemplazan las predicaciones bíblicas con charlas breves, videos, y representaciones de teatro, cualquier cosa que el público encuentre más divertida y entretenida.
El éxito en el ministerio se mide en términos de los números de personas que asisten. Mientras que el éxito bíblico se define como fidelidad a Dios, el éxito “seeker-sensible” se define como un edificio abarrotado. A los que predican con fidelidad, pero sin nunca producir una congregación grande (parecido al profeta Jeremías), se les dice que están haciendo algo mal.
Al abrazar Una Vida Con Propósito, algunos lectores e iglesias pueden verse envueltos inconscientemente en el movimiento “seeker-sensible”—un sistema filosófico que es intrínsecamente antibíblico.11

La Manera en que Los Buscadores-Amigables Tienen Iglesia

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LA MANERA EN QUE LOS BUSCADORES-AMIGABLES TIENEN IGLESIA
Autor: T. A. McMahon

El nuevo movimiento que existe en las iglesias evangélicas consiste en buscar en forma amigable a potenciales congregantes y exhibir cierta sensibilidad cuando uno establece una relación con tales personas.

Este movimiento en Estados Unidos es llamado “The Seeker-Friendly Way of doing Church” (La Manera de Busquedores-Amigables Tener Iglesia). Este movimiento ha revolucionado las iglesias evangélicas las cuales están aplicando éstas últimas técnicas del mercado. Típicamente se empieza con una encuesta de los “perdidos” (término usado en referencia a los que no están afiliados a ninguna iglesia). Esta encuesta empieza haciendo preguntas a éstos “perdidos” acerca de su iglesia local o una iglesia que está localizada cerca de donde ellos viven y lo que podría hacer tal iglesia para motivarlos a que ellos asistan. Los resultados de éstas encuestas indican areas de cambios posibles en las operaciones y servicios de la iglesia, que serían efectivos para atraer a los que no tienen iglesia, mantenerlos asistiendo y ganarlos para Cristo. Aquellos que han desarrollado éste sistema, garantizan el aumento de congregantes a las iglesias que adoptan y practican tales métodos. Hablando en forma práctica ¡Ésto da resultado!Dos iglesias se pueden citar como modelos de ésta tendencia, moda o movimiento: Willow Creek Community Church (La Iglesia de la Comunidad de la ciudad de Willow Creek) cerca de Chicago, cuyo pastor es Bill Hybels y Saddleback Valley Community Church (La Iglesia de la Comunidad de la ciudad de Saddleback Valley) al sur de Los Angeles, cuyo pastor es Rick Warren. La influencia de éstas iglesias es extraordinaria, es para dejar atónita a la gente. La iglesia de Willow Creek ha formado su propia asociación de iglesias con 9,500 miembros. El año pasado 100,000 líderes de iglesias atendieron por lo menos a una de las conferencias auspiciadas por la iglesia de Willow Creek. Más de 250,000 pastores y líderes de iglesias de 125 países han atendido a los seminarios de “Iglesias con un Propósito Definido” auspiciadas por Rick Warren. Más de 60,000 pastores se subscriben a su carta electrónica (e-mail) semanal.

Nosotros visitamos la iglesia de Willow Creek no hace mucho tiempo atrás y nos pareció que los organizadores de tal iglesia no habían escatimado ninguna clase de gasto en su misión de atraer a las masas. Cuando uno entra a la propiedad de la iglesia, pasa primero por un lago cristalino con un desfile de cisnes, lo cual uno podría confundir a este lugar con oficinas centrales de una compañía gigante, un centro, ó lujosa galería comercial. Junto al santuario hay una inmensa librería y una tremenda area para comer, con varios centros de vendedores semejantes a los que existen en las galerías comerciales. Una inmensa pantalla permite que la multitud que está entrando y saliendo, al igual que aquellos que están disfrutanto de su almuerzo o cena, puedan ver lo que está sucediendo en el santuario principal. El santuario en sí, es inmenso, con los últimos adelantos tecnológicos, cuenta con tres pantallas gigantes con lo último en sonido y sistema electrónico para las obras dramáticas y presentaciones musicales, y también para otros medios de difusión fuera de la iglesia.
Aunque impresionante, la iglesia de Willow Creek, no es la única entre las super-iglesias que han tomado la actitud y el enfoque de atraer a las masas sin importarles el costo. Estas super-iglesias que existen aquí en Estados Unidos, han también añadido salones para jugar bolos, canchas de reglamentación profesional de baloncesto con tribunas, gimnasios, camerinos, auditorios para conciertos y producciones dramáticas y concesiones comerciales de Starbucks y McDonald’s. Todo ésto con el propósito, según ellos, de propagar el evangelio. Y aunque es verdad que los que atienden a éstas iglesias son numerosos, éso no quiere decir que ésta sea la forma más indicada de conducir una iglesia.

La meta de éstas iglesias es alcanzar a los perdidos. En el mundo secular de la “oferta” y la “demanda,” las compañías identifican las nececidades de los consumidores y fabrican o producen el producto o productos para satisfacer tales nececidades. El resultado que uno espera es que el consumidor compre y consuma el producto. George Barna, a quien Christianity Today (Cristianismo de Hoy) llama “el maestro’ o el causante principal de producir crecimiento en las iglesias, dice que tal enfoque es imprescindible para una iglesia en éste mercado tan competitivo como el hoy existente. Los líderes de las iglesias evangélicas donde éstos métodos son aplicados están confiados que el evangelio no va a ser comprometido ni diluído. ¿En serio? Primero que nada, el evangelio y, más significativamente, la persona de Cristo Jesús no cabe en ninguna estrategia de comercialización. No son “productos” que “esten a la venta.” Estos no pueden ser reacondicionados o ajustados a tono de los gustos deseados por la cultura del feliz cosumidor. Cualquier tentativa de hacer tales cosas comprometen, en cierto grado, la verdad de quien Cristo es y lo que él ha hecho por nosotros. Por ejemplo, si los perdidos son considerados consumidores y el “mandamiento” básico de comercialización dice que el cliente debe reinar supremamente, entonces todo lo que pueda ser ofensivo para los perdidos debe ser deshechado, refaccionado o diluido. Las Escrituras nos dicen claramente que el mensaje de la cruz es “locura para aquellos que se pierden” y que Cristo mismo es la “roca de ofensa” (1 Cor. 1:18; 1 Pedro 2:8). Algunas iglesias de buscadores-amigables, por lo tanto, buscan evitar este ‘aspecto negativo’ haciendo su punto de venta principal las ventajas temporales del hacerse uno cristiano. Aunque esto apela a nuestra generación, la cual está orientada para la satisfacción, esto no es el evangelio ni la meta en la vida de un creyente en Cristo.

En segundo lugar, si usted desea atraer a los perdidos en base a lo que pueda interesarles, por la mayor parte usted abrogará y acomodará su carnalidad. Voluntaria o involuntariamente, este parece ser el procedimiento de funcionamiento normal de las iglesias de ‘buscadores-amigables.’ Ellos copian lo que es típico en nuestra cultura: los cuarenta primeros del ranking en la música y el estilo musical actual, producciones teatrales, presentaciones multi-media que estimulan, y treinta-minutos-o-menos de mensajes positivos. Lo último, a menudo, es tópico, terapéutico, y centrado en la satisfacción de uno mismo — cómo el Señor puede resolver sus necesidades y ayudar a solucionar sus problemas.

Estas consideraciones se pueden perder en el cada día mayor número de pastores evangélicos pero, ironicamente, no pasa esto inadvertido en algunos observadores seculares. En su libro de perspectiva, Esta Pequeña Iglesia Fue al Mercado (véase los materiales de recursos), el pastor Gary Gilley observa que el diario profesional de la comercialización, American Demo-graphics, reconoce que la gente es: …en espiritualidad, no religión….Detrás de esta cambio está la búsqueda por una fe experimental, una religión del corazón, no de la cabeza. Es una expresión religiosa que diluye dogma y doctrina, y se revela en la experiencia directa de lo divino — sea llamado el ‘Espíritu Santo’ o la ‘consciencia cósmica,’ o ‘el verdadero yo.’ Esto es práctico y personal, más sobre la reducción de la tensión que la salvación, más terapéutico que teológico. Es sobre sentirse bien, no sobre ser bueno. Es tanto sobre el cuerpo como del alma….Algunos gurúes de la comercialización han comenzado a llamarlo ‘la industria de la experiencia.’ “(pp. 20-21)Hay otro punto en que muchos pastores parecen perderse, en su excitante entusiasmo sobre “haciendo crecer su iglesia con la atracción del perdido.” Aunque los números parecen gobernar en esta mania de buscadores-amigables (las 841 iglesias que en este país han alcanzado categoría “mega”, con 2.000 a 25.000 asistentes el fin de semana), pocos se han dado cuenta que el considerado aumento de asistencia a la iglesia no es debido a la afluencia de los que ‘no son de la iglesia.’ Durante los 70 años últimos, el porcentaje de asistencia a la iglesia en este país ha sido relativamente constante en aproximadamente el 43 por ciento. Se mantuvo un 49 por ciento en 1991 (años antes que comenzara el entusiasmo de los ‘buscadores-amigables’ de hoy) y gradualmente declinó, regresando al 42 por ciento en el 2002 (www.barna.org). ¿De donde, entonces, estas mega-iglesias, las cuáles se han equipado para acomodar los que ‘no son de la iglesia,’ a conseguir sus miembros? Mayormente, de pequeñas iglesias que no están interesadas o que no pueden permitirse las atracciones carnales. ¿Y cuál es la supuesta avalancha de los Juanes y Marias que ‘no son de la iglesia’ y que se están congregando? Ellos constituyen una pequeña parte de las congregaciones de la mega-iglesia. Durante este año Willow Creek, G.A. Pritchard, en su libro, Buscadores de Culto (Seeker Services, Baker Book House, 1996), ¡estimó que los identificados como ‘no parte de la iglesia,’ llegan a ser solamente de un 10 a un 15 por ciento de los 16.000 que asisten a los cultos los fines de semana!

Si este porcentaje es típico entre iglesias ‘buscadores-amigables,’ lo cual parece ser el caso, es mas bien una situación perturbadora que se ha desarrollado. Millares de iglesias aquí y en el exterior se han reestructurado completamente como centros conquistadors de los que ‘no son la iglesia.’ Esto, a propósito, no es bíblico. La iglesia está para madurar y equipar a los santos, quiénes entonces salen a alcanzar al perdido. Sin embargo, las iglesias de ‘buscadores-amigables’ han vuelto al entretenimiento y conveniencias, en orden de atraer a los Juanes y las Marías para hacerlos sentir cómodos en su nuevo ambiente de la iglesia. En orden de mantenerlos regresando a la iglesia, han evitado la cuidadosa enseñanza de las Escrituras en favor de un positivo, renovante mensaje, diseñado a hacerlos sentir bien acerca de ellos mismos. Mientras que los Juanes y las Marías continúen asistiendo, solamente obtendrán una vaga información de la verdad bíblica que pueda traer convicción de pecado y verdadero arrepentimiento. Peor todavía, ellos reciben un entendimiento psycológico de sí mismos, que degrada la verdad. Sin embargo, tan penoso como esa situación es, no termina allí.
La gran mayoría de los que asisten a las reunions de los ‘buscadores-amigables’ profesan ser creyentes. Con todo la mayoría fueron atraídos a estas iglesias por el mismo encantamiento mundanal que fue usado para atraer a los que ‘no son de la iglesia,’ y ellos continúan asistiendo, siendo alimentados por la misma dieta anémica biblica creada para la seducción de los no-creyentes. En el mejor de los casos, reciben la leche desnatada de la Palabra; en el peor de los casos, la contaminación de la cual habla Pablo diciendo que usan, “profanas y vanas habladurías, y los argumentos de la falsamente llamada ciencia “(1 Tim. 6:20). Ciertamente una iglesia puede crecer numéricamente sobre esta base, pero no espiritualmente. Sin ir mas lejos, no hay oportunidad para los creyentes madurar en la fe en tal medio. En defensa de las iglesias de los ‘buscadores-amigables,’ algunos dicen que los cultos a mitad de la semana son especiales para discipulos y los que buscan ‘la comida solida de las Escrituras.’ Si ciertamente ese es el caso, esta es una rara excepción mas que una norma.
Como hemos observado, la mayoría de las iglesias de los ‘buscadores-amigables,’ enfocan gran parte de su tiempo, energía, y recursos en acomodar a los Juanes y las Marías que ‘no son de la iglesia.’ Cosecuentemente, semana tras semana, la congregación en su totalidad está sujeta a un mensaje diluido y leudado. Entonces, cuando el culto de los miércoles, que generalmente se reduce a un cuarto o un tercio de su tamaño normal, ¿ sería de asumir que este remanente está para nutrirse con la comida sólida de la Palabra, enseñanza expositoria y enfasis sobre la sana doctrina y discipulado? Dificilmente. Todavía estamos buscando una iglesia de los ‘buscadores-amigables en donde esto suceda. Las comidas espirituales ofrecidas en los cultos de mitad de semana son generalmente reuniones en grupos y clases para discernir los dones espirituales de cada uno, o el utilizar el ultimo libro de éxito en psicología ‘cristiana,’ tal como Wild at Heart/ Salvaje de Corazón, a cambio del studio de las Escrituras.

Quizás el aspecto más insidioso del acercamiento de los ‘buscadores-amigables’ es la actitud de impresionar a los que ‘no son de la iglesia,’ tratando y mencionando con aquellos considerados expertos en resolver todos sus problemas mentales, emocionales, y problemas de conducta: los psiquiatras y los psicólogos. Nada como esto en la historia de la iglesia ha perjudicado mas la verdad suficiente en la Palabra de Dios por “todas las cosas que pertenecen a vida y a la santidad” (2 Pedro 1:3) más que la introducción de la llamada falsamente ciencia de la psicoterapia. Sus millares de conceptos y centenares de metodologías están sin comprobar, son contradictorias, no-científicas, y completamente antibiblicas, como hemos documentado en nuestros libros y previos artículos. Pritchard observó que en Willow Creek “Hybels no solo enseña principios psicologicos, sino que frecuentemente usa los principios psicológicos como guías interpretativas para su exégesis de las Escrituras….el Rey David tenía una crisis de identidad, Timoteo era alentado por el apostol Pablo para hacerse autoanálisis, y Pedro tenía un problema con el tema de las limitaciones. El punto es, que los principios psicológicos son regularmente utilizados en las enseñanzas de Hybels “(p. 156).

Durante mi última visita a Willow Creek, El pastor Hybels dio un mensaje que comenzando con la Escritura y presentando los problemas que acontecen cuando la persona miente. Sin embargo, él recolectó su punto principal concerniente a las consecuencias dañosas de la mentira del siquiatra M. Peck De Scott, autor de El Camino Menos Transitado (Simon y Schuster, 1978), quién declarada en ese libro (pp. 269-70), “¡Dios quiere que lleguemos a ser Uno, Una o Ello mismo!” (or Herself or Itself)”! La iglesia de la Comunidad de Saddlelback de igual manera está envuelta en la psicoterapia. Aunque declara ser más Cristocentrica que psicológica, tiene una de las conglomeraciones más grandes de los programas Alcohólicos Anónimos, basados en la recuperación 12-pasos, en el país. La iglesia patrocina más de una docena de grupos, tales como Adultos, Hijos de los Químicamente Adictos, Codependencia, Mujeres Co-Adictas en una Relación Sexual con los Hombres Adictos, Alimentación Desordenada, y así sucesivamente. Cada grupo generalmente es dirigido por alguien “en recuperación de la adicción,” y los materiales de recursos para entender el “desorden ” incluyen libros cuyos autores mayormente son psiquiatras y el psycólogos (www.celebraterecovery.com). Aunque “en la negación” sobre su uso de la “psicología en boga,” en gran parte esta se infiltra en el trabajo de Rick Warren, incluyendo su libro mas vendido, (siete millones) titulado, El Propósito de una Vida Definida, en el cuál mayormente se refiere al logro de si mismo, promueve Celebrate Recovery/Celebrar Recuperación, y es rociado con referencias psiquicas tales como “Sanson era co-dependiente” (p. 233).

El mensaje psicológico sobresaliente de Willow Creek y Saddelback es que la Palabra de Dios y el poder del Espíritu Santo son insuficientes para librar a una persona de su pecado habitual y para transformar su vida en lo que es fructífero y agradable a Dios. Una vez más, lo que estas iglesias dicen y hacen es exportado a centenares de millares de líderes de las iglesias alrededor del mundo.Una gran parte de la iglesia evangélica ha desarrollado un plan cargado de placer, mentalidad barco crucero, pero con resultados espirituales tipo Titanic. Los pastores de las iglesias ‘buscadores-amigables’ (y aquellos animandose a subir a bordo) necesitan ponerse de rodillas y leer las palabras de Jesús a la iglesia del Laodicea (Apoc. 3:14-21). Ellos decian “yo soy rico, y me he enriquecido,” con todo no pudieron reconocer que a los ojos de Dios cada uno era “desventurado, y miserable, pobre, ciego, y desnudo.” Jesús, parado fuera de esta iglesia, donde lo habían desplazado involuntariamente, Él les ofrece su consejo, la verdad de Su Palabra, la única que puede capacitarlos a vivir una vida que sea de Su agrado. No puede haber nada mejor aquí en la tierra, y para toda la eternidad. TBC

La Manera de Buscadores-Amigables Tener Iglesia

Título en inglés: “The Seeker-Friendly Way of doing Church” © Periódico Editado en marzo, 2004 por T. A. McMahon Publicación: “The Berean Call” P.O. Box 7019, Bend, Oregon 97708-7019, Estados Unidos “[Los Bereanos]…escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.” Hechos 17:11
Traducción: José V. Delgado © Permiso de traducción por el Departamento Editorial TBC, Abril 2003 Para más información o preguntas, dirigirse por correo: Entendiendo los Tiempos, P.O. Box 1213, Fort Lee, New Jersey 07024, USA
A menos que se indique de otra manera, las citas de las Escrituras en este periódico se han tomado de la Nueva Versión Internacional, revisión de 1999.

 

 

 

Un Sentido de Propósito

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UN SENTIDO DE PROPÓSITO:
EVALUANDO LAS AFIRMACIONES DE UNA VIDA CON PROPÓSITO

1
 

 

por Nathan Busenitz

Fuera de la esfera de la iglesia local, seguramente no hay lugar en la comunidad con más influencia espiritual que la librería cristiana local. Para muchos creyentes, los libros ofrecen el suplemento principal a lo que escuchan los domingos. Pero el mero hecho de encontrar algo en la estantería no significa que sea doctrinalmente correcto o espiritualmente beneficioso. Después de todo, el discernimiento bíblico no es sólo para las predicaciones. También ha de ser aplicado a los capítulos y a los artículos. Incluso los best-seller han de someterse al escrutinio de la Escritura. Este capítulo compara el libro de no ficción más rápidamente vendido de la historia, Una Vida Con Propósito, con la Palabra de Vida – y valora cómo da la talla.

Con unas 500.000 ventas previas a la publicación, Una Vida Con Propósito por Rick Warren era un mega best-seller aún antes de ser publicado. Su lanzamiento en el 2002 fue recibido con una marejada de entusiasmo y anticipación al ser recomendado vivamente por líderes evangélicos tan reconocidos como Billy Graham, Bruce Wilkinson, Max Lucado y Lee Strobel. Las ventas pronto se elevaron hasta millones, y ambos The New York Times y la Asociación de Libreros Cristianos (Christian Booksellers Association) reconocieron rápidamente su éxito. Lo que empezó como top-seller en su categoría se ha convertido ahora en el best-seller de todos los best-seller. Como una sensación del marketing, el libro es sin lugar a dudas un fenómeno sin precedentes. Mientras tanto, incontables iglesias—ambos evangélicas y de otras convicciones—se han sumado a la campaña de “40 días de Propósito” de Warren, y se han fundado nuevos ministerios para ayudar a las iglesias una vez terminados aquellos cuarenta días. En vista de la respuesta, no es difícil ver por qué el autor cree haber encendido una nueva reforma.2

VISIÓN GENERAL

Una Vida Con Propósito afirma ser “la guía de una jornada espiritual de 40 días que te permitirá encontrar la respuesta a la pregunta más importante de la vida: ¿Para qué estoy aquí, en la tierra?” (pág. 7) Sosteniendo que el periodo de cuarenta días es el precedente bíblico a la transformación de vida (págs. 7-8), Warren responde a la pregunta: “¿Por qué estoy aquí?” dando a sus lectores cinco propósitos de vida:

1.                  1. Fuiste planeado para agradar a Dios [Adoración].

2.                  2. Fuiste hecho para la familia de Dios [Comunión].

3.                  3. Fuiste creado para ser como Cristo [Crecimiento Espiritual].

4.                  4. Fuiste formado para servir a Dios [Servicio Espiritual].

5.                  5. Fuiste hecho para una misión [Evangelismo].

 

Con esto como base, Warren avanza sistemáticamente a través de sus cinco áreas de propósito— demostrando consistentemente a sus lectores los beneficios de vivir con estas metas en mente. Desde esta posición de ventaja, Una Vida Con Propósito pinta muy bien. A fin de cuentas, ¿qué puede ser mejor que instruir a millones de personas sobre temas claves de la Biblia tales como la adoración y el crecimiento espiritual?

Nos alegramos, desde luego, de ver un libro importante de una editorial evangélica siendo leído por cientos de miles que nunca habían escuchado las demandas de Cristo. Y nos alegramos de que el libro haya brindado muchas oportunidades a los cristianos para hablar del Señor con amigos y vecinos inconversos que nunca antes se habían planteado seriamente ningún tema espiritual.

1

 Rick Warren, Una Vida Con Propósito (Grand Rapids, MI: Zondervan, 2002). “Conducidos Con Propósito” es una marca registrada.

2

William Lobdell, “Pastor with a Purpose,” [“Pastor con un Propósito”] The Seattle Times (September 29, 2003): A3.

Pero ¿es este “nuevo e innovador manifiesto…[que] libertará a millones de personas para que vivan la vida que Dios quiere” (contraportada) en verdad todo cuando afirma ser? ¿Es, incluso, Una Vida Con Propósito la mejor herramienta para las iglesias en su labor de presentar los principios básicos del cristianismo a la gente? ¿O puede que haya alguna deficiencia en el mensaje del libro que los cristianos entendidos necesitan tener en cuenta? Con estas preguntas en mente, vamos a considerar algunas de las virtudes y las debilidades de Una Vida Con Propósito.

VIRTUDES

Sería injusto evaluar la obra best-seller de Rick Warren sin antes elogiar el libro en varios aspectos. Por ejemplo, el libro empieza haciendo una pregunta importante—concretamente, ¿cuál es el propósito de la vida? Esta es la misma pregunta con la que luchaba Salomón en Eclesiastés, y es una pregunta con la que millones de personas siguen luchando hoy (cosa que salta a la vista por el número de ejemplares vendidos).

Warren no solamente empieza con una pregunta perspicaz, sino que también busca responder bíblicamente a esta pregunta. Afirma acertadamente que “Dios es tu punto de partida” (pág. 16), “todo es para él” (pág. 54), “fuiste planeado para agradar a Dios” (pág. 65), y “agradar a Dios es el principal propósito de nuestra vida” (pág. 71). Denunciando cualquier tipo de enfoque “autoayuda” al cristianismo, sostiene que en lugar de eso sólo la Palabra de Dios puede revelar el verdadero propósito de la vida. “Necesitas fundamentar tu existencia en las verdades eternas”, expone el autor, “y no en la psicología de moda, la motivación del éxito

o en testimonios emotivos” (págs. 18-19). Por este motivo hace referencia a la Biblia más de 1.200 veces—lo que significa que se cita la Escritura con una media de cuatro veces por página. Desde luego, el deseo que expresa Warren de apelar repetidamente a la Palabra de Dios es elogiable.

Una Vida Con Propósito también repasa muchos temas cristianos claves—subrayando la importancia de glorificar a Dios (Día 7), de desarrollar una vida devocional consistente (Días 11 y 25), de amar a otros cristianos (Día 16), de servir en la iglesia local (Día 17), y de testificar a los inconversos (Día 37). Siguiendo sus propósitos principales (bosquejados anteriormente), Warren ofrece mucha sabiduría práctica para la vida cristiana diaria.

La habilidad de Warren también de comunicarse eficazmente es una de las ventajas más claras de Una Vida Con Propósito. Desde el Día 1 hasta el Día 40, el libro es fácil de leer y fácil de entender. Completo con ilustraciones claras, frases llamativas y preguntas de coloquio útiles, el formato de Una Vida Con Propósito es de un manejo increíblemente fácil. Como resultado, sus breves capítulos intiman menos (y son más accesibles) para los que son novatos con la literatura evangélica.

Desde el punto de vista de la publicación cristiana, Warren ha conseguido lo que pocos autores son capaces de hacer—concretamente, producir un libro considerado relevante por los lectores contemporáneos, aún estando saturado de Escritura, y a la vez, fácil de leer y de entender. Dadas estas virtudes, no es de extrañar que Una Vida Con Propósito haya sido tan bien recibido.

DEBILIDADES

Por supuesto, como cualquier otro libro humano, Una Vida Con Propósito no es perfecto. Aún así, su increíble popularidad le ha dado un puesto de influencia de la que rara vez disfrutan las obras humanas. Esta prominencia es especialmente significativa ya que el libro afirma ofrecer a sus lectores la mismísima razón de su existencia. Así es que, a la luz de tanto su popularidad como su tema, Una Vida Con Propósito merece un examen cuidadoso desde una perspectiva bíblica.

Hay que destacar desde un principio, que el propósito de esta crítica (al tratar con varias debilidades del libro) no es sugerir que Una Vida Con Propósito sea herético. Al mismo tiempo, creemos que establece varios precedentes peligrosos para sus partidarios. Nuestro objetivo, entonces, es sencillamente advertir a los lectores de algunos de los escollos considerados.

1. Un enfoque informal de la Escritura

La preocupación más grande que nos sucita Una Vida Con Propósito es que aunque hace frecuente referencia a la Biblia, lo hace a menudo de forma incorrecta. La afirmación inicial de Warren suena, desde luego, estupenda: “La mejor manera de descifrar el propósito de Dios para tu vida es permitir que la Escritura hable por sí misma. Por eso la Biblia se menciona muchas veces en este libro” (pág. 10). Una examinación más detallada, sin embargo, revela que Una Vida Con Propósito cita la Biblia repetidamente de manera abiertamente informal.

Con nada menos que quince traducciones y paráfrasis diferentes de la Biblia, Warren ofrece textos de apoyo para gran parte de su discusión, normalmente sin ningún apoyo exegético ni contextual. El autor explica sus razones por esto en la página 356, argumentando que su “modelo para esto es la manera cómo Jesús y los apóstoles citaron al Antiguo Testamento. A menudo sólo citaron una frase para destacar lo que querían decir.” Desafortunadamente, esta forma de pensar (que es discutible de todos modos) permite a Warren arrancar pasajes completamente fuera de contexto para aplicarlos como a él le parece (usando el paráfrasis flojo que más parece ajustarse a su argumento). Sin embargo, a diferencia de Jesús y los apóstoles, Warren no está inspirado por el Espíritu Santo—lo que significa que no posee la autoridad para usar la Palabra de Dios como le plazca.

Varios ejemplos bastarán (aunque se podrían dar numerosos otros):

En la página 17, Warren cita Mateo 16:25 de “un paráfrasis de diferentes versiones” (“La autoayuda no es eficaz en todo. El sacrificio es el camino, mi camino, para encontrarte a ti mismo, a tu verdadero yo”) para argumentar que para tener éxito en la vida, necesitas más que asesoramientos de autoayuda. Sin embargo, una traducción más literal de Mateo 16:25 rápidamente manifiesta que Cristo no está hablando de asesoramientos de autoayuda en este contexto, sino de la naturaleza esencial del evangelio que salva (Reina Valera 1960: “Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará”). Al no dar el contexto del versículo, y al usar un paráfrasis muy flojo, Warren cambia todo el sentido clave de la declaración de Jesús.

En la página 149, hablando de la comunión en la iglesia, Warren declara, “Dios ha hecho una promesa increíble con respecto a los pequeños grupos de creyentes: ‘Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.’” Sin embargo, Mateo 18:20, en su contexto, no tiene nada que ver con pequeños grupos de comunión dentro de la iglesia, sino con la autoridad de la iglesia para disciplinar a sus miembros.

En la página 178, el autor anima a sus lectores a no divulgar ni escuchar los chismes. Entonces dice, “Si prestas atención a los chismes, Dios te llama alborotador. ‘Los alborotadores escuchan a los alborotadores.’ [Pr. 17:4] ‘Estos son los que dividen las iglesias, pensando sólo en ellos mismos.’[Jud. 16]” Pero Proverbios 17:4 no menciona directamente los chismes, y Judas 16 no habla en absoluto de los chismosos, sino de los falsos maestros (en cuanto a sus murmuraciones, su soberbia y sus adulaciones). Mientras que puede ser válido el punto que quiere comunicar (que el chisme es pecado), no puede ser apoyado con honestidad combinando arbitrariamente Proverbios 17:4 con Judas 16. Al manejar esos versículos de esta manera (sobre todo en el caso de Jud. 16), Warren no saca el verdadero sentido del texto.

En otros lugares el autor aplica pasajes del Antiguo Testamento directamente a los creyentes del Nuevo Testamento sin ningún tipo de explicación del contexto original o el sentido intencionado. Por ejemplo, Warren cita Jeremías 29:11 cuando dice: “Si te has sentido desmoralizado, ¡hay esperanza! Experimentarás cambios positivos en tu vida al empezar a vivirla con propósito. Dios dice: ‘Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes … planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza’

(p. 30). El hecho de que esta profecía en realidad se dio al Israel del Antiguo Testamento respecto a la Cautividad Babilónica se pasa por alto sin comentario.

No se tarda mucho en llegar a la conclusión de que este tipo de irresponsabilidad interpretativa está destinada al desastre. Mientras que los cinco propósitos de vida que Rick Warren desarrolla en Una Vida Con Propósito son todos conceptos bíblicos, no siempre utiliza los textos adecuados para apoyar sus conclusiones. En lugar de eso, escoge rutinariamente cualquier versículo (o fragmento de versículo) que quiere, de la traducción o paráfrasis que cree que mejor destaca sus ideas. Haciendo esto, pone un ejemplo peligroso—insinuando a sus lectores que este tipo de interpretación bíblica (donde parecen ignorarse la precisión y el contexto) es perfectamente aceptable.

Incluso la premisa del libro se basa sobre una interpretación defectuosa de la Escritura. Warren insiste en que la estrategia de los cuarenta días es la forma mejor y más bíblica de inculcar un cambio espiritual significativo. Dice: “Es evidente en la Biblia, que Dios considera los 40 días como un período espiritual significativo. Siempre que Dios quiso preparar a alguien para llevar a cabo sus propósitos, usó 40 días” (pág.

7, énfasis añadido). A continuación cita ejemplos, como el de Noé (y el Diluvio), Moisés (en el monte Sinaí), los doce espías (que espiaron en Canaan), David (y Goliat), Elías (en el desierto), la ciudad de Nínive (después de la predicación de Jonás), Jesús (en el desierto), y los discípulos (después de la resurrección). La conclusión del autor es inequívoca: el método preferido—si no exclusivo—de Dios para suscitar cambios de vida en Su pueblo es el programa de cuarenta días. Luego añade esta garantía incondicional: “Los próximos 40 días transformarán tu vida” (pág. 8).

Pero al afirmar esto, Warren ha confundido lo descriptivo con lo normativo. Jamás se les manda a los creyentes a seguir un programa de cuarenta días. Para ser justos, el número cuarenta sí parece tener cierto significado en la Escritura, pero nunca se presenta como un modelo que hemos de imitar.

Consideremos algunos de los ejemplos que cita Warren. El Diluvio no fue un período en que Noé descubrió su propósito en la vida. Más bien fueron cuarenta días de juicio sobre la tierra. Noé había descubierto su propósito 120 años antes, cuando Dios le mandó construir el arca. Los cuarenta días que Moisés pasó en el monte Sinaí tampoco fueron un período de descubrimiento de propósito. A Moisés ya se le había revelado su propósito cuando fue comisionado por Dios en la zarza ardiente. El ejemplo de los doce espías también es pobre, sobre todo siendo que diez de ellos continuaron sin cambiar y sin creer. David ni siquiera había oído hablar de Goliat hasta haber terminado los cuarenta días. Su encuentro con Goliat no tuvo lugar en ningún momento de esos cuarenta días. Se podrían dar más ejemplos, pero está claro: al examinarse en su contexto, el apoyo bíblico para la fórmula de Warren es menos que convincente.

Podríamos también añadir algunos ejemplos que Warren no utilizó. Por ejemplo, Abraham aprendió paciencia mientras que esperaba la simiente prometida por Dios (Isaac)—una espera que duró muchos años, no cuarenta días (véase Gn. 21:2-3). Jacob aprendió humildad, siendo obligado a confiar en Dios, en una sola noche al luchar con un ángel. Esto fue después de trabajar catorce años para Labán (Gn. 32:24-30). José fue encarcelado por dos años enteros antes de ser exaltado a una alta posición en Egipto (Gn. 41:1, 43). La vida del apóstol Pablo fue transformada en tan sólo unos minutos en el camino a Damasco (Hch. 9:1-9). La lista podría seguir y seguir.

Antes que enseñar que “siempre que Dios quiso preparar a alguien para llevar a cabo sus propósitos, usó 40 días”, es más acertado decir que a veces Dios usó 40 días, pero no siempre, y ni siquiera casi siempre. Más bien, siempre que Dios quiso preparar a alguien para llevar a cabo Sus propósitos, usó el tiempo que Él consideró necesario para preparar a esa persona. Mientras que un programa de cuarenta días podría ser útil como una herramienta organizativa, afirmar que es el método preferido de Dios se aleja mucho de la realidad. Esto puede parecerle a alguno una queja insignificante, pero las exageraciones de Warren sobre el significado de los cuarenta días son más que típicas de un enfoque poco serio, cada vez más popular, a la Escritura, que está desprovisto de la precisión y el cuidado correctos (cf. 2 Ti. 2:15; Stg. 3:1).

 

2. Un enfoque incompleto a la teología

Además de un enfoque demasiado informal a la Escritura, Una Vida Con Propósito también ofrece a sus lectores una estructura teológica incompleta. Esto resulta algo sorprendente en una explicación evangélica del propósito principal de la vida. A fin de cuentas, para que nuestro propósito sea verdaderamente bíblico, debería reflejar el alcance completo de la enseñanza bíblica.

Aún así, a pesar de su amplia premisa, Una Vida Con Propósito parece teológicamente desequilibrado—restando importancia a ciertos temas de la Escritura (como la ira de Dios) y a la vez enfatizando considerablemente otros (como el amor de Dios). Como resultado, la importancia de la doctrina en sí se minimiza (véase p. 34), mientras que ciertos áreas claves de la enseñanza bíblica parecen recibir un tratamiento gravemente insuficiente. Por ejemplo, consideremos la presentación de Warren del evangelio en la página 60:

Primero: cree. Cree que Dios te ama y que te creó para sus propósitos. Cree que no eres un ser nacido por accidente. Cree que te crearon para durar para siempre. Cree que Dios te eligió para que tuvieras una relación con Jesús, quien murió en la cruz por ti. Cree que, sin importar lo que hayas hecho, Dios quiere perdonarte. Segundo: acéptalo. Acepta a Jesús como tu Señor y Salvador. Acepta el perdón de tus pecados. Acepta su Espíritu, que te dará poder para cumplir el propósito de tu vida. La Biblia dice que “el que acepta y confía en el Hijo, participará de todo, tendrá una vida plena y para siempre.” Dondequiera que te encuentres leyendo esto, te invito a inclinar tu cabeza y susurrar la oración que cambiará tu destino eterno: “Jesús, creo en ti y te acepto.” Vamos, hazlo ahora mismo. Si tu oración fue sincera, ¡felicitaciones! ¡Bienvenido a la familia de Dios! Ahora estás listo para comenzar a descubrir y vivir el propósito que Dios tiene para tu vida.

La invitación de Warren incluye, desde luego, varios aspectos claves del evangelio. A la misma vez, parece que faltan otros elementos esenciales. Por ejemplo, el arrepentimiento y la negación de uno mismo brillan por su ausencia (cf. Lc. 9:23-24), igual que una explicación clara de las consecuencias eternas del

3

pecado, o por qué Jesús murió en la cruz. El hecho de que Warren espera hasta más adelante en el libro para explicar el arrepentimiento (bajo sus enseñanzas sobre el crecimiento espiritual, pp. 104 y 197) casi sugiere una perspectiva pietista (o de “vida abundante”)—donde el arrepentimiento y el “rendirse a Dios” (véanse pp. 83-86) se consideran erróneamente como experiencias separadas y posteriores a la conversión.4

La definición de Warren de las “Buenas Nuevas” hacía el final del libro (Día 37) apenas profundiza más, enfatiza los beneficios de la gracia sin llegar a explicar realmente la condición desesperada del hombre. Dice: “Las buenas nuevas significan que cuando confiamos en la gracia de Dios para salvarnos por medio de lo que Jesús hizo, nuestros pecados son perdonados; tenemos un propósito para vivir y nos es prometido un hogar futuro en el cielo” (pág. 319). Sin embargo, el resto del capítulo nunca llega a explicar las malas noticias—omitiendo una vez más una parte crucial del mensaje de salvación. Para hacerle justicia, Warren sí hace mención breve del infierno (págs. 36 y 120), pero lo hace casi de paso, sin enfatizar la gravedad de la condenación eterna.

La doctrina de Dios también parece sufrir en Una Vida Con Propósito. Por una parte, Warren asevera con razón: “No podemos simplemente crear nuestra propia imagen de Dios, la que nos resulta cómoda y políticamente correcta, y adorarla … ‘Adorar en verdad’ significa adorar a Dios como la Biblia verdaderamente lo revela” (pág. 107). Por otra parte, el libro parece enfocarse tanto en el amor, benignidad y cuidado de Dios que a la vez minimiza Sus características menos “amigables” (como la santidad, ira y juicio).

Con las palabras de un crítico:

Warren continuamente nos cuenta lo que siente Dios cuando hacemos ciertas cosas. Dice: “Como un padre orgulloso de sus hijos, Dios disfruta de manera especial viéndonos usar los talentos y habilidades que nos dio” (pág. 77). También dice: “Sólo puedes agradar a Dios si eres tú mismo” (pág. 77). De alguna manera, Warren es conocedor de una relación de causa y efecto entre las varias cosas que hacemos y las emociones de Dios. Dice: “¡Dios incluso disfruta mirándote dormir!” (pág. 78). Ha descubierto seis secretos para ser “mejores amigos de Dios” (págs. 89 y 91). La explicación de Warren de Dios omite muchas importantes verdades y enfatiza aquellas cualidades que hacen que Dios parezca cercano y seguro. Esto no resulta en un entendimiento pleno y bíblico de Dios. Nunca oirás a Warren hablar sobre la ira de Dios contra el pecado. Nunca escucharás las advertencias de la Biblia sobre el juicio divino venidero. Warren no te enseñará acerca de la santidad de Dios. No oirás textos como éste: “Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos” (He. 12:25).5

Dicho de otra manera, el retrato de la naturaleza de Dios que ofrece Warren no es completo. Sí, Dios es infinitamente amoroso, cuidadoso, benigno y compasivo. Pero también es perfectamente santo, justo y recto. Al desequilibrar su presentación del carácter de Dios, Warren no representa plenamente quién es Él. Y un enfoque correcto de Dios es fundamental para encontrar el verdadero propósito de la vida.

En otros casos, el libro raya en la negligencia teológica. Hay momentos en que la terminología de

3Warren sí comenta algunas de estas cuestiones más adelante en el libro. Sin embargo, es sorprendente que no las incluya aquí (en el Día 7), ya que esta es la presentación principal del evangelio del libro.

4Este énfasis de “vida abundante” parece perfilarse en el Capítulo 10 donde Warren dice: “La Biblia no podría ser más clara con respecto a los beneficios que trae una vida completamente entregada a Dios” (pág. 85, énfasis añadido).

5

Bob DeWaay, “The Gospel: A Method or a Message?” [“El Evangelio: ¿Un Método o un Mensaje?”] Critical Issues Commentary (enero/febrero 2004); www.twincityfellowship.com/cic/articles/issue80.htm

Warren suena notablemente psicológica. Por ejemplo, su plan para vencer el pecado incluye volver “a enfocar nuestra atención” (pág. 228), unirnos a un “grupo de apoyo” (págs. 231 y 232), y percatarnos de nuestra “vulnerabilidad” (pág. 234). De hecho, los patrones de comportamiento pecaminoso (o “errores,” pág. 160) se reducen a un “círculo vicioso de buenas intenciones, fracaso y culpa” en el que las personas necesitan “ser sanad[as]” porque “estás tan enfermo como tus secretos” (pág. 231, énfasis añadido). En otros momentos el libro presenta figuras no evangélicas como ejemplos a seguir. Así, los monjes benedictinos (pág. 94) y la Madre Teresa (págs. 134 y 251), ambos representantes del catolicismo romano, junto con Bernie Siegel, líder de la Nueva Era (pág. 30), son presentados como modelos positivos a imitar. A fin de cuentas, estas personas están en sintonía con la línea general del libro, en donde se enfatizan el amor, la comunidad y la realización personal. Los desacuerdos doctrinales, por otra parte, toman un segundo plano.

En contraste, la enseñanza de Cristo y los apóstoles ponía el énfasis apropiado en todo el consejo de Dios, no sólo sus facetas más aceptables. Jesús, por ejemplo, habló más del infierno que del cielo, exigió que se arrepintiesen los incrédulos (Mt. 4:17, Lc. 5:32), insistió en que los creyentes tomasen pasos radicales para tratar con el pecado (Mt. 5:29-30; 18:8-9), y argumentó que el discipulado puede costarle todo a una persona (Mt. 10:32-39, Mr. 8:34-38). A través del Nuevo Testamento, los apóstoles hacen eco de los mismos temas (véanse Mr. 6:12, Hch. 2:38; 20:21, He. 5:11-14), incluyendo la importancia de la pureza doctrinal (Gá. 1:6-10, Stg. 3:17, Jud., 2 P. 2). Mientras que Warren no niega necesariamente estos temas, no parece darles el peso y la explicación que la Escritura indica que se merecen, sobre todo en una disertación sobre el propósito general de la vida.

En vista de estas críticas, Warren responde:

Sabía que al simplificar la doctrina para crear un formato devocional para la persona normal y corriente, corría el riesgo de o minimizar o exagerar algunas verdades. Estoy seguro de haberlo hecho. También sabía que sería criticado por lo que omití en el libro y por haber usado quince traducciones y paráfrasis para transmitir el mensaje. Pero cuando fundé Saddleback en 1980 decidí que prefería alcanzar grandes números de personas para Cristo que buscar la aprobación de los tradicionalistas religiosos. En los últimos ocho años hemos bautizado más de 11,000 nuevos creyentes adultos en nuestra iglesia. Soy un adicto de las vidas cambiadas.6

Pero el cambio que carece de profundidad doctrinal ¿es en realidad un cambio bíblico? La Escritura enseña que la doctrina y el deber van de la mano. Una vida correcta siempre va ligada a una forma de pensar correcta y una teología correcta. Por eso, en tantas de sus epístolas, Pablo ocupa la primera parte del libro enseñando sana doctrina, y luego en la segunda mitad discute su aplicación apropiada.7  Sin una estructura teológica sólida, los cristianos no están capacitados para llevar vidas que son bíblicamente sanas.

 

3. Una posición inflada de prominencia

En tercer lugar, parece ser que algunos lectores de Una Vida Con Propósito han elevado el libro a una posición de prominencia que ha de ser reservada sólo para la Escritura. Por ejemplo, un crítico que escribió en www.Amazon.com lo expresó de esta manera:

Nuestro pastor nos pidió que reemplazáramos nuestro devocional normal con un estudio de 40 días a través de Una Vida Con Propósito. No estoy seguro por qué nos parece bien reemplazar la Palabra de Dios con un libro humano, pero lo estoy leyendo de todos modos.

Bob DeWaay, en su extensa crítica, añade esto:

El bestseller de Rick Warren con sus once millones de copias ha reemplazado la predicación de la Biblia en

6

Rick Warren, “An Interview with Rick Warren,” [Una Entrevista con Rick Warren] Modern Reformation, 13/1 (enero/febrero 2004); www.modernreformation.org

7

Se reconoce que esta distinción (entre la doctrina y el deber en las epístolas de Pablo) es algo artificial. En este caso, sin embargo, parece una descripción apropiada de la estructura paulina de prioridades – en donde una vida correcta es el resultado de una teología correcta.

miles de púlpitos y ha reemplazado la Biblia en muchos miles de grupos de estudio bíblico … Lo más asombroso es que miles y miles de grupos por todo el mundo han obedecido el consejo de Warren [“Te insto seriamente a que te reúnas en un grupo pequeño de amigos y formes un círculo de lectura de Una Vida Con Propósito para revisar estos capítulos semanalmente” (pág. 334).] y han empezado a estudiar su libro, dejando sus Biblias en casa. Los pastores están usando los materiales de Warren para sus predicaciones en lugar de la Palabra de Dios. Warren también dice: “Después de haber ido a través de este libro juntos, como un grupo, puedes continuar con el estudio de Una Vida Con Propósito que ya está disponible para clases y grupos” (pág. 334). El mensaje del evangelio ha sido reemplazado por el método de Rick Warren. La Biblia ha sido suplantada por la sabiduría del hombre.8

Incluso un miembro de la plantilla de una iglesia Metodista tradicional está de acuerdo:

Mi iglesia se ha lanzado sobre lo que parece ser la última moda en las iglesias, Una Vida Con Propósito por Rick Warren. Más de 70 miembros se han apuntado a clases de Una Vida Con Propósito. Como miembro de la plantilla, se me animó encarecidamente a que me apuntara. Estoy empezando ahora el libro, pero me está haciendo oír sirenas de alarma … En parte [es] el hecho de que la gente parece estar abrazándolo como si fuera la Biblia.9

Por supuesto que no creemos ni por un momento que Rick Warren realmente contempla su propio libro con estos ojos, pero es difícil evadir la fuerza del lenguaje de auto promoción que contiene el libro. Por ejemplo, en la página 10, Rick Warren dice:

Puesto que sé cuáles son los beneficios, deseo desafiarte a que prosigas esta jornada espiritual en los próximos 40 días, sin pasar por alto ni una lectura diaria. Es valioso para tu vida que tomes tiempo para pensarlo. Anótalo como una cita diaria en tu agenda. Si te comprometes a hacerlo, firmemos un pacto. Es más significativo cuando pones tu nombre en un compromiso.

En efecto, a los lectores se les anima a firmar un pacto formal a leerlo diariamente (cf. Stg. 5:12, Mt. 5:34-37, Dt. 23:21-22); es casi como si sus devocionales personales deberían girar en torno a Una Vida Con Propósito. Sí, es verdad que los buenos libros cristianos pueden tener un papel maravilloso en la vida devocional del creyente—como plato adicional al plato principal de la Escritura. Pero cuando un libro se convierte en el sustituto de “la leche espiritual no adulterada” (1 P. 2:2), ya sea en los devocionales privados

o en las predicaciones, algo no funciona bien.

Parte del problema puede brotar de las promesas asombrosas que hace el libro. Desde el mismo principio, Una Vida Con Propósito les garantiza a sus lectores que, si lo leen y lo digieren correctamente, el libro (y su programa de cuarenta días) cambiará sus vidas de manera significativa y beneficiosa.

En la página 7 el autor declara:

Esto, más que un libro, es la guía de una jornada espiritual de 40 días que te permitirá encontrar la respuesta a la pregunta más importante de la vida: ¿Para qué estoy aquí, en la tierra? Al terminar esta jornada sabrás el propósito de Dios para tu vida y entenderás el cuadro completo: cómo encajan todas las piezas de tu vida. Con esta perspectiva, tu estrés disminuirá, tus decisiones serán menos complicadas, tendrás más satisfacciones y más importante aún, te preparará para la eternidad.

La página 10 hace eco de esta afirmación:

Al escribir este libro, oré mucho para que experimentaras el maravilloso sentimiento de esperanza, fortaleza y gozo que viene de saber para qué te puso Dios en este planeta. Es incomparable. Me emociona anticipar las cosas extraordinarias que te acontecerán. Lo mismo ocurrió conmigo al descubrir el propósito de mi vida; desde entonces no he vuelto a ser el mismo.

8DeWaay, “A Method or a Message?” [¿Un Método o un Mensaje?]

9

“Purpose-Driven Life,” [Una Vida Con Propósito] Internet Discussion Forum (10 de junio 2004);

www.livejournal.com/community/christianleft/51855.html

Claramente, Una Vida Con Propósito afirma que no solamente informará a sus lectores de la razón de su existencia, sino que también mejorará dramáticamente sus circunstancias actuales.  Disfrutarán de un crecimiento espiritual y un cambio de vida significativos, y nunca volverán a ser los mismos, al haber sido impresionados positivamente por todas “las cosas extraordinarias” que les están reservadas.

Pero ¿son realistas estas promesas? En un sentido, el libro parece prometer lo que tan sólo Dios verdaderamente puede prometer; casi parece sugerir que un libro o programa producidos por los hombres pueden hacer lo que tan sólo puede hacer el Espíritu de Dios. Como resultado, a los lectores les prepara un desencanto desde el mismo principio. Otro crítico que escribió en www.Amazon.com lo expresó de esta manera:

La contraportada de este libro afirma que es “un nuevo e innovador manifiesto” sobre el significado de la vida. La introducción afirma que “esto, más que un libro [en inglés es más explícito y reza así: “Esto es más que un libro”], es la guía de una jornada espiritual de 40 días que te permitirá encontrar la respuesta a la pregunta más importante de la vida.” El libro no cumplió tal promesa.

 

4. Su familia “seeker-sensible”10

Antes de concluir, hay que plantear un último motivo de preocupación. Es éste: al ser parte de la familia “Conducidos Con Propósito”, Una Vida Con Propósito sirve de respaldo a los otros escritos de Rick Warren (específicamente Una Iglesia Con Propósito), ciertos programas eclesiales (como “La Campaña de los 40 Días de Propósito”), y un fenómeno evangélico más amplio conocido como el movimiento “seeker-sensible”.

Mientras que no es el propósito de esta crítica el desgranar cada uno de estos temas relacionados, sí habría que hacer unos breves comentarios:

El movimiento “seeker-sensible” (que se encuentra encerrado en Una Vida Con Propósito) enfatiza técnicas del marketing y estrategias comerciales como el método principal para el crecimiento sano de las iglesias.

Como resultado, las iglesias “seeker-sensible” tienden a minimizar el mensaje del evangelio para suavizar temas tales como el pecado, el arrepentimiento, la ira divina y el castigo eterno. La meta es conseguir que los incrédulos se sientan cómodos hasta que estén preparados para aceptar a Jesús. De ahí que se reemplazan las predicaciones bíblicas con charlas breves, videos, y representaciones de teatro, cualquier cosa que el público encuentre más divertida y entretenida.

El éxito en el ministerio se mide en términos de los números de personas que asisten.  Mientras que el éxito bíblico se define como fidelidad a Dios, el éxito “seeker-sensible” se define como un edificio abarrotado. A los que predican con fidelidad, pero sin nunca producir una congregación grande (parecido al profeta Jeremías), se les dice que están haciendo algo mal.

Al abrazar Una Vida Con Propósito, algunos lectores e iglesias pueden verse envueltos inconscientemente en el movimiento “seeker-sensible”—un sistema filosófico que es intrínsecamente antibíblico.11

 

CONCLUSIÓN

Recalcamos de nuevo: Una Vida Con Propósito no es herejía descarada. De hecho, subraya muchos conceptos bíblicos, como la importancia de la adoración, la comunión, el crecimiento espiritual, el ministerio

10

Nota: la expresión “seeker-sensible” (inglés: “seeker sensitive”) pertenece a la filosofía del marketing. “Seeker” es el que busca, el interesado en algo, en este caso, Dios o religión. La expresión “seeker-sensible” significa aquello que está orientado hacia los oyentes nuevos, atractivo a los visitantes; parecido a la expresión “a gusto del consumidor”.

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Aunque están fuera del ámbito de esta crítica, existen evaluaciones más completas de Una Iglesia Con Propósito, así como del movimiento “seeker-sensible”, que están a disposición de aquellos que quieran saber más. Hacemos una breve mención de ellos aquí simplemente como advertencia. El autor ha escrito otros dos artículos con relación a este: “A Review of The Purpose-Driven Church” [“Una Crítica de Una Iglesia Con Propósito”], Pulpit (septiembre/octubre 2003) y “The Gospel According to Hybels and Warren” [“El Evangelio Según Hybels y Warren”], Pulpit (noviembre/diciembre 2003). Los

 .www.shepherdsfellowship.orgdos están disponibles en internet en

espiritual y el evangelismo. Es por eso que a tanta gente le encanta este libro.

A la vez, su enfoque parece típico de las tendencias evangélicas contemporáneas: liviano, orientado al bienestar, y diluido. En nuestra opinión, su trato de la Escritura es demasiado informal, su estructura doctrinal es demasiado superficial, sus promesas auto-confeccionadas son demasiado elevadas, y su relación con otros productos impulsados por el marketing es demasiado estrecha para ser ignorada. Por eso, a la luz de sus debilidades, creemos que Una Vida Con Propósito ha de ser leído con mucho discernimiento.

Traducido por Emily Knott de González