Salvación
El Arrepentimiento Bíblico Incluye a las Emociones
1. El Arrepentimiento Bíblico Incluye a las Emociones
1.
Exégesis
1. Nacham: El arrepentimiento bíblico incluye las emociones
El artículo pasado, introduje una serie sobre el arrepentimiento bíblico en el que he mencionado que estaría estudiando la doctrina del arrepentimiento en las Escrituras, en primer lugar mediante el estudio de las palabras que la Escritura usa para hablar de arrepentimiento. Es importante, cuando se trata de descubrir una teología bíblica de una determinada doctrina, obtener esa teología “desde cero”, por así decirlo. Los cristianos contemporáneos tienen una manera de hablar en términos de las Escrituras, pero usando esas palabras sin su sentido a la par de las Escrituras. Por lo que a menudo terminan usando la misma terminología, mientras damos un significado totalmente diferente de las cosas a menudo. Debido a eso, tenemos que ir directamente a la Escritura y comenzar en el nivel más básico: las palabras inspiradas, infalibles, innerantes que Dios dio. De esta manera, podemos entender el arrepentimiento no en la forma en que siempre lo hemos oído ni pensando, sino en la forma en la intención que los escritores de la Escritura quisieron que se comprendiera.
El Arrepentimiento Bíblico
El Arrepentimiento Bíblico:
Introducción
Pocas doctrinas de la fe cristiana histórica se encuentran más cerca del corazón del Evangelio de Jesucristo y el curso de la vida cristiana que la doctrina del arrepentimiento. De hecho, cuando el Señor dijo primero que prediquemos el Evangelio del perdón de pecados en Su nombre, el primer mandamiento que pronunció fue: “Arrepentíos” (Mar 1.15). Sin embargo, dentro de la cristiandad – e incluso dentro del Evangelismo – hay una gran confusión y desacuerdo acerca de la naturaleza precisa de arrepentimiento.
Cómo el Evangelio Venció a Dios
Cómo el Evangelio Venció a Dios
Por Byron Yawn
Cuando nos convertimos primeramente nuestras explicaciones de la salvación son simples, apasionadas, sin adornos y básicas. Es como si – nos acabasen de dar ojos para ver – somos enviados al museo de Louvre o en el Museo de Orsay por quince minutos. Sólo quince. Una vez en el pasillo de inmediato se nos pide que describamos el contenido del mismo. Todo lo que sale es “¡Wow!” Sin embargo, “¡Wow!” Tiene todo el sentido. Tal belleza es abrumadora para cualquier par de ojos nuevos.
David, ¿Un Modelo de Restauración?
David, ¿Un Modelo de Restauración?
por Jesse Johnson
¿La vida de David nos enseña que Dios puede restaurar a un adúltero al ministerio? Después de todo, David era un asesino y adúltero, así como un mentiroso y un pobre padre. Dejando la poligamia de lado, su vida familiar fue un choque de trenes catastrófico sólo comparable a la debacle en 2 Samuel 11.
Sin embargo, Dios no lo quitó del trono, y le permitió que su reinado durara finalmente 40 años, y de manera indirecta para siempre. ¿Por qué? ¿Cuál es la lección aquí?
La Transformación de la Voluntad
La Transformación de la Voluntad
por Mike Riccardi
En el capítulo tres de La Mortificación del Pecado en los Creyentes, John Owen escribe,
El Espíritu es el autor de toda gracia y de cada buena obra, y sin embargo, es el creyente quién ejerce estas gracias hace realmente las buenas obras. El “obra en nosotros el querer como el hacer, por su buena voluntad” (Fil. 2:13); El obra “todas nuestras obras en nosotros” (Is 26:12), -“la obra de fe con su poder” (2 Tesalonicenses 1:11, Col 2:12), Él nos lleva a orar, y es un “Espíritu de súplica” (Rom 8:26; Zacarías 12:10), y sin embargo se nos exhorta, y hemos de ser exhortados en todo esto.
SANTIFICACIÓN: El Fruto Bíblico Identificable
SANTIFICACIÓN: El fruto bíblico identificable
Por Keith H. Essex
Traducido por Raúl Lavinz
Publicado con permiso del Master’s Seminary Journal
Como en siglos pasados, los cristianos todavía hablan con frecuencia acerca de la necesidad de santificación. Sin embargo, no ha surgido ningún mutuo acuerdo sobre la descripción de la santificación. En la presente discusión se ha decidido describir el término en relación a lo que la Biblia dice acerca del “fruto”. La palabra “Fruto” se usa ampliamente en la Biblia, desde Génesis hasta Apocalipsis, refiriéndose a productos comestibles de la tierra así como a retoños humanos o hijos. Tanto en el AT como en el NT se usa la palabra en forma metafórica para describir acciones humanas. Otros términos relacionados con fruto también asumen significados metafóricos para referirse al comportamiento humano. Romanos 6:22 y 7:4 vinculan dicha terminología con la santificación de los creyentes. Los contextos de estos dos versículos confirman un vínculo muy estrecho entre fruto y santificación, en el pasado, así como en las vidas presentes de los cristianos en su avance hacia la semejanza a Cristo. En Gálatas 5:22-23 se relaciona con la obra del Espíritu Santo al producir la santificación presente de los creyentes.
Libertad en Cristo
Libertad en Cristo
Es crucial que usted entienda la naturaleza de la libertad cristiana. Como cristiano, no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia (Rom. 6:14). Libertad de la ley no significa que los principios de la justicia revelada en la ley del Antiguo Testamento son ahora anulados. Esto no quiere decir que los Diez Mandamientos no son aplicables a su vida presente. Esto no significa que se puede someter a las normas santas de Dios a la preferencia personal. Es evidente que no quiere decir que estén libres de cualquier exigencia moral.
El Verdadero Descanso
por Josh Thiessen
En vísperas de unas vacaciones en familia, el descanso está a la vanguardia de mi mente. Así que he pasado algún tiempo leyendo pasajes de la Escritura sobre el descanso y he estado tratando de pensar en cómo los cristianos deben ver de las vacaciones / descanso.
Cristianos, incluyendo a los pastores, necesitan descansar. Sabemos innatamente porque dormimos cada noche, pero en la práctica, tenemos la tendencia de no programar más tiempo, días o semanas, para reflexionar y descansar. Y si usted es como yo, usted no aprovecha de ese momento, incluso cuando tienen tiempo libre. Mi patrón es cerrarme y pasar menos tiempo o ningún tiempo orando y meditando en las Escrituras. Así que me veo obligado y decidido a redimir a estas vacaciones a través de la renovación de mi mente con la Escritura. Aquí hay algunas cosas que he meditado al reflexionar sobre el verdadero descanso:
El Amor Gana – El Nuevo Campeón del Universalismo
El Amor Gana – El Nuevo Campeón del Universalismo
Escrito por Gary Gilley
(Junio / Julio 2011 – Volumen 17, Número 3)
No hubo tanto bombo que rodeara la publicación del libro El Amor Gana de Rob Bell que incluso antes de que fuera lanzado las críticas emocionales estaban inundando el Internet y los bloggers estaban en su apogeo. Cuando John Piper, que aún no había leído el libro, “tweteó” tres palabras: “Adiós Rob Bell,” explotó la blogosfera y la guerra estaba en marcha. Bell, quien afirma credenciales dentro del campo evangélico, pretendía estar enseñando universalismo. Cuando el libro estuvo finalmente en el mercado de inmediato llegó a la cima de la lista de bestsellers de todo el mundo. Bell apareció en la portada de la revista Time, entrevistado en la televisión y los programas de radio, tanto seculares como cristianos y tal vez se convirtió en la “estrella de rock”, que afirmó Time que era hace algunos años.
Cuando a regañadientes determiné que tenía que leer lo que todo el mundo estaba hablando yo estaba hablando en una conferencia en Texas. Con un par de oradores, me dirigí a la librería cristiana más grande en la ciudad, una cadena internacional, y después de no encontrar el libro le pedí al gerente donde podría conseguirlo. Me informó que la cadena había decidido no llevar El Amor Gana por su mensaje de universalidad (que por cierto no es su único problema, como se detallará más adelante). Yo felicité al gerente de la tienda por su decisión pero se dio cuenta que en el estante detrás de él que su número uno en ventas no era otro que La Cabaña. No pude resistirme a preguntarle cómo se llevaron a La Cabaña, que transmitió el mensaje exacto que el libro de Bell en forma novelada. No parecía captar el punto y me dio la idea de que probablemente ni había leído el libro. Demasiado para el discernimiento. Un hombre enseña el universalismo, el misticismo de la nueva era y otras herejías surtidas en forma de relato y pocos lo captan. Otra enseña el universalismo de una manera más directa y su libro está prohibido.
Santificación y Justificación
SANTIFICACIÓN Y JUSTIFICACIÓN: UNA UNIDAD DE DISTINCIONES
Andrew V. Snider
Profesor adjunto de Teología
La tarea que tenemos por delante es relacionar la justificación (ser declarado justo) con una comprensión bíblica de la santificación (ser hecho justo). Cuando Dios declara justo a un pecador la acción comienza con SU propio carácter y es llevada a cabo por SU propia acción. Todos Sus caminos son perfectos, justos y rectos, cualidades que son producto de Su santidad. Sus actos redentores, incluyendo Su justificación de los pecadores, están marcados por Su amor tal como se ilustra en Romanos 8:31-39. La justificación es una declaración hecha por Dios acerca del estado del pecador delante de El imputándole la justicia de Cristo a través de la fe. La Santidad es el concepto clave de la santificación tal como es visto en el consistente énfasis bíblico sobre el pueblo de Dios como un pueblo santo. La santificación posicional es una determinación de parte de Dios de que un pecador sea puesto aparte como un miembro del pueblo santo de Dios. La santificación progresiva habla sobre un crecimiento en la santidad práctica por el cual los creyentes obedecen la orden de Dios de crecer en semejanza a Cristo. Es importante el entender la relación correcta entre la justificación y la santificación progresiva: la santificación no produce justificación y la justificación no produce santificación. Aún así reviste gran importancia el ver que ambas surgen de la misma realidad soteriológica de la expiación sustitutiva de Cristo y la resultante unión del creyente con Cristo.
* * * * *
El Evangelio Sin Cruz – 2a. Parte
El Evangelio Sin Cruz – 2a. Parte
(Abril / mayo de 2011 – Volumen 17, Número 2)
Escrito por Gary Gilley
En el primer artículo sobre el "Evangelio sin cruz" que identifiqué cuatro posiciones distintas adoptadas por los evangélicos en relación con el evangelio. Estas cuatro escuelas de pensamiento tienen mucho en común, pero no están de acuerdo en los puntos importantes. La perspectiva del “Evangelio del Reino” es la idea de que el Evangelio es esencialmente la proclamación de que Jesús es Señor sobre todas las cosas y es el mandato de la iglesia para trabajar hacia una justicia social, política y económica en todo el mundo. Algunos, como NT Wright, que añaden una dimensión espiritual a la agenda y hacen un llamado a los hombres a la reconciliación con Cristo, mientras que otros, por ejemplo, Brian McLaren, ven esta invitación como siendo innecesaria. Aquellos que proclaman el evangelio del “Salvación de Señorío” se refieren a una relación correcta con Cristo. Ellos creen que esta relación sólo es posible sobre la base de la obra terminada de Jesucristo, que ahora ofrece la salvación a todos los que se arrepienten y se vuelven a El solo por la fe solamente. La recepción del Evangelio implica renunciar a nuestros dioses anteriores y a aquello a lo cual antes confiábamos y abrazar a Cristo Jesús como nuestro Salvador y Señor.
El Arrepentimiento y la Conversión
El Arrepentimiento y la Conversión
Una breve meditación sobre cómo el arrepentimiento y la conversión van de la mano.
Dr. William S. Plumer (1802-1880)
El arrepentimiento es propiedad exclusiva de la religión de los pecadores. No tiene lugar en los ejercicios de las criaturas no caídas. El que nunca ha hecho un acto pecaminoso, ni ttiene una naturaleza pecaminosa no necesita ser perdonado. Pero los pecadores necesitan de todas estas bendiciones. Para ellos son indispensables. La maldad del corazón humano hace que sea necesario.
- ← Anterior
- 1
- …
- 32
- 33
- 34
- Siguiente →
