Por William Watson
El capítulo dos mostró con cuánta seriedad aceptaron los puritanos las Escrituras hebreas, pero eso no terminó cuando el puritanismo cayó en desgracia a finales del siglo XVII. El filosemitismo continuó a lo largo del siglo XVIII, como puede verse en las obras de Isaac Newton, William Whiston y muchos otros. Otro acontecimiento de principios del siglo XVIII fue el preterismo amilenial, al que se llamó el “Nuevo Camino” o la “Nueva Hipótesis” en ambos lados de la cuestión. No era el premilenialismo, sino el preterismo, lo que era nuevo.
Pierre Jurieu, hugonote francés y nieto de Pierre du Moulin, insistió en que las promesas a los judíos tenían que ser futuras. Después de citar numerosas promesas a lo largo del libro de Isaías de que el Reino de Israel sería restaurado gloriosamente y ya no sería desamparado, afirmó:
Preguntamos: ¿cuándo se han cumplido estos oráculos? ¿Fue cuando este pueblo fue traído de vuelta del cautiverio babilónico? Pero ¿cómo puede alguien hablar de esa manera? [Ellos] formaron un pequeño estado en Siria… ¿podría alguien decir que su imperio sería tan grande como el mundo entero, que todos los reyes de la tierra les rendirían homenaje? …el gobierno de los macabeos no fue de esta naturaleza. …todas estas bendiciones tienen relación con las bendiciones del Mesías. Que alguien nos diga qué bendiciones ha recibido la nación de los judíos por medio del Mesías. Durante casi dos mil años esta miserable nación ha estado dispersa por toda la tierra; es la escoria, la maldición y el desecho de todo; gime bajo un largo y cruel cautiverio.879
Puesto que estas promesas no se habían cumplido, Jurieu concluyó que eran futuras, o bien que Dios los había engañado:
Sin duda se dirá que los judíos verán el cumplimiento de estas grandes promesas mediante su regreso y su llamamiento, que ocurrirá al fin del mundo. En efecto, es una tesis del verdadero cristianismo que los judíos serán llamados de nuevo. Mil oráculos (algunos de los cuales hemos citado) lo prometen. El milagro por el cual Dios preserva a esta nación lo prueba, a mi juicio, de manera irresistible. Porque no [se] puede imaginar que Dios preservara durante dos mil años a este pueblo, disperso entre las naciones… Esto indica claramente que Dios los preserva para alguna gran obra.880
Al encontrarse con lo que hoy se llama “teología del reemplazo” (los cristianos han reemplazado a los judíos como pueblo de Dios), Jurieu respondió que Dios no ha terminado con los judíos, sino que cumplirá sus promesas para con ellos:
El Mesías pertenece a los judíos; fue prometido a los judíos; esta nación, desde su mismo origen, ha sido alimentada con la esperanza de la venida del Mesías… Por fin Él viene, y este pueblo ve su templo quemado, su ciudad capital arrasada, su culto abolido, su descendencia dispersa por todo el mundo y convertida en objeto de execración y desprecio de la humanidad. Así, el Mesías, la gloria de su nación, no les trae más que vergüenza, desolación e infinitas miserias, que no tienen paralelo en ningún otro pueblo. … Tiene que llegar un tiempo que será el reinado del Mesías y de los judíos, en el cual esta nación será exaltada (como se le ha prometido) por encima de todas las naciones; ellos han de reinar en sus santos… en los oráculos que tenemos delante [la Biblia], los gentiles se distinguen claramente del pueblo de Israel: Israel gobierna sobre los gentiles; las naciones han de regocijarse en su luz; todas las naciones han de venir día y noche al monte Sion y a la ciudad de Jerusalén. Los reyes de los gentiles han de ser sus protectores… los gentiles han de servirla. En una palabra, examínense todos estos oráculos y se verá que el pueblo de Israel ha de ser el pueblo que gobierna, el escogido, el pueblo santo… Las amenazas se han cumplido sobre los judíos, ¿y las promesas habrán de cumplirse solamente sobre los gentiles? Esto no es en absoluto probable.881
Samuel Petto, calvinista inglés y pastor congregacionalista, escribió en 1693 sobre su expectativa de que los judíos regresarían a su propia tierra. Esto sucedería a medida que tanto el papado como los turcos continuaran en su declive.882 Según Petto, “será algo repentino e inesperado, una nación que nacerá en un solo día”.883 Petto identificó a los turcos y sus aliados como Gog y Magog, siendo los turcos “el rey del norte” y los árabes “el rey del sur”, quienes invadirían Israel “después de la restauración o regreso de Israel”.884
Isaac Newton “creía en el regreso de los judíos a la Tierra Santa, en la restauración de Jerusalén y del templo allí”.885 Su estudio de la Biblia lo llevó a esperar un Israel restaurado en los últimos días:
El misterio de esta restauración de todas las cosas se encuentra en todos los profetas, [pero] pocos cristianos de nuestra época logran encontrarlo allí. Porque no entienden que el regreso final de los judíos de su cautiverio y su… reino justo y floreciente en el día del juicio es este misterio. Si lo entendieran, lo encontrarían en todos los antiguos profetas que escriben sobre los últimos tiempos, como en los últimos capítulos de Isaías… ‘Yo tomaré a los israelitas de entre las naciones adonde han ido, los recogeré de todas partes y los traeré a su propia tierra… las naciones que el dragón engañó… rodearon la ciudad amada y fueron devoradas por fuego del trono’. …Este fue el pacto de Dios con Abraham cuando prometió que su descendencia heredaría la tierra de Canaán para siempre, y sobre este pacto se fundó la religión judía… debería ser considerado y entendido por todos los que pretenden llevar el nombre de cristianos.886
Dos años después, Whiston publicó The Accomplishment of Scripture Prophecies, obra en la que expresó una gran confianza en el regreso de los judíos a su propia tierra, la cual les pertenecerá para siempre:
Las antiguas profecías del Mesías son de dos clases; y así como algunas de ellas se refieren a su primera venida para padecer… y son comparativamente pocas, el resto se refiere a su segunda venida para establecer su reino y restaurar a los judíos: estas son, con mucho, las más numerosas… su venida fue declarada con tanta frecuencia como destinada a la salvación, liberación y restauración de Israel…887
La simiente o descendencia de Abraham, Isaac y Jacob conquistaría y obtendría la tierra de Canaán… concedida a ellos como herencia irrevocable; de modo que, aunque muchas veces fueran expulsados de allí y llevados cautivos por sus pecados, su título perduraría; y al fin volverían a ella y serían establecidos de nuevo en ella… Este pacto glorioso y eterno hecho con Abraham, Isaac y Jacob… de que la tierra de Canaán sería su posesión y herencia inalienable, se expresa en la Escritura con mucha frecuencia y con mucho énfasis.888
Whiston citó luego la promesa de Dios a Abraham en Génesis 12:7; 13:14-17; 15:18-21; 17:7-8, donde Dios promete la tierra a Abraham “por pacto eterno… como posesión perpetua”. Después mostró cómo estas promesas se extendieron a Isaac en Génesis 24:7; a Jacob en Génesis 26:4; 35:12; 48:4; a Moisés en Éxodo 3:8, 17; Deuteronomio 30:1-5; 34:4; y cómo se repiten a lo largo de las Escrituras hebreas. Whiston concluyó:
Conforme a estas promesas, esta tierra de Canaán sería para los hijos de Israel una posesión perpetua… entonces el Señor tu Dios te hará volver de tu cautividad, y tendrá compasión de ti y te recogerá de nuevo de entre todos los pueblos adonde el Señor tu Dios te haya dispersado… Creo que no está lejos… Dios, final y completamente, como lo prometió, dará a la descendencia de Abraham toda la tierra de Canaán como posesión perpetua.889
Quien respondió al sistema premilenial histórico de Whiston fue Peter Allix. En 1707 publicó varios tratados en los que ridiculizaba cualquier esperanza que los judíos pudieran tener de seguir siendo el pueblo de Dios.890 Daniel Whitby fue un paso más allá al rechazar el milenarismo que prevalecía en el siglo XVII. Se le considera el primero “en haber sistematizado el posmilenialismo”.891 Su “Nueva Hipótesis” alegorizó el milenio y afirmó que los cristianos habían reemplazado a los judíos como pueblo de Dios. Supuestamente, todas las promesas dadas a Israel fueron transferidas a los cristianos. Habiendo leído a cientos de autores de los siglos XVII y XVIII, nunca he encontrado a ninguno tan explícitamente preterista, e incluso antisemita, como Whitby. En 1703 publicó su Paraphrase and Commentary on the New Testament, en la que afirmaba que los judíos ya no eran el pueblo de Dios, y que incluso los que buscaban a Dios quedaban excluidos:
Los judíos incrédulos, al carecer de la fe de Abraham, serán privados de las bendiciones prometidas a su descendencia; porque ellos son los que procuran entrar y no podrán, porque el dueño de la casa ha cerrado la puerta… a quienes les fue quitado el reino de Dios…892
Como preterista, creía que la segunda venida de Cristo ocurrió cuando las legiones romanas destruyeron Jerusalén:
hasta que venga el Hijo del Hombre con su ejército romano para destruir a esa nación y quemar sus ciudades. … él, por medio del ejército romano, los destruirá a ellos y a su ciudad capital… allí será el llanto y el crujir de dientes: así será con los judíos, los hijos del reino. …cuando vean la abominación de la desolación… es decir, el ejército romano rodeando Jerusalén… su desolación está cerca… no se refiere al juicio final, sino al tiempo de la destrucción de los judíos por el ejército romano… los discípulos preguntan a su Señor: ¿dónde será esto? Y Cristo responde… donde esté el cadáver (los judíos), allí se juntarán las águilas (es decir, el ejército romano, cuya insignia era el águila).893
Llegó incluso a llamar a los judíos “asesinos de Cristo” y a sostener que los gentiles, y no los judíos, eran el pueblo de Dios:
La predicción de Cristo de los terribles juicios que habrían de sobrevenir a esa nación por haber asesinado a su Mesías… para castigar a los judíos incrédulos y obstinados… [y] erigir un reino entre los gentiles, y luego volver, por así decirlo, para castigar a los judíos, conforme a estas palabras suyas: Este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin (de la entidad política judía). Mt. 24.24. Esta parábola ciertamente se refiere a la nación judía… por esta razón son llamados sus enemigos y destinados por él a la destrucción.894
Incluso pareció referirse a los judíos como el Anticristo:
El hijo de perdición: esto también concuerda perfectamente con los judíos, no solo porque Cristo había de herirlos con el espíritu de su boca… y herir la tierra con maldición… sino porque se les presenta como vasos de ira preparados para destrucción, Ro. 9.22, como hombres destinados para ira, 1 Ts. 5.9… esto concuerda exactamente con la gran ramera, que va a la destrucción, Ap. 17.8, 11.895
La teología del reemplazo y el antisemitismo de Whitby fueron refutados primero por Marsin, quien llamó a Whitby un “Esaú mundano”. Ella afirmó que él odiaba a Israel, que creía que los cristianos habían reemplazado a los judíos como pueblo de Dios, y que “la doctrina de quienes afirman que las promesas se cumplen ahora en ellos mismos tiene que ser falsa”. Los llamó “cabritos”, que serían separados de las ovejas en el día del juicio y “echados a las tinieblas de afuera”.896 Hacia el final de su vida, este preterista y padre de la teología del reemplazo negó tanto la inmortalidad del alma como la Trinidad. Incluso Whitby se refirió a su preterismo como una “Nueva Hipótesis”. La abrumadora cantidad de fuentes del siglo XVII muestra que el premilenialismo era mucho más común que el preterismo, el cual era sostenido con mayor frecuencia por pensadores heterodoxos.
Hubo otros preteristas además de Whitby que fueron antisemitas. En 1716, Joseph Sewall, pastor de la iglesia Old South de Boston, creía que cuando Cristo vino por primera vez fue para “la abolición de la dispensación de Moisés”, a pesar de que Jesús dijo que no vino a abolir la ley, sino a cumplirla. También afirmó que “la venida de Cristo [fue] para destruir Jerusalén”.897 Esto es muy distinto de las Escrituras hebreas, que repetidamente hablan del Mesías que viene a rescatar a Jerusalén. Es también un cambio respecto al puritanismo del siglo XVII, que esperaba una restauración de los judíos en su propia tierra; en cambio, en el siglo XVIII tenemos a un destacado puritano de Nueva Inglaterra que pedía su destrucción.
A pesar del crecimiento del preterismo por parte de algunos, la expectativa de una futura restauración judía era más popular. William Lowth, miembro del claustro de Oxford y prebendado de la catedral de Winchester, publicó Commentary of the Prophets en varias ediciones entre 1714 y 1725. Sobre Isaías 11:11 escribió:
Aquellos tiempos gloriosos de la iglesia que serán inaugurados por la restauración de la nación judía, cuando abracen el evangelio y sean restaurados a su propio país desde las diversas dispersiones en que están esparcidos.898
En 1716, el presbiteriano de Belfast John Abernethy creía que el estudio de la profecía era “un deber importante y un gran medio para reavivar la piedad decaída”, porque “todo cristiano sincero lleva en el corazón el bienestar de Jerusalén y se preocupa ansiosamente por su paz y… el tiempo de su liberación de la opresión”.899
Nathaniel Markwick, vicario de Somerset, citó muchos pasajes bíblicos para apoyar la idea de que los judíos seguían siendo el pueblo especial de Dios y de que las promesas hechas a ellos seguían vigentes, entre ellos Levítico 26:44-45: “no los desecharé ni los aborreceré tanto como para destruirlos, quebrantando Mi pacto con ellos, porque Yo soy el Señor su Dios. Sino que por ellos me acordaré del pacto con sus antepasados…”, e insistió en que esta “profecía aún no se ha cumplido”.900 Su visión de la restauración de Israel era bastante sionista: “Todo Israel será redimido y restaurado a su tierra por el derecho de Aquel que no puede ser despojado, bajo la promesa de Aquel que no puede mentir”.901 Markwick creía que “la presente iglesia gentil” era solo una medida provisional, un paréntesis temporal en el verdadero plan de Dios, en el cual los gentiles serían meramente “siervos y siervas de los judíos, en una recta armonía y conformidad religiosa”. Eran
una iglesia sustituta o suplente, para mantener el nombre y el culto de Dios en el mundo, y para continuar hasta que el judío, llamado por el Señor… sea llamado de nuevo, para dar entrada a la plenitud tanto de judíos como de gentiles.902
Markwick creía que, cuando venga el Anticristo,
quienes luchen contra él, y con toda certeza lo venzan, serán el cuerpo principal de Israel, en unión posiblemente con unos pocos miles de la iglesia gentil, fieles adherentes a la Palabra de Dios… ese pequeño remanente de verdaderos cristianos que una corrupción universal… habrá dejado.903
En 1747 se publicó A Treatise of the Future Restoration of the Jews and Israelites to Their Own Land. El enfoque de la obra, atribuida a Samuel Collet, el “viejo amigo” del Dr. Johnson, es el derecho que tienen los judíos a la tierra que Dios les dio:
Dado que el siguiente tratado tiene el propósito de mostrar que ustedes, que ahora están dispersos entre las naciones, serán en poco tiempo restaurados a su propia tierra junto con el resto de los israelitas… agradó a Dios escoger a su gran antepasado Abraham, con su descendencia… para darles la tierra de Canaán como posesión perpetua… exaltarlos por encima del resto del mundo… ustedes tienen la promesa de una restauración a su propia tierra… y de ser establecidos en las últimas edades sobre toda la tierra…904
A pesar de haber sido expulsados de su tierra durante más de mil años, Collet creía que la tierra seguía siendo suya:
Promesas hechas por Dios a Abraham, Isaac y Jacob, de que daría a su descendencia la tierra de Canaán como posesión perpetua. …los judíos han estado expulsados de ese país durante casi mil setecientos años, y continúan aún hoy dispersos entre todas las naciones de la tierra… la tierra de Canaán yace, en cierto modo, desolada. [Dios prometió] que se la daría para siempre. Después de esto, Dios estableció un pacto eterno con Abraham y con su descendencia, para ser su Dios y para darles toda la tierra de Canaán como posesión perpetua; pacto que al mismo tiempo se limitó a Isaac y su descendencia, excluyendo a Ismael y a sus descendientes… esta promesa se limitó una vez más a Jacob y su descendencia, excluyendo a Esaú y a sus hijos.905
Collet también creía que la restauración de Israel sería seguida por una invasión de Gog (los turcos), que culminaría en la batalla de Armagedón, pero que se resolvería con la venida de Cristo y sus santos para establecer el milenio.906
Ese mismo año, en la catedral de Christ Church de Dublín, Robert Hort, capellán del arzobispo anglicano de Irlanda Josiah Hort, predicó A Sermon on the Glorious Kingdom of Christ on Earth sobre el derecho de los judíos a la Tierra Prometida:
la tierra de Canaán es prometida a Abraham y a su descendencia como su herencia y recompensa futura. La promesa se repite con frecuencia; está confirmada por un juramento; está unida a la promesa del Mesías, y la tierra es particularmente señalada. Me parece una extraña interpretación del solemne pacto de Dios decir que con él no se pretende nada más que la descendencia de Abraham, algunos cientos de años después, poseyera la tierra de Canaán; …la herencia de la tierra de Canaán se promete a los patriarcas mismos en persona, así como a su descendencia. Por tanto, ellos deben poseer en persona esta tierra, después de su resurrección…907
Hort critica luego la interpretación amilenial:
Queda aún por considerar otra interpretación del pacto, a saber, que por la herencia prometida ha de entenderse el cielo. Pero esta también parece carecer de fundamento.
… Ahora bien, si después de todo he de creer que aquí se habla del cielo, y que la tierra de Canaán… no será la herencia de estos hombres… no sé qué certeza puede haber en las Sagradas Escrituras interpretadas de esta manera arbitraria.908
Thomas Newton, obispo de Bristol, también creía que el cuidado de Dios por el pueblo judío continuaba:
La preservación de los judíos es realmente uno de los actos más notables e ilustres de la divina providencia. …¿qué otra cosa sino un poder sobrenatural podría haberlos preservado de tal manera?… las promesas de Dios para con ellos aún no se han cumplido en toda su extensión… tenemos toda razón imaginable para creer, puesto que tantas de esas profecías se han cumplido, que las profecías restantes se cumplirán también; que… los judíos, en el buen tiempo de Dios, serán restaurados a su ciudad y a su país natal… los grandes imperios que a su turno subyugaron y oprimieron al pueblo de Dios han llegado todos a la ruina… que esto sirva de advertencia a todos aquellos que están a favor de levantar clamor y persecución contra ellos. … no los desecharé ni los aborreceré tanto como para destruirlos, quebrantando Mi pacto con ellos. (Lv. xxvi.44)909
Isaac Watts es más conocido por sus himnos, que todavía se cantan en las iglesias. Sion se menciona con frecuencia, aunque podría interpretarse como algo distinto de un Israel futuro. De cualquier manera, mostró respeto por las raíces judías de su fe.
Gentiles por naturaleza, pertenecemos al olivo silvestre;
la gracia nos tomó del árbol estéril y nos injerta en el bueno.
Con las mismas bendiciones dota la gracia al gentil y al judío;
si pura y santa es la raíz, así son también las ramas.910
Los himnos de Charles Wesley esperan un reagrupamiento de los judíos en Jerusalén y la reconstrucción de su templo:
«¡Oh, que la banda escogida trajera ahora a sus hermanos y, reunidos de toda tierra, los presentara ante el Rey de Sion!
Que de toda la antigua raza ni uno solo quede atrás, sino que cada uno, impulsado por secreta gracia, ¡halle su camino a Canaán!
Sabemos que así ha de ser, pues Dios ha dado Su palabra: todo Israel reconocerá a su Salvador, restaurado a su primer estado.
Reedificada por Su mandato, Jerusalén se levantará, y su templo en el Moriah se alzará de nuevo hasta tocar los cielos.
Envía a Tus siervos a llamar a los hebreos a casa; del oeste y del este, del sur y del norte, que vengan todos los errantes.
Dondequiera que en tierras desconocidas permanezcan Tus fugitivos, manda a toda criatura que los ayude a llegar a Tu santo monte.»911
Almighty God of Love, letra y música de Charles Wesley, 1762, basado en Isaías 66:19-20
Herbert McGonigle, presidente de la Wesley Fellowship, comentando Almighty God of Love, dijo:
Este himno, del que puede decirse que representa las opiniones tanto de John como de Charles Wesley, merece ser estudiado en relación con la manera en que los Wesley leían las Escrituras en cuanto al futuro de Israel en los planes de Dios.
Otro himno de Charles Wesley pide a los cristianos orar por los judíos, para que sus corazones se abran, regresen a su tierra y obtengan nueva vida:
«Padre del fiel Abraham, ¡escucha nuestra ferviente súplica por la descendencia de Abraham!
Con justicia reclaman de nosotros la más tierna oración… ¡Ven, pues, Tú, gran Libertador, ven!
Quita el velo del corazón de Jacob; ¡recibe en casa a Tu antiguo pueblo!
Para que, vivificados por Tu amor que muere, el mundo halle en su recepción vida de entre los muertos para toda la humanidad.»912
Father of faithful Abraham, letra y música de Charles Wesley, 1762, basado en Romanos 11:15-27
Grantham Killingworth, bautista de Norwich, creía que Dios todavía tenía planes para el pueblo judío:
Sucederá que los judíos incrédulos, el pueblo escogido de Dios, serán un pueblo dispuesto en el día de su poder: porque los dones y el llamamiento de Dios son irrevocables. Y, por lo tanto, todo lo que él ha prometido y declarado por medio de sus santos profetas se cumplirá con toda seguridad a su debido tiempo…913
John James Bachmair identificó al papado como la ramera de Babilonia, a su sistema papal como el Anticristo, a Mahoma como el falso profeta, a los turcos y árabes como “los reyes del oriente” que invadirían Judea en la batalla de Armagedón, y a Luis XIV como “el cuerno pequeño”.914 Bachmair creía que
a la venida del Mesías todos los judíos serán reunidos de todas las naciones entre las que están dispersos; que volverán a su propio país; que la ciudad de Jerusalén será reedificada; que su templo será restaurado; y que el Mesías reinará sobre ellos mil años, sometiendo a todas las naciones de la tierra y haciendo de los judíos una nación soberana sobre el mundo entero.915
Joseph Priestley, científico y teólogo a la vez, también creía que
los judíos volverán a su propio país hacia el comienzo del milenio; que lo poseerán en paz durante muchos años y serán una nación muy floreciente: esto parece estar predicho muy claramente en muchas profecías del Antiguo Testamento, que se refieren claramente a un regreso de este pueblo después de una dispersión mucho más larga y completa que la que acompañó al cautiverio babilónico. Además, varias de estas profecías fueron pronunciadas después de su regreso de Babilonia y, por lo tanto, deben referirse a otro regreso posterior, que por consiguiente aún no ha tenido lugar.916
El filosemitismo continuó hasta finales del siglo XVIII. La obra de Thomas Reader Israel’s Salvation: or, An Account…of the Grand Events which await The Jews es un ejemplo destacado. Los judíos se convertirían, “volverían a su propia tierra”, prosperarían y vivirían allí en paz hasta la invasión de Gog y Magog. El Mesías regresaría entonces para la batalla de Armagedón, rescatándolos e inaugurando el milenio. Note en esta “Carta a los judíos” abierta el alto grado de honra que Reader les tiene, pues poseen:
una gloria como nunca perteneció a ninguna otra nación bajo el cielo; permítanme hablarles libremente de esos dones y llamamientos de Dios en su favor… su dispersión sobre la faz de la tierra ha sido larga y muy penosa, especialmente en algunos países; sin embargo, mientras el Señor ha acabado por completo con las naciones que destruyeron a sus antepasados, su ojo y su mano han estado visiblemente sobre ustedes… cuando considero el amor que mostró a sus antiguos patriarcas y profetas, a cuyos honrados descendientes les fueron confiadas las palabras de vida, todos los hechos y escritos que contienen las esperanzas del mundo entero… transmitidos a mí por medio de miembros de su nación… Esas promesas siguen en pie… la prenda infalible que Dios les ha dado de la felicidad segura de su descendencia aún no nacida… su gloria futura. … A menudo me he unido a otros cristianos en ferviente oración a Dios por ustedes. … He sido muy sostenido por la expectativa cierta de lo que Dios todavía se propone hacer por ustedes…917
Pasó luego a citar pasajes de toda la Biblia relativos a la tierra que Dios dio a Abraham y a los judíos:
Siendo este pacto absoluto, tiene que ser irrevocable; …más firme y estable que las cosas más duraderas de la naturaleza. … Porque los montes serán quitados y las colinas temblarán, pero Mi misericordia no se apartará de ti, y el pacto de Mi paz no será quebrantado;918
Concluyó “que los judíos deben, indiscutiblemente, ser restaurados tanto a su antigua gloria temporal como a la espiritual”.919 Insistió en que “Canaán fue prometida para siempre a la descendencia de Abraham”, e incluso fijó una fecha para este acontecimiento: “el año 1866 d. C.”.920 El regreso de Israel ocurrirá en “un tiempo de gran oscuridad moral en el mundo”; el Anticristo, representado por los turcos, “hollará Jerusalén hasta que llegue el tiempo en que Dios los visite con venganza”, pero “no podrán impedir que los judíos vuelvan a poseer su propia tierra”.921 Sonando como Hal Lindsey en su Late Great Planet Earth, Reader advirtió a cualquier invasor que no “librara una guerra desigual contra la omnipotencia”, y que “la tierra de Canaán está actualmente bajo el yugo turco; pero los rusos victoriosos probablemente los desposeerán hacia el año 1866 d. C.”.922 Reader también suena como Joel Rosenberg al creer que Gog incluirá a Rusia, Persia y otras naciones del Medio Oriente que quieren “desarraigar a los judíos de la tierra, quienes ahora se interponen de manera eminente en el camino de su dominio universal sobre las almas, los cuerpos y los bienes de los hombres… pero en realidad son reunidos para la guerra del gran día del Dios Todopoderoso, Ap. xvi.13,14”.923
John Baillie, ministro disidente de Newcastle, predicó en 1792 un sermón sobre “La conversión y la restauración universal de los judíos”:
¡Ciertamente, si la historia de alguna nación reclama nuestra atención, cuánto más la de una nación marcada por la autoridad sagrada y llamada, por excelencia, el Pueblo de Dios! Un pueblo del cual todas las naciones bajo el cielo han recibido todo su conocimiento sagrado y divino, y en el cual serán bendecidas todas las naciones de la tierra. …los descendientes de Abraham, el amigo de Dios, ahora esparcidos, dispersos y caídos… un día serán reunidos desde todos los confines de la tierra, y se elevarán a un grado de eminencia y felicidad que superará con mucho el del período más espléndido de su historia.924
Baillie especuló luego sobre el tiempo del fin. Para ello había que determinar “el momento exacto del surgimiento de la bestia y del falso profeta”, que según Baillie fue el año 756, cuando Pipino, rey de los francos y padre de Carlomagno, derrotó a los lombardos y dio al papa el control temporal de Italia. Baillie añadió entonces 1260 años a esa fecha, basándose en la duración del reinado del Anticristo en el libro de Apocalipsis 11:2 y 13:5 (42 meses de días, o 42×30=1260), y obtuvo 2016 como el fin del Anticristo y el comienzo del reinado de Cristo en la tierra.925 Creía que ese sería el tiempo en que Cristo regresaría y los “fieles adoradores del Dios verdadero, y los mártires… saliendo de sus tumbas… para reinar con Cristo por mil años”.926 Luego llegaría el tiempo en que los judíos “sorprenderían al universo con algo nuevo: una nación nacida de una vez.”927
James Bicheno, pastor bautista de Newbury, en Berkshire, en la década de 1790, observó una expectativa generalizada de que los judíos serían restaurados a su propia tierra:
la resurrección de los judíos de entre los muertos se admite en todas partes como su surgimiento a una existencia civil y política, cuando sean restaurados de sus dispersiones y de su servidumbre a su propia tierra y a la libertad; y el espíritu que se promete en Ez. xxxvii.14… es el espíritu de vida política y civil.928
Bicheno escribió luego sobre lo que esperaba que ocurriera a continuación en el calendario profético:
Las siguientes señales de los tiempos que señalaré se refieren al Imperio otomano. En Dn. xi. 40-45 tenemos una profecía de las calamidades que el pueblo de la cuarta monarquía, o más bien la iglesia papal, habría de sufrir a manos del rey del sur, o los sarracenos, y del rey del norte, los turcos… por los hijos de tu pueblo (los judíos), será un tiempo de angustia cual nunca hubo desde que existen las naciones hasta entonces; y en ese tiempo tu pueblo (los judíos) será librado… como preparación para el regreso de los judíos a su propio país, que ahora poseen los turcos, y en ese tiempo afligirán a las naciones angustias como nunca se han conocido.929
Bicheno pasó a identificar dos amenazas para el Imperio otomano: los wahabíes de la península arábiga y los rusos al norte, a quienes identificó como Gog, Magog, Mesec y Tubal de Ezequiel 37, de la misma manera que lo hicieron Hal Lindsay y otros autores dispensacionalistas recientes.930
Tres años después, Bicheno publicó The Restoration of the Jews, obra en la que esperaba su regreso a Israel en cualquier momento, como preparación para los últimos días.
Las señales próximas de que la venida de Jesucristo está cerca, señaladas en las profecías de la Escritura… Los reinos que han dado su poder a la bestia [papal] serán revolucionados; el poder de los turcos será derribado; y, en medio de estas convulsiones, angustias y revoluciones, los judíos se pondrán en movimiento y volverán a tomar posesión de su antiguo país. De todos estos singulares y asombrosos acontecimientos que las profecías nos han enseñado a esperar y a considerar como señales de la cercana venida de nuestro Señor, no hay ninguno más apto para captar la atención de la humanidad… que la restauración del pueblo judío… con fuerza irresistible exigirá la seria atención de todos los verdaderos cristianos. Es imposible decir cuán cerca pueda estar la restauración de los judíos.931
Bicheno creía que las promesas hechas a Abraham eran permanentes y eternas, y que la supervivencia de los judíos como pueblo era milagrosa:
había de ser un “pacto eterno”; y prometió que, aunque por sus pecados escondiera de ellos su rostro por un momento, aun así su misericordia eterna no se apartaría de ellos, ni sería quitado el pacto. Y que el apóstol Pablo creía… que no fueron desechados para siempre es evidente para todo el que lee con atención el capítulo once de Romanos. …Dios, como por un milagro continuo, ha preservado a los judíos como un pueblo distinto, de modo que, a diferencia de lo que ha sucedido con todas las demás naciones conquistadas, aunque esparcidos, odiados y perseguidos más que cualquier otro pueblo de la tierra, se han aferrado tenazmente a su religión y a sus ritos… Pero, sin duda, son preservados para fines muy importantes. …no solo que algún día serán restaurados, sino que pueden ser restaurados pronto. Que, pase lo que pase, se le opondrá una gran resistencia… será un ilustre cumplimiento de la profecía… que llamará poderosamente la atención y afectará profundamente la mente de todos los cristianos serios.932
Bicheno creía que esta restauración tendría lugar en cualquier momento, incluso antes de su conversión:
Los judíos, después de su presente y largo cautiverio, serán reunidos de todas las naciones, restaurados otra vez a su propio país y hechos un pueblo santo y feliz. Que su restauración se efectuará en un tiempo de grandes y generales calamidades y revoluciones, y en el tiempo de la caída de la cuarta monarquía, y del Imperio turco en particular. – Que el comienzo de su liberación será antes de su conversión. – Que lo más probable es que sean puestos en movimiento primero por alguna potencia extranjera, y que esta sea alguna potencia marítima de estas partes occidentales del mundo. …ellos mismos también soportarán grandes sufrimientos, de modo que es probable que muchísimos de ellos perezcan. Cuando estas cosas sucedan, o al menos cuando hayan avanzado algo, la humanidad será testigo de pruebas incontrovertibles de la verdad de la revelación, como nunca antes se habían visto de manera tan general. Cuánto falta para el tiempo en que “los huesos secos de la casa de Israel” comiencen a moverse… nadie puede decir cuán cerca o cuán lejos pueda estar el tiempo en que Dios cumpla sus promesas a la nación judía.933
Considere cuán acertado estuvo Bicheno en su pronóstico. Los judíos fueron “reunidos de todas las naciones y… restaurados a su propio país… en un tiempo de grandes y generales calamidades y revoluciones… la caída de… el Imperio turco [así como de los de Rusia, Alemania y Austria-Hungría, además de las dos guerras mundiales]… antes de su conversión… puestos en movimiento primero por alguna potencia extranjera… alguna potencia marítima de estas partes occidentales [Gran Bretaña]… ellos mismos soportarán grandes sufrimientos, de modo que muchísimos de ellos… perecerán [los pogromos y el Holocausto]. Note sus palabras finales: “la humanidad será testigo de pruebas incontrovertibles de la verdad de la revelación… cuando Dios cumpla sus promesas a la nación judía”, y este “cumplimiento de la profecía” estará “afectando profundamente la mente de todos los cristianos serios”.934 Esto fue escrito por Bicheno 30 años antes de los escritos de Darby sobre el tema y 150 años antes del nacimiento real de Israel.
Autores de los siglos XVII y XVIII que fueron filosemitas y esperaban la restauración de Israel
| Edmund Bunny (subdeán de York) 1585 | William Sherwin (disidente de Londres) 1665 |
| Francis Kett (miembro del claustro de Cambridge) 1585 | John Milton (apologista y poeta) 1671 |
| Giles Fletcher (embajador en Rusia) 1595 | Praisegod Barebones (miembro del Parlamento, disidente) 1675 |
| Thomas Draxe (vicario en Essex) 1608 | Pierre Jurieu (emigrado hugonote) 1689 |
| Thomas Brightman (miembro del claustro de Cambridge) 1611 | Samuel Petto (disidente de Suffolk) 1693 |
| Sir Henry Finch (abogado y miembro del Parlamento) 1621 | M. Marsin (¿mujer cuáquera?) 1701 |
| William Gouge* (miembro del claustro de Cambridge) 1621 | Isaac Newton (catedrático de Cambridge, Casa de la Moneda) 1706 |
| Joseph Mede (catedrático de Cambridge) 1627 | William Whiston (catedrático de Cambridge) 1708 |
| Thomas Goodwin* (presidente del Magdalen College, Oxford) 1641 | William Lowth (miembro del claustro de Oxford, prebendado de Winchester) 1714 |
| John Archer (pastor inglés en Ámsterdam) 1642 | John Abernethy (presbiteriano de Belfast) 1716 |
| Robert Maton (teólogo puritano de Oxford) 1642 | Philip Doddridge (disidente de Northampton) 1731 |
| John Dury* (puritano, capellán real) 1645 | Nathaniel Markwick (vicario de Somerset) 1733 |
| Peter Bulkeley (pastor puritano de Concord) 1646 | Samuel Collet (“viejo amigo” del Dr. Johnson) 1747 |
| William Twisse* (rector/vicario en Berkshire) | Robert Hort (capellán del arzobispo de Irlanda) 1753 |
| Herbert Palmer* (presidente del Queens’ College, Cambridge) | Thomas Newton (obispo de Bristol) 1754 |
| Elizabeth Avery (mujer de la Quinta Monarquía) 1647 | Charles Wesley (himnista metodista) 1762 |
| Moses Wall (traductor de Ben Israel) 1652 | Grantham Killingworth (bautista de Norwich) 1772 |
| Peter Sterry* (miembro del claustro de Cambridge) | John James Bachmair (autor de una gramática alemana) 1778 |
| Henry Jessey (teólogo bautista) 1656 | Thomas Reader (disidente de Taunton) 1788 |
| Nathaniel Homes (puritano de Londres) 1653 | John Baillie (disidente de Newcastle) 1792 |
| Josephus Philo-Judaeus (autor de tratados) 1654 | James Bicheno (bautista de Berkshire) 1797 |
| Petrus Serrarius (teólogo holandés) 1656 |
* Miembro de la Asamblea de Teólogos de Westminster
Notas
879. Pierre Jurieu, The Accomplishment of the Scripture Prophecies (Londres, 1689), i, 297-298.
880. Ibid.
881. Ibid., i, 299-301.
882. Samuel Petto, The Revelation Unvailed: or, An Essay towards the Discovering I. When many Scripture Prophecies had their Accomplishment, and turned into History. II. What are now Fulfilling. III. What rest still to be fulfilled (Londres, 1693), 124, 129, 131, 162.
883. Ibid., 133.
884. Ibid., 137-138.
885. Eugen Weber, Apocalypses (Harvard, 1999), 165, citando a Frank Manuel, Isaac Newton: historian (Mass.: Cambridge, 1963).
886. Isaac Newton, “Of the Day of Judgment and World to Come”, Yehuda MS.6, folio 12r-19r, Biblioteca de la Universidad de Jerusalén.
887. William Whiston, The Accomplishment of Scripture Prophecies. Being Eight Sermons…at the Cathedral (Cambridge, 1708), 39.
888. Ibid., 118-119.
889. Ibid., 120, 123.
890. Peter Allix, An Examination of several Scripture Prophecies, which the Reverend M[r].W[histon] hath applied to the Times after the Coming of the Messiah (Londres, 1707); y Two Treatises: I. A Confutation of the Hopes of the Jews II. An Answer to Mr. Whiston’s Late Treatise on the Revelations (Londres, 1707).
891. “Daniel Whitby”, Wikipedia.org; Crawford Gribben lo llamó un “posmilenialista gradualista y partidario de la Ilustración” en Protestant Millennium, xii. Véanse también otros sitios web populares buscando “Preterism”.
892. Daniel Whitby, Paraphrase and Commentary on the New Testament (Londres, 1703), sobre Mateo 8:11.
893. Ibid., sobre Mateo 10:22, 22:7, 24:12, 24:42.
894. Ibid., sobre Mateo 25:14.
895. Ibid., sobre 2 Tesalonicenses 2:3. Esto se confirma en Robert Fleming, Discourse on the Rise and Fall of Antichrist (Belfast, 1795), nota al pie, página 17; una reimpresión de Apocalyptical Key (Londres, 1702), de Fleming.
896. M. Marsin, An Answer to Dr Whitby, proving the Jews are not to be called into the Gospel of the Christian warfare…till after the Lord, with Messiah’s Second coming… (Londres, 1701), 27-28. En Mateo 25, las ovejas son separadas de los cabritos en el día del juicio.
897. Joseph Sewall, The Certainty & Suddenness of Christ’s Coming to Judgment, Improved as a Motive to Diligence (Boston, 1716), 4.
898. Philip Doddridge, “Comment on Romans 11:12”, en James Bicheno, The Restoration of the Jews (Londres, 1800), 9.
899. John Abernethy, A Sermon Recommending the Study of Scripture-Prophecie, As an Important Duty (Belfast, 1716), portada, 8, 10, 12.
900. Nathaniel Markwick, Six Small Tracts; I. A somewhat more express explicit Enarration, or Character (Londres, 1733), 71.
901. Ibid., 49.
902. Ibid., 72.
903. Ibid., 111.
904. [Samuel Collet], A Treatise of the Future Restoration of the Jews and Israelites to Their Own Land (Londres, 1747), iii-v. Boswell menciona a Collet como el “viejo amigo” del Dr. Johnson en Life of Samuel Johnson (Boston, 1832), v. 2, nota en la página 522.
905. Ibid., 9-10.
906. Ibid., 27-28, 57-63.
907. Robert Hort, A Sermon on the Glorious Kingdom of Christ upon Earth, or the Millennium. Preached at Christ-Church, Dublin, on…Advent, 1747. (Londres, 1753), 31, 33.
908. Ibid., 33-34.
909. Thomas Newton, Dissertation on the Prophecies (Londres, 1754), 215-217.
910. Isaac Watts, Abraham’s blessing on the Gentiles, himno escrito a principios del siglo XVIII, basado en Ro. 11:16, 17.
911. Charles Wesley, Almighty God of Love, 1762, himno basado en Isaías 66:19-20.
912. Charles Wesley, Father of faithful Abraham, 1762, himno basado en Romanos 11:15-27.
913. Grantham Killingworth, Paradise Regained: Or the Scripture Account of The Glorious Millennium, &c. (Londres, 1772), 13.
914. John James Bachmair, The Revelation of St. John historically explained; not compiled from (Londres, 1778), 255, 275, 300.
915. Ibid., 336.
916. Joseph Priestley, “Of the Future Condition of the World in General”, sección V de Doctrines of Revealed Religion (1772), en The theological and miscellaneous works of Joseph Priestley (Londres, 1817), v. 2, 368.
917. Thomas Reader, Israel’s Salvation: or, An Account from the Prophecies of Scripture of the Grand Events which await The Jews, to the end of time (Londres, 1788), “Carta a los judíos” introductoria, 5-7.
918. Ibid., 23-24; citando Isaías 54:10.
919. Ibid., 25.
920. Ibid., 34.
921. Ibid., 44.
922. Ibid., 61. Hal Lindsey, Late Great Planet Earth (Zondervan, 1972). Él también identifica al rey del norte como Rusia: Reader, 95.
923. Ibid., 90. Joel Rosenberg, Epicenter (Tyndale, 2008).
924. John Baillie, Two Sermons: The First…; The Second on Time, Manner, and Means of the Conversion and Universal Restoration of the Jews (Londres, 1792), 47-48.
925. Ibid., 61-64.
926. Ibid., 65.
927. Ibid., 68.
928. J. Bicheno, The Signs of the Times; or, The Dark Prophecies of Scripture Illustrated by the Application of Present Important Events, parte II (Filadelfia, 1797), 26.
929. Ibid., 29.
930. Hal Lindsay, The Late Great Planet Earth (Zondervan, 1970).
931. J. Bicheno, The Restoration of the Jews, The Crisis of all Nations; or, An Arrangement of the Scripture Prophecies, which relate to the Restoration of the Jews, and to some of the most interesting circumstances which accompany (Londres, 1800), 4-5.
932. Ibid., 6-7.
933. James Bicheno, The Restoration of the Jews, The Crisis of All Nations; or, and Arrangement of the Scripture Prophecies, which relate to the Restoration of the Jews…drawn from the present situation… (Londres, 1800), 110-111.
934. Ibid.




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