Examinando El Argumento Preterista Para El Cumplimiento “Pronto” De La Profecía
Examinando El Argumento Preterista Para El Cumplimiento “Pronto” De La Profecía
POR RON RHODES
Las palabras pueden tener diferentes matices de significado. La palabra trunk [tronco/trompa/maletero], por ejemplo, puede referirse al frente de un elefante, la parte trasera de un auto, la base de un árbol o el trasero de una persona. El contexto es siempre determinante para entender correctamente el término.
Lo mismo es cierto para las palabras que están escritas en la Biblia. Dependiendo del contexto, las palabras bíblicas pueden llevar diferentes matices de significado—especialmente en el griego del Nuevo Testamento, que es un lenguaje particularmente rico. Ejemplos incluyen “pronto” (griego: tachos) y “cerca” (griego: eggus) en relación con el cumplimiento de la profecía bíblica. Consideremos los detalles.
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Algunos versículos en Apocalipsis indican un cumplimiento “pronto” de la profecía (Apocalipsis 1:1, 3; 22:6, 7, 10, 12, 20). Los preteristas afirman que Apocalipsis fue escrito a mediados de los años 60 d.C. Por lo tanto, este cumplimiento “pronto” *debe* referirse al año 70 d.C., cuando Jesús “vino” en juicio contra Jerusalén a través del ejército romano.
Hank Hanegraaff dice que “el uso repetido de Juan de palabras y frases tales como *pronto* y *el tiempo está cerca* demuestran de manera concluyente que Juan no podría haber tenido el siglo veintiuno en mente”.1 Hanegraaff dice que “a diferencia de los autores de *Left Behind* [Dejados Atrás], nosotros creemos que cuando Juan en Apocalipsis dice diez o más veces que los eventos sobre los cuales está escribiendo ‘deben suceder pronto’, o para los cuales ‘el tiempo está cerca’, eso es precisamente lo que él quiere decir”.2 Kenneth Gentry comenta de igual manera: “Juan espera claramente el cumplimiento pronto de su profecía”.3 Gary DeMar se refiere a palabras como “pronto” y “cerca” como *textos de tiempo* que exigen el cumplimiento de Apocalipsis durante el primer siglo.4
A primera vista, esto parece un argumento convincente. Pero les recuerdo nuevamente lo que dijo Salomón: “El que habla primero en su causa parece justo, hasta que viene el otro y lo examina” (Proverbios 18:17). En relación con el debate preterista, podríamos adaptar el consejo de Salomón de esta manera: “La visión preterista del cumplimiento ‘pronto’ y ‘cerca’ podría parecer correcta hasta que el otro viene y lo examina”. Examinaré la visión preterista de “pronto” y “cerca” a lo largo del resto de este capítulo. Hay cinco puntos iniciales que deseo establecer:
1. Ante todo, la historia de la iglesia no es amiga de los preteristas con respecto a su visión del cumplimiento “pronto” y “cerca” de la profecía. La Didaché, por ejemplo, es un manual antiguo del cristianismo que data de finales del primer siglo y principios del segundo. Este documento—que es ligeramente posterior a los eventos del 70 d.C.—sostiene que el Discurso profético de los Olivos de Cristo apunta a los tiempos finales, no a una destrucción “pronta” de Jerusalén.
Del mismo modo, Justino Mártir—un apologista y filósofo cristiano de principios del siglo II—no está de acuerdo con la visión preterista:
Se han anunciado dos advenimientos de Cristo: el uno, en el cual Él es expuesto como sufriente, sin gloria, deshonrado, y crucificado; pero el otro, en el cual Él vendrá del cielo con gloria, cuando el hombre de apostasía, que habla cosas extrañas contra el Altísimo, se atreva a hacer obras ilegales en la tierra contra nosotros los cristianos… El resto de la profecía se cumplirá en Su Segunda Venida.5
Justino Mártir escribió estas palabras más de 50 años *después* de la destrucción de Jerusalén en el 70 d.C. Esto muestra que, a pesar de su conocimiento de los eventos en el 70 d.C., él no creía que fueran un cumplimiento del libro de Apocalipsis.
Es revelador que no haya preteristas del primer o segundo siglo que presten apoyo al punto de vista de “pronto” de los preteristas. El futurista Thomas Ice ha debatido con el preterista Kenneth Gentry, y nos dice que “el Dr. Gentry es incapaz de presentar a ningún preterista del primer siglo o de principios del segundo siglo de la historia de la iglesia. De hecho, el Dr. Gentry admite que el preterismo sistemático solo puede rastrearse hasta 1614”.6
2. Si la visión preterista es incorrecta, como creen los futuristas, entonces ¿cómo debe interpretarse la palabra “pronto”? Hay varias opciones interpretativas. Algunos creen que la palabra “pronto” debe interpretarse en vista de la atemporalidad y eternidad de Dios. Ecumenio fue autor de un comentario griego sobre el libro de Apocalipsis que data del siglo VI d.C. Él notó que aunque estaba escribiendo más de 500 años después del tiempo de Cristo, los eventos “prontos” en el libro de Apocalipsis aún no habían transcurrido:
¿Por qué desea él [Juan] añadir ‘lo que debe suceder pronto’, aunque esos eventos que tendrán lugar aún no han ocurrido, a pesar de que ha pasado un lapso considerable de tiempo, más de quinientos años, desde que se pronunciaron estas palabras? Porque a los ojos del Dios eterno e infinito, todas las eras son consideradas como nada, pues, como dice el profeta, ‘Mil años delante de tus ojos, oh Señor, son como el día de ayer, que pasó, o como una vigilia de la noche’.7
3. Otros ofrecen un punto de vista similar, sugiriendo que “pronto” es un término relativo. Una persona parada frente al horno de microondas que dice: “Pronto, estaré comiendo un gran tazón de palomitas de maíz” indica que “pronto”, en su caso, está a solo unos minutos de distancia. Una mujer en el tercer mes de su embarazo que dice: “Pronto daré a luz” indica que “pronto” implicará otros seis meses. Para un esposo cuya esposa muere, él podría pronunciar estas palabras afectuosas en su funeral: “Querida mía, estaré contigo bastante pronto en el cielo”. En este caso, “pronto” se refiere al resto de su vida natural, lo cual podrían ser décadas. Debido a que “pronto” es un término relativo, las referencias a la palabra en el libro de Apocalipsis no necesitan referirse a eventos en el primer siglo. Cuando uno considera la atemporalidad y eternidad de Dios, “pronto” podría referirse fácilmente a un tiempo extendido.
4. Algunos creen que el libro de Apocalipsis habla de una larga cadena de eventos, y la palabra “pronto” se refiere solo al comienzo de la cadena de eventos. Esta larga cadena de eventos abarca muchos siglos, tal vez incluso milenios. La cadena comienza con una descripción de Jesús en gloria en Apocalipsis 1. Esto es seguido por Su interacción entre las siete iglesias de Asia Menor de los días de Juan (2–3). La cadena luego corre a través de la historia, y hacia el futuro, hasta el estado eterno descrito en los capítulos 21–22. El comentarista bíblico del siglo XIX Albert Barnes escribe:
No es necesario suponer que el significado es que todo lo que hay en el libro [de Apocalipsis] iba a suceder pronto. Puede significar que la serie de eventos que seguirían en su orden apropiado iba a comenzar pronto… El primero en la serie de eventos iba a comenzar pronto, y los otros seguirían en su cadena, aunque una porción de ellos, en el orden regular, podría estar en un futuro remoto. Si suponemos que había tal orden—que una serie de transacciones estaba a punto de comenzar, involucrando una larga cadena de desarrollos trascendentales, y que el comienzo de esto iba a ocurrir pronto—el lenguaje usado por Juan sería el que se emplearía naturalmente para expresarlo… Es costumbre hablar de una sucesión de eventos o periodos como cercanos, por vasta o interminable que sea la serie, cuando el comienzo está a la mano.8
5. Quizás la mejor solución implica una comprensión lingüística adecuada del término “pronto”. La palabra griega para “pronto” en Apocalipsis 1:1 (“las cosas que deben suceder *pronto*”) es *tachos*. La palabra puede significar “pronto” o “en breve”, como creen los preteristas. Sin embargo, los eruditos griegos notan que hay otros matices de significado relevantes.
•William F. Arndt y F. Wilbur Gingrich, en su definitivo Greek-English Lexicon of the New Testament [Léxico Griego-Inglés del Nuevo Testamento], dicen que la palabra puede significar “rápido”, “veloz” o “apresurado”.9 Puede referirse a aquello que sucede rápida o velozmente.
•En su Greek-English Lexicon of the New Testament, Joseph Thayer está de acuerdo, señalando que la palabra puede significar “rápidamente” o “velozmente”.10
•El Expository Dictionary of New Testament Words [Diccionario Expositivo de Palabras del Nuevo Testamento], de W.E. Vine, concuerda en que puede significar “veloz”, “rápido” o “rápidamente”.11
Dado esto, la palabra no necesita significar que los eventos en Apocalipsis ocurrirían pronto desde el punto de vista de Juan (en el primer siglo), sino que puede significar simplemente que cuando los eventos comiencen a transcurrir, se desarrollarán *rápidamente*, *velozmente* y *con celeridad*. Por lo tanto, estas palabras en Apocalipsis se refieren no a *eventos prontos* sino a *eventos que se desarrollan velozmente*. Como lo expresa el muy respetado comentarista bíblico G.H. Lange, la palabra griega (*tachos*) aquí ‘no significa *pronto* sino *velozmente*. Muestra *rapidez de acción*’.12
Encuentro significativo que el significado más común de *tachos* es “rapidez de movimiento”, no “pronto”. Por ejemplo, la palabra *tachos* se usa en referencia a caminar *rápido*, hablar *rápido*, quemar *rápidamente*, trabajar *rápidamente* y remar *rápido*. Hay muchos otros ejemplos similares.13
La gramática griega más respetada de hoy es *A Greek Grammar of the New Testament and Other Early Christian Literature* [Una Gramática Griega del Nuevo Testamento y Otra Literatura Cristiana Primitiva], editada por F. Blass, A. Debrunner y Robert W. Funk. Categoriza los adverbios en cuatro categorías:
- Adverbios de modo.
- Adverbios de lugar.
- Adverbios de tiempo.
- Y adverbios correlativos.14
Esta definitiva Gramática Griega categoriza a la familia tachos como que todos son “adverbios de modo”. Ningún ejemplo de la familia tachos aparece bajo “adverbios de tiempo”. En relación con el libro de Apocalipsis, tachos no es descriptivo de cuándo ocurrirán los eventos y vendrá nuestro Señor, sino más bien de la manera en que tendrán lugar cuando ocurran. La palabra indica que cuando las profecías comiencen a cumplirse, se desarrollarán “con celeridad”, “rápidamente” o “a un ritmo rápido”.15
¿Cómo se relaciona esta perspectiva lingüística con Apocalipsis 1:1: “La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto” (énfasis añadido)? Simplemente significa que la revelación profética en el libro habla de siete años de eventos en el periodo de la tribulación que sucederán velozmente o “en rápida sucesión”. Durante la duración de este periodo de siete años, un evento profético ocurrirá rápidamente después del evento anterior en rápida sucesión.16 Para ser más específicos, los juicios de los sellos se desarrollarán rápidamente, seguidos por los juicios de las trompetas que serán desatados velozmente, seguidos por los juicios de las copas que caerán sobre la tierra en rápida sucesión. ¡Todo sucederá rápidamente!
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Los preteristas también argumentan que el uso del término “cerca” (griego: *eggus*) en Apocalipsis 1:3 apunta a un cumplimiento en el año 70 d.C. de las profecías en Apocalipsis. Sin embargo, este término no tiene por qué apuntar a un cumplimiento en el primer siglo. Mi difunto amigo y colega Norman Geisler lo explica de esta manera:
La palabra “cerca” (Apocalipsis 1:3) es la palabra griega eggus, que significa “cerca” o “a la mano”. Pero este es un término relativo como “corto” y “largo”, del cual uno puede preguntar ¿qué tan cerca? ¿Y medido por quién? Lo que es largo para nosotros es corto para Dios. Pedro dijo: “Para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día” (2 Pedro 3:8 [NVI]). Además, hay claros ejemplos bíblicos donde un tiempo “corto” fue realmente un tiempo largo para nosotros. Hebreos 10:37 dice que Jesús vendría en solo “un poquito”, y han pasado casi 2,000 años desde entonces, y Él aún no ha venido.17
Otra posibilidad es que el término “cerca” pueda estar destinado a comunicar la inminencia de la venida de Cristo. Mark Hitchcock sugiere: “Estos eventos están *cerca* en el sentido de que son los siguientes eventos en el calendario profético de Dios. Hay una cercanía o ‘inmediatez’ del tiempo… El regreso inminente de Jesús y la necesidad de estar preparados son expresados por Jesús repetidamente en el Discurso de los Olivos (Mat. 24:36, 42, 44; 25:10–13)”.18 El hecho de que la venida esté *cerca* puede indicar así que la venida de Cristo podría suceder *en cualquier momento* (ver 1 Corintios 4:5; 15:51-52; 16:22; Filipenses 3:20; 4:5; 1 Tesalonicenses 1:10; Santiago 5:7-9; 1 Juan 2:28).
Nótese que Apocalipsis 1:3 habla de la conexión entre inminencia y obediencia: “Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca”. *The Moody Bible Commentary* [El Comentario Bíblico Moody] explica: “Porque el tiempo está cerca (v. 3) da la motivación para vivir en obediencia: Cristo puede regresar en cualquier momento y cuando lo haga, Él hará responsables a los hombres por las vidas que han vivido”.19
Hay un punto final digno de consideración. Los preteristas que afirman que “cerca” y “pronto” prueban sin lugar a dudas que el cumplimiento de estos versículos debe venir en el primer siglo se encuentran inadvertidamente en un dilema interpretativo. El problema surge en Apocalipsis 1:1: “La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto”. El uso de la palabra “pronto” en este versículo se aplica a *todo el libro de Apocalipsis*—incluyendo las secciones sobre la segunda venida de Cristo (Apocalipsis 19:11-21) así como el juicio de la humanidad y el estado eterno de cielo e infierno que sigue (21–22).20 En otras palabras, estos eventos son parte de “la revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto”. Como dice Hitchcock: “Estas declaraciones de tiempo están ubicadas estratégicamente para enmarcar el contenido completo de Apocalipsis… La interpretación preterista de estos términos de tiempo requiere el cumplimiento en el año 70 d.C. de *todo el Apocalipsis*”.21
Simplemente no servirá afirmar que “pronto” se refiere solo al periodo de la tribulación (Apocalipsis 4–18) y luego eximir al estado eterno (capítulos 19–22) de suceder también “pronto”. El término “pronto” se refiere al *libro entero de Apocalipsis*. Esta es una verdad inconveniente para los preteristas.
El teólogo Wayne Grudem, autor del libro de texto superventas *Systematic Theology: An Introduction to Biblical Doctrine* [Teología Sistemática: Una Introducción a la Doctrina Bíblica], concluye que los preteristas recuerdan a Himeneo y Fileto. En 2 Timoteo 2:17-18, leemos de ‘Himeneo y Fileto, que se desviaron de la verdad, diciendo que la resurrección ya ocurrió’. Grudem dice que esto ‘es similar a la afirmación preterista de que todos los eventos de los tiempos finales ya han ocurrido’.22
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En Su Discurso de los Olivos, Jesús declaró: “No pasará esta generación hasta que todo esto acontezca” (Mateo 24:34). Los preteristas creen que “todo esto”—todas las cosas predichas en Mateo 24:15-31—se cumplieron en el año 70 d.C. en la “generación” que escuchó estas palabras de Jesús. Gentry declara que Jesús “insta a sus oyentes, como Juan hace con los suyos, a esperar estos juicios en sus propias vidas”.23 De hecho, “esta declaración de Cristo es indiscutiblemente clara—y absolutamente exigente de un cumplimiento en el primer siglo de los eventos en los versículos precedentes, incluyendo la Gran Tribulación”.24 R.C. Sproul coincide: “Estoy convencido de que la sustancia del Discurso de los Olivos se cumplió en el 70 d.C.”.25 DeMar concuerda: “Una evaluación honesta de las Escrituras no puede llevar a ninguna otra conclusión”.26
Contrario a este punto de vista, muchos evangélicos creen que Cristo estaba simplemente diciendo que aquellas personas que presencien las señales declaradas anteriormente en Mateo 24—como la abominación desoladora (versículo 15) y “la gran tribulación” (versículo 21)—verán la venida de Jesucristo dentro de *esa misma* generación. Dado que era conocimiento común entre los judíos que el futuro periodo de tribulación duraría solo siete años (Daniel 9:24-27), es evidente que aquellos viviendo al comienzo de este tiempo probablemente vivirían para ver la segunda venida siete años después (excepto por aquellos que pierdan sus vidas durante este tiempo tumultuoso).
¿Por qué “esta generación” en Mateo 24:34 no se refiere a los contemporáneos de Cristo? Porque esa generación no presenció “todo esto” de lo que Jesús habló tan claramente. Solo la generación que presencie *esas cosas proféticas específicas* no pasará hasta que todos los eventos del periodo de la tribulación se cumplan literalmente.
El erudito del Nuevo Testamento Darrell Bock, un profesor de larga data en el Seminario Teológico de Dallas, explica:
Lo que Jesús está diciendo es que la generación que ve el comienzo del fin, también ve su fin. Cuando las señales vengan, procederán rápidamente; no se prolongarán por muchas generaciones. Sucederá dentro de una generación… Jesús dice que cuando vengan las señales del comienzo del fin, entonces el fin vendrá relativamente rápido, dentro de una generación.27
Significativamente, las palabras de Cristo sobre “esta generación” (Mateo 24:34) están en el mismo contexto que Su parábola de la higuera (versículo 32). Como explica Thomas Ice:
Cuando la higuera comienza a brotar, virtualmente puedes contar los días hasta el verano. De la misma manera, desde el momento cuando las señales reales de dolores de parto comiencen, hay un tiempo establecido hasta que todas estas cosas se cumplan—siete años, para ser exactos. El Discurso de los Olivos cubre un periodo de tiempo relativamente corto, no una larga era escatológica… La generación que vea el comienzo de ello será la misma que vea el cumplimiento de todas las cosas que Cristo predijo.28
En vista de tales hechos, Mateo 24:34 no tiene el impacto contra el pretribulacionismo que los preteristas esperan.
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Los preteristas notan que Jesús dijo que algunos de Sus seguidores parados cerca no probarían la muerte hasta que lo vieran viniendo en Su reino (Lucas 9:27; ver también Mateo 16:28). Ellos dicen que dadas las palabras de Jesús, las profecías de la segunda venida deben haberse cumplido durante esa generación—aparentemente en el año 70 d.C., cuando Roma invadió Jerusalén. Gentry dice que la venida del reino de Dios con poder, referenciada en Marcos 9:1, “casi ciertamente se refiere a la destrucción del templo por orden de Cristo”.29
Contrario a esta visión, muchos evangélicos creen que la referencia de Jesús a venir en Su reino alude a Su transfiguración, que ocurrió precisamente una semana después (Mateo 17:1-13). En esta visión, la transfiguración sirvió como un adelanto del reino, en el cual el Mesías divino aparecería en gloria. Esta fue la visión mayoritaria de los primeros padres de la iglesia.
Encuentro relevante que los tres evangelios sinópticos siguen la predicción de Cristo de “venir en su reino” con el relato de la transfiguración. Además, el erudito bíblico Richard Mayhue señala la “desafortunada división de capítulos entre Mateo 16:28 y 17:1”. (Las divisiones de capítulos y números de versículos en el texto de la Escritura son hechos por el hombre. No están en los manuscritos originales). Debido a que hay una división de capítulos entre estos versículos, algunos podrían ser llevados a creer que no hay conexión entre la profecía de Cristo en Mateo 16:28 de “venir en su reino” y la transfiguración en Mateo 17. Una mirada a Marcos 9 y Lucas 9, referencias paralelas, aclara todo, pues no hay un quiebre de capítulo intermedio en estos dos Evangelios. Esto presta un fuerte apoyo contextual a la idea de que la transfiguración es de hecho un cumplimiento de la profecía.30
Nótese que en Mateo 16:28, Jesús dice, “algunos *de los que están aquí*” presenciarán al Hijo del Hombre viniendo en Su reino. Mateo 17:1 luego nos dice que “seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan” y “los llevó aparte a un monte alto”. Entonces, la mención de “algunos” en Mateo 16:28 se refiere a “Pedro, a Jacobo y a Juan” (Mateo 17:1). Estos tres vieron una manifestación del poder y gloria del reino de Cristo. Concluimos que Mateo 16:28 se refiere a un adelanto profético de la gloria de la futura segunda venida de Cristo en el Monte de la Transfiguración. Desde un punto de vista contextual, esta visión tiene mucho sentido.
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Las referencias a un cumplimiento “pronto” y “cerca” de la profecía en el libro de Apocalipsis no requieren un cumplimiento en el primer siglo. Más bien, *estas palabras son perfectamente compatibles con el pretribulacionismo*. En el siguiente capítulo, consideraremos más argumentos preteristas con respecto al juicio de Dios sobre Jerusalén en el año 70 d.C.
Notas
1.Hank Hanegraaff, The Last Disciple (Wheaton, IL: Tyndale House Publishers, 2012), 395.
2.Hanegraaff, The Last Disciple, 4.
3.Kenneth Gentry, Before Jerusalem Fell (Chesnee, SC: Victorious Hope Publishing, 2017), 133.
4.Thomas D. Ice, “Has Bible Prophecy Already Been Fulfilled?,” Conservative Theological Journal, 04:13 (Dec 2000), Galaxie Software Electronic Publishing.
5.Justin Martyr, Dialogue with Trypho (Fig, 2012), chapter 110.
6.Ver Greg L. Bahnsen and Kenneth L. Gentry, House Divided (Institute for Christian Economics, 1997), 283. Thomas Ice and Kenneth L. Gentry, The Great Tribulation, Past or Future? Two Evangelicals Debate the Question (Grand Rapids, MI: Kregel Publications, 1999), 160.
7.Oecumenius, cited in Ancient Christian Commentary, e-Sword, Rick Meyers, 2022, insert added for clarification.
8.Albert Barnes, Barnes’ Notes on the Bible (Grand Rapids, MI: Kregel Publishers, 1962), cited in e-Sword, Rick Meyers, 2022.
9.William F. Arndt and F. Wilbur Gingrich, Greek-English Lexicon of the New Testament (Chicago, IL: University of Chicago Press, 1957), 814.
10.Joseph Thayer, Greek-English Lexicon of the New Testament (Grand Rapids, MI: Zondervan Publishers, 1963), 616.
11.W.E. Vine, Expository Dictionary of New Testament Words (Nashville, TN: Thomas Nelson Publishers, 1985), 913.
12.G.H. Lang, The Revelation of Jesus Christ: Selected Studies (Miami Springs, FL: Conley & Schoettle Publishing Co., 1945, 1985), 387–88.
13.Tim LaHaye and Thomas Ice, The End Times Controversy: The Second Coming Under Attack (Eugene, OR: Harvest House Publishers, 2003), 295.
14.F. Blass and A. Debrunner, A Greek Grammar of the New Testament and Other Early Christian Literature, translated and revised by Robert W. Funk (Chicago, IL: The University of Chicago Press, 1961), 55–57.
15.Ice, “Has Bible Prophecy Already Been Fulfilled?”
16.LaHaye and Ice, The End Times Controversy, 295.
17.Norman L. Geisler, “A Friendly Response to Hank Hanegraaff’s Book, The Last Disciple,” posted at Norman Geisler website, http://normangeisler.com/response-to-hanegraaffs-last-disciple/.
18.Mark L. Hitchcock, “A Critique of the Preterist View of ‘Soon’ and ‘Near’ in Revelation,” Bibliotheca Sacra, 163:652 (Oct 2006), Galaxie Software Electronic Publishing.
19.The Moody Bible Commentary, ed. Michael Rydelnik (Chicago, IL: Moody Press, 2014), in the Bible Study App, OliveTree Bible Software.
20. Esta opinión entra en conflicto con la opinión de Albert Barnes, quien sostiene que «pronto» podría referirse a los acontecimientos iniciales del Apocalipsis, y que más adelante podría producirse una larga serie de otros acontecimientos proféticos.
21.Hitchcock, “A Critique of the Preterist View of ‘Soon’ and ‘Near’ in Revelation.”
22.Wayne Grudem, Systematic Theology, 2nd edition (Grand Rapids, MI: Zondervan Academic, 2020), Kindle edition.
23.Kenneth Gentry, “A Preterist View of Revelation,” in Four Views on the Book of Revelation, eds. S.N. Gundry and C.M. Pate (Grand Rapids, MI: Zondervan Publishers, 1998), 43.
24.Thomas Ice and Kenneth L. Gentry, The Great Tribulation, Past or Future?, 26–27.
25.R.C. Sproul, The Last Days According to Jesus (Grand Rapids, MI: Baker Books, 2015), 158.
26.Gary DeMar, Last Days Madness: Obsession of the Modern Church (Atlanta, GA: American Vision, 1997), 73.
27.Darrell L. Bock, Luke 9:51–24:53 (Grand Rapids, MI: Baker Books, 1996), 1691-92.
28.LaHaye and Ice, The End Times Controversy, 121.
29.Kenneth Gentry, “A Preterist View of Revelation.”
30.Richard L. Mayhue, “Jesus: A Preterist or a Futurist?” Masters Seminary Journal, MSJ 14:1 (Spring 2003), 9.