Sixto Dormi
¿Hacemos o importamos teología?
¿Hacemos o importamos teología?
Por Sixto Dormi
Carlos Spurgeon advertía a los oídos de los pastores que las invenciones humanas no pueden consolar el corazón. Y tenía razón. Lo que el hombre invente con su mente, aunque sea ilustre y llamativo, jamás podrá brindar verdadera y permanente paz. En realidad, lo contrario es cierto. Lo que el hombre no puede inventar es lo que otorga consolación, y Su nombre es Dios.
En el siglo XXI estamos observando cómo las corrientes dentro de la iglesia evangélica promueven y aplauden nuevas formas de culto. El movimiento carismático ha desatado una ola de influencia en Latinoamérica que según las estadísticas, la gran mayoría de evangélicos pertenecen a iglesias pentecostales. Pero el movimiento carismático no es la única corriente dañina en nuestra región. En un continente aparentemente ingobernable (Latinoamérica), algunos dicen, este pide a gritos una “nueva” teología. La invención de una teología que esté más cerca de los pueblos latinoamericanos es lo que se busca en algunas instituciones teológicas de nuestro continente.