Día: 5 junio 2013
¿Me Regocijaría en Ese Día?
¿Me Regocijaría en Ese Día?
Por Tim Challies
Me encanta hablar de la soberanía de Dios. Me encanta escribir sobre ello y predicar sobre ello. La soberanía de Dios en la creación, la soberanía de Dios en la salvación, la soberanía de Dios en el evangelismo, la soberanía de Dios en todo. Me encanta la soberanía de Dios, y estoy convencido de que esto es bueno, porque refleja y describe quién es Dios. Él es un Dios soberano.
En su soberanía Dios ha decretado que a este punto voy a tener toda una vida fácil. Yo vivo en un país de primer mundo y tengo la libertad de ser cristiano sin temor a la persecución. Nunca he perdido de una comida o un pago de facturas, mis hijos están sanos y mi matrimonio es sólido. Tengo un trabajo que me encanta y una afición que me ha dado algunos privilegios raros. La soberanía de Dios hacia mí se ha expresado en maneras que son innegablemente buenas.
Votos Matrimoniales
Votos Matrimoniales
Por Jesse Johnson
Aunque admito que todo matrimonio es único y que el día de la boda es a menudo un reflejo de la creatividad de la pareja, nunca he sido un fan de ceremonias donde la pareja escribe sus propios votos matrimoniales. Antes de que los comandantes ingleses se levanten contra mí, yo concedo que haya romanticismo inherente a la poesía, y es una labor de amor elaborar un compromiso acorde con su pasión a su cónyuge. Escribir sus propios votos muestra la atención reflexiva del individuo para acercarse a este importante acontecimiento, además de que hace que todas las damas presentes jadeen educadamente y al mismo tiempo digan “¡qué lindo!”