Día: 29 diciembre 2015
Hacer Morir el Pecado
Hacer Morir el Pecado
Por Jerry Bridges
Por tanto, considerad los miembros de vuestro cuerpo terrenal como muertos a la fornicación, la impureza, las pasiones, los malos deseos y la avaricia, que es idolatría. (Colosenses 3:5)
El Nuevo Testamento no deja ninguna duda de que la santidad es nuestra responsabilidad. Si vamos a buscar la santidad, debemos tomar alguna acción decisiva. Una vez discutí un problema de pecado en particular con una persona que dijo: “He estado orando para que Dios me motive a detenerme.” ¿Motivarlo a detenerse? Lo que esta persona estaba diciendo, en efecto, era que Dios no había hecho lo suficiente. Es tan fácil pedir a Dios que haga algo más porque eso pospone hacer frente a nuestra propia responsabilidad.
La acción que debemos tomar es hacer morir las obras de la carne (Romanos 8:13). Pablo usa la misma expresión en otro libro: "Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros" (Colosenses 3:5). ¿Qué significa la expresión hacer morir? La versión King James usa el término mortificar. Según el diccionario, mortificar significa “destruir la fuerza, vitalidad, o el funcionamiento de; someter o sojuzgar.”[1] Hacer morir las obras de la carne, entonces, es destruir la fuerza y la vitalidad del pecado, ya que trata a reinar sobre nuestros cuerpos.