Jerry Bridges

Santidad en el Espíritu

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Santidad en el Espíritu

Por Jerry Bridges

Por tanto, amados, teniendo estas promesas, limpiémonos de toda inmundicia de la carne y del espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios..

2 Corintios 7:1

Hace varios años, en el campus de evangelización, utilizamos una ilustración calculada para hacer que nuestras audiencias colegiadas fueran conscientes de que eran pecadores. Podríamos decir: "Si pudiera mostrarles en una pantalla ante nosotros esta noche todos tus pensamientos de la semana pasada, tendrías que salir de la ciudad." Esta observación no sólo afirmo el punto, sino que siempre provoco un risa. Pero para el cristiano, tal acusación no es cuestión de risa. Nuestros pensamientos son tan importantes para Dios como nuestras acciones, y son conocidos por Dios tan claramente como nuestras acciones (Salmo 139: 1-4; 1 Samuel 16: 7).

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Santidad en el Cuerpo

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Santidad en el Cuerpo

Por Jerry Bridges

“sino que golpeo mi cuerpo y lo hago mi esclavo, no sea que habiendo predicado a otros, yo mismo sea descalificado.” 1 CORINTIOS 9:27

La verdadera santidad incluye el control sobre nuestros cuerpos físicos y apetitos. Si queremos ir en pos de la santidad debemos reconocer que nuestros cuerpos son templos del Espíritu Santo y que debemos glorificar a Dios con ellos.

Los cristianos modernos, especialmente los del mundo occidental, generalmente se han encontrado faltos en el área de la santidad del cuerpo. La gula y la pereza, por ejemplo, eran consideradas por los cristianos anteriores como pecado. Hoy podemos considerarlas como debilidades de la voluntad, pero ciertamente no como pecado. Incluso bromeamos sobre nuestras excesivas y otras indulgencias en vez de clamar a Dios en confesión y arrepentimiento.

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Mi Débil Tributo a Jerry Bridges

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Mi Débil Tributo a Jerry Bridges

Por Tim Challies

Al escuchar de la muerte de Jerry Bridges ayer, me senté ante mi computadora y comencé a escribir. Empecé a escribir sobre la manera en la que me impacto a través de su escritura. Muy pocos autores me han formado más de lo que el hizo; muy pocos libros han desempeñado un papel tan importante en mi vida y fe. Pero de alguna manera las palabras no salen muy bien y yo no podía muy bien encapsular todo lo que estaba pensando y sintiendo. Aún así, considere esto mi tributo homenaje –demasiado débil a uno de los fieles servidores de Dios.

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El Lugar de la Disciplina Personal

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El Lugar de la Disciplina Personal

Por Jerry Bridges

Pero nada tengas que ver con las fábulas profanas propias de viejas. Más bien disciplínate a ti mismo para la piedad. – 1 Timoteo 4:7

Es posible establecer convicciones con respecto a una vida de santidad, e incluso hacer un compromiso definitivo con ello, más sin embargo, dejar de lograr el objetivo. La vida está sembrada de resoluciones rotas. Podemos determinar por la gracia de Dios detener hábitos o pecaminosos específicos – entretener pensamientos lujuriosos, criticar a nuestro hermano cristiano, o lo que sea. Pero, por desgracia, con demasiada frecuencia nos encontramos no teniendo éxito. No logramos ese progreso en la santidad que deseamos tan intensamente.

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Hacer Morir el Pecado

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Hacer Morir el Pecado

Por Jerry Bridges

Por tanto, considerad los miembros de vuestro cuerpo terrenal como muertos a la fornicación, la impureza, las pasiones, los malos deseos y la avaricia, que es idolatría. (Colosenses 3:5)

El Nuevo Testamento no deja ninguna duda de que la santidad es nuestra responsabilidad. Si vamos a buscar la santidad, debemos tomar alguna acción decisiva. Una vez discutí un problema de pecado en particular con una persona que dijo: “He estado orando para que Dios me motive a detenerme.” ¿Motivarlo a detenerse? Lo que esta persona estaba diciendo, en efecto, era que Dios no había hecho lo suficiente. Es tan fácil pedir a Dios que haga algo más porque eso pospone hacer frente a nuestra propia responsabilidad.

La acción que debemos tomar es hacer morir las obras de la carne (Romanos 8:13). Pablo usa la misma expresión en otro libro: "Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros" (Colosenses 3:5). ¿Qué significa la expresión hacer morir? La versión King James usa el término mortificar. Según el diccionario, mortificar significa “destruir la fuerza, vitalidad, o el funcionamiento de; someter o sojuzgar.”[1] Hacer morir las obras de la carne, entonces, es destruir la fuerza y la vitalidad del pecado, ya que trata a reinar sobre nuestros cuerpos.

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Obediencia – No Victoria

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Obediencia – No Victoria

Por Jerry Bridges

Porque si vivís conforme a la carne, habréis de morir; pero si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. – Romanos 8:13

Dios ha hecho provisión para nuestra santidad y Él también nos ha dado la responsabilidad por ello. Como vimos en los capítulos 5 y 7, la provisión de Dios para nosotros consiste en liberarnos del reino del pecado, uniéndonos con Cristo, y dándonos la morada del Espíritu Santo para revelar el pecado, para crear un deseo de santidad, y para fortalecernos en nuestra búsqueda de santidad. A través del poder del Espíritu Santo y de acuerdo con la nueva naturaleza que Él ​​da, debemos hacer morir las obras de la carne (Romanos 8:13).

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Ayuda en la Batalla Diaria

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Por Jerry Bridges

Así también vosotros, consideraos muertos para el pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús. Romanos 6:11

En el capítulo 5 vimos cómo Dios nos ha librado del reino y reinado del pecado a través de la unión con Cristo en su muerte. Éramos esclavos del pecado y en esclavitud cometimos pecados. Desarrollamos hábitos pecaminosos independientemente de lo “bueno” que éramos. Pero Jesucristo vino a este mundo pecaminoso y tomó nuestro lugar en el Calvario. Él murió al pecado y a través de nuestra unión con Él, morimos al pecado también. Ahora somos liberados del reinado del pecado; ya no somos sus esclavos. Tenemos que contar con este hecho y resistir el pecado para que no reine en nuestros cuerpos mortales.

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