Cuando Confiar En Tu Marido Significa Confiar En Dios

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Cuando Confiar En Tu Marido Significa Confiar En Dios

por Katie Faris

Mi corazón está con las esposas que luchan por confiar en sus maridos. Oro y piso con cuidado mientras escribo porque no conozco los detalles de su situación, y este artículo no tiene la intención de abordar las profundas necesidades y preocupaciones de una mujer atrapada en una relación abusiva.

Para algunos de nosotros, esta batalla del corazón tiene más que ver con el abandono del control. Otros pueden tener razones legítimas para buscar ayuda de un amigo, pastor o consejero. Pero esto es lo que quiero recordar a todas nosotras: confiar en nuestros maridos es realmente confiar en Dios.

En Medio de las Pruebas

En nuestro segundo año de matrimonio, mi esposo, nuestro bebé y yo nos mudamos fuera del estado y lejos de la familia por un año de entrenamiento ministerial. En Navidad, me entró el pánico. Nuestra cuenta bancaria estaba casi vacía. No sabía si podríamos continuar con el programa de ministerio o no. Como esposa joven y madre primeriza, mis emociones me abrumaron. Mi miedo se sentía paralizante.

Un pastor me hizo esta pregunta: “¿Qué es lo peor que podría pasarte?”

“Terminaríamos viviendo en la calle. Estaríamos sin trabajo, sin hogar y hambrientos”. Mientras pensaba estas palabras para mí, supe adónde quería llegar.

No estaba confiando en Dios

Nuestra iglesia había enviado a mi esposo a capacitarse, y había un trabajo esperándolo cuando el programa terminó. Incluso si no tuviera trabajo, nuestra familia y amigos nunca nos dejarían ir sin hogar o con hambre. Más importante aún, no veía al gran Dios que estaba detrás de mi esposo como mi Proveedor.

Desde entonces, nuestra familia ha pasado por una temporada de desempleo. Ha habido meses en los que no sabíamos cómo pagar la hipoteca. Pero siempre hemos tenido un techo sobre nuestras cabezas, y nuestros hijos nunca han tenido hambre.

Para las mujeres casadas, nuestros maridos son regalos maravillosos para nosotras, pero nunca debemos ponerlos en el lugar de Dios o esperar que hagan lo que sólo Dios puede hacer, o ser lo que sólo Dios es. Cuando pienso en mi esposo, veo a un tipo alto y apuesto con hombros anchos que cariñosamente lleva, aconseja y dirige a nuestra familia. Pero detrás de él, hay un Dios infalible que es completamente confiable.

Confiar en Sus Promesas

La Biblia habla mucho de confiar en nuestro Padre amoroso. Eso no quiere decir que nunca debemos hablarle a nuestro esposo u otros, pero también necesitamos confiar en Dios: “Confía en el Señor con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento. Reconócele en todos tus caminos, y El enderezará tus sendas.” (Proverbios 3:5-6).

Debemos llevarle nuestros temores y ansiedades: “Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús.” (Filipenses 4:6-7).

No debemos esperar que nuestros maridos sean Dios. En vez de eso, vamos directamente a Aquel que si lo es: “Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna” (Hebreos 4:16).

Derramamos nuestros corazones a Él, y recordamos Sus promesas: “Confiad en El en todo tiempo, oh pueblo; derramad vuestro corazón delante de El; Dios es nuestro refugio” (Salmo 62:8).

Al leer sus palabras, podemos ver que Dios es verdaderamente digno de confianza, que se preocupa por nosotros a pesar de nuestras ansiedades. ¡Y Sus palabras responden a tantos de nuestros temores, si tan sólo escucháramos!

¿Está preocupado por sus hijos? Dios guiará gentilmente a los que están con los jóvenes: “Como pastor apacentará su rebaño, en su brazo recogerá los corderos, y en su seno los llevará; guiará con cuidado a las recién paridas.” (Isaías 40:11).

¿Estás preocupado por tu futuro? Enfócate en Dios, y sabe que gracias a Él, puedes tener confianza en los días venideros: “No envidie tu corazón a los pecadores, antes vive siempre en el temor del Señor; porque ciertamente hay un futuro, y tu esperanza no será cortada.” (Proverbios 23:17-18).

¿Está ansioso por tener un techo sobre su cabeza, ropa que ponerse y comida que comer? Vuestro Padre celestial sabe que necesitáis estas cosas. Búscalo a Él primero: “Por eso os digo, no os preocupéis por vuestra vida, qué comeréis o qué beberéis; ni por vuestro cuerpo, qué vestiréis. ¿No es la vida más que el alimento y el cuerpo más que la ropa? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros, y sin embargo, vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros de mucho más valor que ellas? …Pero buscad primero su reino y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas..” (Mat. 6:25-33).

¿Su marido la ha decepcionado? Dios es fiel: “Reconoce, pues, que el Señor tu Dios es Dios, el Dios fiel, que guarda su pacto y su misericordia hasta mil generaciones con aquellos que le aman y guardan sus mandamientos” (Deut. 7:9).

Confíe En Su Amor Salvador

Cuando nuestras preocupaciones son grandes, necesitamos mirar hacia arriba y ver a nuestro Dios que es más grande. Cuando estamos luchando para confiar en nuestro cónyuge, necesitamos mirar hacia arriba y confiar en Jesús. Recuerda: “El que no eximió ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos concederá también con El todas las cosas?” (Rom. 8:32)

Dios mostró su gran amor por nosotros al enviar a Jesús. Él satisfizo nuestra mayor necesidad -la salvación del pecado- con el evangelio. Si Él ya ha satisfecho nuestra mayor necesidad, seguramente, Él es capaz de satisfacer nuestras necesidades prácticas.

Si usted está luchando por confiar en su esposo hoy en día, busque a Aquel que es completamente confiable. Dios es capaz de hacer inconmensurablemente más de lo que usted puede pedir o imaginar en su corazón, en el corazón de su esposo y en su matrimonio. ¡Mire a Dios, hable con Él, y confíe en Él!

Y a aquel que es poderoso para hacer todo mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que obra en nosotros, a El sea la gloria en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones, por los siglos de los siglos. Amén. (Efes. 3:20-21).


Katie Faris está casada con Scott, y sus mayores obras en progreso son sus cinco hijos de 2 a 13 años. Es autora de Loving My Children: Embracing Biblical Motherhood. Puedes leer más de las palabras de Katie en su website, blog, o Facebook, y conectar con ella en Instagram, también.

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