Jerry Bridges; Vida Cristiana
El Lugar de la Disciplina Personal
El Lugar de la Disciplina Personal
Por Jerry Bridges
Pero nada tengas que ver con las fábulas profanas propias de viejas. Más bien disciplínate a ti mismo para la piedad. – 1 Timoteo 4:7
Es posible establecer convicciones con respecto a una vida de santidad, e incluso hacer un compromiso definitivo con ello, más sin embargo, dejar de lograr el objetivo. La vida está sembrada de resoluciones rotas. Podemos determinar por la gracia de Dios detener hábitos o pecaminosos específicos – entretener pensamientos lujuriosos, criticar a nuestro hermano cristiano, o lo que sea. Pero, por desgracia, con demasiada frecuencia nos encontramos no teniendo éxito. No logramos ese progreso en la santidad que deseamos tan intensamente.