Eclesiología
9 Marcas de Una Iglesia Saludable
9 Marcas de Una Iglesia Saludable
Tomado de www.9marks.org
Creemos que la iglesia local es el punto focal del plan de Dios para manifestar su gloria a las naciones. Nuestra visión e simple: iglesias que reflejen el carácter de Dios. Nuestra misión es cultivar y animar iglesias caracterizadas por estas nueve marcas:
1. Predicación Expositiva
Esta es la predicación la cual expone lo que la Escritura dice en un pasaje en particular, explicando cuidadosamente su significado y aplicándolo a la congregación. Es un compromiso escuchar la Palabra de Dios y recuperar y recuperar la centralidad de ella en nuestra adoración.
2. Teología Bíblica
Pablo encarga a Tito a “enseñar lo que este de acuerdo a la sana doctrina” (Tito 2:1). Nuestra preocupación de ser no solo con el como enseñamos, sino que es lo que enseñamos. La Teología Bíblica es un compromiso de conocer al Dios de la Biblia tal y como El se ha revelado en la Escritura.
3. Entendimiento Bíblico de las Buenas Nuevas
El evangelio es el corazón del cristianismo. Pero las buenas nuevas no son que Dios quiera satisfacer las necesidades de las personas o el ayudarlas a desarrollar una auto-imagen mas sana. Nos hemos rebelado pecaminosamente en contra de nuestro Creador y Juez. Pero el bondadosamente envió a Su Hijo a morir la muerte que merecíamos por nuestro pecado, y El ha acreditado la absolución de Cristo a aquellos que se arrepienten de sus pecados y creen en la muerte y resurrección de Jesús. Esas son las buenas nuevas.
4. Entendimiento Bíblico de la Conversión
El cambio espiritual de cada persona necesita es tan radical, tan cerca a la nuestra raíz, que solo Dios puede hacerlo. Necesitamos que Dios nos convierta. La conversión no necesita ser una experiencia emocionalmente candente. Pero si debe evidenciarse de fruto santo si ha de ser lo que la Biblia considera una verdadera conversión.
5. Entendimiento Bíblico del Evangelismo
El como alguien comparte el evangelio esta cercanamente relacionado al como el entiende el evangelio. Presentarlo como algo adicional que proporciona a los no cristianos algo que ellos naturalmente desean (i.e. gozo o paz) es presentar una media verdad, lo cual provoca falsas conversiones. Toda la verdad es que nuestra necesidad mas profunda es la vida espiritual, y que la nueva vida solo viene al arrepentiros de nuestros pecado y creer en Jesús. Presentamos el evangelio abiertamente, y dejamos la conversión a Dios.
6. Entendimiento Bíblico de la Membresía
La membresía debe reflejar un compromiso vivo a una iglesia local en asistencia, dar, oración y servicio, de otro modo sería sin sentido, sin valor e incluso peligroso. No debemos permitir mantener la membresía de personas en nuestras iglesias por razones sentimentales o por una falta de atención. Ser miembro es estar intencionalmente viajando juntos como extranjeros en un este mundo mientras nos dirigimos a nuestro hogar celestial.
7. Disciplina Bíblica de la Iglesia
La disciplina de la iglesia nos da los parámetros de la membresía de la iglesia. La idea hoy en día parece negativa a las personas –“¿no nos prohíbe el Señor juzgar?” Pero si no podemos decir como un cristiano debe vivir, ¿Cómo podemos decirle a el o ella como vivir? Cada iglesia local realmente tiene una responsabilidad bíblica de jugar la vida y la enseñanza de sus líderes, y aun de sus miembros, especialmente al grado en que cada uno pueda comprometer el testimonio de la iglesia al evangelio.
8. Promoción del Discipulado y Crecimiento Cristiano
Existe hoy una penetrante preocupación con el crecimiento de la iglesia –no solamente con el crecimiento numérico, sino con el crecimiento de los miembros. Aunque muchos cristianos miden otras cosas, la única señal observable de crecimiento es una vida de santidad creciente, teniendo su raíz en una abnegación cristiana- estos conceptos son casi extintos en la iglesia moderna. Recuperar el verdadero discipulado para hoy edificará a la iglesia y promoverá un testimonio mas clara al mundo.
9. Entendimiento Bíblico del Liderazgo
En lo que a menudo están de acuerdo los bautistas del siglo dieciocho y los presbiterianos es con respecto que si debe haber una pluralidad de ancianos en cada iglesia local. Esta pluralidad de ancianos no es solo bíblica, sino práctica –tiene un gran beneficio en complementar los dones del pastor para asegurar una guía apropiada de la iglesia de Dios.
Al identificar y promover estas nueve marcas, no intentamos imponer una lista exhaustiva y autoritativa. Hay otras marcas importantes de las iglesias saludables, como la oración y el compañerismo. Las cuales queremos seguir también nosotros, y queremos que usted las siga también con nosotros. Pero estas nueve marcas son las que creemos que son las mas descuidadas hoy en la mayoría de las iglesias locales, con las mas dañinas ramificaciones. Únase a nosotros en cultivar iglesias que reflejen el carácter de Dios.
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¿Cómo Elegir Una Nueva Iglesia?
¿Qué cosas debo buscar al elegir una nueva iglesia?
Escuchamos respecto al elegir la compra de una casa que es una de las decisiones mas importantes que una persona pudiera tomar. En este mundo temporal puede ser cierto. Sin embargo, elegir donde usted y sus hijos aprenderán las cosas de Dios y servir al Señor Jesucristo tiene ramificaciones eternas. Cada semana en Gracia a Vosotros recibimos cartas de personas pidiendo que les recomendemos una buena iglesia en su área. Estas peticiones indican tres tipos de persona buscando tomar una sabia decisión: Aquellos quienes se van a mudar o se están mudando, nuevos creyentes buscando elegir una buena iglesia y aquellos cuya iglesia actual se ha apartado de los principios bíblicos. Tales circunstancias nos fuerzan a considerar que es lo realmente importante en una iglesia.
¿Es Esta Iglesia Adecuada Para Mí?
¿Cual es el criterio bíblico que necesita para estar consciente de cuando considerar una nueva iglesia? Comparemos la búsqueda de una iglesia con la búsqueda de una casa nueva. Cuando buscamos una casa, las personas típicamente preguntan: ¿Cuánto cuesta? ¿Cumple las necesidades de la familia? ¿Qué tan bien esta construida? ¿Qué clase de vecinos hay? ¿Tiene una atmósfera cálida y hogareña? ¿Es propicia para la hospitalidad? Similarmente, antes de elegir una nueva iglesia usted necesita considerara su fundamento, estructura, función y entorno.
Antes de que consideremos estos componentes importantes, por favor dese cuenta que ninguna iglesia ha de ser perfecta. Algunas iglesias locales pueden parecer estar en excelentes condiciones, ¡mientras que otras pueden estar en obvio declive! Muchas caen entre los extremos. Usted debe buscar la voluntad de Dios y ser guiado por el Espíritu Santo en seleccionar una iglesia. También usted necesita evaluar que tanto usted y su familia puedan contribuir para ese ministerio, para que no sea solamente otra iglesia, sino una verdadera iglesia.
Investigando Su Fundamento
Jesús dijo que el hombre sabio edifica su casa sobre la roca y el hombre insensato edifica su casa sobre la arena (Mat 7:24-27). Cuando la tormenta viene, la estabilidad del fundamento determina tanto la dirección y la durabilidad de la estructura. Ya sea que usted esté buscando una casa donde vivir o una iglesia donde adorar, su fundamento es crucial.
Hay cuatro principales componentes que hacen el fundamento de una iglesia local fuerte:
Una Correcta Perspectiva de la Escritura. Cuando se investiga el potencial de una iglesia local, ponga una atención en particular a su perspectiva de la Biblia. ¿Sostienen la inspiración e inerrancia de las Escrituras? ¿Creen que la Biblia es la única regla de fe y práctica (2 Tim,. 3:16; 2 Ped. 1:20-21)?
Un Énfasis en la Enseñanza y la Predicación de la Biblia. Observe que clase de predicación se efectúa. ¿Es principalmente expositiva, tópica, o evangelística en naturaleza? ¿Es una dieta repetitiva de mensajes de salvación cada semana, son creyentes que están siendo alimentados por la Palabra (Hechos 20:27; 1 Tim. 4:13-16; 2 Tim. 4:1-5)? Debe haber un fuerte compromiso en una enseñanza bíblica de alta calidad.
Solidez Doctrinal. Justo como usted esperaría una solidez en el fundamento de una casa, así usted debe investigar la postura doctrinal de las iglesias que usted visite. ¿Cual es la postura que mantienen sobre temas importantes de la fe cristiana tales como el nacimiento virginal y la deidad de Jesucristo; la depravación del hombre; la obra de Cristo en la cruz, Su muerte, sepultura, y resurrección corporal; la salvación por gracia a través de la fe solamente; la segunda venida de Cristo; y las ordenanzas del bautismo y la comunión?
Práctica Doctrinal. Observe si la iglesia practica las doctrinas que afirma creer y enseñar. Como Santiago dijo a la iglesia en general: “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.” (Santiago 1:22; cf. Lucas 6:46; Juan 13:17).
Examinando Su Estructura
Una vez que usted esta satisfecho con los aspectos del fundamento de la iglesia, usted necesita ver sus componentes estructurales. Recientemente caminaba frente a una casa nueva bajo construcción. Noté algunos postes que no estaban verticales, parecían no estar correctamente y las vigas estaban torcidas e irregulares. ¡Estos eran defectos estructurales notorios en una casa que se anunciaba como una casa construida por “lo último de los verdaderos artesanos!”
Los componentes estructurales de una iglesia local proporcionan no solo su fortaleza, sino también imponen el carácter y dirección de su ministerio. Estos componentes incluyen:
El Gobierno de la Iglesia. Busque que los líderes de la iglesia funcionen de acuerdo a los principios del Nuevo Testamento (1 Tim. 3:1-13; 5:17-20; Tito 1:4-9; Heb. 13:7, 17). ¿Entiende la centralidad de Cristo como la cabeza de la iglesia y Su deseo de gobernar Su iglesia a través de la pluralidad de hombres piadosos (Efes. 1:22; 4:15; 5:23; Col. 1:18; 1 Cor. 11:3)?
Evidencia de Orden. El ministerio de la iglesia, incluyendo sus servicios, enseñanza y administración, deben tener un sentido evidente de orden. Algunos servicios de la iglesia exhiben mucha falta de planeación como lo hacen las casas con planos mal estudiados. Algunas iglesias tratan con los recursos del Señor y trabajan sin planeación que traen vergüenza al nombre de Cristo. Como Pablo dijo al hablar de la iglesia: “pero hágase todo decentemente y con orden” (1 Cor. 14:40).
Objetivos y Metas Funcionales. Al investigar en su nueva iglesia, encuentre si el liderazgo tiene metas. ¿Tiene la iglesia planes para futuro progreso y dirección? ¿Tiene en mente métodos en particular de alcanzar esas metas? Como iglesia, nosotros necesitamos hacer como dijo Pablo: “de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire” (1 Cor. 9:26).
El Tamaño. Cuando se compra una casa, algunas personas prefieren la calidez y lo pintoresco de una casa pequeña en un lugar quieto y silencioso. Otros prefieren vivir en una estructura grande en un área urbana. Lo mismo es cierto cuando consideramos el tamaño de una iglesia. Algunos cristianos aman involucrarse en un ministerio urbano grande con cientos o aun miles de personas. Otros se sienten perdidos en la inmensidad de tal ministerio y simpatizan mejor en una congregación más pequeña. Una vez más, encontrar su huequito en el Cuerpo de Cristo requiere la dirección del Espíritu Santo en su vida.
Viendo Como Funciona
Cuando este satisfecho en como el fundamento y estructura deben ser, el comprador de casa sabio observará que tan funcional es la casa. ¿Cumpla el propósito para la cual ha sido diseñada? ¿Suple las necesidades de la familia?
Al ir observando como funciona la iglesia, busque el énfasis en la adoración vea si el liderazgo hace hincapié en la importancia de honrar y glorificar a Dios en todas las cosas (1 Cor. 10:31; Col. 3:17). También observe la participación de los miembros en lo individual. ¿Ejercitan sus dones espirituales entre el Cuerpo de Cristo (Rom. 12:3-8; Efes. 4:11-13; 1 Ped. 4:10-11), o esperan a que el pastor haga todo?
¿Enfatiza la iglesia el evangelismo como una de sus funciones principales? Son las misiones locales y foráneas una parte importante de su ministerio (Mat., 28:19-20; Marcos 16:15; Hechos 1:8)? ¿Qué hay acerca del discipulado? ¿Puede ver que los miembros y líderes de la iglesia buscan hacer discípulos y reproducirse así mismos en las vidas de los demás (2 Tim. 2:2; Tito 2:3-7; Mat. 28:19-20)?
Una iglesia local fuerte esta marcada por amor. ¿Se cuidan los miembros sinceramente los unos a los otros? ¿Ministran las necesidades de los demás? Al irse poniendo al tanto con la iglesia, ¿siente usted que los miembros se están amando los unos a los otros como Cristo lo ordenó (Juan 13:34-35)? ¿Nota que las amistades se forman fácilmente? (cf. Heb. 10:24-25; Fil. 2:1-4; Efes. 4:1-3).
El liderazgo de la iglesia que usted eligió deben comprometerse a la enseñanza y apoyar el diseño de Idos para la familia (Efes. 5:22-6:4; Col. 3:18-21; Tito 2:1-8; 1 Ped. 3:1-7). ¿Contribuye el programa de la iglesia a fortalecer la familia?
Comprobando Su Entorno
Si usted ha ido alguna vez de caza, usted sabrá como se siente andar a través de la atmósfera del lugar. Se pueden sentir frío y triste o calido y acogedor. Puede tener una sensación hogareña o puede ser impersonal casi de la misma manera que un museo.
Indudablemente usted ha tenido la misma experiencia cuando asiste a varias iglesias. Ciertos factores evidentes contribuyen a la atmósfera general de la iglesia local. Estos componentes de su entorno son normalmente manifestados en actitudes.
Una Visión Alta de Dios. Proverbios 9:10 dice: “El temor de Jehová es el principio de la sabiduría”. Debe ser obvio que las personas, desde el liderazgo hasta abajo, se enfoquen en la gloria y majestad de Dios. ¿Toman a Dios con seriedad y lo exaltan en todo lo que hacen? Su perspectiva de Dios afectará todo aspecto de sus vidas y ministerio. Pregúntese usted mismo si Dios es el enfoque de su adoración o si están preocupados por sí mismos o alguien más.
La Presencia de una Fe Sincera. ¿Es obvio para usted que la iglesia vive y opera por la fe? ¿Tienen las personas la voluntad de confiar en Dios (Heb. 11:1, 6; Efes. 3:20; 2 Cor. 5:7; 1 Tes. 5:24)?
Espíritu de Sacrificio. Puede usted ver que los miembros de la iglesia desean sacrificarse a sí mismos y sus posesiones para el avance del reino de Dios (Rom. 12:1; 2 Cor. 8:3; Mat. 6:33)? ¿Puede percibir que se sacrificarían el por el otro (Fil. 2:3-4; Juan 15:13; Efes. 5:1-2)?
Actitudes Correctas Hacia el Pastor y los Demás Líderes. Al hablar con las personas, sea sensible a que consideración les tienen a sus líderes. ¿Aprecian y estiman al pastor y líderes “en mucha estima y amor por causa de su obra” (1 Tes. 5:13)? Están totalmente detrás de ellos, dando su apoyo espiritual, emocional y material (1 Tim. 5:17-18; Heb. 13:7, 17)?
Espíritu de Unidad. Esto es a menudo la actitud más obvia que irradia de la congregación local. Un desconocido normalmente es rápidamente capaz de sentir si una iglesia esta unida en su ministerio. Eso tiene un gran efecto en su testimonio a la comunidad y lo refleja en el nombre de nuestro Señor (Juan 13:34-35; 1 Cor. 1:10-17; 3:1-9; Efes., 4:1-6; Fil. 2:1-5; 4:1-5).
¿Soy Adecuado Para Esta Iglesia?
Hemos visto el fundamento, la estructura, la funcionalidad y los componentes del entorno de una iglesia vital y saludable. Ahora mírese a sí mismo y pregúntese: ¿Hay oportunidades para mí de servir y ejercitar mis dones espirituales? ¿Tiene este cuerpo local una necesidad que mediante la voluntad de Dios pueda yo suplir? ¿Estoy dispuesto a tomarlo que la iglesia pueda hacer por mí, pero también a que puedo hacer por el Señor cuando sirva en esta iglesia? Estoy dispuesto a dar mi tiempo, dinero, energía y oraciones para contribuir a el éxito de esta iglesia (Marcos 12:30; Rom. 12:1)?
Una casa no es una casa has que todos los miembros de la familia contribuyen a su éxito. Lo mismo es verdad de una iglesia local. Solo cuando cada miembro en la familia de Dios ejercita su dones espirituales, los hijos de Dios se sentirán en casa en Su iglesia.
La decisión que usted tome acerca de a que iglesia asistir afectará grandemente su vida espiritual y las vidas de sus hijos. De hecho, las decisiones que usted tome ahora afectarán a sus descendientes y a las generaciones que vengan. Esa es una realidad en que pensar.
Recuerde que ninguna iglesia cumplirá perfectamente todos estos criterios. No existe una iglesia perfecta. También, recuerde que cada iglesia tendrá su propia armonía de las características que hemos examinado. La clave es encontrar una iglesia que las tenga en un balance adecuado, no poniendo demasiado énfasis en alguna o restándoles énfasis a las demás. Un ministerio equilibrado es un ministerio controlado por el Espíritu. Si usted encuentra una iglesia que posea la mayoría pero no todas las características que he mencionado, no la descarte inmediatamente. Considere si Dios quiere usarlo para ayudarle a mejorar ese cuerpo local al ejercitar usted sus propios dones espirituales.
Elegir una iglesia es una de las decisiones más significativas que usted pueda tomar –una que alcanzará hasta la eternidad. Cada uno de nosotros puede tomar tanto tiempo y esfuerzo en esa decisión así como los tomamos al decidir sobre nuestra morada terrenal.
John Macarthur
La Vida Guiada por un Propósito
La Vida Guiada por un Propósito
(Una Vida con Propósito – Título del libro original)
Artículo escrito por:
Paul Alexander, Ministerios 9Marks. http://www.9marks.org
I. Introducción
Los libros sobre cómo vivir la vida cristiana están a diez centavos la docena. Los tramos de librerías cristianas se doblan por el peso de miríadas de títulos prometiendo liberación de la esclavitud, secretos para vivir libre de deudas, llaves para amar a otras personas y todo un conglomerado de otros asuntos prácticos. Pero el que ha penetrado más profundamente en la actualidad es la reciente publicación de Rick Warren ‘Una Vida con Propósito’. Aún más que su predecesor «Una Iglesia con Propósito». El libro sobre La Vida se ha vuelto un fenómeno popular lleno de plumas, casi hasta el punto de volverse un movimiento en sí mismo. Así como el de la Iglesia vendió más de un millón de copias en menos de diez años, el de la vida ha reportado ventas de 11 millones de copias en menos de dos años- ¡eso es 15,068 copias todos los días por dos años! Los pastores le dan el visto bueno desde el púlpito, citándolo ampliamente y exhortando a los grupos de estudio bíblico que lo lean juntos. Pero el de La Vida ha trascendido la comunidad evangélica, elevándose a ambas listas de los bestsellers tanto del New York Times como de Wall Street Journal, y siendo presentado en las mesas de distribución de Barnes & Nobles e incluso en los pasillos de Wal-Mart. Si hay algún libro cristiano que ha sido espectacularmente popular entre ambos círculos, el evangélico y la cultura en general, es éste.
II. Sumario del libro
‘Una vida con propósito’ está diseñado como un diario espiritual de 40 días- un capítulo por día- con la meta de contestar la pregunta «¿Para qué rayos estoy aquí?» (Pág.15). La pregunta es lo suficientemente amplia como para ser dirigida tanto al creyente como al no creyente por igual, lo que podría explicar en parte la amplitud de su atracción. La primera sección de Warren sirve como un detonador para la pregunta. Su meta es preparar al lector para responder las dos preguntas que Dios le formulará en el último día: ¿Qué hiciste con Jesús, y qué hiciste con lo que Dios te dió (p34)? Ya que la vida se trata de darle la gloria a Dios (p53), la pregunta a ser contestada es «¿Cómo puedo darle la gloria a Dios?» (Pág. 55). La respuesta es adorándolo, amando otros creyentes, ser como Cristo, servir a otros con nuestros dones y hablarles de El a otros ( Pág. 55-57). El resto de las cinco secciones encarnan estas ideas respectivamente. El sumario más útil lo da el mismo Warren en la Pág. 306, extraído del gran mandamiento (Mat. 22:37-40) y la gran comisión (Mat. 28:18-20).
1.
«Ama a Dios con todo tu corazón»- Tú fuiste planificado para el placer de Dios, así que tu propósito es amar a Dios a través de la adoración.
2. «Ama a tu prójimo como a ti mismo»- Tú fuiste formado para servir, así que tu propósito es mostrar amor a otros a través del ministerio.
3. «Ve y haz discípulos»- Tú fuiste hecho para una misión, así que tu propósito es compartir el mensaje de Dios a través del evangelismo.
4. «Bautizándolos…»- Tú fuiste formado para la familia de Dios, así que tu propósito es identificarte con Su iglesia a través de la confraternidad.
5. «Enseñándoles que guarden todas las cosas…»- Tú fuiste creado para ser como Cristo, así que tu propósito es crecer hasta madurar a través del discipulado (todos los énfasis son suyos).
La adoración no se trata de lo que nos agrada, sino de lo que hace a Dios sonreír. Dios sonríe cuando le amamos, confiamos, obedecemos y alabamos, y cuando usamos nuestras habilidades para Su gloria ( Pág. 70-76). «El corazón de la adoración es la rendición… Ofrecerte a ti mismo a Dios, de eso es que se trata la adoración» (Pág. 78, citando Rom. 12:1-2). Ya que «Dios quiere ser tu mejor amigo», Warren da algunas sugerencias prácticas para desarrollar esa amistad a través de la oración, meditación, honestidad y obediencia ( Pág. 85-113).
La confraternidad es simbolizada por el bautismo y diseñada para enseñarnos cómo amar ( Pág. 117-129). Como la vida de un cuerpo está contenida en las células, «todo cristiano necesita estar envuelto en un pequeño grupo dentro de su iglesia… Es aquí que la verdadera comunidad se lleva a cabo, no en las grandes reuniones» (p139). La verdadera confraternidad está caracterizada por autenticidad, mutualidad, simpatía y misericordia (p143). Pero cultivar este tipo de comunidad requiere honestidad, humildad, cortesía, confidencialidad y frecuencia (Pág. 145-151). También requiere una habilidad para restaurar las relaciones rotas y proteger la unidad de la iglesia (Pág. 152-167).
El discipulado se trata de «tomar en serio los valores, actitudes y carácter de Dios» (Pág.172). Crecemos tomando buenas decisiones (Pág.174), permitiéndole a Dios que transforme nuestra forma de pensar a través de Su Espíritu y nuestro arrepentimiento (Pág.182), aguardando en la palabra de Dios (Pág.185-192) y perseverando a través de problemas y tentaciones (Pág.192-223).
El ministerio es nuestro servicio a creyentes (ver p281). No es un extra opcional de la vida cristiana (Pág. 233), y en gran parte es lo que da sentido y significado a nuestras vidas (Pág. 228, 232). Empezamos a entender cómo Dios pretende que nosotros sirvamos cuando entendemos nuestra CONFIGURACION (forma, perfil): nuestros dones espirituales, corazón, habilidades, personalidad y experiencia (Pág. 236-256). Sin embargo, el servicio cristiano maduro entiende que Dios a menudo nos llama a ministerios secundarios basado en «donde sea que nos necesiten en el momento» más que en nuestra CONFIGURACION (Pág. 257-270).
El evangelismo es nuestro servicio a los inconversos (p281). Llenar a plenitud el mandato evangelístico que Dios te ha dado requerirá abandonar tu agenda de vida por la de Dios (p286). Pero fracasar en hacerlo significará desperdiciar tu vida (p285). El evangelismo personal, entonces, debe ser acometido compartiendo el mensaje de tu vida, que incluye tu testimonio, las lecciones de tu vida, tus pasiones piadosas, y las buenas nuevas (Pág. 289-295); y debe ser acompañado por una preocupación global creciente por el inconverso, que es idealmente alcanzable participando de un corto viaje misionero.
Balancear estos cinco propósitos es la clave para perseverar y tener éxito en la vida cristiana. «Bienaventurados son los balanceados; ellos durarán más que todo el mundo» (Pág. 305). Para alcanzar ese balance, necesitamos discutir estas ideas con otras, registrar las lecciones de nuestra vida a través de la disciplina de la escritura en diarios y escribir una declaración de un propósito específico en la vida que incluya cada uno de estos cinco propósitos bíblicos (Pág. 305-319).
III. Datos adicionales de ayuda
Warren incluso da al lector cristiano cuidadoso, muchos argumentos para estar de acuerdo con él.
Primero, él combate el egocentrismo y el individualismo errado, característico de los americanos hoy día. La primera oración de su primer capítulo es: «No es acerca de usted» (Pág. 17), es un respiro de aire fresco, especialmente en medio del humo de métodos evangelísticos y estrategias de mercadeo de la iglesia que vende el evangelio como baratija apelando a las masas. El señala correctamente más adelante que por naturaleza estamos absortos en nosotros y casi toda la propaganda nos anima a pensar en nosotros mismos (Pág. 299). Su prescripción de «dependencia momento-a-momento de Dios» nos exhorta a que nuestra mirada fija en el yo sea redirigida hacía Cristo.
En segundo lugar, Warren se cuida de mantener la autoridad de la Escritura. El explica desde el mismo comienzo que el discernir nuestro propósito en la vida debe venir de una revelación y no de especulación (Pág.19-20). El día 24 de este diario espiritual, titulado «Transformado por la Verdad», expone la importancia de la absorción de la Biblia para avanzar en la santificación progresiva, clamando en términos no inciertos que «la verdad me transforma» (Pág.192).
Tercero, Warren muestra un nivel alentador en centralizarlo todo en Dios diciendo al lector que «la última meta del universo es mostrar la gloria de Dios» (Pág. 53)
Cuarto, Warren recuerda al lector que «la adoración no es para su beneficio» (Pág. 66) ¡Tantas divisiones en la iglesia local de hoy serían enmendadas si esta verdad fuera expuesta más ampliamente! Warren promulga una visión universal bíblica que dice que «cada actividad humana, excepto el pecado, puede ser hecho para el agrado de Dios si se hace con una actitud de alabanza» (Pág. 74). El también acierta cuando dice que «el error más común que los cristianos hacen en la adoración hoy es buscar una experiencia en vez de buscar a Dios. Ellos buscan un sentimiento, y si sucede, ellos concluyen que ellos han adorado. ¡Error! De hecho, Dios muchas veces remueve nuestros sentimientos para que no dependamos de ellos. Buscar un sentimiento, aún el sentimiento de cercanía a Cristo, no es adoración» (Pág. 10). ¡Amén!
Quinto, Warren entiende correctamente la centralidad de la congregación local para el crecimiento del creyente individual cuando él afirma que «el amor no puede ser aprendido en el aislamiento» (Pág. 124). Y él entiende correctamente la prioridad de la iglesia local en el plan evangelístico de Dios cuando él dice que «La iglesia es la agenda de Dios para el mundo» (Pág. 132). Sexto, en una cultura donde el confort es el rey, Warren es de ayuda al recordarnos que «La última meta de Dios para su vida en la tierra no es el confort, sino el desarrollo del carácter» (Pág. 173). Y finalmente, Warren es grandioso en la naturaleza y necesidad de una actitud de siervo en los creyentes maduros (Pág. 257-264). El explota el mito de que el servicio sin egoísmo es una parte opcional de la madurez cristiana, y despierta el lector a entender que «cumplir con su misión evangelística requerirá que usted abandone su agenda y acepte la agenda de Dios para su vida… Usted doblega sus derechos, expectaciones, sueños, planes y ambiciones delante de El» (Pág. 286).
IV. Dificultades
Pero hay algunos puntos de vulnerabilidad, unos pocos que podrían probar ser peligrosos al lector o dañinos al argumento de Warren.
A) Dificultades Interpretativas
Para comenzar por el principio, necesitamos leer el último capítulo de Warren, donde él comenta sobre Hch. 13:36 como el versículo de motivación primario para el libro. Hch. 13:36-37 es parte del argumento evangelístico de Pablo para entender a Jesús como el Mesías, que él presentó en la sinagoga judía en Antioquía de Pisidia en su primer viaje misionero. Y dice así «David, después de haber servido el propósito de Dios en su propia generación, durmió y fue puesto con sus padres y sufrió descomposición; pero Aquel a quien Dios levantó no sufrió descomposición.» Warren usa la primera parte del versículo 36 para señalar que él dedicó su vida a cumplir los propósitos de Dios sobre la tierra. ¡No hay mayor epitafio que esta declaración! Imagínelo esculpido en su tumba: Que usted sirvió al propósito de Dios en su generación. Mi oración es que las personas pueda decir esto de mí cuando yo muera. También es mi oración que las personas pueda decir lo mismo de usted. Por eso escribí este libro para usted. Esta frase es la definición última de una vida bien vivida. Usted hace lo eterno e infinito (el propósito de Dios) en una forma contemporánea (en su generación). De esto se trata una vida con propósito» (Pág. 318).
Es cierto, David sirvió a los propósitos de Dios en su generación. Pero el punto del pasaje no es «David era bueno, así que sean como él.» El punto es la supremacía de Cristo sobre David como se muestra en Su resurrección, la cual probó que Jesús es el Mesías- el verdadero y eterno Rey de Israel. La aplicación, entonces, no es que nosotros debemos imitar a David, sino que debemos exaltar a Cristo. El versículo motivador se malinterpreta como un moralismo.
B) Dificultades Evangelísticas
1. Ambiguedad de la audiencia.
La dificultad más significante tiene que ver con la ambigüedad de la audiencia de Warren y la manera en que él busca evangelizar al lector inconverso. Warren parece dirigir su libro a ambos, creyentes y no creyentes por igual. La pregunta «¿Para qué rayos estoy aquí?» es igualmente dirigida a cristianos y no cristianos; el hecho de que Warren intente dirigirse por lo menos a inconversos está claro partiendo de la oración para recibir a Cristo que él ofrece en Pág. 58-59. Sin embargo, Warren le dice al lector en la Pág. 44 que «la buena nueva es que Dios quiere que usted pase las pruebas de la vida, de manera que El nunca permite que las pruebas que usted enfrente sean más grandes que la gracia que El le da para manejarlas.» ¿A quién le habla Warren aquí- creyentes, no creyentes o ambos? Warren continúa: «Cada vez que usted pasa una prueba, Dios se da cuenta y hace planes para recompensarle en la eternidad.» Pero Dios no hace eso para los no creyentes, ¿o sí? U otra vez, «Si usted trata cada día como algo de mucho valor, Dios le promete tres recompensas en la eternidad» (Pág. 45). Pero esto simplemente no es cierto para aquéllos que no se han arrepentido ni han creído en el evangelio. El carruaje parece estar en frente del caballo.
2. El evangelio no es claramente presentado
La presentación del evangelio en las Pags. 58-59 sirve de punto de apoyo para el libro, donde Warren termina su compendio sobre la pregunta del propósito de la vida en el capítulo siete y comienza exponiendo los cinco propósitos bíblicos de La Vida con Propósito en los capítulos que restan. Lo que queremos ver en este punto fundamental, entonces, es una articulación clara de ambos, tanto del evangelio como de la respuesta de salvación al mismo (arrepentimiento y fe) de manera que el no creyente continúe leyendo bajo la asunción moralísta de que ser un niño bueno llevando a cabo estos cinco propósitos, es lo que lo salvará del poder y penalidad de su pecado. Pero el arrepentimiento es tibiamente presentado en los siguientes términos: «Vivir el resto de su vida para la gloria de Dios requerirá un cambio de sus prioridades, su horario, sus relaciones, y todo lo demás. A veces significará escoger un sendero difícil en vez de uno fácil» (Pág. 57). Todo esto es cierto, por supuesto. Pero aquí no se menciona ni el pecado ni el arrepentimiento. Es cierto, Warren sí requiere el cambio. Pero el arrepentimiento bíblico es siempre apartarse específicamente del pecado, no sólo de prioridades amorales o relaciones de valores neutrales. El continúa diciéndole al inconverso que «La verdadera vida comienza por comprometerse completamente a Jesucristo. Si usted no está seguro de que lo ha hecho, todo lo que necesita hacer es recibir y creer {cita Juan 1:12}» (Pág. 58). Todavía no hay arrepentimiento. Warren puede intentar comunicar la necesidad de arrepentimiento del pecado hablando de un cambio en las prioridades y relaciones, pero el socava esa intención diciendo «TODO lo que necesita hacer es creer.» Eso no es todo- usted necesita arrepentirse también.
Creer es presentado en los siguientes términos: «Crea que Dios le ha escogido para tener una relación con Jesús, quien murió en la cruz por usted. Crea que no importa lo que usted haya hecho, Dios quiere perdonarle» (Pág. 58). Sin embargo, no se hace ninguna conexión clara entre la muerte de Cristo y el perdón del lector. De hecho, no hay ni siquiera explicación alguna de por qué el no creyente necesitaría el perdón. Una vez dado, Warren dice claramente que «Jesús murió en la cruz por usted.» Pero un no creyente bíblicamente analfabeto ni siquiera sabe todavía que él merece morir por sus pecados. El todavía queda en el aire haciéndose las preguntas fundamentales del evangelio. «¿De qué necesito yo que me perdonen?» ¿Quién es Jesús? ¿Por qué Jesús tuvo que morir por mí en la cruz? ¿Realmente merezco la muerte por mis pecados? ¿Cómo pudo Jesús morir la muerte que yo merecía? ¿Por qué Dios acepta la muerte de Jesús como la mía? ¿Por qué no podía morir otra persona en vez de Jesús?» Sin responder esas preguntas, la frase «Jesús murió en la cruz por usted» queda abierta a ser interpretada por el lector post-moderno en cualquier forma que él escoja. El evangelio todavía no ha sido identificado bíblicamente.
Recibir a Cristo es presentado de la siguiente manera: «Reciba a Jesús en su vida como su Señor y Salvador. Reciba Su perdón por sus pecados. Reciba Su Espíritu, quien le dará el poder de cumplir el propósito de su vida {citando Juan 3:36 MSG}» (Pág. 58). Aquí el pecado y el perdón son verbalmente mencionados, lo cual es magnífico, pero todavía no hay una explicación clara de quién es Jesús, ni por qué nuestro pecado sin arrepentimiento ofende a Dios e impide nuestra relación con El (i.e., por Su santidad), ni de la ira santa que nuestro pecado sin arrepentimiento saca de El, ni la muerte como consecuencia de esa ira, y de la penalidad por nuestro pecado, ni de la relación de la muerte de Cristo con el perdón de los pecados de otra persona para su reconciliación con Dios.
Con el evangelio dejado al olvido y no arrepentimiento requerido, el resto del libro está construido en la precaria asunción de la conversión del lector. «Usted es un hijo de Dios y usted da gozo (placer) a Dios como ninguna otra cosa que El haya creado» (Pág. 63).
A este punto alguien muy bien podría objetar: «¡Dale un chance al hermano, por favor! ¡El les dijo que Jesús murió por ellos! ¿Qué más tú quieres que haga, sentar al inconverso en una clase de seminario antes de que pueda convertirse?» Quizás nuestro amigo tan franco tiene algo de razón. Después de todo, nadie realmente entiende todas las implicaciones de tomar la decisión de seguir a Cristo al momento de arrepentirse y creer. Sin embargo, la persona y obra de Jesucristo son exactamente los objetos donde el inconverso debe poner su fe. La fe que salva no es ciega. No, de hecho, es una forma de fe que tiene sus ojos bien abiertos- abiertos por el Espíritu Santo a la santidad innegociable y a la indoblegable justicia de Dios; a la realidad y atrocidad de mi pecado a los ojos de Dios; a la ira justa y aterrorizante de Dios hacia mi pecado; a la necesidad de un eterno otro que sufriera mi sentencia eterna de condenación, de modo que yo pudiera ser absuelto para siempre; y a mi necesidad de arrepentirme de mis pecados y confiar en la muerte de Cristo como la provisión de Dios para mi perdón y reconciliación con El. La presentación de Warren del evangelio simplemente no le da al inconverso suficiente para continuar.
3. La seguridad de salvación es insinuada prematuramente.
Warren continúa: «Donde sea que usted esté leyendo esto, yo le invito a inclinar su cabeza y susurrar quietamente la oración que cambiará su eternidad. ‘Jesús, yo creo en Ti y yo Te recibo.’ Adelante. Si usted sinceramente dijo esa oración en serio, ¡felicidades! ¡Bienvenido a la familia de Dios! Usted está listo ahora para descubrir y comenzar a vivir el propósito de Dios para su vida» (Pág. 58-59).
El resto del libro, entonces, asume que el lector inconverso elevó la oración y hecho esto ahora es un cristiano bona fide.
Aún si el evangelio y su respuesta requerida han sido suficientemente explicados, al inconverso ahora se le dice que su seguridad interna de salvación y la afirmación de su conversión por otros dependen en la mera sinceridad de su oración. «Si usted sinceramente dijo esa oración en serio, ¡felicidades! ¡Bienvenido a la familia de Dios! Usted está listo ahora para descubrir y comenzar a vivir el propósito de Dios para su vida» (Pág. 58-59). Pero nunca se nos dice en la Escritura que si hacemos una oración una vez, debiéramos sentirnos seguros de nuestra salvación (esto no es lo que 1 Juan 1:9 enseña). Ni se nos dice jamás que una oración «cambiará nuestra eternidad.» Elevar una oración no debe ser la exhortación que demos a las personas para su seguridad de salvación. Conoceremos a otros y a nosotros mismos por nuestros frutos (Mat. 7:15-27; 1 Juan 2:3-6, Santiago 2:14-26; 2 Pedro 1:10-11). La conversión genuina sólo se discierne por el fruto que el verdadero arrepentimiento produce con el tiempo.
4. Los propósitos degeneran en moralismos
Si todo esto es cierto, entonces el resto del libro es mero moralismo para el lector inconverso, aunque los propósitos son claramente bíblicos, porque la persona que oró la oración de Warren no está realmente convertida. El no ha escuchado una clara presentación del evangelio. El no ha escuchado cómo responder «salvíficamente» al evangelio por las gracias del arrepentimiento de pecado y confianza en Cristo. Sin embargo, está siendo invitado a que haga de «el agradar a Dios, la meta de su vida» (Pág. 76), habiéndosenos dicho que «vivir con un propósito es la única manera de vivir» (Pág. 312). Warren le dice al inconverso cómo él debe vivir, pero no le dice claramente lo que debe hacer para ser salvo o dónde él puede encontrar el poder para vivir semejante vida. Tal ambigüedad oscurece el evangelio de la gracia y confunde a los inconversos en lo que se refiere a ser un cristiano. Hacer una oración, aunque incluya una articulación de arrepentimiento, no es lo que salva. Es la persona y el trabajo redentor de Cristo lo que salva; nuestro continuo arrepentimiento y creencia, ambos regalos de Dios (Hch. 11:18; Efe. 2:9-9; 2 Ped. 1:1), son los que nos sumergen en la corriente de la gracia redentora de Dios. Una oración- incluso una sincera- puede o no ser evidencia de la fe salvadora de la que escribe Santiago en Stgo. 2.
Ciertamente, Warren está en lo correcto en su intento de compartir el evangelio antes de comenzar a exponer los propósitos de la vida cristiana. Pero, animando la seguridad de salvación, donde no hay ni siquiera el botón, mucho menos el fruto de arrepentimiento, es uno de los mayores problemas en el evangelismo americano de hoy. Los propósitos que Warren propaga son propósitos solidamente bíblicos y cada cristiano debería preocuparse con los mismos. El problema es que se convierten en moralismos en la ausencia de una presentación clara del evangelio.
5. La conversión es confundida con vivir con propósito.
Porque la presentación del evangelio es nebulosa, la conversión es confundida facilmente con vivir con un propósito. «No hay habilidades no-espirituales, sólo mal usadas. Empiece a usar las suyas para el placer de Dios» (Pág. 75). Yo estoy seguro que Warren no intenta comunicar que usar nuestras habilidades para el placer de Dios es la esencia de la salvación, pero así es que se lee a los ojos de un inconverso sin una estructuración del evangelio más transparente. Empezando a usar mis habilidades para el placer de Dios no es una respuesta de salvación al evangelio si no está acompañada por arrepentimiento. Esto es justicia por obras. U otra vez, «¿Hará usted el agradar a Dios la meta de su vida?» (Pág. 76). Es una buena pregunta, pero porque el evangelio no ha sido presentado claramente, podría ser fácilmente entendido como implicando que yo seré salvo y mi vida mejorará si yo sólo hago del agradar a Dios la meta de mi vida, a pesar de mi corazón no arrepentido. Aún antes de su presentación del evangelio, Warren confunde la idea de vivir con propósito con la realidad de la conversión. «Nada importa más que saber los propósitos de Dios para su vida y nada puede compensar que no conozcamos estos propósitos… La peor tragedia no es la muerte, sino la vida sin propósito» (Pág. 30). Pero, ciertamente, la peor tragedia no es la muerte ni la vida sin propósito, sino ambas vida y muerte sin responder al evangelio en arrepentimiento y fe.
Sin embargo alguien podría todavía decir, «¿No es la vida con propósito como Warren la define- adoración, evangelismo, comunión, discipulado y ministerio- realmente lo mismo que arrepentimiento? Si alguien está haciendo todas esas cosas, ¿cómo puede usted decir que no están teniendo un estilo de vida de arrepentido? ¡Deje el juego de palabras y proceda con el cumplimiento de la Gran Comisión!» Quizás nuestro amigo bocón está en lo correcto otra vez. Quizás todo esto es simplemente un asunto de terminología, y Warren solamente no está usando el vocabulario que a mí me gustaría que él usara. Sin embargo, no puedo dejar de pensar que cada uno de esos propósitos puede ser llevado a cabo hipócritamente. Las personas lo hacen todos los días. Ellos leen sus biblias, cantan himnos en la iglesia con lágrimas en sus ojos, dan dinero para las misiones, tal vez incluso comparten su fe en el trabajo y van a cortos viajes misioneros, mientras albergan y esconden años de pecados sin arrepentimiento debajo del piso de sus corazones. El arrepentimiento no es solamente hacer todas las cosas externamente. También es apartarse de todo lo malo internamente.
El arrepentimiento no se trata más hasta la página 182, como parte de la santificación progresiva. «Para ser como Cristo usted debe desarrollar la mente de Cristo. El NT le llama a esto arrepentimiento de transformación mental, que en griego literalmente significa ‘cambiar su mente.’ «Usted se arrepiente cada vez que usted cambia su manera de pensar y adopta la manera de pensar de Dios» (Pág.182). Ciertamente ésta es una presentación más correcta del arrepentimiento, aunque todavía le hace falta la conexión específica con el pecado. Ahora bien ¿el arrepentimiento sólo debe suceder después de la conversión? No, el arrepentimiento es parte de la conversión; significa que llamar a los inconversos a salvación es fundamental para la fiel predicación del evangelio de Cristo (Marcos 1:14-15). El pastor cristiano, por lo tanto, está sobre terreno peligroso al seguir a Warren cuando espera llamar claramente a las personas al arrepentimiento del pecado, después que los haya convencido de que se arrepintieron sin el arrepentimiento. Cuando dilatamos el llamado al arrepentimiento, confundimos el significado de ambos, evangelismo y conversión; inconscientemente, engañando personas con la que ellos han compartido el evangelio fielmente sin requerir arrepentimiento, o que ellos han respondido moderadamente al evangelio sin entregarlo.
6. La conversión es confundida con un profundo deseo de agradar a Dios.
«Lo que Dios mira es la actitud de tu corazón- ¿complacerlo a El es tú más profundo deseo?… ¿Harías de complacer a Dios la meta de tu vida? No hay nada que Dios no haga por la persona totalmente absorta con esta meta» (Pág. 76). Esto suena grandioso, y yo estoy de acuerdo con que Dios no mira meras apariencias externas, pero a El sí le importan nuestros afectos y actitudes. La integridad o sinceridad de mi deseo de agradar a Dios no es fundamentalmente lo que Dios busca cuando salva- de lo contrario la salvación no sería totalmente por gracia, como Warren afirmaría apasionadamente, y millones de musulmanes devotos estarían camino al cielo, lo que Warren negaría apasionadamente. Una persona puede tener un profundo deseo de agradar a Dios, pero sin arrepentimiento del pecado y la creencia en Jesucristo solamente como el único Quien ha pagado la penalidad por ese pecado, nadie es convertido.
También a veces cuando Dios mira mi corazón El ve pecado- orgullo, codicia, amargura, ira, lujuria- las nueve yardas completas, a pesar de que soy un cristiano. Los elementos de mi vieja naturaleza todavía están todos dentro de mí, a pesar de que me entristece y a veces me avergüenza tener que admitirlo, y a pesar de que Dios ha dado el tiro final a mi vieja naturaleza en la muerte y resurrección de Cristo. Entonces, ¿y qué si agradar a Dios no es siempre mi más profundo deseo? ¿Qué piensa Dios de mí entonces? Lo que Dios mira en mi corazón no puede ser solamente mis deseos. Si ése fuera el caso, sería imposible para cualquier persona ser salvo. Pero gloria a Dios, lo que El mira es la justicia de Su propio Hijo perfecto, que El acreditó a mi cuenta por gracia a través de la fe, para que yo pueda ser absuelto ante la vara de Su indoblegable justicia (2Cor. 5:21). Eso es lo que significa ser convertido. Solamente ahora podemos nosotros comenzar a pensar acerca de vivir con un propósito, a la luz del evangelio de la gracia de Dios en Cristo.
C) Peligros del Discipulado
1. Sólo el evangelio tiene el poder de empuje para el individuo cristiano.
El objetivo primario de Warren es mostrar al lector «cómo vivir una vida con propósito- una vida guiada, controlada y dirigida por los propósitos de Dios» (Pág. 30). La definición asume que el propósito tiene poder para llevar al creyente hacia delante en la vida cristiana. Sin embargo, aún los propósitos de Dios no tienen poder de empuje para cumplirse ellos mismos. Dios cumple sus propósitos a través del instrumental de Su palabra efectiva. Así lo leemos en Isa. 55:10-11.
Porque así como la lluvia y la nieve caen del cielo y no se devuelven sin mojar la tierra y hacerla concebir y germinar, y proveyendo de semilla al sembrador y de pan al que come; así será Mi palabra que sale de mi boca; no volverá a Mí vacía, sin cumplir lo que Yo deseo y sin tener éxito en los asuntos para los que Yo la envío.
Este pasaje de Isaías es la razón por la que no podemos resolver la dificultad simplemente igualando los propósitos de Dios con el evangelio: la distinción entre los dos es clarificada aquí en que la palabra de Dios es lo que cumple los propósitos de Dios. Los dos son claramente distintos en la misma mente de Dios- Dios envía Su palabra para cumplir Sus propósitos. Vemos el mismo instrumental activo del evangelio en el NT (Hch. 20:32; Rom. 1:16; 1 Cor. 1:18; Col. 1:5-6; Heb. 4:12; Stgo. 1:18; 1 Ped. 1:23-25).
Lo que esto significa, sin embargo, es que el evangelio es lo que habilita nuestra participación en los propósitos de Dios. La vida cristiana no es, por lo tanto, llevada (guiada) por propósito; es llevada (guiada) por el evangelio.
2. La primacía del evangelio es sustituida por la primacía del propósito.
La definición de La Vida con Propósito (la vida guiada por propósito) (Pág. 30) también asume que no hay nada más fundamental por lo que un cristiano debe ser guiado que los propósitos de Dios como los entiende y define Warren. Sin embargo, detrás de todos esos propósitos está el evangelio.
El evangelio no solamente capacita nuestra participación en los propósitos de Dios; también regula e informa nuestra participación en esos propósitos, determinando con quién buscamos unidad, por quién somos discipulados, con quién cooperamos en el evangelismo, cómo andamos en la tarea del evangelismo, y la forma en que vamos cumpliendo ambos el Gran Mandamiento y la Gran Comisión. Cuando la primacía del evangelio es sustituida (reemplazada) por el propósito, el evangelio cesa de regular nuestra participación en esos propósitos. Nos arriesgamos a adquirir esa clase de ecumenismo errado que viene de unirnos con otras iglesias alrededor del propósito del evangelismo, sin asegurarnos primero que se comparte un entendimiento bíblico común, ambos dentro de las iglesias que cooperan con los asuntos de nuestro evangelismo.
Nos arriesgamos a ofrecer una adoración que desagrada a Dios porque viene ante Su presencia con la mala percepción de nuestro mérito más que con el reconocimiento de nuestra rebelión. Nos arriesgamos a tener una comunión basada más en asuntos demográficos comunes o incluso metas en común que en un entendimiento y experiencia comunes en el poder transformador del evangelio. Nos arriesgamos a llevar a cabo un discipulado que enseña santidad a través del esfuerzo en vez de la gracia. Nos arriesgamos a adquirir un amor que es demasiado tolerante para ofender.
Nada de esto es para insinuar en lo más mínimo que ya sea Warren o Saddleback ha cometido cualquiera de estos errores haciendo el propósito primario. Pero no es difícil ver el potencial por estos errores en comentarios como éste: «Si nos concentramos en amarnos el uno al otro y cumplir los propósitos de Dios, tenemos como resultado la armonía» (p162). Hasta cierto punto esto es verdad; pero es reduccionista. Warren obviamente intenta fomentar la unidad aquí, pero ni el amor ni la unidad es distintivamente cristiano si no está regulada por un entendimiento correcto y común de lo que el evangelio cristiano es y de la respuesta que éste acarrea.
3. La adoración se malinterpreta como rendición.
Warren articula una vista fuertemente activa de la adoración en la Pág.74. Pero en la Pág. 75 él iguala ofrecerse uno mismo a Dios con rendición, y en Pág. 77 él dice «El corazón de la adoración es la rendición» (citando Rom. 12:1-2). Sin embargo, ofrecerse uno mismo como específicamente un sacrificio vivo es diferente a la idea totalmente pasiva de la rendición. Warren clama que «rendirse a Dios no es una resignación pasiva, fatalismo, o una excusa para la holgazanería» (Pág. 80). Pero sólo una página más adelante él elabora que «Usted déjelo todo y permita que Dios trabaje» (Pág. 81), como un sumario de lo que significa depender (confiar en) del Señor sin sentir como si usted necesitara sentirse en control. Warren sí dice al final del capítulo que a veces la rendición significará «hacer tareas inconvenientes, desagradables, con un alto costo o aparentemente imposibles» (Pág. 84). Pero usar el lenguaje de rendición para hablar acerca de cosas que requieren actividad es más confuso que de ayuda.
4. «La verdadera comunión» se descentraliza de la congregación reunida.
«El cuerpo de Cristo, como su propio cuerpo, es en realidad una colección de muchas células pequeñas. La vida del cuerpo de Cristo, como su cuerpo, está contenida en las células. Por esta razón, cada cristiano necesita estar involucrado en un pequeño grupo dentro de su iglesia… Aquí es donde la verdadera comunión toma lugar, no en las grandes reuniones» (Pág.139). Sin embargo ekklesia, la palabra griega para iglesia, significa «reunión». La iglesia es la comunidad de Dios, el programa de Dios para ambos evangelismo y discipulado. Jesús pudo haber reunido doce discípulos, pero no se nos manda en ningún sitio en la escritura a formar pequeños grupos, ni se nos dice que la «verdadera comunión» sucede en ningún otro sitio que no sea donde se reúne la iglesia, la ekklesia. La participación en pequeños grupos puede ser sabia y de ayuda, pero la estructura de estos grupos no es mandada bíblicamente. La ekklesia es donde crecemos, en parte, tal vez, porque es ahí donde aprendemos a amar personas muy diferente a nosotros, personas con quien tal vez hemos compartido poca cosa fuera del evangelio. Cuando rompemos la iglesia en células o pequeños grupos, son casi siempre basados en afinidad o geográficamente. Pero fomentar la idea de que la «verdadera» comunión sólo pasa en grupos basados en afinidad o geografía ignora y casi parece contradecir el poder de unidad del evangelio en medio del pueblo que comparte poco o nada en común excepto la fe salvadora en Cristo.
La autenticidad, mutualidad, simpatía y misericordia son todas ingredientes indispensables de la comunidad cristiana. Pero la responsabilidad- confrontación y confesión de pecado conocido, junto con la exhortación a arrepentirse y crecer- está extrañamente ausente. Entonces se nos dice que la comunidad requiere compromiso, honestidad, humildad, cortesía, confidencialidad y frecuencia (Pág. 145-151); pero nunca se nos dice que nuestra comunión es distintivamente en el evangelio de Jesucristo. Puedo encontrar lo que sea desde autenticidad hasta frecuencia en un club rotario si yo quisiera. Sin el evangelio- sin el arrepentimiento perseverante del pecado y creencia continua en la muerte y resurrección expiatoria sustitutiva como la que me absuelve de mi pecado delante de Dios- no hay nada distintivamente cristiano acerca de ninguna comunidad- o aún acerca de aquéllos que la hacen.
5. El discipulado es reducido a decisiones.
«Permitimos a Cristo que viva a través de nosotros. ‘Este es el secreto: Cristo vive en ti.’ ¿Cómo sucede esto en la vida real? A través de las decisiones que tomamos. Escogemos hacer lo correcto en situaciones y entonces confiamos en el Espíritu de Dios para que nos dé Su poder, amor, fe y sabiduría para hacerlo… Dios espera que usted actúe primero» ( Pág. 174, 175). Estoy de acuerdo que las buenas decisiones son parte de nuestro avance en la santificación progresiva. Pero si Dios esperara que nosotros actuemos primero, El estuviera esperando un tiempo bien largo. Nosotros necesitamos la gracia hasta para tomar la decisión, y la gracia viene de Dios que actúa primero en y para nosotros. Dios nunca espera que usted actúe primero (Eze. 36:26-27; Rom. 5:8-10; Efe. 2:1-6; Fil. 2:12-13).
6. El ministerio es identificado erróneamente como el sendero al significado (o a la importancia).
«En el reino de Dios, usted tiene un lugar, un propósito, un rol y una función qué cumplir. Esto le da a su vida un gran significado y valor» (Pág. 228). «El servicio es el sendero para el verdadero significado» (Pág. 232). Warren parece estar insinuando que vivir una vida centrada en los demás es la manera de vivir que más vale la pena. Sin embargo hablando en términos de significado personal es engañoso. El significado personal en la vida cristiana viene de nuestro estatus inmutable como hijos de Dios, no de la tarea que Dios nos da para hacer o el éxito cambiante con que nos topamos. Una vez empezamos a buscar nuestro sentido o significado en nuestro ministerio, somos más susceptibles a un orgullo nauseabundo o un profundo desaliento. El significado personal viene del evangelio y de lo que Dios ha hecho por nosotros- perdón, reconciliación a Dios, Su amor sacrificial por nosotros- no de lo que Dios nos da para que «hagamos por El» en el ministerio.
7. Los dones son identificados como garantías de los deseos de Dios para nosotros.
«Lo que yo puedo hacer, Dios quiere que yo lo haga… Dios nunca le pedirá que dedique su vida a una tarea para la cual no tiene talento. Por otra parte, las habilidades que usted sí tiene son un fuerte indicativo de lo que Dios quiere que usted haga con su vida» (Pág. 243-244). «Usar su ‘forma’ es el secreto para ambos plenitud de frutos y realización en el ministerio… Usted será lo más efectivo cuando usted use sus dones y habilidades espirituales en el área que su corazón desee, y de la manera que mejor exprese su personalidad y experiencias. Mientras mejor le quede, más exitoso será usted» (Pág. 248). Tal vez, pero ¿y qué de Moisés y Jeremías (Ex. 3:11; 4:10; Jer. 1:6)? De seguro que ellos eran buenos haciendo otras cosas. Pero esas cosas no eran a las que Dios los había llamado para hacer. Yo entiendo lo que Warren quiere decir- usualmente Dios trabaja de acuerdo a los dones y pasiones que El nos hadado; de acuerdo. Pero decir sin calificación que Dios quiere que yo haga lo que yo puedo hacer es engañoso- no deja lugar ya sea para esperar en el tiempo de Dios para hacer aquello en lo que soy bueno, o hacer algo en lo que me siento totalmente incapacitado pero que como quiera tiene que ser hecho. A veces Dios nos llama a hacer precisamente esas cosas en las que nos sentimos totalmente incapacitados sólo para probar que El es El Unico que merece el crédito.
8. El evangelismo es separado de la predicación.
Warren dice que «su testimonio personal es más efectivo que un sermón, porque los inconversos ven pastores como vendedores profesionales, pero lo ven a usted como un ‘cliente satisfecho’, así que le dan a usted más credibilidad. Las historias personales también son más fáciles de relatar que principios (o reglamentos) y a las personas le encanta escucharlas. Ellas capturan nuestra atención y las recordamos por más tiempo… Otro valor de su testimonio es que traspasa la defensa intelectual» (p290). Sin embargo, Pablo no puede concebir el compartir el evangelio fuera de la predicación del evangelio (Rom. 10:14). El testimonio personal bien podría ser una manera efectiva de compartir el evangelio, si de hecho el evangelio es la parte más prominente de nuestro testimonio, si es explicado suficientemente para que sea entendido por el inconverso de una manera bíblicamente inerrante, y si la respuesta apropiada de arrepentimiento y creencia es tanto explicada como implicada. Pero si el testimonio personal es apenas una historia personalizada de cómo mi vida mejoró después de que yo oré una oración ambigua, o si el evangelio no es explicado y el arrepentimiento y la creencia no son traídos, entonces el testimonio es tan ineficaz como golpear las personas en la cabeza con una biblia de estudio.
Warren también lamenta aquí que «los inconversos ven los pastores como vendedores profesionales.» Sin embargo el mismo Warren perpetúa esta percepción presentando todos los beneficios de la Vida Guiada por Propósito y siendo ligero con el arrepentimiento. La introducción es representante del libro, prometiendo al inconverso que la perspectiva de la Vida Guiada por Propósito «reducirá su estrés, simplificará sus decisiones, aumentará su satisfacción, y lo más importante, lo preparará para la eternidad» (Pág. 9). Un poco más adelante, en una sección titulada «Los Beneficios de una Vida con Propósito,» Warren anuncia el paradigma de ser guiado por propósito como capaz de dar significado a su vida, simplificar su vida, enfocar su vida, motivar su vida y prepararlo para la eternidad (Pág. 30-33). Al final del día, el acercamiento al evangelismo se trata de vender a los inconversos el evangelio mostrándoles cómo suplir a sus necesidades a medida que ellos las perciben y las definen, en vez de predicarles la cruz de Cristo y llamar a las personas al arrepentimiento y a la fe.
V. Conclusión
Otra vez, nada de esto es para menospreciar los cinco propósitos que Warren promueve. Los propósitos mismos son sólidamente bíblicos. Ni tampoco es nada de esto para impugnar los motivos de Warren para escribir el libro {1}. La dificultad es que a pesar de que el evangelio no es presentado claramente al lector inconverso que Warren presume alcanzar, cualquier persona que «ore la oración» is después de todo inmediatamente afirmado en su conversión y exhortado en su seguridad. Sin embargo aún si el evangelio ha sido presentado claramente, el efecto del método evangelístico de Warren es producir convertidos cuestionables, y el efecto del modelo ser guiado por propósito es reemplazar la primacía del evangelio con la primacía del propósito. El resultado es una confusión de conversión con vivir con propósito, dando al libro entero un sabor moralizado que encaja con la hermenéutica que lo dio a luz.
El evangelio solo capacita e informa nuestra participación en los propósitos de Dios. Solamente el evangelio, entonces, debe ser proclamado como el que tiene el poder de guiar la vida cristiana y solamente el evangelio debe gozar la primacía en la vida cristiana. Lo que necesitamos es una Vida Guiada por el Evangelio.
{1} En sus palabras, él quiere «explicar los propósitos de Dios para nuestras vidas en las maneras más simples» («Una Fenómeno con Propósito: Una Entrevista con Rick Warren» {ModRef: Enero/Febrero 2004, vol. 13, #1}).
Evidencia Bíblica de la Pluralidad del Liderazgo
Evidencia Bíblica de la Pluralidad del Liderazgo
Evidencia de Pluralidad entre Pastores/Ancianos/Apacentadores
A. Donde un Anciano/Superintendente/pastor es mencionado en el Nuevo testamento, es predominantemente referenciado en la forma plural
Iglesia de Jerusalén
- 1. Hechos 11:30 lo cual en efecto hicieron, enviándolo a los ancianos por mano de Bernabé y de Saulo
- 2. Hechos 15:2 Como Pablo y Bernabé tuviesen una discusión y contienda no pequeña con ellos, se dispuso que subiesen Pablo y Bernabé a Jerusalén, y algunos otros de ellos, a los apóstoles y a los ancianos, para tratar esta cuestión.
- 3. Hechos 15:4 Y llegados a Jerusalén, fueron recibidos por la iglesia y los apóstoles y los ancianos, y refirieron todas las cosas que Dios había hecho con ellos.
- 4. Hechos 15:6 Y se reunieron los apóstoles y los ancianos para conocer de este asunto.
- 5. Hechos 15:22-23 Entonces pareció bien a los apóstoles y a los ancianos, con toda la iglesia, elegir de entre ellos varones y enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé: a Judas que tenía por sobrenombre Barsabás, y a Silas, varones principales entre los hermanos; y escribir por conducto de ellos: Los apóstoles y los ancianos y los hermanos, a los hermanos de entre los gentiles que están en Antioquía, en Siria y en Cilicia, salud.
- 6. Hechos 16:4 Y al pasar por las ciudades, les entregaban las ordenanzas que habían acordado los apóstoles y los ancianos que estaban en Jerusalén, para que las guardasen.
Iglesia de Listra, Iconnio y Antioquía
- Hechos 14:23 Y constituyeron ancianos en cada iglesia, y habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído.
- 1ª Timoteo 4:14 No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio.
Iglesia de Efeso
- Hechos 20:17 Enviando, pues, desde Mileto a Efeso, hizo llamar a los ancianos de la iglesia.
- Hechos 20:28 Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.
- 1 Timoteo 5:17 Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar.
Iglesia de Filipos
- Filipenses 1:1 Pablo y Timoteo, siervos de Jesucristo, a todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, con los obispos y diáconos
Iglesia de Creta
- Tito 1:5 Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé
Otras Iglesias
- Santiago 5:14 ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.
- 1ª Pedro 5:1 Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos, y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada…
- 1ª Pedro 5:2,3 Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey.
B. No existen ejemplos donde se haga una clara indicación de un solo Anciano/Pastor/Superintendente/Apacentador sobre la iglesia.
C. Todas las referencias singulares para Anciano/Pastor/Superintendente/Apacentador son totalmente compatibles con la pluralidad.
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1ª Timoteo 3:1-2 Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea. Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar
- 1ª Timoteo 5:19 Contra un anciano no admitas acusación sino con dos o tres testigos.
- Tito 1:6 el que fuere irreprensible, marido de una sola mujer, y tenga hijos creyentes que no estén acusados de disolución ni de rebeldía…
- Tito 1:7 Porque es necesario que el obispo sea irreprensible, como administrador de Dios; no soberbio, no iracundo, no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas.
- 1ª Pedro 5:1 Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos, y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada.
Evidencia de Pluralidad Entre Diáconos
A. Donde un diácono (s) es mencionado en el Nuevo Testamento, el oficio es predominantemente referenciado en la forma plural.
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1. Hechos 6:1-7 En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquéllos eran desatendidas en la distribución diaria. Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas. 3Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo. Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra. Agradó la propuesta a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquía; a los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes, orando, les impusieron las manos. Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe.
- 2. Filipenses 1:1 Pablo y Timoteo, siervos de Jesucristo, a todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, con los obispos y diáconos…
- 3. 1ª Timoteo 3:8 Los diáconos asimismo deben ser honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas.
- 4. 1ª Timoteo 3:10 Y éstos también sean sometidos a prueba primero, y entonces ejerzan el diaconado, si son irreprensibles.
La única referencia en singular para Diácono (singular) es completamente compatible con la pluralidad.
1ª Timoteo 3:12 Los diáconos sean maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien sus hijos y sus casas.
Evidencia de la Pluralidad Entre los Apóstoles y Sus Delegados
A. Jesús escogió a doce apóstoles.
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Mateo 10:2-4 2Los nombres de los doce apóstoles son estos: primero Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano; Jacobo hijo de Zebedeo, y Juan su hermano; 3Felipe, Bartolomé, Tomás, Mateo el publicano, Jacobo hijo de Alfeo, Lebeo, por sobrenombre Tadeo, 4Simón el cananista, y Judas Iscariote, el que también le entregó.
- Marcos 3:14 Y estableció a doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar.
- Lucas 6:13 Y cuando era de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles.
- Juan 6:70 Jesús les respondió: ¿No os he escogido yo a vosotros los doce, y uno de vosotros es diablo?
B. En Hechos y en las epístolas se hace a menudo referencia a los apóstoles en la forma plural.
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Hechos 1:2 hasta el día en que fue recibido arriba, después de haber dado mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido.
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Hechos 1:26 Y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles.
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Hechos 2:37; 2:42-43; 4:33; 4:35-37; 5:2; 5:12; 5:18; 5:29; 5:40; 6:6; 8:1; 8:14; 8:18; 9:27; 11:1; 14:4; 14:14; 15:2; 15:4; 15:6; 15:22-23; 16:4.
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Rom. 16:7; 1 Cor. 4:9; 1 Cor. 9:5; 1 Cor. 12:28-29; 1 Cor. 15:7; 1 Cor. 15:9; 2 Cor., 11:13; Gal. 1:17; Gal. 1:19; Efes. 2:20; Efes. 3:5; Efes. 4:11; 1 Tes 2:6; 2 Ped. 3:2; Judas 1:17;
C. Existe una evidencia ocasional de ministerio singular, sin embargo una rendición de cuentas en curso a la pluralidad es convincentemente clara.
Referencias Singulares
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Rom 1:1; Rom 11:13; 1 Cor 1:1; 1 Cor 9:1-2; 1 Cor. 15:9; 2 Cor. 1:1; 2 Cor. 12:12; Gal 1:1; Efes 1:1; Col. 1:1; 1 Tim 1:1; 1 Tim 2:7; 2 Tim 1:1; 2 Tim 1:11; Tito 1:1; Heb 3:1; 1 Ped 1:1; 2 Ped 1:1;
Rendición de Cuentas Explícita
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Gálatas 2:1-15
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Hechos 15:2 Como Pablo y Bernabé tuviesen una discusión y contienda no pequeña con ellos, se dispuso que subiesen Pablo y Bernabé a Jerusalén, y algunos otros de ellos, a los apóstoles y a los ancianos, para tratar esta cuestión.
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Hechos 15:4 Y llegados a Jerusalén, fueron recibidos por la iglesia y los apóstoles y los ancianos, y refirieron todas las cosas que Dios había hecho con ellos.
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Hechos 15:6 Y se reunieron los apóstoles y los ancianos para conocer de este asunto.
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Hechos 15:22-23 22Entonces pareció bien a los apóstoles y a los ancianos, con toda la iglesia, elegir de entre ellos varones y enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé: a Judas que tenía por sobrenombre Barsabás, y a Silas, varones principales entre los hermanos; 23y escribir por conducto de ellos: Los apóstoles y los ancianos y los hermanos, a los hermanos de entre los gentiles que están en Antioquía, en Siria y en Cilicia, salud.
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Hechos 16:4 Y al pasar por las ciudades, les entregaban las ordenanzas que habían acordado los apóstoles y los ancianos que estaban en Jerusalén, para que las guardasen.
D. Aun en la apariencia de un ministerio singular, permanece un contexto de equipo y referencia.
Pablo y Bernabé
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Hechos 14:14 Cuando lo oyeron los apóstoles Bernabé y Pablo, rasgaron sus ropas, y se lanzaron entre la multitud, dando voces…
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Hechos 15:2 Como Pablo y Bernabé tuviesen una discusión y contienda no pequeña con ellos, se dispuso que subiesen Pablo y Bernabé a Jerusalén, y algunos otros de ellos, a los apóstoles y a los ancianos, para tratar esta cuestión.
Pablo y Otros
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Hechos 16:17 Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación.
- Hechos 16:19 Pero viendo sus amos que había salido la esperanza de su ganancia, prendieron a Pablo y a Silas, y los trajeron al foro, ante las autoridades;
- Romanos 16:21 Os saludan Timoteo mi colaborador, y Lucio, Jasón y Sosípater, mis parientes.
- 2 Corintios 8:23 En cuanto a Tito, es mi compañero y colaborador para con vosotros; y en cuanto a nuestros hermanos, son mensajeros de las iglesias, y gloria de Cristo.
- Filip 2:25; Col 1:17; 1 Tes 3:2; Col. 4:7; Fil 1:24;
¿Cuando Debe una Persona Dejar una Iglesia?
Pregunta
¿Cuando debe una persona dejar una iglesia?
Respuesta
El salir de una iglesia no es algo que deba hacer a la ligera. Demasiadas personas abandonan las iglesias para razones insignificantes. Los desacuerdos sobre asuntos sencillos de preferencia nunca son una razón buena para retirarse de una iglesia sana y que cree en la Biblia. A los cristianos se les ordena respetar, honrar, y obedecer a aquellos a quienes Dios ha colocado en posiciones de liderazgo en la iglesia (Heb.13:7, 17). Sin embargo, a veces llega a ser necesario dejar una iglesia por conciencia propia o fuera deber de obedecer a Dios antes que a los hombres. Tales circunstancias incluirían:
- Si una herejía en alguna verdad fundamental es enseñada desde el púlpito (Gal. 1:7-9).
- Si los líderes de la iglesia toleran seriamente doctrina errada de cualquiera que se le haya dado autoridad para enseñar la confraternidad (Rom. 16:17).
- Si la iglesia es caracterizada por una indiferencia insensible por la Escritura, tales como el negarse a disciplinar a miembros que han estado pecando evidentemente (1 Cor. 5:1-7)
- Si una vida sin santidad es tolerada en la iglesia (1 Cro. 5:9-11).
- Si la iglesia esta seriamente fuera del paso de un modelo bíblico para la iglesia (2 Tes. 3:5, 14)
- Si la iglesia esta marcada por una gran hipocresía, dando servicio de labios a un cristianismo bíblico pero negándose a reconocer su poder verdadero (2 Tim. 3:5)
Esto no es sugerir que estas son solo las únicas circunstancias bajo las cuales las personas son permitidas a dejar una iglesia. Ciertamente o hay nada malo en moverse su membresía solo porque otra iglesia ofrece mejor enseñanza y más oportunidades para crecer y servir. Pero aquellos quienes transfieren su membresía por tales razones deben tener un gran cuidado en no sembrar discordia o división en la iglesia que están dejando. Y tales cambios deben hacerse escasamente. La membresía en la iglesia es una comisión que debe tomarse muy seriamente.
Tomado de:
La Verdadera Iglesia
Yo deseo que pertenezcas a la única Iglesia Verdadera: a la Iglesia fuera de la cual no hay salvación. No pregunto a dónde asistes los domingos sino pregunto si ‘¿Perteneces a la única Iglesia Verdadera?»
¿Dónde se encuentra esta única Iglesia verdadera? ¿Cómo es esta Iglesia? ¿Cuáles son las características por las cuales se puede reconocer esta única Iglesia verdadera? Quizás me hagas tales preguntas. Escucha bien y te daré algunas respuestas al respecto.
La única Iglesia verdadera se compone de todos los creyentes del Señor Jesús. Se compone de todos los elegidos de Dios -de todos los hombres y mujeres convertidos -de todos los cristianos verdaderos. A cualquier persona que se le manifiesta la elección de Dios el Padre, la sangre vertida de Dios el Hijo, la obra santificadora de Dios el Espíritu, lo consideramos como un miembro de la Iglesia verdadera de Cristo.
Es una Iglesia en la cual todos los miembros poseen las mismas características. Todos son nacidos del Espíritu; todos poseen «un arrepentimiento para con Dios, y la fe en nuestro Señor Jesucristo,» y santidad de vida y conversación. Todos odian el pecado y todos aman a Cristo. Adoran en diferentes maneras; algunos adoran con una forma de oración, y otros sin ninguna; otros adoran hincados y otros en pie; pero todos adoran con un sólo corazón. Todos son guiados por un mismo Espíritu; todos edifican sobre el mismo cimiento; todos derivan su religión de un sólo libro la Biblia. Todos están unidos a un mismo eje-Jesucristo. Todos aun ahora pueden decir con un corazón, «Aleluya;» y todos pueden responder con un corazón y una sola voz, «Amén y Amen.
Es una Iglesia que no depende de ningún ministro aquí en la tierra, aunque sí estima mucho a aquellos que predican el evangelio a sus miembros. La vida de sus miembros no depende de la membresía oficial de la Iglesia, ni del bautismo ni de la cena del Señor aunque también estiman mucho estas cosas cuando, se pueden practicar. Pero sólo posee un Líder Supremo un Pastor, un obispo principal -y ese es, Jesucristo. Sólo Él, por medio de su Espíritu, da la entrada a los miembros de esta Iglesia, aunque los ministros les pueden indicar la entrada. Hasta que Él abra la puerta ningún hombre en la tierra la puede abrir-ni obispos, ni presbíteros, ni convocaciones, ni sínodos. Una vez que un hombre se arrepiente y cree en el evangelio, se convierte en ese momento en un miembro de esta Iglesia. Es posible que como el ladrón penitente no tenga la oportunidad de bautizarse, pero él sí tiene aquello que es mucho mejor que el bautismo en el agua eI bautismo del Espíritu. Puede ser que no pueda recibir el pan y el vino en la Cena del Señor; pero él come del cuerpo de Cristo y bebe de la sangre de Cristo todos los días de su vida, y ningún ministro en la tierra se lo puede impedir. Puede ser excomulgado por hombres ordenados y cortado de las ordenanzas externas de la Iglesia protestante: pero ni todos los hombres ordenados en el mundo lo pueden sacar de la única verdadera Iglesia.
Es una Iglesia cuya existencia no depende de formas, ceremonias, catedrales, iglesias, capillas, púlpitos, bautismales, vestimentas, órganos, fundaciones, dinero, reyes, gobiernos, magistrados ni de ningún favor de parte del hombre. Muchas veces ha sobrevivido y continuado cuando todas estas cosas le han sido quitadas. Muchas veces se ha escapado de aquellos que debían de ser sus amigos al desierto y a las cuevas en la tierra. Su existencia no depende de nada sino la presencia de Cristo y de su Espíritu; y como éstos estarán siempre con ella, la Iglesia no puede morir.
Esta es la Iglesia a la cual pertenecen los títulos bíblicos de honra y privilegio presentes, y sus promesas de gloria futura; éste es el cuerpo de Cristo; éste es el rebaño de Cristo; ésta es la casa de fe y la familia de Dios; éste es el edificio dc Dios, el cimiento de Dios, y el templo del Espíritu Santo. Esta es la Iglesia de los primogénitos, cuyos nombres están escritos en el cielo; éste es el sacerdocio real, la generación escogida, el pueblo escogido, la posesión adquirida, la habitación de Dios, la luz del mundo, la sal y el trigo de la tierra; ésta es «la santa Iglesia Católica» del Credo de los Apóstoles; ésta es la «única Iglesia Católica y Apostólica» de Credo de Nicea; esta es la Iglesia a la cual Cristo prometió que las puertas del infierno no prevalecerán contra ella,» 5 y a la cual dice, «He aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo» (Mateo 16:18; 28:)
Esta es la única Iglesia que posee una verdadera unidad Sus miembros están completamente de acuerdo respecto a los asuntos más importantes de la religión, porque todos son enseñados por un mismo Espíritu. En cuanto a Dios, a Cristo, el Espíritu, al pecado, a sus propios corazones, a la fe, al arrepentimiento, a la necesidad de la santidad, al valor de la Biblia, a la importancia de la oración, a la resurrección y al juicio venidero están de acuerdo. Escoge a tres o a cuatro de ellos, sin conocerse, de las regiones más aisladas de la tierra y examínalos individualmente sobre estos puntos y verás que serán de un mismo corazón.
Esta es la única Iglesia que posee la verdadera santidad. Todos sus miembros son santos. No sólo son santos en palabra, en nombre o en el sentido de caridad; todos son santos en acto y hecho, en realidad, en su vida diaria y en la verdad. Todos están más o menos conforrnados a la imágen de Jesucristo. Ningún hombre impío pertenece a esta Iglesia.
Esta es la única Iglesia que es verdaderamente católica. No es la Iglesia nacional de alguna nación o raza: sus miembros se encuentran en cada región del mundo donde el evangelio es recibido y creído. No está limitada a las fronteras de cierto país ni encerrada dentro de la estructura de formas particulares ni de un gobierno externo. En ella no hay diferencia entre judío o griego, negro o blanco, piscopaliano o Presbiteriano pero la fe en Cristo es todos. Sus miembros serán juntados del norte, del sur, y del oriente y del occidente, y todos tendrán dife rentes nombres y lenguas-pero todos serán uno en Jesucristo.
Esta es la única Iglesia que es verdaderamente apostólica. Está edificada sobre los cimientos echados por los Apóstoles, y sostiene las doctrinas que ellos predicaban. Las dos metas que sus miembros; procuran realizar son, la fe y la práctica apostólicas; y ellos consideran que el hombre que sólo habla de seguir a los apóstoles sin poseer estas cosas, no es mejor que un metal que resuena o címbalo que retiñe.
Esta es la única Iglesia que con certeza perdurará hasta el final. Nada puede vencerla o destruirla del todo. Sus miembros pueden ser perseguidos, oprimidos, encarcelados, golpeados, decapitados, y quemados, pero la verdadera Iglesia nunca es eliminada; vuelve a surgir nuevamente de sus aflicciones sobrevive el fuego y el agua. Cuando la aplastan en un país brota en otro. Los Faraones, los Herodes, los Neros, las Marías sangrientas, han luchado por eliminar esta Iglesia; ellos matan sus miles y luego se mueren y van a su lugar. La verdadera Iglesia dura más que todos ellos, y es testigo de la muerte de éstos. Es un yunque que ha quebrado muchos martillos en este mundo, y aún seguirá quebrando más. Es una zarza que arde muchas veces pero no se consume.
Esta es la única Iglesia de la cual ningún miembro perecerá. Una vez que uno se matricula en’ esta Iglesia, sus pecados están perdonados por la eternidad; nunca son echados fuera. La elección de Dios el Padre, la intercesión continua de Dios el Hijo, la renovación diaria y el poder santificador de Dios el Espíritu Santo, los rodea y los encierra como en un jardín. Ningun hueso del cuerpo místico de Cristo será roto; ningún cordero del rebaño de Cristo le será arrebatado de la mano.
Esta es la Iglesia que desempeña el trabajo de Cristo en la tierra. Sus miembros son un pequeño rebaño y pocos en número, comparados con los hijos del mundo: uno cuantos aquí, otros tantos allá-unos cuantos en esta parroquia y otros tantos allá. Pero estos son los que sacuden el universo; éstos son los que cambian el destino de gobiernos con sus oraciones; éstos son los que son los obreros activos para difundir el conocimiento de la religión pura y sin mácula; éstos son los que son la misma vida de un país, el escudo, la defensa, la resistencia y el apoyo de cualquier nación a la cual pertenecen.
Esta es la Iglesia que será verdaderamente gloriosa al final Cuando toda la gloria terrenal se termine entonces esta Iglesia será presentada sin mancha delante del trono de Dios el Padre. Los tronos, los principados, y los poderes en la tierra llegarán a la nada todos los dignatarios, los oficios y las fundaciones pasarán; pero la Iglesia de los primogénitos brillará como las estrellas al fin y será presentada con gozo delante del trono del Padre en el día de la apariencia de Cristo. Cuando las joyas del Señor se preparen y suceda la manifestación de los Hijos de Dios, no se mencionarán el Episcopalianismo ni el Presbiterianismo ni el Congregacionalismo sino una sola Iglesia y ésa será la Iglesia de los elegidos.
Lector, esta es la iglesia verdadera a la cual uno necesita pertenecer si has de ser salvo. Hasta que pertenezcas a ésta no eres nada mas que un alma perdida. Puedes tener la forma, la cáscara, la piel y la semblanza de la religión pero no posees la substancia y la vida. Sí, puedes gozar de muchos privilegios y puede ser que estés dotado con mucha luz y conocimiento pero sino perteneces al Cuerpo de Cristo, tu luz y tu conocimiento y privilegios no salvarán tu alma. ¡Ay, cómo hay ignorancia sobre este punto! Los hombres se imaginan que si se unen a esta iglesia o a aquella y se convierten en miembros y hacen ciertos ritos que sus almas están bien. Es un engaño total y es un error muy grave. No todos aquellos que se Ilamaban Israel eran de Israel, ni tampoco todos aquellos que profesan ser cristianos son miembros del cuerpo de Cristo.
Nota bien; puede ser que seas Episcopaliano, Presbiteriano Independiente, Bautista, Metodista o Pentecostal y aún un pertenecer a la iglesia verdadera. Y si no perteneces, al final seria mejor que no hubieras nacido.
-por J.C. Ryle, Obispo de Liverpool
Un Sentido de Propósito
EVALUANDO LAS AFIRMACIONES DE UNA VIDA CON PROPÓSITO1
por Nathan Busenitz
Fuera de la esfera de la iglesia local, seguramente no hay lugar en la comunidad con más influencia espiritual que la librería cristiana local. Para muchos creyentes, los libros ofrecen el suplemento principal a lo que escuchan los domingos. Pero el mero hecho de encontrar algo en la estantería no significa que sea doctrinalmente correcto o espiritualmente beneficioso. Después de todo, el discernimiento bíblico no es sólo para las predicaciones. También ha de ser aplicado a los capítulos y a los artículos. Incluso los best-seller han de someterse al escrutinio de la Escritura. Este capítulo compara el libro de no ficción más rápidamente vendido de la historia, Una Vida Con Propósito, con la Palabra de Vida – y valora cómo da la talla.
Con unas 500.000 ventas previas a la publicación, Una Vida Con Propósito por Rick Warren era un mega best-seller aún antes de ser publicado. Su lanzamiento en el 2002 fue recibido con una marejada de entusiasmo y anticipación al ser recomendado vivamente por líderes evangélicos tan reconocidos como Billy Graham, Bruce Wilkinson, Max Lucado y Lee Strobel. Las ventas pronto se elevaron hasta millones, y ambos The New York Times y la Asociación de Libreros Cristianos (Christian Booksellers Association) reconocieron rápidamente su éxito. Lo que empezó como top-seller en su categoría se ha convertido ahora en el best-seller de todos los best-seller. Como una sensación del marketing, el libro es sin lugar a dudas un fenómeno sin precedentes. Mientras tanto, incontables iglesias—ambos evangélicas y de otras convicciones—se han sumado a la campaña de “40 días de Propósito” de Warren, y se han fundado nuevos ministerios para ayudar a las iglesias una vez terminados aquellos cuarenta días. En vista de la respuesta, no es difícil ver por qué el autor cree haber encendido una nueva reforma.2
VISIÓN GENERAL
Una Vida Con Propósito afirma ser “la guía de una jornada espiritual de 40 días que te permitirá encontrar la respuesta a la pregunta más importante de la vida: ¿Para qué estoy aquí, en la tierra?” (pág. 7) Sosteniendo que el periodo de cuarenta días es el precedente bíblico a la transformación de vida (págs. 7-8), Warren responde a la pregunta: “¿Por qué estoy aquí?” dando a sus lectores cinco propósitos de vida:
1. Fuiste planeado para agradar a Dios [Adoración].
2. Fuiste hecho para la familia de Dios [Comunión].
3. Fuiste creado para ser como Cristo [Crecimiento Espiritual].
4. Fuiste formado para servir a Dios [Servicio Espiritual].
5. Fuiste hecho para una misión [Evangelismo].1
Rick Warren, Una Vida Con Propósito (Grand Rapids, MI: Zondervan, 2002). “Conducidos Con Propósito” es una marca registrada.
2
William Lobdell, “Pastor with a Purpose,” [“Pastor con un Propósito”] The Seattle Times (September 29, 2003): A3.
Pero ¿es este “nuevo e innovador manifiesto…[que] libertará a millones de personas para que vivan la vida que Dios quiere” (contraportada) en verdad todo cuando afirma ser? ¿Es, incluso, Una Vida Con Propósito la mejor herramienta para las iglesias en su labor de presentar los principios básicos del cristianismo a la gente? ¿O puede que haya alguna deficiencia en el mensaje del libro que los cristianos entendidos necesitan tener en cuenta? Con estas preguntas en mente, vamos a considerar algunas de las virtudes y las debilidades de Una Vida Con Propósito.
VIRTUDES
Sería injusto evaluar la obra best-seller de Rick Warren sin antes elogiar el libro en varios aspectos. Por ejemplo, el libro empieza haciendo una pregunta importante—concretamente, ¿cuál es el propósito de la vida? Esta es la misma pregunta con la que luchaba Salomón en Eclesiastés, y es una pregunta con la que millones de personas siguen luchando hoy (cosa que salta a la vista por el número de ejemplares vendidos).
Warren no solamente empieza con una pregunta perspicaz, sino que también busca responder bíblicamente a esta pregunta. Afirma acertadamente que “Dios es tu punto de partida” (pág. 16), “todo es para él” (pág. 54), “fuiste planeado para agradar a Dios” (pág. 65), y “agradar a Dios es el principal propósito de nuestra vida” (pág. 71). Denunciando cualquier tipo de enfoque “autoayuda” al cristianismo, sostiene que en lugar de eso sólo la Palabra de Dios puede revelar el verdadero propósito de la vida. “Necesitas fundamentar tu existencia en las verdades eternas”, expone el autor, “y no en la psicología de moda, la motivación del éxito
o en testimonios emotivos” (págs. 18-19). Por este motivo hace referencia a la Biblia más de 1.200 veces—lo que significa que se cita la Escritura con una media de cuatro veces por página. Desde luego, el deseo que expresa Warren de apelar repetidamente a la Palabra de Dios es elogiable.
Una Vida Con Propósito también repasa muchos temas cristianos claves—subrayando la importancia de glorificar a Dios (Día 7), de desarrollar una vida devocional consistente (Días 11 y 25), de amar a otros cristianos (Día 16), de servir en la iglesia local (Día 17), y de testificar a los inconversos (Día 37). Siguiendo sus propósitos principales (bosquejados anteriormente), Warren ofrece mucha sabiduría práctica para la vida cristiana diaria.
La habilidad de Warren también de comunicarse eficazmente es una de las ventajas más claras de Una Vida Con Propósito. Desde el Día 1 hasta el Día 40, el libro es fácil de leer y fácil de entender. Completo con ilustraciones claras, frases llamativas y preguntas de coloquio útiles, el formato de Una Vida Con Propósito es de un manejo increíblemente fácil. Como resultado, sus breves capítulos intiman menos (y son más accesibles) para los que son novatos con la literatura evangélica.
Desde el punto de vista de la publicación cristiana, Warren ha conseguido lo que pocos autores son capaces de hacer—concretamente, producir un libro considerado relevante por los lectores contemporáneos, aún estando saturado de Escritura, y a la vez, fácil de leer y de entender. Dadas estas virtudes, no es de extrañar que Una Vida Con Propósito haya sido tan bien recibido.
DEBILIDADES
Por supuesto, como cualquier otro libro humano, Una Vida Con Propósito no es perfecto. Aún así, su increíble popularidad le ha dado un puesto de influencia de la que rara vez disfrutan las obras humanas. Esta prominencia es especialmente significativa ya que el libro afirma ofrecer a sus lectores la mismísima razón de su existencia. Así es que, a la luz de tanto su popularidad como su tema, Una Vida Con Propósito merece un examen cuidadoso desde una perspectiva bíblica.
Hay que destacar desde un principio, que el propósito de esta crítica (al tratar con varias debilidades del libro) no es sugerir que Una Vida Con Propósito sea herético. Al mismo tiempo, creemos que establece varios precedentes peligrosos para sus partidarios. Nuestro objetivo, entonces, es sencillamente advertir a los lectores de algunos de los escollos considerados.
1. Un enfoque informal de la Escritura
La preocupación más grande que nos sucita Una Vida Con Propósito es que aunque hace frecuente referencia a la Biblia, lo hace a menudo de forma incorrecta. La afirmación inicial de Warren suena, desde luego, estupenda: “La mejor manera de descifrar el propósito de Dios para tu vida es permitir que la Escritura hable por sí misma. Por eso la Biblia se menciona muchas veces en este libro” (pág. 10). Una examinación más detallada, sin embargo, revela que Una Vida Con Propósito cita la Biblia repetidamente de manera abiertamente informal.
Con nada menos que quince traducciones y paráfrasis diferentes de la Biblia, Warren ofrece textos de apoyo para gran parte de su discusión, normalmente sin ningún apoyo exegético ni contextual. El autor explica sus razones por esto en la página 356, argumentando que su “modelo para esto es la manera cómo Jesús y los apóstoles citaron al Antiguo Testamento. A menudo sólo citaron una frase para destacar lo que querían decir.” Desafortunadamente, esta forma de pensar (que es discutible de todos modos) permite a Warren arrancar pasajes completamente fuera de contexto para aplicarlos como a él le parece (usando el paráfrasis flojo que más parece ajustarse a su argumento). Sin embargo, a diferencia de Jesús y los apóstoles, Warren no está inspirado por el Espíritu Santo—lo que significa que no posee la autoridad para usar la Palabra de Dios como le plazca.
Varios ejemplos bastarán (aunque se podrían dar numerosos otros):
En la página 17, Warren cita Mateo 16:25 de “un paráfrasis de diferentes versiones” (“La autoayuda no es eficaz en todo. El sacrificio es el camino, mi camino, para encontrarte a ti mismo, a tu verdadero yo”) para argumentar que para tener éxito en la vida, necesitas más que asesoramientos de autoayuda. Sin embargo, una traducción más literal de Mateo 16:25 rápidamente manifiesta que Cristo no está hablando de asesoramientos de autoayuda en este contexto, sino de la naturaleza esencial del evangelio que salva (Reina Valera 1960: “Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará”). Al no dar el contexto del versículo, y al usar un paráfrasis muy flojo, Warren cambia todo el sentido clave de la declaración de Jesús.
En la página 149, hablando de la comunión en la iglesia, Warren declara, “Dios ha hecho una promesa increíble con respecto a los pequeños grupos de creyentes: ‘Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.’” Sin embargo, Mateo 18:20, en su contexto, no tiene nada que ver con pequeños grupos de comunión dentro de la iglesia, sino con la autoridad de la iglesia para disciplinar a sus miembros.
En la página 178, el autor anima a sus lectores a no divulgar ni escuchar los chismes. Entonces dice, “Si prestas atención a los chismes, Dios te llama alborotador. ‘Los alborotadores escuchan a los alborotadores.’ [Pr. 17:4] ‘Estos son los que dividen las iglesias, pensando sólo en ellos mismos.’[Jud. 16]” Pero Proverbios 17:4 no menciona directamente los chismes, y Judas 16 no habla en absoluto de los chismosos, sino de los falsos maestros (en cuanto a sus murmuraciones, su soberbia y sus adulaciones). Mientras que puede ser válido el punto que quiere comunicar (que el chisme es pecado), no puede ser apoyado con honestidad combinando arbitrariamente Proverbios 17:4 con Judas 16. Al manejar esos versículos de esta manera (sobre todo en el caso de Jud. 16), Warren no saca el verdadero sentido del texto.
En otros lugares el autor aplica pasajes del Antiguo Testamento directamente a los creyentes del Nuevo Testamento sin ningún tipo de explicación del contexto original o el sentido intencionado. Por ejemplo, Warren cita Jeremías 29:11 cuando dice: “Si te has sentido desmoralizado, ¡hay esperanza! Experimentarás cambios positivos en tu vida al empezar a vivirla con propósito. Dios dice: ‘Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes … planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza’”
(p. 30). El hecho de que esta profecía en realidad se dio al Israel del Antiguo Testamento respecto a la Cautividad Babilónica se pasa por alto sin comentario.
No se tarda mucho en llegar a la conclusión de que este tipo de irresponsabilidad interpretativa está destinada al desastre. Mientras que los cinco propósitos de vida que Rick Warren desarrolla en Una Vida Con Propósito son todos conceptos bíblicos, no siempre utiliza los textos adecuados para apoyar sus conclusiones. En lugar de eso, escoge rutinariamente cualquier versículo (o fragmento de versículo) que quiere, de la traducción o paráfrasis que cree que mejor destaca sus ideas. Haciendo esto, pone un ejemplo peligroso—insinuando a sus lectores que este tipo de interpretación bíblica (donde parecen ignorarse la precisión y el contexto) es perfectamente aceptable.
Incluso la premisa del libro se basa sobre una interpretación defectuosa de la Escritura. Warren insiste en que la estrategia de los cuarenta días es la forma mejor y más bíblica de inculcar un cambio espiritual significativo. Dice: “Es evidente en la Biblia, que Dios considera los 40 días como un período espiritual significativo. Siempre que Dios quiso preparar a alguien para llevar a cabo sus propósitos, usó 40 días” (pág.
7, énfasis añadido). A continuación cita ejemplos, como el de Noé (y el Diluvio), Moisés (en el monte Sinaí), los doce espías (que espiaron en Canaan), David (y Goliat), Elías (en el desierto), la ciudad de Nínive (después de la predicación de Jonás), Jesús (en el desierto), y los discípulos (después de la resurrección). La conclusión del autor es inequívoca: el método preferido—si no exclusivo—de Dios para suscitar cambios de vida en Su pueblo es el programa de cuarenta días. Luego añade esta garantía incondicional: “Los próximos 40 días transformarán tu vida” (pág. 8).
Pero al afirmar esto, Warren ha confundido lo descriptivo con lo normativo. Jamás se les manda a los creyentes a seguir un programa de cuarenta días. Para ser justos, el número cuarenta sí parece tener cierto significado en la Escritura, pero nunca se presenta como un modelo que hemos de imitar.
Consideremos algunos de los ejemplos que cita Warren. El Diluvio no fue un período en que Noé descubrió su propósito en la vida. Más bien fueron cuarenta días de juicio sobre la tierra. Noé había descubierto su propósito 120 años antes, cuando Dios le mandó construir el arca. Los cuarenta días que Moisés pasó en el monte Sinaí tampoco fueron un período de descubrimiento de propósito. A Moisés ya se le había revelado su propósito cuando fue comisionado por Dios en la zarza ardiente. El ejemplo de los doce espías también es pobre, sobre todo siendo que diez de ellos continuaron sin cambiar y sin creer. David ni siquiera había oído hablar de Goliat hasta haber terminado los cuarenta días. Su encuentro con Goliat no tuvo lugar en ningún momento de esos cuarenta días. Se podrían dar más ejemplos, pero está claro: al examinarse en su contexto, el apoyo bíblico para la fórmula de Warren es menos que convincente.
Podríamos también añadir algunos ejemplos que Warren no utilizó. Por ejemplo, Abraham aprendió paciencia mientras que esperaba la simiente prometida por Dios (Isaac)—una espera que duró muchos años, no cuarenta días (véase Gn. 21:2-3). Jacob aprendió humildad, siendo obligado a confiar en Dios, en una sola noche al luchar con un ángel. Esto fue después de trabajar catorce años para Labán (Gn. 32:24-30). José fue encarcelado por dos años enteros antes de ser exaltado a una alta posición en Egipto (Gn. 41:1, 43). La vida del apóstol Pablo fue transformada en tan sólo unos minutos en el camino a Damasco (Hch. 9:1-9). La lista podría seguir y seguir.
Antes que enseñar que “siempre que Dios quiso preparar a alguien para llevar a cabo sus propósitos, usó 40 días”, es más acertado decir que a veces Dios usó 40 días, pero no siempre, y ni siquiera casi siempre. Más bien, siempre que Dios quiso preparar a alguien para llevar a cabo Sus propósitos, usó el tiempo que Él consideró necesario para preparar a esa persona. Mientras que un programa de cuarenta días podría ser útil como una herramienta organizativa, afirmar que es el método preferido de Dios se aleja mucho de la realidad. Esto puede parecerle a alguno una queja insignificante, pero las exageraciones de Warren sobre el significado de los cuarenta días son más que típicas de un enfoque poco serio, cada vez más popular, a la Escritura, que está desprovisto de la precisión y el cuidado correctos (cf. 2 Ti. 2:15; Stg. 3:1).www.twincityfellowship.com/cic/articles/issue80.htm
Warren suena notablemente psicológica. Por ejemplo, su plan para vencer el pecado incluye volver “a enfocar nuestra atención” (pág. 228), unirnos a un “grupo de apoyo” (págs. 231 y 232), y percatarnos de nuestra “vulnerabilidad” (pág. 234). De hecho, los patrones de comportamiento pecaminoso (o “errores,” pág. 160) se reducen a un “círculo vicioso de buenas intenciones, fracaso y culpa” en el que las personas necesitan “ser sanad[as]” porque “estás tan enfermo como tus secretos” (pág. 231, énfasis añadido). En otros momentos el libro presenta figuras no evangélicas como ejemplos a seguir. Así, los monjes benedictinos (pág. 94) y la Madre Teresa (págs. 134 y 251), ambos representantes del catolicismo romano, junto con Bernie Siegel, líder de la Nueva Era (pág. 30), son presentados como modelos positivos a imitar. A fin de cuentas, estas personas están en sintonía con la línea general del libro, en donde se enfatizan el amor, la comunidad y la realización personal. Los desacuerdos doctrinales, por otra parte, toman un segundo plano.
En contraste, la enseñanza de Cristo y los apóstoles ponía el énfasis apropiado en todo el consejo de Dios, no sólo sus facetas más aceptables. Jesús, por ejemplo, habló más del infierno que del cielo, exigió que se arrepintiesen los incrédulos (Mt. 4:17, Lc. 5:32), insistió en que los creyentes tomasen pasos radicales para tratar con el pecado (Mt. 5:29-30; 18:8-9), y argumentó que el discipulado puede costarle todo a una persona (Mt. 10:32-39, Mr. 8:34-38). A través del Nuevo Testamento, los apóstoles hacen eco de los mismos temas (véanse Mr. 6:12, Hch. 2:38; 20:21, He. 5:11-14), incluyendo la importancia de la pureza doctrinal (Gá. 1:6-10, Stg. 3:17, Jud., 2 P. 2). Mientras que Warren no niega necesariamente estos temas, no parece darles el peso y la explicación que la Escritura indica que se merecen, sobre todo en una disertación sobre el propósito general de la vida.
En vista de estas críticas, Warren responde:
Sabía que al simplificar la doctrina para crear un formato devocional para la persona normal y corriente, corría el riesgo de o minimizar o exagerar algunas verdades. Estoy seguro de haberlo hecho. También sabía que sería criticado por lo que omití en el libro y por haber usado quince traducciones y paráfrasis para transmitir el mensaje. Pero cuando fundé Saddleback en 1980 decidí que prefería alcanzar grandes números de personas para Cristo que buscar la aprobación de los tradicionalistas religiosos. En los últimos ocho años hemos bautizado más de 11,000 nuevos creyentes adultos en nuestra iglesia. Soy un adicto de las vidas cambiadas.6
Pero el cambio que carece de profundidad doctrinal ¿es en realidad un cambio bíblico? La Escritura enseña que la doctrina y el deber van de la mano. Una vida correcta siempre va ligada a una forma de pensar correcta y una teología correcta. Por eso, en tantas de sus epístolas, Pablo ocupa la primera parte del libro enseñando sana doctrina, y luego en la segunda mitad discute su aplicación apropiada.7 Sin una estructura teológica sólida, los cristianos no están capacitados para llevar vidas que son bíblicamente sanas.www.Amazon.com lo expresó de esta manera:
Nuestro pastor nos pidió que reemplazáramos nuestro devocional normal con un estudio de 40 días a través de Una Vida Con Propósito. No estoy seguro por qué nos parece bien reemplazar la Palabra de Dios con un libro humano, pero lo estoy leyendo de todos modos.
Bob DeWaay, en su extensa crítica, añade esto:
El bestseller de Rick Warren con sus once millones de copias ha reemplazado la predicación de la Biblia en
6
Rick Warren, “An Interview with Rick Warren,” [Una Entrevista con Rick Warren] Modern Reformation, 13/1 (enero/febrero 2004); www.modernreformation.org
7
Se reconoce que esta distinción (entre la doctrina y el deber en las epístolas de Pablo) es algo artificial. En este caso, sin embargo, parece una descripción apropiada de la estructura paulina de prioridades – en donde una vida correcta es el resultado de una teología correcta.
miles de púlpitos y ha reemplazado la Biblia en muchos miles de grupos de estudio bíblico … Lo más asombroso es que miles y miles de grupos por todo el mundo han obedecido el consejo de Warren [“Te insto seriamente a que te reúnas en un grupo pequeño de amigos y formes un círculo de lectura de Una Vida Con Propósito para revisar estos capítulos semanalmente” (pág. 334).] y han empezado a estudiar su libro, dejando sus Biblias en casa. Los pastores están usando los materiales de Warren para sus predicaciones en lugar de la Palabra de Dios. Warren también dice: “Después de haber ido a través de este libro juntos, como un grupo, puedes continuar con el estudio de Una Vida Con Propósito que ya está disponible para clases y grupos” (pág. 334). El mensaje del evangelio ha sido reemplazado por el método de Rick Warren. La Biblia ha sido suplantada por la sabiduría del hombre.8
Incluso un miembro de la plantilla de una iglesia Metodista tradicional está de acuerdo:
Mi iglesia se ha lanzado sobre lo que parece ser la última moda en las iglesias, Una Vida Con Propósito por Rick Warren. Más de 70 miembros se han apuntado a clases de Una Vida Con Propósito. Como miembro de la plantilla, se me animó encarecidamente a que me apuntara. Estoy empezando ahora el libro, pero me está haciendo oír sirenas de alarma … En parte [es] el hecho de que la gente parece estar abrazándolo como si fuera la Biblia.9
Por supuesto que no creemos ni por un momento que Rick Warren realmente contempla su propio libro con estos ojos, pero es difícil evadir la fuerza del lenguaje de auto promoción que contiene el libro. Por ejemplo, en la página 10, Rick Warren dice:
Puesto que sé cuáles son los beneficios, deseo desafiarte a que prosigas esta jornada espiritual en los próximos 40 días, sin pasar por alto ni una lectura diaria. Es valioso para tu vida que tomes tiempo para pensarlo. Anótalo como una cita diaria en tu agenda. Si te comprometes a hacerlo, firmemos un pacto. Es más significativo cuando pones tu nombre en un compromiso.
En efecto, a los lectores se les anima a firmar un pacto formal a leerlo diariamente (cf. Stg. 5:12, Mt. 5:34-37, Dt. 23:21-22); es casi como si sus devocionales personales deberían girar en torno a Una Vida Con Propósito. Sí, es verdad que los buenos libros cristianos pueden tener un papel maravilloso en la vida devocional del creyente—como plato adicional al plato principal de la Escritura. Pero cuando un libro se convierte en el sustituto de “la leche espiritual no adulterada” (1 P. 2:2), ya sea en los devocionales privados
o en las predicaciones, algo no funciona bien.
Parte del problema puede brotar de las promesas asombrosas que hace el libro. Desde el mismo principio, Una Vida Con Propósito les garantiza a sus lectores que, si lo leen y lo digieren correctamente, el libro (y su programa de cuarenta días) cambiará sus vidas de manera significativa y beneficiosa.
En la página 7 el autor declara:
Esto, más que un libro, es la guía de una jornada espiritual de 40 días que te permitirá encontrar la respuesta a la pregunta más importante de la vida: ¿Para qué estoy aquí, en la tierra? Al terminar esta jornada sabrás el propósito de Dios para tu vida y entenderás el cuadro completo: cómo encajan todas las piezas de tu vida. Con esta perspectiva, tu estrés disminuirá, tus decisiones serán menos complicadas, tendrás más satisfacciones y más importante aún, te preparará para la eternidad.
La página 10 hace eco de esta afirmación:
Al escribir este libro, oré mucho para que experimentaras el maravilloso sentimiento de esperanza, fortaleza y gozo que viene de saber para qué te puso Dios en este planeta. Es incomparable. Me emociona anticipar las cosas extraordinarias que te acontecerán. Lo mismo ocurrió conmigo al descubrir el propósito de mi vida; desde entonces no he vuelto a ser el mismo.
8DeWaay, “A Method or a Message?” [¿Un Método o un Mensaje?]
9
“Purpose-Driven Life,” [Una Vida Con Propósito] Internet Discussion Forum (10 de junio 2004);
www.livejournal.com/community/christianleft/51855.html
Claramente, Una Vida Con Propósito afirma que no solamente informará a sus lectores de la razón de su existencia, sino que también mejorará dramáticamente sus circunstancias actuales. Disfrutarán de un crecimiento espiritual y un cambio de vida significativos, y nunca volverán a ser los mismos, al haber sido impresionados positivamente por todas “las cosas extraordinarias” que les están reservadas.
Pero ¿son realistas estas promesas? En un sentido, el libro parece prometer lo que tan sólo Dios verdaderamente puede prometer; casi parece sugerir que un libro o programa producidos por los hombres pueden hacer lo que tan sólo puede hacer el Espíritu de Dios. Como resultado, a los lectores les prepara un desencanto desde el mismo principio. Otro crítico que escribió en www.Amazon.com lo expresó de esta manera:
La contraportada de este libro afirma que es “un nuevo e innovador manifiesto” sobre el significado de la vida. La introducción afirma que “esto, más que un libro [en inglés es más explícito y reza así: “Esto es más que un libro”], es la guía de una jornada espiritual de 40 días que te permitirá encontrar la respuesta a la pregunta más importante de la vida.” El libro no cumplió tal promesa.
CONCLUSIÓN
Recalcamos de nuevo: Una Vida Con Propósito no es herejía descarada. De hecho, subraya muchos conceptos bíblicos, como la importancia de la adoración, la comunión, el crecimiento espiritual, el ministerio
10
Nota: la expresión “seeker-sensible” (inglés: “seeker sensitive”) pertenece a la filosofía del marketing. “Seeker” es el que busca, el interesado en algo, en este caso, Dios o religión. La expresión “seeker-sensible” significa aquello que está orientado hacia los oyentes nuevos, atractivo a los visitantes; parecido a la expresión “a gusto del consumidor”.
11
Aunque están fuera del ámbito de esta crítica, existen evaluaciones más completas de Una Iglesia Con Propósito, así como del movimiento “seeker-sensible”, que están a disposición de aquellos que quieran saber más. Hacemos una breve mención de ellos aquí simplemente como advertencia. El autor ha escrito otros dos artículos con relación a este: “A Review of The Purpose-Driven Church” [“Una Crítica de Una Iglesia Con Propósito”], Pulpit (septiembre/octubre 2003) y “The Gospel According to Hybels and Warren” [“El Evangelio Según Hybels y Warren”], Pulpit (noviembre/diciembre 2003). Los
.www.shepherdsfellowship.org
dos están disponibles en internet en
espiritual y el evangelismo. Es por eso que a tanta gente le encanta este libro.
A la vez, su enfoque parece típico de las tendencias evangélicas contemporáneas: liviano, orientado al bienestar, y diluido. En nuestra opinión, su trato de la Escritura es demasiado informal, su estructura doctrinal es demasiado superficial, sus promesas auto-confeccionadas son demasiado elevadas, y su relación con otros productos impulsados por el marketing es demasiado estrecha para ser ignorada. Por eso, a la luz de sus debilidades, creemos que Una Vida Con Propósito ha de ser leído con mucho discernimiento.
Traducido por Emily Knott de González
Con esto como base, Warren avanza sistemáticamente a través de sus cinco áreas de propósito— demostrando consistentemente a sus lectores los beneficios de vivir con estas metas en mente. Desde esta posición de ventaja, Una Vida Con Propósito pinta muy bien. A fin de cuentas, ¿qué puede ser mejor que instruir a millones de personas sobre temas claves de la Biblia tales como la adoración y el crecimiento espiritual?
Nos alegramos, desde luego, de ver un libro importante de una editorial evangélica siendo leído por cientos de miles que nunca habían escuchado las demandas de Cristo. Y nos alegramos de que el libro haya brindado muchas oportunidades a los cristianos para hablar del Señor con amigos y vecinos inconversos que nunca antes se habían planteado seriamente ningún tema espiritual.
2. Un enfoque incompleto a la teología
Además de un enfoque demasiado informal a la Escritura, Una Vida Con Propósito también ofrece a sus lectores una estructura teológica incompleta. Esto resulta algo sorprendente en una explicación evangélica del propósito principal de la vida. A fin de cuentas, para que nuestro propósito sea verdaderamente bíblico, debería reflejar el alcance completo de la enseñanza bíblica.
Aún así, a pesar de su amplia premisa, Una Vida Con Propósito parece teológicamente desequilibrado—restando importancia a ciertos temas de la Escritura (como la ira de Dios) y a la vez enfatizando considerablemente otros (como el amor de Dios). Como resultado, la importancia de la doctrina en sí se minimiza (véase p. 34), mientras que ciertos áreas claves de la enseñanza bíblica parecen recibir un tratamiento gravemente insuficiente. Por ejemplo, consideremos la presentación de Warren del evangelio en la página 60:
Primero: cree. Cree que Dios te ama y que te creó para sus propósitos. Cree que no eres un ser nacido por accidente. Cree que te crearon para durar para siempre. Cree que Dios te eligió para que tuvieras una relación con Jesús, quien murió en la cruz por ti. Cree que, sin importar lo que hayas hecho, Dios quiere perdonarte. Segundo: acéptalo. Acepta a Jesús como tu Señor y Salvador. Acepta el perdón de tus pecados. Acepta su Espíritu, que te dará poder para cumplir el propósito de tu vida. La Biblia dice que “el que acepta y confía en el Hijo, participará de todo, tendrá una vida plena y para siempre.” Dondequiera que te encuentres leyendo esto, te invito a inclinar tu cabeza y susurrar la oración que cambiará tu destino eterno: “Jesús, creo en ti y te acepto.” Vamos, hazlo ahora mismo. Si tu oración fue sincera, ¡felicitaciones! ¡Bienvenido a la familia de Dios! Ahora estás listo para comenzar a descubrir y vivir el propósito que Dios tiene para tu vida.
La invitación de Warren incluye, desde luego, varios aspectos claves del evangelio. A la misma vez, parece que faltan otros elementos esenciales. Por ejemplo, el arrepentimiento y la negación de uno mismo brillan por su ausencia (cf. Lc. 9:23-24), igual que una explicación clara de las consecuencias eternas del
3
pecado, o por qué Jesús murió en la cruz. El hecho de que Warren espera hasta más adelante en el libro para explicar el arrepentimiento (bajo sus enseñanzas sobre el crecimiento espiritual, pp. 104 y 197) casi sugiere una perspectiva pietista (o de “vida abundante”)—donde el arrepentimiento y el “rendirse a Dios” (véanse pp. 83-86) se consideran erróneamente como experiencias separadas y posteriores a la conversión.4
La definición de Warren de las “Buenas Nuevas” hacía el final del libro (Día 37) apenas profundiza más, enfatiza los beneficios de la gracia sin llegar a explicar realmente la condición desesperada del hombre. Dice: “Las buenas nuevas significan que cuando confiamos en la gracia de Dios para salvarnos por medio de lo que Jesús hizo, nuestros pecados son perdonados; tenemos un propósito para vivir y nos es prometido un hogar futuro en el cielo” (pág. 319). Sin embargo, el resto del capítulo nunca llega a explicar las malas noticias—omitiendo una vez más una parte crucial del mensaje de salvación. Para hacerle justicia, Warren sí hace mención breve del infierno (págs. 36 y 120), pero lo hace casi de paso, sin enfatizar la gravedad de la condenación eterna.
La doctrina de Dios también parece sufrir en Una Vida Con Propósito. Por una parte, Warren asevera con razón: “No podemos simplemente crear nuestra propia imagen de Dios, la que nos resulta cómoda y políticamente correcta, y adorarla … ‘Adorar en verdad’ significa adorar a Dios como la Biblia verdaderamente lo revela” (pág. 107). Por otra parte, el libro parece enfocarse tanto en el amor, benignidad y cuidado de Dios que a la vez minimiza Sus características menos “amigables” (como la santidad, ira y juicio).
Con las palabras de un crítico:
Warren continuamente nos cuenta lo que siente Dios cuando hacemos ciertas cosas. Dice: “Como un padre orgulloso de sus hijos, Dios disfruta de manera especial viéndonos usar los talentos y habilidades que nos dio” (pág. 77). También dice: “Sólo puedes agradar a Dios si eres tú mismo” (pág. 77). De alguna manera, Warren es conocedor de una relación de causa y efecto entre las varias cosas que hacemos y las emociones de Dios. Dice: “¡Dios incluso disfruta mirándote dormir!” (pág. 78). Ha descubierto seis secretos para ser “mejores amigos de Dios” (págs. 89 y 91). La explicación de Warren de Dios omite muchas importantes verdades y enfatiza aquellas cualidades que hacen que Dios parezca cercano y seguro. Esto no resulta en un entendimiento pleno y bíblico de Dios. Nunca oirás a Warren hablar sobre la ira de Dios contra el pecado. Nunca escucharás las advertencias de la Biblia sobre el juicio divino venidero. Warren no te enseñará acerca de la santidad de Dios. No oirás textos como éste: “Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos” (He. 12:25).5
Dicho de otra manera, el retrato de la naturaleza de Dios que ofrece Warren no es completo. Sí, Dios es infinitamente amoroso, cuidadoso, benigno y compasivo. Pero también es perfectamente santo, justo y recto. Al desequilibrar su presentación del carácter de Dios, Warren no representa plenamente quién es Él. Y un enfoque correcto de Dios es fundamental para encontrar el verdadero propósito de la vida.
En otros casos, el libro raya en la negligencia teológica. Hay momentos en que la terminología de
3Warren sí comenta algunas de estas cuestiones más adelante en el libro. Sin embargo, es sorprendente que no las incluya aquí (en el Día 7), ya que esta es la presentación principal del evangelio del libro.
4Este énfasis de “vida abundante” parece perfilarse en el Capítulo 10 donde Warren dice: “La Biblia no podría ser más clara con respecto a los beneficios que trae una vida completamente entregada a Dios” (pág. 85, énfasis añadido).
5
Bob DeWaay, “The Gospel: A Method or a Message?” [“El Evangelio: ¿Un Método o un Mensaje?”] Critical Issues Commentary (enero/febrero 2004);
3. Una posición inflada de prominencia
En tercer lugar, parece ser que algunos lectores de Una Vida Con Propósito han elevado el libro a una posición de prominencia que ha de ser reservada sólo para la Escritura. Por ejemplo, un crítico que escribió en
4. Su familia “seeker-sensible”10
Antes de concluir, hay que plantear un último motivo de preocupación. Es éste: al ser parte de la familia “Conducidos Con Propósito”, Una Vida Con Propósito sirve de respaldo a los otros escritos de Rick Warren (específicamente Una Iglesia Con Propósito), ciertos programas eclesiales (como “La Campaña de los 40 Días de Propósito”), y un fenómeno evangélico más amplio conocido como el movimiento “seeker-sensible”.
Mientras que no es el propósito de esta crítica el desgranar cada uno de estos temas relacionados, sí habría que hacer unos breves comentarios:
El movimiento “seeker-sensible” (que se encuentra encerrado en Una Vida Con Propósito) enfatiza técnicas del marketing y estrategias comerciales como el método principal para el crecimiento sano de las iglesias.
Como resultado, las iglesias “seeker-sensible” tienden a minimizar el mensaje del evangelio para suavizar temas tales como el pecado, el arrepentimiento, la ira divina y el castigo eterno. La meta es conseguir que los incrédulos se sientan cómodos hasta que estén preparados para aceptar a Jesús. De ahí que se reemplazan las predicaciones bíblicas con charlas breves, videos, y representaciones de teatro, cualquier cosa que el público encuentre más divertida y entretenida.
El éxito en el ministerio se mide en términos de los números de personas que asisten. Mientras que el éxito bíblico se define como fidelidad a Dios, el éxito “seeker-sensible” se define como un edificio abarrotado. A los que predican con fidelidad, pero sin nunca producir una congregación grande (parecido al profeta Jeremías), se les dice que están haciendo algo mal.
Al abrazar Una Vida Con Propósito, algunos lectores e iglesias pueden verse envueltos inconscientemente en el movimiento “seeker-sensible”—un sistema filosófico que es intrínsecamente antibíblico.11
La Manera en que Los Buscadores-Amigables Tienen Iglesia
LA MANERA EN QUE LOS BUSCADORES-AMIGABLES TIENEN IGLESIA
Autor: T. A. McMahon
El nuevo movimiento que existe en las iglesias evangélicas consiste en buscar en forma amigable a potenciales congregantes y exhibir cierta sensibilidad cuando uno establece una relación con tales personas.
Este movimiento en Estados Unidos es llamado “The Seeker-Friendly Way of doing Church” (La Manera de Busquedores-Amigables Tener Iglesia). Este movimiento ha revolucionado las iglesias evangélicas las cuales están aplicando éstas últimas técnicas del mercado. Típicamente se empieza con una encuesta de los “perdidos” (término usado en referencia a los que no están afiliados a ninguna iglesia). Esta encuesta empieza haciendo preguntas a éstos “perdidos” acerca de su iglesia local o una iglesia que está localizada cerca de donde ellos viven y lo que podría hacer tal iglesia para motivarlos a que ellos asistan. Los resultados de éstas encuestas indican areas de cambios posibles en las operaciones y servicios de la iglesia, que serían efectivos para atraer a los que no tienen iglesia, mantenerlos asistiendo y ganarlos para Cristo. Aquellos que han desarrollado éste sistema, garantizan el aumento de congregantes a las iglesias que adoptan y practican tales métodos. Hablando en forma práctica ¡Ésto da resultado!Dos iglesias se pueden citar como modelos de ésta tendencia, moda o movimiento: Willow Creek Community Church (La Iglesia de la Comunidad de la ciudad de Willow Creek) cerca de Chicago, cuyo pastor es Bill Hybels y Saddleback Valley Community Church (La Iglesia de la Comunidad de la ciudad de Saddleback Valley) al sur de Los Angeles, cuyo pastor es Rick Warren. La influencia de éstas iglesias es extraordinaria, es para dejar atónita a la gente. La iglesia de Willow Creek ha formado su propia asociación de iglesias con 9,500 miembros. El año pasado 100,000 líderes de iglesias atendieron por lo menos a una de las conferencias auspiciadas por la iglesia de Willow Creek. Más de 250,000 pastores y líderes de iglesias de 125 países han atendido a los seminarios de “Iglesias con un Propósito Definido” auspiciadas por Rick Warren. Más de 60,000 pastores se subscriben a su carta electrónica (e-mail) semanal.
Nosotros visitamos la iglesia de Willow Creek no hace mucho tiempo atrás y nos pareció que los organizadores de tal iglesia no habían escatimado ninguna clase de gasto en su misión de atraer a las masas. Cuando uno entra a la propiedad de la iglesia, pasa primero por un lago cristalino con un desfile de cisnes, lo cual uno podría confundir a este lugar con oficinas centrales de una compañía gigante, un centro, ó lujosa galería comercial. Junto al santuario hay una inmensa librería y una tremenda area para comer, con varios centros de vendedores semejantes a los que existen en las galerías comerciales. Una inmensa pantalla permite que la multitud que está entrando y saliendo, al igual que aquellos que están disfrutanto de su almuerzo o cena, puedan ver lo que está sucediendo en el santuario principal. El santuario en sí, es inmenso, con los últimos adelantos tecnológicos, cuenta con tres pantallas gigantes con lo último en sonido y sistema electrónico para las obras dramáticas y presentaciones musicales, y también para otros medios de difusión fuera de la iglesia.
Aunque impresionante, la iglesia de Willow Creek, no es la única entre las super-iglesias que han tomado la actitud y el enfoque de atraer a las masas sin importarles el costo. Estas super-iglesias que existen aquí en Estados Unidos, han también añadido salones para jugar bolos, canchas de reglamentación profesional de baloncesto con tribunas, gimnasios, camerinos, auditorios para conciertos y producciones dramáticas y concesiones comerciales de Starbucks y McDonald’s. Todo ésto con el propósito, según ellos, de propagar el evangelio. Y aunque es verdad que los que atienden a éstas iglesias son numerosos, éso no quiere decir que ésta sea la forma más indicada de conducir una iglesia.
La meta de éstas iglesias es alcanzar a los perdidos. En el mundo secular de la “oferta” y la “demanda,” las compañías identifican las nececidades de los consumidores y fabrican o producen el producto o productos para satisfacer tales nececidades. El resultado que uno espera es que el consumidor compre y consuma el producto. George Barna, a quien Christianity Today (Cristianismo de Hoy) llama “el maestro’ o el causante principal de producir crecimiento en las iglesias, dice que tal enfoque es imprescindible para una iglesia en éste mercado tan competitivo como el hoy existente. Los líderes de las iglesias evangélicas donde éstos métodos son aplicados están confiados que el evangelio no va a ser comprometido ni diluído. ¿En serio? Primero que nada, el evangelio y, más significativamente, la persona de Cristo Jesús no cabe en ninguna estrategia de comercialización. No son «productos» que «esten a la venta.” Estos no pueden ser reacondicionados o ajustados a tono de los gustos deseados por la cultura del feliz cosumidor. Cualquier tentativa de hacer tales cosas comprometen, en cierto grado, la verdad de quien Cristo es y lo que él ha hecho por nosotros. Por ejemplo, si los perdidos son considerados consumidores y el «mandamiento» básico de comercialización dice que el cliente debe reinar supremamente, entonces todo lo que pueda ser ofensivo para los perdidos debe ser deshechado, refaccionado o diluido. Las Escrituras nos dicen claramente que el mensaje de la cruz es «locura para aquellos que se pierden» y que Cristo mismo es la «roca de ofensa» (1 Cor. 1:18; 1 Pedro 2:8). Algunas iglesias de buscadores-amigables, por lo tanto, buscan evitar este ‘aspecto negativo’ haciendo su punto de venta principal las ventajas temporales del hacerse uno cristiano. Aunque esto apela a nuestra generación, la cual está orientada para la satisfacción, esto no es el evangelio ni la meta en la vida de un creyente en Cristo.
En segundo lugar, si usted desea atraer a los perdidos en base a lo que pueda interesarles, por la mayor parte usted abrogará y acomodará su carnalidad. Voluntaria o involuntariamente, este parece ser el procedimiento de funcionamiento normal de las iglesias de ‘buscadores-amigables.’ Ellos copian lo que es típico en nuestra cultura: los cuarenta primeros del ranking en la música y el estilo musical actual, producciones teatrales, presentaciones multi-media que estimulan, y treinta-minutos-o-menos de mensajes positivos. Lo último, a menudo, es tópico, terapéutico, y centrado en la satisfacción de uno mismo — cómo el Señor puede resolver sus necesidades y ayudar a solucionar sus problemas.
Estas consideraciones se pueden perder en el cada día mayor número de pastores evangélicos pero, ironicamente, no pasa esto inadvertido en algunos observadores seculares. En su libro de perspectiva, Esta Pequeña Iglesia Fue al Mercado (véase los materiales de recursos), el pastor Gary Gilley observa que el diario profesional de la comercialización, American Demo-graphics, reconoce que la gente es: …en espiritualidad, no religión….Detrás de esta cambio está la búsqueda por una fe experimental, una religión del corazón, no de la cabeza. Es una expresión religiosa que diluye dogma y doctrina, y se revela en la experiencia directa de lo divino — sea llamado el ‘Espíritu Santo’ o la ‘consciencia cósmica,’ o ‘el verdadero yo.’ Esto es práctico y personal, más sobre la reducción de la tensión que la salvación, más terapéutico que teológico. Es sobre sentirse bien, no sobre ser bueno. Es tanto sobre el cuerpo como del alma….Algunos gurúes de la comercialización han comenzado a llamarlo ‘la industria de la experiencia.’ «(pp. 20-21)Hay otro punto en que muchos pastores parecen perderse, en su excitante entusiasmo sobre «haciendo crecer su iglesia con la atracción del perdido.» Aunque los números parecen gobernar en esta mania de buscadores-amigables (las 841 iglesias que en este país han alcanzado categoría «mega», con 2.000 a 25.000 asistentes el fin de semana), pocos se han dado cuenta que el considerado aumento de asistencia a la iglesia no es debido a la afluencia de los que ‘no son de la iglesia.’ Durante los 70 años últimos, el porcentaje de asistencia a la iglesia en este país ha sido relativamente constante en aproximadamente el 43 por ciento. Se mantuvo un 49 por ciento en 1991 (años antes que comenzara el entusiasmo de los ‘buscadores-amigables’ de hoy) y gradualmente declinó, regresando al 42 por ciento en el 2002 (www.barna.org). ¿De donde, entonces, estas mega-iglesias, las cuáles se han equipado para acomodar los que ‘no son de la iglesia,’ a conseguir sus miembros? Mayormente, de pequeñas iglesias que no están interesadas o que no pueden permitirse las atracciones carnales. ¿Y cuál es la supuesta avalancha de los Juanes y Marias que ‘no son de la iglesia’ y que se están congregando? Ellos constituyen una pequeña parte de las congregaciones de la mega-iglesia. Durante este año Willow Creek, G.A. Pritchard, en su libro, Buscadores de Culto (Seeker Services, Baker Book House, 1996), ¡estimó que los identificados como ‘no parte de la iglesia,’ llegan a ser solamente de un 10 a un 15 por ciento de los 16.000 que asisten a los cultos los fines de semana!
Si este porcentaje es típico entre iglesias ‘buscadores-amigables,’ lo cual parece ser el caso, es mas bien una situación perturbadora que se ha desarrollado. Millares de iglesias aquí y en el exterior se han reestructurado completamente como centros conquistadors de los que ‘no son la iglesia.’ Esto, a propósito, no es bíblico. La iglesia está para madurar y equipar a los santos, quiénes entonces salen a alcanzar al perdido. Sin embargo, las iglesias de ‘buscadores-amigables’ han vuelto al entretenimiento y conveniencias, en orden de atraer a los Juanes y las Marías para hacerlos sentir cómodos en su nuevo ambiente de la iglesia. En orden de mantenerlos regresando a la iglesia, han evitado la cuidadosa enseñanza de las Escrituras en favor de un positivo, renovante mensaje, diseñado a hacerlos sentir bien acerca de ellos mismos. Mientras que los Juanes y las Marías continúen asistiendo, solamente obtendrán una vaga información de la verdad bíblica que pueda traer convicción de pecado y verdadero arrepentimiento. Peor todavía, ellos reciben un entendimiento psycológico de sí mismos, que degrada la verdad. Sin embargo, tan penoso como esa situación es, no termina allí.
La gran mayoría de los que asisten a las reunions de los ‘buscadores-amigables’ profesan ser creyentes. Con todo la mayoría fueron atraídos a estas iglesias por el mismo encantamiento mundanal que fue usado para atraer a los que ‘no son de la iglesia,’ y ellos continúan asistiendo, siendo alimentados por la misma dieta anémica biblica creada para la seducción de los no-creyentes. En el mejor de los casos, reciben la leche desnatada de la Palabra; en el peor de los casos, la contaminación de la cual habla Pablo diciendo que usan, «profanas y vanas habladurías, y los argumentos de la falsamente llamada ciencia «(1 Tim. 6:20). Ciertamente una iglesia puede crecer numéricamente sobre esta base, pero no espiritualmente. Sin ir mas lejos, no hay oportunidad para los creyentes madurar en la fe en tal medio. En defensa de las iglesias de los ‘buscadores-amigables,’ algunos dicen que los cultos a mitad de la semana son especiales para discipulos y los que buscan ‘la comida solida de las Escrituras.’ Si ciertamente ese es el caso, esta es una rara excepción mas que una norma.
Como hemos observado, la mayoría de las iglesias de los ‘buscadores-amigables,’ enfocan gran parte de su tiempo, energía, y recursos en acomodar a los Juanes y las Marías que ‘no son de la iglesia.’ Cosecuentemente, semana tras semana, la congregación en su totalidad está sujeta a un mensaje diluido y leudado. Entonces, cuando el culto de los miércoles, que generalmente se reduce a un cuarto o un tercio de su tamaño normal, ¿ sería de asumir que este remanente está para nutrirse con la comida sólida de la Palabra, enseñanza expositoria y enfasis sobre la sana doctrina y discipulado? Dificilmente. Todavía estamos buscando una iglesia de los ‘buscadores-amigables en donde esto suceda. Las comidas espirituales ofrecidas en los cultos de mitad de semana son generalmente reuniones en grupos y clases para discernir los dones espirituales de cada uno, o el utilizar el ultimo libro de éxito en psicología ‘cristiana,’ tal como Wild at Heart/ Salvaje de Corazón, a cambio del studio de las Escrituras.
Quizás el aspecto más insidioso del acercamiento de los ‘buscadores-amigables’ es la actitud de impresionar a los que ‘no son de la iglesia,’ tratando y mencionando con aquellos considerados expertos en resolver todos sus problemas mentales, emocionales, y problemas de conducta: los psiquiatras y los psicólogos. Nada como esto en la historia de la iglesia ha perjudicado mas la verdad suficiente en la Palabra de Dios por «todas las cosas que pertenecen a vida y a la santidad» (2 Pedro 1:3) más que la introducción de la llamada falsamente ciencia de la psicoterapia. Sus millares de conceptos y centenares de metodologías están sin comprobar, son contradictorias, no-científicas, y completamente antibiblicas, como hemos documentado en nuestros libros y previos artículos. Pritchard observó que en Willow Creek «Hybels no solo enseña principios psicologicos, sino que frecuentemente usa los principios psicológicos como guías interpretativas para su exégesis de las Escrituras….el Rey David tenía una crisis de identidad, Timoteo era alentado por el apostol Pablo para hacerse autoanálisis, y Pedro tenía un problema con el tema de las limitaciones. El punto es, que los principios psicológicos son regularmente utilizados en las enseñanzas de Hybels «(p. 156).
Durante mi última visita a Willow Creek, El pastor Hybels dio un mensaje que comenzando con la Escritura y presentando los problemas que acontecen cuando la persona miente. Sin embargo, él recolectó su punto principal concerniente a las consecuencias dañosas de la mentira del siquiatra M. Peck De Scott, autor de El Camino Menos Transitado (Simon y Schuster, 1978), quién declarada en ese libro (pp. 269-70), “¡Dios quiere que lleguemos a ser Uno, Una o Ello mismo!” (or Herself or Itself)”! La iglesia de la Comunidad de Saddlelback de igual manera está envuelta en la psicoterapia. Aunque declara ser más Cristocentrica que psicológica, tiene una de las conglomeraciones más grandes de los programas Alcohólicos Anónimos, basados en la recuperación 12-pasos, en el país. La iglesia patrocina más de una docena de grupos, tales como Adultos, Hijos de los Químicamente Adictos, Codependencia, Mujeres Co-Adictas en una Relación Sexual con los Hombres Adictos, Alimentación Desordenada, y así sucesivamente. Cada grupo generalmente es dirigido por alguien «en recuperación de la adicción,» y los materiales de recursos para entender el «desorden » incluyen libros cuyos autores mayormente son psiquiatras y el psycólogos (www.celebraterecovery.com). Aunque «en la negación» sobre su uso de la «psicología en boga,» en gran parte esta se infiltra en el trabajo de Rick Warren, incluyendo su libro mas vendido, (siete millones) titulado, El Propósito de una Vida Definida, en el cuál mayormente se refiere al logro de si mismo, promueve Celebrate Recovery/Celebrar Recuperación, y es rociado con referencias psiquicas tales como «Sanson era co-dependiente» (p. 233).
El mensaje psicológico sobresaliente de Willow Creek y Saddelback es que la Palabra de Dios y el poder del Espíritu Santo son insuficientes para librar a una persona de su pecado habitual y para transformar su vida en lo que es fructífero y agradable a Dios. Una vez más, lo que estas iglesias dicen y hacen es exportado a centenares de millares de líderes de las iglesias alrededor del mundo.Una gran parte de la iglesia evangélica ha desarrollado un plan cargado de placer, mentalidad barco crucero, pero con resultados espirituales tipo Titanic. Los pastores de las iglesias ‘buscadores-amigables’ (y aquellos animandose a subir a bordo) necesitan ponerse de rodillas y leer las palabras de Jesús a la iglesia del Laodicea (Apoc. 3:14-21). Ellos decian «yo soy rico, y me he enriquecido,» con todo no pudieron reconocer que a los ojos de Dios cada uno era «desventurado, y miserable, pobre, ciego, y desnudo.» Jesús, parado fuera de esta iglesia, donde lo habían desplazado involuntariamente, Él les ofrece su consejo, la verdad de Su Palabra, la única que puede capacitarlos a vivir una vida que sea de Su agrado. No puede haber nada mejor aquí en la tierra, y para toda la eternidad. TBC
La Manera de Buscadores-Amigables Tener Iglesia
Título en inglés: “The Seeker-Friendly Way of doing Church” © Periódico Editado en marzo, 2004 por T. A. McMahon Publicación: “The Berean Call” P.O. Box 7019, Bend, Oregon 97708-7019, Estados Unidos “[Los Bereanos]…escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.” Hechos 17:11
Traducción: José V. Delgado © Permiso de traducción por el Departamento Editorial TBC, Abril 2003 Para más información o preguntas, dirigirse por correo: Entendiendo los Tiempos, P.O. Box 1213, Fort Lee, New Jersey 07024, USA
A menos que se indique de otra manera, las citas de las Escrituras en este periódico se han tomado de la Nueva Versión Internacional, revisión de 1999.
Un Sentido de Propósito
UN SENTIDO DE PROPÓSITO:
EVALUANDO LAS AFIRMACIONES DE UNA VIDA CON PROPÓSITO
por Nathan Busenitz
Fuera de la esfera de la iglesia local, seguramente no hay lugar en la comunidad con más influencia espiritual que la librería cristiana local. Para muchos creyentes, los libros ofrecen el suplemento principal a lo que escuchan los domingos. Pero el mero hecho de encontrar algo en la estantería no significa que sea doctrinalmente correcto o espiritualmente beneficioso. Después de todo, el discernimiento bíblico no es sólo para las predicaciones. También ha de ser aplicado a los capítulos y a los artículos. Incluso los best-seller han de someterse al escrutinio de la Escritura. Este capítulo compara el libro de no ficción más rápidamente vendido de la historia, Una Vida Con Propósito, con la Palabra de Vida – y valora cómo da la talla.
Con unas 500.000 ventas previas a la publicación, Una Vida Con Propósito por Rick Warren era un mega best-seller aún antes de ser publicado. Su lanzamiento en el 2002 fue recibido con una marejada de entusiasmo y anticipación al ser recomendado vivamente por líderes evangélicos tan reconocidos como Billy Graham, Bruce Wilkinson, Max Lucado y Lee Strobel. Las ventas pronto se elevaron hasta millones, y ambos The New York Times y la Asociación de Libreros Cristianos (Christian Booksellers Association) reconocieron rápidamente su éxito. Lo que empezó como top-seller en su categoría se ha convertido ahora en el best-seller de todos los best-seller. Como una sensación del marketing, el libro es sin lugar a dudas un fenómeno sin precedentes. Mientras tanto, incontables iglesias—ambos evangélicas y de otras convicciones—se han sumado a la campaña de “40 días de Propósito” de Warren, y se han fundado nuevos ministerios para ayudar a las iglesias una vez terminados aquellos cuarenta días. En vista de la respuesta, no es difícil ver por qué el autor cree haber encendido una nueva reforma.2
VISIÓN GENERAL
Una Vida Con Propósito afirma ser “la guía de una jornada espiritual de 40 días que te permitirá encontrar la respuesta a la pregunta más importante de la vida: ¿Para qué estoy aquí, en la tierra?” (pág. 7) Sosteniendo que el periodo de cuarenta días es el precedente bíblico a la transformación de vida (págs. 7-8), Warren responde a la pregunta: “¿Por qué estoy aquí?” dando a sus lectores cinco propósitos de vida:
1. 1. Fuiste planeado para agradar a Dios [Adoración].
2. 2. Fuiste hecho para la familia de Dios [Comunión].
3. 3. Fuiste creado para ser como Cristo [Crecimiento Espiritual].
4. 4. Fuiste formado para servir a Dios [Servicio Espiritual].
5. 5. Fuiste hecho para una misión [Evangelismo].
Con esto como base, Warren avanza sistemáticamente a través de sus cinco áreas de propósito— demostrando consistentemente a sus lectores los beneficios de vivir con estas metas en mente. Desde esta posición de ventaja, Una Vida Con Propósito pinta muy bien. A fin de cuentas, ¿qué puede ser mejor que instruir a millones de personas sobre temas claves de la Biblia tales como la adoración y el crecimiento espiritual?
Nos alegramos, desde luego, de ver un libro importante de una editorial evangélica siendo leído por cientos de miles que nunca habían escuchado las demandas de Cristo. Y nos alegramos de que el libro haya brindado muchas oportunidades a los cristianos para hablar del Señor con amigos y vecinos inconversos que nunca antes se habían planteado seriamente ningún tema espiritual.
1
Rick Warren, Una Vida Con Propósito (Grand Rapids, MI: Zondervan, 2002). “Conducidos Con Propósito” es una marca registrada.
2
William Lobdell, “Pastor with a Purpose,” [“Pastor con un Propósito”] The Seattle Times (September 29, 2003): A3.
Pero ¿es este “nuevo e innovador manifiesto…[que] libertará a millones de personas para que vivan la vida que Dios quiere” (contraportada) en verdad todo cuando afirma ser? ¿Es, incluso, Una Vida Con Propósito la mejor herramienta para las iglesias en su labor de presentar los principios básicos del cristianismo a la gente? ¿O puede que haya alguna deficiencia en el mensaje del libro que los cristianos entendidos necesitan tener en cuenta? Con estas preguntas en mente, vamos a considerar algunas de las virtudes y las debilidades de Una Vida Con Propósito.
VIRTUDES
Sería injusto evaluar la obra best-seller de Rick Warren sin antes elogiar el libro en varios aspectos. Por ejemplo, el libro empieza haciendo una pregunta importante—concretamente, ¿cuál es el propósito de la vida? Esta es la misma pregunta con la que luchaba Salomón en Eclesiastés, y es una pregunta con la que millones de personas siguen luchando hoy (cosa que salta a la vista por el número de ejemplares vendidos).
Warren no solamente empieza con una pregunta perspicaz, sino que también busca responder bíblicamente a esta pregunta. Afirma acertadamente que “Dios es tu punto de partida” (pág. 16), “todo es para él” (pág. 54), “fuiste planeado para agradar a Dios” (pág. 65), y “agradar a Dios es el principal propósito de nuestra vida” (pág. 71). Denunciando cualquier tipo de enfoque “autoayuda” al cristianismo, sostiene que en lugar de eso sólo la Palabra de Dios puede revelar el verdadero propósito de la vida. “Necesitas fundamentar tu existencia en las verdades eternas”, expone el autor, “y no en la psicología de moda, la motivación del éxito
o en testimonios emotivos” (págs. 18-19). Por este motivo hace referencia a la Biblia más de 1.200 veces—lo que significa que se cita la Escritura con una media de cuatro veces por página. Desde luego, el deseo que expresa Warren de apelar repetidamente a la Palabra de Dios es elogiable.
Una Vida Con Propósito también repasa muchos temas cristianos claves—subrayando la importancia de glorificar a Dios (Día 7), de desarrollar una vida devocional consistente (Días 11 y 25), de amar a otros cristianos (Día 16), de servir en la iglesia local (Día 17), y de testificar a los inconversos (Día 37). Siguiendo sus propósitos principales (bosquejados anteriormente), Warren ofrece mucha sabiduría práctica para la vida cristiana diaria.
La habilidad de Warren también de comunicarse eficazmente es una de las ventajas más claras de Una Vida Con Propósito. Desde el Día 1 hasta el Día 40, el libro es fácil de leer y fácil de entender. Completo con ilustraciones claras, frases llamativas y preguntas de coloquio útiles, el formato de Una Vida Con Propósito es de un manejo increíblemente fácil. Como resultado, sus breves capítulos intiman menos (y son más accesibles) para los que son novatos con la literatura evangélica.
Desde el punto de vista de la publicación cristiana, Warren ha conseguido lo que pocos autores son capaces de hacer—concretamente, producir un libro considerado relevante por los lectores contemporáneos, aún estando saturado de Escritura, y a la vez, fácil de leer y de entender. Dadas estas virtudes, no es de extrañar que Una Vida Con Propósito haya sido tan bien recibido.
DEBILIDADES
Por supuesto, como cualquier otro libro humano, Una Vida Con Propósito no es perfecto. Aún así, su increíble popularidad le ha dado un puesto de influencia de la que rara vez disfrutan las obras humanas. Esta prominencia es especialmente significativa ya que el libro afirma ofrecer a sus lectores la mismísima razón de su existencia. Así es que, a la luz de tanto su popularidad como su tema, Una Vida Con Propósito merece un examen cuidadoso desde una perspectiva bíblica.
Hay que destacar desde un principio, que el propósito de esta crítica (al tratar con varias debilidades del libro) no es sugerir que Una Vida Con Propósito sea herético. Al mismo tiempo, creemos que establece varios precedentes peligrosos para sus partidarios. Nuestro objetivo, entonces, es sencillamente advertir a los lectores de algunos de los escollos considerados.
1. Un enfoque informal de la Escritura
La preocupación más grande que nos sucita Una Vida Con Propósito es que aunque hace frecuente referencia a la Biblia, lo hace a menudo de forma incorrecta. La afirmación inicial de Warren suena, desde luego, estupenda: “La mejor manera de descifrar el propósito de Dios para tu vida es permitir que la Escritura hable por sí misma. Por eso la Biblia se menciona muchas veces en este libro” (pág. 10). Una examinación más detallada, sin embargo, revela que Una Vida Con Propósito cita la Biblia repetidamente de manera abiertamente informal.
Con nada menos que quince traducciones y paráfrasis diferentes de la Biblia, Warren ofrece textos de apoyo para gran parte de su discusión, normalmente sin ningún apoyo exegético ni contextual. El autor explica sus razones por esto en la página 356, argumentando que su “modelo para esto es la manera cómo Jesús y los apóstoles citaron al Antiguo Testamento. A menudo sólo citaron una frase para destacar lo que querían decir.” Desafortunadamente, esta forma de pensar (que es discutible de todos modos) permite a Warren arrancar pasajes completamente fuera de contexto para aplicarlos como a él le parece (usando el paráfrasis flojo que más parece ajustarse a su argumento). Sin embargo, a diferencia de Jesús y los apóstoles, Warren no está inspirado por el Espíritu Santo—lo que significa que no posee la autoridad para usar la Palabra de Dios como le plazca.
Varios ejemplos bastarán (aunque se podrían dar numerosos otros):
En la página 17, Warren cita Mateo 16:25 de “un paráfrasis de diferentes versiones” (“La autoayuda no es eficaz en todo. El sacrificio es el camino, mi camino, para encontrarte a ti mismo, a tu verdadero yo”) para argumentar que para tener éxito en la vida, necesitas más que asesoramientos de autoayuda. Sin embargo, una traducción más literal de Mateo 16:25 rápidamente manifiesta que Cristo no está hablando de asesoramientos de autoayuda en este contexto, sino de la naturaleza esencial del evangelio que salva (Reina Valera 1960: “Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará”). Al no dar el contexto del versículo, y al usar un paráfrasis muy flojo, Warren cambia todo el sentido clave de la declaración de Jesús.
En la página 149, hablando de la comunión en la iglesia, Warren declara, “Dios ha hecho una promesa increíble con respecto a los pequeños grupos de creyentes: ‘Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.’” Sin embargo, Mateo 18:20, en su contexto, no tiene nada que ver con pequeños grupos de comunión dentro de la iglesia, sino con la autoridad de la iglesia para disciplinar a sus miembros.
En la página 178, el autor anima a sus lectores a no divulgar ni escuchar los chismes. Entonces dice, “Si prestas atención a los chismes, Dios te llama alborotador. ‘Los alborotadores escuchan a los alborotadores.’ [Pr. 17:4] ‘Estos son los que dividen las iglesias, pensando sólo en ellos mismos.’[Jud. 16]” Pero Proverbios 17:4 no menciona directamente los chismes, y Judas 16 no habla en absoluto de los chismosos, sino de los falsos maestros (en cuanto a sus murmuraciones, su soberbia y sus adulaciones). Mientras que puede ser válido el punto que quiere comunicar (que el chisme es pecado), no puede ser apoyado con honestidad combinando arbitrariamente Proverbios 17:4 con Judas 16. Al manejar esos versículos de esta manera (sobre todo en el caso de Jud. 16), Warren no saca el verdadero sentido del texto.
En otros lugares el autor aplica pasajes del Antiguo Testamento directamente a los creyentes del Nuevo Testamento sin ningún tipo de explicación del contexto original o el sentido intencionado. Por ejemplo, Warren cita Jeremías 29:11 cuando dice: “Si te has sentido desmoralizado, ¡hay esperanza! Experimentarás cambios positivos en tu vida al empezar a vivirla con propósito. Dios dice: ‘Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes … planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza’”
(p. 30). El hecho de que esta profecía en realidad se dio al Israel del Antiguo Testamento respecto a la Cautividad Babilónica se pasa por alto sin comentario.
No se tarda mucho en llegar a la conclusión de que este tipo de irresponsabilidad interpretativa está destinada al desastre. Mientras que los cinco propósitos de vida que Rick Warren desarrolla en Una Vida Con Propósito son todos conceptos bíblicos, no siempre utiliza los textos adecuados para apoyar sus conclusiones. En lugar de eso, escoge rutinariamente cualquier versículo (o fragmento de versículo) que quiere, de la traducción o paráfrasis que cree que mejor destaca sus ideas. Haciendo esto, pone un ejemplo peligroso—insinuando a sus lectores que este tipo de interpretación bíblica (donde parecen ignorarse la precisión y el contexto) es perfectamente aceptable.
Incluso la premisa del libro se basa sobre una interpretación defectuosa de la Escritura. Warren insiste en que la estrategia de los cuarenta días es la forma mejor y más bíblica de inculcar un cambio espiritual significativo. Dice: “Es evidente en la Biblia, que Dios considera los 40 días como un período espiritual significativo. Siempre que Dios quiso preparar a alguien para llevar a cabo sus propósitos, usó 40 días” (pág.
7, énfasis añadido). A continuación cita ejemplos, como el de Noé (y el Diluvio), Moisés (en el monte Sinaí), los doce espías (que espiaron en Canaan), David (y Goliat), Elías (en el desierto), la ciudad de Nínive (después de la predicación de Jonás), Jesús (en el desierto), y los discípulos (después de la resurrección). La conclusión del autor es inequívoca: el método preferido—si no exclusivo—de Dios para suscitar cambios de vida en Su pueblo es el programa de cuarenta días. Luego añade esta garantía incondicional: “Los próximos 40 días transformarán tu vida” (pág. 8).
Pero al afirmar esto, Warren ha confundido lo descriptivo con lo normativo. Jamás se les manda a los creyentes a seguir un programa de cuarenta días. Para ser justos, el número cuarenta sí parece tener cierto significado en la Escritura, pero nunca se presenta como un modelo que hemos de imitar.
Consideremos algunos de los ejemplos que cita Warren. El Diluvio no fue un período en que Noé descubrió su propósito en la vida. Más bien fueron cuarenta días de juicio sobre la tierra. Noé había descubierto su propósito 120 años antes, cuando Dios le mandó construir el arca. Los cuarenta días que Moisés pasó en el monte Sinaí tampoco fueron un período de descubrimiento de propósito. A Moisés ya se le había revelado su propósito cuando fue comisionado por Dios en la zarza ardiente. El ejemplo de los doce espías también es pobre, sobre todo siendo que diez de ellos continuaron sin cambiar y sin creer. David ni siquiera había oído hablar de Goliat hasta haber terminado los cuarenta días. Su encuentro con Goliat no tuvo lugar en ningún momento de esos cuarenta días. Se podrían dar más ejemplos, pero está claro: al examinarse en su contexto, el apoyo bíblico para la fórmula de Warren es menos que convincente.
Podríamos también añadir algunos ejemplos que Warren no utilizó. Por ejemplo, Abraham aprendió paciencia mientras que esperaba la simiente prometida por Dios (Isaac)—una espera que duró muchos años, no cuarenta días (véase Gn. 21:2-3). Jacob aprendió humildad, siendo obligado a confiar en Dios, en una sola noche al luchar con un ángel. Esto fue después de trabajar catorce años para Labán (Gn. 32:24-30). José fue encarcelado por dos años enteros antes de ser exaltado a una alta posición en Egipto (Gn. 41:1, 43). La vida del apóstol Pablo fue transformada en tan sólo unos minutos en el camino a Damasco (Hch. 9:1-9). La lista podría seguir y seguir.
Antes que enseñar que “siempre que Dios quiso preparar a alguien para llevar a cabo sus propósitos, usó 40 días”, es más acertado decir que a veces Dios usó 40 días, pero no siempre, y ni siquiera casi siempre. Más bien, siempre que Dios quiso preparar a alguien para llevar a cabo Sus propósitos, usó el tiempo que Él consideró necesario para preparar a esa persona. Mientras que un programa de cuarenta días podría ser útil como una herramienta organizativa, afirmar que es el método preferido de Dios se aleja mucho de la realidad. Esto puede parecerle a alguno una queja insignificante, pero las exageraciones de Warren sobre el significado de los cuarenta días son más que típicas de un enfoque poco serio, cada vez más popular, a la Escritura, que está desprovisto de la precisión y el cuidado correctos (cf. 2 Ti. 2:15; Stg. 3:1).
2. Un enfoque incompleto a la teología
Además de un enfoque demasiado informal a la Escritura, Una Vida Con Propósito también ofrece a sus lectores una estructura teológica incompleta. Esto resulta algo sorprendente en una explicación evangélica del propósito principal de la vida. A fin de cuentas, para que nuestro propósito sea verdaderamente bíblico, debería reflejar el alcance completo de la enseñanza bíblica.
Aún así, a pesar de su amplia premisa, Una Vida Con Propósito parece teológicamente desequilibrado—restando importancia a ciertos temas de la Escritura (como la ira de Dios) y a la vez enfatizando considerablemente otros (como el amor de Dios). Como resultado, la importancia de la doctrina en sí se minimiza (véase p. 34), mientras que ciertos áreas claves de la enseñanza bíblica parecen recibir un tratamiento gravemente insuficiente. Por ejemplo, consideremos la presentación de Warren del evangelio en la página 60:
Primero: cree. Cree que Dios te ama y que te creó para sus propósitos. Cree que no eres un ser nacido por accidente. Cree que te crearon para durar para siempre. Cree que Dios te eligió para que tuvieras una relación con Jesús, quien murió en la cruz por ti. Cree que, sin importar lo que hayas hecho, Dios quiere perdonarte. Segundo: acéptalo. Acepta a Jesús como tu Señor y Salvador. Acepta el perdón de tus pecados. Acepta su Espíritu, que te dará poder para cumplir el propósito de tu vida. La Biblia dice que “el que acepta y confía en el Hijo, participará de todo, tendrá una vida plena y para siempre.” Dondequiera que te encuentres leyendo esto, te invito a inclinar tu cabeza y susurrar la oración que cambiará tu destino eterno: “Jesús, creo en ti y te acepto.” Vamos, hazlo ahora mismo. Si tu oración fue sincera, ¡felicitaciones! ¡Bienvenido a la familia de Dios! Ahora estás listo para comenzar a descubrir y vivir el propósito que Dios tiene para tu vida.
La invitación de Warren incluye, desde luego, varios aspectos claves del evangelio. A la misma vez, parece que faltan otros elementos esenciales. Por ejemplo, el arrepentimiento y la negación de uno mismo brillan por su ausencia (cf. Lc. 9:23-24), igual que una explicación clara de las consecuencias eternas del
3
pecado, o por qué Jesús murió en la cruz. El hecho de que Warren espera hasta más adelante en el libro para explicar el arrepentimiento (bajo sus enseñanzas sobre el crecimiento espiritual, pp. 104 y 197) casi sugiere una perspectiva pietista (o de “vida abundante”)—donde el arrepentimiento y el “rendirse a Dios” (véanse pp. 83-86) se consideran erróneamente como experiencias separadas y posteriores a la conversión.4
La definición de Warren de las “Buenas Nuevas” hacía el final del libro (Día 37) apenas profundiza más, enfatiza los beneficios de la gracia sin llegar a explicar realmente la condición desesperada del hombre. Dice: “Las buenas nuevas significan que cuando confiamos en la gracia de Dios para salvarnos por medio de lo que Jesús hizo, nuestros pecados son perdonados; tenemos un propósito para vivir y nos es prometido un hogar futuro en el cielo” (pág. 319). Sin embargo, el resto del capítulo nunca llega a explicar las malas noticias—omitiendo una vez más una parte crucial del mensaje de salvación. Para hacerle justicia, Warren sí hace mención breve del infierno (págs. 36 y 120), pero lo hace casi de paso, sin enfatizar la gravedad de la condenación eterna.
La doctrina de Dios también parece sufrir en Una Vida Con Propósito. Por una parte, Warren asevera con razón: “No podemos simplemente crear nuestra propia imagen de Dios, la que nos resulta cómoda y políticamente correcta, y adorarla … ‘Adorar en verdad’ significa adorar a Dios como la Biblia verdaderamente lo revela” (pág. 107). Por otra parte, el libro parece enfocarse tanto en el amor, benignidad y cuidado de Dios que a la vez minimiza Sus características menos “amigables” (como la santidad, ira y juicio).
Con las palabras de un crítico:
Warren continuamente nos cuenta lo que siente Dios cuando hacemos ciertas cosas. Dice: “Como un padre orgulloso de sus hijos, Dios disfruta de manera especial viéndonos usar los talentos y habilidades que nos dio” (pág. 77). También dice: “Sólo puedes agradar a Dios si eres tú mismo” (pág. 77). De alguna manera, Warren es conocedor de una relación de causa y efecto entre las varias cosas que hacemos y las emociones de Dios. Dice: “¡Dios incluso disfruta mirándote dormir!” (pág. 78). Ha descubierto seis secretos para ser “mejores amigos de Dios” (págs. 89 y 91). La explicación de Warren de Dios omite muchas importantes verdades y enfatiza aquellas cualidades que hacen que Dios parezca cercano y seguro. Esto no resulta en un entendimiento pleno y bíblico de Dios. Nunca oirás a Warren hablar sobre la ira de Dios contra el pecado. Nunca escucharás las advertencias de la Biblia sobre el juicio divino venidero. Warren no te enseñará acerca de la santidad de Dios. No oirás textos como éste: “Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos” (He. 12:25).5
Dicho de otra manera, el retrato de la naturaleza de Dios que ofrece Warren no es completo. Sí, Dios es infinitamente amoroso, cuidadoso, benigno y compasivo. Pero también es perfectamente santo, justo y recto. Al desequilibrar su presentación del carácter de Dios, Warren no representa plenamente quién es Él. Y un enfoque correcto de Dios es fundamental para encontrar el verdadero propósito de la vida.
En otros casos, el libro raya en la negligencia teológica. Hay momentos en que la terminología de
3Warren sí comenta algunas de estas cuestiones más adelante en el libro. Sin embargo, es sorprendente que no las incluya aquí (en el Día 7), ya que esta es la presentación principal del evangelio del libro.
4Este énfasis de “vida abundante” parece perfilarse en el Capítulo 10 donde Warren dice: “La Biblia no podría ser más clara con respecto a los beneficios que trae una vida completamente entregada a Dios” (pág. 85, énfasis añadido).
5
Bob DeWaay, “The Gospel: A Method or a Message?” [“El Evangelio: ¿Un Método o un Mensaje?”] Critical Issues Commentary (enero/febrero 2004); www.twincityfellowship.com/cic/articles/issue80.htm
Warren suena notablemente psicológica. Por ejemplo, su plan para vencer el pecado incluye volver “a enfocar nuestra atención” (pág. 228), unirnos a un “grupo de apoyo” (págs. 231 y 232), y percatarnos de nuestra “vulnerabilidad” (pág. 234). De hecho, los patrones de comportamiento pecaminoso (o “errores,” pág. 160) se reducen a un “círculo vicioso de buenas intenciones, fracaso y culpa” en el que las personas necesitan “ser sanad[as]” porque “estás tan enfermo como tus secretos” (pág. 231, énfasis añadido). En otros momentos el libro presenta figuras no evangélicas como ejemplos a seguir. Así, los monjes benedictinos (pág. 94) y la Madre Teresa (págs. 134 y 251), ambos representantes del catolicismo romano, junto con Bernie Siegel, líder de la Nueva Era (pág. 30), son presentados como modelos positivos a imitar. A fin de cuentas, estas personas están en sintonía con la línea general del libro, en donde se enfatizan el amor, la comunidad y la realización personal. Los desacuerdos doctrinales, por otra parte, toman un segundo plano.
En contraste, la enseñanza de Cristo y los apóstoles ponía el énfasis apropiado en todo el consejo de Dios, no sólo sus facetas más aceptables. Jesús, por ejemplo, habló más del infierno que del cielo, exigió que se arrepintiesen los incrédulos (Mt. 4:17, Lc. 5:32), insistió en que los creyentes tomasen pasos radicales para tratar con el pecado (Mt. 5:29-30; 18:8-9), y argumentó que el discipulado puede costarle todo a una persona (Mt. 10:32-39, Mr. 8:34-38). A través del Nuevo Testamento, los apóstoles hacen eco de los mismos temas (véanse Mr. 6:12, Hch. 2:38; 20:21, He. 5:11-14), incluyendo la importancia de la pureza doctrinal (Gá. 1:6-10, Stg. 3:17, Jud., 2 P. 2). Mientras que Warren no niega necesariamente estos temas, no parece darles el peso y la explicación que la Escritura indica que se merecen, sobre todo en una disertación sobre el propósito general de la vida.
En vista de estas críticas, Warren responde:
Sabía que al simplificar la doctrina para crear un formato devocional para la persona normal y corriente, corría el riesgo de o minimizar o exagerar algunas verdades. Estoy seguro de haberlo hecho. También sabía que sería criticado por lo que omití en el libro y por haber usado quince traducciones y paráfrasis para transmitir el mensaje. Pero cuando fundé Saddleback en 1980 decidí que prefería alcanzar grandes números de personas para Cristo que buscar la aprobación de los tradicionalistas religiosos. En los últimos ocho años hemos bautizado más de 11,000 nuevos creyentes adultos en nuestra iglesia. Soy un adicto de las vidas cambiadas.6
Pero el cambio que carece de profundidad doctrinal ¿es en realidad un cambio bíblico? La Escritura enseña que la doctrina y el deber van de la mano. Una vida correcta siempre va ligada a una forma de pensar correcta y una teología correcta. Por eso, en tantas de sus epístolas, Pablo ocupa la primera parte del libro enseñando sana doctrina, y luego en la segunda mitad discute su aplicación apropiada.7 Sin una estructura teológica sólida, los cristianos no están capacitados para llevar vidas que son bíblicamente sanas.
3. Una posición inflada de prominencia
En tercer lugar, parece ser que algunos lectores de Una Vida Con Propósito han elevado el libro a una posición de prominencia que ha de ser reservada sólo para la Escritura. Por ejemplo, un crítico que escribió en www.Amazon.com lo expresó de esta manera:
Nuestro pastor nos pidió que reemplazáramos nuestro devocional normal con un estudio de 40 días a través de Una Vida Con Propósito. No estoy seguro por qué nos parece bien reemplazar la Palabra de Dios con un libro humano, pero lo estoy leyendo de todos modos.
Bob DeWaay, en su extensa crítica, añade esto:
El bestseller de Rick Warren con sus once millones de copias ha reemplazado la predicación de la Biblia en
6
Rick Warren, “An Interview with Rick Warren,” [Una Entrevista con Rick Warren] Modern Reformation, 13/1 (enero/febrero 2004); www.modernreformation.org
7
Se reconoce que esta distinción (entre la doctrina y el deber en las epístolas de Pablo) es algo artificial. En este caso, sin embargo, parece una descripción apropiada de la estructura paulina de prioridades – en donde una vida correcta es el resultado de una teología correcta.
miles de púlpitos y ha reemplazado la Biblia en muchos miles de grupos de estudio bíblico … Lo más asombroso es que miles y miles de grupos por todo el mundo han obedecido el consejo de Warren [“Te insto seriamente a que te reúnas en un grupo pequeño de amigos y formes un círculo de lectura de Una Vida Con Propósito para revisar estos capítulos semanalmente” (pág. 334).] y han empezado a estudiar su libro, dejando sus Biblias en casa. Los pastores están usando los materiales de Warren para sus predicaciones en lugar de la Palabra de Dios. Warren también dice: “Después de haber ido a través de este libro juntos, como un grupo, puedes continuar con el estudio de Una Vida Con Propósito que ya está disponible para clases y grupos” (pág. 334). El mensaje del evangelio ha sido reemplazado por el método de Rick Warren. La Biblia ha sido suplantada por la sabiduría del hombre.8
Incluso un miembro de la plantilla de una iglesia Metodista tradicional está de acuerdo:
Mi iglesia se ha lanzado sobre lo que parece ser la última moda en las iglesias, Una Vida Con Propósito por Rick Warren. Más de 70 miembros se han apuntado a clases de Una Vida Con Propósito. Como miembro de la plantilla, se me animó encarecidamente a que me apuntara. Estoy empezando ahora el libro, pero me está haciendo oír sirenas de alarma … En parte [es] el hecho de que la gente parece estar abrazándolo como si fuera la Biblia.9
Por supuesto que no creemos ni por un momento que Rick Warren realmente contempla su propio libro con estos ojos, pero es difícil evadir la fuerza del lenguaje de auto promoción que contiene el libro. Por ejemplo, en la página 10, Rick Warren dice:
Puesto que sé cuáles son los beneficios, deseo desafiarte a que prosigas esta jornada espiritual en los próximos 40 días, sin pasar por alto ni una lectura diaria. Es valioso para tu vida que tomes tiempo para pensarlo. Anótalo como una cita diaria en tu agenda. Si te comprometes a hacerlo, firmemos un pacto. Es más significativo cuando pones tu nombre en un compromiso.
En efecto, a los lectores se les anima a firmar un pacto formal a leerlo diariamente (cf. Stg. 5:12, Mt. 5:34-37, Dt. 23:21-22); es casi como si sus devocionales personales deberían girar en torno a Una Vida Con Propósito. Sí, es verdad que los buenos libros cristianos pueden tener un papel maravilloso en la vida devocional del creyente—como plato adicional al plato principal de la Escritura. Pero cuando un libro se convierte en el sustituto de “la leche espiritual no adulterada” (1 P. 2:2), ya sea en los devocionales privados
o en las predicaciones, algo no funciona bien.
Parte del problema puede brotar de las promesas asombrosas que hace el libro. Desde el mismo principio, Una Vida Con Propósito les garantiza a sus lectores que, si lo leen y lo digieren correctamente, el libro (y su programa de cuarenta días) cambiará sus vidas de manera significativa y beneficiosa.
En la página 7 el autor declara:
Esto, más que un libro, es la guía de una jornada espiritual de 40 días que te permitirá encontrar la respuesta a la pregunta más importante de la vida: ¿Para qué estoy aquí, en la tierra? Al terminar esta jornada sabrás el propósito de Dios para tu vida y entenderás el cuadro completo: cómo encajan todas las piezas de tu vida. Con esta perspectiva, tu estrés disminuirá, tus decisiones serán menos complicadas, tendrás más satisfacciones y más importante aún, te preparará para la eternidad.
La página 10 hace eco de esta afirmación:
Al escribir este libro, oré mucho para que experimentaras el maravilloso sentimiento de esperanza, fortaleza y gozo que viene de saber para qué te puso Dios en este planeta. Es incomparable. Me emociona anticipar las cosas extraordinarias que te acontecerán. Lo mismo ocurrió conmigo al descubrir el propósito de mi vida; desde entonces no he vuelto a ser el mismo.
8DeWaay, “A Method or a Message?” [¿Un Método o un Mensaje?]
9
“Purpose-Driven Life,” [Una Vida Con Propósito] Internet Discussion Forum (10 de junio 2004);
www.livejournal.com/community/christianleft/51855.html
Claramente, Una Vida Con Propósito afirma que no solamente informará a sus lectores de la razón de su existencia, sino que también mejorará dramáticamente sus circunstancias actuales. Disfrutarán de un crecimiento espiritual y un cambio de vida significativos, y nunca volverán a ser los mismos, al haber sido impresionados positivamente por todas “las cosas extraordinarias” que les están reservadas.
Pero ¿son realistas estas promesas? En un sentido, el libro parece prometer lo que tan sólo Dios verdaderamente puede prometer; casi parece sugerir que un libro o programa producidos por los hombres pueden hacer lo que tan sólo puede hacer el Espíritu de Dios. Como resultado, a los lectores les prepara un desencanto desde el mismo principio. Otro crítico que escribió en www.Amazon.com lo expresó de esta manera:
La contraportada de este libro afirma que es “un nuevo e innovador manifiesto” sobre el significado de la vida. La introducción afirma que “esto, más que un libro [en inglés es más explícito y reza así: “Esto es más que un libro”], es la guía de una jornada espiritual de 40 días que te permitirá encontrar la respuesta a la pregunta más importante de la vida.” El libro no cumplió tal promesa.
4. Su familia “seeker-sensible”10
Antes de concluir, hay que plantear un último motivo de preocupación. Es éste: al ser parte de la familia “Conducidos Con Propósito”, Una Vida Con Propósito sirve de respaldo a los otros escritos de Rick Warren (específicamente Una Iglesia Con Propósito), ciertos programas eclesiales (como “La Campaña de los 40 Días de Propósito”), y un fenómeno evangélico más amplio conocido como el movimiento “seeker-sensible”.
Mientras que no es el propósito de esta crítica el desgranar cada uno de estos temas relacionados, sí habría que hacer unos breves comentarios:
El movimiento “seeker-sensible” (que se encuentra encerrado en Una Vida Con Propósito) enfatiza técnicas del marketing y estrategias comerciales como el método principal para el crecimiento sano de las iglesias.
Como resultado, las iglesias “seeker-sensible” tienden a minimizar el mensaje del evangelio para suavizar temas tales como el pecado, el arrepentimiento, la ira divina y el castigo eterno. La meta es conseguir que los incrédulos se sientan cómodos hasta que estén preparados para aceptar a Jesús. De ahí que se reemplazan las predicaciones bíblicas con charlas breves, videos, y representaciones de teatro, cualquier cosa que el público encuentre más divertida y entretenida.
El éxito en el ministerio se mide en términos de los números de personas que asisten. Mientras que el éxito bíblico se define como fidelidad a Dios, el éxito “seeker-sensible” se define como un edificio abarrotado. A los que predican con fidelidad, pero sin nunca producir una congregación grande (parecido al profeta Jeremías), se les dice que están haciendo algo mal.
Al abrazar Una Vida Con Propósito, algunos lectores e iglesias pueden verse envueltos inconscientemente en el movimiento “seeker-sensible”—un sistema filosófico que es intrínsecamente antibíblico.11
CONCLUSIÓN
Recalcamos de nuevo: Una Vida Con Propósito no es herejía descarada. De hecho, subraya muchos conceptos bíblicos, como la importancia de la adoración, la comunión, el crecimiento espiritual, el ministerio
10
Nota: la expresión “seeker-sensible” (inglés: “seeker sensitive”) pertenece a la filosofía del marketing. “Seeker” es el que busca, el interesado en algo, en este caso, Dios o religión. La expresión “seeker-sensible” significa aquello que está orientado hacia los oyentes nuevos, atractivo a los visitantes; parecido a la expresión “a gusto del consumidor”.
11
Aunque están fuera del ámbito de esta crítica, existen evaluaciones más completas de Una Iglesia Con Propósito, así como del movimiento “seeker-sensible”, que están a disposición de aquellos que quieran saber más. Hacemos una breve mención de ellos aquí simplemente como advertencia. El autor ha escrito otros dos artículos con relación a este: “A Review of The Purpose-Driven Church” [“Una Crítica de Una Iglesia Con Propósito”], Pulpit (septiembre/octubre 2003) y “The Gospel According to Hybels and Warren” [“El Evangelio Según Hybels y Warren”], Pulpit (noviembre/diciembre 2003). Los
.www.shepherdsfellowship.orgdos están disponibles en internet en
espiritual y el evangelismo. Es por eso que a tanta gente le encanta este libro.
A la vez, su enfoque parece típico de las tendencias evangélicas contemporáneas: liviano, orientado al bienestar, y diluido. En nuestra opinión, su trato de la Escritura es demasiado informal, su estructura doctrinal es demasiado superficial, sus promesas auto-confeccionadas son demasiado elevadas, y su relación con otros productos impulsados por el marketing es demasiado estrecha para ser ignorada. Por eso, a la luz de sus debilidades, creemos que Una Vida Con Propósito ha de ser leído con mucho discernimiento.
Traducido por Emily Knott de González
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