Pragmatismo
La Voluntad de Dios, Perdida o Encontrada – Parte 1
La Voluntad de Dios, Perdida o Encontrada – Parte 1
Por Gary E. Gilley
Una escuela universitaria de graduados evangélica prestigiosa le pidió al Profesor X que aceptara una posición como decano. Al tratar de determinar la voluntad de Dios al respecto, el Profesor X escribe: “Al leer Hechos 10 en El Mensaje de Peterson, leí las palabras, ‘Si Dios dijo que está bien, entonces está bien.’ Sentí al Señor aplicando esta Escritura a mi situación; supe entonces que estaba autorizado para ir”. Un autor cristiano muy respetado escribe: “cuándo sentimos la mano del Maestro y oímos Su voz en nuestras habitaciones, le deberíamos seguir” (énfasis mío). Un escritor de devocionales clásicos en uno de sus libros, acopió una historia sobre la historia del Señor llevando la delantera a través de impresiones internas y de voces audibles. Él escribe: “es positivamente estimulante, y al mismo tiempo humillante, estar en la compañía de hombres tan íntimamente familiarizados con Dios que esperan en El y aun dirigirlos hasta en que casa han de visitar, qué corriente tomar, o a qué desconocido hablarle en la calle”.
Este concepto de cómo guía el Señor es muy común hoy de que los ejemplos anteriores citados probablemente no conmocionen a ninguno de mis lectores. Y éste no es simplemente un fenómeno moderno – tales puntos de vista pueden ser rastreados a todo lo largo de la historia de la iglesia. Por ejemplo tome al pastor Puritano Cotton Mather (1663-1728), una de las figuras religiosas más influyentes en la historia americana. Mientras doctrinalmente sano en su mayoría, Mather tuvo una creencia extraña en lo que él llamó “fe particulares”. Él quiso decir por el término: “un grado pequeño de Espíritu de Profecía concedida por Dios para la elite devocional para abundar en la oración secreta” (el énfasis es de él).1 Mather creía que los ángeles administraban estas “fes particulares” las cuales garantizarían respuestas a la oración y a proveer una dirección divina infalible. Por largos años él tuvo una fe absoluta en “las direcciones divinas,” hasta que un gran número de mensajes supuestamente de Dios probaron ser falsos. Esto incluyó la muerte de su esposa y la condición espiritual de su hijo. Debido a la desilusión con las “fe particulares” la propia fe de Mather casi desmayó. Él supuso por un tiempo que el problema realmente recaía en los ángeles (quiénes él creía que transmitían estos mensajes de Dios). Quizá, él meditaba, que ellos mismos realmente pueden desconocer el futuro. Por supuesto, esto no solucionó el problema. Si Dios lo dirigía mediante ángeles y aun esa dirección era falible, ¿de quien era la dirección? Finalmente él se dio cuenta que él había interpretado mal estas impresiones, se volvió cuidadoso y las abandonó como si no tuviesen valor.2
Somos confrontados con el mismo dilema. ¿Dirige Dios a sus hijos por medios extrabíblicos o no? ¿Hasta qué punto sería tal dirección fidedigna? ¿Pudieron ser las direcciones extrabíblicas (si existiesen) ser completamente, parcialmente o de ningún modo confiables? ¿Cómo lo sabríamos? Nuestra única esperanza para una respuesta comprensiva, como siempre, no está en los testimonios y en las experiencias de las personas sino en un examen de la suficiente Palabra de Dios.
La Voluntad de Dios para Mi Vida
Constantemente oímos sin intención en círculos cristianos que alguien está buscando la voluntad de Dios para su vida. Es más probable hablar de las decisiones importantes – con quién casarse, a que escuela asistir, qué vocación a de seguir, etc. Otros buscan la voluntad de Dios para preocupaciones menores: Qué coche o casa han de comprar, a cual iglesia asistir, tomar vacaciones. Hemos sido enseñados que la voluntad de Dios puede ser comprobada a través sentimientos divinos directos, corazonadas, impresiones o sueños. Si estos fallan podemos volvernos hacia los ayunos, lanzar moneda al aire o abrir la Biblia al azar y seguir el primer versículo que nos de sentido. Para estar seguro, estos métodos están usualmente acoplados con un análisis de circunstancias, un consejo sabio, y la paz de Dios. Pero, he aquí surge una pregunta seria – ¿formula la Biblia tales métodos? ¿Es así cómo dice Dios que debemos discernir Su voluntad?
El primer paso en contestar estas preguntas es descubrir lo que las Escrituras tienen que decir acerca de la voluntad de Dios. La mayoría de los cristianos usan el término “la voluntad de Dios” en tres maneras bien definidas. Primero, está la voluntad soberana de Dios en el cual nuestro Señor se reconoce como quien está en control de todas las cosas en el universo. Efesios 1:11 dice: “…habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad”. Mientras ciertos aspectos de la soberanía de Dios nos son revelados en la Escritura, otras partes no se nos dan revelado en este tiempo (Deuteronomio 29:29). No obstante, la Palabra es clara en que Dios gobierna sobre todas las cosas y Sus planes nunca pueden ser frustrados. Descansar en esta verdad trae una paz duradera a los corazones de los hijos de Dios no obstante las circunstancias.
En segundo lugar, la Escritura habla de la voluntad revelada de Dios que se nos da a conocer a nosotros sobre cómo espera Dios que nosotros vivamos. Pablo escribe: “Por lo demás, hermanos, os rogamos y exhortamos en el Señor Jesús, que de la manera que aprendisteis de nosotros cómo os conviene conduciros y agradar a Dios, así abundéis más y más. Porque ya sabéis qué instrucciones os dimos por el Señor Jesús; pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación” (1 Tesalonicenses 4:1-3). Éste es simplemente un ejemplo de la voluntad revelada de Dios para las vidas. Es la voluntad revelada de Dios que seamos santificados o, en este contexto, vivir en pureza. Es Su voluntad revelada que le amemos y que amemos nuestro prójimo. Es la voluntad revelada de Dios que le adoremos y le obedezcamos, y así sucesivamente. La Biblia claramente enseña tanto la voluntad soberana y la voluntad revelada de Dios.
Es en la tercera comprensión de la voluntad de Dios, la específica o individual, en la cual exige nuestra atención. Esto está definido por Garry Friesen como “el plan ideal, detallado de la vida de Dios excepcionalmente diseñado para cada creyente”.3 El va más allá en este asunto escribiendo: “Este plan de vida abarca cada decisión que hacemos y es la base de la guía diaria de Dios. Esta guía es dada a través del Espíritu Santo residiendo en el interior quien progresivamente le revela el plan de vida de Dios al corazón del creyente en particular. El Espíritu usa muchas medios para revelar este plan de vida como veremos, pero él siempre da confirmación al punto de cada decisión”.4 La mayoría de los que adoptan este punto de vista están contentas en suponer que Dios revela Su voluntad sólo para las decisiones principales, pero otros llevan esto hasta el extremo de creer de que Dios tiene una voluntad, la cuál debemos encontrar, para incluso la cosa mas diminuta, como cuáles zapatos debemos ponernos hasta qué ruta tomar para llegar al trabajo.
La pregunta sobre la mesa es que si la “teoría de la voluntad individual de Dios” puede ser apoyada por la Escritura. Que Dios está obrando detrás de las escenas, llevando la delantera y dirigiendo nuestras vidas, no es la pregunta. La pregunta es si la Biblia enseña que Dios tiene voluntades específicas para cada uno de nosotros – las elecciones específicas que él quiere que nosotros tomemos en toda clase de cosas – y ya sea que si ésta voluntad(es) deberán ser percibidas de diversos medios extrabíblicos. Creo, en contra de la mayoría de los cristianos, que la respuesta a esta pregunta es un rotundo “No”.
La Evidencia Bíblica
Creo que el apoyo para mi posición puede ser encontrada primero desde el silencio de la Escritura. La Biblia en ninguna parte enseña que Dios tiene una voluntad específica para la vida de cada creyente que ha de ser encontrada a través de medios extrabíblicos. Sí, tenemos numerosos ejemplos en la Palabra en los cuales Dios específicamente dirigió a Su pueblo a tomar un curso de acción. Pero yo haría algunas de objeciones en este punto:
· El hecho de que algunos individuos recibieron una guía directa de Dios no quiere decir que dicha guía fuese normativa entonces, y ahora. Si ciertas cosas ocurriesen en la Santa Palabra ¿significaría que ellas sucederán en todo tiempo o que necesariamente nos ocurrirán? La burra de Ballam habló con él pero yo no espero que mi perro me hable. Pedro caminó sobre el agua por algún momento pero yo no lo intentaría. Elías anunció hizo llamar fuego del cielo, pero aun no puedo encender mi parrilla del gas a la mitad de tiempo. Aun si pudiese ser probado que fue usual para Dios revelar Su voluntad específica a las personas en tiempos bíblicos, necesariamente no prueba que algo semejante sea el plan de Dios par hoy. La evidencia por el ejemplo es una evidencia débil en el mejor de los casos.
· En segundo lugar, estos ejemplos son tan lejanos de lo que la mayoría de la gente piensa. Sí, Dios habló y se dirigió a Moisés en forma regular, David y Pedro en ocasiones, Salomón dos o tres veces y un montón de otros en una instancia singular. Pero no hay prueba, en cualquier Testamento, que el vasto número de creyentes alguna vez recibió tal guía. Con raras excepciones, sólo los personajes principales en la historia bíblica disfrutaron de la supervisión directa de Dios – las masas, aun los piadosos, vivieron sus vidas enteras sin una palabra personal del Señor.
· Aun la guía dada a los personajes cruciales de la Escritura fue rara y reservada a un puñado de decisiones. Dios habló más a menudo en tiempos bíblicos a través de los profetas, pero aun los principales profetas podrían andar por años sin una palabra de Dios. Muchos que caminaron poderosamente con Dios y lograron mucho para Su gloria nunca escucharon una sola vez a Dios, para nuestro conocimiento. Pienso acerca de Nehemías, Esdras, Ester, Rut, el gran hombre David y miles de otros – la lista parece casi no tener fin. De hecho, la inmensa mayoría de los santos encontrados en la Escritura nunca personalmente escucharon de Dios respecto a sus vidas individuales y decisiones. De los únicos que sabemos fueron las excepciones y no la regla.
· Aun las excepciones recibieron guía sólo para las asuntos más importantes – casi exclusivamente asuntos relacionados con el gran esquema del plan de Dios. Exceptuando lecciones y/o mensajes pretendidos para una audiencia más amplia, no escuchamos acerca de ningún ejemplo en las cuales a un personaje bíblico le fuere dicho específicamente qué decisiones tomar concerniente a las asuntos normales de la vida como el comprar casa, inversiones, o aun con quien casarse excepto por el caso de Isaac (y eso fue indirecto) y Oseas como una lección objetiva para Israel. No fue simplemente la norma en la Biblia para el pueblo de Dios que recibiera instrucción específica de forma regular del Señor. La mayoría nunca recibió tal instrucción una sola vez – y aparentemente nunca la esperó.
· Mientras que Dios eligió ocasionalmente dar especial dirección a unos cuantos líderes importantes del Nuevo Testamento, nunca encontramos a esos individuos buscando tal guía (o siéndoles ordenado a hacer eso). Pedro estaba durmiendo en el techo, Pablo fue llevado a un país diferente, Felipe estaba involucrado en una campaña de predicación. Todos ellos estaban ocupados sirviendo al Señor cuando el Señor eligió reencauzarlos. De hecho, la última vez que encontramos un ejemplo del pueblo de Dios buscando Su voluntad específica está en Hechos 1:24-26 con la elección de Matías para ser un apóstol. Y aquí no escucharon la voz de Dios, o aun sintieron impulso sino confiaron en un juego de azar. Es enteramente cuestionable para mí que la decisión correcta fue hecha a través de esta metodología. Posteriormente Cristo escogería con cuidado a Pablo como el reemplazo de Judas, dejándole poco lugar a que Matías fuese parte de los Doce.5
Dios Dando Dirección
Suponiendo por el momento que Dios, en esta era del Nuevo Testamento, hubiese cambiado de planes y hubiese hecho la dirección extrabíblica por medio del Espíritu Santo la norma, exactamente ¿cómo deberíamos esperar que esto tuviese? La mayoría de los evangélicos fuera de los círculos carismáticos no esperan que Dios se comunique con ellos a través de profetas, voces audibles, visiones, sorteos, visitas angélicas o del Urim y Thumim (Exodo 28:30), aún éstos fueron instrumentos usados en los tiempos bíblicos cuando Dios eligió dar dirección desde la Palabra escrita. Hoy la mayor parte de los evangélicos creen que Dios guía a través de otros medios, usualmente altamente subjetivos como las corazonadas, recordatorios, puertas abiertas o paz (o una falta de ella). En la Escritura, cuando Dios eligió comunicarse, la transmisión fue objetiva. Mientras hubo ocasiones cuando la interpretación de estos mensajes fue complicada, no hubo nunca ninguna duda de que Dios había hablado (a través de algún medio comprensible). No escuchamos acerca de Isaías, por ejemplo, diciendo: “Dios me habló anoche, me parece, y creo que él quiere que ustedes los israelitas hagan tal y tal cosa, pero de todas formas, no estoy absolutamente seguro de esto. Después de todo, es a menudo difícil de decir cuando la voz de Dios se aparta de mi y aparecen mis pensamientos. Y, claro está, hay siempre ese problema molesto de interpretación. Sé lo que oí, pero posiblemente puedo confundir el mensaje. Mi profecía entonces puede ser 50% de Dios y 50 % de mi imaginación, pero colocaré las líneas ante ustedes y les dejaré que disciernan si son de El y que tanto realmente ha dicho el Espíritu Santo a través de mí”.6
Nunca escuchamos acerca de Dios hablando de esta manera en la Biblia pero a nosotros se nos ha dicho que es común hoy, especialmente en círculos carismáticos y místicos. Y el problema se pone aun más complicado en trasfondos poco carismáticos, puesto que los no-carismáticos a menudo esperan a Dios guiarles y hablarles en formas que nunca son mencionadas en la Escritura. Iremos en vano en busca de ejemplos en las cuales Dios condujo a Su pueblo por corazonadas y señales. E igualmente, iremos en vano en busca de ocurrencias de creyentes del Nuevo Testamento preguntándole a Dios por Su voluntad individual o, respecto a eso, explicando sus decisiones como producto de la voluntad individual de Dios comunicada a ellos a través de los sentimientos. Tome el ejemplo de los individuos de Santiago 4:13-17 que arrogantemente anunciaron sus planes comerciales sin hacer caso de la voluntad de Dios. Santiago no reprende a estos creyentes por tener el descuido de no buscar primero la voluntad de Dios sobre el asunto; él simplemente dice que nuestros planes siempre deben estar sujetos a la voluntad soberana de Dios. El Señor está en libertad de ajustarle o cancelarle cualquiera de nuestros planes y el creyente debe vivir en reconocimiento de este hecho. La implicación es que, puesto que ninguno de nosotros puede saber la voluntad de Dios por adelantado, humildemente debemos aceptar Su voluntad cuando queda de manifiesto. Éste es el patrón encontrado en el Nuevo Testamento. En 1 Corintios 7, el apóstol Pablo se ocupa de una de las decisiones más importantes en la vida – el matrimonio. Qué oportunidad tan perfecta para diseñar los pasos para el discernimiento de la voluntad de Dios. En lugar de eso el apóstol inspirado por el Espíritu Santo, después de algún consejo relacionado con la situación actual, deja la decisión de con quien debería uno casarse ala creyente individual (vv. 8-9, 20-21). Entonces para completar las cosas, él aun deja la decisión en lo que se refiere a con quien él debe casarse al individuo, con tal de que él se case con otro creyente (v. 39). ¿Por qué el apóstol no aprovechó esta excelente oportunidad para dar los principios para encontrar la voluntad individual de Dios? Quiero decir, fuera de nuestra relación con el Señor, ¿qué podría ser más importante que el con quien (si alguien fuera) deberíamos casarnos? Pero encontramos esta decisión dejada al creyente dentro de los parámetros bíblicos.
Conclusión:
Buscar la voluntad individual del Señor está fuera del alcance de la enseñanza del Nuevo Testamento que el Professor Bruce K. Waltke escribió un libro sugiriendo que es básicamente una noción pagana en vez de una bíblica.7 El escribe:
Cuando tratamos de “encontrar” la voluntad de Dios, tratamos de descubrir un conocimiento oculto por actividad sobrenatural. Si vamos a encontrar Su voluntad en una elección específica, tendremos que penetrar la mente divina para obtener Su decisión. “El descubrimiento” en este sentido es realmente una forma de adivinación. La idea fue común en religiones paganas. De hecho, fue la preocupación de los reyes paganos. Pero esa clase de comportamiento pagano es de la que nos salvó Cristo.8
¿Está en lo correcto Waltke o ha exagerado su caso? Eso puede ser resuelto sólo por un examen de la Escritura. ¡Hasta la próxima!
Traducción: Armando Valdez
[1] Kenneth Silverman, The Life and Times of Cotton Mather (New York: Harper & Row, 1984) p. 173.
[2] Ibid., pp. 173-190.
[3] Garry Friesen, Decision Making and the Will of God (Portland, Oregon: Multnomah Press, 1983), p. 35.
[4] Ibid.
[5] Vea Apocalipsis 21:14 el cual fuertemente implica que el círculo íntimo de los apóstoles del Cordero fue limitado a doce. Los otros individuos mencionados en el Nuevo Testamento como apóstoles (e.g. Bernabé), creo que fueron apóstoles (o enviados) de la iglesia y no fueron al mismo nivel de los Doce.
[6] Vea el artículo previo de Think on These Things “The Lord Told Me, I Think,” tratando con esta forma de profecía moderna de hoy.
[7] Mientras que el libro de Waltke Encontrando la Voluntad de Dios,¿ una Noción Pagana? Tiene un número de comentarios penetrantes que no obstante lo encontré en conjunto decepcionante con Waltke a menudo apoyando las mismas cosas que él se dispuso a desmentir.
[8] Bruce K. Waltke, Encontrando la Voluntad de Dios,¿ una Noción Pagana? (Grand Rapids: William B. Eerdmans, 1995), p. 11.
El Señor Me Dijo – ¡Me parece!
El Señor Me Dijo – ¡Me Parece!
Por Gary E. Gilley
En un boletín de prensa publicado por una denominación bautista conservadora, es presentada una historia refiriéndose a uno de sus miembros. Destacado en Irak, este soldado de edad media reveló que a menudo, cuando él luchaba con problemas de diversos tipos, “Dios simplemente me revelaba la respuesta.” Un líder de su iglesia de regreso a casa también sostiene haber escuchado del Señor. “El Señor me dijo,” dice él, “que este joven va a ser conocido como un constructor y no un destructor en Irak”. Hasta ahora su profecía parece haberse hecho realidad porque, aunque el soldado ha estado involucrado en combate, su “trabajo diario” es reconstruir escuelas y plantas de tratamiento de agua. Simplemente esta semana recibí un correo electrónico de un caballero que escribió: “Jesús me ha ordenado a través del Espíritu Santo que le enseñe a las personas a cómo orar, enseñarles la verdad acerca de sus sueños, y guiarlos a la presencia de Dios (utilizando la Escritura en una metodología casi paso a paso para hacer eso)”.
Parece que el Señor ha estado realmente ocupado últimamente hablándoles a sus hijos. Algunos años atrás Alistair Begg citó una encuesta manifestando que uno de tres norteamericanos adultos dicen que Dios les habla directamente.1 Y escuchar la voz de Dios no es aislado a la persona común tampoco. Un montón de líderes evangélicos afirman escuchar al Señor, algunos de ellos muy regularmente. Henry Blackaby, un proponente ávido de la revelación extrabíblica de este tipo, cuando se le pregunta cómo supo él que él estaba escuchando a Dios y no a otra fuente, da esta respuesta: “Usted viene a conocer su voz como usted le experimenta en una relación de amor. Cuando le habla Dios y usted responde, usted llegará al punto en que usted reconoce Su voz cada vez más claro”.2
¿Está Hablando Dios Hoy?
Por supuesto, eso deja colgada la pregunta importante, “¿en primer luggar, cómo sabe uno que esta escuchando la voz del Señor?” ¿No será posible que la voz que muchos creen estar “escuchando” sea la voz de sus pensamientos, sus imaginaciones, sus deseos, o algo más por el estilo?
En la moda de mucho del evangelicalismo está la constante plegaria de cristianos que escuchan a Dios, experimentar a Dios y sentir a Dios. D. A. Carson citando la crítica penetrante de un libro titulado Listening to God (Escuchando a Dios) de un amigo, escribió: “Si alguien hubiese escrito un libro treinta años atrás con ese título, usted habría esperado que este tratara de un estudio de la Biblia, no acerca de la oración. Muchos [Christians] ahora confían mucho más en corazonadas que en su conocimiento de la Biblia para decidir lo que van a hacer en determinada situación”.3 Parece haber sucedido un cambio poderoso de pensamiento entre los cristianos conservadores durante los últimas pocas décadas.
¿Qué Enseña el Nuevo Testamento?
La corte final de apelación en determinar la identidad de la voz de Dios, si existe algo semejante, deben ser las instrucciones directas o al menos los ejemplos encontrados en la Escritura. Las Escrituras afirman ser la Palabra de Dios (2 Timoteo 3:16, 17; 2 Pedro 1:20, 21). Son inspiradas, de una vez por todas, por el Espíritu Santo, facultando a los profetas y a los apóstoles, usando sus personalidades, a escribir las palabras de Dios como él se propuso (Hebreos 1:1,2; 2:3,4; Hechos 5:12; 2 Corintios 12:12). Creo con el cierre de la Escritura, la revelación directa, infalible y autoritativa de Dios ha cesado para esta época (Apocalipsis 22:18, 19; Efesios 2:20; 3:5; Judas 3, 4; 2 Pedro 3:2). Es instructivo notar que cuándo escribió Pablo su última epístola para el pastor/amigo Timoteo acerca de guiar a la iglesia de Dios, él no alentó a Timoteo a enfocar la atención en nuevas revelaciones, impresiones, sentimientos o corazonadas. Más bien, él continuamente acudía a la Palabra de Dios y a las doctrinas contenidas en ella (2 Timoteo 2:2-14, 15; 3:15-17; 4:2-4).
Encuentro esto que es un énfasis del Nuevo Testamento. Como Donald S. Whitney nos recuerda:
El método evangelístico de Jesús y los apóstoles no nos hace instar a las personas a buscar experiencias directas con Dios; en lugar de eso se ocupa de predicar y enseñar las Escrituras (vea, por ejemplo, Marcos 1:14-15). Y Jesús no dijo que una vez que tenemos vida espiritual vivamos de acuerdo a una experiencia mística directa con Dios; más bien, “vivirá…de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:4). “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” (2 Timoteo 3:16-17). Eso incluye la buena obra de crecer en el conocimiento de Dios y semejanza de Cristo. De esta manera en la Escritura el método normativo de conocer a Dios es a través de la Escritura.4
Otros Asuntos a Considerar
Aún, este tipo de encuentro Divino es considerado insípido por muchos creyentes hoy. Muchos insisten que si Dios quiere llevarse bien con nosotros en formas profundas, personales, íntimas, seguramente El nos debe hablar directa e individualmente, con la excepción de la Escritura. Si no tenemos tales experiencias, entonces no somos nada más que “deístas prácticos”. ¿Qué es lo que ha conducido a esta disposición mental que enseña que las Escrituras son inadecuadas para nuestras vidas – que alguna revelación adicional es necesaria? Permítame listar a tres competidores que ahora desafían las Escrituras como autoridad final en nuestras vidas.
La Experiencia Subjetiva
En relación a nuestro tema debemos luchar a fondo con la pregunta sobre cómo sabemos quién o lo que nos hemos encontrado en nuestras experiencias subjetivas. Toda la información que tenemos acerca de Dios y nuestra relación para con El se halla en la Biblia. Cualquier “encuentro” aparte de la Escritura debe verificarse por la Escritura. Si eso es así entonces, ¿qué nos dice la Palabra a nosotros que esperemos en un encuentro con Dios? Pienso que usted buscará en vano por información sobre como se puede “sentir” a Dios; en lugar de eso el registro bíblico habla de transformación. Cuando nos encontramos con Dios en el momento de la salvación somos nacidos de nuevo (Juan 3). Como cristianos encuentran a Dios, a través de la presencia internamente morando del Espíritu Santo, la marca es una vida transformada (2 Pedro 1).
D. Martin Lloyd Jones estaba al tanto de algo cuando él escribió:
Imaginemos que sigo la forma mística. Comienzo a tener experiencias; pienso que Dios me habla; ¿Cómo sé que es Dios quien me habla? ¿Cómo puedo saberla si no estoy hablando al hombre?; ¿Cómo puedo tener la seguridad de que no soy víctima de alucinaciones, puesto que esto le ha ocurrido muchos de los místicos? ¿Si yo creo en el misticismo como tal sin la Biblia, cómo sé que no estoy siendo engañado por Satanás como ángel de luz para alejarme del Dios vivo y verdadero? No tengo un estándar…. La doctrina evangélica me dice a mí que no mire a mí mismo sino a mirar a la Palabra de Dios; no examinarme a mí mismo, sino a mirar en la revelación que me ha sido dada. Me dice que Dios sólo puede ser conocido en Su propia manera, la manera en que ha sido revelado en las Escrituras mismas.5
Por supuesto, la corriente inclinada hacia lo subjetivo en vez de lo bíblico no es nada nuevo. En cada época parece que existen bolsas de pueblo de Dios (algunas veces bolsas más grande que otras) que quieren ir más allá de la Escritura para sus experiencias espirituales.
Sinclair Ferguson escribe, en el día de Calvino: “los Espirituales” fueron un aguijón en la carne para la reforma bíblica. ¡Calvino desesperándose de ayudar a las personas quiénes sentían la necesidad de mencionar el Espíritu en cada frase que hablaban! Para los Puritanos, el movimiento de la “luz interna” constituyó un peligro similar. En ambos casos “lo que el Espíritu decía” y “lo que el espíritu [humano] escuchaba” estaba divorciado y entonces exaltado sobre la Palabra. Poniéndolo más brutalmente, el sentimiento subjetivo y la emoción dominaron sobre la revelación objetiva de la Escritura. De modo semejante, hoy lo subjetivo, lo experimental, que se orienta solo, la mente secular “confianzuda” de los 1960s ha venido a hacer nido en el mundo evangélico.6
Udo W. Middelmann lamenta: “Nuestra época, grandmente ha reemplazado debates verdaderos de contenido teológico, filosófico, y cultural con testimonios ‘personales’, experiencias anecdóticas, y visiones privados”.7
Una Clase Nueva de Revelación – Profecía del Nuevo Testamento
En Colosenses 2:18,19 Pablo se dirige a personas confundidas por experiencias místicas. Los precursores de los gnósticos enseñaron que algunas elites habían recibido el regalo de la inspiración directa a través del Espíritu Santo. Estos momentos de inspiración tuvieron lugar a través de visiones, sueños y encuentros con ángeles.8 Esto había dividido la iglesia en dos clases, los ricos y los pobres (aquellos que se creían verdaderamente espirituales y que aquellos que no habían tenido estas experiencias).
Esta clase de problema no se ha desvanecido en el pasado y es casi idéntico a las enseñanzas encontradas dentro de los diversos elementos del movimiento carismático hoy. Por ejemplo, compare lo qué Jack Deere, un teólogo líder de la Viña escribe:
Dios puede da palabras personales de dirección a los creyentes hoy eso no pueden ser encontradas en la Biblia. No creo que él dé dirección que contradiga la Biblia, pero es una dirección que no se encuentra en la Biblia.9
Pero cómo sabe una persona si él realmente está escuchando a Dios, Wayne Grudem, otro teólogo de la Viña que es un creyente mayorista en revelaciones extrabíblicas de todas clases, responde:
La revelación tiene apariencia de ser algo del Espíritu Santo; parece ser similar a otras experiencias del Espíritu Santo que el dado a conocer previamente en la adoración. Más allá de esto es difícil de especificar aún más, salvo decir que con el tiempo una congregación probablemente será más hábil en hacer evaluaciones….y ser más experto en el reconocimiento de una revelación genuina del Espíritu Santo y distinguirla de sus pensamientos (énfasis mío).10
Grudem es discutiblemente el teólogo más cuidadoso y respetado carismático en el país. Él le enseñó Teología Bíblica y Sistemática en la Universidad Trinity International en Deerfield, Illinois, por veinte años (la cuál está afiliada a las Iglesias Libres Evangélicas de América). Pero, lo mejor que él puede idear en respuesta a nuestra preocupación es: “parece ser del Espíritu Santo” y, “una congregación probablemente” podría mejorar en el discernimiento con el paso del tiempo. Mientras andamos a tientas tratando de decidir si algo se parece que es del Espíritu Santo (nada en la Biblia nos ayuda aquí) y esperar que mejoraremos en discernir la voz de Dios, otros, como Henry Blackaby nos dicen que no nos atrevamos ni aun a dar un paso hasta que tengamos la seguridad de que lo hayamos escuchado de Dios. Lástima del pobre cristiano atrapado en esta confusión – él está irremediablemente echado un mar de subjetividad y misticismo.
En este punto, Blackaby, Deere y Grudem protestarían. Afirmarían que mientras ellos creen que Dios habla hoy a Su pueblo aparte de la Biblia, estas revelaciones no están a la altura de la Escritura. Es decir, Dios habla hoy pero no con la misma autoridad como él lo hizo en Su Palabra. Así que no nos acusen de agregar a la Escritura, dirían. Curiosamente, esto trae a colación otro asunto. ¿Ha hablado Dios alguna vez en una manera no autoritativa? En el registro bíblico nos encontramos con que Dios habló, ya sea oralmente (incluyendo a través de Sus profetas) o a través de la Palabra escrita. Pero siempre, Su Palabra fue autoritativa. ¡No fue nada menos que una palabra de Dios – una que podría ser comprendido y debía ser obedecida y debe ser acatada! Pero se nos dice hoy que Dios habla en una forma diferente, menos autoritaria, aun impura.
Esto es cómo le explica Wayne Grudem:
Hay casi un testimonio uniforme de todas las secciones del movimiento carismático que la profecía es imperfecta e impura, y contendrá algunos elementos que no deben ser obedecidos o confiables. Los líderes carismáticos anglicanos Dennis y Rita Bennett escriben: “no se espera que aceptemos cada palabra hablada a través de los dones de expresión…pero somos debemos aceptar lo que es viene rápidamente a nosotros por el Espíritu Santo y está de acuerdo con la Biblia… una manifestación puede ser 75% de Dios, pero 25 % del propio pensamiento de la persona. Debemos percibir entre los dos.11
Pero ¿cómo? ¿A dónde nos lleva Grudem? La argumentación de Grudem es que la profecía del Nuevo Testamento es diferente a la profecía del Antiguo Testamento. La verdadera profecía del Antiguo Testamento fue una revelación directa de Dios y de esta manera infalible, incluyendo que el profeta perdiera el derecho a vivir si él estuviese en un error (Deuteronomio 13:5; 18:20-22). Pero la profecía del Nuevo Testamento, incluyendo esfuerzos del día moderno, así dice Grudem, puede ser falible. Una profecía del Nuevo Testamento pudo ser parcialmente de Dios y parcialmente de nosotros mismos. Así, el cristiano debe tratar de discernir dónde termina Dios y donde comienza el hombre. Y debemos hacer esta determinación sin algún entendimiento profundo del Nuevo Testamento que guarda total silencio sobre el tema. Creo que Grudem está en serio error, dejando al creyente sin una “palabra segura de profecía”. No obstante, su punto de vista gana popularidad aun entre líderes y teólogos conservadores.
Una Clase Nueva de Revelación – la Voz “interna”
La Cristiandad evangélica No-carismática definitivamente ha tomado una inclinación mística en los días recientes también. Mientras que nunca niegan la autoridad de la Escritura como tal, muchos, desde personas en la banca de iglesia hasta líderes evangélicos claves, regularmente señalan experiencias místicas como la base para mucho de lo que hacen y creen. Debemos de preocuparnos de que esta perspectiva débil de las Escrituras finalmente causará un daño grande en el cuerpo de Cristo. Estamos de acuerdo con la valoración de David Wells: “Conceder el estatus de revelación a cualquier cosa aparte de la Palabra de Dios inevitablemente tiene como consecuencia remover ese estatus de la Palabra de Dios. Lo que puede comenzar como una autoridad adicional a lo largo de la Palabra de Dios eventualmente suplantará su autoridad totalmente”.12 John Armstrong concurre: “la comunicación directa de Dios, por definición, constituye alguna forma de revelación nueva. Tal revelación, al menos en principio, señalaría que las Escrituras no fueron suficientes o decisivas”.13
En el asunto está el tema de la revelación. Más pertinente, ¿Está Dios hablando hoy, directamente, infaliblemente, e independientemente de las Escrituras Sagradas? ¿Se revela El Mismo, Su voluntad, Su verdad, parte de la Biblia? Los críticos de la posición presentada en este artículo nos dirán que consideremos los ejemplos encontrados en la Escritura. Dios parece estar hablando todo el tiempo a toda clase de personas, parte de la Palabra escrita. Ésta es una exageración clara, aunque hay seguramente cierta verdad para ser encontrada. Hagamos algunas observaciones. Primero, Dios habló aparte de la Palabra escrito ocasionalmente. Cuando leemos la Biblia algunas veces se nos olvida que lo que leemos en cuestión de minutos pueden cubrir vastos períodos de tiempo originalmente. Abraham, por ejemplo, definitivamente escuchó la voz de Dios a veces. Dios le habló en Génesis 15 y de nuevo en Génesis 17. Pero hubo al menos un intervalo de 14 años entre las dos expresiones de Dios y posiblemente 20 años o más (compare 16:16 con 17:1). Nos parece que Dios hablaba con Abraham todo el tiempo pero la realidad es que muchos años pasaron sin comunicación de parte de Dios – aun para Abraham el amigo de Dios y el padre de la raza judía. Esto conduce a la siguiente observación: Cuando Dios habló fue casi siempre a los profetas y a los personajes claves en la historia bíblica, no para el hombre ó mujer común. Pudo haber habido algunas excepciones para esto, pero si es así, fue raro. Aún, muchos hoy hacen como que Dios habla a todo el mundo todo el tiempo, y tratan de sostener esta perspectiva a través de los relatos bíblicos. Pero las Escrituras simplemente no apoyan esta idea.
Hay una tercera observación que creo hace a menudo falta y es de gran importancia para este debate. Cuando Dios habló en la Escritura, ya sea directamente o a través de Sus profetas, él hizo eso con palabras audibles. Usted irá en vano en busca de alguna voz interna de Dios hablándole al corazón de Su pueblo. Ni encontrará usted a Dios comunicándose a través de pensamientos o corazonadas. Nadie dijo: “siento al Señor conduciéndome a hacer tal y tal cosa”. Nadie dijo: “tengo la paz de Dios en esta decisión”. En otras palabras, el pueblo de Dios ha creado medios de comunicación de Dios no se encuentran en la Biblia. Dios nunca habló en esta manera en la Escritura, pero nosotros ahora debemos creer que ésta es la norma hoy. En un capítulo por demás excelente sobre este mismo tema, R. Fowler White, quien toma una perspectiva cesacionista (con el cierre del canon de las Escrituras, Dios ya no da revelación para esta época) abre la puerta para esta forma de comunicación escribiendo: “Dios guía y dirige a Su pueblo por Su Espíritu en la aplicación de Su Palabra escrita a través de impulsos, impresiones, percepciones y cosas por el estilo”.[14] El teólogo de la Viña Jack Deere, en uno de sus pocos aciertos, ve claramente la debilidad en la declaración de White:
Primero, que él no ofrece un solo texto de la Escritura para apoyar su aseveración de que la dirección práctica de Dios es cuidadosamente distinguida de la obra de revelación del Espíritu… White simplemente afirma una distinción que no sólo no puede ser apoyada por la Escritura, sino que de hecho, contradice la Biblia…[Segundo], ¿cómo sabe White que Dios guía a través de impulsos, impresiones, percepciones, y cosas por el estilo? Él no puede usar la Biblia para probar esta aseveración… ¡White nos pide a nosotros que creamos en una forma de guía que aun no puede ser encontrada en la Biblia!15
Deere está en lo correcto. Muchos nos dicen que Dios habla en un tercera manera hoy, una manera nunca encontrada, descrita o sugerida en la Biblia: Dios habla hoy pero Su Palabra no es autoritaria, y lo que pensamos que oímos puede ser evaluada y examinada y aun descartada. No estamos incluso seguros si cuando él habla lo sea El. Y aquellos que sienten que de verdad escuchan a Dios todavía creen que la revelación puede en parte estar en un error.
Permanece un misterio para mí por qué las personas son atraídas por esta perspectiva de la Palabra de Dios. Sin duda alguna no es una mejora sobre: “así dice el Señor”. Seguramente la incertidumbre de este sistema decrece en importancia en contraste con la certeza de las Escrituras (2 Pedro 1:19-21).
Traducción: Armando Valdez
[1] Alistair Begg, What Angels Wish They Knew (Chicago: Moody Press, 1998), p. 13.
[2] Henry Blackaby, Experiencing God: How to Live the Full Adventure of Knowing and doing the Will of God (Tennessee: Broadman and Holman Publisher, 1994), p. 88.
[3] D. A. Carson, The Gagging of God (Grand Rapids: Zondervan, 1996), p. 506.
[4] Donald S. Whitney, “Unity of Doctrine and Devotion,” in The Compromised Church, ed. John H. Armstrong (Wheaton, IL.: Crossway Books, 1998), p. 246.
[5] D. Martyn Lloyd-Jones, Fellowship with God (Wheaton, IL: Crossway Books, 1993), p. 95.
[6] Sinclair B. Ferguson, “The Evangelical Ministry: the Puritan Contribution,” in The Compromised Church, ed. John H. Armstrong (Wheaton, IL.: Crossway Books, 1998), p. 272.
[7] Udo W. Middelmann, The Market Driven Church ( Wheaton, IL: Crossway Books, 2004), p. 61.
[8] Elaine Pagels, The Gnostic Gospels (New York: Vintage Books, 1981), pp. 49, 139-142, 163-166).
[9] Jack Deere, “Vineyard Position Paper #2,” p. 15.
[10] Wayne Grudem, The Gift of Prophecy in the New Testament and Today (Wheaton, IL.: Crossway Books, 1988), pp. 120-121.
[11] Ibid., p. 110.
[12] David Wells, God in the Wasteland (Grand Rapids: William B. Eerdmans, 1994), p. 109.
[13] John H. Armstrong, ed., The Compromised Church, “The Evangelical Ministry: a Tragic Loss,” (Wheaton, IL.: Crossway Books, 1998), p. 272.
[14] R. Fowler White, “Does God Speak Today Apart from the Bible?” in The Coming Evangelical Crisis, ed. John H. Armstrong (Wheaton, IL.: Crossway Books, 1996), p. 79.
[15] Jack Deere, Surprised by the Voice of God (Grand Rapids: Zondervan, 1996), pp. 283-384.
La División y el Desvío
Gil Rugh
Copyright © 1990
::::: Publicado en este blog con permiso ::::
Indian Hills Community Church
Lincoln, Nebraska
He seleccionado nueve asuntos de la actualidad para este folleto que han tomado impulso tanto en el mundo como en la Iglesia. Cada uno de estos movimientos es ampliamente aceptado por el mundo y sutilmente están tomando camino en la Iglesia. Nosotros, como creyentes en Jesucristo, se nos ordena a estar alertas a lo que esta llevándose a cabo en el mundo alrededor de nosotros, y mi esperanza es que este estudio nos hará más conscientes de los asuntos a los que estamos enfrentando.
Asunto Número Uno
El Movimiento de la Nueva Era
En la edición de Moody Montly de enero de 1990, Erwin Lutzer dio en el blanco cuando escribió:
“Para empeorar las cosas, los aspectos diversos del pensamiento de la Nueva Era continuarán infiltrándose en la Iglesia bajo apariencia de psicología, la ciencia de la mente, y la sanidad interior. La Biblia será reinterpretada para demostrar que está de acuerdo con las enseñanzas esenciales del pensamiento de la Nueva Era”.1
Estoy convencido de que el Movimiento de la Nueva Era se convertirá en algo más que un asunto de la Iglesia en los años que vienen.
El corazón del pensamiento de la Nueva Era es básicamente panteísmo la idea que todo es Dios y Dios es todo. Como creyentes inmediatamente reaccionamos en contra de esa clase de enseñanza porque sabemos que Dios es el Creador, separado y bien distinto de Su creación. Pero, esta filosofía continúa infiltrándose en las mentes de los cristianos porque de ella viene el concepto de que las personas tienen poder y habilidad dentro en ellos y de ellos mismos.
El “poder del pensamiento positivo” – la idea de que hay tipo de poder inherente dentro de cada persona coincide con esto. Los proponentes enseñan que a través del ejercicio de la mente y el pensamiento de uno usted puede cambiarse a sí mismo y a su mundo. En formas sutiles esta idea comienza a infiltrarse en nuestro pensamiento. Comenzamos respondiendo a los maestros que promueven lo que realmente es un concepto de la Nueva Era, pero esta idea se basa en una doctrina que es contraria a la Palabra de Dios.
Un ejemplo es la meditación, una doctrina de la Nueva Era que se ha infiltrado en las escuelas y ahora en el mundo de los negocios está infiltrándose igualmente. Lo que hace la meditación tan engañosa es que se presenta como algo no religioso. Los defensores excluyen los aspectos religiosos –de que todo es Dios y usted es un dios – pero ellos intentan enseñar todo lo demás: “Visualizando algo, usted puede lograr que suceda. Visualice lo que usted desee. Visualice lo que usted quiere lograr”.
La visualización y la meditación están relacionadas con el concepto de que usted tiene el poder dentro de usted, al visualizar usted algo, para traerlo a la existencia. Hay algunos maestros bien conocidos y bien aceptados en la Iglesia Evangélica que están promoviendo esta enseñanza hoy.
El Movimiento de la Nueva Era es algo de lo que la Iglesia necesita darse cuenta. Nos preocupamos acerca de su influencia en otras áreas como las escuelas y los negocios pero nosotros debemos estar muy preocupados acerca de su influencia en la Iglesia, no sea que el Cuerpo comience a aceptar esta clase de doctrina.
Asunto Número Dos
La Controversia Carismática
Al cubrir los diferentes puntos, usted verá que a menudo se traslapan y tienden a mezclarse juntos. Esto es muy significativo. Un área que creo que es directamente tocada por el Movimiento de la Nueva Era es el Movimiento Carismático.
Un artículo en la revista Time señaló que a lo largo de los 1980s el desliz moral ha sido una obsesión nacional. Muchos han venido a creer que una panacea, o un remedio universal, están en manos del Movimiento de la Nueva Era. Creen que el Movimiento de la Nueva Era salvará el mundo, han colocado su fe en él. Están descubriendo de nuevo el lado emocional de ellos mismos. Han venido a creer que canalizar y hablar en lenguas afirman la validez de lo irracional.
¿Puede usted ver como doctrinas diferentes se mezclan para prepararnos para una aceptación de algo que es contrario a la Escritura? Tanto el Movimiento Carismático como el Movimiento de la Nueva Era nos han preparado para la “aceptación de lo irracional”. Ambos movimientos pasan por alto la mente. Hablar en lenguas y hablarle a los muertos son ideas poco intelectuales. Usted no puede explicarlas. Usted no las comprende. Su mente ha quedado excluida del proceso.
Tan pronto como usted se mueve hacia esa área, ¡usted abre la puerta a toda clase de problemas, pero increíblemente a pesar de todo esto ¡existe una aceptación creciente del Movimiento Carismático entre los Evangélicos de hoy! “Estamos cansados del conflicto,” afirman. “Enfaticemos en el amor y en lo que estamos de acuerdo en lugar de lo que estamos en desacuerdo. Dejemos de ser ‘Fundamentalistas peleoneros’ y comencemos a expresar nuestro amor en una forma más verdadera y tangible”.
Uno debe admitir que hay elementos de esta discusión que merecen atención, pero igualmente debemos ser muy conscientes del peligro aquí. En su raíz, esto es la misma enseñanza que el Movimiento de la Nueva Era nos esta dando: “No existen diferencias importantes. Todos somos parte de la misma unidad del universo. Enfoquémonos en eso. Cooperemos juntos para traer la paz”.
No estoy diciendo que los Carismáticos están adoptando las doctrinas del Movimiento de la Nueva Era. Lo que digo es que –como resultado final – ambos grupos están diciendo algunas de las mismas cosas.
El artículo Moody Montly de enero de 1990 dice: “Por los 1920s, el ala dispensacional y conservadora del fundamentalismo cerró sus rangos para eliminar cualquier base bíblica para la experiencia de Pentecostés negando la validez de las señales y prodigios en la Iglesia pos-apostólica”.2 Fueron los teólogos dispensacionalistas que dieron la pauta para demostrar que las señales y prodigios del Movimiento Pentecostés estaban en contra de una teología precisa de la Biblia.
El artículo sin embargo, continua:
“En algunos segmentos del Evangelicalismo, Carismáticos y no carismáticos parecen irse moviendo hacia una coexistencia pacífica, enfatizando su acuerdo en las doctrinas fundamentales, su preocupación agresiva en proclamar el Evangelio para la gente incrédula, y su pasión para renovar la Iglesia. Todo el tiempo ignoran las diferencias claves de creencia en la doctrina del Espíritu Santo”.3
Las diferencias claves de creencia son más amplias que simplemente la doctrina del Espíritu Santo.
El artículo termina con esta declaración acerca del Movimiento Pentecostal:
“Debido a que habla a las necesidades reales de muchas mujeres y hombres, satisface las necesidades emocionales y psicológicas, y se expresa a sí misma en formas culturales populares, generalmente desafía los esfuerzos para eliminarlo”.4
Note cuidadosamente esta última declaración. Debido a que el Movimiento Carismático satisface necesidades emocionales y psicológicas y encaja con lo que está ocurriendo en nuestra cultura, se vuelve muy difícil de eliminar. ¿Qué es lo que falta aquí? ¡El estándar del Canon! La palabra canon quiere decir ley. La Palabra de Dios es la vara de medir por la cual todo debe estar medido y evaluado, pero la Iglesia está evitando eso y en lugar de esto satisface las necesidades de las personas.
Vivimos en una sociedad orientada en la necesidad. Todo el mundo quiere hablar de sus necesidades. Puesto que el Movimiento Carismático ofrece satisfacer necesidades, las personas lo toman precipitadamente.
Vea qué tan catastrófico puede ser esto, observe lo qué le ha ocurrido a los ministerios de los medios de comunicación en años pasados. ¿Cómo son validados esos ministerios? Su confirmación viene a través de personas que se levantan y dan testimonios entusiastas de lo que Dios ha hecho para ellos. Estos ministerios validan lo que están haciendo por los testimonios de las experiencias de individuos más que por un estudio cuidadoso de la autoritativa Palabra de Dios. Una experiencia se convierte en la autoridad para la Iglesia y no la Escritura.
El Movimiento Carismático va a ser un problema creciente para los Evangélicos en años venideros. Las personas en la Iglesia tienen problemas contra este asunto porque parecen ser tantas cosas atractivas acerca de los Carismáticos y le dan la apariencia de ser algo difícil y encallecido simplemente sacando la Biblia y diciendo: “Bien éste es lo que la Escritura dice. Lo que están haciendo no cumplen los requisitos bíblicos. Por tanto no son aceptables”. Quisiéramos decir: “Bueno, sí, no encaja con la Escritura pero mire lo que está sucediendo!
Enfrentar el Movimiento Carismático es algo de lo cual usted no podrá librarse como creyente. Es un asunto importante que nos lleva en conflicto directo con otros creyentes. Como veremos en otra área, se convierte en un punto de encuentro, a pesar de la teología. ¿Se ha preguntado usted alguna vez por qué los presbiterianos, luteranos, católicos romanos, bautistas, Episcopalianos –cualquier denominación que usted pueda nombrar– pueden reunirse todos en las convenciones principales Carismáticas? Porque eliminan cualquier asunto doctrinal excepto una experiencia común la que ellos llaman “la obra del Espíritu Santo”. Esto es algo contra lo que necesitamos continuamente ponernos en guardia.
Asunto Número Tres
El Nuevo Paganismo
Otro asunto del cual la Iglesia de Jesucristo tendrá que ocuparse es el “pluralismo religioso”. Ésta es la idea de que puesto que ya que hay muchas personas y muchas religiones, debe haber una aceptación de todas ellas. El resultado final es la eliminación de los valores basados en la Biblia y los estándares bíblicos. El pluralismo sirve de excusa para este abandono.
Por ejemplo, usted no puede tener una perspectiva de aborto que provenga de las Escrituras judeo-cristianas porque usted vive en una sociedad pluralística y esto no sería justo para aquellos que son de otra convicción el imponerles ideas extrañas a ellos. ¡Lo que no es honestamente afrontado en esta clase de lógica es que las ideas de alguien y las creencias están siendo promovidas! Aun en una sociedad pluralística, sólo algunas personas se salen con la suya.
Los Estados Unidos están experimentando un cambio en la sociedad. ¡Donde una vez hubo un acuerdo general en estándares y creencias, ahora no hay estándares –una condición que es aceptable para casi todo el mundo excepto aquellos con convicciones bíblicas! El resultado es que nosotros como cristianos nos encontramos cada vez más siendo objetos de ataque. Estamos cada vez más a la defensiva.
En la sección de Leslie Keylock de un artículo de Moody, él comenta: “la mayor parte de los artículos y libros sobre pluralismo religioso que se escriben hoy no defienden la idea de que el Cristianismo es la verdad divinamente revelada de Dios.”5
¡Claro que no! Aquellos que sostienen la verdad exclusiva del cristianismo se convierten en los “únicos” que se oponen al progreso. Aun el tenor general del pluralismo religioso obra en contra de nosotros como creyentes hoy, y eso se volverá cada vez más severo.
Asunto Número Cuatro
El Papel de las Mujeres
Otro asunto principal es el papel de las mujeres. El asunto continúa aumentando detrás de la perspectiva del mundo respecto a la mujer, y poco a poco la Iglesia comienza a absorber el pensamiento del mundo.
Francis Schaeffer escribió que para ver dónde la Iglesia estará en los siguientes diez años, veamos en donde la sociedad está hoy. Usted puede ver ese patrón en todas las áreas ciertamente con el papel de la mujer. Al ir cambiando la sociedad su perspectiva de los roles bíblicos, la Iglesia gradualmente ha adaptado y ha reinterpretado las Escrituras para lograr la misma perspectiva.
El hecho de que por siglos los papeles bíblicos de la pareja ya no son más asuntos de la Iglesia debería agitar una bandera roja a los creyentes. Ahora dicen que hemos estado todos equivocados. Ahora debemos seguir el igualitarismo –una igualdad que implica “uniformidad”. La Iglesia está siendo forzada a entrar a un cambio radical.
El artículo de Moody trae a colación el ejemplo de una universidad de la Biblia en la cual una mujer se levantó para hablar en la capilla y una cierta cantidad de estudiantes se salieron en señal de protesta. “¿Qué esta pasando?” Él pregunta. ¿Es cierto que cuando Pablo prohíbe a una mujer enseñar y estar en autoridad sobre los hombres en 1 Timoteo 2, que sólo tiene relación con el trasfondo cultural? ¿Fue aquello una situación que estaba restringida sólo para Efeso? Si es así –y él pregunta – “¿A dónde se dirige usted para conseguir una norma autoritativa sobre los papeles hoy?6 Usted puede descartar cualquier parte de la Escritura, si usted solo la cancela al describirla como una diferencia de “la cultura”.
No es simplemente el papel de las mujeres en donde la Iglesia está confundida. Encienda los programas de entrevistas en las estaciones cristianas. Le explican a los hombres cómo se conviertan en cada vez más sensibles, más cálidos, más abiertos, etc. Hoy, la sociedad promueve una afeminación del hombre junto con la masculinización de la mujer. Eso conviene con esta sociedad andrógina. Hacia esto es a donde se dirige la sociedad porque el mundo no ve alguna diferencia en los sexos. El mundo tiene la intención de hacer a los hombres como las mujeres tanto como puedan y a las mujeres que sean como los hombres tanto como puedan, entonces habrá una igualdad verdadera. No, ésta puede ser una uniformidad verdadera –aunque aun eso suene bonito –pero no una igualdad verdadera. Si sus pies no estén plantados en la Escritura, usted será arrasado junto con la marea de lo que el mundo está haciendo. Aún cuando sus pies sean plantados en la Escritura, es una batalla que se ha de mantener en línea cuando parece que todos los demás van hacia una dirección diferente.
Como creyentes necesitamos darnos cuenta de estas cosas. Estamos bajo la presión implacable del mundo. Entre más ampliamente se acepte la perspectiva no bíblica, existirán más creyentes bíblicos aislados. Al suceder esto, más presión será puesta en nosotros por aquellos que dicen: “¿No podemos hacer algo diferente con las Escrituras que nos permitan ser más aceptados en el pensamiento prevaleciente de nuestra sociedad?”
Por supuesto, existe siempre el peligro de que nos trabemos en una interpretación tradicional de la Escritura que es más tradición que interpretación. Necesitamos ser accesibles al Espíritu Santo cuando examinamos las Escrituras y las estudiamos. También necesitamos cuidarnos de no venir a las Escrituras para ver si podemos hacer un cambio en ellas que permita a la Iglesia adaptarse al mundo. Entre más se adapte la iglesia, menos poder tendrá porque dependerá menos de Aquel que es el poder.
Asunto Número Cinco
Las misiones
Algunos cambios monumentales han tenido lugar en el campo de la misión igualmente:
“Después de casi 200 años de dominancia Occidental, las misiones mundiales están en el proceso de ser trastornadas, una de las revoluciones más catastróficas en la historia de la Iglesia. Considere los hechos:
1. La Cristiandad en mucho del mundo Occidental ha estado cultivando en una tasa fenomenal y esto a la vez cuando la Iglesia en Europa y América del Norte ha teniendo un crecimiento difícil del todo. Por ejemplo, desde 1970 al presente, la Iglesia en África experimentó un incremento de casi 100 millones de miembros, mientras que la Iglesia en América del Norte tuvo un incremento de menos de 20 millones.7
Note esos números: ¡La Iglesia en África creció cinco veces la tasa de la Iglesia en América del Norte en los últimos veinte años!
“Numéricamente, la Cristiandad Evangélica está ahora más fuerte en el Tercer Mundo que lo que está en el oeste. En 1970, el 64 por ciento de los evangélicos del mundos estaban en el oeste (incluyendo el este de Europa). . . . Sólo veinte años más tarde, el porcentaje de evangélicos viviendo en el Tercer Mundo se había incrementado hasta un 66 por ciento. . . .Las iglesias en países poco occidentales ahora han enviado a más de 30,000 misioneros. . . . Para el año 2000, el número de misioneros del Tercer Mundo alcanzará los 100,000, que igualarían a la fuerza misionera actual de América del Norte”.8
¿Ve usted el cambio que ha ocurrido? En simplemente veinte años la población mundial evangélicos ha tenido un cambio radical, del 64 por ciento de evangélicos existentes en el Oeste mundial en 1970, a un 66 por ciento en países del Tercer Mundo en 1990.
El centro de la Cristiandad experimenta un cambio, pero ¡esto no es una señal de la desaparición de la Iglesia de Jesucristo! Solamente quiere decir que nuestras responsabilidades como creyentes en América se pondrán algo más difíciles y más desafiantes. Estaremos ministrando la Palabra en medio de una civilización declinante, debería Jesucristo tardar en regresar.
No creo en la caída del Occidente mundial por lo que conozco de profecía bíblica, pero encaja bien con la profecía de que si Jesucristo retrasa Su Segunda Venida, la Cristiandad Evangélica bien puede ser arrastrada por el agua en el mundo Occidental. Cuando él regrese, el mundo Occidental puede ser un campo de misión, en vez de un remitente de misiones. Parecemos estar ya al borde de esto en muchas formas.
Asunto Número Seis
El ecumenismo
El artículo “Ecumenismo Evangélico – El Precio de la Unidad”, en el Moody Montly de enero 1990 es un artículo muy bueno escrito por Richard Mayhue quien es parte del personal en el Seminario El Maestro en Los Angeles, California.
Hasta este momento, los evangélicos han estado unidos por su compromiso por la Palabra inerrante de Dios y las doctrinas que tienen origen en la Palabra. Ahora hay una presión para que nosotros ampliemos nuestro pensamiento y aceptemos otras posiciones. Mayhue nota:
“Señales, prodigios y milagros sirven como un punto de encuentro principal para la unidad de los protestantes fuera del redil Carismático: Carismáticos, Pentecostales y Católicos Romanos. Lausanne II este verano pasado dio una plataforma a aquellos que creen que los milagros apostólicos deben preceder al Evangelismo poderoso y contemporáneo. . . . Los esfuerzos deben incrementarse para descubrir puntos en común y minimizar diferencias bíblicas e históricas entre católicos y Evangélicos”.9
Éste es un cambio que he visto y experimentado de primera mano en la iglesia que pastoreo. En los primeros años de mi ministerio, fue relativamente simple atacar doctrinas Católicas romanas antibíblicas, pero cuándo hago esto hoy, hay una respuesta significativa de personas que creen que es un acercamiento poco amable e inaceptable. “No queremos ser conocidos como aquellos que son divisivos y en contra de los demás,” dicen. “No, queremos ser amables y aceptar a los demás”. Las doctrinas católicas no han cambiado, sin embargo. Son tan ateas y antibíblicas como lo estaban en los días de la Reforma. ¿Qué ha cambiado? ¡La Iglesia Evangélica!
La idea del mundo del ecumenismo –el ecumenismo que los evangélicos se han opuesto con los años –ha comenzado a quebrantar nuestra resistencia al bombardearnos constantemente. Comenzamos a buscar maneras de compromiso, y el primer paso hacia el compromiso es: “simplemente no decir nada en contra de ello”. ¿Sabe usted cual es el segundo paso? “Aceptémoslo. Después de todo, ¿no hemos estado predicando en contra de eso, o sí?”
En cualquier momento, estamos sólo a dos pasos de aceptar algo que alguna vez nos opusimos como algo que no era bíblico. Hemos visto esto en las áreas del matrimonio, el divorcio y la moralidad. Sentimos la presión. Si alguien predica en contra de la homosexualidad: “¡A él le falta amor!” Si él predica en contra del divorcio: “¡El no comprende las presiones de nuestra sociedad!” Si él predica en contra de la inmoralidad: “¡El no comprende lo que hace la pobreza a una persona!”
Estas excusas no tienen nada que ver con eso. Los asuntos son: ¿Qué es lo que Dios dice que es pecado, y donde está la Iglesia de Jesucristo? Uno bien puede preguntar: “¿No esta para algo?” La amenaza del ecumenismo crece mientras la Iglesia se demora.
Hoy también es muy difícil de predicar en contra de las prácticas antibíblicas de los Carismáticos. Yo hice esto hace veinte años, pero hoy es “nada amable”. Es “divisivo”. Es ofensivo. ¿Por qué? Es la verdad, ¿la verdad? ¿Debemos tener miedo de respaldar la verdad? “Oh,” dicen, “no queremos ofender –nosotros no queremos dividir”.
Mayhue llega a una conclusión y estoy de acuerdo:
“La unidad a cualquier nivel que agrada Dios y hace avanzar Su reino no es a expensas de Su Palabra o carácter. Por otra parte, la unidad a expensas de la Palabra de Dios no es una unidad verdadera; la unidad a expensas del carácter de Dios no es una unidad santa”.10
La presión a claudicar sólo se incrementará en el futuro. El discernimiento espiritual y la disciplina bíblica se van al frente de la carrera de los imperativos Evangélicos para los años que vienen.
Asunto Número Siete
La Subversión Psicológica
El asunto número siete es la psicología y la Iglesia. Hoy, alguien que mira la psicología tan incompatible con el cristianismo bíblico es separado de mucho del cristianismo Evangélico y es visto negativamente por tomar una posición tan fuerte. Sin embargo, el lado contrario toma justamente la misma posición fuerte.
Una estación de radio cristiana local ha sacado fuera del aire el programa de enseñanza bíblica: “Sanas Palabras”. También ha sacado fuera del aire el programa “Gracia a Vosotros” con John MacArthur. ¿Cuál fue la objeción? La posición sobre la psicología. Para mí es un asunto bíblico. Evidentemente es un asunto bíblico desde su punto de vista también –que cualquiera que se opone a la mezcla de la psicología y la Biblia deben ser removidos de la programación. La psicología es un asunto serio. No es cuestión de tener dos puntos de vista diferentes de al Palabra que –son posturas encontradas que no pueden mezclarse. Usted no puede mezclar la psicología y la Biblia y aun tener una perspectiva bíblica. Ellos dicen que usted no puede mantener esta perspectiva y ser bíblico.
Encienda la estación de radio cristiana y vea si la psicología domina la programación. Una estación local corrió dos días de programación de James Dobson y Gary Collins, alentando a los jóvenes a entrar en el estudio de la psicología. Su respuesta para aquellos que se oponen a la mezcla de la psicología y la Biblia fue: “¿Quién va ayudar a la gente en los años venideros si nuestra «gente joven» no va estudiar la psicología?”
¿Cuando yo era una persona joven en crecimiento, los predicadores de la radio: “quién ayudará a las personas en los próximos años si la gente joven no estudia la Palabra de Dios?” Ahora ponemos dos días de programación, repetidos tres veces durante todo el día, diciendo: “¿Quien ayudará a la humanidad si la gente joven se pone a estudiar psicología?”
No puedo ayudar pero puedo pensar acerca de los problemas de Israel en el Antiguo Testamento. Siempre quisieron ir en pos de los egipcios por ayuda. ¡Si se encontraban bajo presión o de cara a la dificultad, su respuesta era “¡Vayan al ejército egipcio por ayuda!”
Lea 2 Reyes 1. El rey queda herido, cae en su palacio. ¿Llama él al profeta de Dios? ¡No! Él envía a los mensajeros a interrogar de Baal-Zebub, el dios de Ecrón. Dios interviene con Su profeta, diciendo, “¿No hay Dios en Israel, que tú envías a consultar a Baal-zebub dios de Ecrón? (2 Reyes 1:6). Dios castiga a Ahaziah por salir a buscar a los dioses falsos del mundo. Eso es justo a donde la Iglesia de Jesucristo se está dirigiendo hoy: “apelemos a las ideas de los hombres, los pensamientos humanos, la influencia de los hombres, para obtener ayuda verdadera”. La enseñanza Bíblica es finalmente eliminada.
Observe por usted mismo. ¿Con que han reemplazado las estaciones de radio al maestro de la Biblia J.Vernon McGee?
“J. Vernon McGee ha partido para estar con el Señor. Él era bueno”, dicen, “pero pensamos que debemos tener a un maestro de la Biblia que sea más moderno”.
Preguntamos “¿Con quien va a reemplazar a J. Vernon McGee?”
“Pues bien, nosotros sentimos que hay un mejor programa de enseñanza de la Biblia de calidad que Gil Rugh y Sound Words,” dicen. “Bueno. ¡Alabado sea el Señor! ¿Con quién va a reemplazar a J. Vernon McGee?” Preguntamos.
“Uh, pues bien, sentimos que hay un mejor programa que el programa de enseñanza bíblica de John MacArthur,” dicen.
“O.K., pero ¿Con quién va usted a reemplazar a J. Vernon McGee?”
Sintonícese y escuche los programas que han reemplazado la enseñanza Bíblica que ha sido quitada. Repentinamente no hay lugar en el programa para el estudio de la Biblia, pero hay lugar para James Dobson tres veces al día. Hay lugar para Minirith y Meier. Hay espacio suficiente para este y aquel programa familiar.
El aislamiento ha comenzado a establecerse. La influencia de la psicología continuará siendo una batalla para la Iglesia de Jesucristo. No se irá. Algunos dicen: “Mira, ¿no nos hemos opuesto a esto bastante? ¿No podemos seguir adelante?” Pero ¿ve usted lo qué ocurre? El otro lado simplemente no “sigue adelante”. No es un asunto muerto para ellos más de lo que lo es para nosotros. Continúan propagando la psicología. Continúan eliminando del aire la enseñanza Bíblica. Continúan diciéndoles a las personas que cualquiera que diga que usted no debería mezclar la psicología con la Biblia perjudica a la Iglesia de Jesucristo. Esta batalla se volverá progresivamente desagradable.
Asunto Número Ocho
El pragmatismo
En el pasado, la cuestión sobre los estándares de la Iglesia era contestada con: “¿Qué dicen las Escrituras?” Hoy la pregunta ha sido reemplazada con “¿qué es lo que funciona?” ¿Están siendo alcanzadas las personas? ¿Se esta ayudando a las personas? ¿Se están salvando? Esto se ha convertido en los estándares, en lugar de las Escrituras. El qué tan grande es su iglesia determina si usted es una buena autoridad en lo que debe hacerse. La práctica actual, en vez de la verdad, se convierte en el estándar.
Un hombre que pastorea una de las iglesias de más rápido crecimiento en los Estados Unidos es un hombre de teología de mezcolanza. Lo más que puedo decir es que es un creyente. Este hombre dirige una convención de pastores en el Seminario Dallas y en el Seminario Fuller y él esta dirigiendo una convención de pastores para Robert Schuller. Ahora, dígame, ¿Qué integridad teológica proporciona esa mezcolanza? ¿El Seminario Dallas, el Seminario Fuller y Robert Schuller pueden utilizar al mismo hombre para hacer a una convención de pastores para decirles cómo deben dirigir el ministerio delante de Dios? ¡Algo está radicalmente mal! Pero ¡hey!, él ha edificado una de las iglesias más grandes en el país. ¿Qué más quiere usted?
¿Qué hay acerca de la integridad teológica, para principiantes? ¿Estamos hablando de atraer a una multitud, o hablamos de edificar la Iglesia de Jesucristo? ¡Si usted quiere a una multitud, haga un concierto de rock! Pero la demagogia no es el fundamento para la Iglesia verdadera. Las personas dicen: “pues bien, ¿no es él un creyente?” Sí, ese es el primer paso. ¿Pero es él un creyente con integridad teológica? ¿Es un creyente con integridad moral? Esos asuntos tienen que resolverse.
El pragmatismo nos esta presionando. Nos afecta. Miramos alrededor y vemos a otras iglesias y decimos: “Están creciendo. Tal vez debemos hacer eso”. Podemos hacer ajustes. Podemos cambiar el atril. Bien. Podemos cambiar el tiempo del servicio. Bien. Pero no podemos cambiar el hecho de que hemos sido llamados a ministrar la Palabra de Dios.
Asunto Número Nueve
La división
La última y más importante área que nosotros debemos darnos cuenta es la división Evangélica. Creo que vivimos un día en donde vamos a ver una división importante en la Iglesia Evangélica. Para mi entender es un ciclo que la Iglesia esta atravesando. La Cristiandad evangélica se mueve hacia adelante. Crece. Se vuelve más diversa. Se vuelve más envolvente. Luego se desmenuza –como en la controversia fundamentalista/modernista de los 1920s.
La parte que se desmenuza es siempre más pequeña. Al final de los 1800s, las principales denominaciones –metodistas, presbiterianas, luteranas, etc –eran las Evangélicas, respaldando la fe.
Si usted leyera las grandes teologías del último siglo, usted encontrará que estaban escritas por grandes teólogos presbiterianos. Usted seguramente no desearía obtener alguna teología de la mayoría de los presbiterianos hoy. ¿Qué ha pasado? Hubo un rompimiento, y aquellos que estaban comprometidos con la infalibilidad, la suficiencia y la autoridad de la Escritura tuvieron que finalmente dar marcha atrás y tomar una postura. Esto comprendió el grupo más pequeño. La mayoría en las denominaciones principales han continuado adelante hasta el día de hoy.
Vemos ese ciclo repitiéndose hoy. Es cada vez menos aceptable asumir una postura en lo absoluto, la autoridad final de la Escritura. Es demasiado “estrecho,” muy “blanco y negro”. Vemos otro ciclo aproximándose, otra separación esta surgiendo amenazadoramente. Las personas dirán, como lo hicieron en el pasado, “son demasiado estrechas tiene que ser su forma”. “Si usted no le ve su forma, entonces usted no lo adoptará”. Pero el asunto es, ¿Qué es lo que dice la Escritura? ¿Es la Palabra de Dios nuestra autoridad, o no?
“Pues bien, conozco a montones de gente que les fue de ayuda”, dicen.
Muchas personas han sido ayudadas por los mormones, pero ¿valida eso la práctica y la teología mormona? ¿Deberíamos incorporar eso en la Iglesia de Jesucristo? Comprendo a las personas en Utah, las cuales tiene a una gran población mormona, que viven más. ¡Quizá deberíamos comenzar a predicar al Libro del mormón! ¡Qué ridículo!
Eso es lo que ocurre cuando usted establece un estándar hecho por el hombre. Una vez que usted ha abierto la puerta, ¿cómo lo cierra usted de nuevo? Si es correcto mezclar las ideas de la psicología con la Escritura, ¿quién decide qué ideas de la psicología se han de incluir? ¿Minirith/Meier? ¿Larry Crabb? ¿James Dobson? ¿Norman Wright? ¿Clyde Narramore? ¿Jay Adams? ¿Gary Collins? ¿Quién decide?
¿Y qué de aquel que comienza a traer en la enseñanza lo que parece insano? “Bueno, debemos oponernos a eso,” usted dirá. ¿Oh? ¿Quién decidirá a qué ideas oponernos? Si la Palabra de Dios no es la autoridad, ¡hemos abierto la puerta a todo!
Una situación en el Seminario Fuller demuestra esto. Cuando Paul King Jewett, quien es aún uno de los profesores del seminario tomó ciertas posiciones poco ortodoxas sobre la autoridad del apóstol Pablo, las autoridades en el Seminario Fuller explicaron: “él sólo sacrificaba la autoridad de Pablo en ciertas áreas limitadas”. ¿Pero sabe usted qué ha ocurrido con el paso del tiempo? Que el área se ha expandido y expandido tanto que hoy se ha infiltrado en toda la escuela. El Seminario Fuller no tiene un fundamento para tratar con él. Eso es lo que le ocurre a la Iglesia de Jesucristo.
Claramente veo división Evangélica originándose. No es que me guste pelear, pero a mí me gusta ser bíblico. Nosotros como Iglesia de Jesucristo tenemos que serlo.
Nuestra Pasión Consumidora
Asistí a una convención recientemente. Me encontré con otro pastor que compartió conmigo acerca del propósito en el ministerio: “¡De lo que se trata mi ministerio es de las personas!” Él dijo. “¡La razón del porque estoy en el ministerio es las personas!” ¿Sabe usted cual fue mi conclusión? ¡Él no ha sido llamado por Dios para el ministerio! Los profetas del Antiguo Testamento no dijeron, “Mi propósito dirigirme por las personas. Estoy aquí para las personas, para satisfacer las necesidades de la gente, para hacer esto o aquello para las personas”. No. Los profetas fueron dirigidos por la Palabra de Dios.
¡Como pastor debo ser consumido por una pasión por la Palabra de Dios! ¿Por qué deberían estar los hombres en el ministerio? Deberían estar en el ministerio porque tienen una pasión incontrolable por la Palabra. Hemos convertido a la Iglesia en un hospital, lo cuál algunas personas piensan que eso debería ser. ¡Su supuesto propósito de la Iglesia “para satisfacer las necesidades de las personas” – es una mentira! Es una corrupción del propósito del Señor para la Iglesia.
La razón por la que estamos aquí es para ministrar la verdad eterna de Dios a fin de que el Dios Todopoderoso pueda ser honrado y glorificado. Por Su gracia, las necesidades de las personas son encontradas en el ministerio de la Palabra. Tan pronto como usted pone a las personas por encima de la Palabra de Dios y del Dios de la Palabra, usted tiene un ministerio que se ha vuelto centrado por el hombre. Eso es lo que ha ocurrido en la Iglesia de Jesucristo. Ya no tenemos un ministerio centrado por Dios. Ya no tenemos un ministerio centrado en la Biblia. Tenemos un ministerio centrado alrededor de la gente que toca nuestros sentimientos y sentimos que hacemos algo bueno. ¿Pero usted alguna vez se ha dado cuenta de que el mundo hace la misma cosa?
En 1 Timoteo 3:15 Pablo dice: “para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.”.
¿Cuál es esta verdad que debemos sostener? Jesús dijo en Su gran oración Sacerdotal, “tu Palabra es verdad”. ¿Qué es lo que la Iglesia está respaldando? La verdad de Dios. ¿Hay alguna flexibilidad, alguna variación en nuestra posición? ¡No! Eso no quiere decir que todos nosotros tengamos la misma interpretación de cada situación o cada pasaje, pero debemos venir a ella con la premisa básica de que esta es la inerrante y autoritativa Palabra de Dios que ha de ser interpretada literalmente, históricamente y gramaticalmente.
Nuestra responsabilidad como creyentes es simple. Debemos ser columna y baluarte de la verdad. A través de los años venideros, que siempre nos demos cuenta de este hecho sumamente importante.
Notas
1 Erwin W. Lutzer, “Nine for the ’90s: No Longer Secular,” Moody Monthly, January 1990, p. 15.
2 Edith L. Blumhofer, “Nine for the ’90s: The Gift Rift,” Moody Monthly, January 1990, p. 15.
3 Ibid., p. 16.
4 Ibid.
5 Leslie R. Keylock, “Nine for the ’90s,” Moody Monthly, January 1990, p. 17.
6 Richard S. Sisson, “Nine for the ’90s: New Opportunities, Many Questions,” Moody Monthly, January 1990, p. 18.
7 David J. Hesselgrage, “Nine for the ’90s: From Pupils to Partners,” Moody Monthly, January 1990, p. 21.
8 Ibid.
9 Richard Mayhue, “Nine for the ’90s: The Price of Unity,” Moody Monthly, January 1990, p.23.
10 Ibid.
El Evangelio Según Warren
El Evangelio Según Warren
Por Gary E. Gilley
Nadie ha ejemplificado el enfoque dirigido por el mercado mejor que Rick Warren, pastor de la enorme iglesia Saddleback al Sur de California y autor de La Iglesia Con Propósito y La Vida Con Propósito. Mientras que Warren es abierto y franco acerca de su filosofía, estrategia y métodos, sin embargo, las cosas no siempre son como parecen ser. Por ejemplo, “con propósito” suena mejor que “dirigida por el mercado” pero es básicamente la misma cosa. En su libro La Vida con Propósito, su declaración inicial es: “No es acerca de usted”; Warren luego escribe todo un libro acerca de “usted”. El desprecia la psicología popular pero repetidamente la promueve a través del libro. Públicamente el rompe lazos con Robert Schuller, pero reitera algunas de las cosas detestables que Schuller ha estado enseñando por treinta años. El afirma un compromiso con las Escrituras pero las socava casi a cada momento. El les dice a sus seguidores que el no esta manipulándolos con el mensaje sino solo reorganizando los métodos, cuando de hecho el ha alterado el mensaje tanto que ya no es reconocible.
Esto nos lleva a su alteración más inquietante: el evangelio mismo. Acusar a Warren de modificar el evangelio es una acusación seria, uno no debería tomarlo a la ligera. ¿Cuál es la evidencia para tal acusación? Considere lo siguiente:
En el video que acompaña a los “40 Días de Propósito”, Warren guía a sus oyentes en oración al final de la primera sesión. La oración dice de esta forma:
Querido Dios, quiero conocer tu propósito para mi vida. No quiero basar el resto de mi vida en cosas equivocadas. Quiero tomar el primer paso en prepararme para la eternidad conociéndote. Jesucristo, no entiendo como, pero aunque sepa como, quiero abrir mi vida a ti. Hazte real a mí. Y usa estas series en mi vida para ayudarme a conocer para que me hiciste.
Warren continúa diciendo:
Ahora si usted ha hecho esta oración por primera vez quiero felicitarle. Usted se ha convertido parte de la familia de Dios.
Warren se vería en apuros en encontrar apoyo bíblico para esta presentación del evangelio. No encontramos nada aquí acerca del pecado, la gracia, el arrepentimiento, la persona de Cristo, el calvario, la fe, el juicio o la resurrección. Este es el peor mutilado evangelio del buscador sensible: el buscador viene a Cristo con el fin de encontrar su propósito en la vida, no para recibir perdón de pecados y la justicia de Dios. Entonces, declarar a alguien como miembro pleno de la familia de Dios debido a que ha hecho tal oración (basándose en un mínimo, si acaso, entendimiento de la persona y la obra de Cristo), es trágico.
¿Hará Warren algo mejor en su libro: La Vida Con Propósito? Un poco, pero no mucho. Con respecto ala eternidad el dice a sus lectores: “Si usted aprende a amar y confiar en el Hijo de Dios, Jesús, usted estará invitado a pasar el resto de la eternidad con El. Por el otro lado, si usted rechaza su vida, el perdón, y la salvación, usted pasará la eternidad separado para siempre” (p. 37). Hay suficiente verdad aquí para ser confundida, pero el Nuevo Testamento nunca nos dice que aprendamos a amar y confiar en Cristo con el propósito de ser salvos. Se nos dice que nos arrepintamos (Hechos 17:30) y pongamos nuestra fe en Cristo (Ef. 2:8-9), y no “aprender a amar y a confiar”. ¿Cómo es que el incrédulo va a aprender a amar y a confiar en Jesús? Estos son frutos de la regeneración, y no medios para la regeneración.
En la página 58, Warren nos da quizás su más completa presentación del evangelio encontrada en La Vida con Propósito. Allí dice a sus lectores que deben primero creer que Dios los ama y los ha escogido para tener una relación con Su Hijo quien murió en la cruz por ellos. Warren escribe: “la vida real comienza al someternos completamente a Jesucristo”. Yo no discutiría es, pero ¿Cómo podríamos someternos a Cristo? Warren declara: “Ahora mismo, Dios le esta invitando a vivir para su gloria al cumplir los propósitos para los cuales fue usted creado… todo lo que usted necesita es recibir y creer… ¿Aceptará la oferta de Dios?” Una vez más, el da un ejemplo de una oración: “Le invito a inclinar su cabeza y haga la oración en silencio que cambiara su eternidad, “Jesús, creo en Ti y te recibo.”” El promete: “Si usted ha hecho sinceramente esa oración, ¡felicidades! ¡Bienvenido a la familia de Dios! Usted está ahora esta listo para descubrir y comenzar a vivir el propósito de Dios en su vida”. Es digno de notar que esta presentación del evangelio es encontrada en el día 7 (de la jornada de los 40 días). Se nos hace asumir que el contenido de los días 1-6 nos ha llevado a esta invitación para recibir a Cristo. Lo que cree Warren que un pecador necesita es conocer que ser parte de la familia de Dios has sido supuestamente presentado en la primera semana de la jornada. Pero Warren no ha mencionado nada acerca de quien es Jesús, porque murió en la cruz, en que manera El es nuestro Salvador, el poder limpiador de la sangre de Cristo, el arrepentimiento la confesión de pecados, las consecuencias del pecado, o de nuevo, la resurrección de Cristo.
En una época pos-cristiana de analfabetismo bíblico, no puede ser asumido que un incrédulo tiene algún concepto de cualquiera de estas cosas. Esto es especialmente preocupante a la luz del mensaje central de Warren: encuentre a Dios y usted se hallará a sí mismo (propósito). Cuando esto es sin duda la tesis de La Vida Con Propósito, y la campaña de los “Cuarenta Días de Propósito”, el incrédulo naturalmente concluye que el esta haciendo una oración lo capacitará para resolver el problema de la falta de propósito en su vida. ¿Dónde encontramos en las Escrituras que el evangelio sea presentado como Warren lo presenta? Esperamos que Warren no niegue personalmente cualquiera de los elementos esenciales del evangelio, pero el ciertamente no esta proporcionándolos con el peso debido y deja a sus lectores con mucho a la imaginación.
John Macarthur escribe: “Escuchando a los predicadores del evangelio del buscador-sensible es posible pensar que es fácil ser cristiano. Tan solo diga unas cuantas palabras, eleve esta oracioncita y ¡zas! Ya esta en el club”[i]. Hay que reconocer, que la salvación es recibida por la fe solamente en Cristo solamente, pero no es recibida al repetir una pequeña oración con falta de contenido bíblico y entendimiento, con las esperanza de que usted encontrará el propósito en su vida. De hecho, un líder evangélico informa haber titulado un sermón en respuesta al evangelio del buscador-sensible: “Como Llenar su Iglesia con Cizaña”.
Macarthur advierte: “La gente está entrando a fácilmente por la puerta ancha, cómoda e invitadora, con todo su equipaje, sus propias necesidades, su autoestima y se deseo de realización y satisfacción. Lo más horrible de esto es que piensan que van a ir al cielo.”[ii]
Ladies Home Journal
La popularidad de Warren con las masas ha surgido a tales niveles que se la pedido escribir en una columna mensual para el Ladies Home Journal (Revista de la Dama de Hogar). Mientras que algunos puedan cuestionar porque una revista secular estaría interesada en que tiene que decir un pastor evangélico, ciertamente podemos regocijarnos de que Warren ha pasado a un foro de debate mundial (los lectores se estiman en 14.5 millones) en el cual proclamar la verdad de Dios, incluyendo el evangelio, a una audiencia extensa de incrédulos. Que privilegio. A el se le ha dado una plataforma en la cual puede anunciar las excelencias de Cristo. Pero, desafortunadamente, Warren no lo ha hecho. Mas que predicar el mensaje de Cristo, el mensaje de Warren, como se muestra en el título de su artículo es: “Aprender a Amarse uno Mismo”. En su artículo de Marzo 2005, el hombre que abrió su libro con las palabras: “No es acerca de usted”, muestra que el realmente piensa que sí. El dice a sus lectores: “Para verdaderamente amarse así mismo, usted necesita conocer las cinco verdades que forman la base de una sana auto-imagen” ¿Cuáles son? (Las siguientes son citas directas del artículo de Warren):
Acéptese a Sí Mismo
Dios lo acepta incondicionalmente, y en su perspectiva todos somos preciados y de un valor incalculable. Enfóquese en esto y usted no perderá tiempo en esforzarse tratando de ser alguien que usted no es.
Ámese a Usted Mismo
(Afirmaciones de la esposa de Warren), Dios realmente me ama sin compromiso. (Sobre esta base aparentemente se nos da la libertad de amarnos a nosotros mismos).
Sea Leal a Usted Mismo
Descubra, acepte y disfrute su “forma” única (la cual se refiere al programa de Warren llamado S.H.A.P.E.)… Este contento con ello (nuestra debilidad).
Perdónese a Sí Mismo
Dios no espera perfección pero El insiste en la honestidad. Cuando honestamente admito mis errores y pido perdón en fe, el no tiene rencor, ni tendrá más, y no lo sacará a colación de nuevo. Debemos practicar tal actitud de perdón con nosotros mismos.
Crea en Usted Mismo
¡Comience afirmando la verdad acerca de usted mismo! La verdad es que Dios lo ha creado con talentos, habilidades, personalidad y trasfondo con una combinación que es excepcionalmente usted. E su decisión. Usted puede creer lo que otros divagan acerca de usted, o usted puede creer en usted mismo como Dios lo hace, quien dice que usted es verdaderamente aceptable, adorable, valioso y capaz.
¡Que decepción! Warren no solo no comparte el evangelio, la gloria de Cristo o cualquier otra verdad teológica, el confunde el agua ofreciendo una psicología popular anémica, ninguna de la cual es apoyada con la Escritura. Brevemente, recuerde que Warren no esta escribiendo a creyentes sino a la gente en general, de la cual él esta asumiendo que no es salva. Con esto en mente considere:
Primero, a esta audiencia el les dice que Dios los acepta incondicionalmente. Nada puede ser más alejado de la verdad. Somos inaceptables para Dios en nuestro estado natural. Tuvo que tomar la muerte de el Hijo de Dios para proveer los medios por los cuales pudiésemos ser aceptados por Dios y solo aquellos que están en Cristo son aceptables al Padre (Efesios 1:3-14).
Segundo, en ningún lugar de la Escritura se nos dice que nos amemos a nosotros mismos. Se nos dice que amemos a Dios con todo nuestro corazón, alma y mente. Se nos dice también que amemos a los demás como nos amamos a nosotros mismos (Mat. 22:37-40). Algunos saltan en esta frase, “como a ti mismo”, como una prueba de que Dios nos manda amarnos a nosotros mismos. Esto no es cierto. Las Escrituras nos dicen que ya nos amamos a nosotros mismos (Efes. 5:28-29); no necesitamos que se nos anime a un amor propio desmedido que aumenta nuestro egocentrismo. De hecho, el único pasaje en el Nuevo Testamento que realmente habla de amor propio lo considera como una señal pecaminosa de los postreros tiempos (2 Tim. 3:2). Cristo nos llama a negarnos a nosotros mismos (Lucas 9:213) y no a amarnos a nosotros mismos.
Tercero, decirle a un incrédulo que se acepte y sea leal a sí mismo es condenarlo eternamente. ¿Debe decírsele a uno que esta muerto en sus delitos y pecados (Efes. 2:1) que esté contento con su debilidad? Warren puede estar intentando aliviar los corazones preocupados de sus lectores, pero él no esta señalándoles al Salvador.
Cuarto, ninguna palabra puede ser hallada en la Escritura acerca de perdonarse a sí mismos. Esta es una invención de la psicología moderna, y no un principio bíblico. Dios nos llama a confesar nuestros pecados a El y El entonces nos perdonará (1 Juan 1:9). Carecemos de la capacidad y autoridad de perdonarnos a nosotros mismos; esa es la prerrogativa de Dios.
Quinto, mas que creer en nosotros, se nos dice que “creamos en el Señor Jesús” (Hechos 16:31). Mas que creer en uno, Pablo confirma que somos incompetentes en nosotros mismos (2 Cor. 3:5), siendo simples vasijas de barro (2 Cor. 4:7). Mas que creer en nosotros se nos dice que cualquier cosa que logremos es por la fortaleza de Dios (Fil. 4:13). Mas que creer en nosotros, Pablo dice: “me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo” (2 Cor. 12:9).
¿Como puede este pastor evangélico, quien ha surgido como el líder protestante más reconocido en el mundo, uno que es visto como alguien con perspicacia espiritual y guía de millones, perder la huella ampliamente? Quizá la clave está en su perspectiva de la doctrina. En La Vida Con Propósito, Warren quiere que no tengamos duda de que cuando nos pongamos delante del Señor “Dios no nos cuestione acerca de nuestro trasfondo religioso o nuestras opiniones doctrinales. La única cosa que importa es, ¿has aceptado lo que Jesús hizo por ti y aprendiste a amarlo y a confiar en el” (p. 34)? Por el contrario, lo que creamos es de gran importancia. ¿Inspiró el Espíritu Santo la Biblia para nosotros ignorando lo que ella enseña? ¿Son insignificantes las palabras de Jesús? ¿Son las verdades doctrinales de las epístolas del Nuevo Testamento nada más que un relleno? Con respecto a la salvación, si importa lo que usted crea acerca de Jesús, la cruz, la resurrección, el pecado, el juicio, el evangelio, etc. Warren esta realmente perjudicando a la iglesia de Dios. Al minimizar el contenido del evangelio, trivializando la Escritura, despreciando la doctrina y reemplazándola con psicología, misticismo y sabiduría del mundo, nos hace recordar la advertencia de Pablo en Colosenses 2:8: “Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo”.
Una Alternativa a los Métodos y Mensaje de Warren
Mi esposa y yo recientemente asistimos a un servicios de adoración en una iglesia evangélica la cual había adoptado el modelo de la Vida con Propósito popularizada por Warren. El servicio era preocupante en varios puntos, incluyendo una adoración irreverente, selecciones musicales antibíblicas y una actitud general de apatía. Pero lo que fue más preocupante fue el sermón. El pastor, seguramente un siervo de Dios bien intencionado y sincero, no tenía pista de cómo hacer exégesis de las Escrituras. En su mensaje tópico el señaló a la congregación mediante presentaciones de PowerPoint, docenas de pasajes. Pero en un modo asombroso se las arregló en malinterpretar, espiritualizando, perdiendo el contexto, leyendo una pobre traducción, etc. Ni una sola vez proporcionó la interpretación correcta de algún verso de la Escritura, pero cuanto mas pude observar ninguno parecía darse cuenta o tener cuidado.
Esto me dio una mayor percepción dentro de lo que había estado sospechando y observando. La filosofía de ministerio de Warren, con mal uso de la Escritura, con un mensaje del evangelio débil, con infiltración de la psicología e indiferente a la teología esta siendo aceptada por el evangelicalismo debido a que mucho de eso ya esta residiendo en el evangelicalismo. Warren no es tanto un iniciador como un producto de su tiempo. Yo creo que el ha caído en la ola de lo que ya esta sucediendo en el evangelicalismo. Lo que el ha hecho es conectar los puntos –desarrollando métodos, programas y un mensaje que parece funcionar. El pragmatismo se ha convertido en el árbitro final en nuestra sociedad incrementándose en nuestras iglesias. “Si funciona debe ser de Dios”, así va la sabiduría convencional. Pero el pragmatismo es un pionero poco fiable. En nuestros momentos mas reflexivos algunos de nosotros estaríamos dispuestos a creer que el éxito puede siempre tener la ultima palabra. Por ejemplo, el mormonismo es la “iglesia” más exitosa del mundo hoy en día. Pero, ninguno de nosotros estaría dispuesto a creer que Dios esta bendiciendo a la Iglesia Mormona. Si el pragmatismo es nuestra guía, entonces seremos llevados desesperanzadamente a todo viento de doctrina (Efes. 4:14). Necesitamos algo más estable: un verdadero fundamento.
De Regreso a la Biblia
1 Timoteo 3:15 describe la misión de la iglesia como siendo el pilar y soporte de la verdad. Cualquier cosa que haga la iglesia, debe tomar seriamente esta comisión por parte de Dios. Nadie más que la iglesia de Dios esta interesada en tal proyecto –recae en el pueblo de Dios, la verdadera iglesia, ser el único lugar donde la verdad es creída, sostenida y proclamada gloriosamente. Claro, la verdad que la iglesia tiene que ofrecer tiene una fuente: la Palabra de Dios. Todo lo que la iglesia hace debe emerger de las Escrituras. Cada método, programa, esfuerzo evangelístico y mensaje que declare la iglesia debe hallar sus raíces firmemente plantadas en la verdad bíblica.
Esto nos guía al taló de Aquiles de Warren y sus imitadores: Warren no inicia con la Biblia. A primera vista, el mensaje y los programas “Dirigidos con Propósito” son muy atractivos. Parecen hablar el lenguaje de las personas; son exitosos; son saturados con la Escritura, mucha de su enseñanza dan en el blanco. Además, muchos de los que promueven La Vida Con Propósito son sinceros y bien intencionados. Pero en un examen más de cerca hallamos una mosca en la sopa. No es una mosca ordinaria es un monstruo inmenso, lleno de veneno mortal. Podemos intentar ignorar la mosca, esperando que todo esta bien, peor finalmente debemos enfrentar a la mosca o permitir que altere nuestra sopa a algo totalmente diferente.
¿Qué es la mosca? Es esto: Warren no inicia con la Escritura, el comienza con las personas. Su iglesia comenzó sobre la base de una encuesta preguntando a la gente que es lo que querían de una iglesia. El encuesta a la congregación sobre la clase de música secular les gusta y les proporciona esa clase de música. El comienza con las necesidades de la gente y luego crea un mensaje para satisfacer esas necesidades. El determina lo que el cree que las personas quieren escuchar y luego va a la Escritura para encontrar apoyo a su filosofía de ministerio.
Es justo aquí donde necesitamos retroceder y examinar cuidadosamente la filosofía guiada con propósito. He encontrado que si usted pasa por alto el fundamento que subyace en cualquier sistema para que la superestructura puede parecer bella –por un tiempo. Una vez más tome al mormonismo. Su énfasis externo sobre los valores familiares y morales es ciertamente cautivador. Es un fundamento que esta defectuoso. Por la misma moneda necesitamos examinar el fundamento de La Vida Con Propósito. ¿Ha sido colocado bajo un estudio cuidadoso de las Escrituras? O ¿Son sus ladrillos hechos con modas seculares, filosofías y pragmatismo, bombardeado junto con un descuido en el uso de la Escritura? Si la última es su conclusión, como lo es la mía, ¿Qué tenemos que hacer?
Créalo a no, hay una alternativa a LVP y a otros programas similares. Suena simplista y chapado a la antigua pero tiene la estampa de aprobación de Dios. Es regresar a la Biblia. Nuestros púlpitos necesitan regresar a la exposición imperturbable de la Escritura. Nuestras clases de escuela dominical y estudios bíblicos necesitan hojear los manuales y guía escritos acerca de la Biblia y abrir la Biblia misa. En nuestra iglesia local hemos desechado todos los programas de estudios comerciales de escuela dominical –los cuales han sido diluidos hasta el punto de ser inútiles –y simplemente enseñar la Biblia. Nuestros niños de 4 a 5 años están siendo enseñados con historias seleccionadas de la Biblia. Los de edades de 6 a 7 años van a través de la Biblia desde Génesis hasta Apocalipsis en esos dos años. Los de edad de 8 a 9 años van una vez más a través de toda la Biblia. Las edades de 10 a 11 están siendo enseñados acerca de la hermenéutica y métodos de estudio bíblico y aplicando esos métodos para estudiar las epístolas. A los de 12 a 13 años se les enseñan cursos bíblicos a nivel colegio en teología sistemática. A los estudiantes de secundaria se les enseña la Biblia con énfasis en el discernimiento bíblico. A este nivel muchos de ellos comienzan a enseñar a niños al ir ellos escudriñando. Todos los cursos de adultos están enfocados al estudio de la Escritura, junto con clases sobre historia de la iglesia, teología y vida cristiana. Todos los sermones son exposiciones versículo por versículo de la Palabra. Ciertamente nuestros maestros usan comentarios y ayudas de estudio de la Biblia pero son las Escrituras mismas las que son estudiadas.
He encontrado algo asombrosos –cuando las personas son alimentadas con una dieta firme de verdad bíblica tienen muy poco antojo del algodón de azúcar de las modas pasajeras. ¿Por qué cambiarían la fuente de la vida por cisternas rotas (Jer. 2:13)? Por supuesto muchos las tienen y lo hacen, pero la solución no es andar a gatas dentro de la cisterna, es exhibir la fuente.
Pero este enfoque de “regreso a la Biblia” tiene un problema fatal –estamos en medio de una crisis de confianza en la suficiencia y autoridad de la Escritura. Si no creemos que la Palabra de Dios es suficiente, entonces no las exhibiremos si no creemos en la autoridad final de la Palabra entonces buscaremos alternativas. Lo que el mundo y la iglesia necesitan hoy son hombres y mujeres de Dios que crean con todo su corazón en la suficiencia de Su Palabra. Necesitamos una iglesia que no se avergüence de Cristo y de Su Palabra (Lucas 9:26), una iglesia que audazmente proclame la verdad desde los tejados. Se registra que una vez Charles Spurgeon dijo: “Usted no necesita defender a un león cuando esta siendo atacado. Todo lo que usted necesita es abrir la puerta y dejarlo salir”. Junto con Spurgeon, yo creo que es tiempo de una vez más abrir la puerta y dejar a la Palabra hacer su obra.
Traducido por Armando Valdez
[i] John Macarthur, Jr. Difícil de Creer, (Nashville: Thomas Nelson Publishers, 2003), p.12.
[ii] Ibíd.., p.13.
La Autoridad y la Suficiencia de la Escritura
La Autoridad y la Suficiencia de la Escritura
Por Gary E. Gilley
(Agosto del 2005 – el Volumen 11, Tema 8)
Quizá el asunto más importante que esta enfrentando la iglesia hoy es el asunto de la autoridad. ¿Quién o qué tiene el derecho y la autoridad de determinar qué creemos y cómo debemos vivir? La respuesta a esa pregunta, no mucho tiempo atrás, fue muy elemental – al menos para los cristianos evangélicos. La Palabra de Dios era la autoridad final sobre todas las áreas de fe y práctica. Uno de los gritos de guerra de la Reforma fue sola Scriptura – la Escritura solamente. Esto simplemente quiere decir que la base final de autoridad y verdad es la Escritura. La Escritura tiene la última palabra sobre todo lo que creemos y cómo vivimos esas creencias. Más que eso, la Biblia fue vista como suficiente. Es decir, lo que la Palabra tiene que decir es útil para equiparnos para toda buena obra (2 Timoteo 3:17). Nadie afirma que la Escritura es exhaustiva en todos los temas – o aun señala alguno (e.j., las matemáticas). Pero donde no da instrucciones directas proporciona principios por los cuales podríamos examinar y evaluar todas las cosas “que pertenecen a la vida y la piedad” (2 Pedro 1:3). Que la Escritura afirma de sí mismo tal autoridad y suficiencia es ampliamente aceptado basada en numerosos pasajes (e.g., Juan 17:17; Marcos 12:24; Lucas 11:25; 16:27-31; Hebreos 4:12; Santiago 1:25; 1 Pedro 2:2; Hechos 20:20-32; Salmo 19, 119; 2 Timoteo 3:15-17; 2 Pedro 1:3; Mateo 5:17-20; 12:18-27; 26:52-54; Lucas10:25-26; 16:17). Pero, en la mayoría de los casos, la iglesia evangélica hoy no cree esto. La autoridad y la suficiencia de la Palabra de Dios están siendo suplantadas a cada paso. Sin embargo, antes de que observemos la iglesia moderna, demos marcha atrás y consideremos el pasado reciente. Lo que esta transcurriendo hoy tiene un anillo familiar a eso. Esto ya ha sucedido antes – y esto no hace mucho tiempo.
LA EPISTEMOLOGÍA
El asunto de la autoridad mayormente se ocupa de la epistemología, es decir, el cómo descubrimos y determinamos la verdad. Sin correr a velocidad de conejo filosófico de los cuales hay muchos, la respuesta es que nuestro conocimiento de la verdad debe venir de una fuente. Estando reducidas las posibilidades «básicas», las fuentes de la verdad están limitadas a tres:
Los Seres Humanos
Si uno cree que los seres humanos son la fuente final de la verdad quedamos todavía con la pregunta epistemológica de cómo descubrimos esta verdad. James Draper y Kenneth Keathley dan esta visión general útil:
La persona manteniéndose firme en la razón humana (o el racionalismo) cree que ella misma es su autoridad final. La pregunta entonces es ¿cuál es el método que el individuo usará para probar sus afirmaciones de la verdad. Las opciones disponibles para él pueden ser clasificadas bajo tres encabezamientos: El racionalismo, el empirismo, y el misticismo. El racionalista cree que él o ella pueden determinar cuál es la verdad por la razón solamente, por habilidades innatas o naturales dentro de la mente humana. El empírico coloca su confianza en la experimentación y en la observación de fenómenos de sentido, afirmando como verdad sólo aquello que puede ser físicamente demostrado. Finalmente, tenemos al místico, quien niega el racionalismo y empirismo porque él reconoce que el individuo no es capaz de conseguir la verdad final tampoco por la razón o la observación. El místico, sin embargo, cree que el individuo posee habilidades extra-racionales que le permiten intuir la verdad. La verdad, según el místico, no puede ser conocida objetivamente; solo puede ser encontrada subjetivamente. No importa cuál de los tres enfoques sean empleados por la razón humana, todos ellos tienen en común esto: Hacen al individuo el árbitro final de la verdad. [1]
La Religión
Dentro de la tradición cristiana esto es mejor representado por la Iglesia Romana. Según la teología católica, es la Iglesia la que nos ha dado la Biblia y, por consiguiente, la autoridad final descansa en la Iglesia. La Iglesia Romana técnicamente no afirmaría sostener puntos de vista en contra de la Escritura, pero es la Iglesia la que interpreta la Escritura y tiene libertad de agregarle. Por consiguiente, cualquier contradicción aparente, decir por ejemplo el rezarle a María o a los santos, se resuelve con la afirmación de Roma respecto a la autoridad.
La Revelación
Si Dios existe, no es difícil de creer que él se haya comunicado a la humanidad. La Biblia mantiene ser esa revelación. Los cristianos conservadores a todo lo largo de las épocas, y especialmente desde la Reforma, han reconocido la afirmación exclusiva de que las Escrituras son la Palabra de Dios completa y final para esta era. Esto no es decir que no han existido muchos usurpadores para esta afirmación.
El Ayer y el Hoy
Uno de los grandes retos enfrentados por los cristianos en el pasado no tan distante se basó en varias fuentes: El racionalismo alemán, la alta crítica, la iluminación del pensamiento, etc., Finalmente evolucionando en lo que nosotros llamamos hoy el liberalismo cristiano. El padre del liberalismo es usualmente reconocido como Friedrich Schleiermacher (1768-1834), profesor de teología en la Universidad de Berlín. Uniéndosele a muchos sistemas filosóficos populares con la Cristiandad, Schleiermacher vino a desconfiar de cualquier forma de autoridad. Pero él no quiso negar el cristianismo, reconociendo que el género humano necesita religión. Él sacó en conclusión que la revelación proposicional acerca de Dios puede ser defectuosa o aún inexistente pero, puesto que el hombre necesita una experiencia religiosa, el caparazón del cristianismo debe ser retenido. La Biblia puede ser poco fiable, con errores, poco confiable para desarrollar entorno de vida, pero aún es posible experimentar a Dios a través de expresiones religiosas. El fundamento puede estar ausente, pero en cierta forma las paredes aun están firmes. Tales personas están convencidas de que encuentran a Dios cuando se conectan con la “chispa sagrada” encontrada en cada ser humano, a través de prácticas místicas, o través de experiencias subjetivas. Son indiferentes con la autoridad la Escritura – para ellos la Biblia está plagada de errores, pero eso no tiene importancia con tal de que puedan tener una relación existencial con Dios – o al menos, así es lo que piensan. William James, ciertamente no es cristiano evangélico, hizo de nuevo una observación astuta cien años atrás acerca de la invasión del pensamiento liberal dentro de la Cristiandad:
El avance del liberalismo, así llamado, en el cristianismo, durante los últimos cincuenta años, medianamente puede ser llamado una victoria de conciencia sana dentro de la iglesia sobre la morbosidad con la cual la antigua teología de las llamas del infierno estaba más armoniosamente relacionada. Tenemos ahora a congregaciones enteras cuyos predicadores, lejos de exagerar nuestra conciencia de pecado, parecen dedicarse más bien a menospreciarlo. Ignoran, o aun niegan, el castigo eterno, e insisten en la dignidad en vez de la depravación del hombre. Consideran la preocupación continua del cristiano anticuado con la salvación de su alma como algo enfermizo y reprensible en vez de admirable; y una actitud sanguínea y ‘muscular’, la cuál para nuestros antepasados habría parecido puramente pagana, se ha convertido ante sus ojos un elemento ideal del carácter cristiano. No estoy cuestionando si son correctos o no lo son, sólo señalo el cambio. [2]
La valoración de James hace a un moderno tocar el timbre para ella. El liberalismo antiguo ha estado disminuyendo en las últimas décadas, pero ciertamente no se ha desvanecido. Más bien, se ha combinado con otros hilos teológicos errantes y se ha transformado en varias formas. Tome por ejemplo los comentarios recientes el columnista afiliado y el sacerdote Episcopal liberal, Tom Ehrich, escribe:
Describa a una congregación suburbana próspera, colóquela entre casas grandes y colegios privados, poblado por profesionales y jóvenes familias, una vez conocida por su vitalidad intelectual, ahora agréguele su adhesión a la ortodoxia de la Biblia. La predicación allí, dice un miembro, raras veces se desvía de una palabra por la explicación palabra por palabra de textos asignados. Las clases de educación de adultos tienden a ser “conducidas por personas que consideran que la Biblia es “inerrante” y no permiten cuestionar. Nunca escuchamos una exploración abierta y honesta de lo que significa vivir como un cristiano en el mundo de hoy”. Claramente, alguna suerte de retirada está en proceso. Al igual que todas las retiradas, afirma base moral elevada. Pero lo que veo en la “tierra del libre y la casa del valiente” es la conformidad dogmática (miedo a la libertad) y la intolerancia (miedo al otro). Lo que me preocupa es el surgimiento de un grupo base de liderazgo religioso que no vacila en convertir el miedo en furia, el odio y echándole toda la culpa a. Ellos, de todas las personas, deberían tener mejor criterio. Deberían saber que la respuesta al miedo es fe, no odio. Deberían saber que Jesús no señaló a los enemigos, ni lanzó cruzadas de moral o guerras de cultura de salario. Él no ejercitó un control mental con sus discípulos. Él no insistió en una forma de pensar o de creer, él no fue legalista, rígido o conformista (énfasis mío). [3]
¡Esto suena como a los discursos rimbombantes del liberalismo pasado de moda – pero ¡espere! Muchos dentro del evangelicalismo hacen eco de la misma tonada. Declararse a favor de la verdad es tanto como fuera de moda. John MacArthur señala el punto: “ya no se estima necesario luchar por la verdad. De hecho, muchos evangélicos ahora lo consideran maleducado y falto de amor afirmar cualquier punto de doctrina “. [4]
El liberalismo ha unido fuerzas con el posmodernismo para desafiar las enseñanzas de la Biblia. Entretanto, muchos en el evangelicalismo están sentados al lado queriendo ser tolerantes y tratando de amedrentar e intimidar a cualquiera que defienda el discernimiento. Es poco admirable entonces que una ola nueva de liberalismo esté pasando sobre el cristianismo. La iglesia sensible al buscador es vista por muchos como simplemente el liberalismo antiguo disfrazado, pero eso no es totalmente cierto. La iglesia sensible al buscador tiene evade muchas verdades bíblicas, [5] pero aún acepta las doctrinas más cardenalicias y aún busca proclamar el evangelio, aunque su mensaje a menudo está fuera de balance con el Nuevo Testamento. Pero la iglesia sensible al buscador ha dado a luz a un movimiento nuevo llamado la iglesia emergente. La iglesia emergente toma en conclusión lógica lo qué la iglesia sensible al buscador inició. Vistiendo todo en un atuendo religioso postmoderno la iglesia emergente rápidamente está rechazando y socavando casi toda la teología bíblica. En otras palabras la iglesia emergente es el nuevo liberalismo nuevo. El evangelicalismo cosecha lo que ha sembrado.
Pero qué acerca de todo el interés espiritual que es evidente. Libros cristianos y éxitos musicales. Mega-iglesias llenas a reventar. Algunos proclaman que podemos estar en el centro del máximo avivamiento desde Pentecostés. En respuesta, estoy de acuerdo con una evaluación de la encuesta Gallup de hace algunos años atrás. “Tenemos un avivamiento de sentimientos, pero no del conocimiento de Dios. La iglesia de hoy está siendo dirigida más por sentimientos que por convicciones. Valoramos más el entusiasmo que el compromiso informado”. [6]
¿Si esto es cierto por qué pocos están notándolo? Déjeme hacer algunas sugerencias:
1. Porque los comercializadores de este acercamiento al cristianismo se han vuelto expertos en dar a las personas lo que desean. Michael Horton escribe: “a todo lo largo de la literatura profética, notamos un tema común – los falsos profetas dicen a las personas lo que quieren oír, bautizandolo con nombre de Dios, y sirviéndolo como la última palabra de Dios hacia Su pueblo”. [7]
2. Porque la centralidad de la Palabra de Dios ha estado sutilmente reemplazada con substitutos inferiores pero agradables. La enseñanza y la predicación sistemática de la Biblia han sido desplazadas en muchas iglesias por el entretenimiento, el drama, los conciertos, los actos cómicos, y cosas por el estilo. Por una cantidad de décadas la teoría psicológica ha estado usurpando la autoridad de la Escritura. El propósito de muchas iglesias ya no es la santificación y la salvación sino más bien la terapia. Y, progresivamente, el misticismo y las revelaciones extra-bíblicas reemplazan la Biblia.
3. Porque tantos dentro del evangelicalismo van a la deriva con la marea de opinión y pensamiento mundano. Pascal dijo: “Cuándo todo está se mueve a la vez, nada parece moverse, tal como en buque de tabla. Cuando todo el mundo se mueve hacia la depravación, nadie parece moverse, pero si alguien se detiene, éste pone de manifiesto a los demás que se apresuran actuando como un punto fijo”.[8] Comentando sobre esta declaración Douglas Groothious escribió: “El punto fijo en un mundo que cambia es la verdad bíblica y todo lo que está de acuerdo con ella” [9] Precediendo a esta declaración de Pascal, Groothuis dice esto: “se nos ha dicho que los cristianos deben intercambiar su énfasis de la verdad objetiva a la experiencia común, de la discusión racional a la recurso subjetivo, de la ortodoxia doctrinal a las prácticas relevantes. He razonado… que esta maniobra es ni más ni menos que fatal para la integridad cristiana y el testimonio bíblico. Es también filosóficamente ilógica. Tenemos algo mucho mejor por ofrecer”. [10]
Pedro nos dice: “Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder” (2 Pedro 1:3a). ¿Cómo son encontradas esta vida y esta piedad? “mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia” (1:3b). ¿Y dónde es encontrado el conocimiento de Cristo? En la preciosa Palabra de Dios. No es extraño que Pedro nos alentó a “desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación” (1 Pedro 2:2). ¿Por qué alimentarse en el abrevadero de la sabiduría mundana o de la experiencia mística cuando tenemos la revelación final, completa e infalible de Dios que puede “hacernos sabios para la salvación” (2 Timoteo 3:15), y prepararos “para toda buena obra” (2 Timoteo 3:17)? Estoy de acuerdo con Groothuis, nosotros los cristianos creyentes de la Biblia tenemos algo mejor que ofrecer.
[1] James T. Draper Jr. & Kenneth Keathley, Biblical Authority (Nashville: Broadman & Holman Publishers, 2001) pp. 2-3.
[2] William James, The Varieties of Religious Experiences (New York: Longmans, Green, and Co., 1922) p. 91.
[3] Tom Ehrich, “Fear-based Faith Helps No One,” (Springfield, IL: The State Journal Register, May 22, 2005) p. 15.
[4] John MacArthur, Why One Way? (Word Publishing Group, 2002) pp. 47-48.
[5] Vea mi libro, This Little Church Went to Market.
[6] J. P. Moreland, Love Your God with All Your Mind (Colorado Springs: NavPress, 1997) p. 19.
[7] Don Kistler, General Editor, Sola Scriptura! Michael Horton, Forward (Soli Deo Gloria Publications, 2000) P. XV.
[8] Citado por Douglas Groothuis, Truth Decay (Downers Grove, IL: InterVarsity Press, 2000) p. 265.
[9] Ibid.
[10] Ibid.
Traducido por Armando Valdez
La Suficiencia de la Escritura – Parte 1
La Suficiencia de la Escritura – Parte 1
Gary E. Gilley
(Agosto de 1995 – Volumen 1, Numero 10)
La infalibilidad es la creencia de que las Escrituras no contienen errores en el original. La infalibilidad garantiza la exactitud de los mensajes registrados contenidos en la Palabra.
Las Escrituras hoy están bajo ataque. Por supuesto, esto no es nada nuevo; podemos rastrear tales ataques hasta el Jardín del Edén. Lo que es nuevo en los círculos evangélicos es el paquete. Echemos un vistazo atrás a la historia reciente de la iglesia.
En los 1920 y 1930 las diferencias entre iglesias conservadoras y liberales encabezaron los Estados Unidos. Luego de esta controversia vinieron nuevas denominaciones, comunidades, escuelas, misiones, etc., que se separaron de aquellos que ya no creían en el cristianismo Bíblico. Estas organizaciones estaban fundadas por creyentes que querían mantenerse firmes y “contender ardientemente por la fe” (Judas 3). Uno de los grandes problemas en aquel entonces (al igual que hoy), es el desarrollar consensos en relación a lo que es esencial en la fe. Es decir, ¿qué verdades doctrinales están más allá de la negociación? ¿Qué es lo que deben creer todos los cristianos que dicen ser ortodoxos, e inversamente qué es lo que puede dejarse a las convicciones individuales? En otras palabras, ¿qué es lo no negociable en la fe? Una serie de volúmenes, publicados originalmente en 1909, conocida como Los Fundamentos para Hoy (Fundamentals for Today) fue un intento de contestar estas preguntas. Escrito por algunos de los estudiosos conservadores más distinguidos y líderes de la iglesia del día, Los Fundamentos se ocuparon de las doctrinas de la Cristología y la Soteriología, pero casi la tercera parte de los ensayos se referían a la fiabilidad de la Escritura. Lo que emergió de esto fue lo que se vino a conocer como el movimiento fundamentalista. Un fundamentalista era uno que se apegaba a los fundamentos de la fe, primordialmente descritos en Los Fundamentos. Uno de aquellos fundamentos fue la creencia en una Biblia infalible e inerrante. Al pasar el tiempo aquellos conocidos como evangélicos se separaron completamente del fundamentalismo. Los evangélicos todavía se mantenían en los fundamentos de la fe, pero creían que había más lugar para negociar y trabajar con aquellos que negaban algo de lo esencial. Por supuesto, hoy hay muchos subgrupos bajo estos títulos, pero ese no es nuestro tema. Nuestro punto es que por definición, todo los fundamentalistas y evangélicos supuestamente se apegan a la creencia de que la Biblia es la misma Palabra de Dios, sin error en el original, y está en lo correcto en todo lo que afirma.
Sin embargo, mientras el campo fundamentalista ha continuado firmemente sosteniendo esta posición, ha habido cierta evidencia de debilitamiento en el lado evangélico. Por ejemplo, en 1976 Harold Lindsell, antiguo editor de Christianity Today y típico evangélico, escribió un libro llamado La Batalla por la Biblia. En este libro, él documentó la concesión que estaba teniendo lugar con respecto a la infalibilidad e inerrancia Bíblica en organizaciones evangélicas tales como el Seminario Fuller, la Convención Bautista del Sur, y la Iglesia Luterana –Sínodo Missouri. El libro no tuvo una buena acogida. Por ello, él continúo con La Biblia en la Balanza en un intento por mostrar el peligro que el mundo evangélico estaba enfrentando por su erosionada perspectiva de la Escritura. Él escribió, “hoy un número creciente de evangélicos no tienen el deseo de hacer a la inerrancia una prueba para la comunión” (p303). Su lamento a todo lo largo del libro es que el evangelicalismo estaba lentamente perdiendo su convicción de una Biblia inerrante. Sin embargo, él también creía que los fundamentalistas se mantenían firmes en las Escrituras. Pocos prestaron atención a las advertencias de Lindsell, y como consecuencia fue cada vez más difícil definir a un evangélico. Recientemente, en un esfuerzo inútil de definir el término, una publicación no admitio que un evangélico de hoy es alguien que dice serlo. Ya no hay más definiciones. Lindsell sugirió en 1979 que todos los cristianos que tienen el deseo de mantener una perspectiva ortodoxa de las Escrituras pueden querer regresar al término “fundamentalista” aun con todas sus connotaciones negativas (Ibid P320). Con esto felizmente estamos de acuerdo, si por el término queremos decir uno que sostiene lo esencial de la fe incluyendo una Biblia inerrante e infalible.
Sin embargo, nosotros que aceptamos la etiqueta fundamentalista tenemos nuestros problemas con relación a las Escrituras igualmente. Mientras firmemente sostenemos la infalibilidad e inerrancia, tristemente hemos transigido en la suficiencia. Por la suficiencia de la Escritura, queremos decir que la Biblia es adecuada para guiarnos a toda verdad relacionada con la vida y la santidad. Basados en pasajes tales como 2 Ped. 1:3; 2 Tim 3:15-4:2 y el Salmo 19 creemos que las Escrituras solas (a través del poder del Espíritu Santo) son capaces de enseñarnos cómo vivir la vida, cómo madurar en la santidad, cómo manejar los problemas y cómo conocer la verdad. La Biblia no necesita ayuda de la sabiduría y las experiencias de los hombres. Aún así, la inmensa mayoría tanto de evangélicos como fundamentalistas creen que las Escrituras son ya inadecuadas e incompletas en comunicar lo que el cristiano necesita saber para tratar con los asuntos de la vida. De esta forma creen que es necesario algo adicional a las Escrituras.
Una vez más, no hay nada nuevo acerca del pueblo de Dios creyendo que la Biblia es insuficiente para enfrentar sus necesidades. Col 2 describe una iglesia durante la era del NT que sintió que fue necesario añadirle varias cosas a las Escrituras para crecer hacia la madurez. La iglesia en Colosas aparentemente había caído bajo la influencia de las etapas iniciales del gnosticismo. El gnosticismo enseña que ciertos cristianos están al tanto de una fuente mística de conocimiento más allá de las Escrituras. Si uno quería avanzar hacia la madurez, según los gnósticos, tenía que contactarse con aquella fuente de conocimiento extra Bíblico a través de los métodos que enseñaban. Los colosenses, bajo esta influencia, estaban dejando atrás su instrucción inicial con respecto a la vida cristiana (v. 1-7) y estaban siendo engañados para añadir al menos cinco cosas a la Palabra de Dios:
LA FILOSOFÍA:
Colosenses 2:8-15 advierte del peligro de ser tomado cautivo a través de la filosofía y el engaño vano. “Filosofía” quiere decir “amor a la sabiduría” y el libro de Proverbios nos dice que el amor a la sabiduría es una búsqueda digna (Prov 4:6). Entonces, Dios no está en contra del amor a la sabiduría; Él está en contra del tipo de sabiduría errónea. Pablo advierte de una seudo-sabiduría que se identifica por tres características: 1) es de acuerdo a las tradiciones de los hombres. Es decir, ésta es una sabiduría que proviene de la mente de los hombres y no de la mente de Dios. 2) es de acuerdo a los principios elementales del mundo. Ésta es probablemente una referencia al intento de ganar sabiduría esotérica a través de un medio místico, algo que los gnósticos amaron (vea v.18). 3) No es de acuerdo a Cristo. La sabiduría verdadera es encontrada en Cristo, “en quién están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y el conocimiento” (v.3). Los Colosenses iban en busca de sabiduría en el lugar equivocado. Lo que estaban buscando lo encontrarían en Cristo, a través de la Palabra, no en las filosofías de los hombres. La iglesia de lo 1990 una vez más ha caído al pozo de la filosofía humana para descubrir cómo vivir la vida. Esto es más obvio en el intento por integrar la psicología humanística con las Escrituras. La así llamada psicología cristiana es la perspectiva de que la Biblia no es adecuada para satisfacer las necesidades personales y emocionales más profundas de las personas. La Biblia es suficiente para las preocupaciones espirituales y dificultades menores, pero las personas que tienen verdaderos problemas necesitan la ayuda de la psicología. Nos ocuparemos a fondo de este asunto en el futuro.
El LEGALISMO:
Todo el mundo piensa que sabe lo que es el legalismo, y nadie, incluyendo los fariseos, piensa que es legalista. Col. 2:16-17 describe el legalismo como especializarse en los menores. Es vivir de las sombras en lugar de la sustancia. Es la creencia de que el guardar ciertas reglas y rituales puede ganar el favor de Dios. Estas reglas y estos rituales casi siempre son cosas que no emergen directamente de la Palabra. Por consiguiente, el peligro recae en el hecho de que le hemos añadido nuestras ideas a las de Dios para madurar en la santidad. Nosotros, en esencia, declaramos que la Palabra de Dios es insuficiente para instruirnos sobre como vivir la vida; por lo tanto le debemos echar una mano.
El ASCETISMO:
El ascetismo se basa en un malentendido acerca de nuestros cuerpos humanos. Es la idea de que Dios quedará impresionado y nos haremos más santos si privamos nuestros cuerpos humanos de aun aquellas cosas que son buenas. La falla principal, como Pablo dice, es que es una “religión lograda por esfuerzo propio,” y así una vez más es una adición a la revelación de Dios (Col 2:20-23).
El PRAGMATISMO:
El pragmatismo no es específicamente mencionado en Col 2, pero no obstante impregna el pasaje entero. El pragmatismo es el error de determinar la verdad por lo que parece surtir efecto. Si algún método, o concepto parece ser exitoso, si las personas se sienten mejor, si responden al evangelio o van a la iglesia más a menudo, entonces debe ser de Dios. En lugar de que la Palabra de Dios determine cómo vivimos y lo que hacemos, el pragmatismo interviene y domina. Quizá, esto es más evidente en el movimiento de igle-crecimiento de hoy. Como John MacArthur dice, “los asistentes de la Iglesia son vistos como consumidores a los que tienen que vender algo que les agrade. Los pastores deben predicar lo que quieren las personas escuchar en vez de lo que Dios quiere que sea proclamado” (Nuestra Suficiencia en Cristo). Muchas más iglesias y líderes de iglesia están más preocupados acerca de qué es lo que funciona en vez de que es lo Bíblico.
El MISTICISMO:
La adición final a la Palabra de Dios es una acerca de la cual nos gustaría pasar más tiempo intercambiando opiniones. Pablo describe el misticismo/experiencia en Col 2:18,19. Los gnósticos enseñaron que ciertas elites habían recibido el don de inspiración directa a través del Espíritu Santo. Estos momentos de inspiración dieron lugar a las visiones, sueños, y encuentros con ángeles (vea Gnostic Gospels Pp49, 139-142, 163-166). Esto dividió la iglesia en dos clases, los ricos y los pobres (lo verdaderamente espirituales y lo no espirituales). Los paralelos con el movimiento moderno Carismático de nuestros días son difíciles de perder. Desde los 1960′s, la iglesia ha estado dividida en dos campos: Aquellos que poseen dones sobrenaturales y reciben revelación especial de Dios y aquellos que no los tienen. Mientras que hay numerosos errores en el movimiento Carismático, el corazón de sus problemas es encontrado directamente en estas palabras: Basan su teología en las experiencias en vez del fundamento de Jesucristo que es encontrado en Su Palabra. El resultado final es que tales personas son “defraudadas”. Pasan por alto la verdadera vida Bíblica debido a sus creencias. Desafortunadamente, la influencia del movimiento Carismático ha infiltrado a muchos que negarían cualquier participación en ese sistema. En nuestra siguiente carta, queremos documentar cómo la perspectiva de las Escrituras del movimiento Carismático sutilmente ha cambiado la perspectiva de la revelación de Dios de muchos evangélicos y fundamentalistas.
Pragmatismo: ¿Tendencia ó Trampa?
Pragmatismo: ¿Tendencia o Trampa?
Tomado de Pulpit Magazine
(Por John MacArthur)
Por la gracia de Dios, he sido el pastor de la misma iglesia por casi cuarenta años. De esa posición ventajosa, he presenciado el nacimiento y el crecimiento de tendencias amenazadoras dentro de la iglesia, algunas de las cuales han convergido bajo lo que llamaría el pragmatismo evangélico – un acercamiento hacia el ministerio que es generalizado en la cristiandad contemporánea.
¿Qué es el pragmatismo? Básicamente es una filosofía que dice que los resultados determinan el significado, la verdad, y el valor – lo que funcione se convierte en una pregunta más importante que lo que es verdad. Como cristianos, nos sentimos llamados a confiar en lo que el Señor dice, predicamos ese mensaje a los demás y le dejamos los resultados a El. Pero muchos han hecho a un lado esto. Buscando relevancia y éxito, le han dado la bienvenida a un enfoque pragmático y han recibido el caballo de Troya proverbial.
Déjeme tomar algunos minutos para explicar un poco de la historia guiándolo hasta la trinchera actual del enfoque pragmático en la iglesia evangélica y mostrarle por qué no es tan inocente como aparenta.
La Historia Reciente
Los 1970s, en su mayor parte, fueron años de avivamiento espiritual en América. La esparcimiento del evangelio a través de los campus de muchos colegios y universidades marcaron un movimiento fresco y dinámico del Espíritu Santo para llevar a las personas a la salvación en Cristo. Los bautismos masivos fueron transmitidos en ríos, lagos, y en el mar, varias versiones nuevas de la Biblia inglesa fueron lanzadas al mercado, y las publicaciones cristianas y programas radiales experimentaron un crecimiento notable.
Tristemente, el avivamiento evangélico ferviente desaceleró y fue sombreada por la avaricia y la depravación de los años ochenta y años noventa. La cultura circundante rechazó los estándares bíblicos de moralidad, y la iglesia, en vez de afirmar su cualidad distintiva y llamar al mundo al arrepentimiento, suavizó su postura sobre la santidad. El fracaso en mantener una identidad característicamente bíblica fue profunda – condujo a la apatía espiritual general y a una disminución marcada en la asistencia de la iglesia.
Los líderes de la iglesia reaccionaron a la indiferencia del mundo, no por un regreso hacia la predicación fuertemente bíblica que enfatizaba el pecado y el arrepentimiento, sino por un acercamiento pragmático para «hacer» iglesia – un acercamiento conducidos más por el mercadeo, la metodología, y el buscar resultados mas que por la doctrina bíblica. El nuevo modelo del ministerio giraba en hacer a los pecadores sentirse a gusto y cómodos en la iglesia, luego convenciéndoles de los beneficios de convertirse en un cristiano. El anterior silencio ha dejado paso a la conformidad y al apaciguamiento cultural.
Aun el ministerio de la iglesia ha cambiado por sí mismo. El entretenimiento ha secuestrado a muchos púlpitos a través del país; los enfoques contemporáneos agasajan los antojos inconstantes de los creyentes profesantes; y muchas iglesias locales se han convertido en nada menos que clubes sociales y centros comunitarios donde el enfoque está en las necesidades sentidas del individuo. Aun en la radio cristiana, programas de participación del público con llamadas telefónicas, música, y psicoterapia en vivo comienzan a reemplazar la enseñanza de la Biblia como elemento básico. «Cualquier cosa que funcione», el mantra del pragmatismo, se ha convertido en el nuevo estandarte del evangelicalismo.
La Controversia del Declive
Usted pudiera sorprenderse al enterarse de que lo que vemos ahora no es nuevo. El predicador famoso de Inglaterra, Charles Haddon Spurgeon, trató con una situación similar 100 años atrás. Entre iglesias que alguna vez fueron sólidas, Spurgeon y otros pastores fieles notaron una actitud conciliatoria hacia una cooperación abierta con el movimiento modernista. ¿Y qué motivó al compromiso? Trataron de encontrar aceptación adoptando las tendencias «sofisticadas» de la cultura. ¿Suena eso familiar para usted?
Un artículo, publicado anónimamente en la revista mensual de Spurgeon The Sword and The Trowel, notaba que cada avivamiento de la fe evangélica verdadera que había sido seguida por una generación o dos desviada de la sana doctrina, finalmente fue dirigida a una apostasía al por mayor. El autor comparó que esta dirección de la verdad hacia un declive, y así le designó «declive». El ataque del modernismo a la iglesia echaron a perder noventa por ciento de las principales denominaciones dentro de una generación a la muerte de Spurgeon. Spurgeon mismo, alguna vez el heraldo famoso y venerado de la Unión Bautista, fue marginado por la sociedad y eventualmente se retiró de su membresía
Los Efectos del Pragmatismo
Muchos líderes de la iglesia de hoy han acogido la sutileza del pragmatismo sin reconocer los peligros que plantea. En lugar de atacar de frente la ortodoxia, el pragmatismo evangélico da servicio de labios a la verdad al mientras que silenciosamente menosprecian los fundamentos de la doctrina. En lugar de exaltar a Dios, denigran en efecto las cosas que son preciadas a El.
En primer lugar, hay en la moda hoy una tendencia de hacer el fundamento de la fe otra cosa aparte de la Palabra de Dios. La experiencia, la emoción, la moda, y la opinión popular son a menudo más autoritativas que la Biblia en determinar lo que muchos cristianos creen. Desde la revelación privada e individual a una mezcla de psicología secular con «principios» bíblicos, los cristianos escuchan la voz de la serpiente que una vez le dijo a Eva, «la Palabra de Dios no tiene todas las respuestas». La consejería cristiana refleja ese sentido, frecuentemente ofrecen nada más que una terapia experimental y antibíblica de autoayuda en lugar de respuestas sólidas de la Biblia.
La obra misionera cristiana está a menudo plagado de pragmatismo y compromiso, porque mucho en las misiones evidentemente han concluido que lo que obtiene resultados es más importante que lo que Dios dice. Eso es verdad entre iglesias locales igualmente. Se ha puesto de moda renunciar a la proclamación y la enseñanza de la Palabra de Dios en los servicios de adoración. En lugar de eso, las iglesias sirven un régimen insignificante de drama, música, y otras formas de entretenimiento.
En segundo lugar, el pragmatismo evangélico tiende a conmover el centro de la fe lejos del Hijo de Dios. Usted ha visto esto repetidamente si observa seguido la televisión religiosa. El evangelio de riqueza, salud y prosperidad apoyado por muchos tele-evangelistas son el ejemplo máximo de esta tipo de fe de fantasía. Este evangelio falso apela imperturbablemente a la carne, corrompiendo todas las promesas de la Sagrada Escritura y alienta la avaricia. Hacen de las bendiciones materiales el objeto de los deseos del cristiano y no Jesucristo.
La fe-fácil maniobra el mensaje de manera diferente, pero el efecto es lo mismo. Es la promesa del perdón sin las demandas duras del evangelio, el mensaje perfecto para los pragmatistas. Ha hecho mucho para popularizar el «creer» pero poco para provocar una fe sincera.
Cristo ya no es el centro del mensaje. Mientras que Su nombre es mencionado de vez en cuando, el centro real es hacia dentro, y no hacia arriba. Las personas son estimuladas a mirar hacia dentro; para intentar comprenderse; para enfrentarse con sus problemas, sus daños, sus decepciones; tener sus satisfechas sus necesidades, conceder sus deseos, sus demandas suplidas. Casi todas las versiones populares del mensaje promueven y legalizan una perspectiva egocéntrica.
En tercer lugar, hoy la Cristiandad es contagiada por una tendencia para mirar el resultado de la fe como algo menos que el estándar de Dios de vida piadosa. Derribando la importancia de vida piadosa – tanto por el precepto como por el ejemplo – la doctrina bíblica de la conversión es socavada. Piense acerca de esto: ¿Qué más pudo hacer Satanás para intentar destruir la iglesia que el socavar la Palabra de Dios, desplazando a Cristo como foco central, y minimizando la vida santa?
Todas esas cosas ocurren lentamente y firmemente dentro de la iglesia hoy mismo. Trágicamente, la mayoría de los cristianos parecen inconscientes de los problemas, satisfechos con una cristianismo que está muy de moda y altamente visible. Pero la iglesia verdadera no debe ignorar esas amenazas. Si peleamos por mantener la pureza doctrinal con un énfasis en un ministerio y predicación bíblica, podemos conquistar los ataques externos. Pero si el error es permitido en la iglesia, muchos más en las iglesias se declinarán al grado de sufrir el mismo destino que las denominaciones que oyen, pero ignoran, la súplica apasionada de Spurgeon.
Hágalo su petición habitual de oración para que el Señor eleve la autoridad de Su Palabra, la gloria de Su Hijo, y la pureza de Su pueblo en la iglesia evangélica. Que el Señor nos avive y nos manténganos lejos del terreno resbaladizo del pragmatismo.
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