Doctrinas de Demonios

Posted on Actualizado enn

clip_image001Doctrinas de Demonios

Por Mike Gendron

Las personas que son víctimas del engaño religioso no son conscientes de las asechanzas del diablo. El primero ataca a la palabra de Dios con los falsos maestros para pervertir el evangelio y usurpar la autoridad suprema de la Escritura. A continuación, utiliza estos engañadores denigrando y minimizando la persona y obra del Señor Jesucristo. Él ciega a las personas de la luz del Evangelio y de la gloria de Cristo (2 Cor. 4:4). Satanás convence a las multitudes que Jesús es incapaz de salvar por completo y para siempre. Él los convence para depender de otros medios para la salvación de ellos – sus buenas obras, sacramentos, y María. Los pecadores siguen estando muertos en sus pecados y cegados de la verdad hasta que se vuelvan a Jesús y creen que Él es quien dijo que es (2 Corintios 3:14-16;. Juan 8:24). Mientras ellos creen en los sacerdotes, los papas y los falsos maestros, la ceguera espiritual permanece.

Otra estrategia de Satanás es anular la gracia de Dios. El diablo sabe que la gracia es el único medio por el cual Dios salva a los pecadores (Efesios 2:8-9). Satanás hace esto al convencer a los pecadores de que las obras son necesarias para la justificación y una posición correcta ante Dios. Los que añaden su obras a la obra terminada de Cristo han caído en una de las más mortíferas mentiras de Satanás y, al hacerlo, han anulado el único medio por el cual Dios salva a los pecadores (Rom. 11:6). El catolicismo romano no es la única religión que enseña una salvación de justificación por obras. Cada religión en el mundo enseña la salvación por obras. Sólo el cristianismo cree que la salvación es por gracia solamente, ya que sólo el cristianismo tiene un Salvador todo suficiente. El Señor Jesucristo puede salvar perpetuamente a los que vienen a Dios por medio de Él (Hebreos 7:25).

La única manera de hacer frente a las intrigas del diablo es con la verdad de la Palabra santa de Dios. Podemos usarlo como un arma ofensiva para matar las mentiras mortales del diablo.

7 comentarios sobre “Doctrinas de Demonios

    Giovanni Bustamante escribió:
    16 abril 2013 en 11:03 am

    Gracias por sus artículos ,muy edificantes para crecer.
    Bendiciones.

    Hiram Jimenez escribió:
    18 abril 2013 en 9:43 pm

    Toda enseñanza que tuerce la Palabra de Dios es enseñanza de demonios (Génesis 3:1-5)

    Pax Canisio escribió:
    24 abril 2013 en 11:44 am

    El Apóstol San Pablo a lo largo de todo su libro no hace referencia a la palabra “sola” acompañada de “fe” (sola fe)??, uso la palabra fe mas de doscientas veces y jamas la junto con “fe”!! y a pesar de que el Espíritu Santo no consintió ni inspiro la idea de que Pablo usara la expresión “sola fe” o algo parecido, si se lo permitió e inspiro al Apóstol Santiago y de manera rotunda! “..el hombre es justificado por las obras y “NO SÓLO por la FE” (Santiago 2,24). Efesios 2,8-9 es solo parte de una enseñanza del Apóstol San Pablo, para explicar esto, voy a partir de Romanos 3,28 (antes de alguien insinúe ponerlo en contra de los argumentos de la Iglesia Católica) como ya sabrán dice; “… el hombre es justificado por la fe aparte de las obras de la ley”. Bien entonces cualquiera puede notar que “justificado por la fe” no tiene el mismo significado gramatical que “justificado por la sola fe” ya que esta ultima excluye el agregado de cualquier cosa a la fe, mientras que el primero impide que a la “fe” se le añadan “las obras de” a la “ley”, lo que deja abierta cierta chance de que haya algo que no sea considerado “obra de la ley” que pueda ser añadido a la “fe”, o que podamos relacionar la misma con otras virtudes que no estén relacionadas con la “obra de la ley”. Si me seguen hasta acá (espero que si) voy a comenzar con el principio de “obligación legal o deuda” (Romanos 4,4), allí Pablo hace uso del empleador que se ve obligado a remunerar a su empleado, si sabemos que existen reglas que regulan las obligaciones empleado-empleador, entonces se aplican a aquel que desea “trabajar” su camino a Dios, y si uno se refiere a justificación, entonces el hombre que se acerque a Dios esperando ser remunerado por el esfuerzo de sus obras, pone a Dios en la obligación de reputarle favorablemente por tal virtud. Podemos decir entonces que existe una especie de “contrato legal” basado en una ley, por lo que si se basa en reglas a obedecer y seguir, no puede basarse entonces en benevolencia personal de Dios. La fe es la palabra ideal para describir a quien conoce verdaderamente a Dios, quien se interesa por sus propósitos y planes, a quien se le ama por sobre todo y se le confían todos los intereses. En contraste, si alguien esta sujeto al contrato pero no esta interesado en ninguna relación con el empleador, solo trabaja y obra por el propósito de su remuneración sin tener respeto por los objetivos de quien le paga, y con el agravante de que se jacta del cumplimiento de las obras, entonces eso constituye un verdadero insulto a Dios. Entonces lo que Pablo enseña en Efesios 2,8-9 y Tito 3,5 que Dios condena rotundamente las obras hechas jactándose, con la intensión de que Él se vea obligado a remunerar con la anhelada justificación.

    Existen reglas y es nuestra obligación obedecerlas, para ser salvos, necesitamos tanto de las obras como de la fe, ya que la misma es el inicio del proceso de la justificación, las dos deben coexistir.. no una singularmente exenta de la otra, ya que nuestras probabilidades de salvación crecen proporcionalmente por la fe y buenas obras, y si faltan la una o la otra (o ambas), también decrecerán gradualmente las posibilidades determinado nuestra total perdición. De la gracia de Dios, nace el don de la salvación, si no nos hacemos merecedores reales teniendo fe y buenas obras, entonces no somos dignos de tal regalo (Stgo 2,19-22; Stgo 2,24; Romanos 2,13; Mateo 25,31-46; Romanos 2,6; Gálatas 6,7-10; 1Timoteo 4,16).

    Jaime Malca escribió:
    24 abril 2013 en 4:35 pm

    La Palabra de Dios es clara al concluir que el hombre es salvo por gracia por medio de la fe, NO POR OBRAS para que nadie se gloríe. (Ef. 2:8-9). Por supuesto, esto no quiere decir que no debemos hacer buenas obras. Desde luego que Dios desea que demos frutos y que andemos en buenas obras, pero aquí lo que apóstol deja claro es que NO DEPENDEMOS de nuestras buenas obras para alcanzar salvación. Isaías dice claramente que nuestras obras son como trapos de inmundicia. Tito 3:5 dice que Dios nos salvó NO POR OBRAS DE JUSTICIA QUE NOSOTROS HUBIÉSEMOS HECHO, sino por su misericordia. Pablo agrega en Gálatas 2:21 que si la justicia fuese por la ley, entonces POR DEMÁS murió Cristo (hablando irónicamente). En conclusión, Dios desea que andemos en buenas obras, NO como requisito para alcanzar salvación, sino como RESULTADO de nuestra genuina conversión. No somos salvos POR obras, sino PARA buenas obras, como dice en Efesios 2:10 Bendiciones…

    Pax Canisio escribió:
    30 abril 2013 en 2:58 am

    Disculpas, con mucho respeto.. ese es el error constante de muchos hermanos pertenecientes a otras denominaciones, el hecho de creer equivocadamente que la Iglesia Católica enseña que la el Don de la Salvación proviene de nuestras obras. Efesios 2,8-9, Tito 3,5 hacen alusión al hecho del proceso que inicia la Salvación, mediante la fe y solo por medio del Don de la Gracia de Dios (Tito 2,11; 3,4), excluyendo de si misma las obras y otros factores. Pero una vez que ese proceso ha iniciado, debemos actuar acorde, para hacernos dignos del celestial obsequio, porque si excluimos las obras luego de que el proceso inició, solo obtendremos una fe muerta (Santiago 2,14), lo que significa que no podemos hacer depender el proceso de Salvación solo de nuestra fe, dejando exentas las obras (Santiago 2,24). Cuando el autor del libro de Isaías en el capítulo 6 versículo 4 se refiere a nuestras obras como “trapos sucios”, efectivamente lo hace aceptando antes que nosotros mismos somos como “suciedad”, dejando como evidencia que aun en el A.T, las obras no eran consideraras para iniciar el proceso de Salvación, pero si eran factibles luego de haber obtenido la fe que nos encamina a Dios (Jeremías 17,10). La Justificación nos lleva a la Salvación que es la Gracia de Dios que aceptamos y que es producto de los méritos alcanzados por Jesús al morir en la cruz, somos de esa manera justificados por la fe y no por la ley (Gálatas 2,21). Dios desea que nos manejemos en las buenas obras (por lo que se deduce que no podemos considerarlas como “monedas de pago”) que Él nos predestinó (Efesios 2,10), por lo que las mismas son un requisito para nutrir la fe con una constante caridad y obediencia a la Voluntad de Dios. Paz en Cristo.

    luis mtz escribió:
    19 julio 2013 en 10:26 pm

    no somos salvos por que hacemos buenas obras, sino que somos salvos para hacer buenas obras, por que si alcanzamos la salvación y no hacemos buenas obras seríamos como el que guardó el talento.

    Doctrinas de Demonios « – Reformed faith salsa style escribió:
    16 septiembre 2018 en 3:26 am

    […] Doctrinas de Demonios Por Mike Gendron Las personas que son víctimas del engaño religioso no son conscientes de las asechanzas del diablo. El primero ataca a la palabra de Dios con los falsos maestros para pervertir el evangelio y usurpar la autoridad suprema de la Escritura. A continuación, utiliza estos engañadores denigrando y minimizando la… — Read on evangelio.blog/2013/04/12/doctrinas-de-demonios/ […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s