Día: 24 febrero 2018

El Juicio de Dios (Descubriendo Romanos)

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ESJ-2018 0224-002

El Juicio de Dios (Descubriendo Romanos)

Por S. Lewis Johnson

Romanos 2:1-29

La realidad e ineludibilidad de la justicia y el juicio de Dios son verdades elementales de la Sagrada Escritura. Hay varias posibilidades de escape para la persona que ofende las leyes humanas. En primer lugar, es posible que la ofensa de la persona no se conozca. En segundo lugar, siempre existe la posibilidad de que la persona culpable pueda escapar de los límites de la jurisdicción legal bajo la cual se cometió el crimen. Además, puede ocurrir, después de la aprehensión de las autoridades, un colapso en los procesos legales. Y, finalmente, la esperanza última del criminal es que pueda escapar de la detención y vivir en una medida de libertad.[1]

No hay tales posibilidades con Dios. Es inconcebible que un crimen pueda escapar a la atención de aquel de quien se dice: “Tú escudriñas mi senda y mi descanso, y conoces bien todos mis caminos.” (Salmo 139:3). El letrero que advirtió puntualmente: “Prepárese para encontrarse con Dios,” seguramente es justificable. El juicio divino no solo es real e ineludible, sino que también es justo. Las palabras juicio y justicia están estrechamente relacionados. Justicia es la cualidad de ser justo o imparcial, mientras que juicio es la actividad de tomar una decisión. Leer el resto de esta entrada »

¿Enseña La Escritura Que El Pecado Sexual Es Una Base Válida Para El Divorcio Y Segundas Nupcias?

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ESJ-2018 0224-003

¿Enseña La Escritura Que El Pecado Sexual Es Una Base Válida Para El Divorcio Y Segundas Nupcias?

Por Jim Newheiser

Si bien todo el divorcio se debe al pecado, no todos los cónyuges divorciados tienen la responsabilidad de separar lo que Dios ha unido. Muchos evangélicos conservadores, incluido yo mismo, creemos que las Escrituras enseñan que el pecado sexual es una violación tan severa del pacto matrimonial que da a los cónyuges inocentes motivos para el divorcio. El cónyuge inocente sería libre de volver a casarse con un creyente y no estaría en pecado por hacerlo. Esta ha sido la opinión mayoritaria de los protestantes desde la Reforma y es la posición enseñada en la Confesión de Fe de Westminster (24.5-24.6). Esta posición es conocida por algunos como la visión erasmiana, porque Erasmo de Rotterdam, que fue uno de los primeros en promover esta interpretación en el siglo XVI. Leer el resto de esta entrada »