¿Cómo Pierden Los Cristianos Su Salinidad?

Posted on Actualizado enn

ESJ-2019 0508-001

¿Cómo Pierden Los Cristianos Su Salinidad?

Por Jordan Standridge

“Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se ha vuelto insípida, ¿con qué se hará salada otra vez? Ya para nada sirve, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres.” Mateo 5:13

Una vez me dijeron que necesitaba ver un programa llamado South Park para llegar realmente a los estudiantes universitarios. Un compañero de trabajo mío había aceptado la mentalidad de que para poder conectarse verdaderamente con la audiencia a la que uno intentaba llegar, necesitaba poder hablar su idioma. Él era un sembrador de iglesias en el área y nosotros trabajábamos juntos en un trabajo secular. Como South Park era uno de los programas más populares que los jóvenes veían, lo usó como ejemplo de las cosas que deberíamos estar viendo para entender realmente nuestra cultura.

De hecho, había visto un par de minutos de un episodio de este programa en particular antes mientras me desplazaba por la televisión (no es una buena idea) cuando era adolescente, y las cosas que vi en los dos minutos que siguieron fueron algunas de las cosas más viles que jamás había visto u oído. Tal vez sólo tomé los dos peores minutos de la historia del programa, pero estaba bastante claro en mi mente que convertirme en todo para todos los hombres (1 Cor. 9:22) no tenía nada que ver con ver a South Park.

La ocasión pasada vimos lo que significa ser la sal de la tierra. Jesús les dijo a los discípulos que ellos eran la sal de la tierra. En otras palabras, que ellos, al ser creyentes fieles en el círculo que Dios les había puesto soberanamente, estaban preservando su pequeño círculo para que no se pudriera tan rápido como si no hubiera cristianos en él.

El papel es claro, pero hay un riesgo asociado con ello. Jesús les dice a los discípulos que corren el riesgo de perder su salinidad. En otras palabras, están en riesgo de perder su efecto de poder afectar el círculo en el que Dios los ha colocado soberanamente. Y sucede tan sutilmente. Cuanto más estás en tu círculo, más tentado estás a empezar a escuchar al mundo, a mirar lo que el mundo mira, a pensar como ellos piensan, y a creer lo que el mundo cree, a veces con el pretexto de tratar de alcanzarlo. En pocas palabras, aunque tu trabajo es influir en el mundo que te rodea, es posible que termines siendo influenciado por ellos. Y lenta pero seguramente, usted se convierte en la persona influenciada en lugar de la persona influyente.

Al mundo ama poner su atención en esta vida y no en la siguiente. Debido a su insistencia en enfocarse en la tierra en vez del Cielo, con frecuencia los cristianos son tentados a pensar lo mismo. Estamos en una guerra por el control de nuestras mentes, y debemos elegir constantemente entre adorar a la creación o adorar al Creador. El cristiano que está siendo eficaz es aquel que elige adorar al Creador, mientras que un cristiano que ha perdido su sabor es aquel que está elevando la creación a un lugar al que no pertenece. He oído decir que los cristianos pueden tener una mente tan celestial que no son de ningún bien terrenal, pero el hecho es que sólo aquellos que tienen una mente celestial serán de hecho de algún bien terrenal.

Cada uno de nosotros ha sido afectado por el mundo. Hemos perdido el gusto en alguna parte. La pregunta es, ¿investigará y permitirá usted que la Palabra de Dios lo cambie? He visto a muchos ir por el camino de idolatrar la política donde se burlan o incluso odian a sus oponentes políticos. Va a ser muy difícil tener una mente eterna cuando desprecia a la persona que tiene una idea política diferente a la suya. Algunos incluso pasan la mayor parte de su tiempo tratando de persuadir a la gente a adoptar sus puntos de vista políticos, pero rara vez, si es que alguna vez, pasan algún tiempo predicando el Evangelio.

Otros se han vuelto tan insensibilizados por el mundo en el ámbito sexual que su tolerancia a la inmoralidad sexual es mucho mayor de lo que debería ser. En vez de condenar el adulterio, se encuentran a sí mismos viendo programas que lo celebran, e incluso se encuentran, por ejemplo, regocijándose cuando una pareja no casada finalmente duerme junta (Rom. 1:32). Cuando esto sucede, es menos probable que se enfrenten a los pecados sexuales a su alrededor, serán más propensos a caer en pecados sexuales ellos mismos, y lenta pero seguramente, serán menos propensos no sólo a huir del pecado sino a evangelizar a los perdidos.

Esos son sólo dos ejemplos, pero no importa lo que sea, todos somos propensos a elevar la creación y comenzar a adorarla. Esto tiene un efecto condenatorio en nuestro evangelismo porque sea lo que sea siempre tendrá el efecto de quitar nuestros ojos del Cielo y ponerlos en esta vida. La meta de Pablo era simple: llegar a ser todo para todos los hombres a fin de ganar a algunos (1 Cor. 9:22). Pero los estaba ganando para una vida de santidad, no para una vida de compromiso. Dios no necesita nuestra ayuda para ganar a la gente para Cristo, Él nunca querría que fuéramos como el mundo para alcanzar al mundo; por el contrario, Él nos ha llamado del mundo para alcanzar al mundo. Los incrédulos deben ver nuestras vidas, deben ver nuestro gozo al adorar a Dios por encima de Su creación, y deben querer seguir su ejemplo. Deben vernos amar a Dios y estar agradecidos por los dones que Dios nos ha dado, viviendo en los confines de Su diseño perfecto. Esto nos hará sobresalir como un pulgar dolorido, y hará que tengan que pensar en sus propias vidas.

Los cristianos que pierden su salinidad son cristianos que se han consumido tanto con el mundo que olvidan su misión que, en pocas palabras, es hacer discípulos de Jesucristo.

¿En qué área de tu vida te ha afectado el mundo?

Seguramente, si eres honesto, verás cómo esto ha afectado tu testimonio y te ha hecho comprometerte de alguna manera hacia una menor pasión por el evangelismo. Es imperativo que antes de que sea demasiado tarde -o, para usar las palabras de Jesús, antes de que se hayan vuelto insípidos y se vuelvan como guijarros que deben ser arrojados a la calle- reconozcan su compromiso, lo confiesen, y comiencen a adorar al Creador en vez de a la creación de nuevo.

Recordemos siempre que estamos en guerra. La batalla es por los afectos de nuestro corazón, y si vamos a adorar esta vida o la siguiente. Elijamos siempre la siguiente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s