Precursores de la Fe

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ESJ-2020 0513-004

Precursores de la Fe

Por Nathan Busenitz

Como profesor de historia de la iglesia, me enfrento rutinariamente al reto de involucrar a los estudiantes en un tema que inicialmente puede parecer desconocido o poco interesante. A pesar de los conceptos erróneos, la historia de la iglesia no es ni aburrida ni irrelevante. Es mucho más que nombres, fechas, líneas de tiempo y gráficos.

Algunos estudiantes empiezan a pensar: “Odio la historia“. Puede ser, pero el estudio de la historia de la iglesia no se trata principalmente de la historia. Se trata de la iglesia, la novia de Cristo, la institución más preciosa de la tierra. Se trata de lo que Dios ha estado haciendo en el mundo durante los últimos dos mil años. Y eso significa que debería importarle a cada creyente.

Otros se preguntarán por qué deberían estudiar la historia de la iglesia, si nuestro enfoque principal debería ser el estudio de la Biblia. Sin duda, la dieta espiritual diaria del cristiano debería consistir en la leche pura de la Palabra (1 Pedro 2:1-3). Sin embargo, el estudio de la historia de la iglesia es un ejercicio rico y provechoso. Nunca puede reemplazar el estudio de las Escrituras, pero puede enriquecerlo, como se aprende de generaciones anteriores de creyentes que estudiaron y aplicaron fielmente la verdad bíblica.

Para ser claros, la Palabra de Dios es la autoridad final en la historia de la iglesia. Pero el estudio de la historia de la iglesia, cuando se evalúa a través de la lente de las Escrituras, es un ejercicio de afirmación de la fe. He experimentado esa realidad de primera mano. Cuanto más he investigado la historia de la iglesia, más he llegado a apreciar el poder y la autoridad de la Palabra de Dios, porque he visto ese poder vívidamente ilustrado en los testimonios de las generaciones pasadas de creyentes.

Cuando se me pregunta por qué la historia de la iglesia es tan importante, si sólo tengo uno o dos minutos para responder, suelo destacar los siguientes tres puntos, usando el acrónimo ABC. A) Los creyentes de hoy en día deben interesarse por la historia de la iglesia porque les ayudará a protegerse de las falsas enseñanzas. El estudio de la historia de la iglesia nos ayuda a entender cómo surgieron los movimientos falsos y cómo los creyentes del pasado los han refutado. B) Los pasillos de la historia de la iglesia están llenos de relatos convincentes de hombres y mujeres fieles que hicieron grandes sacrificios para seguir a Cristo. Sus ejemplos nos motivan a caminar de una manera digna del evangelio. C) El estudio de la historia de la iglesia responde a muchas preguntas y nos muestra conexiones importantes. Explica cómo la cristiandad más amplia llegó a ser lo que es hoy en día. ¿Cómo se desarrollaron ciertas prácticas o movimientos? ¿Por qué las cosas son como son? La historia de la Iglesia ayuda a encontrar respuestas a esas líneas de investigación.

Diez Razones Para Estudiar La Historia De La Iglesia

Cuando se le da un poco más de tiempo para responder a la pregunta, “¿Por qué es importante la historia de la iglesia?”, podemos enumerar diez razones. Estas representan una expansión de los tres puntos mencionados anteriormente.

1. Estudiar la historia de la iglesia es importante porque la mayoría de los cristianos contemporáneos no saben mucho sobre ella. Pero deberían.

2. Porque Dios está trabajando en la historia. De igual manera, la historia es un testimonio de la soberana providencia de Dios.

Isaías 46:9–10—“ 9 Acordaos de las cosas anteriores ya pasadas, porque yo soy Dios, y no hay otro; yo soy Dios, y no hay ninguno como yo, 10 que declaro el fin desde el principio y desde la antigüedad lo que no ha sido hecho. Yo digo: «Mi propósito será establecido, y todo lo que quiero realizaré».’”

3. Porque el Señor Jesús dijo que edificaría su iglesia. Estudiar la historia de la iglesia es ver cómo se desarrolla su promesa.

Mateo 16:15–18—“ 15 Él les dijo*: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? 16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. 17 Y Jesús, respondiendo, le dijo: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. 18 Yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.”

4. Porque la historia de la iglesia es nuestra historia. Como creyentes, somos miembros del cuerpo de Cristo, y parte de la novia de Cristo.

1 Corintios 12:12, 27—“Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, aunque son muchos, constituyen un solo cuerpo, así también es Cristo. … Ahora bien, vosotros sois el cuerpo de Cristo, y cada uno individualmente un miembro de él.”

Efesios 5:25–27— 25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se dio a sí mismo por ella, 26 para santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua con la palabra, 27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia en toda su gloria, sin que tenga mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa e inmaculada..”

5. Porque la sana doctrina ha sido guardada y transmitida por generaciones fieles a lo largo de la historia.

2 Timoteo 2:2—“ Y lo que has oído de mí en la presencia de muchos testigos, eso encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.”

6. Porque, así como nos anima la historia de la verdad, también nos advierte la historia del error. Esto nos permite estar equipados como apologistas.

1 Pedro 3:15—“sino santificad a Cristo como Señor en vuestros corazones, estando siempre preparados para presentar defensa ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros, pero hacedlo con mansedumbre y reverencia;.”

7. Porque tenemos mucho que aprender de aquellos que caminaron con Dios (cf. Hebreos 11)

Hebreos 12:1-2a—“ Por tanto, puesto que tenemos en derredor nuestro tan gran nube de testigos, despojémonos también de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos envuelve, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, 2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe.”

8. Porque así como podemos aprender de los buenos ejemplos de los cristianos fieles (ver Razón #7), también tenemos mucho que aprender de los que fracasaron en varios puntos.

1 Corintios 10:6—“ Estas cosas sucedieron como ejemplo para nosotros, a fin de que no codiciemos[a] lo malo, como ellos lo codiciaron.”

9. Porque estudiar el pasado nos ayuda a entender los recursos, oportunidades y libertades que disfrutamos en el presente..

Lucas 12:48—“A todo el que se le haya dado mucho, mucho se demandará de él; y al que mucho le han confiado, más le exigirán.”

10. Porque la historia le da a los cristianos del siglo XXI una perspectiva correcta sobre su propio lugar en la era de la iglesia.

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