Matrimonios
La Esposa Sumisa
La Esposa Sumisa
Miércoles, 25 de agosto 2010
A principios de este año, Mark Oden predicó un sermón controvertido a su congregación en el sureste de Inglaterra. Tituló su mensaje “El matrimonio y la Mujer”, que incluía una petición a las mujeres de su congregación a “someterse a sus maridos.” Después, algunas esposas iracundas, junto con sus maridos descontentos, juraron nunca asistir a la iglesia otra vez. Una mujer asistente dijo que estaba disgustada por el mensaje, agregando: “¿Cómo pueden hablar de esa manera en el siglo XXI?” Otro bromeó, “¿Qué tipo de sermón medieval es ese?” El pastor Oden, siendo él mismo un hombre casado y padre de tres hijos, respondió: “Soy un apasionado de ayudar a la gente a tener matrimonios saludables. No me propuse ofender innecesariamente a la gente, pero me atengo a lo que Dios ha dicho en Su Palabra, la Biblia.” Esa pasión del Pastor de cultivar matrimonios saludables, junto con su valor de presentar la verdad, lamentablemente, son poco común en muchas iglesias de nuestros días, pero la respuesta de su público no lo es.
De Manera Comprensiva
Martes, 30 de junio 2009
Tomado de Shepherds´ Fellowship Pulpit Magazine
(Por John MacArthur)
¿Qué significa vivir con su esposa en una manera comprensiva?
El apóstol Pedro escribió: “Y vosotros, maridos, igualmente, convivid de manera comprensiva con vuestras mujeres, como con un vaso más frágil, puesto que es mujer, dándole honor como a coheredera de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no sean estorbadas.”(1 Pedro 3:7 LBLA).
Vivir con su esposa con comprensión primero que nada implica sumisión mutua. Antes de ordenar a las esposas someterse a sus maridos el apóstol Pablo enseñó que debemos someternos los unos a los otros en el temor de Dios (Efesios 5:21). Sumisión es, pues, una responsabilidad de los maridos cristianos, así como de las esposas. Aunque no es someterse a su esposa como líder, un esposo creyente debe someterse al deber amoroso de ser sensible a las necesidades, temores y sentimientos de su esposa. En otras palabras, un marido cristiano debe subordinar sus necesidades a las de ella, ya sea cristiana o no.
¿Más Divorcio entre Creyentes?
¿Más Divorcio entre Creyentes?
Martes , Junio 02 2009
Tomado de Shepherds´ Fellowship Pulpit Magazine
(Por John MacArthur)
El artículo del hoy es un seguimiento a nuestro post previo sobre este tema. Aunque es de hace varios años, trata con una idea que es incluso ampliamente sostenida en algunos círculos – que la tasa de divorcio entre cristianos es la misma, si no es que más alta, que entre personas no cristianas.
¿Son los cristianos nacidos de nuevo más propensos a divorciarse de sus cónyuges que los incrédulos? Algunos estudios recientes dicen, “sí”. Según una amplia encuesta reportó que el 27% de los cristianos nacidos de nuevo se han divorciado, en contraste a un 24 % de aquellos que no han nacido de nuevo.
Dirvorciando el Hecho de la Ficción
Divorciando El Hecho de La Ficción
Viernes, 29 de Mayo, 2009
Tomado de Shepherds’ Fellowship Pulpit Magazine
(Por John MacArthur)
Pregunta: ¿Es cierto que los cristianos y los no cristianos tienen la misma tasa de divorcio?
Respuesta:
Un reportero me llamó hace algunos meses y me dijo:
Reportero: Hay un estudio nuevo, una encuesta nueva que señala que el divorcio entre cristianos equivale al divorcio entre personas no cristianas. Esta encuesta ha sido hecha, esta consulta ha sido tomada y se ha determinado que los cristianos se divorcian en la misma tasa que las personas no cristianas se divorcian en Estados Unidos. ¿Qué piensa usted de eso?
John MacArthur: No lo creo – no creo eso.
Reportero: ¡Pero esto es lo que la encuesta dice!
John MacArthur: No me importa lo que la encuesta diga – no creo eso.
La Violación de Cantares de Salomón (4ª Parte – Conclusión)
La Violación de Cantares de Salomón (4ª Parte – Conclusión)
Viernes, Abril 17, 2009
(Por John MacArthur)
Antes de que cerrar con esta breve serie, prometí contestar tantas preguntas como fuera posible de las personas que han hecho comentarios aquí (Pulpit), por email, por Twitter, y en Challies.com.
Primero quiero darle a Tim Challies las gracias por su ánimo en ser el anfitrión de un debate acerca de este tema. La misma mención de conveniencia y lenguaje obviamente enardece las pasiones evangélicas contemporáneas –y no necesariamente en una manera que sea de provecho. No es fácil encontrar foros en la Internet donde un tema tan volátil pueda ser abiertamente tratado con beneficio. Y debido a algunos de los mismos problemas que esta serie ha tratado, aun en los foros cristianos no son siempre refugios seguros de la profanidad y el comportamiento carnal. Agradezco a Tim por patrocinar un nivel más digno de diálogo.
Hice eco al impacto que Tim expresó cuándo él fue expuesto a una cierta cantidad del material de sermón de Escocia de Driscoll (el mensaje que le dio inicio a esta serie del blog). Después de leer a algunos de las declaraciones escandalosas de Driscoll, Tim reaccionó como cualquier cristiano sano reaccionaría:
La Violación de Cantares de Salomón (3ª Parte)
La Violación de Cantares de Salomón (3ª Parte)
Jueves, Abril 16, 2009
(Por John MacArthur)
Enfáticamente estoy de acuerdo con aquellos que dicen que la Cantares no es mera alegoría. Es mejor comprendido cuando lo tomamos literalmente, como cualquier otro texto de la Escritura. Muchos intérpretes que de otra manera los tengo en alta estima (incluyendo a Spurgeon y la mayoría de los Puritanos) desafortunadamente han hecho confundir más que aclarar el mensaje de Cantares tratándolo en una forma puramente alegórica que elimina su significado primario.
Cantares es, como he dicho desde el principio, un poema de amor entre Salomón y su prometida, celebrando su amor mutuo el uno al otro, incluyendo los deleites del trato sexual entre casados. Interpretar esto –o alguna otra porción de la Escritura –en una manera puramente alegórica es tratar con mayor autoridad la propia imaginación del intérprete que el significado simple del texto.
La Violación de Cantares de Salomón (2ª Parte)
La Violación de Cantares de Salomón (2ª Parte)
(Por John MacArthur)
Es francamente difícil de pensar acerca de un horrible mal uso de la Escritura que convertir a Cantares de Salomón en un porno suave. Cuándo las personas ya no puedan leer esa porción de la Escritura sin imágenes pornográficas en sus mentes, la belleza del libro ha sido corrompida, su descripción del amor justo pervertido, y su papel de santificar y elevar la relación matrimonial ha sido desviado. Que los predicadores hagan esto en los servicios de adoración públicos es desmesurado.
Cantares de Salomón está deliberadamente disimulada en eufemismos poéticos que son bellos en cualquier medida. Algunas de las imágenes son bastante obvias, algunas son muy debatibles. En muchos lugares el significado es lo suficientemente indistinto para aceptar una gran cantidad de imaginación hermenéutica, y la sabiduría parecería enseñar que aquí _ especialmente aquí _ es mejor para el predicador no ser mucho más explícito que el Espíritu Santo lo fue.
Y enfrentémoslo pues: En conjunto, Cantares es casi tan lejos de explícito como el escritor pueda llegar.
Sin embargo, puesto que el simbolismo se trata obviamente de pasión, romance, amor, deseo, y ternura, su ambigüedad sirve a un propósito deliberado: Habla en términos secretos acerca de aquellos que debería ser guardado en secreto. El lenguaje es claramente diseñado para comunicar afecto íntimo privadamente a través de términos disimulados, confidenciales, casi clandestinos.
Éste es un punto vital: El estilo de comunicación entre estos dos amantes encubre bellamente todo menos el significado más esencial de sus canciones de amor en una manera en que guarda la privacidad profundamente personal (y divinamente pretendida) del trato sexual entre casados.
Cantares de Salomón es increíblemente bello precisamente porque está tan cuidadosamente disimulada. Es una descripción perfecta del descubrimiento maravilloso, sensible, íntimo que Dios diseñó para tener lugar entre un joven y su prometida en un lugar de secretismo. No se nos dice en términos vívidos lo que todas las metáforas quieren decir, porque la belleza de la pasión marital es una cosa subjetiva _ donde debería quedarse.
Tom Gledhill sabiamente resume este punto en su comentario IVP sobre Cantares (pp. 29-31):
Desempacar metáforas y desenvolver eufemismos (en Cantares) puede significar que nuestros pensamientos giran en espiral fuera de control, y acabamos por cometer adulterio en nuestras imaginaciones. Así que si la interpretación de la Escritura resulta en una piedra de tropiezo, y una causa de ofensa para algunos que creen, ¿qué entonces? . . . Una vez que una línea en particular de interpretación ha sido sugerida, es difícil de evitar ver alusiones sexuales explícitas en todas partes, hasta que todo la obra se vuelve saturada en referencias a órganos genitales, coito y sexo explícito.
. . . La respuesta del Nuevo Testamento es muy clara y directa. Jesús dijo, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno". En otras palabras, no queremos caer en la tentación con ojos abiertos cuando conocemos nuestras áreas particulares de debilidad.
. . . El lenguaje que usamos para describir partes diversas de la anatomía humana (lo que el Apóstol Pablo describe como nuestras ‘partes impresentables’) es un asunto de sensibilidad delicada. . . . Cuando [inapropiadamente explícita] las palabras del son usadas en una plática, da lugar a una desorientación profunda en el oyente, lo cual tiene una tendencia a bloquear completamente para un grado alto cualquier capacidad para un debate racional. Actúan, por así decirlo, como granadas de mano verbales. Su uso es una actividad terrorista, causando destrucción caprichosa.
Tremper Longman III dice esto acerca de los predicadores y comentaristas que interpretan las imágenes poéticas decantares en formas abiertamente explícitas: “(Su) libre asociación libre con las imágenes de Cantares es tan prevaleciente que aprendemos mucho más acerca de los intérpretes que lo que aprendemos del texto” (NICOT, p. 14).
Considere, por ejemplo, el siguiente pasaje de Cantares 4:12-16. Aquí Salomón describe a su prometida con una metáfora complicada utilizando símbolos de flores, y ella responde haciendo eco de las imágenes:
12 Huerto cerrado eres, hermana mía, esposa mía; Fuente cerrada, fuente sellada.
13 Tus renuevos son paraíso de granados, con frutos suaves, De flores de alheña y nardos;
14 Nardo y azafrán, caña aromática y canela, Con todos los árboles de incienso; Mirra y áloes, con todas las principales especias aromáticas.
15 Fuente de huertos, Pozo de aguas vivas, Que corren del Líbano.
16 Levántate, Aquilón, y ven, Austro; Soplad en mi huerto, despréndanse sus aromas. Venga mi amado a su huerto, Y coma de su dulce fruta.
Salomón así describe a su prometida como un huerto cerrado. Para él, ella es un lugar agradable lleno de fragancias encantadoras y de sustancias reconfortantes. El retrato hablado que él pinta es bello en cada nivel. Los detalles ("Tus renuevos son paraíso de granados, con frutos suaves, De flores de alheña y nardos; Nardo y azafrán, caña aromática y canela. . . árboles de incienso, mirra,” etc.) Puede o no tener significados específicos que habrían sido conocidos por la prometida.
Todo lo que un el intérprete cuidadoso puede decir con seguridad es que Salomón encuentra a su prometida apacible por todas sus percepciones sensoriales. Él por consiguiente la compara a imágenes más agradables y bellas que él puede pensar de _ ungüentos y fragancias y deleites visuales _ todos concentrados en un pozo muy bien cultivado. Un huerto. El huerto está “cerrado”, lo cuál otra vez, acentúa la privacidad íntima del amor marital puro. Nada requiere que el exégeta tome cualquier cosa más que eso. La Escritura misma no va más allá que eso.
“Es abierto pero no insensible” dijo Mark Driscoll a una congregación dominical en Escocia solo hace menos de 18 meses. Pero entonces él continuó repitiendo lo dicho por Salomón en una manera que era completamente insensible y ni aun remotamente cerca de lo que el Espíritu Santo intentó. (Una copia del CD de ese mensaje ofensivo, titulado Sexo: Un Estudio de los Buenos Pedacitos de Cantares de Salomón me fue recientemente enviado por algunos profundamente ofendidos y preocupados cristianos en UK. Es primordialmente la razón por la que estoy haciendo esta serie.)
En la mente de Driscoll, no es la prometida por sí misma la que es un huerto, sino una parte específica de su anatomía. Como él rediseña el pasaje, no es un poema acerca de la privacidad encantadora que a los cónyuges disfrutan; es una forma engañosa de abiertamente exponer esa intimidad paraqué todos la vean.
En esencia, él trata a Cantares de Salomón como una leyenda urbana antigua acerca del texto de la canción “Louie, Louie”. Sólo aquellos con conocimiento secreto realmente lo pueden comprender; y por eso su significado verdadero debe ser algo sucio.
Ese acercamiento alimenta los oídos lascivos. Es difícil de verlo como algo más que simple exhibicionismo. Lo peor de todo, voltea de cabeza todo el propósito de Cantares de Salomón.
Tremper Longman estaba en lo correcto: Una eisegesis como esa no revela nada acerca del libro sino todo acerca del intérprete.
La Violación de Cantar de los Cantares de Salomón
La Violación de Cantar de los Cantares de Salomón
(Por John MacArthur)
Tomado de Shepherds´ Fellowship Pulpit
Aparentemente la ruta más pequeña para la relevancia en el ministerio de la iglesia hoy día es que el pastor hable de sexo en términos llamativamente explícitos durante el servicio matutino dominical. Si él puede impactar a los parroquianos con vulgarismos y un humor atrevido, tanto mejor. Los defensores de esta tendencia solemnemente nos dicen que sin una estrategia de este tipo es casi imposible relacionarse con “la cultura” de hoy. (En el evangelicalismo contemporáneo ese término se ha convertido en una etiqueta conveniente justamente para todo lo que sea inculto y grosero.) Leer el resto de esta entrada »
- ← Anterior
- 1
- …
- 24
- 25