Día: 5 julio 2016
¿Es Importante Aún la Doctrina?
¿Es Importante Aún la Doctrina?
Por Gary E. Gilley
(Volumen 22, Número 3, mayo / junio de 2016)
Un artículo reciente portada aparece en nuestro periódico local (Springfield, Illinois) se titula "Mega-Crecimiento." El artículo describe el aumento numérico fenomenal de tres de las iglesias más grandes en nuestra zona. ¿Qué hay en estas iglesias que han provocado su crecimiento? ¿Por qué las personas que acuden a estas iglesias en lugar de a los demás? En respuesta uno de los pastores dijo: "Entender los presupuestos y los balances es tan importante como la comprensión doctrina de la iglesia." Otro pastor dijo, "Los miembros de la Iglesia están más interesados en temas relacionales que de doctrina. La gente se preocupa menos acerca de preguntas relativas a cual es la doctrina de una iglesia y más acerca de la pregunta: "¿Tiene cuidado de mi esta iglesia? ‘"[1] No debemos minimizar la importancia de la responsabilidad fiscal, las necesidades de la organización y de una comunidad amante, pero no demasiado hace muchos años los cristianos buscaban iglesias que reflejaban lo que creían que la Biblia enseña. No más. Como es evidente por lo que estos pastores dicen, la mayoría de los cristianos hoy en día simplemente no le importa mucho la teología; están buscando una comunidad que se preocupa por ellos, o un estilo particular de música, o una experiencia íntima, o un proyecto de servicio que pueden conectar a, o cualquier número de cosas. En su mayor parte no están eligiendo convertirse en un miembro de una iglesia basándose en lo que enseña. Desde luego ciertos elementos directivos y prácticos son importantes para la operación de una iglesia local. Y la iglesia debe ser una comunidad, incluso una familia, compuesta por aquellos que se aman el uno al otro de tal manera que el mundo reconoce y observa (ver Juan 13:35). Pero este rechazo casi al por mayor de la doctrina como equipaje innecesario ha sido poco frecuente en toda la historia de la iglesia.
Vaya al Corazón del Conflicto
Vaya al Corazón del Conflicto
Por Ken Sande
¿De dónde surgen las guerras y los conflictos entre ustedes? ¿No es precisamente de las pasiones que luchan dentro de ustedes mismos? Santiago 4:1
Todo lo que quería era un poco de paz y quietud cuando llegué a casa luego de un largo día en la oficina. Pero no los iba a encontrar. Mis hijos, Megan y Jeff, habían estado compitiendo toda la semana por ver quién podía dominar al otro, y su fricción constante había agotado la paciencia de su madre. En vez de resolver sus peleas con su habitual calma, Corlette se encontró recurriendo a palabras fuertes y amenazas como: “¡Esperen a que llegue su padre!”. Así que, en vez de atravesar la puerta y encontrarme con unos hijos sonrientes y una esposa serena y afectuosa, lo único que encontré fue rostros hoscos, voces irritables y la sensación general de que había ingresado a una zona de guerra. Cada noche Corlette y yo trabajábamos para romper el ciclo de conflicto, pero empezaba de nuevo en un día o dos. Para el domingo a la mañana me estaba sintiendo frustrado y resentido hacia mis hijos.
Teología Polémica (Cómo tratar con los que discrepan con nosotros)
Teología Polémica (Cómo tratar con los que discrepan con nosotros)
por el Dr. Roger R. Nicole
Primera parte: ¿Qué le debo a la persona que discrepa conmigo?
El Señor nos llama a contender ardientemente por la fe (Judas 3). Eso no implica, necesariamente, que seamos contenciosos; pero implica evitar transigir, luchar por lo que creemos, luchar por la verdad de Dios, sin cejar en ningún momento. Por lo tanto, es lógico que nos encontremos, en distintos puntos y distintos niveles, con personas con las que discrepamos. Discrepamos en algunas áreas de la doctrina cristiana. Discrepamos en cuanto a algunos detalles de la administración de la iglesia. Discrepamos en cuanto a la forma en que ciertas tareas de la iglesia deberían realizarse. En realidad, si nos cuidamos de seguir los principios que me gustaría explicarle, permítame sugerirle que estos podrían ser útiles también en discrepancias fuera del campo religioso. También podrían aplicarse a discrepancias en la política o dificultades con personas en el trabajo, o a fricciones dentro de la familia, o diputas entre esposos, o entre padres e hijos. ¿Quién no encuentra, de tiempo en tiempo, personas que no concuerdan completamente? Por lo tanto, es bueno intentar descubrir ciertos principios básicos mediante los cuales podamos relacionarnos con quienes discrepan con nosotros.
Cómo hacer que los líderes rindan cuentas en una Cultura de Paz
Cómo hacer que los líderes rindan cuentas en una Cultura de Paz
Por Ken Sande, Presidente de Peacemaker Ministries
Josh estaba desmoronándose lentamente bajo una constante andanada de críticas. Durante las primeras semanas como pastor, la gente de su iglesia lo vio como una persona amigable y solidaria. Pero Josh descubrió pronto que muchos de ellos estaban siempre insatisfechos. Se quejaban constantemente de sermones débiles, de necesidades no cubiertas o de falta de visión y crecimiento.
Los ancianos hicieron poco para ayudar en la situación. No confrontaron la murmuración y la calumnia, y parecía que aceptaban las acusaciones contra su pastor como verdaderas hasta tanto él demostrara su inocencia. Josh pasaba horas cada semana contestando quejas, y luego el ciclo comenzaba de nuevo. Podría haber durado más tiempo, pero vio cuán amargada se había vuelto su esposa hacia la iglesia y entregó su renuncia.
La Naturaleza Eterna Del Pacto Abrahámico
La Naturaleza Eterna Del Pacto Abrahámico
Las razones subyacentes de lo que tuvo lugar el 11 de septiembre de 2001 y la guerra en curso con el Islam militante, surgieron hace miles de años a partir de una promesa que Dios hizo con respecto a una pequeña franja de tierra mediterránea. Antes de que los aviones se estrellaran contra las torres la gente no sabía quiénes eran los atacantes o porque estaban enfadados, pero todo se remonta a la promesa de esta tierra.