Día: 17 septiembre 2019

¿Cómo Sé Que Dios Es Por Mí?

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ESJ-2019 0917-003

¿Cómo Sé Que Dios Es Por Mí?

Por Sinclair Ferguson

Dios ha prometido hacer que todo coopere para bien de su pueblo. Si Dios es por nosotros, se deduce que, en última instancia, nada puede oponerse a nosotros. Eso es lógico. De otra manera, Dios no sería Dios. Si algo pudiera levantarse en contra de Dios y vencerlo, eso otro sería Dios. Dios entonces demostraría ser un dios falso, no un Dios en absoluto. Pero al contrario, Pablo está diciendo que en el último análisis, nada puede estar en contra de nosotros si Dios está a nuestro favor. Leer el resto de esta entrada »

¿Puedo Adaptar El Mensaje Del Evangelio Para Hacer Más Fácil El Evangelismo?

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ESJ-2019 0917-002

¿Puedo Adaptar El Mensaje Del Evangelio Para Hacer Más Fácil El Evangelismo?

Por Michael Riccardi

Una parte sustancial de la filosofía misional se basa en la creencia de que el evangelio no sólo puede ser, sino que debe ser contextualizado, o adaptado, a través de culturas y subculturas para ser entendido. En una conversación que tuve con un proponente de la contextualización del evangelio, esta persona afirmó algo que a primera vista puede parecer atractivo:

Cuando se trata del evangelio, la contextualización es poner el evangelio en un contexto de manera que el evangelio pueda ser entendido. No se trata de hacer el evangelio menos ofensivo. No se trata de diluir el evangelio. No se trata de cambiar el contenido del evangelio. Se trata de hacer que el evangelio sea comprensible para un contexto particular. Leer el resto de esta entrada »

Rechazando Los Deseos Pecaminosos

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ESJ-2019 0917-001

Rechazando Los Deseos Pecaminosos

(1 Pedro 2:1–2)

Por John F. Macarthur

El hambre de la Palabra de Dios es incompatible con el deseo de pecado. Es por eso que el apóstol Pedro nos llama a rechazar los deseos pecaminosos – son obstrucciones mortales a una dieta bíblica saludable. Escribe: “Por tanto, desechando toda malicia[a] y todo engaño, e hipocresías, envidias y toda difamación, desead como niños recién nacidos, la leche pura de la palabra, para que por ella crezcáis para salvación” (1 Pedro 2:1-2). Leer el resto de esta entrada »