La Primera Guerra de Adoración

Posted on

ESJ-2020 0117-001

La Primera Guerra de Adoración

Por Scott Aniol

El primer conflicto que siguió a la Caída fue un conflicto sobre la adoración. Génesis 4:3-8 relata cómo la ofrenda de Abel a la del Señor fue aceptada, mientras que la de Caín no lo fue. Estas ofrendas eran importantes porque eran el medio de Dios para, al menos temporalmente y parcialmente, restaurar la comunión con Su pueblo. Sin embargo, por alguna razón que no está explícita en el texto, “el Señor tuvo en cuenta a Abel y su ofrenda, pero no a Caín y su ofrenda” (vv. 4-5).

En este punto de Génesis no tenemos ninguna revelación clara en cuanto al contenido de la adoración aceptable. Es por lo menos posible que Dios haya exigido un sacrificio de animal, y puesto que Caín trajo una ofrenda de comida en su lugar, es por eso que Dios lo rechazó. Sin embargo, no hay manera de determinar esto con absoluta certeza. Por otro lado, algunos asumen que la ofrenda no era el problema; la actitud o motivación del corazón de Caín era deficiente, y por eso Dios lo rechazó. Esta conclusión también se basa en la especulación, ya que el texto no explica plenamente por qué Dios rechazó a Caín.

Sin embargo, el Apocalipsis en el Nuevo Testamento da una imagen más clara. El autor de Hebreos explica que Abel demostró que era “justo” por medio de su sacrificio (11:4), mientras que Judas 11 describe a Caín como alguien que “se abandonó a sí mismo por causa de ganancia”, y Juan 3:12 dice que las obras de Caín eran “malas”. Estas descripciones se relacionan más específicamente con la condición espiritual interna de los hombres, sin embargo, Hebreos también observa que el sacrificio de Abel mismo fue “más excelente” que el de Caín y que su justicia fue determinada por “sus dones”. Tal vez el hecho de que Abel trajera las “porciones de grasa” del “primogénito de su rebaño” (Génesis 4:4) fue evidencia de que trajo lo mejor de sí para agradar a Dios.

En conjunto, esta información revela un doble énfasis en la evaluación de la adoración, un énfasis que aparece a menudo en las discusiones bíblicas sobre la adoración. Primero, la motivación interna del corazón es de suma importancia en la verdadera adoración. Por lo menos parte de lo que llevó al rechazo de Caín fue un corazón malvado. Pero un corazón de adoración se manifestará en ofrendas excelentes y obedientes a Dios. La motivación del buen corazón por sí sola no justifica la desobediencia de las claras instrucciones de Dios, ni la adoración en formas frívolas y casuales. Por otro lado, hacer exactamente lo que Dios ha ordenado sin un corazón que desee complacerlo y glorificarlo es igualmente deficiente. Ambas cosas son importantes.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s