Michael Vlach

12 Razones de porque el Supersesionismo No es una Doctrina Bíblica

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12 Razones de por qué el Supersesionismo / La Teología del Reemplazo No Es Una Doctrina Bíblica

Tomado de www.theologicalstudies.org

Por Michael J. Vlach, Ph.D.

“Creo que no atribuimos suficiente importancia a la restauración de los judíos. No pensamos mucho en eso. Pero ciertamente, si hay algo prometido en la Biblia es esto”.

– Charles H. Spurgeon

“Sostener la opinión de que Dios reemplazó a Israel con la iglesia es apartarse de un enorme cuerpo de evidencia bíblica”.

– Walter C. Kaiser, Jr.

El Supersesionismo es la perspectiva de que la Iglesia Neotestamentaria suplanta, reemplaza, o cumple el papel y el lugar de la nación de Israel en el plan de Dios. Estoy convencido de que la teología del reemplazo/supersesionismo es una doctrina no bíblica que viola las claras afirmaciones tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento que enseñan y afirman una salvación nacional y una restauración de Israel. A continuación hay doce razones de por qué el supersesionismo viola el testimonio bíblico:

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¿Qué es el Premilenialismo?

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clip_image002¿Qué es el Premilenialismo?

Por Michael J. Vlach, Ph.D.

Tomado de www.theologicalstudies.org

El Premilenialismo (o Chiliasm) es una posición teológica que trata de ocuparse de la relación de la segunda venida de Jesucristo con el reino prometido de 1000 años que se menciona en Apocalipsis 20:1–6.

En resumen, el Premilenialismo es la perspectiva de que la segunda venida de Cristo ocurrirá antes del establecimiento del milenio (la palabra milenio es latina para “mil años”). El prefijo “pre” quiere decir antes; por tanto, la segunda venida de Cristo tendrá lugar “antes” de que el milenio comience.

Aquellos que son premilenialistas afirman que en los últimos tiempos habrá un Período de Tribulación en el cual un anticristo emergerá y Dios derramará Su ira sobre el mundo. Al final de este Tribulación, Jesús regresará visiblemente y físicamente a la tierra para derrotar a Satanás y al anticristo, y luego él establecerá un reino milenario en la tierra. A esta hora, aquellos que murieron tiempo atrás como creyentes recibirán cuerpos humanos glorificados y reinarán con Cristo. Aquellos creyentes que sobrevivan la Tribulación también reinarán con Cristo. Durante este período, Satanás estará atado y echado al abismo. Al final de los 1000 años Satanás será puesto en libertad y orquestará una rebelión final en contra de Dios. Él será derrotado y enviado permanentemente al lago de fuego.

La mayoría de los premilenialistas miran el reino milenario cubriendo 1000 años literales, pero algunos ven los 1000 años de Apocalipsis 20:1–6 como representando una largo período de tiempo. Todos los premilenialistas, sin embargo, afirman que el milenio es un reino intermedio que dará paso al Reino Eterno (o el Estado Eterno) que será el destino final y condición para todos los creyentes.

A diferencia de otros puntos de vista del milenio como los puntos de vista del Amilenialismo, Postmilenialismo y el Premilenialismo ve el milenio de Apocalipsis 20:1–6 como siendo cumplido en el futuro. La perspectiva de los otros dos puntos de vista ven el Milenio como en cierta forma estando en operación hoy en este período entre las dos venidas de Cristo.

El Apoyo Bíblico para el Premilenialismo

El Premilenialismo se basa en una lectura literal y cronológica del Libro de Apocalipsis. Apocalipsis 19 describe el regreso de Jesucristo para derrotar a Sus enemigos. Apocalipsis 20:1–6 relata el reinado de 1000 años de Cristo. Y luego Apocalipsis 21–22 describe los Cielos Nuevos y la Tierra Nueva que comienza poco después del milenio. Una lectura literal, por consiguiente, señala que un reino milenario viene después de la época presente pero antes del Reino Eterno final.

Aunque el Apocalipsis 20 es el único pasaje en la Biblia que explícitamente menciona un reinado de 1000 años de Cristo antes del Reino Eterno, algunos premilenialistas creen que hay pasajes del Antiguo Testamento que son consistentes con la idea de un reino intermedio después de la época presente pero antes del Reino Eterno. Por ejemplo, Isaías 65:20 dice: “No habrá más allí niño que muera de pocos días, ni viejo que sus días no cumpla; porque el niño morirá de cien años, y el pecador de cien años será maldito.” Este pasaje habla de la longevidad de la vida que no es cierta en el caso de la época actual, pero también menciona la presencia de la muerte que no será cierta en el caso del Reino Eterno tampoco. Así, los premilenialistas entienden tales pasajes como refiriéndose a un reino intermedio del Mesías. Zacarías 14:5–17 es otro pasaje usado en apoyo al de Premilenialismo. Aquí se dice que el Señor será Rey sobre toda la tierra, pero aun queda una rebelión y desobediencia por parte de algunas naciones. Según los premilenialistas, ambas condiciones sólo pueden existir en un reino intermedio entre la edad presente y el Reino Eterno.

Los Premilenialistas también señalan que la función prometida de reinar con Cristo es prueba del Premilenialismo. Apocalipsis 20:1–6 promete que los creyentes reinarán con Cristo por 1000 años, pero en ninguna parte del Nuevo Testamento se manifiesta que los cristianos ya reinan con Cristo. De es amanera, este reinando con Cristo debe ser futuro.

Dos Formas de Premilenialismo

Hay dos formas o variaciones del Premilenialismo – Premilenialismo Dispensacional y Premilenialismo Histórico.

La diferencia principal entre estas dos formas de Premilenialismo es el énfasis que cada uno le da a la nación Israel durante el Milenio. Los Premilenialistas Dispensacionales opinan que la nación Israel será salvada y restaurada a un lugar de preeminencia en el Milenio. De esta manera, Israel tiene una función especial de servicio en el Milenio que es diferente a la de la Iglesia o de los Gentiles salvos.

La mayoría de los Premilenialistas Históricos, por otra parte, sostienen que la nación de Israel experimentará una salvación nacional inmediatamente antes de que el Milenio sea establecido, pero no habrá una restauración nacional de Israel. Así, la nación de Israel no tendrá un papel especial o función que es distinta a la de la Iglesia.

Otra diferencia es que para la mayoría de los Premilenialistas Dispensacionales sostienen que el milenio es de 1000 años literales, mientras que algunos Premilenialistas Históricos afirman que los 1000 años es figurativo de período largo de tiempo.

El Premilenialismo en la Historia de la Iglesia

La doctrina del Premilenialismo tiene un fuerte apoyo en la historia de la iglesia. De hecho, el Premilenialismo fue la perspectiva milenaria predominante por los primeros 300 años de historia de la iglesia. Como el historiador Philip Schaff establece: “El punto más notable en la escatología de la edad ante-Nicena es el chiliasm prominente, o el mileniarismo, esa es la creencia de un reinado visible de Cristo en la gloria sobre la tierra con los santos resucitados por mil años, antes del juicio y la resurrección general (Philip Schaff, History of the Christian Church, 2:614).

En los inicios de la iglesia, el Premilenialismo fue bien representado por Papias, Ireneo, San Justino, Tertuliano, Hipolytos, Metodio, Commodianus, y Lactantius. La creencia de Papías en el Premilenialismo es especialmente significativa puesto que él fue un discípulo de Policarpio que a su vez fue un discípulo del Apóstol Juan que escribió las declaraciones acerca de un reinado de 1000 años de Cristo en su libro del Apocalipsis.

A través de la influencia de padres importantes de la iglesia como Eusebio y Agustín, la creencia en el Premilenialismo disminuyó significativamente alrededor del siglo quinto. Con algunas excepciones, la mayoría en la iglesia cristiana durante las eras Medieval y de la Reforma sostenían el Amilenialismo y la perspectiva de que el milenio estaba siendo cumplido en una manera espiritual en la época actual. Sin embargo, los últimos 150 años han sido testigos de un fuerte auge del Premilenialismo. Mucho de esto puede ser atribuido al aumento de popularidad del Dispensacionalismo que afirma un reinado futuro de 1000 años de Cristo sobre la tierra.

Los Proponentes Modernos

En estos últimos años, muchos teólogos han afirmado el Premilenialismo. Los proponentes de ambas formas de Premilenialismo son encontrados en los escritos de los siguientes hombres:

Premilenialismo Histórico

  • J. Barton Payne
  • Jorge Eldon Ladd
  • Wayne Grudem
  • Millard Erickson

Premilenialismo Dispensacional

  • John Walvoord
  • El Pentecostés J. Dwight
  • Alva J. McClain
  • Charles Ryrie
  • Robert Saucy
  • Craig A. Blaising
  • Darrell L. Bock
  • John S. Feinberg

¿Qué es el Amilenialismo?

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clip_image002¿Qué es el Amilenialismo?

Por Michael J. Vlach, Ph.D.

Tomado de www.theologicalstudies.org

El Amilenialismo es una perspectiva teológica con respecto al; reinado de 1000 años de Jesucristo que es mencionado en Apocalipsis 20:1–6. En particular, el Amilenialismo es la perspectiva de que no habrá un reinado de 1000 años literal futuro de Cristo en la tierra. El prefijo latino inseparable a significa “no” y el término “milenio” es latino para “1000 años”. Así, el Amilenialismo literalmente quiere decir “no 1000 años”.

Debería ser notable que el término Amilenialismo es un título reaccionario en lo referente a que niega la presencia de un futuro reinado de 1000 años literal de Cristo en la tierra que los premilenialistas afirman. Sin embargo, los Amilenialistas de hecho creen en un milenio; lo que niegan, sin embargo, es la idea de un reinado literal futuro de 1000 años de Cristo en la tierra después de la segunda venida de Cristo.

Según el Amilenialismo, el milenio de Apocalipsis 20:1–6 se cumple espiritualmente en la época presente antes del regreso de Jesucristo. De esta manera, el milenio o reino de Cristo está en existencia ahora. Los Amilenialistas afirman que el milenio comenzó con la resurrección y/o la ascensión de Cristo y será consumado cuando Jesús regrese de nuevo a establecer el Reino Eterno que es mencionado en Apocalipsis 21–22.

Para los amilenialistas, Satanás está actualmente atado y los cristianos ahora disfrutan los beneficios del milenio. Algunos amilenialistas afirman que el milenio también involucra el reinado de los santos que están ahora con Dios. Los Amilenialistas afirman que el período de 1000 años que es mencionado en Apocalipsis 20:1–6 se refiere a un largo período de tiempo indefinido entre las dos venidas de Cristo y no es un período de 1000 años literal que sucede después del regreso de Jesús. Puesto que los amilenialistas creen que Cristo actualmente reina en el milenio, algunos, como Jay Adams, creen que el título “Milenialismo realizado” es un título más correcto que “Amilenialismo”.

Con relación al de los tiempos, el Amilenialista afirma el siguiente argumento cronológico:

· Cristo ahora gobierna en Su reino mientras Satanás está atado para no engañar a las naciones.

· La tribulación es experimentada en la época presente aun cuando Cristo esta gobernando.

· Jesús regresará de nuevo a la tierra.

· Después de que Jesús regrese habrá una resurrección corporal general de todas las personas justas y un juicio general de todos los incrédulos.

· El Reino Eterno comenzará.

El Amilenialismo en la Historia

El Premilenialismo, y no el Amilenialismo, fue la perspectiva predominante en los primeros 300 años de la historia de la iglesia. Sin embargo, la iglesia primitiva evidenció indicios de qué más tarde se convertían al Amilenialismo. Por ejemplo, Orígenes (185-254) popularizó el enfoque alegórico para interpretar la Escritura, y al hacer esto, colocó una base hermenéutica para la perspectiva de que el reino prometido de Cristo no era espiritual y terrenal en naturaleza. Eusebio (270-340), un asociado del emperador Constantino, miró el reinado de Constantino como el banquete Mesiánico, y él se mantuvo firme en la perspectiva premilenial. Ticonio, un Donatista africano del siglo cuarto, fue uno de los teólogos más antiguos en desafiar al Premilenialismo. Él negó la perspectiva escatológica y futurista de Apocalipsis 20. En lugar de eso, él dijo que el milenio se cumplía en la época presente y que los 1000 años mencionados no eran 1000 años literales. Ticonio también miró la primera resurrección de Apocalipsis 20:4 como una resurrección espiritual la cual era el nuevo nacimiento.

Agustín (354-430), quien es a menudo llamado el ‘Padre del Amilenialismo,’ popularizó los puntos de vista de Ticonio. Agustín abandonó el Premilenialismo debido a que él consideró ser los excesos y carnalidades de esta perspectiva. Él también interpretó Marcos 3:27 que era una atadura presente de Satanás. Agustín fue el primero en identificar a la Iglesia Católica en su forma visible con el reino de Dios. Para él, el reino milenario de Cristo estaba tomando en y a través de la iglesia, incluyendo sus sacramentos y oficios. Su libro, Ciudad de Dios, fue significativo en la promoción y la aceptación del Amilenialismo.

El Amilenialismo de Agustín rápidamente se convirtió en la perspectiva aceptada de la iglesia. Se volvió tan aceptada que el Concilio de Efeso (431) condenó la perspectiva premilenaria tan supersticiosa. El amilenialismo pronto se convirtió en la doctrina predominante de la Iglesia Católica Romana y fue más tarde adoptada por la mayoría de los reformadores protestantes incluyendo a Martín Lutero, y Juan Calvino (algunos Anabautistas se mantuvieron en el Premilenialismo).

Mientras que Premilenialismo ha experimentado un gran auge en los últimos 200 años, el Amilenialismo es ampliamente sostenido por muchas denominaciones cristianas. Es la posición oficial de la Iglesia Católica Romana y es sostenida por muchos luteranos y aquellos en la tradición Reformada.

Los proponentes específicos del Amilenialismo incluyen a B.B. Warfield, Oswald T. Allis, y más recientemente esta perspectiva ha sido defendida por Anthony A. Hoekema y Robert B. Strimple

Los 4 Argumentos Primarios para la Existencia de Dios

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clip_image002Los 4 Argumentos Primarios para la Existencia de Dios

Por Michael J. Vlach, Ph.D.

Quizá el tema más candente en toda la filosofía le concierne a la existencia de Dios. De allí la pregunta – “¿existe Dios?”

Nuestra respuesta para esta pregunta hace mella en cómo miramos el mundo, cómo nos comportamos, y lo que esperamos para el futuro.

Si Dios existe, entonces probablemente somos responsables ante este Dios. El universo puede tener significado y propósito. Además, nuestra propia existencia no puede cesar en la muerte física. Si Dios no existe, sin embargo, entonces estamos probablemente aquí por casualidad y no somos responsables para algún ser trascendente. Esta vida puede ser todo lo que tenemos, así es que viva su vida en lo que considere oportuno y disfrútela.

Tradicionalmente, ha habido cuatro argumentos principales para la existencia de Dios: (1) el argumento cosmológico; (2) el argumento teleológico; (3) el argumento ontológico; Y (4) el argumento de la ley moral. Abajo hay explicaciones de cada uno de los argumentos y respuestas comunes hacia ellas.

1. El Argumento Cosmológico

El término “cosmológico” se origina de la palabra griega “cosmos” que quiere decir “mundo”.

El argumento cosmológico para la existencia de Dios es de esta manera: El mundo no podría existir por sí mismo así que debe haber existido una causa primaria que lo hizo existir. Esta causa primaria es Dios. O viéndolo de ora manera, el universo no podía simplemente haber existido por sí mismo – alguien o algo lo debió haber creado. Esta causa del universo es Dios.

Tres críticas del argumento cosmológico han sido ofrecidas. Primero, alguna dicen que es eterno y no carece de una causa primaria. En segundo lugar, algunos dicen: “si todo necesita una causa, ¿qué causó a Dios?” La tercera es, algún dicen que aun cuando fuese verdad que algún ser causó que nuestro universo existiera, éste no prueba la existencia del Dios cristiano. Todo lo que demuestra es que hay algún ser poderoso que creó el universo, pero esto no necesariamente quiere decir que este creador fuese el Dios de la Biblia.

2. El Argumento Teleológico

El argumento teleológico es también conocido como “el argumento del diseño” (La palabra griega “telos” significa “propósito” o “diseño”.). El argumento dice así: El universo evidencia una gran complejidad o diseño; por esto, debe haber sido diseñado por un gran Diseñador o Dios.

El argumento del diseño puede ser comparado a un reloj de mano. Un reloj se hace obviamente por un relojero. El mundo, el cuál es mucho más complejo que un reloj, también tuvo que haber sido diseñado por un gran Diseñador o un Relojero Divino (Dios).

En resumen, el argumento teleológico afirma que el universo evidencia demasiada complejidad para ser el producto de la casualidad. Se sabe que los cuerpos celestes se mueven con exactitud perfecta en sus órbitas. Nuestros cuerpos humanos, también, son increíblemente complicados. Según el argumento teleológico, simplemente en ninguna manera toda esta complejidad podría “simplemente suceder”. Dios debió haber creado todo.

Ha habido tres respuestas para el argumento teleológico. Primero, algunos dicen que el argumento teleológico es culpable de una “analogía débil” porque asume un parecido significativo entre los objetos naturales (ej. rocas, árboles) y los objetos que conocemos que han sido diseñados (ej. relojes, rascacielos). Pero, comparar objetos naturales con objetos que conocemos que han sido creados por humanos es como comparar manzanas y naranjas. La analogía simplemente no funciona. En segundo lugar, algunos dicen que las teorías del Big Bang y la evolución explican mejor la complejidad en el universo. Tercero, algunos dice que aun si la discusión teleológica es verdadera, no prueba la existencia del Dios Cristiano.

3. El Argumento Ontológico

El tercer argumento para la existencia de Dios es el argumento ontológico. Este argumento es diferente a los argumentos cosmológicos y teleológicos en lo referente a que no afirma desde la evidencia en el mundo natural. De esta manera, no es un argumento de “causa y efecto”.

El argumento ontológico puede ser indicado de este modo: “Dios es el ser inimaginable más grande. Uno de los aspectos de la perfección o de la grandeza es la existencia. De esta manera, Dios existe”. O diciéndolo de otra manera – “el hecho de que Dios puede ser concebido significa que él debe existir”.

Este argumento para la existencia de Dios fue desarrollado por el teólogo y filósofo del siglo doce, Anselmo. Se basa en la declaración de Anselmo de que Dios es “aquello que nadie más grande puede ser concebido”.

El argumento ontológico ha sido muy controversial. Aun muchos que creen en la existencia de Dios cuestionan su validez. Un contemporáneo de Anselmo llamado Guanilo respondió a Anselmo. Guanilo dijo que uno podría imaginarse una isla perfecta pero eso no quiere decir que una isla perfecta exista. Otros han dicho que usted puede imaginarse a un unicornio pero eso no quiere decir que los unicornios existan. De esta forma, muchos desafían la idea de que la idea de Dios signifique que Dios existe.

4. El Argumento de la Ley Moral

Otro argumento para la existencia de Dios es el argumento de la ley moral. Este dice así: Sin Dios la moralidad sería imposible. Debe haber un Legislador (Dios) que origine y sostenga la ley moral. Una ley moral universal no puede existir accidentalmente. Debe haber una base detrás de ella – Dios.

Según esta perspectiva, toda persona nace con una comprensión inherente del bien y el mal. Todo el mundo, por ejemplo, comprende que matar a una persona inocente es malo. Todo el mundo comprende que ayudar a una persona a evitar que se ahogue es correcto. ¿De dónde vino esta comprensión interna del bien y el mal? Según a los adherentes del argumento de la ley moral, esta comprensión se origina de Dios. Él lo introdujo en los corazones de toda persona.

Ha habido dos respuestas para el argumento de la ley moral. Primero, algunos niegan que existan verdades universales. Muchos hoy creen que la verdad es subjetiva y relativa. Las sociedades y los individuos determinan cuál es la verdad para ellos, pero no hay Dios que haga esto. En segundo lugar, algunos dicen que la presencia del mal en el mundo alega razones en contrario a un Legislador Moral. ¿Si Dios es omnipotente y todo bueno, cómo puede existir el mal en el mundo?

Los argumentos y los contra-argumentos para la existencia de Dios permanecen controversiales. Los argumentos cosmológicos, teleológicos y de la ley moral permanecen populares con apologistas cristianos hoy. El argumento ontológico no tan bien recibido aunque algunos hoy todavía afirman su validez.

Debería ser notado que la mayoría de los teólogos cristianos y los filósofos creen que Dios nunca intentó que su existencia pudiese sea algo que se probara con el 100% de certeza. Señalan que la fe es un componente importante en comprender a Dios y su existencia.

¿Qué es el Dispensacionalismo?

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¿Qué es el Dispensacionalismo?

Por Michael J. Vlach, Ph.D.

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Introducción

Desde mediados de 1800, el sistema de teología conocido como el dispensacionalismo ha ejercido gran influencia sobre cómo los cristianos ven las doctrinas de la eclesiología y la escatología. En este artículo, examinaremos la historia del dispensacionalismo y una mirada a las creencias básicas asociadas con el sistema.

La Historia del Dispensacionalismo

Los teólogos continúan discutiendo sobre el origen de dispensacionalismo. Aquellos que son dispensacionalistas sostienen la opinión de que las creencias básicas del dispensacionalismo fueron sostenidas por los apóstoles y la primera generación de la iglesia. Aquellos que no son dispensacionalistas a menudo sostienen la opinión de que el dispensacionalismo es una teología nueva que comenzó en el siglo 19. Lo que es claro, sin embargo, es que el dispensacionalismo, como sistema, comenzó a tomar forma a mediados de los 1800.

1. John Nelson Darby. El comienzo del dispensacionalismo sistematizado está usualmente vinculado con John Nelson Darby (1800-1882), un ministro de los Hermanos de Plymouth. Estando en la Universidad de Trinidad en Dublín (1819), Darby vino a creer en una restauración y salvación futura del Israel nacional. Basado en su estudio de Isaías 32, Darby concluyó que Israel, en una dispensación futura disfrutarán de las bendiciones terrenales que fueron diferentes a las bendiciones divinas experimentadas por la iglesia. De esta manera vio una distinción evidente entre Israel y la iglesia. Darby también vino a creer en “inminente” rapto de la iglesia que es seguida por la Septuagésima Semana de Daniel en la cual Israel otra vez sería el centro del escenario en el plan de Dios. Después de este período, Darby creyó que habría un reino milenario en el cual Dios cumpliría con Sus promesas incondicionales con Israel.1 De acuerdo con Paul Enns: “Darby propuso el esquema del dispensacionalismo reparando que en cada dispensación clasifica al hombre bajo el rubro de alguna condición; el hombre tiene cierta responsabilidad ante Dios. Darby también reparó en que cada dispensación culmina con un fracaso”.2 Darby vió siete dispensaciones: (1) Condición Paradisíaca hasta el Diluvio; (2) Noé; (3) Abraham; (4) Israel; (5) los Gentiles; (6) el Espíritu; y (7) El Milenio. Por su propio testimonio, Darby dice que su teología dispensacional se formó completamente en 1833.  

2. El Movimiento de los Hermanos El Dispensacionalismo tomó forma en el Movimiento de los Hermanos a principios del siglo diecinueve en Gran Bretaña. Aquellos dentro del Movimiento de los Hermanos rechazaron un papel especial para el clero ordenado y destacaron a los dotados espirituales de los creyentes comunes y su libertad, bajo la guía del Espíritu, para enseñar y amonestar a cada uno por la Escritura. Los escritos de los Hermanos tuvieron un amplio impacto en el protestantismo evangélico e influenciaron a ministros en los Estados Unidos como D. L. Moody, James Brookes, J. R. Graves, A. J. Gordon, y C. I. Scofield.3

3. El Movimiento de la Convención de la Biblia. Comenzando en los 1870s, las convenciones diversas de la Biblia comenzaron a surgir en diversas partes de los Estados Unidos. Estas convenciones ayudaron esparcir el Dispensacionalismo. Las convenciones de Niagara (1870 – principios de 1900s) no comenzaron a promover el dispensacionalismo pero las ideas dispensacionales fueron a menudo promovidas en estas convenciones. Las Convenciones Americanas de la Biblia y Proféticas de 1878–1914 promovieron una teología dispensacional. 

4. El Movimiento del Instituto de la Biblia. A finales de los 1800s, varios institutos de la Biblia fueron fundados enseñado teología dispensacional incluyendo al Instituto de la Biblia Nyack (1882), El Boston Missionary Training School (1889), y El Instituto Bíblico Moody (1889).  

5. La Biblia de Referencia Scofield C.I. Scofield, un participante en las convenciones de Niagara, formó un panel de maestros de la convención de la Biblia en 1909 y produjo lo que llegó a ser conocido como la Biblia de Referencia Scofield. Este trabajo se hizo famoso en los Estados Unidos con sus notas teológicas al lado de la Escritura. Esta Biblia de referencia se convirtió en la máxima influencia en la extensión del dispensacionalismo.  

6. Dallas Theological Seminary Después de la Primera Guerra Mundial, se formaron muchas escuelas Bíblicas dispensacionales. Dirigido por el Dallas Theological Seminary (1924), el dispensacionalismo comenzó a ser promovido en trasfondos formales y académicos. Bajo Scofield, el dispensacionalismo introdujo un período escolástico que fue más tarde llevado adelante por su sucesor, Lewis Sperry Chafer. Una mayor promoción del dispensacionalismo tuvo lugar al escribirse la Teología Sistemática de ocho volúmenes de Chafer.  

Características Fundamentales del Dispensacionalismo 4

1. El enfoque hermenéutico que insiste en que un cumplimiento literal de Antiguo Testamento se promete a Israel Aunque el asunto de “interpretación literal” es hoy excesivamente discutido, muchos dispensacionalistas afirman que la interpretación literal coherente se aplicada a todas las áreas de la Biblia, incluyendo las promesas del Antiguo Testamento a Israel, es una marca distintiva del dispensacionalismo. Los Dispensacionalistas normalmente afirman que el progreso de la revelación, incluyendo la revelación del Nuevo Testamento, no cancela las promesas del Antiguo Testamento hechas al Israel nacional. Aunque hay un debate interno con respecto a cuánto la iglesia está relacionada con los pactos y promesas del Antiguo Testamento, los dispensacionalistas creen que el Israel nacional verá el cumplimiento literal de las promesas hecha con ella en el Antiguo Testamento.  

2. Creen que los pactos incondicionales y eternos hechos con el Israel nacional (Abrahámico, Davídico, y el Nuevo) han de cumplirse literalmente con el Israel nacional Aunque la iglesia puede participar en ellos o cumplir parcialmente con los pactos bíblicos, no asumen el control de los pactos con la exclusión del Israel nacional. Las promesas físicas y espirituales para Israel deben cumplirse con Israel.  

3. Un futuro distinto para el Israel nacional. “Sólo el Dispensacionalismo claramente ve un futuro distinto para el Israel étnico como nación”.5 Este futuro incluye una restauración de la nación con una función e identidad bien definida.  

4. La iglesia es distinta de Israel La iglesia no reemplaza o continúa a Israel, y no es nunca llamada Israel. Según los dispensacionalistas, la iglesia no existió en el Antiguo Testamento y no comenzó hasta el Día de Pentecostés (Hechos 2). Las promesas del Antiguo Testamento para Israel, entonces, no pueden cumplirse enteramente con la iglesia. Las evidencias a menudo usadas por los dispensacionalistas para demostrar que la iglesia es distinta de Israel incluyen: (a) Jesús vio a la iglesia como futuro en Mateo 16:18; (b) un elemento esencial de la iglesia – el bautismo de Espíritu – no comenzó hasta el Día de Pentecostés (compare 1 Cor. 12:13 con Hechos 2); (c) Cristo vino a ser la Cabeza de la iglesia como resultado de Su resurrección (Compare a Efes. 4:15; Col. 1:18 con Efes. 1:19-23); (d) los dones espirituales asociados con la iglesia (cf.. Efes. 4:7-12; 1 Cor. 12:11-13) no fueron dados hasta la ascensión de Cristo; (e) la naturaleza del “nuevo hombre” de la iglesia (cf.. Efes. 2:15) muestra que la iglesia es un organismo NT y no algo incorporado a Israel; (f) el fundamento de la iglesia es Jesucristo y los apóstoles y profetas del Nuevo Testamento (cf. Efes. 2:20); (g) el autor Lucas, mantiene a Israel y a la iglesia distintos. En este último punto, Fruchtenbaum afirma: “En el libro de Hechos, tanto Israel y la iglesia existen simultáneamente. El término Israel es usado veinte veces y ekklesia (iglesia) diecinueve veces, pero los dos grupos son siempre mantenidos distintos”.6

5. Múltiples sentidos de “simiente de Abraham” Según Feinberg, la designación “simiente de Abraham” es usada de diferentes maneras en la Escritura. Primero es usada en referencia a judíos étnicos y biológicos (cf. Los Romanos 9–11). En segundo lugar, es usado en un sentido político. En tercer lugar, es usado en un sentido espiritual para referirse a personas, ya sea judío o gentil, quienes están espiritualmente relacionados con Dios por la fe (cf. Romanos 4:11-12; Gálatas 3:7). Feinberg sostiene la opinión de que el sentido espiritual del título no asume el control del sentido físico hacia algo semejante a una extensión que la semilla física de Abraham ya no es más relacionada con los pactos bíblicos.

6. La filosofía de historia que enfatiza tanto los aspectos espirituales y físicos de los pactos de Dios Según John Feinberg, “los tratamientos no-dispensacionales de la naturaleza de los pactos y del futuro de Israel invariablemente enfatizan asuntos soteriológicos y espirituales, mientras que los tratamientos dispensacionales enfatizan tanto los aspectos espiritual /soteriológico y los aspectos sociales, económicos, y políticos de las cosas”.7

Otro significativo, aunque no necesariamente exclusivo que presenta el dispensacionalismo, incluye: (1) la autoridad de la Escritura; (2) la creencia en dispensaciones; (3) el énfasis en la profecía Bíblica; (4) Premilenialismo futurista; (5) pretribulacionismo; y (6) una perspectiva de inminencia que ve el regreso de Cristo como una posibilidad de “cualquier momento”.  

Las Variaciones Dentro del Dispensacionalismo

Los aspectos anteriormente citados caracterizan las creencias de aquellos dentro de la tradición dispensacional. Sin embargo, como Blaising escribe, “el Dispensacionalismo no ha sido una tradición estática”.8   NO hay ningún credo estándar que congele su desarrollo teológico en cualquier punto dado en la historia. Blaising ofrece tres formas de pensamiento dispensacional:  

1. El Dispensacionalismo Clásico (ca. 1850–1940s) El Dispensacionalismo Clásico se refiere a los puntos de vista de los dispensacionalistas británicos y americanos entre los escritos de Darby y La Teología Sistemática de ocho volúmenes de Chafer. Las notas interpretativas de la Biblia de Referencia Scofield son a menudo vistas como la representación clave de la tradición dispensacional clásica.9

Una característica importante del dispensacionalismo clásico es su idea dualística de redención. En esta tradición, Dios es visto como buscando dos propósitos diferentes. Uno está relacionado con el cielo y el otro con la tierra. La “la humanidad celestial debió estar hecha de todo los redimidos de todas las dispensaciones que serían resucitados de la muerte. Mientras que la humanidad terrenal tiene que ver con las personas que no habían muerto pero quiénes fueron preservadas por Dios de la muerte, la humanidad celestial estaba hecha de todos lo salvos que habían muerto, quienes Dios resucitaría de la muerte”.10

Blaising nota que la naturaleza divina, espiritual, e individualista de la iglesia en el dispensacionalismo clásico subrayado la perspectiva conocida de que la iglesia es un paréntesis en la historia de la redención.11 En esta tradición, hubo un pequeño énfasis en la actividad social o política para la iglesia.  

Teólogos clave: John Nelson Darby, C. I. Scofield, Lewis Sperry Chafer.

2. Dispensacionalismo Revisado o Modificado (ca.1950–1985) El Los dispensacionalistas revisados abandonaron el dualismo eterno de los pueblos celestiales y terrenales. El énfasis en esta rama de la tradición dispensacional fue sobre dos pueblos de Dios – Israel y la iglesia. Estos dos grupos están estructurados de manera diferente con papeles diferentes y responsabilidades dispensacionales, pero la salvación que cada uno recibe es la misma. La distinción entre Israel y la iglesia, como grupos antropológicos diferentes, continuará a todo lo largo de la eternidad.

Los dispensacionalistas revisados usualmente rechazan la idea de que hay dos pactos nuevos – uno para Israel y otro para la iglesia. También ven la iglesia y a Israel existiendo juntos durante el estado milenario y eterno.

Teólogos clave: John Walvoord, Dwight Pentecost, Charles Ryrie, Charles Feinberg, Alva J. McClain.  

3. ¿El Dispensacionalismo Progresivo (1986 –al presente) Qué significa el término “progresivo”? El título “dispensacionalismo progresivo” se refiere a la relación “progresiva” de las dispensaciones sucesivas una ala otra.12 Charles Ryrie nota que: “el adjetivo ‘progresivo’ se refiere a la tesis central de que los pactos Abrahámico, Davídico, y Nuevo se cumplen progresivamente hoy (así como teniendo cumplimientos en el reino milenario)”.13

“Una de las diferencias notables entre los dispensacionalistas progresivos y los anteriores, es que los progresistas no miran a la iglesia como una categoría antropológica en la misma clase de términos como Israel, Naciones Gentiles, judíos, y pueblos Gentiles. La iglesia no es una raza separada de la humanidad (en contraste a judíos y gentiles) ni es una nación en oposición junto a Israel y las naciones Gentiles. . . . La iglesia es la misma humanidad precisamente redimida (tanto judíos y como gentiles) existiendo en esta dispensación antes de la venida de Cristo”.14

Los dispensacionalistas progresivos ven más continuidad entre Israel y la iglesia que las otras dos variaciones dentro del dispensacionalismo. Hacen énfasis en que tanto Israel como la iglesia componen el “pueblo de Dios” y ambos están relacionados con las bendiciones del Nuevo Pacto. Esta igualdad espiritual, sin embargo, no quiere decir que no haya distinciones funcionales entre los grupos. Los dispensacionalistas progresivos no conforman la iglesia como Israel en esta época y ellos todavía ven una identidad bien definida futura y funcionan para el Israel étnico en el reino milenario entrante. Los dispensacionalista progresivos como Blaising y Bock ven un aspecto actual/aun no del reinado Davídico de Cristo, viendo al reino Davídico como siendo inaugurado durante la edad presente de la iglesia. El cumplimiento completo de este reinado espera a Israel en el milenio.

Teólogos clave: Craig A. Blaising, Darrell L. Bock, y Robert L. Saucy

1. Vea a Floyd Elmore, “Darby, John Nelson,” Dictionary of Premillennial Theology, Mal Couch, ed., (Grand Rapids: Kregel, 1996) 83-84.

2. Paul Enns, The Moody Handbook of Theology (Chicago: Moody, 1989) 516.

3. Vea Craig A. Blaising y Darrell L. Bock, Progressive Dispensationalism (Wheaton: Victor, 1993) 10.

4. Estos puntos esenciales del Dispensacionalismo son tomados de John S. Feinberg’s, “Systems of Discontinuity,” Continuidad y Discontinuidad: Perspectivas en la Relación Entre el Antiguo y Nuevo Testamentos, ed. John S. Feinberg (Wheaton: Crossway, 1988) 67-85. En este punto reconocemos lo bien conocido e indispensable del Dispensacionalismo como es planteado por Charles C. Ryrie. Según Ryrie, el Dispensacionalismo se basa en las tres siguientes características: (1) una distinción entre Israel y la iglesia; (2) una hermenéutica literal; y (3) una perspectiva que ve la gloria de Dios como el propósito subyacente de Dios en el mundo. Vea a Charles C. Ryrie, Dispensationalism (Chicago: Moody Press, 1995) 38-40.

5. Feinberg, 83.

6. Arnold G. Fruchtenbaum, Israelology: The Missing Link in Systematic Theology. Tustin: Ariel, 1994) 118.

7. Feinberg, 85.

8. Blaising y Bock, 21.

9. Blaising y Bock, 22.

10. Blaising y Bock, 24.

11. Blaising y Bock, 27.

12. Blaising y Bock, 49.

13. Charles C. Ryrie, “Update on Dispensationalism,” Issues in Dispensationalism, John R. Master and Wesley R. Willis, eds. (Chicago: Moody, 1994) 20.

14. Blaising y Bock, 49.

¿Está Satanás Atado Hoy?

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clip_image001¿Está Satanás Atado Hoy?

Una Análisis de la Interpretación Amilenial de Apoc. 20:1-3

Por
Michael Vlach
Presidente de Theological Studies.org
Tomado de www.theologicalstudies.org

1 Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano.

2 Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años;

3 y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo.

(Apocalipsis 20:1-3).

Un distintivo de la teología amilenial es la creencia de que Satanás está atado durante esta edad presente. Esta creencia resulta de una interpretación que ve la atadura de Satanás descrita en Apocalipsis 20:1-3 como ya cumplida hoy. El propósito de esta obra es examinar la perspectiva amilenial de Apocalipsis 20:1-3 y hacer la pregunta, “¿Está Satanás atado hoy?” Al hacer esto, nuestra evaluación incluirá lo siguiente: 1) una definición breve del amilenialismo; 2) una mirada al acercamiento amilenial para interpretar Apocalipsis; 3) una explicación y análisis de la perspectiva amilenial de Apocalipsis 20:1-3; y 4) algunos pensamientos finales.

LA DEFINICIÓN DEL AMILENIALISMO

El Amilenialismo es el unto de vista de que no habrá un reinado futuro de Cristo en la tierra por mil años.1 En Lugar de esto, el reinado de mil años de Cristo mencionado seis veces en Apocalipsis 20 se cumple durante la edad presente. Según los amilenialistas, los “mil años” no son mil años literales sino que son figurativos de “un período largo de duración indeterminada”. 2 De esta manera el milenio de Apocalipsis 20:1-6 describe las condiciones de la edad presente entre las dos venidas de Cristo. Durante este período Satanás es atado (Apoc. 20:1-3) y el Reino de Cristo está siendo cumplido (Apoc. 20:4-6).3

EL ACERCAMIENTO AMILENIAL PARA INTERPRETAR APOCALIPSIS

Antes de mirar específicamente cómo interpretan los amilenialistas Apocalipsis 20:1-3, es importante comprender cómo se acercan al Libro de Apocalipsis. Los amilenialistas basan su interpretación del Libro de Apocalipsis en un sistema de interpretación conocido como el paralelismo progresivo. Este sistema interpretativo no mira los acontecimientos de Apocalipsis desde una perspectiva cronológica o secuencial sino, en lugar de eso, ve el libro como describiendo la edad de la iglesia de varias perspectivas paralelas que corren concurrentemente.4 Anthony Hoekema, un amilenialista, describe el paralelismo progresivo de la siguiente manera:

“Según esta perspectiva, el libro de Apocalipsis consta de siete secciones que corren paralelamente el uno hacia el otro, cada uno del cual bosqueja la iglesia y el mundo del tiempo de la primera venida de Cristo hacia el tiempo de su segunda venida.”5

Siguiendo la obra de William Hendriksen,6 Hoekema cree que hay siete secciones de Apocalipsis que describen la edad presente. Estas siete secciones dan un retrato de las condiciones en el cielo y en la tierra durante este período entre las dos venidas de Cristo. Estas siete secciones que corren paralelamente la una hacia la otra son los capítulos 1-3, 4-7, 8-11, 12-14, 15-16, 17-19 y 20-22. Lo que es significativo para nuestros propósitos es que los amilenialistas ven Apocalipsis 20:1 como llevando al lector de regreso al comienzo de la edad presente. Como Hoekema dice: “Apocalipsis 20:1 nos lleva una vez más al comienzo de la época del Nuevo Testamento”.7 Los Amilenialistas, de esta forma, no ven una conexión cronológica entre los acontecimientos de Apocalipsis 19:11-21 que describen la segunda venida de Cristo, y el reinado milenario descrito en Apocalipsis 20:1-6. Como Hendriksen dice: “Apoc. 19:19ff. nos lleva hacia el mismo fin de la historia, hacia el día del juicio final. Con Apoc. 20 regresamos al comienzo de nuestra dispensación presente”.8 La perspectiva amilenial ve el capítulo diecinueve llevando de nuevo al lector hacia la segunda venida, pero el comienzo del capítulo veinte le lo lleva de nuevo al comienzo de la era presente. En otras palabras, los acontecimientos de Apocalipsis 20:1-6 no siguen a los acontecimientos de Apocalipsis 19:11-21.

LA PERSPECTIVA AMILENIAL DE APOCALIPSIS 20:1-3

Con el principio del paralelismo progresivo como su base, el amilenialista opina que la atadura de Satanás en Apocalipsis 20:1-3 se llevó a cabo en la primera venida de Cristo.9 Esta atadura hace pasar al reino milenario. Como William Cox dice:

Habiendo atado a Satanás, nuestro Señor hace pasar el reino milenario de Apocalipsis 20. Este milenio comenzó en el primer advenimiento y llegará al final en la segunda llegada, siendo reemplazado por el estado eterno.10

Así la edad presente es el milenio y una característica de este período milenario es que Satanás está ahora atado. Esta atadura de Satanás en Apocalipsis 20:1-3, según el amilenialista, encuentra apoyo en los Evangelios, en particular la atadura de Jesús del hombre fuerte en Mateo 12:29. Como Hoekema indica:

“¿Hay alguna indicación en el Nuevo Testamento de que Satanás estaba atado en el tiempo de la primera venida de Cristo? Ciertamente la hay. Cuando los fariseos acusaron a Jesús de expulsar demonios por el poder de Satanás, Jesús contestó: Porque ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte, y saquear sus bienes, si primero no le ata? Y entonces podrá saquear su casa. (Mt. 12:29).”11

Hoekema también señala que la palabra usada por Mateo (delta epsilon omega) para describir la atadura del hombre fuerte es la misma palabra utilizada en Apocalipsis 20 para describir la atadura de Satanás.12 Además de Mateo 12:29, los amilenialistas creen tener apoyo exegético confirmado de Lucas 10:17-18 y Juan 12:31-32. En Lucas 10, cuando los setenta discípulos regresaron de su misión dijeron a Jesús, “Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre.” y El les dijo a ellos: “Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.” (Lucas 10:17-18). Según Hoekema, “Jesús vio en las obras que sus discípulos estaban haciendo una indicación de que el reino de Satanás se le había dado un golpe aplastante que, de hecho, una cierta atadura de Satanás, una cierta restricción de su poder, justamente había tenido lugar.”13

Juan 12:31-32, otro texto de apoyo usado por los amilenialistas dice: “Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera. Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo.” Hoekema señala que el verbo traducido “echado fuera” (epsilon kappa beta alpha lambda lambda omega) es derivada de la misma raíz como la palabra usada en Apocalipsis 20:3 cuando dice que un ángel “y lo arrojó [ballo] al abismo”.14

¿Qué es lo importante de esta atadura de Satanás según la posición amilenialista? Esta atadura tiene referencia especial a la capacidad de Satanás para engañar a las naciones durante la edad de presente. Debido a que Satanás está ahora atado, él no puede ya engañar a las naciones como él lo hizo antes de la primera venida de Cristo. Antes de la primera venida de Cristo, todas las naciones del mundo, excepto Israel, estaban bajo el engaño de Satanás. Excepto por la persona ocasional, la familia o la ciudad que se ponía en contacto con el pueblo o de Su revelación especial, los gentiles, como un todo, estaban excluidos de la salvación.15 Con la venida de Cristo, sin embargo, Jesús ató a Satanás, y lo sigue haciendo, removiendo su capacidad de engañar a las naciones. Esta atadura, sin embargo, no quiere decir una remoción total de la actividad de Satanás, pues Satanás todavía está activo y es capaz de hacer mal. Como Cox dice, “Satanás ahora vive a prueba hasta la segunda venida”.16 Pero mientras él esté atado, Satanás no puede ya impedir el esparcimiento del Evangelio ni debe él ser capaz de destruir a la Iglesia. También, según los amilenialistas, el “abismo” para el cual Satanás se le está asignado no es un lugar de castigo final sino una descripción figurativa de las actividades de Satanás que están siendo reprimidas durante este época.17

Hoekema resume la perspectiva amilenial de Apocalipsis 20:1-3 diciendo:

“Concluimos que, luego, que la atadura de Satanás durante la época del Evangelio, en primer lugar, él no puede impedir el esparcimiento del evangelio, y en segundo lugar, él no puede reunir a todos los enemigos de Cristo para atacar a la iglesia”.18


UN ANÁLISIS DE LA INTERPRETACIÓN AMILENIAL DE APOCALIPSIS 20:1-3

Aunque los estudiosos amileniales claramente y lógicamente han diseñado su caso para la perspectiva amilenial de Apocalipsis 20:1-3, hay serias dificultades hermenéuticas, exegéticas y teológicas con su interpretación de este texto.

1) El acercamiento para interpretar Apocalipsis conocido como “paralelismo progresivo” es altamente dudoso. La primera dificultad a ser examinada es la hermenéutica y el trato con el enfoque amilenial para interpretar el Libro de Apocalipsis. Para que la interpretación amilenial de Apocalipsis 20:1-3 sea correcta, el acercamiento interpretativo para el Apocalipsis conocido como “el paralelismo progresivo” también debe ser correcto. Aún este acercamiento que ve siete secciones de Apocalipsis que corren en paralelo una a la otra cronológicamente es en gran parte no comprobadas y dan la apariencia de ser arbitrarias. Como Hoekema admite, el acercamiento del paralelismo progresivo, no está sin sus dificultades”.19

La afirmación de que Apocalipsis 20:1 “nos lleva una vez más al comienzo de la era del Nuevo Testamento,”20 no parecen garantizarse del texto. Ciertamente no hay indicadores dentro del texto que los acontecimientos de Apocalipsis 20:1 llevan al lector de regreso al comienzo de la edad presente. No hay indicadores textuales de que los acontecimientos de Apocalipsis 20 deberían ser separados cronológicamente de los acontecimientos de Apocalipsis 19:11-21. De hecho, lo opuesto es el caso. Los acontecimientos de Apocalipsis 20 parecen seguir naturalmente los acontecimientos descritos en Apocalipsis 19:11-21. Si uno no tuviese una presuposición teológica de que el milenio debe estar cumplido en la edad presente, ¿qué indicadores dentro del texto señalan que 20:1 lleva al lector de regreso al comienzo de la era de la iglesia? Una lectura normal señala que Cristo aparece desde el cielo (19:11-19), él destruye a sus enemigos incluyendo a la bestia y al falso profeta (19:20-21) y luego él trata con Satanás atándole y echándole al abismo (20:1-3). Como Ladd dice, “No hay absolutamente ningún indicio de alguna recapitulación en el capítulo 20”.21

Es hecho de que Juan usa la fórmula “vi” (kai eidon) al principio de Apocalipsis 20:1 también da pie para creer que lo que él describe se lleva a cabo en una manera cronológica.22 Dentro de Apocalipsis 19-22, esta expresión es usada ocho veces; (19:11, 17, 19; 20:1, 4, 11, 12; 21:1). Cuando Juan utiliza “vi,” él parece describir acontecimientos que están sucediendo en una progresión cronológica. Comentando sobre estos ocho usos de “vi” en este pasaje, Thomas indica:

El punto favoreciendo la secuencia cronológica en el cumplimiento de estas escenas es muy fuerte. La progresión del regreso de Cristo a la invitación a las aves de rapiña y desde esa invitación hasta la derrota de la bestia es obvia. Así que es la progresión de la atadura de Satanás hasta el Milenio y la derrota final de Satanás y desde la derrota final hasta el cielo nuevo y la tierra nueva con todo lo que esto conlleva. La interpretación que permite el orden cronológico de estas ocho escenas es unilateralmente poderosa.23

Una lectura natural del texto indica que los acontecimientos de Apocalipsis 20 siguen a los acontecimientos de Apocalipsis 19:11-21. Es también significativo que Hoekema, admita que una lectura cronológica de Apocalipsis naturalmente conduciría uno a la conclusión de que el milenio sigue a la segunda venida cuando él dice: “Si, luego, uno piensa acerca de Apocalipsis 20 como describiendo lo que sigue cronológicamente después de lo que es descrito en el capítulo 19, uno ciertamente concluiría que el milenio de Apocalipsis 20:1-6 vendrá detrás del regreso de Cristo.24

Herman Hoyt, al hacer comentarios sobre esta declaración por Hoekema, correctamente indica, “Esto parece ser una admisión fatal”.25 Y lo es. Hoekema admite que en una lectura normal de Apocalipsis 19 y 20 no conducirá a ninguno a la posición amilenialista. En cierto sentido, el amilenialista le pide al lector que haga caso omiso del significado simple del texto para una suposición que no tiene autorización exegética. Como Hoyt dice,

Para la persona común el esfuerzo de mover el milenio a un lugar antes de la Segunda Venida de Cristo exige que la mente humana acceda a algo que no aparece en la cara del texto. Pero aún más que eso, el esfuerzo para hacer siete divisiones el mismo período de tiempo (entre la primera y las segunda venida) tendrá toda clase de confusión para establecer su validez. En el mejor de los casos éste es un fundamento tembloroso en la cual establecer una doctrina firme del milenio.26

El fundamento hermenéutico del amilenialismo es, ciertamente, poco firme. La seriedad de esto no debe estar subestimada. Pues si el amilenialista está equivocado en su acercamiento para interpretar el Libro de Apocalipsis, su intento de colocar la atadura de Satanás durante la edad presente ha sufrido a un grande si no es que golpe fatal.

2) La perspectiva amilenial no hace adecuadamente justicia al lenguaje de Apocalipsis 20:1-3 Según la perspectiva del amilenialista, Satanás es incapaz de engañar a las naciones como él lo hizo antes de la primera venida de Cristo, pero él está todavía activo y es capaz de hacer mal en esta época. Sus actividades, entonces, no han cesado pero son limitadas.27 Esto, sin embargo, no hace justicia a lo que está descrito en Apocalipsis 20:1-3. Según el texto, Satanás está “atado” con una “gran cadena” (vv.1-2) y ha sido echado al “abismo” que está “cerrado” y “sellado” por mil años (v. 3). Este abismo actúa como una “prisión” (v. 7) hasta que los mil años sean completados. Los actos de atar, echar, encerrar y sellar señalan que las actividades de Satanás están completamente acabadas. Como lo indica Mounce:

“Las medidas elaboradas tomadas para asegurar su custodia [de Satanás] son más fácilmente comprendidas como dando a entender la cesación completa de su influencia en la tierra ” (en vez de reprimir sus actividades)”.28

Berkouwer, quién es un amilenialista, admite que la explicación amilenial generalmente aceptada de este texto no honra lo que está descrito:

Aquellos que interpretan el milenio como ya cumplido en la historia de la iglesia tratan de situar esta atadura en la historia. Naturalmente, tal esfuerzo se ve forzado a relativizar las dimensiones de esta atadura, pues es imposible encontrar evidencia para una eliminación radical del poder de Satanás en ese “milenio cumplido”…. La necesaria relativización de la descripción de Juan de la esclavitud de Satanás (recuerde que Apocalipsis 20 habla de un abismo cerrado y sellado) es entonces explicado por la afirmación que, aunque se dice que Satanás ya no engaña más a las naciones (vs. 3), esto no excluye la actividad satánica en personas de la Cristiandad o individuos. Pienso que es pertinente preguntar si esta clase de interpretación realmente hace justicia a las proporciones radicales de la atadura de Satanás de que él no será liberado del encarcelamiento por mil años.29

La atadura de Satanás en Apocalipsis 20:1-3 es expuesta en términos fuertes que hablan de la cesación completa de sus actividades. La perspectiva amilenial de que la atadura de Satanás es simplemente una restricción o que es un “período de prueba,” como Cox ha indicado,30 no se sujeta a escrutinio exegético.

3) La perspectiva amilenial está en conflicto con la descripción del Nuevo Testamento de las actividades de Satanás en la época presente. La perspectiva de que Satanás está atado durante esta edad contradice múltiples pasajes de Nuevo Testamento que demuestran que Satanás está actualmente activo e involucrado en el engaño. Él es “el dios de este mundo [quien] ha cegado las mentes de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo” (2 Corintios 4:4). Él es nuestro adversario que “como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar” (1 Pedro 5:8). En la era de la iglesia él pudo llenar el corazón de Ananías (Hechos 5:3) y “frustrar” la obra de los ministros de Dios. (1 Tes. 2:18). Él es alguien de quien debemos protegernos poniéndonos toda la armadura de Dios (Efesios 6:10-19). La influencia de Satanás en esta era es tan grande que Juan declaró “todo el mundo está bajo el poder del maligno (1 Juan 5:19). Estos pasajes no describen a un ser que ha estado atado y reprimido en un hoyo. Como Grudem correctamente ha comentado: “el tema de la actividad continua de Satanás en la tierra a todo lo largo de la era de la iglesia, hace sumamente difícil pensar que Satanás ha sido echado el “pozo sin fondo”.31

¿Qué entonces del argumento amilenial de que Mateo 12:29 enseña que Jesús ató a Satanás en Su primera venida? La respuesta es que este versículo no enseña que Satanás fue atado en aquel entonces. Lo que Jesús indicó en Mateo 12:29 es que con el fin de que las condiciones del reino existiesen en la tierra, Satanás primero debía estar atado. Él no dijo que Satanás estuviese atado aún. Como Toussaint dice:

Con esta declaración El [Jesús] exhibe con anterioridad el argumento del apóstol Juan en Apocalipsis 20. Jesús no dice que él haya atado a Satanás o incluso que esté en proceso de hacerlo. Él simplemente antepone el principio ante los fariseos. Sus obras dan testimonio de Su capacidad de atar a Satanás, y por eso atestiguan Su poder para establecer el reino.32

El echar fuera demonios de Jesús (Mat. 12:22-29) fue una prueba de que él era el Mesías de Israel que podría traer el reino. Su dominio sobre los demonios demostró que él tenía autoridad para atar a Satanás. Pero como los múltiples textos del Nuevo Testamento ya han afirmado, esta atadura no se llevó a cabo en la primera venida de Cristo. Lo hará, sin embargo, en Su segunda venida. Lo que Jesús presentó como principio en Mateo 12:29 tendrá su cumplimiento en Apocalipsis 20:1-3. Lucas 10:17-18 y Juan 12:31-32 ciertamente cuentan la victoria de Cristo sobre Satanás pero estos pasajes no enseñan que Satanás esté atado durante esta época. Ningún cristiano niega que la obra de Cristo, especialmente su muerte en la cruz trajo una derrota aplastante sobre Satanás, pero su obra final de esa derrota espera la segunda venida. Por esto es que Pablo podría decir a los creyentes en Roma “el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies.” (Romanos 16:20). Para el que contemple la validez del amilenialismo, la pregunta que debe hacérsele es, ¿Describe correctamente la atadura de Satanás mencionada en Apocalipsis 20:1-3 la condición de Satanás hoy? Un análisis de múltiples textos bíblicos junto con la situación mundial presente fuertemente señala que la respuesta es No.

4) Las actividades engañosas de Satanás continúan en la mayor parte del Libro de Apocalipsis. De acuerdo a los amilenialistas, Satanás estaba atado desde el principio de la era de la Iglesia y él ya no tiene la capacidad de engañar a las naciones durante la edad presente. Pero dentro de las principales secciones de Apocalipsis mismo, Satanás es descrito teniendo una influencia engañosa en curso en las naciones. Si Satanás está atado durante esta era y el Apocalipsis describe situaciones durante esta época presente, deberíamos esperar ver un cese de sus actividades engañosas a todo lo largo del libro. Pero sucede lo contrario. El engaño de Satanás es muy fuerte a todo lo largo del Apocalipsis. Apocalipsis 12:9, por ejemplo, indica que “Satanás…. engaña a todo el mundo”. Este versículo presenta a Satanás como el engañador presente del mundo y no uno que está atado.33

El engaño de Satanás es también evidente en la autoridad que él le da a la primera bestia (Apocalipsis 13:2) y la segunda bestia que “engaña a los moradores de la tierra” (Apocalipsis 13:14). Satanás es ciertamente el activador de la Babilonia política de quien se dice, “por tus hechicerías fueron engañadas todas las naciones” (Apocalipsis 18:23).

La capacidad de Satanás para engañar a las naciones a todo lo largo del Libro de Apocalipsis demuestra que él no estaba atado al principio de la edad presente. La nota de Grudem en los pasajes mencionados está bien hecha: “parece más correcta decir que Satanás ahora todavía le toma el pelo a las naciones, pero al principio del milenio esta influencia engañosa será removida”.34

CONCLUSIÓN

La perspectiva amilenial de Apocalipsis 20:1-3 de que Satanás está atado durante esta era no es convincente y falla en diferentes formas. Hermenéuticamente fracasa en que su acercamiento para interpretar el Libro de Apocalipsis se basa en el sistema defectuoso del paralelismo progresivo. Este sistema mete al fuerza quebraduras anormales en el texto que una lectura normal de Apocalipsis no permite. Esto es especialmente cierto con la rompimiento complicado entre los acontecimientos milenarios de Apocalipsis 20 y el relato de la segunda venida en Apocalipsis 19:11-21. Exegéticamente, la perspectiva amilenial de Apocalipsis 20:1-3 no honra el lenguaje del texto. La atadura descrita en este pasaje claramente no describe una cesación completa de las actividades de Satanás no simplemente una limitación como los amilenialista creen. Teológicamente, la perspectiva de que Satanás está atado hoy simplemente no encaja con los múltiples textos del Nuevo Testamento que enseñan de lo contrario. Ni la perspectiva amilenial puede ser reconciliada con los pasajes dentro del mismo Apocalipsis mismo que muestran a Satanás llevando a cabo una actividad engañosa. Responder la pregunta planteada en el título de esta obra, “¿Está Satanás atado hoy?” La respuesta desde la evidencia bíblica claramente es no.

Notas

1. El prefijo “a” significa “no”. El Amilenialismo, por consiguiente, quiere decir “no milenio”.

2. Anthony Hoekema, “Amillennialism,” El Significado del Milenio: Cuatro Puntos de Vista, Robert G. Clouse, ed. (la Arboleda de Experiencias Desalentadoras: Entierre a Varsity, 1977), p. 161.

3. Entre las listas del amilenial hay diferencias de opinión en lo que se refiere a exactamente lo que es específicamente el reinado milenario de Cristo. Augustine, Allis y Berkhof creen que el reinado milenario de Cristo se refiere a la Iglesia en la tierra. Por otra parte, Warfield enseñó que el reino de Cristo implica el los santos fallecidos quiénes reinan con Cristo desde el cielo.

4. Este acercamiento hacia el Apocalipsis puede ser rastreado hasta el Donatista africano, Tyconius, un intérprete del siglo cuarto. El milenio basado en un método de recapitulación de interpretación. Usando este principio Tyconius vio el Apocalipsis conteniendo varias visiones diferentes que repitieron temas básicos a todo lo largo del libro. Tyconius también interpretó los mil años de Apocalipsis 20:1-6 en términos poco literales y comprendió el período milenario refiriéndose a la edad presente. Este método de recapitulación fue adoptado por Agustín y ha sido adoptado a través de muchos intérpretes católicos y protestantes. Vea a Alan Johnson, “Revelation,” Expositor’s Bible Commentary, Frank E. Gaebelein, ed. (Grand Rapids: Zondervan, 1981), v. 12, pp. 578-79.

5. Hoekena, pp. 156-57.

6. Guillermo Hendriksen, Más Que Vencedores (Grand Rapids: Baker, 1940).

7. Hoekema, p. 160.

8. Hendriksen, p. 221.

9. Hendriksen define lo que el amilenialista quiere decir por “la primera venida”. “Cuando decimos ‘la primera venida’ tenemos referencia a todos los acontecimientos asociados con ello, de la encarnación hasta la coronación. Podemos decir, por consiguiente, que la atadura de Satanás, según todos estos pasajes, comienza con esa primera venida” Hendriksen, p.226.

10. William E. Cos, Amillennialism Today (Phillipsburg: Presbyterian and Reformed, 1966), p. 58.

11. Hoekema, p. 162.

12. Hoekema, pp. 162-63.

13. Hoekema, p. 163.

14. Hoekema, pp. 163-64.

15. Hoekema, p. 161.

16. El timonel, p. 57.

17. Hoekema, p. 161.

18. Hoekema, p. 162.

19. Hoekema, p. 156.

20. Hoekema, p. 160.

21. George Eldon Ladd, “An Historical Premillennial Response,” The Meaning of the Millennium: Four Views, p. 190.

22. Harold W. Hoehner dice, “aunque estas palabras no son un ‘orden cronológico tan enérgico como ‘después de estas cosas que vi’ (meta tauta eidon; 4:1; 7:9; 15:5; 18:1) o ‘después de estas cosas que oí’ “(tauta ekousa, 19:1), ellos muestran una progresión cronológica. Harold W. Hoehner, “evidencie from Revelation 20,” A case For Premillennialism: A New Consensus, Donald K. Campbell and Jeffrey L. Townsend, eds. (Chicago: Moody Press, 1992), pp. 247-48.

23. Robert. L. Thomas, Revelation 8-22: An Exegetical Commentary (Chicago: Moody, 1995), pp. 247-48.

24. Hoekema, p. 159.

25. Herman A. Hoyt, “A Dispensational Premillennial Response,” The Meaning of the Millennium: Four Views, p. 193.

26. Hoyt, p. 194.

27. Como Cox dice: “la atadura de Satanás se refiere a (en el lenguaje figurativo) lo limitativo de su poder”. Cox, p. 59.

28. Robert H. Mounce, The Book of Revelation (Grand Rapids: Eerchnans, 1977), p. 353.. Grudem también agrega: “Más que una mera atadura o restricción de la actividad están en perspectiva aquí. Los símbolos de echar Satanás dentro de un hoyo y cerrarlo y sellarlo dan un cuadro de remoción total de la influencia en la tierra”. Wayne Grudem, Teología Sistemática

29. G.C.Berkouwer, The Return of Christ, Studies in Dogmatics (Grand Rapids: Wm. B. Eerdmans, 1972), p. 305.

30. Cox, p. 57.

31. Grudem, p. 1118.

32. Stanley D. Toussaint, Behold the King: A Study of Matthew (Portland: Multnomah, 1981), p. 305.

33. El argumento de que el echar fuera a Satanás en Apocalipsis 12:9 es el mismo acontecimiento de la atadura de Satanás en Apocalipsis 20:1-3 lo echa bajo por dos razones. Primero, en Apocalipsis 12:9 Satanás fue echado del cielo a la tierra. Pero en Apocalipsis 20:1-3 él es tomado de la tierra hacia el abismo. En segundo lugar, en las actividades de Satanás en Apocalipsis 12:9, incluyendo su engaño a las naciones, continúan, mientras que en Apocalipsis 20:1-3 sus actividades están completamente bloqueadas al ser callado y sellado en el abismo.

34. Grudem, p. 1118.