Bibliología
La Palabra de Dios en las Manos del Hombre
La Palabra de Dios en las Manos del Hombre
Por R.C. Sproul
Fueron muchos años atrás cuando mi abuela jugaba juegos conmigo que ella había jugado cuando era una niñita en los 1880s. Un juego que ella mencionó era uno que ella y sus novias metodistas jugaron con sus amigos católicos. Era una broma alegre de palabras populares, mi abuela decía, “Tommy y Johnny bajaron al río a jugar dominós.” Aquí la palabra dominós era un juego sobre el uso del término Domine que sucedía tan frecuentemente en el rito católico popular. Los niños, claro está, revelaban su falta de conocimiento de las palabras populares porque eran habladas en latín.
En una manera similar, aquellos que están interesados en las artes de la prestidigitación saben que todos los magos, al desempeñar su oficio, utilizan ciertas palabras para hacer que suceda su magia. Recitan ciertos conjuros, como “el abracadabra," "presto chango,” y quizá el más famoso de todos, “hocus pocus.” Incluso hoy se habla del "hocus pocus" para describir un tipo de arte mágico. Es un conjuro utilizado por el mago para realizar su magia. Pero ¿De donde se originó la frase “hocus pocus”?
Intolerantes al Error
Martes, Abril 7, 2009
(Por John MacArthur)
Como cristianos debemos tener por entendido que cualquier cosa que se oponga a la Palabra de Dios o se aparte de ella en cualquier forma es un peligro para la misma causa de la verdad. La pasividad hacia el error conocido no es una opción para el cristiano. La intolerancia inquebrantable del error está basada en la misma tela de la Escritura. Y la tolerancia del error conocido es cualquier cosa menos una virtud.
Jesús claramente y abiertamente afirmó la exclusividad absoluta del cristianismo. Él dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí” (Juan 14:6). “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Hechos 4:12). Obviamente, esa clase de exclusividad es fundamentalmente incompatible con la tolerancia postmoderna. Leer el resto de esta entrada »
¿Qué Significa “para Mí”?
Miércoles, Abril 1, 2009
(Por John MacArthur)
¿Qué significa “para mí”?
Esa es una preocupación muy de moda, a juzgar por las tendencias en folletos devocionales, debates en estudios bíblicos, literatura de escuela dominical, y la predicación más popular.
La pregunta respecto que significa la Escritura ha tomado el asiento trasero al asunto de lo que significa “para mí”.
La diferencia puede parecer insignificante al principio. No obstante, nuestra obsesión con la aplicabilidad de la Escritura refleja una debilidad fundamental. Hemos adoptado sentido práctico como el juez final del valor de la Palabra de Dios. Nos enfrascamos en pasajes que abiertamente tienen relación a la vida diaria, e ignoramos aquellos que no lo hacen.
La Convicción Bíblica y Evangélica – Phil Johnson
La Convicción Bíblica y Evangélica
Viernes, Marzo 13, 2009
(Por Phil Johnson)
El post de hoy es continuación del de ayer… y es tomado de las notas de Phil en la Shepherds’ Conference basado en la pregunta “¿Qué es un evangélico"?
Por cierto, déjeme recomendarle un libro. Es un libro pequeño – 91 páginas, y usted lo pueden leer en una tarde. El título es el mismo de este seminario: ¿Qué Es Un Evangélico?, Por el Dr. Martyn Lloyd Jones, publicado por el Estandarte de la Verdad. (Es realmente un extracto de un libro más amplio, Knowing the Times, así que si usted tiene ese libro, usted ya tiene “¿Qué es un Evangélico?”) Es una copia edición-resumida editada de tres conferencias que Lloyd-Jones dio en 1971 en la International Fellowship of Evangelical Students en Gran Bretaña. Él indaga esta pregunta en detalle, ¿Qué Es un Evangélico? Y en la mayoría de los casos sería difícil mejorar su análisis de esta pregunta.
En la providencia de Dios (y completamente inconexo al hecho por el cual hago este seminario hoy), Kevin Deyoung resume las conferencias de Lloyd-Jones en su blog esta semana. Kevin DeYoung es Pastor principal de la Iglesia Reformada Universitaria en el Este Lansing, Michigan, y él es parte del equipo de escritores que produjo un gran libro titulado Por Qué no somos Emergentes (por Dos Tipos que Deberían Serlo). Él resumió la primera parte de las conferencias de Lloyd-Jones ayer y posteó el segundo de sus tres resúmenes hoy. Si usted no puede leer el libro mismo, asegúrese de que usted lea los resúmenes de Kevin DeYoung en www.revkevindeyoung.com.
Tres Aplicaciones De Teología Pastoral –Shepherds’ Conference
Tres Aplicaciones de Teología Pastoral- Shepherds’ Conference
Jueves, 5 de Marzo, 2009
(Por Nathan Williams)
Ayer estuvo nublado y un poco frío y nos vimos forzados a mover una parte de las cosas externas hacia dentro, pero hoy es muy diferente. Es un día bello, cálido y soleado y apenas una nube hay en el cielo. Anticipamos un gran día y esperar continuaremos con Rick Holland dando inició a esta mañana.
Rick hablará sobre 2 Corintios 11 esta mañana. Él comienza hablando de un viaje a Escocia que él hizo un par de años atrás y las oportunidades que él tuvo de ver a algunos de los lugares donde John Knox sirvió por varios cientos de años atrás. Él dice que Knox dejó el legado de ser un predicador valiente y audaz. Él no tuvo temor de nadie. La reina María dijo que ella temía a la oración de John Knox más que a un ejército entero. En el funeral de Knox se dijo: “aquí yace un hombre que nunca temió enfrentar a ningún hombre”. Rick dijo que él visitó la tumba de Knox y solo estaba marcada por una teja de oro sin inscripción. Pero su valentía es un eco distante de la valentía del Apóstol Pablo. Pablo fue el predicador más valiente que alguna vez haya vivido. Él predicó antes que todos los tipos de personas y líderes. El costo de la osadía de Pablo fue muy caro, 2 Cor. 11:23-29 nos habla sobre sus pruebas por su valentía. La valentía de Pablo le costó su vida por manos de Nerón. La vida de Pablo cambió el mundo a través de la predicación de Jesucristo.
GUARDANDO LA FE: Una Guía Práctica para el Discernimiento Personal
GUARDANDO LA FE: Una Guía Práctica para el Discernimiento Personal
Por John Macarthur
Este artículo detalla un plan práctico para cultivar un discernimiento personal en la vida cristiana. La importancia de un discernimiento personal no puede ser subestimada porque aquellos quienes son incapaces de distinguir el bien del mal muy probablemente caerán en un serio error. Los cristianos necesitan darse cuenta que este error viene en muchas maneras, y a menudo parece bueno a primera instancia –es por esto que se llama engaño. Sin embrago, Dios ha dado a sus hijos todo lo que necesitan para “examinadlo todo; retened lo bueno. Absteneos de toda especie de mal” (1 Tes. 5:21-22). Pero podemos estar confiados de que aquellos que aprenden a pensar bíblicamente estará correctamente equipados para “apartarse de los lazos de la muerte” (Prov. 14:27). Al hacer la pregunta: “¿Cómo podemos hacer esto?” –y buscando en la Palabra de Dios para encontrar la respuesta –este artículo nos ayudar a descubrir y a rechazar el “oro falso”.
Cuando Aben Johnson vendió su estación de televisión con base en Detroit en 1997, el comenzó arduamente a investigar piedras preciosas. Mientras el salpicaba de diamantes desde 1988, el ahora tenía el capital que necesitaba para comprar las piedras mas raras que pudiera adquirir con dinero. El gastó tres millones de dólares en un diamante azul llamado Streeter que Sam Walton (fundador de Wal Mart) ganó en un juego de poker a un hombre llamado Streeter. Johnson gastó $2.7 millones por una colección de diamantes llamada los Azules Rusos. Invirtió otros diecisiete millones de dólares en la colección Sylvia Walton –un paquete de diamantes que pertenecía a la hija de Sam Walton. En total, Jonson invirtió unos ochenta y tres millones de dólares en gemas costosas.
La Autoridad y la Suficiencia de la Escritura
La Autoridad y la Suficiencia de la Escritura
Por Gary E. Gilley
(Agosto del 2005 – el Volumen 11, Tema 8)
Quizá el asunto más importante que esta enfrentando la iglesia hoy es el asunto de la autoridad. ¿Quién o qué tiene el derecho y la autoridad de determinar qué creemos y cómo debemos vivir? La respuesta a esa pregunta, no mucho tiempo atrás, fue muy elemental – al menos para los cristianos evangélicos. La Palabra de Dios era la autoridad final sobre todas las áreas de fe y práctica. Uno de los gritos de guerra de la Reforma fue sola Scriptura – la Escritura solamente. Esto simplemente quiere decir que la base final de autoridad y verdad es la Escritura. La Escritura tiene la última palabra sobre todo lo que creemos y cómo vivimos esas creencias. Más que eso, la Biblia fue vista como suficiente. Es decir, lo que la Palabra tiene que decir es útil para equiparnos para toda buena obra (2 Timoteo 3:17). Nadie afirma que la Escritura es exhaustiva en todos los temas – o aun señala alguno (e.j., las matemáticas). Pero donde no da instrucciones directas proporciona principios por los cuales podríamos examinar y evaluar todas las cosas “que pertenecen a la vida y la piedad” (2 Pedro 1:3). Que la Escritura afirma de sí mismo tal autoridad y suficiencia es ampliamente aceptado basada en numerosos pasajes (e.g., Juan 17:17; Marcos 12:24; Lucas 11:25; 16:27-31; Hebreos 4:12; Santiago 1:25; 1 Pedro 2:2; Hechos 20:20-32; Salmo 19, 119; 2 Timoteo 3:15-17; 2 Pedro 1:3; Mateo 5:17-20; 12:18-27; 26:52-54; Lucas10:25-26; 16:17). Pero, en la mayoría de los casos, la iglesia evangélica hoy no cree esto. La autoridad y la suficiencia de la Palabra de Dios están siendo suplantadas a cada paso. Sin embargo, antes de que observemos la iglesia moderna, demos marcha atrás y consideremos el pasado reciente. Lo que esta transcurriendo hoy tiene un anillo familiar a eso. Esto ya ha sucedido antes – y esto no hace mucho tiempo.
LA EPISTEMOLOGÍA
El asunto de la autoridad mayormente se ocupa de la epistemología, es decir, el cómo descubrimos y determinamos la verdad. Sin correr a velocidad de conejo filosófico de los cuales hay muchos, la respuesta es que nuestro conocimiento de la verdad debe venir de una fuente. Estando reducidas las posibilidades «básicas», las fuentes de la verdad están limitadas a tres:
Los Seres Humanos
Si uno cree que los seres humanos son la fuente final de la verdad quedamos todavía con la pregunta epistemológica de cómo descubrimos esta verdad. James Draper y Kenneth Keathley dan esta visión general útil:
La persona manteniéndose firme en la razón humana (o el racionalismo) cree que ella misma es su autoridad final. La pregunta entonces es ¿cuál es el método que el individuo usará para probar sus afirmaciones de la verdad. Las opciones disponibles para él pueden ser clasificadas bajo tres encabezamientos: El racionalismo, el empirismo, y el misticismo. El racionalista cree que él o ella pueden determinar cuál es la verdad por la razón solamente, por habilidades innatas o naturales dentro de la mente humana. El empírico coloca su confianza en la experimentación y en la observación de fenómenos de sentido, afirmando como verdad sólo aquello que puede ser físicamente demostrado. Finalmente, tenemos al místico, quien niega el racionalismo y empirismo porque él reconoce que el individuo no es capaz de conseguir la verdad final tampoco por la razón o la observación. El místico, sin embargo, cree que el individuo posee habilidades extra-racionales que le permiten intuir la verdad. La verdad, según el místico, no puede ser conocida objetivamente; solo puede ser encontrada subjetivamente. No importa cuál de los tres enfoques sean empleados por la razón humana, todos ellos tienen en común esto: Hacen al individuo el árbitro final de la verdad. [1]
La Religión
Dentro de la tradición cristiana esto es mejor representado por la Iglesia Romana. Según la teología católica, es la Iglesia la que nos ha dado la Biblia y, por consiguiente, la autoridad final descansa en la Iglesia. La Iglesia Romana técnicamente no afirmaría sostener puntos de vista en contra de la Escritura, pero es la Iglesia la que interpreta la Escritura y tiene libertad de agregarle. Por consiguiente, cualquier contradicción aparente, decir por ejemplo el rezarle a María o a los santos, se resuelve con la afirmación de Roma respecto a la autoridad.
La Revelación
Si Dios existe, no es difícil de creer que él se haya comunicado a la humanidad. La Biblia mantiene ser esa revelación. Los cristianos conservadores a todo lo largo de las épocas, y especialmente desde la Reforma, han reconocido la afirmación exclusiva de que las Escrituras son la Palabra de Dios completa y final para esta era. Esto no es decir que no han existido muchos usurpadores para esta afirmación.
El Ayer y el Hoy
Uno de los grandes retos enfrentados por los cristianos en el pasado no tan distante se basó en varias fuentes: El racionalismo alemán, la alta crítica, la iluminación del pensamiento, etc., Finalmente evolucionando en lo que nosotros llamamos hoy el liberalismo cristiano. El padre del liberalismo es usualmente reconocido como Friedrich Schleiermacher (1768-1834), profesor de teología en la Universidad de Berlín. Uniéndosele a muchos sistemas filosóficos populares con la Cristiandad, Schleiermacher vino a desconfiar de cualquier forma de autoridad. Pero él no quiso negar el cristianismo, reconociendo que el género humano necesita religión. Él sacó en conclusión que la revelación proposicional acerca de Dios puede ser defectuosa o aún inexistente pero, puesto que el hombre necesita una experiencia religiosa, el caparazón del cristianismo debe ser retenido. La Biblia puede ser poco fiable, con errores, poco confiable para desarrollar entorno de vida, pero aún es posible experimentar a Dios a través de expresiones religiosas. El fundamento puede estar ausente, pero en cierta forma las paredes aun están firmes. Tales personas están convencidas de que encuentran a Dios cuando se conectan con la “chispa sagrada” encontrada en cada ser humano, a través de prácticas místicas, o través de experiencias subjetivas. Son indiferentes con la autoridad la Escritura – para ellos la Biblia está plagada de errores, pero eso no tiene importancia con tal de que puedan tener una relación existencial con Dios – o al menos, así es lo que piensan. William James, ciertamente no es cristiano evangélico, hizo de nuevo una observación astuta cien años atrás acerca de la invasión del pensamiento liberal dentro de la Cristiandad:
El avance del liberalismo, así llamado, en el cristianismo, durante los últimos cincuenta años, medianamente puede ser llamado una victoria de conciencia sana dentro de la iglesia sobre la morbosidad con la cual la antigua teología de las llamas del infierno estaba más armoniosamente relacionada. Tenemos ahora a congregaciones enteras cuyos predicadores, lejos de exagerar nuestra conciencia de pecado, parecen dedicarse más bien a menospreciarlo. Ignoran, o aun niegan, el castigo eterno, e insisten en la dignidad en vez de la depravación del hombre. Consideran la preocupación continua del cristiano anticuado con la salvación de su alma como algo enfermizo y reprensible en vez de admirable; y una actitud sanguínea y ‘muscular’, la cuál para nuestros antepasados habría parecido puramente pagana, se ha convertido ante sus ojos un elemento ideal del carácter cristiano. No estoy cuestionando si son correctos o no lo son, sólo señalo el cambio. [2]
La valoración de James hace a un moderno tocar el timbre para ella. El liberalismo antiguo ha estado disminuyendo en las últimas décadas, pero ciertamente no se ha desvanecido. Más bien, se ha combinado con otros hilos teológicos errantes y se ha transformado en varias formas. Tome por ejemplo los comentarios recientes el columnista afiliado y el sacerdote Episcopal liberal, Tom Ehrich, escribe:
Describa a una congregación suburbana próspera, colóquela entre casas grandes y colegios privados, poblado por profesionales y jóvenes familias, una vez conocida por su vitalidad intelectual, ahora agréguele su adhesión a la ortodoxia de la Biblia. La predicación allí, dice un miembro, raras veces se desvía de una palabra por la explicación palabra por palabra de textos asignados. Las clases de educación de adultos tienden a ser “conducidas por personas que consideran que la Biblia es “inerrante” y no permiten cuestionar. Nunca escuchamos una exploración abierta y honesta de lo que significa vivir como un cristiano en el mundo de hoy”. Claramente, alguna suerte de retirada está en proceso. Al igual que todas las retiradas, afirma base moral elevada. Pero lo que veo en la “tierra del libre y la casa del valiente” es la conformidad dogmática (miedo a la libertad) y la intolerancia (miedo al otro). Lo que me preocupa es el surgimiento de un grupo base de liderazgo religioso que no vacila en convertir el miedo en furia, el odio y echándole toda la culpa a. Ellos, de todas las personas, deberían tener mejor criterio. Deberían saber que la respuesta al miedo es fe, no odio. Deberían saber que Jesús no señaló a los enemigos, ni lanzó cruzadas de moral o guerras de cultura de salario. Él no ejercitó un control mental con sus discípulos. Él no insistió en una forma de pensar o de creer, él no fue legalista, rígido o conformista (énfasis mío). [3]
¡Esto suena como a los discursos rimbombantes del liberalismo pasado de moda – pero ¡espere! Muchos dentro del evangelicalismo hacen eco de la misma tonada. Declararse a favor de la verdad es tanto como fuera de moda. John MacArthur señala el punto: “ya no se estima necesario luchar por la verdad. De hecho, muchos evangélicos ahora lo consideran maleducado y falto de amor afirmar cualquier punto de doctrina “. [4]
El liberalismo ha unido fuerzas con el posmodernismo para desafiar las enseñanzas de la Biblia. Entretanto, muchos en el evangelicalismo están sentados al lado queriendo ser tolerantes y tratando de amedrentar e intimidar a cualquiera que defienda el discernimiento. Es poco admirable entonces que una ola nueva de liberalismo esté pasando sobre el cristianismo. La iglesia sensible al buscador es vista por muchos como simplemente el liberalismo antiguo disfrazado, pero eso no es totalmente cierto. La iglesia sensible al buscador tiene evade muchas verdades bíblicas, [5] pero aún acepta las doctrinas más cardenalicias y aún busca proclamar el evangelio, aunque su mensaje a menudo está fuera de balance con el Nuevo Testamento. Pero la iglesia sensible al buscador ha dado a luz a un movimiento nuevo llamado la iglesia emergente. La iglesia emergente toma en conclusión lógica lo qué la iglesia sensible al buscador inició. Vistiendo todo en un atuendo religioso postmoderno la iglesia emergente rápidamente está rechazando y socavando casi toda la teología bíblica. En otras palabras la iglesia emergente es el nuevo liberalismo nuevo. El evangelicalismo cosecha lo que ha sembrado.
Pero qué acerca de todo el interés espiritual que es evidente. Libros cristianos y éxitos musicales. Mega-iglesias llenas a reventar. Algunos proclaman que podemos estar en el centro del máximo avivamiento desde Pentecostés. En respuesta, estoy de acuerdo con una evaluación de la encuesta Gallup de hace algunos años atrás. “Tenemos un avivamiento de sentimientos, pero no del conocimiento de Dios. La iglesia de hoy está siendo dirigida más por sentimientos que por convicciones. Valoramos más el entusiasmo que el compromiso informado”. [6]
¿Si esto es cierto por qué pocos están notándolo? Déjeme hacer algunas sugerencias:
1. Porque los comercializadores de este acercamiento al cristianismo se han vuelto expertos en dar a las personas lo que desean. Michael Horton escribe: “a todo lo largo de la literatura profética, notamos un tema común – los falsos profetas dicen a las personas lo que quieren oír, bautizandolo con nombre de Dios, y sirviéndolo como la última palabra de Dios hacia Su pueblo”. [7]
2. Porque la centralidad de la Palabra de Dios ha estado sutilmente reemplazada con substitutos inferiores pero agradables. La enseñanza y la predicación sistemática de la Biblia han sido desplazadas en muchas iglesias por el entretenimiento, el drama, los conciertos, los actos cómicos, y cosas por el estilo. Por una cantidad de décadas la teoría psicológica ha estado usurpando la autoridad de la Escritura. El propósito de muchas iglesias ya no es la santificación y la salvación sino más bien la terapia. Y, progresivamente, el misticismo y las revelaciones extra-bíblicas reemplazan la Biblia.
3. Porque tantos dentro del evangelicalismo van a la deriva con la marea de opinión y pensamiento mundano. Pascal dijo: “Cuándo todo está se mueve a la vez, nada parece moverse, tal como en buque de tabla. Cuando todo el mundo se mueve hacia la depravación, nadie parece moverse, pero si alguien se detiene, éste pone de manifiesto a los demás que se apresuran actuando como un punto fijo”.[8] Comentando sobre esta declaración Douglas Groothious escribió: “El punto fijo en un mundo que cambia es la verdad bíblica y todo lo que está de acuerdo con ella” [9] Precediendo a esta declaración de Pascal, Groothuis dice esto: “se nos ha dicho que los cristianos deben intercambiar su énfasis de la verdad objetiva a la experiencia común, de la discusión racional a la recurso subjetivo, de la ortodoxia doctrinal a las prácticas relevantes. He razonado… que esta maniobra es ni más ni menos que fatal para la integridad cristiana y el testimonio bíblico. Es también filosóficamente ilógica. Tenemos algo mucho mejor por ofrecer”. [10]
Pedro nos dice: “Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder” (2 Pedro 1:3a). ¿Cómo son encontradas esta vida y esta piedad? “mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia” (1:3b). ¿Y dónde es encontrado el conocimiento de Cristo? En la preciosa Palabra de Dios. No es extraño que Pedro nos alentó a “desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación” (1 Pedro 2:2). ¿Por qué alimentarse en el abrevadero de la sabiduría mundana o de la experiencia mística cuando tenemos la revelación final, completa e infalible de Dios que puede “hacernos sabios para la salvación” (2 Timoteo 3:15), y prepararos “para toda buena obra” (2 Timoteo 3:17)? Estoy de acuerdo con Groothuis, nosotros los cristianos creyentes de la Biblia tenemos algo mejor que ofrecer.
[1] James T. Draper Jr. & Kenneth Keathley, Biblical Authority (Nashville: Broadman & Holman Publishers, 2001) pp. 2-3.
[2] William James, The Varieties of Religious Experiences (New York: Longmans, Green, and Co., 1922) p. 91.
[3] Tom Ehrich, “Fear-based Faith Helps No One,” (Springfield, IL: The State Journal Register, May 22, 2005) p. 15.
[4] John MacArthur, Why One Way? (Word Publishing Group, 2002) pp. 47-48.
[5] Vea mi libro, This Little Church Went to Market.
[6] J. P. Moreland, Love Your God with All Your Mind (Colorado Springs: NavPress, 1997) p. 19.
[7] Don Kistler, General Editor, Sola Scriptura! Michael Horton, Forward (Soli Deo Gloria Publications, 2000) P. XV.
[8] Citado por Douglas Groothuis, Truth Decay (Downers Grove, IL: InterVarsity Press, 2000) p. 265.
[9] Ibid.
[10] Ibid.
Traducido por Armando Valdez
La Suficiencia de la Escritura – Parte 2
La Suficiencia de la Escritura – Parte 2
por Gary E. Gilley
(Septiembre de 1995 – Volumen 1, Numero 11)
En nuestro último artículo, tratamos de demostrar que a través de la influencia del neo-gnosticismo, en forma de Movimiento Carismático, aun muchos en los rangos fundamentales/conservadores han ajustado sutilmente su perspectiva de las Escrituras. Estos individuos defenderían a muerte su creencia en la infalibilidad y la inerrancia de la Palabra, pero se han suavizado, como veremos, en el área de la suficiencia. Cuando hablamos de la suficiencia de la Biblia, queremos decir que ella por si sola es adecuada para capacitarnos en la devoción a Dios. Sólo la Palabra revela la verdad de Dios para vivir. En el lado negativo, esto naturalmente significa que nada necesita ser añadido a las Escrituras por nosotros para que conozcamos la verdad. Por consiguiente, cuando cualquier cosa, ya sea la sabiduría del hombre, la experiencia personal, el pragmatismo, la tradición, o la revelación directa es recomendada como un medio para conocer la verdad de Dios, entonces la suficiencia Bíblica se ha negado. Por esta definición encontramos que el panorama cristiano conservador literalmente se ha inundado con aquellos que afirman la creencia en la autoridad de la Escritura, negándola en la práctica por sus fuentes extra-bíblicas para obtener verdad y dirección. Antes de ir más allá, tal vez deberíamos hacer la pregunta: “¿Es Bíblica la suficiencia de la Biblia? ¿La Palabra dice ser suficiente?” En respuesta, se nos recuerda en 2 Ped 1:3, “Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia” ¿Cómo se obtiene la vida y la santidad? Es consumada a través del conocimiento verdadero de Cristo, lo cual es encontrado sólo en la Palabra. 2 Tim 3:16,17 nos recuerda que las Escrituras son inspiradas por Dios y son útiles para la enseñanza, la amonestación, la corrección, y el entrenamiento en la justicia. ¿Por qué? Para poder ser aptos, preparados para toda buena obra. Tenemos que preguntarnos, si las Escrituras son adecuadas equiparnos para TODA buena obra, y si pueden conducirnos a TODO lo relacionado con la vida y la piedad, ¿qué más es necesario? ¿Por qué ir más allá de las Escrituras por las cosas de las cuales Dios dice que solamente las Escrituras nos suplen? En nuestro apoyo de la doctrina de la suficiencia Bíblica podemos hacer más que el texto de prueba. Todo el empuje de la Escritura implica que la Palabra por si sola nos enseña cómo vivir la vida y encontrar dirección. De hecho, la responsabilidad de presentar pruebas de que algo más allá de las Escrituras (visiones, sabiduría humana, tradición, etc.) es necesario, recae en aquellos que dudan de la suficiencia. Note la perspectiva de la Palabra de Dios como es encontrada en el Salmo 19. Se nos dice que es perfecta y convierte el alma. Es segura, haciendo sabio al sencillo. Es recta, alegrando el corazón. Es pura, iluminando los ojos. Es limpia, permanece por siempre. Es verdadera y justa totalmente. Es más deseable que el oro, es más dulce que la miel. No hay indicio aquí de que la Palabra es inadecuada para equiparnos para cualquier cosa que la vida nos traiga. El Salmista al alabar a las Escrituras implica que no hay necesidad de ayuda de ninguna fuente externa. Éste es el cuadro que obtenemos a todo lo largo de la Biblia entera. La sabiduría humana, las observaciones y la experiencia no agregan nada a las Escrituras.
El misticismo es una de las fuerzas más sutiles que socava la suficiencia en la iglesia evangélica actual. La definición de John MacArthur es de ayuda: “el Misticismo busca la verdad internamente, evaluando el sentimiento, la intuición, y otras sensaciones internas más que las objetiva, observable información externa. …Su fuente de verdad son sentimientos espontáneos más que el hecho objetivo, … o la interpretación Bíblica sana” (Nuestro Suficiencia en Cristo; p.32).
El misticismo encontrado en lugares como el Vineyard Movement (el cuál examinaremos la próxima vez) es muy obvio, puesto que afirman una revelación directa de Dios. Por ejemplo, en Power Evangelism, John Wimber, el líder del VM dice que la misma base para el evangelismo de poder (un empuje principal del VM) es la creencia de que Dios directamente nos revela a nosotros cierta información. Por ejemplo, en un avión Wimber vio claramente escrito a través de la cara de un hombre, “en palabras bien definidas,” las palabras, “adulterio”. Al testificarle al hombre, el Espíritu le habló directamente a Wimber y le dijo: “Dile que si él no se aparta de su adulterio, voy a llevármelo” (pp75-82). Otros en el VM son igualmente claros: John White nos asegura que “Dios quiere hablarnos individualmente” (Some Said It Thundered PXIX). Paul Caín dijo que el Señor le apareció al lado de él en el asiento delantero de su coche y dijo: “si tú en realidad quieres el tipo de comunión íntima conmigo que tu profesas querer, debes recordar que camino a solas” (Ibid P39). Es por esto que Caín nunca se casó. Bob Jones (el profeta de VM) fue llevado al cielo donde él fue puesto ante el mismo trono de Dios en una visión (Ibid p70).
La mayor parte de nosotros descartamos tales relatos por la fuente. Nos damos cuenta de que los Carismáticos y las personas de la Viña tienen una perspectiva defectuosa de la revelación y ese es su problema principal. Pero ¿cómo manejamos el mismísimo tipo de misticismo por algunos en nuestro campo? Aquí es donde algunos se molestarán, pero le alentamos a leer lo que los siguientes hombres están diciendo y pregúntarse si su perspectiva de la Escritura es fundamentalmente diferente a la de los carismáticos. Sólo podemos tomarnos el tiempo para examinar a tres individuos, pero son tres de los nombres más grandes en el cristianismo. Más importante aún, son hombres que representan la línea principal del evangelicalismo. Para mí, su perspectiva de la revelación, que está dirigiendo a evangélicos cuyos ministerios son seguidos por millones, es absolutamente aterrador.
BILL HYBELS
Hybels es Pastor de Iglesia Willow Creek Community cerca de Chicago, probablemente la iglesia más grande en América. Él es también el cerebro detrás del movimiento de crecimiento de la iglesia “sensible al buscador” que ha redefinido cómo la iglesia debe funcionar. Su influencia es masiva. En el libro de Hybels, Honest to God, él cuenta que “publicando” es cómo se mantiene “conectado” a Dios. Ciertamente no hay nada erróneo con poner por escrito sus pensamientos acerca de Dios, o los entendimientos profundos de la Escritura. Pero es cuando Hybel decide escuchar a Dios cuando él entra en problemas. Después de que él ora, Hybels le pide a Dios que le hable. Él dice, “Señor, tu has hablado a tus hijos a través de la historia, y tú has dicho que Tú eres un Dios que no cambia. Habla conmigo ahora. Escucho. Soy accesible”. Él luego le hace a Dios cuatro preguntas y seguido, “obtengo impresiones que son tan fuertes y verdaderas que los pongo por escrito.” Su primera pregunta es, “¿Cuál es el siguiente paso en mi relación contigo?” Si él no siente nada él interpreta que esto quiere decir que todo está bien. En otras ocasiones Dios específicamente le cuenta sobre algún movimiento que hay que hacer y él lo toma. Sus otras preguntas son con relación al desarrollo del carácter, la vida familiar y el ministerio, Dios siempre da sugerencias específicas. Dios aun a menudo le pedirá que escriba o llame a alguien, o que regale una posesión, o empezar un ministerio nuevo. Hybels asegura que estos recordatorios no tienen que ser comprendidos, pero deben ser obedecidos. Él promete que estos “momentos de inspiración se convertirán en memorias preciosas” (vea a pp 20-26).
Debería ser notado que la metodología de Hybels es usada por cultos diversos (por ejemplo el Movimiento de Oxford) y aun el espiritismo. Esto no quiere decir que Hybels es un fanático religioso o un espiritista pero él usa sus métodos. La idea en estas religiones falsas es abrir la mente para la comunicación directa de Dios (o de los dioses). Lo que siempre ha hecho al cristianismo único es que ya tenemos la comunicación con Dios, no necesitamos más. En lugar de eso, debemos estudiar y obedecer lo que ya ha revelado Dios.
JAMES DOBSON
Me percato que en muchos círculos Dobson es virtualmente un intocable. Él ha hecho mucho bien a las familias, y él ciertamente respalda principios fuertes y grandes virtudes. Estaríamos de acuerdo con él en muchos asuntos, pero no con su perspectiva de la Biblia.
Dobson tiene el cuidado de evitar asuntos teológicos siempre que le sea posible. Él cree que su organización Enfoque a la Familia, es un ministerio para las familias y como tal, no tiene mucha necesidad de la doctrina. Por supuesto, esto es un error. Cómo una organización cristiana puede esperar instruir a los creyentes en asuntos familiares sin extraer sus principios de la Biblia. Ah, pero ese es el punto. Mientras que Dobson ciertamente limita el uso de las Escrituras, sus fuentes primarias son la psicología (su enseñanza clave se preocupa de la necesidad de una buena autoestima, un concepto no bíblico y antibíblico, sacado directamente de la psicología humanística), la experiencia, el sentido común, y especialmente pertinente para nuestro tema de hoy: la revelación directa de Dios.
Esto es más obvio en su libro Straight Talk to Men and Their Wives. En el segundo capítulo de ese libro, Dobson discute la fuente de mucho de su ministerio. No proviene de las Escrituras, sino de las revelaciones directas del Señor hacia Dobson.
El Señor primero le habló al padre de Dobson haciéndole ver un proyecto unido entre él y su hijo que sería de importancia extrema. Sin embargo, lo que ese proyecto sería no fue revelado. Luego años más tarde, al apresurarse Dobson a la cama del hospital de su padre moribundo, el Señor le habló. Aunque la voz no fue audible, en cierta forma el Señor le dijo: “Tú vas a escribir un libro para maridos y padres, basados en la vida de tu papá. La inspiración sería derivaba de sus valores, sus dedicaciones, su andar Conmigo. Ésta es la empresa en conjunto de la cual hablé dos años atrás”. Luego Dobson le pidió al Señor más especificaciones. Él dijo al Señor: “¿Por qué debería depender de mi propio e insignificante entendimiento y sabiduría, cuándo puedo contactar los recursos del Creador de las familias. Dame los conceptos que tú quieres que yo comunique “. Es obvio hasta ese punto que el Dr. Dobson no cree que las Escrituras sean suficientes como para comunicar la voluntad de Dios acerca de las familias. Algo más fue necesario, y ese “algo” fue una palabra directa del Señor para Dobson. Dobson vuelve a escribir: “experimenté uno de esos momentos de quietud de conciencia cuándo supe que el Señor me había hablado”. He aquí las instrucciones de Dios: “¡si EE.UU. va a sobrevivir los increíbles peligros y estreses que ahora enfrenta, ha de ser porque los maridos y los padres otra vez coloquen a sus familias en el nivel más alto de su sistema de prioridades, reservando una porción de su tiempo y energía para el liderazgo dentro de su casa!” El énfasis del ministerio de Dobson desde ese tiempo se ha basado en esta revelación extra-bíblica, y no en la Palabra de Dios.
Otra vez podemos simpatizar con el ministerio básico de Dobson. Le damos apoyo en la batalla por la familia. Pero ¿debemos nosotros ignorar su perspectiva de las Escrituras? Sus conceptos no emergen de la Biblia, sino de sus experiencias místicas, entrenamiento clínico y así sucesivamente. ¿Debemos nosotros colocar la revelación de Dobson en el canon? Claro que no. Aun Dobson estaría de acuerdo que no. Pero, ¿escuchó él a Dios o no? Si así fue, entonces esa revelación debería conllevar una autoridad divina. Si no fue así, entonces él ha agregado a las Escrituras, algo que Juan nos advierte a nosotros que no hagamos (Apoc 22:18,19). Lo que nos preocupa aun más, es que hay poca protesta del pueblo de Dios en relación a tales cosas. ¿Por qué no ha de pedírsele cuentas a Dobson por tales puntos de vista? ¿Es posible que la comunidad evangélica se ha quedado dormida que ya no estamos alarmados cuando nuestros líderes reclaman revelación directa?
CHARLES STANLEY
El ministerio de Stanley y su influencia son inmensos. Él tiene un ministerio de televisión grande y de radio, él es el autor de numerosos libros, y es pastor de una de las iglesias Bautistas del Sur más grandes en el mundo. Él es muy respetado en los círculos evangélicos y ha tenido un impacto positivo en miles de vidas. Sin embargo, creo que Stanley está al borde del misticismo no-carismático. Él es con facilidad el más consistentemente místico de los tres líderes que estamos tratando.
En Su libro, Cómo Escuchar la Voz de Dios, Stanley, utiliza el mismo razonamiento de Hybels, declara que él cree que Dios nunca cambia, y puesto que él habló en el pasado, entonces él ha prometido hablarnos hoy (p133). Una declaración clara de cómo hace esto Dios es encontrada en la p. 128: “Muchas personas no creen totalmente que Dios hable hoy. Si pensamos obtener dirección sólo a través de la Escritura, entonces nos perdemos mucho de lo que Dios tiene para compartir, porque él hablará tantas veces a través de Su Espíritu, las circunstancias, y de otras personas. Debemos asegurarnos de quedar completamente convencidos y persuadidos de que Dios nos habla personalmente…”
¿Simplemente hasta dónde Stanley lleva esta idea de que Dios nos habla a nosotros hoy? Por poner un ejemplo, en una ocasión él estaba involucrado en un trato financiero. Cuando a él se le preguntó cuánto pagaría por la propiedad, “el Espíritu de Dios inmediatamente le habló Y dijo, ‘No Contestes eso.’” Stanley dice que “El Espíritu de Dios me habló muy claramente e inconfundiblemente, dándome la dirección correcta que necesitaba. …Cuando digo que el Espíritu Santo ‘habla,’ no quiero decir audiblemente. Más bien, él imprime Su voluntad en mi espíritu o mente, y le oigo en mí ser interior. Sin embargo aunque no es audible, la comunicación es precisa” (pp16,17). En otra ocasión un amigo, “me informó que Dios le había hablado esa mañana en oración y le había dado un mensaje en particular para mí. Tuve que pasar el día siguiente ayunando y orando antes de que tomara mi decisión” (p34).
No sólo Stanley y sus amigos reciben comunicación “precisa” de Dios en sus mentes, al menos en una de parte Dios a sus mentes, al menos en una ocasión Dios fue aun más directo. “Había estado más que inquieto en mi espíritu y supe que Dios estaba planeando algo, pero no sabía exactamente qué. Luego una noche, desesperado clamé a Dios, pediéndole que revelara Su propósito. Dios contestó rápidamente y sin rodeos, ‘voy a moverte’ Dije, ‘¿Cuándo?’ En un dos por tres la palabra septiembre brilló repentinamente a través de mi mente, e inmediatamente mi carga fue levantada”. Ese septiembre él se mudó a Atlanta. Él dice, “Dios se reveló a Sí mismo, no porque buscaba una visión o un sueño, sino porque buscaba Su mente. No obstante, fue una visión…” (p11).
Si existe una diferencia entre lo que Stanley dice y lo que Wimber dice, estamos muy perdidos en saber lo que es. Ambos reciben visiones e instrucción directa más allá de las Escrituras. ¿Reciben ambos visiones e instrucción directa del Señor? De hecho, Wayne Grudem, un teólogo de VM, escribió un libro entero, El Don de Profecía en el Nuevo Testamento y Hoy, promoviendo la misma visión exacta de revelación como la de Stanley, en casi las mismas palabras.
¿Cómo podrían los individuos a los cuales estamos comentando tener la seguridad de que no estén siendo engañados por lo que ellos piensan que es la dirección de Dios? Después de todo, la Biblia no ofrece técnicas para determinar la voz de Dios. Ellos dirían que la experiencia misma es la que le da autenticidad. Si uno cree que ha escuchado de Dios, y especialmente si las cosas dan resultado (pragmatismo), entonces aparentemente Dios ha hablado. ¿Es correcto? ¿Quiénes somos para cuestionar tales experiencias? ¿Y si asi es cómo reciben nuestros líderes la dirección de Dios, entonces por qué no nosotros? Más importante aún, ¿cómo tomarán tales puntos de vista de revelación la iglesia evangélica en los años venideros?
Irónicamente, Stanley da una advertencia a la que todos nosotros debiésemos prestar atención. “Satanás no da un golpe a la puerta principal y dice: ‘Hola, soy Satanás.’ Él viene por la puerta trasera usando el lenguaje más astuto, convencedor y persuasivo posible. La mejor manera en el mundo para engañar a los creyentes es encubrir un mensaje en un lenguaje religioso y declarar que contiene un nuevo y profundo entendimiento de Dios” (p56). Sólo podríamos orar para que hombres como Stanley se dieran cuenta de que ellos han sido engañados, y engañan a millones con respecto a la revelación de Dios.
La cristiandad evangélica no carismática definitivamente ha cobrado una inclinación mística en días recientes. Mientras que nunca niegan la autoridad de la Escritura como tal, muchos de nuestros nombres más grandes regularmente señalan experiencias místicas como la base para mucho de lo que hacen y creen. Mientras que documentaremos nuestras preocupaciones directamente de los escritos de estos líderes, le alentamos a examinarlos por usted mismo. Por favor recuerde que no estamos necesariamente en contra de los individuos que mencionaremos. Muchos son buenos cristianos que han sido grandemente usados por el Señor de muchas formas. Pero estamos preocupados de que su perspectiva débil de las Escrituras finalmente causará un daño grande en el cuerpo de Cristo. Estamos de acuerdo con la valoración de David Wells: “Conceder el estatus de revelación a cualquier cosa fuera de la Palabra de Dios inevitablemente tendrá como consecuencia el remover ese estatus de la Palabra de Dios. Lo que puede comenzar como una autoridad adicional paralela a la Palabra de Dios eventualmente suplantará su autoridad enteramente (“God in the Wasteland p.109). Recordemos también el compromiso de Martin Lutero: “si yo declaro con la voz más fuerte y con la exposición más clara cada porción de la verdad de Dios excepto por el único pedacito que el mundo y el diablo estén atacando en el momento, no estaré confesando a Cristo no importa cuán atrevidamente yo puedo profesar de Cristo” (Protestantes y Católicos,¿Están de Acuerdo? p165).
La Suficiencia de la Escritura – Parte 1
La Suficiencia de la Escritura – Parte 1
Gary E. Gilley
(Agosto de 1995 – Volumen 1, Numero 10)
La infalibilidad es la creencia de que las Escrituras no contienen errores en el original. La infalibilidad garantiza la exactitud de los mensajes registrados contenidos en la Palabra.
Las Escrituras hoy están bajo ataque. Por supuesto, esto no es nada nuevo; podemos rastrear tales ataques hasta el Jardín del Edén. Lo que es nuevo en los círculos evangélicos es el paquete. Echemos un vistazo atrás a la historia reciente de la iglesia.
En los 1920 y 1930 las diferencias entre iglesias conservadoras y liberales encabezaron los Estados Unidos. Luego de esta controversia vinieron nuevas denominaciones, comunidades, escuelas, misiones, etc., que se separaron de aquellos que ya no creían en el cristianismo Bíblico. Estas organizaciones estaban fundadas por creyentes que querían mantenerse firmes y “contender ardientemente por la fe” (Judas 3). Uno de los grandes problemas en aquel entonces (al igual que hoy), es el desarrollar consensos en relación a lo que es esencial en la fe. Es decir, ¿qué verdades doctrinales están más allá de la negociación? ¿Qué es lo que deben creer todos los cristianos que dicen ser ortodoxos, e inversamente qué es lo que puede dejarse a las convicciones individuales? En otras palabras, ¿qué es lo no negociable en la fe? Una serie de volúmenes, publicados originalmente en 1909, conocida como Los Fundamentos para Hoy (Fundamentals for Today) fue un intento de contestar estas preguntas. Escrito por algunos de los estudiosos conservadores más distinguidos y líderes de la iglesia del día, Los Fundamentos se ocuparon de las doctrinas de la Cristología y la Soteriología, pero casi la tercera parte de los ensayos se referían a la fiabilidad de la Escritura. Lo que emergió de esto fue lo que se vino a conocer como el movimiento fundamentalista. Un fundamentalista era uno que se apegaba a los fundamentos de la fe, primordialmente descritos en Los Fundamentos. Uno de aquellos fundamentos fue la creencia en una Biblia infalible e inerrante. Al pasar el tiempo aquellos conocidos como evangélicos se separaron completamente del fundamentalismo. Los evangélicos todavía se mantenían en los fundamentos de la fe, pero creían que había más lugar para negociar y trabajar con aquellos que negaban algo de lo esencial. Por supuesto, hoy hay muchos subgrupos bajo estos títulos, pero ese no es nuestro tema. Nuestro punto es que por definición, todo los fundamentalistas y evangélicos supuestamente se apegan a la creencia de que la Biblia es la misma Palabra de Dios, sin error en el original, y está en lo correcto en todo lo que afirma.
Sin embargo, mientras el campo fundamentalista ha continuado firmemente sosteniendo esta posición, ha habido cierta evidencia de debilitamiento en el lado evangélico. Por ejemplo, en 1976 Harold Lindsell, antiguo editor de Christianity Today y típico evangélico, escribió un libro llamado La Batalla por la Biblia. En este libro, él documentó la concesión que estaba teniendo lugar con respecto a la infalibilidad e inerrancia Bíblica en organizaciones evangélicas tales como el Seminario Fuller, la Convención Bautista del Sur, y la Iglesia Luterana –Sínodo Missouri. El libro no tuvo una buena acogida. Por ello, él continúo con La Biblia en la Balanza en un intento por mostrar el peligro que el mundo evangélico estaba enfrentando por su erosionada perspectiva de la Escritura. Él escribió, “hoy un número creciente de evangélicos no tienen el deseo de hacer a la inerrancia una prueba para la comunión” (p303). Su lamento a todo lo largo del libro es que el evangelicalismo estaba lentamente perdiendo su convicción de una Biblia inerrante. Sin embargo, él también creía que los fundamentalistas se mantenían firmes en las Escrituras. Pocos prestaron atención a las advertencias de Lindsell, y como consecuencia fue cada vez más difícil definir a un evangélico. Recientemente, en un esfuerzo inútil de definir el término, una publicación no admitio que un evangélico de hoy es alguien que dice serlo. Ya no hay más definiciones. Lindsell sugirió en 1979 que todos los cristianos que tienen el deseo de mantener una perspectiva ortodoxa de las Escrituras pueden querer regresar al término “fundamentalista” aun con todas sus connotaciones negativas (Ibid P320). Con esto felizmente estamos de acuerdo, si por el término queremos decir uno que sostiene lo esencial de la fe incluyendo una Biblia inerrante e infalible.
Sin embargo, nosotros que aceptamos la etiqueta fundamentalista tenemos nuestros problemas con relación a las Escrituras igualmente. Mientras firmemente sostenemos la infalibilidad e inerrancia, tristemente hemos transigido en la suficiencia. Por la suficiencia de la Escritura, queremos decir que la Biblia es adecuada para guiarnos a toda verdad relacionada con la vida y la santidad. Basados en pasajes tales como 2 Ped. 1:3; 2 Tim 3:15-4:2 y el Salmo 19 creemos que las Escrituras solas (a través del poder del Espíritu Santo) son capaces de enseñarnos cómo vivir la vida, cómo madurar en la santidad, cómo manejar los problemas y cómo conocer la verdad. La Biblia no necesita ayuda de la sabiduría y las experiencias de los hombres. Aún así, la inmensa mayoría tanto de evangélicos como fundamentalistas creen que las Escrituras son ya inadecuadas e incompletas en comunicar lo que el cristiano necesita saber para tratar con los asuntos de la vida. De esta forma creen que es necesario algo adicional a las Escrituras.
Una vez más, no hay nada nuevo acerca del pueblo de Dios creyendo que la Biblia es insuficiente para enfrentar sus necesidades. Col 2 describe una iglesia durante la era del NT que sintió que fue necesario añadirle varias cosas a las Escrituras para crecer hacia la madurez. La iglesia en Colosas aparentemente había caído bajo la influencia de las etapas iniciales del gnosticismo. El gnosticismo enseña que ciertos cristianos están al tanto de una fuente mística de conocimiento más allá de las Escrituras. Si uno quería avanzar hacia la madurez, según los gnósticos, tenía que contactarse con aquella fuente de conocimiento extra Bíblico a través de los métodos que enseñaban. Los colosenses, bajo esta influencia, estaban dejando atrás su instrucción inicial con respecto a la vida cristiana (v. 1-7) y estaban siendo engañados para añadir al menos cinco cosas a la Palabra de Dios:
LA FILOSOFÍA:
Colosenses 2:8-15 advierte del peligro de ser tomado cautivo a través de la filosofía y el engaño vano. “Filosofía” quiere decir “amor a la sabiduría” y el libro de Proverbios nos dice que el amor a la sabiduría es una búsqueda digna (Prov 4:6). Entonces, Dios no está en contra del amor a la sabiduría; Él está en contra del tipo de sabiduría errónea. Pablo advierte de una seudo-sabiduría que se identifica por tres características: 1) es de acuerdo a las tradiciones de los hombres. Es decir, ésta es una sabiduría que proviene de la mente de los hombres y no de la mente de Dios. 2) es de acuerdo a los principios elementales del mundo. Ésta es probablemente una referencia al intento de ganar sabiduría esotérica a través de un medio místico, algo que los gnósticos amaron (vea v.18). 3) No es de acuerdo a Cristo. La sabiduría verdadera es encontrada en Cristo, “en quién están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y el conocimiento” (v.3). Los Colosenses iban en busca de sabiduría en el lugar equivocado. Lo que estaban buscando lo encontrarían en Cristo, a través de la Palabra, no en las filosofías de los hombres. La iglesia de lo 1990 una vez más ha caído al pozo de la filosofía humana para descubrir cómo vivir la vida. Esto es más obvio en el intento por integrar la psicología humanística con las Escrituras. La así llamada psicología cristiana es la perspectiva de que la Biblia no es adecuada para satisfacer las necesidades personales y emocionales más profundas de las personas. La Biblia es suficiente para las preocupaciones espirituales y dificultades menores, pero las personas que tienen verdaderos problemas necesitan la ayuda de la psicología. Nos ocuparemos a fondo de este asunto en el futuro.
El LEGALISMO:
Todo el mundo piensa que sabe lo que es el legalismo, y nadie, incluyendo los fariseos, piensa que es legalista. Col. 2:16-17 describe el legalismo como especializarse en los menores. Es vivir de las sombras en lugar de la sustancia. Es la creencia de que el guardar ciertas reglas y rituales puede ganar el favor de Dios. Estas reglas y estos rituales casi siempre son cosas que no emergen directamente de la Palabra. Por consiguiente, el peligro recae en el hecho de que le hemos añadido nuestras ideas a las de Dios para madurar en la santidad. Nosotros, en esencia, declaramos que la Palabra de Dios es insuficiente para instruirnos sobre como vivir la vida; por lo tanto le debemos echar una mano.
El ASCETISMO:
El ascetismo se basa en un malentendido acerca de nuestros cuerpos humanos. Es la idea de que Dios quedará impresionado y nos haremos más santos si privamos nuestros cuerpos humanos de aun aquellas cosas que son buenas. La falla principal, como Pablo dice, es que es una “religión lograda por esfuerzo propio,” y así una vez más es una adición a la revelación de Dios (Col 2:20-23).
El PRAGMATISMO:
El pragmatismo no es específicamente mencionado en Col 2, pero no obstante impregna el pasaje entero. El pragmatismo es el error de determinar la verdad por lo que parece surtir efecto. Si algún método, o concepto parece ser exitoso, si las personas se sienten mejor, si responden al evangelio o van a la iglesia más a menudo, entonces debe ser de Dios. En lugar de que la Palabra de Dios determine cómo vivimos y lo que hacemos, el pragmatismo interviene y domina. Quizá, esto es más evidente en el movimiento de igle-crecimiento de hoy. Como John MacArthur dice, “los asistentes de la Iglesia son vistos como consumidores a los que tienen que vender algo que les agrade. Los pastores deben predicar lo que quieren las personas escuchar en vez de lo que Dios quiere que sea proclamado” (Nuestra Suficiencia en Cristo). Muchas más iglesias y líderes de iglesia están más preocupados acerca de qué es lo que funciona en vez de que es lo Bíblico.
El MISTICISMO:
La adición final a la Palabra de Dios es una acerca de la cual nos gustaría pasar más tiempo intercambiando opiniones. Pablo describe el misticismo/experiencia en Col 2:18,19. Los gnósticos enseñaron que ciertas elites habían recibido el don de inspiración directa a través del Espíritu Santo. Estos momentos de inspiración dieron lugar a las visiones, sueños, y encuentros con ángeles (vea Gnostic Gospels Pp49, 139-142, 163-166). Esto dividió la iglesia en dos clases, los ricos y los pobres (lo verdaderamente espirituales y lo no espirituales). Los paralelos con el movimiento moderno Carismático de nuestros días son difíciles de perder. Desde los 1960′s, la iglesia ha estado dividida en dos campos: Aquellos que poseen dones sobrenaturales y reciben revelación especial de Dios y aquellos que no los tienen. Mientras que hay numerosos errores en el movimiento Carismático, el corazón de sus problemas es encontrado directamente en estas palabras: Basan su teología en las experiencias en vez del fundamento de Jesucristo que es encontrado en Su Palabra. El resultado final es que tales personas son “defraudadas”. Pasan por alto la verdadera vida Bíblica debido a sus creencias. Desafortunadamente, la influencia del movimiento Carismático ha infiltrado a muchos que negarían cualquier participación en ese sistema. En nuestra siguiente carta, queremos documentar cómo la perspectiva de las Escrituras del movimiento Carismático sutilmente ha cambiado la perspectiva de la revelación de Dios de muchos evangélicos y fundamentalistas.
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