Los Últimos Días

Posted on

ESJ-2020 0131-001

Los Últimos Días

Por Thomas Ice

EL TÉRMINO BÍBLICO “ÚLTIMOS DÍAS” y el popular término “fin de los tiempos” no siempre se refieren a lo mismo. “Últimos días” y “final de los tiempos” pueden referirse a la actual era de la iglesia, o pueden referirse a la futura culminación del plan de Dios para Israel.

VOCABULARIO DE LOS ÚLTIMOS DÍAS

Varias expresiones bíblicas se refieren al final de los tiempos. La Biblia enseña que esta era actual terminará con el rapto, seguido de la Tribulación, que terminará con la segunda venida del Mesías a la tierra. Debemos distinguir entre los últimos días de la era de la iglesia y los últimos días de la tribulación de Israel.

Observe el siguiente cuadro, que clasifica y distingue entre los pasajes que se refieren al final de la era de la iglesia y los últimos días para Israel:

TERMINOS SOBRE LOS ULTIMOS DIAS (LBLA)

ISRAEL

IGLESIA

“postreros días”

Deuteronomio 4:30; 31:29; Jeremías 30:24; 48:47; Daniel 2:28; 10:14

“postreros días”

Isaías 2:2; Jeremías 23:20; 49:39; Ezequiel 38:16; Oseas 3:5; Miqueas 4:1; Hechos 2:17

“el día final”

Juan 6:39-40,44,54; 11:24; 12:48

“fin de los años”
Ezekiel 38:8

“tiempo del fin”
Daniel 8:17

“tiempo del fin”
Daniel 12:4

“tiempo del fin”
Daniel 12:9

“fin de los días”
Daniel 12:13

“últimos tiempos”

1 Timoteo 4:1

“últimos días”

2 Timoteo 3:1; Hebreos 1:2; Santiago 5:3; 2 Pedro 3:3

“last times”

1 Pedro 1:20

“último tiempo”

1 Pedro 1:5; Judas 18

“última hora”

1 Juan 2:18

Cuando un versículo hace referencia a los últimos días, el contexto muestra si está relacionando el término con Israel o con la iglesia.

Algunos lectores de la Biblia creen que señales específicas se relacionan con el final de la era de la iglesia. Sin embargo, esta es una declaración demasiado fuerte. En cambio, la Biblia indica cuál será la condición de la iglesia -el curso general de la época- y luego advierte sobre algunas tendencias generales hacia la última parte de la era de la iglesia. Pasajes como 1 Timoteo 4:1-5, 2 Timoteo 3:1-5 y 2 Pedro 3:3 probablemente se refieren a la segunda mitad o a la última parte de la era de la iglesia. Estos pasajes advierten a los creyentes que las creencias y estilos de vida mundanos serán comunes en la iglesia. No hablan del declive moral general de la sociedad, sino de un declive específico y previsto dentro de la iglesia como parte de la creciente apostasía.

Este declive es difícil de cuantificar. No importa lo mal que se pongan las cosas hoy, siempre pueden empeorar mañana. No podemos saber cuán mal deben estar las cosas para calificarlas como señales proféticas. Con la condición general de la iglesia, “Pero los hombres malos e impostores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados” (2 Timoteo 3:13). Judas afirma que la apostasía ya había ocurrido en la iglesia en el primer siglo (versículos 3-4). Así, desde los primeros tiempos, la apostasía dentro de la iglesia ha ido de mal en peor.

EL NUEVO TESTAMENTO Y LA ERA DE LA IGLESIA

En varios pasajes del Nuevo Testamento, “últimos días,” “postreros días” y “última tiempo” se refieren claramente a toda la era de la iglesia actual. El escritor de Hebreos dice: “Dios, habiendo hablado hace mucho tiempo, en muchas ocasiones y de muchas maneras a los padres por los profetas, en estos últimos días nos ha hablado por su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas, por medio de quien hizo también el universo” (Hebreos 1:1-2). El contexto de este pasaje muestra que “los últimos días” es una referencia a la actual era de la iglesia. De la misma manera, Pedro dice: “Porque Él estaba preparado desde antes de la fundación del mundo, pero se ha manifestado en estos últimos tiempos por amor a vosotros” (1 Pedro 1:20). “Estos últimos tiempos” debe referirse a los últimos 2000 años. Juan añade apoyo a los dos escritores anteriores cuando dice: “Hijitos, es la última hora, y así como oísteis que el anticristo viene, también ahora han surgido muchos anticristos; por eso sabemos que es la última hora.” (1 Juan 2:18). Judas, hablando de las cosas que suceden en su propio día, dice: “En los últimos tiempos habrá burladores que irán tras sus propias pasiones impías” (versículo 18).

Aunque el Nuevo Testamento ciertamente proporciona información sobre el fin del mundo, también hace referencia a la época actual como los últimos días. ¿Los últimos días de qué? Los últimos días antes de la llegada de la era mesiánica. En al menos cuatro claras referencias, los escritores del Nuevo Testamento usan el vocabulario del fin de los tiempos para referirse a su propio día y a toda la era de la iglesia. Así, en ese sentido, estamos claramente viviendo en los últimos días porque toda la era de la iglesia se considera los últimos días. Sin embargo, eso no es lo que la mayoría de la gente quiere decir cuando preguntan, “¿Estamos viviendo en los últimos días?” Quieren saber si Dios está cumpliendo las últimas profecías de las Escrituras en nuestro tiempo. Para responder a eso, tenemos que mirar el uso de la terminología del fin de los tiempos en el Antiguo Testamento.

TERMINOLOGÍA DEL ANTIGUO TESTAMENTO SOBRE EL FINAL DE LOS TIEMPOS

Para los judíos, la historia consistía en dos etapas. La primera era el presente siglo, la era en la que Israel esperaba la llegada del Mesías. La segunda era el siglo venidero, la era en la que Dios cumpliría todas las promesas y pactos, e Israel entraría en sus bendiciones prometidas como resultado de la venida del Mesías. Un tiempo de juicio y devastación, que conduciría al advenimiento del Mesías y a la liberación de Israel, terminaría con la era actual e introduciría la era venidera.

Cuando miramos el uso que se hace en el Antiguo Testamento de los términos del fin de los tiempos, vemos que no se refiere a la era de la iglesia. El Antiguo Testamento usa el lenguaje del fin de los tiempos para referirse al período de la Tribulación, el tiempo que conduce a la venida del Mesías para establecer su reino en la tierra.

Un claro ejemplo de esto es Deuteronomio 4:30, que dice: “En los postreros días, cuando estés angustiado y todas esas cosas te sobrevengan, volverás al Señor tu Dios y escucharás su voz.” La palabra “angustiado” (angustia-RV) traduce la palabra hebrea para “tribulación” — en este contexto la Tribulación —, lo que significa que este texto equipara la Tribulación con los “últimos días.” Así, los “últimos días” son el período de la Tribulación, en el que no estamos viviendo actualmente pero que puede estar a punto de entrar. (La iglesia será raptada antes de que el mundo entre en la Tribulación.) Deuteronomio 31:29 también usa “últimos días” como referencia a la Tribulación cuando dice, “y el mal vendrá sobre vosotros en los postreros días.”

Jeremías se refiere a la Tribulación como los “postreros días” dos veces (30:24; 48:47). Daniel también lo usa de esta manera: “Pero hay un Dios en el cielo que revela los misterios, y Él ha dado a conocer al rey Nabucodonosor lo que sucederá al fin de los días [postreros días – RV]. Tu sueño y las visiones que has tenido en tu cama eran estos” (Daniel 2:28). Daniel comienza a revelar el plan de Dios para el futuro, que incluye los eventos que se desarrollarán en el período de la Tribulación. Esto también es cierto en Daniel 10:14: “Y he venido para darte a conocer lo que sucederá a tu pueblo al final de los días, porque la visión es para días aún lejanos.”

El profeta Daniel utiliza un conjunto de otros términos de “últimos días” que se refieren todos al período de la Tribulación, que prepara el camino para el reino del Mesías. Términos como “tiempo del fin” (Daniel 8:17; 12:4), “el tiempo del fin” (Daniel 12:9), y “fin de los días” (Daniel 12:13) hablan del período de la Tribulación del fin de los tiempos, que aún está por venir. Estos términos se usan tres veces en Daniel 12, que hace referencia a “Será un tiempo de angustia [tribulación] cual nunca hubo desde que existen las naciones hasta entonces” (12:1). Por lo tanto, todo el contexto es una vez más una referencia a la tribulación venidera.

Daniel 12:4 dice que las enseñanzas sobre el fin de los tiempos en Daniel serán selladas para el pueblo judío hasta “el tiempo del fin.” Muchos comentaristas han creído por mucho tiempo que poco antes del regreso de Cristo, el mundo experimentaría un aumento en la velocidad de los viajes y una explosión de información según Daniel 12:4, que dice: “Muchos correrán de aquí para allá, y el conocimiento aumentará.” Nadie discutiría el hecho de que los últimos 100 años han sido testigos de un aumento exponencial tanto en la velocidad de los viajes como en la acumulación de conocimientos. Esto parecería ser una señal en nuestro tiempo de que el fin está cerca. ¿Pero es esto realmente lo que Daniel está diciendo en el pasaje? Probablemente no. El significado de las palabras hebreas y la gramática no apoyan tal punto de vista.

Charles Ryrie proporciona la interpretación correcta del pasaje de su Biblia de Estudio de Ryrie cuando dice: “A medida que se acerca el fin, la gente viajará buscando descubrir lo que nos depara el futuro” (Ryrie, pág. 1332), no sólo la gente en general, sino el pueblo judío en particular. Esto significa que durante la Tribulación, muchos judíos estudiarán el libro de Daniel para tratar de averiguar lo que está sucediendo. Harry Bultema dice, “El movimiento de ida y vuelta puede referirse al de los ojos a través de las hojas. …Así considerado, nos parece que el texto aquí habla de la búsqueda diligente de la Escritura al final de los tiempos” (Bultema, p. 349). Así, el alcance se limitaría al tiempo futuro de la Tribulación y no incluiría nuestro propio día.

¿EN QUÉ DÍAS ESTAMOS AHORA?

¿Entonces estamos viviendo en los últimos días? Sí y no. Actualmente estamos viviendo en los últimos días porque estamos en la era de la iglesia, que se llama “últimos días,” “postreros tiempos” y “el tiempo del fin.” Sin embargo, no estamos en los últimos días, ya que el Antiguo Testamento habla de Israel. Los términos del Antiguo Testamento “últimos días,” “postreros tiempos,” “últimos años,” “el tiempo del fin” y “fin del siglo” se refieren a un tiempo en el que Israel está en su tiempo de tribulación, conocido también como la septuagésima semana de Daniel. Este es un tiempo futuro en el que bien podríamos estar a punto de entrar. Tal vez estamos viendo el escenario que se está preparando para los últimos días o eventos del final de la Tribulación. Pero aún no estamos en esos tiempos.

—THOMAS ICE

BIBLIOGRAFIA

Bultema, Harry. Commentary on Daniel . Grand Rapids: Kregel, 1988.

Ryrie, Charles C. Ryrie Study Bible . Chicago: Moody Press, 1978.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s