Día: 1 octubre 2026
La influencia continental: Refugiados de la Guerra de los Treinta Años, las guerras hugonotes y la Inquisición española
La influencia continental: Refugiados de la Guerra de los Treinta Años, las guerras hugonotes y la Inquisición española
POR WILLIAM WATSON
La invasión de la Armada Invencible y la tentativa de descabezar al gobierno entero de Inglaterra mediante la Conspiración de la Pólvora fueron percibidas por muchos como sucesos de proporciones apocalípticas; sin embargo, el inmenso derramamiento de sangre durante la Guerra de los Treinta Años en Europa central y las guerras hugonotes en Francia provocaron un incremento aún mayor en la especulación profética. Uno de los primeros e influyentes milenaristas de este período fue Jakob Böhme, llamado «el zapatero teósofo del Renacimiento». Böhme concluyó que «el Juicio Final está a las puertas; Dios purgará la tierra con fuego…». Aguardaba la pronta venida de Cristo por Su novia, fundamentándose en pasajes de Daniel, Ezequiel y el libro de Apocalipsis, y anticipaba «el llamamiento de los judíos». Todos los autores escatológicos de esta época vinculaban el regreso de los judíos a su patria con el retorno de Cristo.
La tradición del apocalipticismo alemán se difundió en Inglaterra a través de dos premilenaristas historicistas: Paul Grebner y Johann Alsted. Grebner fue un maestro de escuela a finales del siglo XVI en Lüneburg, al sur de Hamburgo. En el verano de 1574 afirmó haber recibido visiones de «una olla hirviente» representativa de la ira de Dios, motivadas por la aparición de una «nueva estrella» dos años antes y por su angustia ante la reciente Matanza del Día de San Bartolomé en Francia. Durante la década siguiente redactó lo que consideraba que ocurriría a lo largo del siglo venidero, apoyándose en su visión y en el análisis minucioso de Apocalipsis. «Abogaba por una coalición de protestantes europeos dirigida en primera instancia contra… los Países Bajos españoles [la actual Bélgica], la cual culminaría con… el retorno final del Mesías». En el verano de 1586 fue convocado a Hamburgo para presentar sus vaticinios ante representantes diplomáticos de diversas naciones protestantes. Al año siguiente entregó un manuscrito en latín de su obra a la reina Isabel I, quien posteriormente lo depositó en la Universidad de Cambridge. Es muy probable que este manuscrito fuera consultado por expositores apocalípticos como Broughton, Brightman y Mede; todos ellos eran hombres de Cambridge influidos por Grebner y con acceso directo a dicho texto. La obra no fue traducida al inglés para consumo del público general sino hasta 1650. Leer el resto de esta entrada »