¿Es Apocalipsis 20 el Único Texto del Premilenarismo?
¿Es Apocalipsis 20 el Único Texto del Premilenarismo?
POR MICHAEL VLACH
En su defensa del amilenarismo frente al premilenarismo, Robert B. Strimple menciona a los «premilenaristas de un solo texto». Con esto se refiere a los premilenaristas que supuestamente se apoyan únicamente en Apocalipsis 20:1–10 para sostener su postura de que habrá un reino terrenal de Cristo después de la segunda venida de Jesús.1
En mi propio trato con la cuestión milenial, encuentro que existe una percepción común entre amilenaristas y posmilenaristas de que el premilenarismo mismo se basa únicamente en Apocalipsis 20. Y, supuestamente, sin este pasaje el premilenarismo no tendría ningún sustento.
Este artículo abordará la percepción de que el premilenarismo es una postura de un solo pasaje. Si bien ciertamente puede haber algunos «premilenaristas de un solo texto», no es verdad que el premilenarismo se base solo en Apocalipsis 20. Aunque Apocalipsis 20 es el único pasaje de la Biblia que menciona explícitamente «mil años», muchos premilenaristas creen que hay otros pasajes que son congruentes con la idea de un reino intermedio después de la era presente, pero antes del estado eterno.
En pocas palabras, nuestro razonamiento es el siguiente: además de Apocalipsis 20, varios pasajes del Antiguo Testamento predicen una era en esta tierra que es mucho mejor que la era actual en la que vivimos, pero que todavía no es tan perfecta como el estado eterno final que vendrá. Por lo tanto, es necesario un reino intermedio después de la segunda venida de Jesús, pero antes del estado eterno. Como lo expresa Wayne Grudem: «Varios pasajes del Antiguo Testamento no parecen encajar ni en la era presente ni en el estado eterno. Estos pasajes indican una etapa futura en la historia de la redención que es mucho mayor que la presente era de la iglesia, pero en la que todavía no se ve la eliminación de todo pecado, rebelión y muerte de la tierra».2
Primer ejemplo: Isaías 65
Uno de estos pasajes que no encaja ni en la era presente ni en el estado eterno es Isaías 65. En particular, Isaías 65:20 dice: «No habrá más allí niño que viva pocos días, ni anciano que no complete sus días. Porque el joven morirá a los cien años, y el que no alcance los cien años será considerado maldito».
El asunto en cuestión en este versículo, que trata de las condiciones asociadas con los cielos nuevos y la tierra nueva, es la longevidad de la vida. Cuando esta profecía se cumpla, las personas vivirán tanto tiempo que, si alguien muere a los 100 años, algo debe andar mal, ya que se espera que las personas vivan mucho más que eso. De hecho, se dará por sentado que una persona que muere a los 100 años debe haber hecho algo malo. Será «considerado maldito». Así que observemos dos cosas importantes aquí en Isaías 65:20: una mayor longevidad de la vida y la presencia del pecado, que trae maldiciones y muerte.
Ahora debemos hacernos la pregunta: «¿Cuándo tendrán lugar estas condiciones descritas en Isaías 65:20? ¿Puede ser durante nuestra era presente?». La respuesta es claramente: no. Vivimos en una época en la que las personas viven en promedio entre setenta y ochenta años (ver Salmo 90:10). Si hoy una persona muere a los cien años, decimos que vivió una vida larga, no corta. Entonces, ¿se cumplirá Isaías 65:20 en el estado eterno venidero? La respuesta, de nuevo, debe ser: no. En el estado eterno ya no hay pecado, muerte ni maldición (Apocalipsis 21:4; 22:3), así que nadie morirá.
Por lo tanto, Isaías 65:20 debe cumplirse en una era que es diferente de nuestro período actual y, a la vez, distinta del estado eterno. Esto significa que debe haber un reino intermedio, o lo que llamamos un milenio.
Comparemos las tres eras:
Era presente: vida de setenta a ochenta años.
Reino milenial: vida mucho más allá de los setenta u ochenta años, pero existen el pecado, la muerte y las maldiciones.
Estado eterno: las personas viven para siempre, sin presencia de pecado, muerte ni maldición.
Esta comprensión de Isaías 65 no es reciente. Los cristianos del siglo II consideraban este pasaje como un apoyo al premilenarismo. Martin Erdman señala que Isaías 65:20–25 constituía «la base bíblica, además de Apocalipsis 20:1–10, sobre la cual el milenarismo asiático construyó su doctrina quiliasta».3 Esto fue así en el caso de Justino Mártir. Refiriéndose a Isaías 65, Justino dijo: «Porque Isaías habló así acerca de este período de mil años».4 Erdman señala que la referencia de Justino a los profetas del Antiguo Testamento «indica su dependencia del Antiguo Testamento como la fuente principal de su quiliasmo. No rehuyó utilizar diferentes pasajes de la Biblia hebrea para fortalecer su argumento a favor de un milenio literal».5 Del mismo modo, el autor de la Epístola de Bernabé era premilenarista y, según Erdman, «sus puntos de vista quiliastas se basan parcialmente en versículos del Antiguo Testamento».6
Segundo ejemplo: Zacarías 14
Zacarías 14:5–17 también apoya el premilenarismo. El versículo 9 afirma que «el SEÑOR será rey sobre toda la tierra» después de que Sus pies se posen sobre el monte de los Olivos (v. 4), pero todavía hay desobediencia y rebelión por parte de algunas naciones. Se predice que Egipto y otras naciones serán castigados con sequía cuando no obedezcan al Señor como deberían (vv. 18–19). Grudem plantea bien el asunto: «Aquí, de nuevo, la descripción [Zacarías 14:5–17] no encaja con la era presente, porque en esta situación el Señor es Rey sobre toda la tierra. Pero tampoco encaja con el estado eterno, debido a la desobediencia y la rebelión contra el Señor que están claramente presentes».7
Según los premilenaristas, estas condiciones de Zacarías 14 solo pueden darse en un reino intermedio entre la era presente y el estado eterno. Si bien personas de todas las naciones están siendo salvadas en la era de la iglesia, las naciones mismas no obedecen a nuestro Señor (ver Salmo 2). De hecho, persiguen a los que pertenecen al Señor. En el reino milenial, Jesús gobernará a las naciones mientras esté físicamente presente en la tierra. Las naciones obedecerán y se someterán a Su gobierno, pero, como señala Zacarías 14, cada vez que una nación no actúe como debe, habrá castigo. Por otro lado, en el estado eterno no habrá absolutamente ninguna desobediencia por parte de las naciones. El cuadro de las naciones en el estado eterno es únicamente positivo. Los reyes de las naciones llevan sus aportaciones a la Nueva Jerusalén (ver Apocalipsis 21:24), y se dice que las hojas del árbol de la vida son para la sanidad de las naciones (ver Apocalipsis 22:2).
Para comparar:
Era presente: Jesús está en el cielo y las naciones todavía no se someten a Jesús como Rey.
Reino milenial: Jesús gobierna a las naciones en la tierra y castiga a las naciones que no actúan como deben.
Estado eterno: las naciones actúan exactamente como deben, sin necesidad de castigo.
Tercer ejemplo: Salmo 72
Salmo 72:8–14 es otro pasaje que tiene implicaciones para un reino intermedio:
«Domine él de mar a mar y desde el Río Éufrates hasta los confines de la tierra. Dobléguense ante él los moradores del desierto, y sus enemigos laman el polvo. Los reyes de Tarsis y de las islas traigan presentes; los reyes de Sabá y de Seba ofrezcan tributo; y póstrense ante él todos los reyes de la tierra; sírvanle todas las naciones. Porque él librará al necesitado cuando clame, también al afligido y al que no tiene quien lo auxilie. Tendrá compasión del pobre y del necesitado, y la vida de los necesitados salvará. Rescatará su vida de la opresión y de la violencia, y su sangre será preciosa ante sus ojos».
Este salmo mesiánico parece ir más allá de la experiencia de Salomón, hasta la del Mesías que ha de venir. El gobierno de este Rey será global («hasta los confines de la tierra»), y el salmo dice: «Sírvanle todas las naciones». Sin embargo, Salmo 72:13–14 también menciona la presencia «del pobre y del necesitado», que necesitan ser rescatados. De nuevo, se describen condiciones que no pueden armonizarse ni con nuestro mundo presente ni con el estado eterno final. Como afirma Grudem: «Todo esto habla de una era muy diferente de la era presente, pero que no llega al estado eterno, en el que ya no hay pecado ni sufrimiento».8
Para comparar:
Era presente: el Mesías no gobierna sobre toda la tierra.
Reino milenial: el Mesías gobierna sobre la tierra y todavía existe la presencia del pobre y del necesitado, que necesitan ser rescatados.
Estado eterno: el Mesías gobierna, pero no hay presencia del pobre ni del necesitado.
Conclusión
Entonces, ¿es el premilenarismo una postura de «un solo pasaje», como algunos piensan? De ninguna manera. La idea de un reino terrenal que viene después del regreso de Jesús, pero antes del estado eterno, se enseña en varios pasajes del Antiguo Testamento y en Apocalipsis 20. En el curso de la revelación progresiva, Apocalipsis 20 nos revela cuánto durará este reino intermedio («mil años»), pero no es la primera ni la única referencia a una era así.
Cuando alguien me dice: «Solo tienes un pasaje, Apocalipsis 20, que supuestamente enseña un milenio», yo le respondo: «Eso no es cierto. Apocalipsis 20 me dice cuánto durará el reino terrenal intermedio de Cristo —mil años—, pero otros pasajes enseñan la idea de un reino intermedio».
El premilenarismo es una doctrina que se encuentra tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento.9
NOTAS FINALES
1 Robert B. Strimple, «Amillennialism», Three Views on the Millennium and Beyond, ed. Darrell L. Bock (Grand Rapids: Zondervan, 1999), 118. Strimple se refería principalmente a George Ladd. No afirmamos que Strimple diga que todos los premilenaristas sostienen que solo tienen un pasaje para apoyar el premilenarismo.
2 Wayne Grudem, Systematic Theology: An Introduction to Biblical Doctrine (Grand Rapids: Zondervan, 1994), p. 1127.
3 Martin Erdmann, The Millennial Controversy in the Early Church (Eugene, OR: Wipf and Stock, 2005), p. 118.
4 Justino Mártir, «Dialogue with Trypho», The Ante-Nicene Fathers 80, 1:239.
5 Erdmann, p. 138.
6 Erdman, p. 149.
7 Grudem, p. 1129.
8 Grudem, p. 1129.
9 A propósito no he analizado muchos pasajes del Nuevo Testamento que son congruentes con el premilenarismo, como Mateo 19:28; 25:31; Hechos 1:6; Apocalipsis 5:10 y otros que sitúan la venida del reino en el futuro, en el momento de la segunda venida. El punto principal que se quiere mostrar aquí es que el Antiguo Testamento enseña la idea de un reino terrenal intermedio.
