Vida Cristiana

¿Porqué Orar Si Dios Es Soberano? (Parte 4)

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Martes, Enero 27, 2009

Tomado De Pulpit Magazine

(Por Matt Waymeyer)

El post de hoy concluye nuestra serie sobre este tema importante, con una quinta y última razón de por qué los creyentes deberían orar a la luz de la soberanía de Dios.

5. Dios ha decretado la oración como un medio por el cual El cumple con sus propósitos eternos.

En este punto, algunos pueden preguntarse cómo es que la Escritura puede enseñar a que Dios providencialmente hace que sucedan todas las cosas de conformidad con Su propósito eterno y que las oraciones de los hombres pueden tener un afecto significativo en el despliegue de la historia universal. La contradicción aparente entre estas dos verdades desaparece, sin embargo, cuando uno se da cuenta de que “el mismo Dios que ha decretado el fin también ha decretado que Su fin será logrado a través de Su medio señalado, y uno de estos es la oración” (La Soberanía de Dios, 167). En otras palabras, Dios en Su sabiduría infinita tuvo el gusto de decretar que la oración sea un medio a través del cual El cumple con su buen deleite en y a través de Su creación. Como A.W. Pink escribe:

Dios ha decretado que ciertos acontecimientos vendrán a pasar, pero El también ha decretado que estos acontecimientos vendrán a suceder a través del medio que El haya señalado para su realización. Dios ha elegido a algunos para ser salvos, pero El también ha decretado que éstos serán salvados a través de la predicación del Evangelio. El Evangelio, entonces, es uno de los medios señalados para la resolución del consejo eterno del Señor; Y la oración es otro. Dios ha decretado el medio así como también el fin, y entre los medios está la oración (Ibid., 171).

Comprender esta relación entre la soberanía de Dios y las oraciones de los hombres comienza con el reconocer la naturaleza amplia del propósito eterno de Dios. Richard Pratt escribe:

El plan de Dios es tan amplio que no sólo incluye los destinos finales de las cosas sino que también incluye lo secundario, los procesos creación que obran juntos para lograr estos fines. Por ejemplo, Dios no se limita simplemente solo a ordenar que la luz brille sobre la tierra cada día; Él también utiliza al astro rey, la luna, las estrellas, y muchas otras cosas para lograr ese fin. Dios no se limita a determinar que alguien se recupere de una enfermedad; Él utiliza a los doctores y la medicina para lograr la curación. Como el dramaturgo de historia, Dios simplemente no escribió un final para el libro del tiempo. Él escribió cada palabra en cada página a fin de que todos los acontecimientos conduzcan al final grandioso (Pray With Your Eyes Open, 109-10).

En otras palabras, “todas las cosas” que Dios lleva a cabo “según el consejo de Su voluntad” (Efes 1:11) incluyen el medio que El usa para lograr Sus fines. Dios usa el astro rey para traer luz a la tierra, él utiliza a los doctores para restaurar a las personas con salud, y él usa la oración para llevar a cabo muchas cosas que El ha tenido en mente en la eternidad pasada.

Cuando alguien quiere cruzar la calle en forma segura, usa el paso de peatones y mira a ambos lados antes de hacer eso; cuando alguien desea que sus miembros familiares se vuelvan a Cristo por salvación, trata de proclamarles el evangelio; cuando alguien quiere proveer para su familia, trabaja duro en su lugar de trabajo. Y asimismo, cuando alguien desea que tal y tal cosa sucedan, clama a Dios para que lo lleve a cabo, reconociendo que la oración es un medio a través del cual Dios lleva acabo Sus propósitos aquí en la tierra.

Varios ejemplos en la Escritura señalan que Dios ha decretado que la oración sea un medio para cumplir con sus planes eternos. Primero, cuando Abraham residió temporalmente en Gerar en Génesis 20, él mintió y le dijo al Rey Abimelec que Sara era su hermana, en este momento Abimelec hizo a Sara pasar a su harén de esposas (v. 2). En respuesta, Dios cerró todos los vientres del grupo familiar de Abimelec y amenazó al rey con más juicio si él no regresaba a Sara a Abraham (vv. 7, 17). Sin embargo, al mismo tiempo en que Dios avisó a Abimelec de este juicio, también le dijo: “porque es profeta, y orará por ti, y vivirás” (v. 7). En otras palabras, Dios reveló al rey que Su plan era que Abraham orara e intercediera por el Rey a fin de que el juicio divino fuese retirado. Luego, en el versículo 17, el plan preordenado de Dios se fructificó: “Entonces Abraham oró a Dios; y Dios sanó a Abimelec y a su mujer, y a sus siervas, y tuvieron hijos.”.

Un segundo ejemplo puede ser encontrado al final del libro de Job. Dios le dirigió la palabra al amigo de Job, Elifaz temanita, diciendo:

“Mi ira se encendió contra ti y tus dos compañeros; porque no habéis hablado de mí lo recto, como mi siervo Job. Ahora, pues, tomaos siete becerros y siete carneros, e id a mi siervo Job, y ofreced holocausto por vosotros, y mi siervo Job orará por vosotros; porque de cierto a él atenderé para no trataros afrentosamente..” (Job 42:7-8)

Luego, como el versículo 9 revela, Elifaz: “e hicieron como Jehová les dijo; y Jehová aceptó la oración de Job.” De esto es claro que Dios no sólo decretase que Su ira hacia Elifaz sería apartada, sino que El también decretó que el medio que El usaría para lograr el fin incluiría la oración intercesora de Su siervo Job.

Un tercer y ejemplo final de la ordenación de la oración de Dios como un medio para cumplir Sus fines puede ser encontrado en la promesa de Dios a Israel de restauración futura en Jeremías 29. En el versículo 11a, el Señor le dijo a Israel que El sabía los planes que El tenía para ella. En otras palabras, el Dios que sabía el fin desde el principio no era ajeno a lo que El había tenido en mente para el futuro de Israel. Él continuó diciéndole a Israel que Sus planes eran “de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.” (v. 11b). ¿Qué ocurrirá en el futuro cuando el plan de Dios se desarrolle y El providencialmente lo ocasione? Él continuó:

“Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón. Y seré hallado por vosotros, dice Jehová, y haré volver vuestra cautividad, y os reuniré de todas las naciones y de todos los lugares adonde os arrojé, dice Jehová; y os haré volver al lugar de donde os hice llevar.” (vv. 12-14).

Dios restaurará a Su pueblo en respuesta a sus oraciones, pero estas oraciones – en vez de ser una intrusión en el plan eterno de Dios – son de hecho parte del plan de Dios. Ambos el medio y el fin – las oraciones y la restauración – han sido ordenados por El y serán llevadas a cabo por El (cf. Ezequiel 36:37).

Las oraciones de petición y de intercesión, entonces, no deberían ser consideradas como intentos de alterar los propósitos eternos de Dios. Como Pratt escribe, “Intentar alterar los decretos eternos de Dios a través de la oración es como tratar de alcanzar la luna en una cama elástica; es imposible. Nuestras peticiones no pueden interrumpir el plan de Dios para el universo más de lo que una cama elástica puede quebrantar el poder de la gravedad de la tierra” (Pray Whit Your Eyes Open, 109). En lugar de eso, la oración debería ser comprendida como “una de muchas causas secundarias a través de las cuales Dios cumple con Su plan” (Ibid., 110).

Es obvio, entonces, que uno no necesita negar la soberanía de Dios para comprometerse a una vida de oración ferviente. Para que tal vida comience en una sumisión obediente al mandato de Dios y al modelo de Cristo, fluirá del reconocimiento de que Dios es capaz y está dispuesto a responder las oraciones de Sus hijos, y que eso descansa en la seguridad de que Dios tiene soberanamente ordenado la oración como un medio para cumplir con Sus propósitos.

¿Porqué Orar si Dios es Soberano? (Parte 3)

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Lunes, Enero 26, 2009

Tomado de Pulpit Magazine

(Por Matt Waymeyer)

Hasta ahora, hemos considerado dos razones para orar a la luz de la soberanía de Dios. Hoy consideraremos dos más.

3. Dios puede responder nuestras oraciones.

En vez de obstaculizar las oraciones de los creyentes, la soberanía de Dios debe motivarlos a orar, pues “la oración crece de la certeza de la omnipotencia y la soberanía de Dios” (The God Who Hears, 47). Dicho de otra manera, si Dios no reina en la soberanía sobre Su creación y no es capaz de lograr lo que desea en y a través de El, ¿por qué preocuparse pidiéndole lo que El es incapaz de entregar?

Por ejemplo, si un niño de cinco años de edad repetidamente le pregunta a su madre que haga que deje de llover en una mañana del sábado, esto puede crear un precioso recuerdo, pero en última instancia la petición del niño es un error. Por mucho que su madre pudiese alterar el clima, ella simplemente carece de habilidad para hacer eso, y por consiguiente, pedirle a ella eso tiene poco sentido. Pero cuando los hijos de Dios ante el trono de gracia, vienen con la seguridad completa de que su Padre celestial puede llevar a cabo lo que El se complace en hacer, pues nada es demasiado difícil para El. Y esto los debe motivar a orar.

“Ser digno de orar,” escribe Hunter, “Dios ante todo tiene que tener el poder para hacer lo que le pedimos. En segundo lugar, El debe tener la soberanía sobre la creación para hacer lo que El quiere hacer” (The God Who Hears, 48). Así que quizás la pregunta: “¿Porqué orar si Dios es soberano?” ¿Podría ser reemplazado con la pregunta, “¿Porqué orar si Dios no es soberano?” Los creyentes deben venir a su Dios presentándole sus peticiones porque El tiene tanto la autoridad y la capacidad para conceder lo que le han pedido en sus peticiones y oraciones intercesoras.

4. Dios realmente responde la oración.

La cuarta razón por la que los creyentes deberían orar es que Dios no sólo puede, sino que realmente cambia el curso de la historia en respuesta a la oración. Jesús dijo, “Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.” Como Wayne Grudem señala, Jesús “hace una clara conexión entre buscar cosas de Dios y recibirlas. Cuando pedimos, Dios responde (Systematic Theology, 377).

La Escritura está llena de ejemplos de Dios concediendo a Su pueblo lo que han solicitado en sus oraciones de petición e intercesión. Primero de Crónicas 4:10a registra la oración de Jabez la cual dice: “E invocó Jabes al Dios de Israel, diciendo: !!Oh, si me dieras bendición, y ensancharas mi territorio, y si tu mano estuviera conmigo, y me libraras de mal, para que no me dañe!” En respuesta a la oración de Jabez, “Y le otorgó Dios lo que pidió.” (v. 10b). En Éxodo 32:10, Dios le dijo a Moisés sobre Sus intenciones de destruir al pueblo de Israel por su idolatría. Pero Moisés intercedió en nombre de Israel (vv. 11-13), y en respuesta a su oración Dios cedió y no los destruyó. (v.14). Y como Santiago registra, Dios respondió a las oraciones fervientes de Elías al iniciar y poner fin un período de tres y medio años de sequía (Santiago 5:17-18; cf. Génesis 18:22-33; 32:26 Daniel 10:12; Amos 7:1-6; Hechos 4:29-31; 10:31; y 12:5-11).

Al mismo momento que es reconocido que Dios sea soberano, luego, también debe ser admitido que “La oración eficaz del justo puede mucho.” (Santiago 5:16b; Cf. 4:2). De hecho, inmediatamente después de contestar la pregunta de cómo orar en Lucas 11:2-4, Jesús procede a contestar la pregunta de por qué orar dando dos razones – porque Dios recompensa la diligencia en la oración concediendo peticiones (Lucas 11:5-10), y porque Dios se deleita con darle buenos regalos a Sus hijos (Lucas 11:11-13).

En palabras de Richard Pratt, entonces, “la Oración es un esfuerzo humano poderoso que significativamente puede afectar no sólo las vidas de los individuos sino el mismo curso de la historia universal” (Pray with Your Eyes Open, 112). Esta verdad, sin duda, debería ser un motivo poderoso para que los hijos de Dios oren. Como Grudem escribe:

Si estuviésemos realmente convencidos de que la oración cambia la manera en que Dios actúa, y que Dios puede producir cambios notables en el mundo en respuesta a la oración,…entonces oraríamos mucho más de que lo oramos. Si oramos poco, es probablemente porque realmente no creemos que la oración logre mucho en absoluto (Systematic Theology, 377).

¿Porqué Orar Si Dios Es Soberano? (Parte 2)

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¿Porqué Orar Si Dios Es Soberano? (Parte 2)

Viernes, Enero 23, 2009

Tomado de Pulpit Magazine

(Por Matt Waymeyer)

¿Por qué Orar?

En esta serie, consideraremos cinco razones de por qué los creyentes deberían orar a la luz de la soberanía de Dios.

1. Dios nos ha ordenado que oremos.

La razón más obvia de orar es que Dios nos ha ordenado que oremos. Esto es evidente a todo lo largo de las enseñanzas tanto de Jesús como del apóstol Pablo. Jesús enseñó a Sus discípulos cómo orar en Mateo 6:9-13, introduciendo la oración con las palabras, “Vosotros, pues, oraréis así” (v. 9). Luego, El instruyó a Sus discípulos a ser persistentes en sus oraciones (Lucas 11:5-13). En Lucas 18:2-8, Jesús les dijo una parábola “sobre la necesidad de orar siempre y no desmayar” (Lucas 18:1). Y al arribar al Huerto de Getsemaní, El les instruyó, “orad para que no entréis en tentación” (Lucas 22:40).

El apóstol Pablo exhortó a los Tesalonicenses a “orad sin cesar” (1 Tes 5:17); él instruyó a los Filiepenses: “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.” (4:6); él encargó a los Colosenses: “Perseverad en la Oración" (4:2); él le escribió a los Efesios: “orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos; y por mí” (6:18-19a); y él urgió a Timoteo “Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres” (1 Tim 2:1).

El punto está claro: Dios nos ha ordenado que oremos, y nuestra respuesta a esta orden ante todo debe ser de obediencia. Aun si nunca alcanzamos una comprensión evidente de la relación entre la soberanía de Dios y las oraciones del hombre, el hecho de que Dios lo haya mandado debería ser suficiente para movernos a orar. Cuando Dios le prometió a Abraham un hijo a través del cual él se convertiría en una gran nación (Gen 21:12b) y luego le ordenó a él que sacrificara a ese mismo hijo (Gen 22:2), Abraham se inclinó de modo respetuoso de rodillas en sumisión ante Su Creador y simplemente obedeció lo que fue ordenado por El (Gen. 22:3-10). El creyente que hace la pregunta “¿por qué orar?” Debe seguir su ejemplo y debe hacer lo mismo.

2. Jesús modeló una vida de oración.

Una segunda razón de porque los creyentes debería ofrecer oraciones de petición y de intercesión hacia Dios es que tal oración fue modelada por Jesús que “…se apartaba a lugares desiertos, y oraba.” durante Su ministerio (Lucas 5:16). El ejemplo coherente de oración ferviente de Jesús hacia el Padre es evidente a todo lo largo de los relatos del evangelio. Durante Su ministerio en Galilea, Marcos registra que: “Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba.” (Marcos 1:35). Después de alimentar a lo cinco mil en Betsaida, Jesús “Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo” (Mat 14:23).

En la noche antes de que él escogiese a los doce discípulos, Jesús se marchó a la montaña a orar, y El “pasó la noche orando a Dios" (Lucas 6:12). Posteriormente Lucas se refiere a un tiempo “mientras Jesús oraba aparte” (9:18), y “Aconteció como ocho días después de estas palabras, que tomó a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar” (Lucas 9:28). Y quien podría olvidar Su oración en el Huerto de Getsemaní (Mat. 26:39-44t; Marcos 14:35-39; Lucas 22:41-45) o la “oración sumo sacerdotal” de Juan 17? ¿Y qué creyente puede olvidarse de apreciar el hecho de que El vive para interceder aun hoy a nuestro beneficio (Heb 7:25)?

Al ofrecer oraciones de petición y de intercesión, Jesús no estaba ignorando o negando la soberanía de Su Padre. Esto es obvio en varias de las oraciones de Jesús, no al menos las que incluyen Sus oraciones en el Huerto de Getsemaní (Mat. 26:39-44; Marcos 14:35-39; Lucas 22:41-45). Como Hunter escribe: “El sabía que el mediante determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios El sería llevado a la muerte siendo clavado a la cruz (Hechos 2:23). Él dijo a los discípulos incrédulos esto al menos tres veces. Aún en Getsemaní, como Marcos dice, ‘se postró en tierra, y oró que si fuese posible, pasase de él aquella hora.’ (14:35)” (The God Who Hears, 51). En otras palabras, si bien Jesús estaba bien consciente de que Su muerte en el calvario había sido predeterminada por Dios, El aún decidió presentar una petición a Su Padre de que esta copa podría pasar de él.

Si los seguidores de Cristo deben ser imitadores de él y “andar como él anduvo” (1 Juan 2:6), también deben ser caracterizados por la oración ferviente por ellos mismos y por aquellos a su alrededor. Saber que Jesús oró como una forma de vida bien no puede aclarar la tensión que existe en las mentes de los creyentes entre la soberanía de Dios y las oraciones de los hombres, pero los debería motivar a imitar al Único que no vio disparidad entre Sus oraciones y la soberanía de Su Padre.

El Secreto (Una Crítica) – Parte 2

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clip_image002El Secreto (Una Crítica) – Parte 2

(Agosto del 2007 – Volumen 13, Tema 8)

Las Conexiones de El Secreto con el cristianismo

El Nuevo Pensamiento

En mi investigación para este artículo me sorprendí de encontrarme con que hemos estado abajo este camino en el pasado.  De hecho, virtualmente todo el “secreto” fue revelado en la mitad de los 1800 a partir de Phineas Quimby quien enseñó que: “las enfermedades físicas son causadas por un pensamiento erróneo ó por falsas creencias. La enfermedad es simplemente un ‘error’ creado no por Dios, sino por el hombre.’  Elimine las creencias falsas, enseñó Quimby, y el culpable principal de la enfermedad por lo tanto será removido, produciendo un cuerpo sano”. [1]

El movimiento del Nuevo Pensamiento desarrollado de las ideas de Quimbly a finales de los 1860. “Según el Nuevo Pensamiento, los seres humanos pueden experimentar salud, éxito, y vida abundante usando sus pensamientos para definir las condiciones de sus vidas. Los proponentes del Nuevo Pensamiento se inclinaron a la ‘ley de la atracción’ (la misma ley detrás de El Secreto) la cual es la idea de que nuestros pensamientos atraen las cosas que desean o se esperan”.[2]

En el Nuevo Pensamiento, Dios es una fuerza universal. Dios es panteísta y el hombre es visto como un ser divino, por consiguiente el hombre tiene un potencial ilimitado.[3] Y la muerte es inexistente, siendo una entrada a la cuarta dimensión de la vida.

Tres movimientos religiosos principales fueron engendrados del Nuevo Pensamiento: La Ciencia Cristiana, la Iglesia Unida de Ciencia Religiosa y la Escuela Unidad del Cristianismo. Estas son colectivamente conocidas como las “ciencias de la mente”.[4]

Sabemos por consiguiente desde la historia lo que la ley de atracción atrae la atención; atrae sistemas religiosos falsos, el sistema que Pablo llamó “doctrinas de demonios” (1 Timoteo 4:1).

El Movimiento de Palabra de Fe

El Secreto enseña que nosotros “podemos crear nuestra propia felicidad a través de la ley de la atracción”.  Ya sea dinero, salud, prosperidad o felicidad, todo puede ser nuestro si solamente aprendemos a usar El Secreto. Se nos dice que: “la Enfermedad no puede vivir en un cuerpo humano que está en un estado emocionalmente sano”. Pero cuidado: “Si usted tiene una enfermedad y usted están enfocando la atención en eso y hablando con personas acerca de eso, usted va a crear más células de enfermedad”.

Tal retórica debería sonar familiar para alguien débilmente consciente del Movimiento de Palabra de Fe, a menudo llamado, “el Evangelio de Prosperidad”. Este grupo ha estado infiltrándose al Cristianismo bíblico por años y es ahora el segmento más rápido de crecimiento del Cristianismo en el mundo. Algunos han estimado que hasta un 90 por ciento de aquellos que afirman ser cristianos en África son de una variedad del Evangelio de Prosperidad.

Personalidades conocidas dentro del movimiento incluyen a Kenneth Hagin (ya fallecido), Kenneth Copeland, Robert Tilton, Paul Yonggi Cho, Benny Hinn, Marilyn Hickey, Frederick Price, John Avanzini, Charles Capps, Jerry Savelle, Morris Cerullo y por supuesto, Paul y Jan Crouch.

Como se sobreentiende por el título “Palabra de Fe,” los defensores de este movimiento creen que la fe funciona como una fuerza o poder poderoso.  A través de la fe podemos obtener cualquier cosa que queremos – la salud, la riqueza, el éxito, cualquier cosa. Sin embargo, esta fuerza es liberada sólo a través de la palabra hablada. Al hablar palabras de fe, el poder es descargado para cumplir con nuestros deseos.

En Cristianismo en Crisis, Hank Hanegraaff resume el tema de Hagin tal y como se halla en su folleto Cómo Escribir Su Boleto con Dios:

En el capítulo inicial, titulado “Jesús Se me Apareció,” Hagin afirma que mientras él estaba “en el Espíritu,” Jesús le dijo a Hagin que consiguiera un lápiz y una hoja de papel.  Él entonces le dijo: “escribe: 1, 2, 3, 4”. Jesús entonces supuestamente le dijo a Hagin que “si alguien, donde sea, tome estos cuatro pasos y ponga estos cuatro principios en funcionamiento, él siempre recibirá cualquier cosa que él quiera de Mí o de Dios Padre”. Eso incluye cualquier cosa que usted quiera financieramente.  La fórmula es simple: “Dígalo, Hágalo, Recíbalo, y Cuéntelo”.

1.  El paso número uno es: “Dígalo”. “Positivo o negativo, es decisión del individuo. Según lo que el individuo diga, recibirá eso”.

2.  El paso número dos es: “Hágalo”. “Su acción le derrota o le levanta. Según su acción, usted recibe o usted deja de recibir”.

3.  El paso número tres es: “Recíbalo”. Debemos conectarnos a la “central eléctrica del cielo”. “¡La fe es el contacto, alabe a Dios! Simplemente conéctese”.

4.  El paso número cuatro es: “Cuéntelo para que otros puedan creer”.  Este paso final podría ser considerado el programa de alcance del movimiento de Fe.[5]

Kenneth Copeland indica la fórmula de fe así: “Todo lo que conlleva es  1) ver o visualizar cualquier cosa que usted necesite, ya sea físico o financiero; 2) apueste su afirmación en la Escritura; y 3) llámelo a la existencia”. [6]

Paul Yonggi Cho, tomando prestado de lo oculto, ha desarrollado lo qué él llama la “Ley de Incubación”. He aquí cómo surte efecto: “Primero haga una meta bien definida, luego trace una imagen mental, vívida y gráfica, para visualizar el éxito. Luego incúbelo a la realidad, y finalmente llámelo a la existencia a través del poder creativo de la palabra hablada”.[7]

Si una confesión positiva de fe libera cosas buenas, una confesión negativa puede salir en un tiro por la culata. Capps dice que la lengua “lo puede matar, o puede liberar la vida de Dios dentro de usted”.  Esto es así porque, “la Fe es una semilla. . . Usted la planta hablándola”. Hay poder en “la cuarta dimensión maligna” dice Cho.

Hagin nos dice que si usted confiesa enfermedad usted obtiene enfermedad, si usted confiesa salud usted obtiene salud, cualquier cosa que usted diga la obtendrá. La palabra hablada libera poder – poder para bien o poder para mal, es la perspectiva comúnmente sostenida del movimiento. Es fácil de ver por qué el título “Confesión Positiva” es a menudo aplicado a este grupo.

Como usted podría adivinar las enseñanzas del movimiento de “Palabra de Fe” son muy atractivas para algunos. Si podemos producir cualquier cosa que nuestros corazones deseen simplemente demandando lo que queremos por fe; si podemos manipular el universo y quizá aun a Dios, entonces tenemos a nuestro genio personal simplemente esperando a cumplir con nuestros deseos. Las similitudes entre las enseñanza de la Palabra de Fe y El Secreto son inconfundibles.

Una Respuesta Bíblica

Satanás a menudo tomará alguna verdad, una enseñanza sana o practica y mezclará su veneno en ella (2 Corintios 11:3,14,15).  Por esta razón no se nos permite nunca el lujo de ser ingenuos. Debemos ser precavidos de no ser engañados con mentiras e imitaciones huecas que están en nuestro sistema mundano (Colosenses 2:8).

Más en concreto, Dios condena todas las formas de adivinación, brujería y hechicería que son intentos de manipular el mundo de los espíritus, incluyendo a Dios mismo (Levítico 19:31; Deuteronomio 18:9-14; 1 Samuel 28:3,9; 2 Reyes 23:24; Isaías 8:19-20; Hechos 19:18-19; Jeremías 27:8-9). El Secreto definitivamente entra dentro de esta prohibición ya que trata de enseñar métodos para controlar el universo lo cual está prohibido por Dios.

Aun aquellos que han perdido la conexión de la brujería con El Secreto no deberían haber perdido el egoísmo y los factores de avaricia, puesto que la Escritura claramente condena ambas cosas (Mateo 6:19; 1 Timoteo 6:7-10; Hebreos 13:5). Al observar el DVD uno es claramente herido con lo egocentrismo y la avaricia de El Secreto. En ningún momento nadie visualiza ayudar a los pobres o a los enfermos o a los necesitados. Las cosas que son atractivas son la salud personal, la riqueza y la felicidad. En El Secreto “Usted” está en el centro del universo, aun el universo mismo.  Más en concreto – usted es Dios. Por si acaso alguien se perdió esto, lea cuidadosamente las palabras de Rhonda Byrne:

“Usted es Dios en un cuerpo físico. Usted es Espíritu en carne. Usted es Vida Eterna expresándose como Usted. Usted es un ser cósmico. Usted es todo poder. Usted es toda sabiduría. Usted es toda inteligencia. Usted es perfección. Usted es magnificencia. Usted es creador, y usted esta creando la creación de Usted en este planeta.”[8]

Byrne concluye su libro con esta declaración:

“La tierra enciende su órbita para Usted. Los océanos decaen y fluyen para Usted. Las aves cantan para Usted. El sol se levanta y eso se pone para Usted. Las estrellas salen al encuentro de Usted. Cada cosa bella que usted ve, cada cosa maravillosa que usted experimenta, está todo allí para Usted. Eche un vistazo alrededor. Nada de eso puede existir, sin Usted.  No importa lo que piense que usted era, ahora usted sabe la Verdad de Quién Es Usted en Realidad. Usted es el amo del Universo. Usted es el heredero al reino. Usted es la perfección de la vida. Y ahora usted sabe El Secreto.”[9]

Pero, algunos podrían preguntar, ¿qué daño hace? Alguien ha sugerido lo siguiente,

El peligro para la sociedad no es simplemente que debería creer cosas equivocadas, aunque eso es muy suficiente, sino que debería volverse crédulo, y perder la costumbre de probar cosas e indagar acerca de ellas, para luego hundirse de nuevo al salvajismo….Eso puede tener poca importancia para mí, en mi castillo de nube de ilusiones dulces y mentiras piadosas; pero importa demasiado que para el Hombre que yo haya hecho a mis vecinos preparados para engañar. El hombre crédulo es padre del mentiroso y del tramposo.[10]

Más importante aún, las enseñanzas de El Secreto no son bíblicas. Vivir en la esfera de tales mentiras es vivir falsamente y, a pesar de la cláusula de exención de responsabilidad de El Secreto, hay un Juez de este universo y lo que hacemos y lo que vivimos le interesa a El.

El propósito de la vida es glorificar Dios, no al ego. El gran problema del género humano es el pecado y no el pensamiento negativo. Junto con Isaías clamamos: “Y si os dijeren: Preguntad a los encantadores y a los adivinos, que susurran hablando, responded: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos? !!A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido.” (Isaías 8:19-20).

[1] Ron Rhodes, The Challenge of the Cults and New Religions ( Grand Rapids: Zondervan, 2001), pp. 104-105

[2] Ibid., p. 105.

[3] Ibid., p. 106.

[4] Ibid., p. 107.

[5] Hank Hanegraaff, Christianity in Crisis (Eugene, Oregon: Harvest House Publishers, 1993), p. 74, 75.

[6] Ibid., p. 80.

[7] Ibid., pp. 83,84.

[8] Rhonda Byrne, The Secret ( New York, NY: Atria Books, 2006), p. 164.

[9] Ibid. p. 83.

[10] W. K. Clifford, “The Ethics of Belief” lo puede ver en www.skeptic.com/eskeptic/07-03-07.html

¿Por qué Orar si Dios es Soberano? (Parte I)

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¿Por qué Orar Si Dios Es Soberano? (Parte 1)

22 de enero, 2009

Publicado originalmente en Pulpit aquí

(Por Matt Waymeyer)

* Matt pastorea Community Bible Church en Vista, California. Él es graduado del Master´s Seminary, y un contribuyente frecuente para Pulpit.

La historia es contada acerca un pequeño pueblo en el sur. Por largos años, este pueblo había estado “seco” en lo referente a que ningún tipo de alcohol se había vendido alguna vez o servido allí. Pero un día un hombre de negocios en el área decidió construir una taberna. En respuesta a esta taberna nueva, un grupo de cristianos de una iglesia local preocupó y planearon que una reunión de oración por toda la noche pidiendo a Dios que interviniera. Poco después de la reunión de oración de esa noche, un relámpago golpeó la taberna y se quemó hasta el suelo.

En la secuela del fuego, el dueño de la taberna demandó a la iglesia, afirmando que las oraciones de la congregación fueron responsables de su pérdida. Pero la iglesia contrató a un abogado para defenderse en los tribunales de que ello no habían sido responsables. Después de su revisión inicial del caso el juez que presidía empezó el juicio con una declaración oficial. Él dijo: “No importa que tan público se haga este caso, una cosa está clara: El dueño de la taberna cree en la oración, y los cristianos no lo hacen”.

Es muy fácil descartar el poder de la oración, ¿no es así? Es muy fácil ir a la deriva pensando que la oración es un sentimiento agradable, pero al final, una pérdida de tiempo porque realmente no hace ninguna diferencia de cualquier manera.

Para algunas personas, esta clase de falta proviene de una incredulidad y duda de que Dios realmente pueda contestar la oración. Para otros, sin embargo, la pregunta que paraliza su vida de oración es ésta: ¿Si Dios es soberano, por qué orar?

En otras palabras, si de cualquier manera Dios simplemente hace lo qué El quiere, ¿por qué ofrecer oraciones de petición y de intercesión? ¿Por qué molestarse en pedir que Dios haga tal y cual cosa cuando todo ha sido ordenado por El de antemano? ¿Si la oración consta de pedirle a Dios que cambie Sus propósitos eternos, no es esa una tarea débil en el mejor de los casos y arrogante en el peor de los casos?

Aunque no hay respuestas fáciles a estas preguntas, la Escritura no guarda silencio sobre este asunto. Mi propósito aquí es examinar la enseñanza de la Biblia sobre la soberanía de Dios y lo oraciones del hombre con el fin de responder la pregunta: “Si Dios es soberano, ¿por qué orar?” Esto se hará definiendo brevemente lo que quiere decir que Dios es soberano y luego ofreciéndole cinco respuestas a la pregunta sobre por qué las personas deberían orar.

Dios Es Soberano

Cuando las personas hacen planes, no es raro que esos planes fracasen o se frustren de una manera u otra. En contraste a Sus criaturas, sin embargo, el Dios Todopoderoso siempre hace aquello que El se ha propuesto. En pocas palabras, Dios es soberano.

Esta verdad, quizá es visto de forma más clara según las palabras de Isaías 46:9-11, donde Dios demostró Su superioridad sobre los ídolos babilónicos declarando:

“Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí, que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero; que llamo desde el oriente al ave, y de tierra lejana al varón de mi consejo. Yo hablé, y lo haré venir; lo he pensado, y también lo haré.”

En este pasaje, Dios indica que tanto lo que El se propone como lo que El desea que suceda y luego hace que esos propósitos sucedan. En otras palabras, Dios providencialmente trae en el tiempo e historia lo que El soberanamente ha decretado en la pasada eternidad. Como el apóstol Pablo escribe que Dios “hace todas las cosas según el designio de su voluntad” (Eph 1:11).

La verdad de la soberanía de Dios sobre Su creación es enseñada a todo lo largo de la Escritura. El salmista declara: “Todo lo que Jehová quiere, lo hace, En los cielos y en la tierra, en los mares y en todos los abismos” (Sal. 135:6; Cf. 115:3; Dan. 4:35); Proverbios 19:21 dice: “Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; Mas el consejo de Jehová permanecerá”; Y Proverbios 21:1 dice: “Como los repartimientos de las aguas, Así está el corazón del rey en la mano de Jehová; A todo lo que quiere lo inclina.” Como W. Bingham Hunter escribe: “Desde una perspectiva bíblica, su libro de historia universal debería ser prologado con 2 Reyes 19:25: ‘¿Nunca has oído que desde tiempos antiguos yo lo hice, y que desde los días de la antigüedad lo tengo ideado? Y ahora lo he hecho venir´”.

El Secreto (Una Crítica) – Parte I

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clip_image002El Secreto (Una Crítica) – Parte 1

Gary E. Gilley

¿Ha escuchado usted El Secreto? Está muy de moda a lo largo de nuestra sociedad y aun se ha infiltrado en la iglesia. Desde programas informales de entrevistas diarios hasta el mundo comercial, El Secreto (detallado tanto en libro como en DVD) ha hecho impacto. La inspiración detrás del Secreto vino en 2004 cuando un libro antiguo llamado La Ciencia de Enriquecerse llegó a las manos de una mujer llamada Rhonda Byrne. Byrne experimentaba un período difícil en su vida y el mensaje de este libro rejuveneció su imaginación. Durante el curso de los siguientes dos meses, Byrne leyó centenares de libros y estudió las vidas de grandes líderes en la historia. Ella descubrió y afirma, que muchos grandes del pasado (e.g. Churchill, Einstein, Emerson), así como del presente (e.g. Jack Canfield, autor y co-creador de la serie best-seller Caldo de Pollo para el Alma), se dio cuenta de la información encontrada en El Secreto. En el pasado, aquellos mantuvieron en privado esta información. Byrne, sin embargo, quiso diseminar lo que ella había aprendido para las masas. Así empezó su nueva misión en la vida – para propagar el conocimiento que ella había descubierto para los confines del mundo. Y así empezó el viaje de El Secreto.

El Secreto, escrito por la Sra. Byrne, es uno de los libros más rápidos vendidos de la historia. A partir del 8 de mayo de 2007, había vendido 5.3 millones de copias y su editor publicista, Simon y Schuster, dijo que vende 150,000 a la semana. Además hay un video sobre demanda versión Web, (también disponible en DVD).  Las series se estrenaron en marzo del 2006 y el DVD ha vendido 1.5 millones de copias. (Usted puede observar los primeros 24 minutos del DVD en línea gratis en You Tube). Por supuesto, no perjudicó la causa de Byrne cuándo Oprah dedicó unas dos horas del programa para el proyecto, y anunció que ella había estado utilizando El Secreto toda su vida y simplemente no lo sabía.

¿Qué es esto?

En el corazón de El Secreto está la “ley de la atracción” que es, simplemente, que nuestros pensamientos controlan el universo. A través de la ley de atracción obtenemos nuestros deseos. Cuando sabemos lo que queremos, creyéndolo ocurrirá y nos veremos en abundancia, lo atraeremos.  “Funciona todo el tiempo, con toda persona”.[1]

Los “expertos” en el DVD y el libro nos aseguran que “la ley de atracción es realmente obediente”. De hecho es como “tener el universo como su catálogo y usted lo hojea y escoge, ‘Pues Bien me gustaría tener esta experiencia y a mí me gustaría aquel producto y a mí me gustaría tener a una persona como esa’…usted simplemente coloca su orden con el universo. Es realmente tan fácil”.

¿Cómo es que la ley de atracción surte efecto? Todo ello se remonta a su mente. “Lo que usted piense acerca de usted lo atraerá. Su vida es una manifestación física de los pensamientos que pasan en su cabeza”. La teoría es que lo semejante atrae a lo semejante, por consiguiente todo lo que hay en su vida es lo que usted atrae, bueno o malo.

Puesto que tenemos miles de pensamientos todos los días (hasta 60,000 se nos dice), ¿cómo sabemos lo que estamos atrayendo?  Después de todo, es imposible atraer cada cosa que atraviesa nuestras mentes. La clave recae no sólo sobre nuestras mentes sino en nuestros sentimientos. Son nuestros sentimientos los que nos hacen saber lo que atraemos a nuestras vidas. “Si usted se siente bien que su futuro está en camino con lo que usted desea. Cuando usted se encuentra mal usted está creando un futuro que se está saliendo del camino de sus deseos”.

Es altamente importante, entonces, estar en contacto con sus sentimientos porque “cualquier cosa que usted esté pensando y sintiendo hoy estará creando su futuro. Y usted obtiene exactamente lo que usted está sintiendo, no tanto lo que usted está pensando”.

Éste sería un buen punto para distinguir entre el optimismo general y el pensamiento positivo del mensaje de El Secreto. La mayoría de la gente estaría de acuerdo que nuestro punto de vista sobre la vida tendrá un impacto profundo sobre cómo vivimos. Aquellos que tienen mucho entusiasmo por la vida, altamente motivados y excitados acerca de los prospectos por delante de ellos probablemente lograrán mucho más, y harán aquello con mucha más alegría, que aquellos que simplemente resisten o aun temen su existencia. Creo que podría generalmente estar de acuerdo que nuestros pensamientos puedan tener un efecto real en nuestra salud. Si bien el jurado aún está deliberando, algunos estudios han concluido que la tensión, el temor, el dolor, la depresión y la ansiedad son factores principales en ciertas enfermedades. Pero eso no es lo mismo que decir que nuestros pensamientos “crean” el futuro.  Nuestros pensamientos, en gran medida, contribuirán a cómo no sentimos y juntos pueden afectar el futuro pero ellos no producen “exactamente” lo que pensamos y sentimos.

La Escritura también coloca una gran importancia a la mente – el cómo pensamos y lo que pensamos es crucial.  Como cristianos sabemos que es a través de “la renovación de nuestras mentes” que nuestras vidas son transformadas (Romanos 12:2). Recibimos instrucciones de llevar “cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo”, queriendo decir que cada filosofía y cada creencia que está en contra de la verdad de la Palabra de Dios deben ser desafiadas y derrotadas no sea que ellas conformen nuestro pensamiento y nuestras vidas al del mundo. Es por estas razones que Pablo nos reconviene a pensar o hacer hincapié en las cosas que son verdaderas, honestas, justas, puras, amables, de buen nombre; si hay virtud, si algo digno de alabanza (Filipenses 4:8). Esto no es una llamada aun “pensamiento positivo” sino a un pensamiento bíblico. Así es que la Escritura no niega el papel de la mente para forjar nuestras vidas – eleva el papel de la mente. Pero también lo limita. Nuestros pensamientos tienen poder pero no todo poder. Afectan pero ellos no crean o determinan. El poder, la creación y el destino final recaen en las manos de Dios no en las mentes de las personas. El pensamiento positivo tiene nublado estas líneas por años, pero El Secreto borra las líneas y con ellos toda duda. Con El Secreto nosotros somos el árbitro y el juez final. Nuestros futuros están en nuestras manos – Dios es eliminado enteramente.

Cómo usarlo

El Secreto le ofrece un plan de tres pasos a manejar el universo.

Paso #1 – Pregunte.  Haga una orden del universo…El universo responde a sus pensamientos. “Está algo así como colocar su pedido con el universo. Es realmente tan fácil”.

Paso #2 – Crea.  Crea que es ya suyo, “y el universo comenzará a reacomodarse a sí mismo haciéndolo posible para usted”.

Paso #3 – Reciba.  “Comience a sentirse maravilloso acerca de eso, sienta la forma en que usted sentirá una vez llegue; siéntalo ahora”.

El problema con implementar estos pasos simples, nos dice Byrne, es que no hemos pensado de esta manera en el pasado. Así que ¿cómo cambiamos nuestro pensamiento a fin de que podamos comenzar a atraer las cosas que queremos?  Hay dos componentes importantes. Primero debemos ser “agradecidos”. Cuando usted es agradecido usted comenzará a atraer más de las cosas buenas que usted desea. Sin lugar a dudas el agradecimiento es una característica que es correcta y bíblica. Sin embargo, el agradecimiento en el sistema de El Secreto es meramente una herramienta manipuladora para ejercer presión sobre el universo para darnos más – más de lo que queremos.

El segundo componente es visualizar, “cuando usted visualiza usted materializa”.  En el DVD se da un ejemplo de visualizar un coche completamente nuevo. Usted debe verse ya sentado en el coche, disfrutando de un paseo, emocionándose por la experiencia. Es este poder de visualizar que da como resultado el materializar el coche.

¿Cómo ocurre esto? Por lo que no es nuestro trabajo preocuparse cómo ocurre; es nuestro trabajo ajustar nuestros deseos al universo para “los comos son el dominio del universo; siempre sabe la forma más breve, más rápida, más acelerada, más armoniosa entre usted y su sueño”. “Si usted lo voltea hacia el universo usted será asombrado y deslumbrado por lo que se le entregue. Aquí es donde la magia y los milagros ocurren”. Es en este punto en El Secreto que encontramos el universo impersonal tomando sobre las cualidades personales (y Divinas).  “El universo conoce, efectúa la entrega, produce magia y milagros. Es de nosotros pedir, creer, recibir y visualizar; es del universo traer nuestros deseos a nosotros”.

Pero tenga cuidado. Si usted ve y visualiza cosas negativas usted las recibirá igualmente. De hecho usted debe tener el cuidado ni de aun utilizar palabras negativas como “no lo haga, ó no”.  Por ejemplo, “si usted piensa deuda, aun si usted piensa salir de deudas, usted atrae la deuda”. Byrne llega inclusive a indicar: “los pensamientos imperfectos son la causa de los males de toda la humanidad, incluyendo la enfermedad, la pobreza, y la infelicidad”. De hecho “cualquier cosa en la que enfocamos la atención nosotros creamos, así que si estamos realmente enojados por una guerra que está ocurriendo o una contienda o sufriendo, le añadimos la energía a ello…y todo esto solo agrega resistencia”. Por consiguiente, los movimientos opuestos a la guerra crean más guerra. El movimiento antidroga crea más drogas, porque nos enfocamos en lo que no queremos.

Además, Byrne aconseja que debiéramos eludir a aquellos que están en estas condiciones no sea que seamos infectados por sus pensamientos negativos.

Las Enseñanzas Espirituales de El Secreto

Mientras que El Secreto afirma poco ser una religión, ciertamente tiene alusiones religiosas. De hecho El Secreto es claramente panteísta tal como es evidente de las siguientes citas:

“Todo en el universo es energía” [y] “todo en el universo está conectado; es simplemente un campo de energía, y la energía es Dios; es la misma descripción simplemente con terminología diferente”.

“[nuestro ser físico] justamente sujeta nuestro espíritu, y su espíritu es tan grande, llena el cuarto; usted es vida eterna, usted es fuente de energía, usted es Dios manifestado en forma humana, hecho a la perfección”.

“Bíblicamente, podríamos decir que somos la imagen y semejanza de Dios. Podríamos decir que somos otra manera en que el universo se hace consciente de sí mismo”.

Note la frase: Todo en el universo es energía; la energía es Dios; usted es Dios; usted es el universo. Esto es teología de panteísmo puro (Dios es todo) y monismo (todo es uno). Tal teología encaja bien con las religiones del este (como el budismo o el hinduismo) y su contraparte de la novela del Occidental en lo que solió ser llamado el Movimiento de la Nueva Era. Pero esta perspectiva de Dios y del universo no es cristiana y ciertamente no bíblica.

Extraído directamente de sus raíces panteístas El Secreto da a las personas los mismos atributos de Dios. Mientras que la Escritura nos dice que Dios es el creador, El Secreto dice que tenemos voz igual: “Usted tiene el potencial y el poder de Dios para crear su mundo, y usted lo es”. “Somos creadores de nuestro universo, y cada deseo de lo que queremos crear pasará en nuestras vidas”.

Y somos omnipotentes: “Usted es el diseñador de su destino; usted es el autor; usted escribe la historia; la pluma está en sus manos, y el resultado es cualquier cosa que usted escoja”. “¿Hay límites para esto?  Absolutamente no; somos seres ilimitados, no tenemos cielo raso, las capacidades y los talentos y los dones, el poder que está en cada individuo en este planeta es ilimitado”. Un contribuyente para el DVD aun hace la afirmación oscura de que “usted tiene bastante poder en su cuerpo humano para iluminar una ciudad entera por casi una semana”.

Adicionalmente somos nuestro juez final: “Su propósito es lo que usted dice que es; su misión es la misión que usted se da; su vida será la que usted cree y nadie nos juzgará, ni ahora ni nunca”.

Los atributos que Dios afirma para sí en la Escritura son adscritos a seres humanos en El Secreto, por consiguiente Dios no es necesitado y no es deseado en el sistema. ¿Quién necesita a un Dios cuando somos Dios? Quien necesita a un Dios omnipotente, infinitamente sabio, justo y creador cuándo nosotros, a través de la ley de la atracción, tenemos todo poder, podemos conectarnos con un universo infinitamente sabio para crear nuestro mundo y nadie puede juzgarnos sobre lo que hacemos.

Los enlaces de El Secreto con otras religiones.

Mientras que El Secreto es claramente antitético al Cristianismo, tiene muchos puntos en común con otras religiones. A continuación se presentan algunas referencias rápidas.

El paganismo

Algunos años atrás muchos hablaron del Movimiento de la Nueva Era. Usted no escucha mucho acerca de esto hoy porque el Movimiento de la Nueva Era se ha vuelto representativo de la mayoría; es decir, sus ideas se han infiltrado a nuestra sociedad. El Movimiento de la Nueva Era es básicamente paganismo siendo introducido en el mundo del mundo occidental. Era una creencia en el mundo espiritual como los paganos siempre han creído. Hoy escuchamos que el mundo occidental es más espiritual en cualquier otro momento en la historia reciente, pero esta espiritualidad es mayormente una comprensión pagana de conexión con los espíritus.

Podemos ver lo que el paganismo es observando su forma cruda en el mundo hoy. Un ejemplo excelente es lo que el africano erudito evangélico de religiones tradicionales Africanas Yusufu Turaki nos dice.[2]

1) Las religiones africanas son pragmáticas. Las personas quieren una religión que pueden usar para encontrar sus necesidades y les provean sus deseos.[3]

2) Las religiones africanas no son sistemas cognitivamente orientados con doctrinas esotéricas y reglas o regulaciones estrictas. Más bien son existenciales y experimentales – más sentimiento que entendimiento.[4]

3) Hay cinco creencias fundamentales de las religiones africanas.  Una creencia en:[5]

þ Los poderes místicos impersonales.[6]

þ Los seres espirituales.[7]

þ Muchas divinidades (esto es por qué los africanos pueden creer en Jesús sin negar a sus otros dioses).

þ Un Ser Supremo (Dios).

þ Una jerarquía de poderes y seres espirituales.

4) Los africanos desean una religión de poder.[8]

5) Incluso cuando los africanos se convierten en cristianos, hay una tendencia a que el cristianismo se vea tan sólo como un primer paso a misterios más grandes y a poder.[9]

6) En las religiones africanas Dios es manipulado, en el cristianismo El es alabado.[10]

7) Los africanos creen que las palabras tienen un poder innato.[11]

8) Los africanos usan la magia para manipular el mundo y a los espíritus alrededor de ellos.[12]

De esta idea breve de las creencias paganas modernas del día de hoy es fácil reconocer que El Secreto tiene muchas características coincidentes.

Hinduismo

La ley de la atracción tiene creencias similares como el hinduismo, especialmente como es relacionado al karma. El karma enseña que finalmente recibimos lo que merecemos, lo que atraemos – bueno o malo. Cuando las cosas horribles o grandes cosas ocurren, según el karma, ocurren porque nuestras acciones pasadas les dan permiso. Finalmente obtenemos exactamente lo que merecemos o atraemos.

Mientras que el karma está más preocupado con la moralidad, eventualmente todos nosotros atraemos exactamente lo que merecemos aunque puede tomar muchas vidas (reencarnaciones). Con la ley de atracción atraemos no tanto lo que merecemos como lo que queremos (El Secreto no tiene nada que ver con lo bueno y lo malo) y nosotros hacemos eso en nuestras vidas….Eso resulta ser un sistema conveniente para los occidentales que quieren todo para ayer y están entusiasmados con el pensamiento y práctica oriental.

Wicca

Al igual que El Secreto, Wicca ve a Dios como una fuerza impersonal. Wicca es una religión animista que enseña que todo está imbuido de una fuerza vital o una energía. Para los practicantes de Wicca la magia es esencialmente la idea de que las fuerzas o los espíritus pueden ser manipulados para lograr objetivos personales. La magia es “el arte o la ciencia de provocar un cambio para que suceda de conformidad con la voluntad”.[13] La similitud a El Secreto es obvia.

Muchos creen que los adherentes del Wicca son adoradores a Satanás, pero ese no es el caso. Realmente niegan la realidad de Satanás por la misma razón que El Secreto rechaza la negativa: “creemos que darle un nombre al mal es darle poder al mal”. [14]

Gnosticismo

El Gnosticismo antiguo, así como también su contraparte moderna, el neo-gnosticismo, prolifera en secretos y misterios. El Gnosticismo fue una versión falsificada del cristianismo comenzando en el segundo siglo el cual estaba lleno de secretos esotéricos disponibles sólo para un grupo de elite de líderes que estaban al corriente. El Secreto favorece simplemente una atmósfera completa de secretos conocidos por algunos. La minoría sin embargo están dispuestos a compartir lo que saben – por un precio.

Trataremos los vínculos de El Secreto con el Cristianismo en nuestro siguiente artícilo.

[1] A Menos que se indique, todas las citas son tomadas del DVD de El Secreto.

[2] Yusufu Turaki, Foundations of African Traditional Religion and Worldview ( Nairobi, Kenya : WorldAlive Publishers Limited, 2006).

[3] Ibid., pp. 15,107,117.

[4] Ibid., pp 19,33.

[5] Ibid., pp. 23-29.

[6] Ibid., p. 24.

[7] Ibid., pp. 68-70; 81-87.

[8] Ibid., pp. 35-36; 47-48; 56-57; 89-96.

[9] Ibid., p. 96.

[10] Ibid., p. 78.

[11] Ibid., pp. 97-98.

[12] Ibid., pp. 99-104.

[13] Areopagus Journal; July-August 2006, p. 24.

[14] Ibid, p. 23

Aclarando el Calvinismo – Conclusión

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clip_image001Aclarando el Calvinismo -Conclusión

21 de enero, 2009

(Por Phil Johnson)

Parte VIII: Para resumir…

Hemos estado tomando nota de cinco verdades importantes dadas a entender en las siete palabras de 1 Juan 4:19 (“le amamos Porque él nos amó primero”). Hice una aliteración de las cinco implicaciones de este texto que enfaticé para usted, pero si usted simplemente les da ligeramente nombres diferentes, se deletrearía TULIP:

* La perversidad de nuestro estado caído – esa es la doctrina de la Depravación Total.

* La prioridad electiva de la elección de Dios – esa es la doctrina de Elección Incondicional

* La particularidad de Su obra salvadora – esto, como hemos visto, vínculos la doctrina que a menudo es llamada la Expiación Limitada.

* El poder de Su liberación amorosa – esa, de nuevo, es la doctrina de la Gracia Irresistible.

* La perfección de Su plan redentor – no es nada mas que la doctrina de la Perseverancia.

Usted podría ser una de esas personas que no quiere ser llamado un calvinista o un arminiano. Pero el hecho es, si usted es un cristiano del todo, usted ya afirma el principio básico en cada una de estas verdades. Usted ya sabe en su corazón que usted no fue nacido de nuevo porque usted era moralmente superior que sus vecinos incrédulos. Usted era digno de la ira de Dios tanto así como ellos (Efes. 2:1 3). Según Efesios 2:4-6, fue Dios que le apresuró y le mostró una misericordia especial – y por esto es que usted es un creyente. Usted ya sabe eso en su corazón. Usted realmente no cree que usted obtuvo fe y vino a Cristo en sus fuerzas y por su libre albedrío sin ayuda. Usted realmente no cree que usted sea moralmente superior a las personas que no creen. Usted por consiguiente debe ver, en alguna parte de su alma, que Dios le ha dado una gracia especial que él necesariamente no ha mostrado a todo el mundo.

Usted también cree que Dios es absolutamente soberano sobre todas las cosas. Sé que usted lo cree, porque usted se apoya en la promesa de Romanos 8:28. Y esa promesa no significaría nada si Dios no estuviera en control de cada detalle de todo lo que ocurra. Si él no está en control de todas las cosas, ¿cómo pudo El hacer que todas las cosas funcionen para bien?

Además, usted ora por los perdidos, lo cual quiere decir en su corazón, que usted cree que Dios es soberano sobre la salvación de ellos. Si usted realmente no creyese que él es soberano en salvar a los pecadores, usted había dejado de pedirle por el perdido y en lugar de esto comenzaría a hacer todo lo que usted pudiera para forzarlos a entrar al reino por las buenas o por las malas. Pero usted sabe que eso sería una insensatez. Y usted ora por otras cosas también ¿no es así? Usted le pide que Dios cambie el corazón de esta persona, o que modifique las circunstancias de ese problema. Eso es calvinismo puro. Cuando vamos a Dios en oración, expresamos fe en Su soberanía sobre las circunstancias de nuestras vidas.

Usted aun cree que Dios opera soberanamente en la administración de toda Su providencia. Usted dice cosas como, “Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello” (Santiago 4:15) – porque en su corazón usted cree que Dios obra todas las cosas bajo el consejo de Su voluntad, (Efes. 1:11) y nada ocurre aparte de Su voluntad.

Nada es más bíblico que estas doctrinas que son comúnmente llamadas calvinismo. En cierto modo, es una lástima que hayan recibido un nombre extrabíblico, porque estas verdades son la misma esencia de lo que la Escritura enseña. La misma esencia del calvinismo no es en ningún lugar más claramente afirmadas que en las palabras simples de nuestro versículo: “le amamos, porque él nos amó primero.”

Aclarando el Calvinismo – Parte 6

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clip_image002Aclarando el Calvinismo (Parte 6)

19 de enero, 2009

(Por Phil Johnson)

Parte VI: Le amamos porque El nos amó primero

Note: Este texto profundo es una declaración clara acerca del poder soberano del amor de Dios. Es una lección acerca de la soberanía del propósito salvador de Dios. Es una celebración de la gloria del amor soberano.

El versículo, a pesar de su brevedad, también resulta ser increíble y significativamente rico. Mírelo de cerca y usted verá al menos cinco grandes lecciones doctrinales que este versículo nos enseña. Hoy, consideraremos dos de ellas; luego miraremos las otras tres en el artículo de mañana.

Primero, el texto nos enseña acerca de:

1. LA PERVERSIDAD DE NUESTRO ESTADO CAÍDO

En otras palabras, nos subraya qué tan malo es nuestro pecado, y qué tan profundamente infectados estamos de tendencias pecaminosas.

Piense conmigo por un momento acerca de las implicaciones de esa frase al final: “Él nos amó primero”. En otras palabras, hubo un tiempo cuando no le amábamos. Esa es la misma esencia de la depravación, ¿no es así?–Un fracaso de amar a Dios como deberíamos. Nada es más completa y totalmente depravado que un corazón falto de amor hacia Dios. Romanos 8:7-8 dice: “Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios, porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios”.

Esto describe a un estado desesperado de incapacidad absoluta para amar a Dios, para obedecer Sus mandamientos, o para complacerle. Ese es el estado de todos aquellos cuyos corazones no han sido renovados por Cristo.

Ésta es una expresión en particular patética originándose del apóstol Juan – quién en su evangelio se refiere a sí mismo repetidamente como “aquel discípulo que Jesús amó”. Note: En la propia mente de Juan, el amor de Jesús por él definió completamente quién era él.

¿Por qué tal característica prominente estaba en el pensamiento de Juan? Creo que él nos da una pista aquí mismo en nuestro versículo. La razón por la que él estaba tan consternado con el amor de Cristo por con él es que él sabía que el amor era completamente inmerecido. Él estaba muy al tanto de su pecado. Tan asombrado como estaba Juan con el amor de Cristo por él, él debía de haber estado igualmente asombrado ante la idea de que su propio corazón alguna había estado carente de algún amor por el Único quien es todo amor. ¿Cómo puede el corazón humano ser tan frío para el Único que es digno de nuestro amor? Alguien que verdaderamente aprecia la gloria del amor de Cristo, como Juan, estará consternado y horrorizado ante la comprensión de que nuestros propios corazones no le aman como deberían amarlo. El conocimiento de cuan perfectamente El nos ama produce tal sentido de una completa falta de mérito, ¿no es así?

Usted puede ver esto vívidamente, aun al final de la vida de Juan, cuándo él tiene una visión del Cristo resucitado en Apocalipsis 1, y él escribe en Apocalipsis 1:17, “y cuando le vi, caí como muerto a sus pies”. Él literalmente cayó en un coma, porque esta visión del Cristo glorificado le golpeó duramente con algo semejante a un sentido abrumador de su pecado. Y en una respuesta casi involuntaria, él se desplomó sobre su rostro en un desmayo por el miedo. Y allí él yació hasta que Jesús “puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas”.

Esa misma conciencia abrumadora de pecado y vergüenza se sobreentiende según las palabras de nuestro versículo: “le amamos, porque él nos amó primero”. Somos tan completa y totalmente depravado que si Dios Mismo no nos amó con un amor redentor, nunca le habríamos amado en absoluto. Si eso no le llena de una conciencia de su propio pecado – si no le impacta con una comprensión severa de la dureza impenetrable del corazón humano caído – entonces usted necesita meditar en ello un poco más.

Espero que usted pueda ver cómo evidentemente y enérgicamente subraya este versículo la misma esencia de la depravación humana. No hay nada más desesperadamente malvado que un corazón que deja de amar a Dios. No hay nada más ciego e irracional y pecaminoso que no amar a Alguien tan digno de nuestro amor. No deberíamos necesitar ningún motivo de amarle aparte de la pura gloria de Su ser perfecto. ¡Y aun así, no le amaríamos en absoluto si él primero no nos hubiera amado!

Recuerde, éste es el primer y gran mandamiento (Mateo 22:37): “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, y con toda tu mente”. Toda la ley de Dios está resumida en esta simple regla. Quebrantar ese mandato es fracasar en cada punto de la ley. No hay nada más completo y totalmente perverso.

Y aún, nuestro versículo nos recuerda que somos tan desesperadamente y totalmente perversos que ni uno de nosotros alguna vez verdaderamente podría amar a Dios a menos que Dios Mismo nos permitiese hacer eso. Esa es la doctrina de la depravación total en resumidas cuentas. Quiere decir que somos completamente incapaces de salvarnos. Tenemos una incapacidad moral debilitante que hace que nuestro amor para con El sea una imposibilidad absoluta hasta que El intervenga para darnos la capacidad para amarle.

No podemos por pura fuerza de voluntad de hacer que nuestros corazones le amen, porque como criaturas caídas que somos, amamos tanto nuestro pecado y nuestra rebelión que nuestros deseos están torcidos. Nuestros afectos están torcidos y desesperadamente corruptos. Y somos impotentes para cambiarnos a nosotros mismos. “¿Mudará el etíope su piel, y el leopardo sus manchas? Así también, ¿podréis vosotros hacer bien, estando habituados a hacer mal?” (Jeremías 13:23). “Toda cabeza está enferma, y todo corazón doliente” (Isaías 1:5). “Engañoso es el corazón [no-regenerado] mas que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?” (Jeremías 17:9).

Nuestros corazones están envenenados por el pecado, y por esto es que no amamos y no podemos amar a Dios por nosotros mismos. Eso es precisamente lo que queremos decir cuándo hablamos de la depravación total. No es que nosotros somos tan malos como posiblemente podríamos ser, sino que ese mal nos ha infectado completamente – en cada parte de nuestra alma – a fin de que seamos incapaces de tener deseos justos y motivos santos y afectos de amor hacia Dios. Algunos teólogos prefieren la expresión incapacidad total, en lugar de depravación total. Pero la verdad es que es lo mismo – y espero que usted pueda ver cómo se sobreentiende en este texto. Los Arminianos, si son verdaderos Arminianos, y no pelagianos en toda la extensión de la palabra, realmente afirman esa verdad.

Así que esa es la primera doctrina enseñada por este versículo: La perversidad de nuestro estado caído. Aquí hay una segunda:

2. LA PRIORIDAD DE LA ELECCION DE DIOS

Él nos amó primero. Eso es exactamente lo que este versículo dice. También es la esencia de todo lo que la doctrina de elección enseña. El amor de Dios hacia nosotros precede a cualquier movimiento de nosotros hacia Dios. Aun los Arminianos afirman mucho de la doctrina de la Elección. Dios nos amó primero.

El apóstol Juan realmente hace eco de algo que Jesús una vez le dijo a él. Aquella noche antes de la crucifixión, cuando los discípulos estaban solos junto con Jesús, después de que comieron la comida de la Pascua juntos en el Aposento, Jesús les dijo a ellos (Juan 15:16), “no me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros”.

Ahora, Juan y los demás apóstoles podrían haber protestado, “Pero eso no es cierto, Señor; nosotros te escogimos”. Después de todo, habían dejado todo para seguirle. Pedro dijo entonces explícitamente en Marcos 10:28: “He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido”. Habían hecho una elección consciente y deliberada para abandonar sus vidas anteriores, sus seres queridos, sus sustentos, y todo lo que tenían – para seguir a Cristo. Ciertamente habían elegido dedicar sus vidas a seguirle. Y en el caso de Juan y su hermano Santiago, entregar su sustento significó entregar a su negocio familiar de la pesca, lo cual a todas luces era un negocio lucrativo para ellos.

Juan mismo había conocido a Jesús mientras Juan estaba bajo el discipulado de Juan el Bautista. Tan pronto como él y Andrés tuvieron por entendido que Juan el Bautista señalaba a Jesús como el Mesías prometido, dejaron a Juan el Bautista para seguir a Jesús. En un sentido muy verdadero, ellos escogieron a Jesús. Pero ¿qué quiso decir Jesús cuando dijo: “no me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros”?

Él quiso decir simplemente que ya sea que se hubiesen dado cuenta de eso o no, El los había escogido primero. Su elección fue la decisiva. Nunca le habrían escogido en absoluto si primero El primero no los hubiese escogido a ellos. Le amaron porque él los amó primero.

Aun si usted es un Arminiano devoto, usted implícitamente afirma esta verdad. Usted lo admite cada vez que usted le da las gracias por salvarlo. Usted sabe que en su corazón usted no puede tomar un crédito personal por su amor hacia Dios. Usted no le amó primero; le amamos, porque El nos amó primero. Usted y yo no somos mejores que las personas incrédulas que aún lo odian o lo rechazan. La única razón de porque le amamos mientras que ellos permanecen en enemistad con Dios es que la gracia amorosa de Dios ha hecho un milagro en nuestros corazones para permitirnos corresponder a Su amor.

Primera Corintios 4:7 pregunta: “¿Quien te distingue? ¿o qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?” No piense por un momento que usted puede atribuirse el mérito de su amor hacia Cristo. Si usted le ama en absoluto, es sólo porque él primero le amó. Esa es la misma esencia de la doctrina de la elección.

“Le amamos, porque él nos amó primero”. En otras palabras, Dios tomó la iniciativa en la salvación. Una de los puntos que Roger Olson hace en aquel libro al que me referí es que los Arminianos históricos e informados afirman esa verdad. Dios es tanto el Autor y el Consumador de nuestra fe. Él inició el proceso. Su amor para con nosotros no sólo antecedió a cualquier amor que tuviésemos hacia El; sino que Su amor es lo que asegura nuestro amor para con El. Eso es exactamente lo qué este texto dice.

Una Mirada a la Depresión a Través de los Lentes de la Escritura

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Una Mirada a la Depresión a Través de los Lentes de la Escritura

Por Gary E. Gilley

El hombre sentado ante mí no respondí a mis preguntas. Se sentó, inmóvil, mirando fijamente al piso. Era un hecho conocido por muchos que lo querían que él estaba bajo mucho estrés, pero que él estaba cerca del «borde» nos sorprendió a todos nosotros. Pronto él se encontraba en la sala de psiquiatría de un hospital local, medicado y experimentando consejería tanto individual como de grupo. Desafortunadamente su vida nunca sería la misma. Él había venido a ese estado de depresión profunda (lo que algunos llamarían “clínico”) por las decisiones no bíblicas y pecaminosas que él había estado haciendo en su vida. Si bien él superaría su depresión, la consejería que él recibió reforzó y validó estas decisiones. Él finalmente dejó a su esposa y a su hijo, dejó la iglesia y siguió su estilo de vida impío.

Los problemas maritales son la razón de número uno por la que las personas buscan consejería en los Estados Unidos. La depresión es la segunda. Las dificultades financieras son el principal motivo que dan las personas como la fuente de su depresión. Podemos comprender el por qué esto es así, con la cantidad de deuda que muchos tienen hoy, pero a menudo esto es sólo la punta del iceberg. De hecho, nuestros problemas financieros pueden ser un buen indicador de que muchos otros aspectos de nuestras vidas están descontrolados – los cuales todos nos pueden conducir a la depresión.

Todos nosotros tenemos días cuando nos sentimos tristes, deprimidos, aburridos o derrumbados. Le podemos llamar a este sentimiento una forma suave de depresión, pero el desánimo es quizá un mejor término. Esperar vivir en este mundo sin desánimo y tristeza ocasional es completamente poco realista. Virtualmente cada personaje principal de la Escritura estuvo bajo momentos desafortunados o amargos, incluyendo a Jesucristo. Simplemente una lectura rápida de los Salmos, Jeremías o Eclesiastés nos dice que mucho acerca de la vida, aun la vida del piadoso, ese deprimente hasta al punto de las lágrimas, del pesar y la confusión. Pero, Dios nunca se disculpa por esto. Más bien, él nos informa que El usa estas mismas cosas para hacernos madurar a la imagen de Su Hijo (Santiago 1:2-4; Rom. 8:28,29 y Rom. 5:3-5). Una vida perfecta de felicidad y plenitud consistente – libre de todos los efectos del pecado – nos espera en la eternidad. El vacío, la aflicción y las tristezas de esta vida son resultados directos del principio del pecado en este mundo. Aun así, Dios usa estas pruebas como una manera de prevenirnos de volvernos demasiado cómodos en nuestra condición actual. El resultado es que, como Abraham, también esperamos con anticipación una ciudad “con fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios” (Heb. 11:10). Entonces, mientras tenemos una gran paz en Cristo – y muchas cosas maravillosas y bellas en esta vida para disfrutar – es ciertamente anti-bíblico esperar serlo (como la canción dice).

Sin embargo, mientras podemos esperar ser ocasionalmente desalentados, muchas personas luchan contra una profunda depresión. Podemos definirla depresión como:Ese estado de ánimo debilitante, sentimiento o aire de desesperanza que da como resultado un cese del manejo de la vida”. Tal persona al menos a medias se apagará; es decir, dejará de funcionar en muchas áreas. Una persona deprimida puede querer dormir todo el tiempo (o al menos recaer todo el día en el sofá); él puede llorar fácilmente; él puede dejar de acudir al trabajo o hacer tareas necesarias en su casa; él puede dejar de comer o puede comer constantemente; él considerará que la vida no tiene esperanza, etc. Es el propósito de este estudio ocuparse de las causas de la depresión, los resultados de la depresión y finalmente, cómo tratar con de a la manera de Dios!

Las Causas de la Depresión

Es importante para reconocer que la depresión no es el problema por o en sí mismo; es una respuesta o una reacción hacia otra cosa. Por esa razón, la Escritura casi no dice nada acerca de la depresión de por sí. Sin embargo, tiene mucho que decir acerca de las causas de fondo de la depresión.

  La Biblia enseña que a la depresión no es causada por las circunstancias de nuestras vidas, sino más bien por nuestras reacciones anti-bíblicas hacia esas circunstancias (con excepción de ciertos problemas físicos y ciertos desórdenes del cerebro de los que nos ocuparemos en un momento). Esto puede ser probado tanto bíblicamente como por observación. Ejemplos, como la diferencia entre la forma en que Judas y Pedro manejaron sus pecados, abundan en la Escritura. En la vida diaria vemos a personas volverse amargadas y constantemente deprimidas sobre un accidente atroz; luego vemos que personas comos Joni Erickson Tada que finalmente pueden usar tal situación como un punto de apoyo para crecimiento – la diferencia está en las reacciones.

Desafortunadamente, la persona deprimida normalmente no ha dado una sola respuesta antibíblica a sus problemas, en lugar de eso él usualmente ha hecho toda una serie de ellas, complicando de esta manera el proceso de recuperación. El pensamiento inadecuado da como resultado un comportamiento inconsciente, lo cual aumenta la depresión, lo cual a su vez estimula más pensamiento inadecuado. . . (“Prenderán al impío sus propias iniquidades, Y retenido será con las cuerdas de su pecado.” Prov. 5:22).

En otras palabras, la depresión a menudo resulta de un ciclo descendente en el cual comenzamos con un problema, reaccionamos a él en una forma pecaminosa, causando una complicación del problema que se cumple por una respuesta pecaminosa adicional, etc. Como veremos más adelante, este ciclo debe ser detenido y un ciclo ascendente de respuestas bíblicas debe comenzar.

Algunas de las Causas Generales de la Depresión

Problemas Físicos

Algunos pueden padecer de depresión como resultado de daño cerebral o de algún otro tipo de enfermedad. Otros pudieron haber sido diagnosticados con un desequilibrio químico, y mientras que debemos dar lugar a esta posibilidad, no creemos que sea tan común como muchas personas piensan. La teoría del desequilibrio químico ha alcanzado proporciones de moda en la actualidad con el resultado de que el método principal de tratamiento para personas deprimidas son drogas. Cuando una persona es diagnosticada de que tiene un desequilibrio químico, él debería hacer esta pregunta (propuesta por Dr. Bob Smith, un médico cristiano que está también muy involucrado en la consejería bíblica): “¿Cuál químico y que tan fuera de balance está?” En la mayoría de los casos la respuesta será: “no sabemos”. Tal respuesta de la comunidad médica ciertamente le debería dar al creyente mucho a considerar.

En lugar de enseñarles a las personas cómo manejar sus problemas, demasiadas veces simplemente tapamos estos problemas con drogas. Para un artículo interesante sobre la depresión desde un punto de vista secular vea U.S. News and World Report, 5 de marzo, 1990, “Venciendo la Depresión,” pp48-56. Este artículo se aplica a “una generación nueva de drogas (que) permite una sofisticación y una flexibilidad en el tratamiento que no fue posible en el pasado”.

Mientras que el uso de drogas para tratar la depresión puede ser lo mejor que el mundo no-salvo le puede proponer, afortunadamente el cristiano tiene otros recursos. Con esto en mente, ciertamente sería sabio el consumir drogas como último recurso y no el primer recurso. Deberíamos comenzar a examinar cuidadosamente los pensamientos y las acciones en nuestras vidas que podrían ser la raíz de nuestro problema. E. Fuller Torrey (un psiquiatra de investigación, quien no estaría de acuerdo con nuestra posición sobre la psicología) no obstante, admite que cerca del 5 % de aquellos que vienen a un psiquiatra son personas con una enfermedad orgánica del cerebro o, cerca del 75 % son personas con problemas con la vida, y otro 20 % requerirá un examen más detallado para emitir un juicio conclusivo (How to Counsel from Scripture, p.4). Habiendo dicho todo esto, aun recomendaríamos un reconocimiento médico a fondo para una persona que lucha contra una depresión profunda.

El reconocimiento médico físico y/o emocional así como también los pobres hábitos alimenticios también puede ser un factor. En 1 Reyes 19 la causa primaria de la depresión de Elías parece haber estado por la fatiga, etc. La terapia inicial de Dios para Elías fue comida y sueño (versículos 5-8). Mas tarde Dios ayudó a Elías a alejar su mirada de sí mismo y a ponerla en Dios (quien le reveló Su soberanía, versículos 11 y 13). Luego, El hizo a Elías tomar una mirada realista sobra la vida (versículo 18), y finalmente El obligó a Su profeta a otra vez involucrarse en el ministerio (versículo 15-19). El proceso entero tomó varias semanas.

El ejemplo de Elías es el que una persona deprimida debería estudiar, pues – al igual que este gran hombre de Dios – las personas deprimidas a menudo enfocan la atención en ellos mismos en lugar de Dios y en los demás. Este enfoque se distorsiona a menudo más por la fatiga y por una dieta pobre. El remedio es a menudo un re-enfoque de nuestra atención, así como también el descanso y los hábitos correctos de alimentación.

Culpabilidad

Los Salmos 32, 38 y 51 todos describen las depresiones de un hombre culpable. (Note Salmo 32:3-5: “Mientras callé, se envejecieron mis huesos En mi gemir todo el día. Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; sequedades de verano. Selah Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado. Selah”.) Algunos creen que la causa número uno de la depresión es la culpabilidad no resuelta. A menudo esta culpabilidad puede ser resultado de pecados de años atrás en los cuales el perdón de Dios nunca ha sido buscado o aceptado. Si la culpabilidad no se resuelve por la confesión de pecado (1 Juan 1:9), la depresión es el resultado natural. Los cristianos no deberían esperar de propia voluntad practicar el pecado sin afrontar las consecuencias, de las cuales puede ser depresión.

Un Perspectiva Antibíblica sobre la Vida

En el Salmo 73 Asaf estaba deprimido sobre la prosperidad del malvado. Él consideró que él había vivido justificadamente en vano mientras los impíos tenían una vida de abundancia. (Sal. 73:12,13: “He aquí estos impíos, Sin ser turbados del mundo, alcanzaron riquezas. Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón, Y lavado mis manos en inocencia”.) No fue hasta que él vio el mundo desde el punto de vista de Dios (la perspectiva bíblica) que él pudo salir de su depresión. (Sal. 73:16,17: “Cuando pensé para saber esto, Fue duro trabajo para mí, Hasta que entrando en el santuario de Dios, Comprendí el fin de ellos.”.) En un mundo de confusión una perspectiva no bíblica sobre la vida tiene que ser una de las causas principales de la depresión.

Viviendo de acuerdo con las Prioridades Equivocadas

Pregunte casi a cualquier cristiano cuales son las prioridades de su vida y le dirá: Dios, la familia y el trabajo (y en ese orden). Aún en muchos casos nuestras prioridades son controladas por la “tiranía de lo urgente” – cualquier cosa que haga más ruido en nuestras vidas obtiene la mayor atención.

Como consecuencia, podemos encontrar nuestro tiempo dominado por el trabajo, los niños corriendo por ahí, sosteniendo la casa, fomentando nuestra educación o desarrollando nuestros pasatiempos, etc. Mientras éstas son todas cosas buenas y necesarias a menudo nos deja muy poco tiempo para pasar con Dios o la familia. El día inevitablemente vendrá cuando nuestras cisternas dejarán de fluir (Jer. 2:13, “Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua.”), y nos enfrentaremos a “agotamiento”, “crisis de mediana edad”, “siete años de picazón”, o lo que sea. Por desgracia, probablemente ni siquiera sabremos el verdadero núcleo del problema.

Sin embargo, el problema real es claro y simple: Una vida anti-bíblica. Es posible que no hayamos cometido un pecado grave, pero hemos ignorado de la “primavera del agua viva” durante tanto tiempo que estamos pagando el precio finalmente.

Estándares Antibíblicos

Puede ser legalismo, misticismo o perfeccionismo – cualquier cosa que sea – estamos examinando nuestras vidas por el estándar equivocado. El estándar de Dios es que debemos ser un creyente en crecimiento (Heb. 5:11; 2 Pedro 1:5-8 y 2 Pedro 3:18). No somos perfectos, y Dios sabe eso; debería ser nuestra meta crecer en El.

El Egocentrismo

Somos llamados a ser a centrarnos en los demás (Fil. 2:3,4 y Hechos 20:35) y a ser centrado en Dios (Mat. 6:33). Todo en nuestra sociedad contradice esto diciéndonos que necesitamos ser egocéntricos. Se nos esta diciendo que debemos estar preocupados por nuestra imagen propia, debemos amarnos a nosotros mismos, debemos ser seguros de sí mismo y acometedores, debemos cuidar de nosotros mismos – y etc. etc.

Pero, Jesús nos dice que nos neguemos a nosotros mismos, es decir, a perder nuestras vidas por Su causa (Lucas 9:23,24); recibimos instrucciones de no poner nuestra confianza en la carne (Fil. 3:3); se nos dice que es una señal de nuestros malos tiempos que los hombres son amadores de sí mismos (2 Tim 3:2). ¿No es de extrañar que las personas que están haciendo exactamente lo opuesto de lo que dicen las Escrituras estén teniendo problemas para hacer frente a la vida?

Los Resultados de Depresión

Hay, sin duda, otras causas para la depresión, pero la mayor parte de ellos calzarían debajo de una de las categorías generales previamente citadas. Ahora queremos mencionar algunos de los resultados de depresión – las experiencias que usted es propenso a tener cuando usted está deprimido.

Antes de que nos introduzcamos en esto, sería de ayuda señalar que si bien podemos estar deprimidos, somos todavía responsabilizados por nuestras acciones. Por ejemplo, Pablo tuvo un problema físico legítimo en 2 Corintios 12 que no era su culpa. Puesto que él se sintió enfermo y quizá sufrió grandemente por su enfermedad, sin duda alguna él tenía derecho de estar un poco irritable y deprimido – ¡pero eso no fue el caso en absoluto! (2 Cor. 12:9,10: “Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.”) ¡Obviamente los problemas y el dolor no nos dan el derecho para comportarnos pecaminosamente!

Entonces, aunque una persona no puede mantenerse propensa por el problema inicial, él es responsable de manejar su vida a la manera de Dios. Cuando él falla en reaccionar bíblicamente, sino que en lugar de eso se vuelve resentido, lleno de lástima de sí mismo, o enojado, la consecuencia puede ser la depresión.

La Escritura da algunas descripciones vívidas de personas deprimidas:

· Tristeza y pesimismo (Sal. 32:3)

· Apatía y fatiga (Sal. 32:4)

· Desesperación (Sal. 38:2-4 y 10)

· Problemas físicos – Dolores de espalda, dolores de cabeza, etc. (Sal. 38:5-8)

· Retiro – a menudo culpando otros (Sal. 38:11; 55:6-8)

· Sentimientos y pensamientos de culpabilidad (Sal. 51:3).

· Desvelo – o sueño inquieto (Sal. 42:2, 3)

· Pérdida de productividad (1 Reyes 19:3-5)

· Pensamientos de muerte o suicidio (1 Reyes 19:4).

Cómo Ocuparse de la Depresión

Nosotros ahora miraremos a algunas acciones bíblicas y prácticas que podemos tomar para ayudarnos a superar depresión, dependiendo de la causa.

Recibir a Cristo

Cristo no será manipulado; Él nunca debe ser buscado por alguna otra razón que por El mismo. Sin embargo, uno de los beneficios preciosos de convertirse en un hijo de Dios es el perdón de pecados (Rom. 5:1-11). Como vimos antes, a menudo la depresión es resultado de una culpabilidad no resuelta; la salvación remueve esa culpabilidad.

Reprogramar nuestro pensamiento

En un grado grande, nuestros sentimientos siguen a nuestro pensamiento. Una persona deprimida sería sabia en mantener un diario de sus pensamientos cuando él está deprimido. Esos pensamientos que conducen a la depresión deberían ser afrontados honestamente y deberían reemplazarse por una mentalidad bíblica de la vida (Fil. 4:8 y Rom. 12:2). Por ejemplo, una persona deprimida como resultado de una autocompasión debe ser lo suficientemente sincero para reconocer a esta actitud como pecaminosa. Los pensamientos de autocompasión deben ser confesados y reemplazados con pensamientos que honren a Dios y deben estar de acuerdo con la Escritura (e.g. Rom. 8:28 y Santiago 1:2-4).

Ocúpese del comportamiento pecaminoso

Deberíamos revisar todos los factores (los incidentes, etc.) Y/o los patrones de vida que han conducido a nuestras reacciones a los problemas iniciales. Luego deberíamos encontrar la acción bíblica y por la fortaleza de Dios comenzar a reemplazar esas reacciones pecaminosas con reacciones bíblicas mediante la aplicación del principio de despojarse-vestirse de Efesios. 4:22-24.

Establezca contacto con otros

Las personas deprimidas tienden a encerrarse en sí mismas; a su vez, la depresión se intensifica. Por consiguiente, uno de las mejores cosas que una persona deprimida puede hacer es preocuparse por otros (Fil. 2:4).

No malinterprete; no enseñamos una técnica para superar la depresión tanto como estamos alentando a individuos a regresar a una perspectiva bíblica sobre la vida. Cuando nos olvidamos de nosotros mismos y enfocamos la atención en otros, complacemos a Dios. Como un beneficio secundario una persona deprimida puede muy bien puede encontrar su espíritu levantado.

Enfoque la atención sobre el comportamiento y no en los sentimientos

Usted no hace lo que usted hace porque usted se siente de cierta forma; más bien, usted se siente en esa forma por lo que usted hace y piensa (Fil. 4:6-9). Note el ejemplo de Caín (Gen. 4:5-8).

Enfoque la atención en un plan de acción específico

Desarrolle un plan de ataque en contra de las tendencias pecaminosas del corazón humano que se rinde a los sentimientos en vez de seguir el camino de la responsabilidad cristiana. Haga una lista de las opciones y los pasos que pueden ser tomados para resolver la situación.

Crezca en el compañerismo

Retirarse y estar solo es una de las peores cosas que los individuos deprimidos pueden hacer, porque el retiro refuerza la depresión y la absorción de identidad. Deberíamos tratar de estar con aquellos que nos pueden levantar y nos pueden alentar cuando tratemos de hacer lo mismo con ellos (Gal. 6;1ff y Heb. 10:24,25). No estamos aconsejando que la manipulación de las personas para satisfacer nuestras necesidades, sino que somos sabios por tener por entendido que Dios nos ha dado a los demás creyentes para alentarnos, cuando le extendemos la mano.

Tenga cuidado con la introspección

Aunque el entendimiento profundo es esencial para superar la depresión, el entendimiento profundo puede volverse poco saludable cuando va más allá de la evaluación y el entendimiento profundo sano en la introspección morbosa (1 Cor. 4:3-5).

Deje de intentar desquitarse

La venganza y otras formas de ira pueden causar depresión (Rom. 12:14-21 y Efes. 4:26,27).

Acepte responsabilidad por la depresión

Intercambiar la culpa a otros nunca ayudará. Aún cuando hemos estado ofendidos por otros, la depresión no será causada por la injusticia hecha, sino por nuestras reacciones pecaminosas.

Me doy cuenta de que hay esperanza

Cuando decimos que la mayoría de la depresión es un resultado de las reacciones anti-bíblicas y pecaminosas hacia los problemas, suena desagradable y rudo. Realmente lo opuesto es cierto. Cuando nos damos cuenta de que son nuestras reacciones las que causan la depresión, entonces podemos ocuparnos de esas reacciones a la manera de Dios. Esta comprensión nos da esperanza de que, con la ayuda de Dios, una solución es posible (Fil. 4:13).

Ocúpese de la culpabilidad

Aun en la vida del creyente puede haber culpabilidad no resuelta. Si es así, necesitamos buscar y aceptar el perdón de Dios (1 Juan 1:9). Por cierto, en ninguna parte de la Escritura se nos dice que tenemos que perdonarnos a nosotros mismos; no tenemos autoridad para hacer eso. Más bien, sólo Dios puede perdonar pecados; por consiguiente, es nuestra responsabilidad llevarlo a Su Palabra y reconocer Su perdón cuando hayamos confesado nuestros pecados.

Cuidemos de nuestros cuerpos humanos

No somos criaturas puramente espirituales no importa cuán cerca estemos de Dios. Por consiguiente, debemos cuidar nuestros cuerpos. Dormir correctamente, la comida, el descanso, la relajación y el ejercicio son todos útiles para combatir la depresión (De nuevo, note el ejemplo de Elías en 1 Reyes 19.)

LA MUERTE Y LA VIDA DEL MAS ALLA

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LA MUERTE Y LA VIDA DEL MAS ALLA

Thomas Montgomery

El hablar acerca de la muerte es de suma importancia para poder entender el destino final del hombre y la vida del más allá. Sin un entendimiento correcto de la naturaleza del hombre y una comprensión de la definición que la Biblia da a la muerte, no es posible investigar en forma debida el asunto de la vida después de la muerte, sea en el cielo o en el infierno.

En este folleto trataremos especialmente con la enseñanza bíblica acerca del alma, el seol, el hades y el infierno.

Con frecuencia escuchamos las estadísticas acerca de la muerte en el mundo: Que 3 personas mueren por segundo, 180 personas cada minuto, 11,000 personas cada hora, 260,000 personas cada día y 95’000,000 cada año. Todos nosotros tendremos que llegar a esta cita final.

Una encuesta en el estado de Iowa en los E.U.A., realizada en 1977 mostró que 65% de los encuestados pensaban que irían al cielo. Aunque la gran mayoría de los encuestados se consideraban como “fuera de peligro”, sin embargo, el 31% decían estar seguros de conocer a otros que sí irían al infierno. Un año después, una encuesta en el estado de Minnesota reveló que solamente 4% consideraban que irían al infierno. Pero, como en el caso anterior, más del 20% de los habitantes del estado también pensaban que otros seguramente irían allá. En 1988 otra encuesta realizada por la revista Newsweek indicó que el 76% de los norteamericanos pensaban que tenían una gran posibilidad de ir al cielo, y sólo el 6% pensaban que probablemente estarían en el infierno. Una encuesta similar en Australia en el año de 1988 indicó que sólo un 39% de la población creía en el infierno. Otro estudio estadístico semejante realizado en Gran Bretaña en 1989, manifestó que sólo un 24% de la población creía en el infierno. Estas estadísticas son sólo un pequeño reflejo de la confusión y la incredulidad que existe respecto a estos temas.

En la actualidad muchas sectas se dedican con regocijo a anunciar y publicar en su literatura, que el infierno no existe. Un ejemplo de esto son los testigos de Jehová y algunas otras sectas, quienes niegan la enseñanza bíblica sobre el alma y por lo tanto terminan rechazando también la doctrina del infierno. Según los testigos de Jehová, el hombre es un “alma” tal como los animales son “almas”. Por lo tanto, al morir un hombre, su “alma” también muere; es decir, deja de existir o vuelve a la nada. En su libro titulado Usted puede vivir para siempre en el paraíso en la Tierra, los testigos afirman lo siguiente:

El hombre es un alma. Por eso, como esperaríamos, cuando el hombre muere, su alma muere. (pág. 78)

En la muerte, el espíritu del hombre, su fuerza vital, o de vida que se sostiene por la respiración “sale”. Ya no existe. …Tanto el hombre como la bestia regresan al polvo del cual están hechos. (pág. 77)

Puesto que el alma humana es el hombre mismo, entonces no puede ser ninguna cosa parecida a una sombra que viva dentro del cuerpo, o que pueda salir del cuerpo. (pág. 73)

Cuando alguien se ha sumido en un sueño muy profundo, entonces no recuerda nada. Algo similar sucede en el caso de los muertos. No sienten nada. Ya no existen. (pág. 80)

Según la Biblia, los muertos entran a un estado de inconsciencia completa. (pág. 77)

Toda esta confusión tiene que ver con la cuestión de la naturaleza del hombre y con la definición de la palabra muerte. La única fuente veraz de información sobre estos asuntos es la Palabra de Dios. Si los hombres consideran que el infierno es un hecho o una fantasía, es lo de menos; lo que importa es lo que Dios dice. Nuestro propósito en este folleto es examinar lo que Dios dice en su Palabra sobre estos asuntos. Primero vamos a tratar con la naturaleza del hombre.

LA NATURALEZA DEL HOMBRE

Génesis 1:26 dice: “Y dijo Dios: Hagamos al hombre á nuestra imagen, conforme á nuestra semejanza; y señoree en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en las bestias, y en toda la tierra, y en todo animal que anda arrastrando sobre la tierra.” El versículo 27 añade “y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó…”. Estos versículos enseñan que el hombre no es igual a los animales. “Formó, pues, Jehová Dios al hombre del polvo de la tierra, y alentó en su nariz soplo de vida; y fué el hombre en alma viviente.” (Génesis 2:7) El hombre es distinto de los animales por la determinación especial que Dios tomó antes de formarlo. La diferencia entre los hombres y los animales es evidente por la “imagen de Dios” que el hombre porta.

Hablando de la naturaleza nueva que se imparte al hombre que es regenerado, Efesios 4:24 dice: “Y vestir el nuevo hombre que es creado conforme á Dios en justicia y en santidad de verdad”. Se encuentra la misma idea en Col.3:10; “Y revestídoos del nuevo, el cual por el conocimiento es renovado conforme á la imagen del que lo creó”. En estos textos se puede notar la gran diferencia que existe entre el hombre y los animales. El hombre es un ser racional y moral que posee mente, emociones y voluntad. La imagen de Dios significa simplemente que el hombre refleja a su creador en las capacidades y habilidades, las cuales le distinguen del resto de la creación. La nobleza, la dignidad, el significado y el valor del hombre descansan en el hecho de que es portador de la imagen de Dios. Los versículos anteriormente citados se refieren al hecho de que la imagen que fue parcialmente perdida en la caída, es restaurada en principio por la regeneración.

La Biblia habla del hombre como alma, cuerpo y espíritu. 1 Tes.5:23 dice así: “Y el Dios de paz os santifique en todo; para que vuestro espíritu y alma y cuerpo sea guardado entero sin reprensión para la venida de nuestro Señor Jesucristo”. (Más adelante examinaremos el uso de estas tres palabras.) Cabe señalar aquí que estas palabras son usadas aquí con el propósito de distinguir entre la parte “material” y la parte “inmaterial” del hombre. La Biblia habla del hombre como compuesto tanto de lo material como de lo inmaterial, de lo visible y lo invisible, de lo físico y lo espiritual. Si la Biblia no enseñara que el hombre posee su “lado” inmaterial, no usaría las palabras alma y espíritu en la forma que lo hace. El argumento que dice que el espíritu es la “fuerza de vida” y nada mas, es una simplificación y un error que no corresponde al uso bíblico de la palabra espíritu. Aquellos que afirman que el alma no puede salir del cuerpo, están negando la clara enseñanza de la Biblia.

La Biblia enseña en muchos textos la naturaleza “dualista” (material e inmaterial) del hombre. Lea por favor los siguientes textos:

“Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios: Mas veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi espíritu, y que me lleva cautivo á la ley del pecado que está en mis miembros.” (Romanos 7:22-23) Note aquí que el apóstol hace una clara distinción entre el “hombre interior” y sus miembros o cuerpo físico.

“Que os dé, conforme á las riquezas de su gloria, el ser corroborados con potencia en el hombre interior por su Espíritu.” (Efesios 3:16) Note otra vez la referencia al “hombre interior” como distinto del cuerpo.

“Por tanto, no desmayamos: antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior empero se renueva de día en día.” (2 Corintios 4:16) Note el contraste entre el “hombre exterior” como deteriorándose y desgastándose, y el “hombre interior” como siendo renovado continuamente.

“Conozco á un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé: Dios lo sabe) fué arrebatado hasta el tercer cielo. Y conozco tal hombre, (si en el cuerpo, ó fuera del cuerpo, no lo sé: Dios lo sabe,) Que fué arrebatado al paraíso, donde oyó palabras secretas que el hombre no puede decir.” (2 Corintios 12:2-4) Este texto refuta la idea de los testigos quienes sostienen que el alma no puede salir del cuerpo. Note aquí que tenemos expresada claramente la idea de que el hombre mismo puede salir del cuerpo, que puede estar dentro y fuera del cuerpo y permanecer consciente. Además, note que una persona fuera de su cuerpo puede ser arrebatada al tercer cielo, es decir al “paraíso” o la presencia de Dios.

“Porque sabemos, que si la casa terrestre de nuestra habitación se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna en los cielos.” (2 Corintios 5:1) Note que aquí el apóstol habla del cuerpo humano como “una habitación terrestre”, es decir, una “tienda” o “tabernáculo” donde mora el hombre, pero el cuerpo físico se distingue del hombre mismo.

Vea también el versículo cuatro donde el apóstol vuelve a hacer referencia al cuerpo, como un tabernáculo en donde mora el hombre: “Porque asimismo los que estamos en este tabernáculo, gemimos agra-vados; porque no quisiéramos ser desnudados; sino sobrevestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida.” (2 Corintios 5:4) Note que cuando Pablo habla de “ser desnudados” se refiere a la existencia misma del alma sin el cuerpo, es decir “desnuda”.

“Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo, que entre tanto que estamos en el cuerpo, peregrinamos ausentes del Señor; (Porque por fe andamos, no por vista;) Mas confiamos, y más quisiéramos partir del cuerpo, y estar presentes al Señor. Por tanto procuramos también, ó ausentes, ó presentes, serle agradables.” (2 Corintios 5:6-9) En este pasaje volvemos a observar que existe tal cosa como “salir del cuerpo”, lo cual implica claramente que el hombre mismo es más que el cuerpo físico, y que sobrevive aún después de que éste se deshace. Note también que Pablo dice que, cuando un creyente “parte (sale) del cuerpo”, de inmediato se encuentra ante la presencia del Señor.

“Conforme á mi mira y esperanza, que en nada seré confundido; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será engrandecido Cristo en mi cuerpo, ó por vida, ó por muerte. Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Mas si el vivir en la carne (cuerpo), esto me será para fruto de la obra, no sé entonces qué escoger; Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de ser desatado, y estar con Cristo, lo cual es mucho mejor: Empero quedar en la carne (cuerpo) es más necesario por causa de vosotros.” (Filipenses 1:20-24) Note que en el contexto, Pablo está escribiendo desde la cárcel en Roma ante la posibilidad de morir martirizado, el apóstol expresa aquí un fuerte deseo de morir y ser desatado del cuerpo y estar con Cristo. Si la muerte significara el cese de la existencia como dicen algunas sectas, entonces ¿Porqué dijo Pablo que quería morir y estar con Cristo? Tales declaraciones serían ridículas si al morir terminara nuestra existencia. Además, ¿Porqué diría que la muerte es “ganancia”?

“Porque tengo por justo, en tanto que estoy en este tabernáculo (cuerpo), de incitaros con amonestación: Sabiendo que brevemente tengo de dejar mi tabernáculo (cuerpo), como nuestro Señor Jesucristo me ha declarado. También yo procuraré con diligencia, que después de mi fallecimiento, vosotros podáis siempre tener memoria de estas cosas.” (2 Pedro 1:13-15) Note aquí que la muerte “mí fallecimiento” es descrito claramente como dejar este tabernáculo o cuerpo.

EL ALMA

Ahora examinaremos el uso de la palabra alma en la Biblia. Esta palabra tiene más de un solo sentido y se usa en varias maneras en la Biblia. Todo intento de limitar su uso a un solo significado fracasa y carece del apoyo bíblico. Todas las sectas usan este “método” de interpretación. Es decir, se fijan en algunos textos que en forma superficial parecen apoyar sus ideas falsas, e ignoran y pasan por alto todos los demás textos que contradicen su doctrina. Por ejemplo, algunas sectas tratan de limitar el sentido de la palabra “alma” diciendo que siempre es “el principio de vida” o “la vida física”.

1 La palabra hebrea “nephesh” traducida como “alma” se refiere al principio “invisible” de vida que anima tanto los cuerpos de los animales como los cuerpos de los hombres. Vea Génesis 1:20-21, 24, 30, etc. donde la palabra hebrea “nephesh” es traducida como “ánima viviente”, “cosa viviente”, “seres vivientes”, etc.. En Géne-sis 2:7 dice refiriéndose a Adán “y fue el hombre en alma viviente”.

2 La palabra nephesh no sólo es usada para referirse al principio de vida; también es usada para describir la parte invisible del hombre y va más allá de la “fuerza de vida”. En este sentido la palabra se refiere a la parte del hombre que porta la imagen de Dios y que le distingue de los animales:

En Amós 6:8 la Biblia dice: “El Señor Jehová juró por su alma.” (Amós 6:8) (Aquí, el significado de la palabra nephesh o “alma” no puede ser el principio de vida física, porque Dios no tiene un cuerpo físico.) “ Empero si él se determina en una cosa, ¿quién lo apartará? Su alma deseó, é hizo.” (Job 23:13) El Salmo 11:5 dice:“Jehová prueba al justo; Empero al malo y al que ama la violencia, su alma aborrece.” (Salmo 11:5) Estos versículos claramente implican que el alma corresponde a los elementos de mente, emociones y voluntad, y por lo tanto su significado no puede ser limitado sólo al principio de vida física.

La imagen de Dios que existe en el hombre incluye los elementos de mente, emociones y voluntad; estos elementos están relacionados con la palabra alma. Por ejemplo, en Levítico 16:29 Jehová dijo a los israelitas: “Y esto tendréis por estatuto perpetuo: En el mes séptimo…afligiréis vuestras almas…” Esto no puede significar afligiréis vuestro “principio de vida”. El Salmo 42:2 dice: Mi alma tiene sed de Dios…” Deuteronomio 10:12 dice que el hombre sirve y ama a Dios “con toda su alma”. El segundo libro de Samuel 11:11 distingue claramente entre la vida del alma y la vida del cuerpo cuando dice: “…por vida tuya y por vida de tu alma, que yo no haré tal cosa”. Si tratamos de poner la frase “principio de vida” o “vida física” en muchos textos que usan la palabra “nephesh”, resulta obvio que esta palabra tiene más de un sólo significado.

3. La Biblia habla en varios textos de que en la muerte el alma sale del cuerpo. “Y acaeció que al salírsele el alma, (pues murió) llamó su nombre Benoni.” (Génesis 35:18) “Y midióse sobre el niño tres veces, y clamó á Jehová, y dijo: Jehová Dios mío, ruégote que vuelva el alma de este niño á sus entrañas. Y Jehová oyó la voz de Elías, y el alma del niño volvió á sus entrañas, y revivió.” (1 Reyes 17:21-22) Note la forma en que la muerte y la resurrección de este niño son explicadas. Al morir su alma salió y en su resurrección, su alma regresó al cuer-po.

4. En el Nuevo Testamento la palabra griega “psuche” (alma) es usada en la misma forma. Por ejemplo en Apo.6:9-11 el apóstol Juan vio en una visión celestial almas, las almas de personas muertas que estaban bajo el trono. “Y cuando él abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sido muertos por la palabra de Dios y por el testimonio que ellos tenían. Y clamaban en alta voz diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre de los que moran en la tierra? Y les fueron dadas sendas ropas blancas, y fuéles dicho que reposasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completaran sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos”. Note que aquí se refieren a las almas de personas cuyos cuerpos están muertos, pero estas almas: Claman, hablan y están vestidas de ropas blancas, es decir, sus almas están conscientes después de la muerte, y están en el cielo.

“Y no temáis á los que matan el cuerpo, mas al alma no pueden matar: temed antes á aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.” (Mateo 10:28) Note el lector que cuando el cuerpo físico muere, el alma no muere. Si al morir el alma ya no existiera o volviera a la nada, esta declaración de la boca de nuestro Señor Jesucristo no tendría significado alguno. Cabe señalar que la palabra traducida como “destruir” no significa “aniquilar”. La palabra griega “apollumi” no significa el cese de la existencia. El diccionario griego de Thayer da el significado de esta palabra como: “entregar a la miseria eterna”. Según los testigos de Jehová, en la muerte el cuerpo y el alma se vuelven nada, pero Cristo dice que tanto el cuerpo como el alma pueden sufrir algo peor que el sepulcro, es decir el castigo en el infierno.

EL ESPIRITU

Ahora examinaremos brevemente el uso de la palabra espíritu en la Biblia:

1. La palabra hebrea “ruach” es usada para hablar acerca del viento en Gén.8:1

2. La misma palabra “ruach” es usada para hablar de Dios tanto en el Nuevo como en el Antiguo Testamento. Juan 4:24 dice: “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.” La palabra griega usada aquí es “pneuma”. En este pasaje la palabra se refiere a la naturaleza inmaterial e invisible de Dios.

3. Los ángeles de Dios como seres inmateriales e invisibles son llamados “espíritus” en Heb.1:14, “¿No son todos espíritus administradores, enviados para servicio á favor de los que serán herederos de salud?”

4. La fuerza de vida que anima tanto a los hombres como a los animales, es llamada “espíritu” en Gén.7:22 “aliento de espíritu de vida”. Sin embargo, el lado invisible o inmaterial del hombre no puede ser limitado sola-mente a una “fuerza de vida”, porque hay muchos textos que atribuyen cualidades que van más allá de esta limitación.

5. La palabra griega “pneuma” (espíritu) es usada para describir el “hombre interior”, en la misma forma que la palabra alma. Vea por favor los siguientes ejemplos:

“Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.” (1 Corintios 2:11) Note aquí que el espíritu no puede ser simplemente la fuerza de vida porque “sabe” las cosas del hombre, o en otras palabras, se refiere a su facultad de entendimiento.

Marcos 8:12 se refiere a Cristo como gimiendo en su espíritu…” “Y conociendo luego Jesús en su espíritu que pensaban así..” (Marcos 2:8).

Mateo 26:41 dice: “…el espíritu a la verdad está presto más la carne débil.” (Note que en estos ver-sículos la palabra espíritu se refiere a las facultades de la mente: “conociendo en su espíritu”; de las emociones: “gimiendo en su espíritu”; y de la voluntad: “el espíritu está presto”. Esto es igual a lo que antes hemos visto en cuanto al alma.

“ El tal sea entregado á Satanás para muerte de la carne (cuerpo), porque el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús.” (1 Corintios 5:5) Aquí tenemos el caso de una persona cuyo cuerpo es entregado a muerte para que su espíritu sea salvo. Si el espíritu es nada más que una “fuerza de vida”, ¿porqué dice aquí que el espíritu puede ser salvo? Si la palabra “espíritu” no se refiere al hombre como distinto del cuerpo, entonces la distinción en este pasaje entre la destrucción de la carne [cuerpo] y la salvación del espíritu no tiene sentido).

“ …la doncella tiene cuidado de las cosas del Señor, para ser santa así en el cuerpo como en el espíritu…” (1 Corintios 7:34) Los testigos de Jehová dicen en el libro citado anteriormente, lo siguiente: “El espíritu es algo diferente de nuestra alma . El espíritu es nuestra fuerza de vida. Esta fuerza de vida se halla en cada una de las células corporales de los humanos y los animales”. Si esto fuera verdadero, entonces ¿Cómo es que el espíritu puede ser mantenido santo, cómo dice el texto que acabamos de citar?

“ Así que, amados, pues tenemos tales promesas, limpiémonos de toda inmundicia de carne y de espíritu, perfeccionando la santificación en temor de Dios.” (2 Corintios 7:1) Si la definición de los testi-gos fuera verdad, ¿cómo podríamos santificar y limpiar nuestra “fuerza de vida”? Por otra parte, si el “espíritu” en estos versículos es el “alma” o el “hombre interior” o el centro de su mente, emociones y voluntad; la santificación viene a ser algo factible.

6. La palabra espíritu es usada para hablar del hombre después de la muerte del cuerpo. Lucas 24:37 y 39 dice: “Entonces ellos espantados y asombrados, pensaban que veían espíritu.… Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy: palpad, y ved; que el espíritu ni tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo.” Aquí Cristo enseña claramente que el espíritu del hombre puede existir sin el cuerpo, lo cual contradice la idea de que al morir el alma entre en un estado de inconsciencia.

Otro texto en Hebreos 12:22-23 dice: “Mas os habéis llegado al monte de Sión, y á la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, y á la compañía de muchos millares de ángeles, Y á la congregación de los primogénitos que están alistados en los cielos, y á Dios el Juez de todos, y á los espíritus de los justos (salvos) hechos perfectos.” Note aquí que se refiere a los espíritus como perfeccionados y viviendo ahora en la Jerusalén celestial, es decir el cielo.

“En el cual también fué y predicó á los espíritus encarcelados; Los cuales en otro tiempo fueron desobe-dientes, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé…” (1 Pedro 3:19-20) Nuevamente tenemos que cuestionar que, si el espíritu es nada más que la “fuerza de vida”, ¿Cómo puede ser encarcelado, como la Biblia dice que sucedió a estos hombres que vivieron en el tiempos de Noé?

EL ALMA-ESPIRITU

Podemos resumir la enseñanza bíblica sobre el alma y el espíritu con los siguientes puntos:

1. Las palabras “alma” y “espíritu” deberían ser entendidas como sinónimas, es decir, no se refieren a enti-dades distintas sino a diferentes funciones o relaciones que el hombre posee en su parte inmaterial. Esto resulta obvio por el uso intercambiable de las palabras, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. (Vea por ejemplo Lucas 1:46 y 47.) Entonces podemos concluir que el alma y el espíritu no son distintos en su esencia sino en su función.

2. El alma-espíritu del hombre es el asiento de la mente y el intelecto. (Vea 1 Cor.2:11 y Mar.2:8.)

3. El alma-espíritu del hombre es también el asiento de sus emociones. (Vea 2 Cor.2:13, Mat.26:38, Mar.8:12, Luc.1:47, Hech.17:16 y 2 Pe.2:8.)

4. El alma-espíritu del hombre es también el asiento de su voluntad. (Vea Mat.26:41, Exodo 35:21.)

5. El alma-espíritu del hombre es el asiento de la adoración interna. (Vea Juan 4:24, Rom.1:9, Fil.3:3.)

6. En la hora de la muerte el alma y el espíritu salen del cuerpo. En este sentido, la muerte significa la separación del “hombre interior” y el “hombre exterior”. Los siguientes textos afirman este punto:

“ Y apedrearon á Esteban, invocando él y diciendo: Señor Jesús, recibe mi espíritu.” (Hech.7:59)

“Y el polvo se torne á la tierra, como era, y el espíritu se vuelva á Dios que lo dió.” (Eclesiastés 12:7) Note aquí que el alma-espíritu regresa a Dios para ser juzgado.

“¿Quién sabe que el espíritu de los hijos de los hombres suba arriba, y que el espíritu del animal descienda debajo de la tierra?” (Eclesiastés 3:21).

“Y como Jesús tomó el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, dió el espíritu.” (Juan 19:30) “Entonces Jesús, clamando á gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, espiró.” (Lucas 23:46)

LA MUERTE

Ahora estamos listos para entender que la definición que muchas sectas dan a la idea de la muerte es falsa. Por lo general las sectas definen la muerte como el cese de la existencia, como un estado de completa inconsciencia o algo parecido. Pero la definición bíblica es de una “separación”. Esta definición de separación es válida tanto cuando tratamos con la muerte física, como con la muerte espiritual y con la muerte eterna como comprobaremos con los siguientes textos:

1. Respecto a la muerte física Santiago 2:26 dice: “Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras es muerta.” Aquí podemos ver que la muerte física sucede cuando hay una separación del espíritu-alma y el cuerpo.

2. La muerte espiritual consiste de la separación de la persona y Dios. En Efesios 2:1 el hombre no perdona-do es descrito como “muerto en delitos y pecados”. Está separado de la gracia, el perdón y el conocimiento de Dios, es decir; no ha sido aceptado, reconciliado y colocado en una relación personal con Dios a través de Cristo. Esta separación espiritual es la muerte que sufrieron Adán y Eva en el jardín de Edén como consecuencia de su pecado. (Vea Gén.2:17, 3:3, 8 y 23.) Note que el primer uso de la palabra muerte en Génesis, no significó el cese de la existencia y mucho menos la aniquilación, sino la separación de Dios. En la parábola del hijo pródigo, el padre describió la condición de su hijo en al siguiente manera: “Este mi hijo muerto era y ha revivido; se había perdido y es hallado..” (Luc.15:24) En otras palabras estuvo separado (muerto) de su padre y regresó (revivió), pero sería absurdo decir que mientras estuvo fuera, el hijo haya dejado de existir. En Lucas 9:60 Cristo dijo lo siguiente respecto a los que están muertos espiritualmente: “Deja que los muertos entierren a sus muertos.” Esto lo dijo respecto a los parientes incrédulos de un hombre que quería ser su discípulo.

3. La muerte eterna es la separación final y definitiva de Dios, de todos aquellos que mueren separados de Cristo y es llamada también la “muerte segunda” en el libro de Apocalipsis 20:12-14: “Y vi los muertos, grandes y pequeños, que estaban delante de Dios; y los libros fueron abiertos: y otro libro fué abierto, el cual es de la vida: y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar dió los muertos que estaban en él; y la muerte y el infierno dieron los muertos que estaban en ellos; y fué hecho juicio de cada uno según sus obras. Y el infierno y la muerte fueron lanzados en el lago de fuego. Esta es la muerte segunda.” Esta muerte también consiste de una separación, pero en este caso es una separación eterna entre Dios y el hombre, lo cual es enseñado también en los siguientes textos:

“Y entonces les protestaré: Nunca os conocí; apartaos de mí, obradores de maldad.” (Mateo 7:23) Aquí se describe una separación eterna que ocurrirá en el día del juicio.

“Y entró el rey para ver los convidados, y vió allí un hombre no vestido de boda. Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí no teniendo vestido de boda? Mas él cerró la boca. Entonces el rey dijo á los que servían: Atado de pies y de manos tomadle, y echadle en las tinieblas de afuera: allí será el lloro y el crujir de dientes. Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.” (Mateo 22:11-14) En este pasaje vemos la misma idea de separación cuando los impíos son echados fuera.

“En llama de fuego, para dar el pago á los que no conocieron á Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; Los cuales serán castigados de eterna perdición (excluidos) de la presencia del Señor, y por la gloria de su potencia.” (2 Tesalonicenses 1:8-9) Aquí la perdición significa la separación eterna de Dios y su gloria.

“Entonces dirá también á los que estarán á la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y para sus ángeles: E irán éstos al tormento eterno, y los justos á la vida eterna.” (Mateo 25:41 y 46) En este pasaje la muerte eterna es el apartamiento o separación de Cristo, lo cual resulta en el tormento eterno.

4. Es obvio que la palabra muerte no es usada para referirse al cese de la existencia, porque en la Biblia los incrédulos son descritos como “muertos” mientras que están vivos en este mundo. Al mismo tiempo, los creyentes son descritos como recibiendo vida en el momento de la regeneración y por supuesto, esto no quiere decir que no existían antes de ser regenerados. Los siguientes versículos demuestran más allá de cualquier duda este punto:

“El que tiene al Hijo, tiene al vida: el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida.” (1 Juan 5:12) “Pero la que vive en delicias, viviendo está muerta.” (1 Timoteo 5:6) Muchas sectas dicen que la muerte equivale a la no existencia, pero este texto comprueba que no es así.

“De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me ha enviado, tiene vida eterna; y no vendrá á condenación, mas pasó de muerte á vida.” (Juan 5:24) Es evidente en este texto que, aquellos que pasaron de muerte a vida ya existían y no estaban aniquilados. Cualquier definición de la muerte que no sea “separación”, resulta en que estos versículos enseñan tonterías. Si el lector hace una sustitución de la frase “cese de existencia” o “aniquilación” en cada uso de la palabra muerte, puede distinguir el error.

“Aun estando nosotros muertos en pecados, nos dió vida juntamente con Cristo; por gracia sois sal-vos.” (Efesios 2:5, vea también los vers.1 al 3.)

Ya hemos aclarado el significado bíblico de la naturaleza del hombre y el hecho de que su alma-espíritu sobreviven a la muerte física. Ahora se hace necesario hablar sobre lo que ocurre al alma-espíritu y al cuerpo, después de la muerte. Esto nos conduce a considerar el uso bíblico de las palabras “seol”, “hades” y “gehenna”.

“SEOL”

1. Los diccionarios hebreos dan la siguiente definición a la palabra “seol”:

a. “El mundo de abajo donde el hombre desciende en la muerte.” (El diccionario hebreo de Brown, Driver and Briggs, pág. 982)

b. El mundo del más allá, la esfera o dimensión en que se mueven los muertos, el hades. (Diccionario Hebreo-Inglés del Antiguo Testamento, pág. 337)

c. El lugar en donde se reúnen las almas que han partido después de la muerte. ((Comentario de Keil and Delitzsch pág. 33)

d. En el Antiguo Testamento, el hombre no deja de existir en la muerte sino que su alma desciende al seol. (El Nuevo Diccionario de la Biblia, pág. 380, George Eldon Ladd)

2. Los testigos de Jehová dicen que la palabra hebrea “seol” y su correspondiente griego “hades”, no significan más que la tumba o el sepulcro, y por consiguiente, cuando el hombre muere deja totalmente de existir. Ya hemos visto que la muerte no significa el cese de la existencia. Una parte del problema deriva de que la palabra “seol” no ha sido traducida en forma consistente provocando mucha confusión. Ha sido traducida en varias maneras en el español: 11 veces como infierno, 4 veces como profundo, 3 veces como abismo, 2 veces como fosa, 2 veces como osario, 31 veces como sepulcro y 12 veces como sepultura.

Por otro lado, la versión KJV en inglés traduce la palabra “seol” 31 veces como infierno, 31 veces como sepulcro y 3 veces como fosa. Es a causa de esta confusión en la traducción de la palabra que los testigos de Jehová y otras sectas han tratado de decir que significa tumba o sepulcro.

¿Cómo es eso? ¿Porqué tan distinta y variada versión de una misma palabra? Esto se debe a la dificultad de los occidentales en captar la mentalidad hebrea y su dinamismo idiomático; la expresión de dicha lengua no es estática en modo alguno en estos vocablos y conceptos claves.

3. Ahora procederemos a mostrar que “seol” no significa sepulcro o tumba: El primer motivo para no identificar “seol” con la tumba o el sepulcro es que, cuando los autores de la Biblia querían referirse a la tumba o el sepulcro, usaron la palabra “queber”. No usaron las palabras “queber” y “seol” como sinónimas. En la versión griega del Antiguo Testamento (La Septuaginta), “seol” nunca es traducida como “mneema” (que es la palabra griega para sepulcro), siempre es traducida como “hades”. Si el sentido de tumba o sepultura fuese tan obvio como parecen sostener los testigos, ¿Cómo se explica que judíos que hablaban griego en Alejandría, varios siglos antes de Cristo, no acertaran a traducir la palabra como sepulcro? ¿No será simple-mente porque ese no es su significado?

Segundo, enseguida enlistaremos diecisiete diferencias entre las palabras hebreas “queber” y “seol” que comprueban este punto.

1) La palabra griega sepultar o enterrar nunca es usada en relación con el “seol”, sino con “queber”. (Gén.23:4, 6, 9, 19-20; 49:30-31)

2) La palabra “queber” se encuentra en sentido plural en la Biblia, (vea Ex.14:11 “sepulcros”), pero la palabra “seol” nunca se encuentra en la forma plural.

3) Mientras que el sepulcro o “queber” está ubicado en un lugar específico (Ex.14:11), “seol” no tiene una ubicación específica, aunque “seol” está localizado en las partes más bajas de la tierra (como comprobaremos más adelante). Aún así, uno puede llegar al “seol” desde cualquier punto de la tierra. No es necesario tener un sepulcro para ir al “seol”.

4) Podemos comprar un sepulcro “queber” (vea Gén.23:4-20), pero la Escritura nunca habla de alguien comprando o vendiendo el “seol”.

5) Podemos escoger nuestra sepultura “queber” (vea Gén.23:6), pero en las Escrituras no vemos a nadie es-coger un mejor “seol” que otro.

6) Mientras que podemos echar un cuerpo en el sepulcro (queber), no podemos echar a nadie en el “seol” (Gén.50:13).

7) Podemos edificar un monumento encima del sepulcro (queber), pero no hay monumentos en el “seol” (Gén.35:20).

8) Podemos abrir y cerrar un sepulcro (queber), pero el “seol” no puede ser ni abierto, ni cerrado por los hombres (2Rey.23:16).

9) Podemos tocar un sepulcro (queber), pero en las Escrituras no se dice que alguien pueda tocar el “seol” (Num.19:16,18).

10) Podemos quitar o descubrir cuerpos y huesos en el sepulcro (queber), pero las Escrituras no hablan de que los hombres puedan quitar o descubrir algo en el “seol” (2 Reyes 23:16).

11) Los sepulcros (queber) pueden ser robados, pero el “seol” no puede ser robado por ningún hombre (Jer. 8:1).

12) Podemos adornar un sepulcro (queber), pero el “seol” no puede ser adornado por los hombres (Gén.35:20).

13) Podemos hablar de llenar un sepulcro donde ya no pueda entrar nadie, pero no podemos llenar el “seol” (Prov.27:20).

14) Podemos ver un sepulcro (queber) pero el “seol” siempre es invisible.

15) Podemos visitar el sepulcro de nuestros seres queridos, pero las Escrituras nunca hablan de que uno pueda visitar el “seol”.

16) El “seol” es ubicado siempre como bajo la tierra, o en el bajo mundo; mientras que los sepulcros están o en cuevas o en hoyos o en la superficie de la tierra:

“Caerán en los sitios bajos de la tierra.” (Sal.63:9)

“Has librado mi alma del hoyo profundo (seol).” (Sal.86:13)

“Del estruendo de su caída hice temblar las gentes, cuando les hice descender á la fosa (seol)… toma-ron consolación en la tierra baja (en lo profundo de la tierra” v. 1960). (Ez.31:16)

“También ellos descendieron con él á la fosa (seol)…” (Ez. 31:17)

“Serán entregados a la muerte, a la tierra baja (a lo profundo de la tierra).” (Ez.31:14)

“Todos ellos cayeron muertos a cuchillo, los cuales descendieron incircuncisos a los más profundos lugares de la tierra.” (Ez.32:24)

“De en medio del infierno (seol) hablarán á él los fuertes de los fuertes, con los que le ayudaron, que descendieron …, y yacen con los incircuncisos muertos á cuchillo.” (Ezequiel 32:21)

Para llegar al “seol” uno tiene que descender, en Gén.37:35 se refiere a descender hasta la sepultura, pero la palabra traducida como “sepultura” es la palabra hebrea “seol”.

17) Mientras que los cuerpos están inconscientes en el sepulcro “queber”, las almas que están en el “seol” están conscientes. (Vea Ez.32:21, Isa.14:9-20.)

EL SEOL Y SUS HABITANTES

Las siguientes declaraciones son hechas con respecto al “seol”:

1. Como ya hemos visto, el “seol’ es hacia abajo o en las “partes más bajas de la tierra”. Por ejemplo Job 11:8 habla en sentido figurativo de algo más profundo que el “seol”. (Vea también Amós 9:2.)

2. Según Isaías 38:10 el seol tiene puertas, vea también Mateo 16:18 donde se dice que el “hades” (la palabra griega correspondiente al vocablo hebreo “seol”) tiene puertas. Apocalipsis 1:18 declara que Cristo tiene las llaves del hades.

3. Es un lugar donde uno puede reunirse con sus antepasados, su pueblo o su tribu. Así lo indican los siguientes versículos:

“Y exhaló el espíritu, y murió Abraham en buena vejez, anciano y lleno de días y fué unido á su pueblo.” (Génesis 25:8)

“Y exhaló Isaac el espíritu, y murió, y fué recogido á sus pueblos, viejo y harto de días; y sepultároslo Esaú y Jacob sus hijos.” (Génesis 35:29)

“Y levantáronse todos sus hijos y todas sus hijas para consolarlo; mas él no quiso tomar consolación,

y dijo: Porque yo tengo de descender á mi hijo enlutado hasta la sepultura (seol). Y llorólo su padre.” (Génesis 37:35)

“Y como acabó Jacob de dar órdenes á sus hijos, encogió sus pies en la cama, y espiró: y fué reunido con sus padres.” (Génesis 49:33)

“Y muere en el monte al cual subes, y sé reunido á tus pueblos; al modo que murió Aarón tu hermano en el monte de Hor, y fué reunido á sus pueblos.” (Deuteronomio 32:50)

“Mas ahora que ya es muerto, ¿para qué tengo de ayunar? ¿podré yo hacerle volver? Yo voy á él, mas él no volverá á mí.” (2 Samuel 12:23)

Según estos versículos y otros semejantes, en el Antiguo Testamento la muerte significaba la separación de los vivos, pero el reunirse con los parientes que ya habían partido (muerto).

4. Al momento de la muerte el hombre se convierte en un “rephaim”. Esta palabra hebrea significa fantasma, un espíritu descarnado o sombra. Job 26:5 se refiere a “las sombras” que tiemblan en lo profundo.

La prohibición del Antiguo Testamento en Deuteronomio 18:9-14 respecto a los hechiceros, sortílegos y agoreros que consultan a los muertos, resultaría absurda si los muertos estuvieran inconscientes. La “necromancia” es un intento de comunicarse con las almas que ya han partido al “seol”. El intento por parte de Saúl de comunicarse con Samuel cuando éste ya había muerto (vea 1 Sam.28:7-25), demuestra que Saúl creía que Samuel esta-ba consciente y vivo en el “seol”. Además, el Diccionario Hebreo-Inglés define la palabra “rephaim” como los espíritus que han partido (pág.324). El diccionario hebreo de Brown Driver y Briggs definen la palabra “rephaim” como “sombras o fantasmas y el nombre usado para hablar de las personas descarnadas que habitan el seol”.

El significado de esta palabra deja claro que cuando el cuerpo muere, el alma-espíritu pasa a un nuevo tipo de existencia y experiencia. Su existencia ahora es como una criatura espiritual, ahora experimenta lo que los ángeles y demás espíritus descarnados experimentan. Este concepto aparece también en el Nuevo Testamento en textos como Luc.24:37-39: “Entonces ellos espantados y asombrados, pensaban que veían espíritu. Mas él les dice: ¿Por qué estáis turbados, y suben pensamientos á vuestros corazones? Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy: palpad, y ved; que el espíritu ni tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo”. La creencia en la existencia de fantasmas o espíritus, implica inevitablemente la convicción de que el hombre sobrevive a la muerte del cuerpo.

5 Los habitantes del “seol” pueden comunicarse los unos con los otros y hacer comentarios acerca de aquellos que van llegando allí. (Vea Ezequiel 32:21, Isa.14:9-11.)

6 En el “seol” todas las experiencias relacionadas con la vida en este mundo ya no son posibles. En el “seol” ya no tienen conocimiento ni noticias de lo que está pasando en la tierra de los vivos. Han entrado en una nueva dimensión de existencia muy distinta de la que experimentaron cuando vivían en sus cuerpos físicos. (Vea Salmo 6:5, Ecle. 9:5 y 10.)

El libro de Eclesiastés es uno de los favoritos de aquellos que quieren enseñar que los muertos están inconscientes o dormidos. Una lectura del libro de Eclesiastés manifestará de inmediato, que el tema del libro es la vanidad de la vida sin Dios (vea Ecle.1:1-3). La perspectiva de Salomón reflejada en este libro es la de este mundo sin Dios, por lo tanto es la perspectiva humanista, carnal o atea. La palabra vanidad es usada 36 veces en el libro para expresar la realidad de lo que es una vida sin Dios. La frase “bajo el sol”, es usada repetidas veces para enfatizar la realidad de la naturaleza temporal y momentánea de la vida sin Dios. El argumento del predicador en Eclesiastés 9 es que, si no hay una vida más allá del presente entonces, tanto la vida como la muerte no significan nada. De hecho, en el mismo capítulo Salomón compara la muerte de los seres humanos con la de los animales, como si no existiera ninguna diferencia entre ellos. Esto lo hace porque desde la perspectiva humanista (ilustrada por la frase “debajo del sol”), todo lo que el hombre hace a fin de cuentas es “vanidad”. El argumento del libro es que sin Dios esta vida es transitoria e incierta, es vana y vacía porque no satisface ni aprovecha; todo el trabajo del hombre es fatigoso y aburrido. Si Dios no existe, entonces todo está destinado a ser olvidado, incluso nosotros mismos. Entonces, es desde esta perspectiva materialista que debemos considerar las declaraciones del libro de Eclesiastés sobre el estado de los muertos.

7. El juicio de Dios no termina cuando los impíos mueren en sus pecados. Deuteronomio 32:22 dice: “Por-que fuego se ha encendido en mi ira, Y arderá hasta las profundidades del seol…” (Deuteronomio 32:22, Versión 1960). El Salmo 116:3 se refiere a que algunos habitantes del seol padecen angustia y dolor. El libro de Job dice en cuanto a los impíos:

“La sequía y el calor arrebatan las aguas de la nieve; Y el seol á los pecadores.” (Job 24:19 Versión 1960) David dice en Salmo 9:17, “Los malos serán trasladados al seol (infierno), todas las gentes que se olvidan de Dios.” (Salmos 9:17 Versión 1960) El libro de proverbios dice respecto a la mujer adúltera que “sus pasos conducen al seol” (Prov. 5:5 Versión 1960)) y que “sus convidados están en lo profundo del seol” (Prov. 9:18 Versión 1960). Sería muy difícil limitar el significado de estas advertencias simplemente al sepulcro, si así fuera, entonces ¿Porqué son dirigidas estas advertencias solamente a los malos y no a los justos?

Queda claro que cualquier intento de definir la palabra “seol” como “sepulcro” es un grave error.

“HADES”

En el Nuevo Testamento la palabra “hades” es usada como sinónimo de la palabra hebrea “seol”. Ya comen-tamos acerca de la versión griega del Antiguo Testamento (La Septuaginta) en donde la palabra “hades” es usada 71 veces, de las cuales en 64 ocasiones es una traducción de la palabra hebrea “seol”. Entonces, podemos obser-var que la enseñanza neotestamentaria acerca del “hades” es muy parecida a lo que el Antiguo Testamento enseña sobre el “seol”, la única diferencia es que el Nuevo Testamento aclara algunos detalles que no están tan manifiestos en el Antiguo Testamento.

En primer lugar es necesario aclarar lo que el “hades” no significa:

1 El “hades” no significa la muerte. La palabra griega para la muerte es “thanatos”. También el “hades” y la “muerte” se encuentran en textos tales como Apo.1:18 donde resulta evidente que no son sinónimos.

2 El “hades” tampoco es el sepulcro. La palabra griega para sepulcro es “mneema”. Todos los argumentos que demuestran que el seol no es el sepulcro se aplican de igual manera a la palabra “hades”.

3 El “hades” no es el infierno, es decir no es el lugar final del castigo eterno. La palabra griega “gehenna” es la que se usa para hablar del lugar del tormento eterno. [No queremos negar que exista tormento en el hades, sino sólo queremos distinguir entre el lugar de tormento eterno del cuerpo y el alma (la gehenna), y el lugar de tormento temporal donde están las almas descarnadas (hades)].

4 El “hades” no es el cielo, porque la palabra griega para decir cielo en el Nuevo Testamento es “ouranos”. Además, el cielo es el lugar donde van las almas de los justos después de la muerte para esperar hasta el día de la resurrección.

5 El “hades” no es la aniquilación, el cese de la existencia o el sueño del alma. En el momento de la muerte el alma va al “hades” y el cuerpo es sepultado. Entonces, la descripción de los muertos como personas dormidas, es una descripción figurativa para referirse al cuerpo, más no al alma. La Biblia no habla en ningún lugar de que el alma entre en un estado de inconsciencia como si estuviera dormida. El cuerpo en el sepulcro está inconsciente, pero el alma en el “hades” sigue consciente. Los textos que ya hemos visto, y los que citaremos más adelante en este folleto acerca de la sobrevivencia del alma después de la muerte, comprueban este punto.

La descripción en las Escrituras del cuerpo muerto como “dormido” es usado debido a que en un tiempo futuro (en el día del juicio) será resucitado para que la persona íntegra sea juzgada. En el tiempo antiguo no sólo los hebreos sino también los griegos y los egipcios usaban la metáfora de “dormirse” para referirse figurativamente a la muerte; de igual manera como en el lenguaje en español algunas personas se refieren a los muertos como “descansando”, “reposando”, etc. ya que la persona fallecida parece estar solamente dormida.

Habiendo dicho lo que no es el Hades, veamos ahora su significado en sentido positivo:

1. El Nuevo Testamento toma el concepto del Antiguo Testamento respecto al “seol” y lo amplifica. Esto no debe sorprendernos, puesto que vemos algo semejante en el Nuevo Testamento con relación a otras doctrinas y enseñanzas del Antiguo. El Nuevo Testamento es una revelación más clara y amplia que la del Antiguo. Durante el período intertestamentario los judíos creían que el “seol” estaba dividido en dos secciones. Una parte en don-de los impíos eran castigados por sus pecados y la otra (llamada “el seno de Abraham” o el “paraíso”) donde los justos experimentaban gozo y paz.

Tomando en cuenta el principio de la revelación progresiva, es de esperarse que el “hades” tuviera un signi-ficado más amplio en el Nuevo Testamento que en el Antiguo. Tampoco debe sorprendernos que las epístolas expliquen más ampliamente lo que sucede con el alma después de la muerte, llevando el concepto aún más allá de lo revelado en los cuatro evangelios. Antes de la ascensión de Cristo, tanto los creyentes como los incrédulos fueron al “seol” o al “hades”. Después de la resurrección de Cristo, el Nuevo Testamento enseña que los creyentes después de morir entran inmediatamente al cielo para estar con El ( vea Fil.1:23). Están presentes con el Señor en su habitación celestial (2 Cor.5:1-8), adorando con las huestes angélicas del cielo (Heb.12:22-23), ante el altar de Dios (Apo.6:9-11).

Si vemos Hech.2:31 resulta claro que Cristo fue al “hades” antes de su resurrección, mientras que estuvo en el “hades”, el apóstol Pedro dice que Cristo proclamó su victoria y la redención consumada a “los espíritus encarcelados” [en el “hades”] (1 Pe.3:18-19). En Lucas 23:43 “el paraíso” está ubicado todavía, en la sección del “hades” reservada para los justos, pero en el tiempo cuando el apóstol Pablo escribió 2 Cor.12:2-4, es dado por un hecho que el paraíso ha sido quitado del “hades” y ahora está ubicado en el tercer cielo (es decir, en la presencia de Dios.)

Según la enseñanza neotestamentaria, ahora, después de que Cristo ha consumado la obra de la redención, los creyentes al momento de su muerte van al cielo para esperar la resurrección de sus cuerpos y el estado eterno (la glorificación). En el tiempo del Antiguo Testamento esto no era posible debido a que Cristo no había consu-mado su obra, y los creyentes iban al “hades” (a la parte llamada “el seno de Abraham”) con el fin de esperar la terminación de la obra de Cristo.

2. Pero ¿Qué sucede ahora con los impíos? En el momento de la muerte los impíos descienden al “hades” el cual es un lugar temporal de tormento en donde esperan la resurrección final de sus cuerpos y su castigo eterno.

3. Veamos algunos textos con el fin de demostrar que el “hades” es un lugar de tormento.

Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con es-plendidez. Había también un mendigo llamado Lázaro, el cual estaba echado á la puerta de él, lleno de llagas, Y deseando hartarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas. Y aconteció que murió el mendigo, y fué llevado por los ángeles al seno de Abraham: y murió también el rico, y fué sepultado. Y en el infierno (hades) alzó sus ojos, estando en los tormentos, y vió á Abraham de lejos, y á Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía á Lázaro que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque soy atormentado en esta llama. Y díjole Abraham: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; mas ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. Y además de todo esto, una grande sima está constituída entre nosotros y vosotros, que los que quisieren pasar de aquí á vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá. Y dijo: Ruégote pues, padre, que le envíes á la casa de mi padre; Porque tengo cinco hermanos; para que les testifique, porque no vengan ellos también á este lugar de tormento. Y Abraham le dice: A Moisés y á los profetas tienen: óiganlos. El entonces dijo: No, padre Abraham: mas si alguno fuere á ellos de los muertos, se arrepentirán. Mas Abraham le dijo: Si no oyen á Moisés y á los profetas, tampoco se persuadirán, si alguno se levantare de los muertos. (Lucas 16:19-31)

Note que él que enseña aquí acerca del “hades” es el Señor Jesucristo. Entonces esto es lo que Cristo creyó acerca del “hades”; esto es importante. Aunque en la actualidad, muchas sectas quieren decirnos que este pasaje es una “parábola”, (es decir, que Jesús estaba hablando en sentido figurado o simbólico y que este pasaje no es una historia real sino una ficción), la verdad es que la palabra “parábola” no se encuentra aquí. Además, en este mismo sentido, Cristo dio el nombre del mendigo y se refirió a los cinco hermanos del rico. También Abraham es un personaje histórico y real. El “hades” es un lugar real. Entonces, lo que tenemos aquí no es una parábola, sino que es la narración de la historia de dos hombres y la explicación del destino de ambos después de la muerte. Si este pasaje no enseña la verdad acerca del “hades”, entonces no está enseñando nada. Esto es exactamente lo que quieren decir muchas sectas, que el pasaje no está enseñando nada.

Podemos resumir la enseñanza de este pasaje en los siguientes puntos:

a. El alma (la persona misma) sigue consciente después de la muerte (separación) de su cuerpo. Ya hemos visto que los habitantes del “seol” están conscientes. En este pasaje Cristo afirma lo mismo de aquellos que están en el “hades”. (Hay que tomar en cuenta lo que ya se ha dicho, que “hades” es la palabra griega que se traduce de la palabra hebrea “seol”.)

b. En el momento de la muerte, los creyentes van de inmediato a un lugar de felicidad y los perdidos van a un lugar de sufrimiento.

c. El hades” es un lugar de tormento y de fuego. Esta realidad es afirmada cuando menos cuatro veces en este pasaje. “En el hades alzó sus ojos estando en los tormentos” (vers.23). “Estoy atormentado en esta llama” (vers.24). “tu atormentado” (vers.25). “Este lugar de tormento” (vers.28).

d. Cuando Abraham contesta al rico diciéndole “a Moisés y a los profetas tienen, óiganlos”, está indicando un punto importantísimo. La frase “Moisés y los profetas”, era usada para hablar de toda la enseñanza del Anti-guo Testamento. El Antiguo Testamento era la única Biblia que existía en ese entonces. Esto implica clara-mente que el Antiguo Testamento enseña que el “seol” es un lugar de tormento. Por lo tanto, Cristo no estaba contradiciendo la enseñanza del Antiguo Testamento al decir que el “hades” es un lugar de tormento. El “ha-des” y el “seol” son esencialmente el mismo lugar, es decir, un lugar de tormento.

e. Este pasaje es una advertencia, la única advertencia que los hombres van a recibir. El énfasis en los versículos 27 al 31 es que, si los hombres no quieren creer en la realidad del sufrimiento en el “hades”, Dios no les dará ninguna otra prueba de esta triste realidad.

f. Si no tenemos en este pasaje la suficiente evidencia de que el “hades” es un lugar de tormento, entonces solamente podemos ser convencidos en la misma manera en que el rico fue convencido, es decir, yendo allí y sufriendo lo que el rico sufrió. Es un hecho lamentable que tantas personas no creerán esta verdad hasta que sea demasiado tarde.

g. Aquellos que no creen la enseñanza de este pasaje, no creen la enseñanza de la Palabra de Dios. Nadie que sea verdaderamente honesto, puede concluir que estos versículos enseñan algo distinto de lo que dicen.

Otro texto que enseña que el “hades” es un lugar de tormento es Mat.11:23-24: “Y tú, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta los infiernos (hades) serás abajada; porque si en los de Sodoma fueran hechas las maravillas que han sido hechas en ti, hubieran quedado hasta el día de hoy. Por tanto os digo, que á la tierra de los de Sodoma será más tolerable el castigo en el día del juicio, que á ti.”

De este texto podemos concluir las siguientes cosas:

a. Que la palabra “hades” es usada para establecer un contraste directo con el cielo.

b. Entrar al “hades” implica entrar a un estado de juicio. Si no entendemos de esta manera el texto, la amenaza de castigo carece de significado.

c. Hay diferentes grados de sufrimiento en el “hades”, de otra manera sería absurdo hablar de un castigo más tolerable que otro.

“GEHENNA”

Esta palabra griega es usada para describir el destino final de los impíos después del día de la resurrección y el juicio. Mientras que el “seol” y el “hades” describen el “estado intermedio” de las almas descarnadas, entre la muerte y la resurrección; la gehenna es un lugar para el castigo futuro en el estado eterno. Enseguida daremos una lista de textos en donde esta palabra es usada:

“Mas yo os digo, que cualquiera que se enojare locamente con su hermano, será culpado del juicio; y cualquiera que dijere á su hermano, Raca, será culpado del concejo; y cualquiera que dijere, Fatuo, será culpado del infierno (gehenna) del fuego.” (Mateo 5:22)

“Por tanto, si tu ojo derecho te fuere ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti: que mejor te es que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea echado al infierno (gehenna).” (Mateo 5:29)

“Y no temáis á los que matan el cuerpo, mas al alma no pueden matar: temed antes á aquel que puede
destruir el alma y el cuerpo en el infierno (gehenna).”
(Mateo 10:28)“Mas os enseñaré á quién temáis: temed á aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno (gehenna): así os digo: á éste temed.” (Lucas 12:5)

“¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque rodeáis la mar y la tierra por hacer un prosé
lito; y cuando fuere hecho, le hacéis hijo del infierno (gehenna) doble más que vosotros.”
(Mateo 23:15)

“¡Serpientes, generación de víboras! ¿cómo evitaréis el juicio del infierno (gehenna)?” (Mateo 23:33)“Y si tu mano te escandalizare, córtala: mejor te es entrar á la vida manco, que teniendo dos manos irá la Gehenna, al fuego que no puede ser apagado; Donde su gusano no muere, y el fuego nunca se apaga. Y si tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo: mejor te es entrar á la vida cojo, que teniendo dos pies ser echado en la Gehenna, al fuego que no puede ser apagado; Donde el gusano de ellos no muere,y el fuego nunca se apaga. Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo: mejor te es entrar al reino de Dioscon un ojo, que teniendo dos ojos ser echado á la Gehenna; Donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.” (Marcos 9:43-48)

Gehenna es la palabra que Cristo usó más frecuentemente para referirse al infierno. Como veremos en las siguientes evidencias, esta palabra es correctamente traducida como “infierno”.

1 La palabra gehenna viene del hebreo (Valle de Ben Hinnom), su significado original fue “Ge (Ben) Hinnom” que quiere decir “el valle de los hijos de hinnom”. La forma abreviada fue “ge-hinnom” que en el griego se traduce como “gehenna”. Originalmente esta palabra se refería al lugar en donde los judíos apóstatas sacrifica-ban y practicaban su idolatría. El valle de Hinnom fue un lugar ofensivo y repulsivo a los judíos piadosos. Pos-teriormente, este mismo lugar se convirtió en el basurero de la ciudad de Jerusalén. En el tiempo de Cristo, los judíos echaban en ese valle no sólo la basura, pero también los cuerpos de animales muertos y los cadáveres de criminales. El fuego de la gehenna ardía día y noche, no se apagaba, y los gusanos no dejaban de comer la carne podrida. En el tiempo de Cristo, esta palabra fue usada para referirse al lugar de tormento sin fin. El valle de hinnom se convirtió entonces en un símbolo de la realidad de la morada eterna de los impíos en un lugar de tormento; el lugar donde va el cuerpo y el alma de los impíos después del día del juicio. Para los judíos en el tiempo de Cristo, la gehenna significaba el basurero eterno donde los impíos serían arrojados después del día del juicio.

2 La Enciclopedia Estándar de la Biblia, dice que la gehenna se refiere “al lugar del castigo eterno de los impíos” (Vol.II pág.1182). La Enciclopedia Bíblica de Literatura Teológica y Eclesiástica, define la gehenna como “el lugar de castigo eterno”. Alfredo Edersheim el erudito más destacado por su amplio conocimiento del Talmud hebreo, dijo que “en el tiempo de Cristo la gehenna fue entendida como un lugar de castigo consciente y eterno, después de la resurrección”. (“La Vida Y Los Tiempos De Jesús El Mesías”, Tomo II pág.791 a 796).

3. Cristo enseñó las siguientes cosas respecto a la gehenna:

a. La gehenna es el lugar de juicio. (Mat.23:33)

b. El castigo de la gehenna es siempre ubicado después de la resurrección y el fin del mundo. (Mat.10:28 y Apo.20:10-15)

c. La gehenna es el lugar en donde el cuerpo y el alma serán castigados. (Mat.10:28, Mar.9:43-48)

d. La gehenna es un lugar de tormento consciente y eterno. Este punto es fácil de demostrar por el uso continuo en el Nuevo Testamento de palabras descriptivas de la gehenna que no pueden tener otra expli-cación. Las tres palabras usadas con más frecuencia para describir la gehenna son: “fuego”, “tormento” y “eterno” (enseguida daremos una lista de versículos). Aunque la palabra gehenna no se encuentra en cada uno de ellos, sin embargo, es evidente que son descripciones de ese lugar:

“El fuego nunca se apagará.” (Mat.3:12)

“Gehenna (infierno) de fuego” (Mat.5:22)

“El horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes” (Mat.13:42 y 50)

“Ser echado en el fuego eterno” (Mat.18:8)

“Ser echado en la gehenna (infierno) de fuego” (Mat.18:9)

“Apartaos de mí, malditos al fuego eterno” (Mat.25:41)

“En la gehenna, al fuego que no puede ser apagado” (Mar.9:43 y 45)

“El fuego nunca se apaga” (Mar.9:48)

“Quemará en fuego que nunca se apagará” (Luc.3:17)

“En llama de fuego, para dar el pago a los que no conocieron a Dios” (1 Tes.1:8)

“Sufriendo el juicio del fuego eterno” (Judas 7)

“Será atormentado con fuego y azufre” (Apo.14:10)

“Fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego ardiendo en azufre” (Apo.19:20)

“Fue lanzado en un lago de fuego y azufre, donde está la bestia y el falso profeta y serán atormentados día y noche para siempre jamás” (Apo.20:10)

“El que no fue hallado escrito en el libro de la vida, fue lanzado en el lago de fuego” (Apo.20:15)

“Su parte será en el lago ardiendo con fuego y azufre que es la muerte segunda.” (Apo.21:8)

“El humo del tormento de ellos sube para siempre jamás (por los siglos de los siglos)… y no tienen reposo día ni noche.” (Apo.14:11)

Es evidente de estos textos, que el fuego relacionado con la gehenna es:

I. Eterno (Mat.18:8, 25:41, Judas 7)

II. Inextinguible (Mat.3:12, Mar.9:43, Luc.3:17)

III. Y resulta en un tormento consciente y no en la aniquilación. Esto es obvio de Mat.25:41 y 46 en donde Cristo pone en contraste la vida eterna con el tormento eterno:

“E irán éstos al tormento eterno, y los justos á la vida eterna.” (Mateo 25:46) Aquí la palabra griega “aionios” o “eterno” se refiere tanto al tormento eterno como a la vida eterna, de tal manera que resulta imposible darle a esta palabra dos significados distintos. El infierno es tan eterno como el cielo.

4. Algunas sectas tratan de decir que la gehenna significa la aniquilación o el cese de la existencia, esto porque en varios textos gehenna es descrita como la segunda muerte. (Vea por ejemplo: Apo.20:6, 14-15 y 21:8.) Enseguida daremos cinco motivos por los cuales gehenna no puede significar la aniquilación.

a. Como ya vimos en la sección sobre la muerte, ésta no significa aniquilación. Si tratamos de sustituir la ecuación “la muerte = aniquilación” en los textos que usan la palabra muerte, resulta obvio que ese no es su significado.

b. Si la segunda muerte significa aniquilación, entonces tiene que significar la “segunda aniquilación”. Y si la primera aniquilación no resultó ser definitiva, ¿Porqué deberíamos creer que la segunda lo será? No es posible aniquilar dos veces a la misma persona.

c. Dos textos en el libro de Apocalipsis identifican la segunda muerte con el lago de fuego (vea Apo.21:8 y 20:14). Hay por lo menos tres ejemplos en la Escritura en donde el fuego no consume a sus víctimas. El primero es en Ex.3:2 cuando la zarza ardía en fuego y la zarza no se consumía. El segundo ejemplo es Daniel 3:19 cuando el horno se encendió siete veces más, pero la Escritura dice respecto a los tres creyentes, que el fuego no les quemó ni siquiera la ropa (Dan.3:27). El tercer ejemplo está en Apo.19:20 donde dice que la bestia y el falso profeta fueron lanzados vivos en un lago de fuego y azufre, y después de los mil años mencionados en el capítulo 20:7, todavía están vivos y siguen siendo atormentados en el mismo lugar (Apo.20:10).

d. Apocalipsis 20:6 declara que la segunda muerte no tiene potestad y no afectará a los creyentes. Esto implica que la segunda muerte tiene el poder de hacer daño a los inconversos (no creyentes). Pero la aniquilación no haría ningún daño a nadie. Un castigo que uno no puede experimentar, no puede ser ningún castigo; nadie puede ser castigado si no existe.

e. La segunda muerte es el castigo final del pecado, pero si la convertimos en algo parecido a la aniquilación, entonces ya no hay ningún castigo, y mucho menos podríamos hablar de grados de castigo en la manera que la Biblia lo hace. (Vea Mat.11:22-24; Rom.2:5-6 y 2:8-9; Apo.18:6-7; Heb.10:28-31, etc.) Además, cuando Cristo fue castigado por el pecado y murió, no fue aniquilado. El castigo que Cristo experimentó consistió de sufrimiento, dolor, miseria, separación del Padre, etc. pero no fue la aniquilación. (Vea los siguientes textos: Mat.26:46; 1Pe.2:21, 24, 3:18; Isa.53:4-11 y note especialmente en este texto de Isaías el uso de las palabras:

“azotado”, “herido”, “abatido”, “molido”, “angustiado”, “afligido” y “castigado”). Repito entonces, que Cristo no fue aniquilado, sino que sufrió en su cuerpo y en su alma hasta la muerte. (Vea 1 Pe.4:1, Fil.2:8). Cuando murió, su alma fue al “hades”; nunca dejó de existir. (Vea Hech.2:25-28, 31). Entonces, si el sufrimiento de Cristo fue real cuando El fue hecho pecado en lugar de los que creen en El, esto nos indica que el sufrimiento en la gehenna de los inconversos, (sufrimiento ocasionado por sus pecados), también será real.

5. La gehenna es el “justo juicio de Dios” (Rom.2:5), es lo que el pecado merece, es la retribución, la recompensa, el pago del pecado, es el castigo que los pecadores no arrepentidos merecen. Las palabras descriptivas que enseguida listaremos confirman esta horrible realidad:

a. La gehenna es descrita como “una prisión” o cárcel eterna. (Mat.18:34-35; Luc.12:58-59, 2 Pe.2:4, Jud.6). Aunque estos dos últimos textos se refieren a ángeles encarcelados, esto no cambia la realidad, porque según Apocalipsis 20:14, todos aquellos que estén en el hades serán arrojados a la gehenna. Cristo dice en Mat.25:41 que los hombres serán arrojados al fuego eterno “preparado para el diablo y sus ángeles”. En la gehenna, los hombres perdidos serán encarcelados en cuerpo y alma hasta que paguen la deuda infinita de sus pecados. Siendo ésta infinita, indica que jamás saldrán de allí.

b. La gehenna es descrita como “un abismo”. (Vea Apo.9:1-2, 11:7, 20:1) Note que en 9:2 dice que de este abismo sale humo, como de un gran horno. En Lucas 8:31 los demonios le rogaban a Cristo que no les man-dase ir al abismo.

c. La gehenna es descrita como “las tinieblas de afuera”.

Mat.8:12 habla de aquellos que serán “echados a las tinieblas de afuera”. Mat.22:13 dice, “atadle los pies ylas manos y echadle a las tinieblas de afuera”.Mat.25:30 dice, “al siervo inútil, echadle en las tinieblas de afuera”.

2 Pe.2:17 se refiere a aquellos para los cuales les está reservada eternamente, “la oscuridad de las tinieblas”.

d. La gehenna es descrita como “fuego”. Aquí solamente resta señalar que el fuego del infierno es la ira de Dios. Vea Isa.30:33 donde dice que “el soplo de Jehová, como torrente de azufre enciende el fuego”. (Vea también Isaías 33:14; 66:24, Nahum 1:6.) Este fuego no puede ser apagado.

e. La gehenna es descrita como el lugar del “lloro y el crujir de dientes”. (Vea Mat.8:12, 13:42, 22:13, 24:51 y 25:30). La palabra lloro o llanto es la palabra más fuerte para hablar de una persona sufriendo. El crujir de dientes es el fruto del dolor, la angustia y el enojo por parte de aquellos que se encuentran en el infierno. Es el resultado de todos los factores que en breve hemos tocado en este estudio sobre la gehenna. Es el producto del remordimiento, la agonía, la vergüenza, la desesperación y la ira eterna de Dios.

f. La gehenna es descrita como un “gusano que no muere”. (Vea Mar.9:43-48.) El gusano que no muere signi-fica que la persona misma no deja de existir, sino que está siendo atormentada perpetuamente. El fuego no se apaga y el gusano no se muere, porque la persona no deja de existir, ni de sentir el dolor y el castigo de sus pecados. En el contexto de este versículo, Cristo compara dos clases de sufrimiento. Primero habla del sufri-miento ocasionado por la pérdida de una parte principal del cuerpo. Luego habla del sufrimiento ocasionado por la eternidad del infierno (gehenna).

Podríamos añadir más argumentos, pero al repasar lo expresado, tenemos confianza de que lo señalado es sufi-ciente para satisfacer a cualquiera que puede ser satisfecho; aquellos que son obstinados y rebeldes no estarían satisfechos aunque se incluyera más. Entonces, aquí concluimos nuestra argumentación.

¿HAY ALGUIEN QUE DESEE IR AL INFIERNO?

Como vimos al principio de este folleto, pocas personas piensan que pueden ir al infierno. De hecho, hasta muy pocos creen que otros irán al infierno. Pareciera que sería difícil encontrar candidatos para enviarlos allí. La mayoría de las personas piensa que solamente los más viles pecadores irán al infierno, como por ejemplo dicta-dores como Hitler, o asesinos múltiples, o abusadores de mujeres y niños, o narcotraficantes y políticos corruptos. Pero, una vez más le decimos que la realidad es muy distinta a lo que mucha gente piensa. La mayoría supone que casi todo el mundo escapará del infierno, cuando Cristo dijo en Mat.7:13-14 todo lo contrario. Escuche bien sus palabras:“Entrad por la puerta estrecha: porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva á per-dición, y muchos son los que entran por ella. Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva á la vida, y pocos son los que la hallan.” (Mateo 7:13-14)

Sin lugar a dudas, Cristo enseña aquí que no es una minoría sino la gran mayoría de la gente que irá al infierno. Y podemos añadir que a menos que usted entre por la puerta estrecha, usted también irá a ese lugar. ¿Está usted preparado para ir al infierno? Debería estarlo, pues si no ha entrado por la puerta estrecha que es Cristo, usted está en el camino ancho que conduce al infierno. Cabe repetir aquí otra enseñanza de Cristo:

“Y si tu mano te escandalizare, córtala: mejor te es entrar á la vida manco, que teniendo dos manos ir á la Gehenna, al fuego que no puede ser apagado; Donde su gusano no muere, y el fuego nunca se apaga. Y si tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo: mejor te es entrar á la vida cojo, que teniendo dos pies ser echado en la Gehenna, al fuego que no puede ser apagado; Donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga. Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo: mejor te es entrar al reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado á la Gehenna; Donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.” (Marcos 9:42-49)

Aquí se nos enseña que el pecado es lo que conduce al infierno. ¿Está usted dispuesto a ir al infierno por toda la eternidad a cambio de unos cuantos placeres y lujuria terrenal? ¿Está dispuesto a sufrir eternamente el des-agrado y menosprecio de Dios a cambio de algunos pecados que a fin de cuentas no le pueden satisfacer? La gran mentira del pecado es que ofrece a los hombres más satisfacción que la que pudieran recibir de parte de Dios. Los que van a la perdición son engañados por el pecado creyendo que el futuro prometido por el pecado, es más satisfactorio que el reino de Dios. El poder del pecado consiste de esta mentira. El pecado dice a los hombres que el camino de Cristo es difícil y desdichado. ¿Cree usted que el pecado le hará feliz? Si así es, usted nunca lo dejará, jamás se arrepentirá e inevitablemente sufrirá el castigo del pecado en el infierno. El engaño de pecado es el poder que el diablo usa para cegar y endurecer a los incrédulos. Entonces, si usted no tiene miedo del pecado, nunca tendrá miedo del infierno hasta que sea demasiado tarde.

Los únicos que entran por la puerta estrecha son aquellos cuyos ojos han sido abiertos para ver el engaño del pecado y la verdad de Dios. Toda la miseria de la raza humana comenzó cuando Adán y Eva creyeron a la mentira del diablo con respecto al pecado, cuando dijo: “no morirán”. Satanás les convenció que la vida pecaminosa sería más placentera que la obediencia a Dios y de que a fin de cuentas, no tendrían que sufrir por su pecado (desobediencia). El diablo continúa diciendo esta mentira a todos los hombres hasta el día de hoy, pero como hemos visto de la Palabra de Dios; el pecado les traerá consecuencias eternas a todos los que no se arrepientan.

En los dos textos que citamos anteriormente, el arrepentimiento del pecado y la fe en Cristo como el único acceso al cielo, son las condiciones para escapar del infierno. Cristo es la puerta y el camino al cielo, porque en su encarnación vino a este mundo y sufrió el castigo infinito del pecado en sustitución de todos aquellos que creen en El. El hecho de que Cristo sufrió es la prueba más grande de que aquellos que no se someten a El como Señor y Salvador, sufrirán el infierno como la paga del pecado. La muerte y el sufrimiento de Cristo, es la prueba más grande de que Dios es justo y santo, y como tal tiene que castigar el pecado. Con el fin de poder perdonar a los creyentes, Dios se vio obligado a castigar los pecados de ellos en la persona de Cristo como su sustituto. Amigo mío piénselo bien, si Dios castigó a su propio Hijo amado, ¿Qué le hará a usted cuando usted muera en sus pecados? Si usted no le da la espalda al pecado y confía en Cristo, ciertamente que su lugar es el infierno. ¡Vuélvase a Cristo y sométase a El como Señor y dueño de su vida! ¡Pídale, ruéguele que cambie su corazón y le conceda el poder para dejar el pecado y entregarse a El! ¡Confíe en Cristo como aquel que sufrió “el infierno” en lugar de los pecadores! No se tarde porque el peligro del infierno es real y usted está al borde mismo de este abismo. Ojalá fueras aterrorizado hoy por el infierno, porque si no es así, ciertamente que tendrás que soportarlo por la eternidad.

Por Qué el Cristianismo Bíblico Es Intolerable en una Epoca de “Tolerancia”

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clip_image002Por Qué el Cristianismo Bíblico Es Intolerable en una Epoca de “Tolerancia”

John MacArthur

www.gty.org

Tomado de aquí

En estos tiempos postmodernos, la tolerancia es la virtud suprema de la plaza pública. Las personas tolerantes pueden ser pensadoras de mente amplia, liberales, y caritativos para cada cosmovisión – cada cosmovisión, es decir, excepto el Cristianismo bíblico. Las demandas autoritativas de Jesucristo trascienden el umbral de la tolerancia postmoderna.

En esta era posmoderna, una virtud es estimada por encima de de la demás: La tolerancia. De hecho, la tolerancia pronto puede ser la única virtud secular que la sociedad abrace. Muchas virtudes tradicionales (incluyendo la humildad, el autocontrol, y la castidad) ya han caído del favor público y en algunos sectores son abiertamente despreciadas o incluso son consideradas como transgresiones.

En lugar de eso, con la beatificación de la tolerancia, lo que una vez fue prohibido ahora es promovido. Lo que una vez fue universalmente estimado inmoral hoy ahora se celebra. La infidelidad marital y el divorcio han sido normalizados. La profanidad es bastante común. El aborto, la homosexualidad, y las perversiones morales de todas las clases son defendidas por grupos grandes defensores y tácitamente alentados por los medios de comunicación populares. La noción moderna de “tolerancia” sistemáticamente se esta volviendo en moralidad en su cabeza.

Simplemente el único tabú es la ingenua y políticamente incorrecta idea de que “el estilo de vida alternativo”, la religión, o una perspectiva diferente de otra persona está mal.

Una excepción principal a esa regla sobresale rigurosamente: Está muy bien ser intolerante del cristianismo bíblico. De hecho, aquellos que se imaginan ser los defensores de la tolerancia religiosa hoy son a menudo los adversarios más sinceros del cristianismo evangélico. Un ejemplo clásico de esto es el sitio Web de www.religioustolerance.org. Página tras página en ese sitio Web golpea duramente al cristianismo basado en la Biblia. Es uno de los sitios más anticristianos en la Internet.

¿Por qué es? ¿Por qué encuentra el cristianismo bíblico auténtico tal oposición feroz entre los supuestos campeones de la “tolerancia religiosa” de hoy?

Es porque el cristianismo es diametralmente opuesto a las ideas postmodernas que han hecho esto una época de “tolerancia”. Aquí hay seis conceptos cruciales que colocan al cristianismo en contra del mismo espíritu de nuestra época:

1. La Objetividad

El cristianismo verdadero comienza con la premisa de que hay una fuente de verdad fuera de nosotros. La Palabra de Dios es verdad (Salmo 119:160; Juan 17:17). Es objetivamente verdad – queriendo decir que es verdad si se habla subjetivamente a cualquier persona o no, es cierto, independientemente de cómo alguien se sienta sobre ello, es cierto en un sentido absoluto.

Por supuesto esta generación existencial encuentra tal punto de vista completamente desagradable al gusto. La gente prefiere buscar la verdad dentro de sí mismos. Si se contempla el significado de la Escritura para todos, por lo general es sólo en términos de “lo que este versículo significa para mí” – como si el mensaje de la Escritura fuera único para cada individuo.

Pero el Cristianismo auténtico considera la Escritura como la revelación objetiva de la verdad absoluta. Es la Palabra de Dios para la humanidad, y su significado verdadero es determinado por Dios; no es algo que se moldea según las preferencias de oyentes individuales.

2. La Racionalidad

El cristianismo bíblico se basa también en la convicción que la revelación objetiva de la Escritura es racional. La Biblia tiene sentido. No contiene contradicciones, no hay errores, y no tiene principios infundados. Cualquier cosa que contradiga la Escritura es falsa.

Esa clase de racionalidad es antitética para el toda la esencia del pensamiento postmoderno. La gente hoy es adiestrada para glorificar la contradicción, aceptar aquello que es absurdo, prefiera aquellos que es subjetivo, y dan lugar los sentimientos (en vez del intelecto) determinan lo que creen. Pero tal irracionalidad no es nada menos que un rechazo abierto al mismo concepto de la verdad.

Como cristianos, se sabe que Dios no puede mentir (Tito 1:2). Él no se contradice. Su verdad es perfectamente intrínsicamente coherente. Esa clase de racionalidad blanco y negro es una de las razones principales de que el cristianismo bíblico es intolerable en una generación que rechaza la razón.

3. La Veracidad

El cristianismo auténtico se basa en la convicción de que la revelación objetiva de Dios (la Biblia) abordada racionalmente produce la verdad divina en una medida suficientemente perfecta. Todo lo que necesitamos saber para la vida y la santidad está allí para nosotros en la Escritura. No necesitamos buscar principios para la vida piadosa o exitosa a través de alguna otra fuente. La Escritura no es sólo es verdad en su totalidad; es también el estándar más alto de toda verdad – la regla por la cual todas las afirmaciones de verdad deben ser medidas.

Tal convicción es la misma antítesis de la noción postmoderna de “tolerancia”. Y esa es otra razón principal de por qué el cristiandad ha sido señalado por los proponentes de la “tolerancia” postmoderna.

4. La Autoridad

Debido a que los cristianos creen que la Escritura es verdad, enseñan sus preceptos con autoridad y sin disculpa.

La Biblia hace afirmaciones atrevidas, y los cristianos fieles la afirman atrevidamente y sin compromiso. Eso también, es una profunda amenaza para la “tolerancia” de una sociedad que ama su pecado y piensa acerca del compromiso como algo bueno.

5. La Incompatibilidad

La Escritura dice: “ninguna mentira procede de la verdad” (1 Juan 2:21). Como cristianos, sabemos que todo lo que contradice la verdad es por definición falso. En otras palabras, la verdad es incompatible con el error.

Jesús mismo afirmó la exclusividad absoluta del cristianismo. Él dijo: “yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí” (Juan 14:6). “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Hechos 4:12). Esa clase de exclusividad es completamente incompatible con las nociones postmodernas de la “tolerancia”.

Además, como cristianos entendemos que cualquier cosa que se oponga a la Palabra de Dios o se aparte de ella en cualquier forma es un peligro para la misma causa de la verdad. Los cristianos genuinos por consiguiente esquivan la pasividad hacia errores conocidos – y eso también ha colocado a los defensores postmodernos de la “tolerancia” en contra de nosotros.

6. La Integridad

Puesto que todo lo anteriormente citado es verdadero, el cristianismo genuino ve la integridad como una virtud esencial y a la hipocresía como un vicio horrible. Tal mentalidad es prácticamente la antítesis de la “tolerancia” postmoderna, y es aún otra razón por la que nuestra sociedad desprecia nuestra fe.

Desafortunadamente, la iglesia en nuestra generación está a la deriva de estas convicciones fundamentales y ya ha comenzado a aceptar ideas postmodernas sin cuestionar nada. El evangelicalismo está perdido rápidamente se le pierde su paso, y la iglesia es cada vez más como el mundo. Cada vez menos cristianos están dispuestos a oponerse a las tendencias, y los efectos han sido desastrosos. La subjetividad, la irracionalidad, la mundanalidad, la incertidumbre, el compromiso, y la hipocresía ya se han hecho comunes entre iglesias y organizaciones que en un tiempo constituyeron el pensamiento prevaleciente evangélico.

La única cura, estoy convencido, es un rechazo consciente y al por mayor de valores postmodernos y un regreso para estos seis distintivos del cristianismo bíblico. Debemos ser fieles para proteger el tesoro de verdad que nos ha sido confiado a nosotros (2 Timoteo 1:14). Si no lo hacemos, ¿quién lo hará?

Traducción: Armando Valdez

Guía Bíblica en Práctica

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Guía Bíblica en Práctica

Gary E. Gilley

Algunos meses atrás escribí una serie de artículos sobre la voluntad de Dios ocupándose de asuntos sobre como encontrar Su voluntad y si El nos habla hoy o no aparte de las Escrituras. La posición que he tomado es la que llamaría un entendimiento total de sola Scriptura de la vida cristiana. Esto quiere decir que Dios habla hoy exclusivamente a través de la autoritativa e inspirada Palabra la cual no necesita ningún suplemento adicional de alguna otra fuente. Esto no es negar la “revelación general” de la creación de Dios que nos dice algo sobre el poder y la gloria del Creador (Salmo 19:1-6; Romanos 1:20). Pero en lo que se refiere a “la revelación específica” no esperamos que nuestro Señor nos hable aparte de las Escrituras. Su guía no debe ser buscada en visiones, sueños, ángeles u otras manifestaciones sobrenaturales. Ni debemos nosotros buscar internamente corazonadas, impulsos, “pequeñas voces,” o la paz de Dios. Aun las circunstancias, las oportunidades, las “puertas abiertas”, y el buen consejo, aunque de gran ayuda en nuestra toma de decisiones, no son autoritativas. Somos sabios para considerar cuidadosamente estos asuntos externos pero estos no llevan el peso de la Escritura ni constituyen un mandato de Dios. 

Si nosotros aceptamos esta tesis de sola Scriptura, ¿cómo le hacemos para “encontrar” la voluntad específica de Dios para nuestras vidas? Lo hacemos examinando las enseñanzas de las mismas Escrituras. Podemos comenzar por notar en que hay un número de ejemplos en el Nuevo Testamento en los cuales el Señor específicamente indica Su voluntad para nosotros:

· Es la voluntad de Dios que seamos llenos del Espíritu Santo – “Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor. 18No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu (Efesios 5:17-18). En el momento de la conversión cada hijo de Dios es inmediatamente habitado (1 Corintios 6:19), bautizado (1 Corintios 12:13), regenerado (Tito 3:5-6) y sellado por el Espíritu Santo (Efesios 1:13; 4:30). Estos ministerios del Espíritu Santo traen al creyente a la presencia única de Dios, nos unen con Cristo y Su cuerpo, crean dentro de nosotros una naturaleza nueva y aseguran nuestra posición en Cristo. Ninguno de estos es un equipo opcional para el cristiano. El ministerio del llenar del Espíritu, por otra parte, no es automático, es condicional. Llenarse del Espíritu tiene la intención de ser controlado por El. Cuando el creyente vive en obediencia humilde para con el Señor él es lleno, o se controla, por el poder del Espíritu Santo. Es la voluntad expresa de Dios que seamos llenos del Espíritu.

· Es la voluntad de Dios que seamos santificados – “pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación” (1 Tesalonicenses 4:3). El término “santificación” quiere decir “ser apartado” y, cuando se usa en un trasfondo cristiano, lleva la connotación de ser apartado para un propósito santo. En el contexto inmediato del texto Primera Tesalonicenses el Señor está llamando a la pureza moral. Es la voluntad expresa de Dios que Su pueblo viva moralmente vidas puras.

· Es la voluntad de Dios que seamos agradecidos – “Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.” (1 Tes. 5.18). El agradecimiento parece ser contrario a nuestra carne y así también no es una cualidad natural, pero Dios quiere que Sus hijos sean agradecidos. Es más instructivo esto en Efesios 5:20 Pablo menciona agradecimiento como resultado de la llenura del Espíritu Santo y Colosenses 3:16 habla de “cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales” como producto de ser habitados por la palabra de Cristo. El agradecimiento no es ser humanamente confeccionado; es un subproducto del control del Espíritu y de la Palabra en nuestras vidas. Es la voluntad expresa de Dios que Su pueblo sea agradecido.  

· Algunas veces es la voluntad de Dios que suframos – “Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal” (1 Pedro 3:17). No está siempre en el plan de Dios que suframos por Su causa pero cuando es así, debemos sufrir por nuestro testimonio piadoso, no por el comportamiento pecaminoso. Es algunas veces la voluntad expresa de Dios que suframos por El.

Estas son, claro es, las declaraciones generales que son ciertas para todos los cristianos de todos los tiempos – y no es una lista exhaustiva. A estos mandamientos de la “voluntad de Dios” podríamos agregar todos los requisitos revelados, las demandas y los mandatos encontrados en la Palabra que es aplicable para el creyente del Nuevo Testamento. En conclusión – encontramos la voluntad de Dios a través del estudio cuidadoso de la Palabra de Dios. Esto incluiría todo desde un marido amando a su esposa como Cristo amó la iglesia (Efesios 5:25) hasta cristianos no demandándose el uno al otro (1 Corintios 6:1-8) hasta la restauración de un creyente caído (Gálatas 6:1-2).

¿Encontrando la Voluntad de Dios?

Lo que descubrimos es que Dios no ha encubierto Su voluntad a nosotros necesitando de una fórmula secreta para desenredar Sus misterios. Su voluntad para nosotros es encontrada justo en las páginas de la Escritura lista para ser extraída hasta para el deleite de todos los hijos de Dios habitados por el Espíritu dispuestos a leer y aplicar la revelación Divina. La meta, como es expresada en el Nuevo Testamento, no es encontrar la voluntad de Dios sino hacer la voluntad de Dios. Puesto que Dios quiere que usted haga Su voluntad, asegúrese de que El no la haya escondido y luego enviarlo hacia alguna clase de caza de tesoro cósmico para encontrarlo. Él no nos desafía a que descubramos las pistas que conducirán a Su plan para nuestras vidas. Más bien, Su voluntad es claramente impresa en las páginas de la Escritura. Fue con este fin que Pablo le dijo a Timoteo procurara “con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad” (2 Timoteo 2:15). Muchos tienen simplemente pocos deseos de hacer la obra “diligente” y necesaria para correctamente manejar la palabra de verdad y andan buscando atajos. El Señor no nos llama por atajos; en lugar de eso se requiere “la diligencia”.

¿Qué es que funciona el entendimiento de sola Scriptura de la voluntad de Dios y a la toma decisiones en la práctica? Tal vez la mejor forma para acercarse esto es usar un ejemplo real. Demos marcha atrás hacia mi decisión de enseñar en Brasil como he mencionado en un artículo anterior. Como usted recordará recibí instrucciones de ir a Brasil por 17 días para ministrar a pastores brasileños en un retiro, presentando una serie de seminarios prácticos enfocados a las tendencias contemporáneas mirando que hoy enfrenta la iglesia y a predicar en varias iglesias. Además, tenía oportunidad de observar los ministerios de tanto de brasileños y misioneros y ofrecer consejo. 

Obviamente, éstas son todas cosas buenas – ciertamente parecería ser la voluntad de Señor ir allá. Pero contrarrestar lo positivo fue un número de negativas. Se requeriría centenares de horas para preparar los materiales necesitados para el viaje, en parte porque mis presentaciones PowerPoint y notas todas tendrían que ser traducidas al portugués – una tarea enorme que personalmente no podría hacer. Tendría que llevar a un ejército pequeño de ayudantes para lograr una tarea tan enorme. Por otra parte estoy en una posición única en que un número de personas en mi iglesia habla y escribe portugués (ciertamente inusual para una iglesia en los campos de maíz de Illinois). Los voluntarios se pusieron en fila para producir los materiales y hacer el trabajo de traducción – parecería que Dios se agradara del trabajo, pero hubo otros obstáculos.

En primer lugar, tenía que irme de mi iglesia dos semanas y media y perder tres domingos, algo que ni yo ni los ancianos de la iglesia encontraron deseable. ¿Y qué acerca de todos los demás proyectos en los que estoy involucrado como el escribir, aconsejar, prepararme enseñando materiales y cosas por el estilo? Mientras otros miembros de la administración y otros ancianos podrían llenar el púlpito y ministrar para las necesidades inmediatas de la gente mientras me ausentaba, ninguno de ellos podría manejar estos otros proyectos para mí. Me convencía de una carga de trabajo casi infranqueable – y volvería a casa exhausto. También habría una buena probabilidad de que adquiriría alguna clase de “insecto” exótico mientras estaba en Brasil, algo que a menudo consigo al viajar al extranjero (en esto resulté exitoso otra vez). Luego estaba la situación financiera. Éste era un viaje costoso y, al igual que con la mayoría de los ministerios de esta naturaleza, el gasto sería toda mío.

Entonces, mientras se que un ministerio en Brasil presentaba una oportunidad maravillosa a la vez ofrecía muchas dificultades – la decisión no estaba arreglada de antemano.  Ciertamente habría sido agradable si el Señor audiblemente me dijese qué hacer. Excepto eso, pude haber utilizado algún presentimiento o corazonada fidedigna. Habría sido feliz con simplemente un poco de “paz de Dios” guiándome, pero como siempre estaba simultáneamente en paz y ansioso sobre cualquier decisión. El examen de las circunstancias y las “puertas abiertas” guiaba en ambas formas y, como mencioné antes, el consejo piadoso fue de poca ayuda. Así que ¿Qué debía hacer?

Al final, elegí hacer el viaje, ¿pero sobre qué base? Dios no me había hablado tampoco audiblemente o místicamente. La paz fue elusiva como lo fue el buen consejo. Las puertas estaban abiertas en todas las direcciones. Los obstáculos fueron igualmente evidentes a cada paso. Aun la Escritura no contenía versículos diciendo: “usted debe (ó, no debes) ir a Brasil”. ¿Cómo podía tomarse la decisión correcta – una que traería mas honra a Dios?

La Toma De Decisiones Bíblica

De hecho esa última pregunta es engañosa. Yo pregunté, “¿Cómo podía tomarse la decisión correcta – una que traería mas honra a Dios?” Eso presupone que sólo hay una decisión correcta que pudo haber sido hecha para traer honra a Dios. ¿Pero es cierto eso? El haber elegido yo quedarme en casa, asistir a mi congregación local, predicar y enseñar la Palabra en los Estados, enfocar la atención en mi ministerio extendido de escritura y pasar tiempo de calidad con mi familia, ¿no haría una decisión que glorificase a Dios?  ¿Desobedecería al Señor y así estar viviendo en rebelión (sombras de Jonás) si había tomado esta ruta? Muchos dirían sí, pero creo que la Biblia dice no.

Busque un ejemplo en cómo fueron las decisiones hechas en el Nuevo Testamento:

· La donación financiera debía hacerse con base en la elección del corazón (2 Corintios 9:7).

· El viajar a otro país o pueblo (excepto en pocas ocasiones cuando Dios audiblemente entró) fue dejado al individuo (1 Corintios 16:5-7; Hechos 20:16).

· El consumo de comidas diversas fue determinado por la convicción del que comía (Romanos 14:2-4; 1 Corintios 8).

· La observancia, o el incumplimiento, de días santos especiales era una decisión personal – que no siempre era compartido con otras personas piadosas (Romanos 14:5-9).

· El matrimonio, después de que una obediencia correcta a los mandatos bíblicos y principios, fue dejado a los deseos del individuo (1 Corintios 7:39-40).

· Aquellos en el liderazgo de la iglesia deberían aspirar al cargo (1 Timoteo 3:1).

· Aquellos en los negocios, mientras dejándole lugar a la voluntad soberana de Dios por el contrario, eran libres de ejercer su actividad ya que la habían considerado oportuna (Santiago 4:13-17).

En ninguno de estos ejemplos, y muchos más que podríamos listar, pudimos encontrar al creyente buscando la voluntad específica de Dios. Nada de corazonadas e impulsos o experiencias de paz interior entran en juego. Estos individuos se ocuparon de sus asuntos obedeciendo la voluntad revelada de Dios, haciendo lo que estimaron ser lo más sabio y mejor para una situación dada, siempre conocedores y abiertos al hecho de que Dios podría cambiar sus planes.  El cristiano del Nuevo Testamento no siempre operó desde una posición de certeza absoluta, ni parecieron tener necesidad de hacer eso. No fue raro para Pablo, por ejemplo, tomar un curso de acción porque a él le “…pareció bien” (1 Tesalonicenses 3:1 RVA), o porque “…creí necesario” (Filipenses 2:25 RVA), o “si conviene” (1 Corintios 16:4 RVA). 

Éste fue el proceso de toma de decisiones típico en el Nuevo Testamento por personas piadosas. Al vivir en obediencia a la voluntad revelada de Dios, hicieron decisiones basadas en la mejor información que tuvieron al ver que podían honrar a Dios. Al final hicieron elecciones sabias, informadas según sus deseos, mientras vivieron de conformidad con la Palabra de Dios y siempre mantuvieron como su meta la gloria de su Señor. En ese momento no hay evidencia de que se atormentaron sobre la posibilidad de estar fuera de la voluntad de Dios. Estaban en la voluntad de Dios en virtud de sus vidas obedientes. Ellos, por consiguiente, tuvieron la libertad de hacer elecciones sabias y piadosas según la mejor información que tuvieron a su disposición. En cualquier situación dada un número de decisiones pudieron haber sido tomadas, las cuales todas igualmente honraban el Señor.

Conclusión:

Encerremos todo de esto en mi elección sobre el viaje para Brasil. Según mi leal saber y entender vivía en la voluntad de Dios en virtud del hecho de que me esforzaba por vivir en obediencia a la Escritura. La pasión de mi vida es traer gloria a nuestro Señor. Si me quedé en casa o me encaminé a Brasil no cambiaría tampoco estas cosas – me creí estar en la voluntad de Dios como es descrita en la Palabra. Así es que no me atormenté sobre mi estatus ante Dios. Cualquier decisión, creí, podía y debía traer honra a El Salvador. Pero saqué en conclusión que he gastado virtualmente mi vida entera en los Estados Unidos. América ha sido el foco de la mayor parte de mis esfuerzos en el ministerio – a pesar de de existen grandes necesidades en otros lugares – necesidades que el Señor me ha puesto para suplir. No pretendía que mi ministerio en Brasil sería muy impactante; aún supe que el Señor usa muchos instrumentos diferentes, tan débiles como personalmente podría ser, para cumplir con nuestros propósitos. Creí que tenía algo que contribuir para los cristianos en Brasil. Además, la iglesia que pastoreo es sana con un número de buenos líderes para manejar excelentemente el ministerio en el frente doméstico sin mí presencia por algunas semanas (de hecho mucho más tiempo que eso pero odio admitirlo). Las finanzas estaban en orden y mi carga de trabajo podría ser manejada si haría buen uso de mi tiempo al viajar.

Al fin decidí ir a Brasil porque quise ir y porque creí sería el mejor uso de mi tiempo para la gloria de Dios. Viendo atrás todavía creo fue la mejor opción. Sin embargo, si hubiese escogido rechazar el viaje, pude haber hecho eso para la gloria de Dios igualmente. Cualquier elección era buena. Cualquier elección le agradaba a Dios (2 Corintios 5:9). Ninguna elección me colocaría fuera de Su voluntad. 

Al intentar tomar las decisiones que honren a Dios debemos libremente examinar las circunstancias, los sentimientos, la lógica, etcétera, pero nunca podemos concluir que de cosas el Señor definitivamente nos guía en una forma particular. El cuadro bíblico es del pueblo de Dios tomando decisiones sabias basadas en los principios y mandatos evidentes de las Escrituras. Al mismo tiempo siempre estuvieron dispuestos a inclinarse ante la voluntad de un Dios soberana que en cualquier momento podía cambiar su dirección. Tales cristianos no se preocuparon de perderse de la voluntad de Dios porque vivían en la voluntad revelada de Dios y confiaban en el Señor para tomar la iniciativa para asegurarse de que ellos estaban donde El quería que ellos estuvieran. En el Nuevo Testamento no se nos da instrucciones de buscar la voluntad de Dios sino de tomar decisiones sensatas basadas en los principios y mandatos bíblicos. La comprensión de estos principios le da al hijo de Dios la libertad maravillosa y la gran confianza en su búsqueda de vidas que agraden a su Señor.

Traducción: Armando valdez