Escatología

¿Qué es el Amilenialismo?

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clip_image002¿Qué es el Amilenialismo?

Por Michael J. Vlach, Ph.D.

Tomado de www.theologicalstudies.org

El Amilenialismo es una perspectiva teológica con respecto al; reinado de 1000 años de Jesucristo que es mencionado en Apocalipsis 20:1–6. En particular, el Amilenialismo es la perspectiva de que no habrá un reinado de 1000 años literal futuro de Cristo en la tierra. El prefijo latino inseparable a significa “no” y el término “milenio” es latino para “1000 años”. Así, el Amilenialismo literalmente quiere decir “no 1000 años”.

Debería ser notable que el término Amilenialismo es un título reaccionario en lo referente a que niega la presencia de un futuro reinado de 1000 años literal de Cristo en la tierra que los premilenialistas afirman. Sin embargo, los Amilenialistas de hecho creen en un milenio; lo que niegan, sin embargo, es la idea de un reinado literal futuro de 1000 años de Cristo en la tierra después de la segunda venida de Cristo.

Según el Amilenialismo, el milenio de Apocalipsis 20:1–6 se cumple espiritualmente en la época presente antes del regreso de Jesucristo. De esta manera, el milenio o reino de Cristo está en existencia ahora. Los Amilenialistas afirman que el milenio comenzó con la resurrección y/o la ascensión de Cristo y será consumado cuando Jesús regrese de nuevo a establecer el Reino Eterno que es mencionado en Apocalipsis 21–22.

Para los amilenialistas, Satanás está actualmente atado y los cristianos ahora disfrutan los beneficios del milenio. Algunos amilenialistas afirman que el milenio también involucra el reinado de los santos que están ahora con Dios. Los Amilenialistas afirman que el período de 1000 años que es mencionado en Apocalipsis 20:1–6 se refiere a un largo período de tiempo indefinido entre las dos venidas de Cristo y no es un período de 1000 años literal que sucede después del regreso de Jesús. Puesto que los amilenialistas creen que Cristo actualmente reina en el milenio, algunos, como Jay Adams, creen que el título “Milenialismo realizado” es un título más correcto que “Amilenialismo”.

Con relación al de los tiempos, el Amilenialista afirma el siguiente argumento cronológico:

· Cristo ahora gobierna en Su reino mientras Satanás está atado para no engañar a las naciones.

· La tribulación es experimentada en la época presente aun cuando Cristo esta gobernando.

· Jesús regresará de nuevo a la tierra.

· Después de que Jesús regrese habrá una resurrección corporal general de todas las personas justas y un juicio general de todos los incrédulos.

· El Reino Eterno comenzará.

El Amilenialismo en la Historia

El Premilenialismo, y no el Amilenialismo, fue la perspectiva predominante en los primeros 300 años de la historia de la iglesia. Sin embargo, la iglesia primitiva evidenció indicios de qué más tarde se convertían al Amilenialismo. Por ejemplo, Orígenes (185-254) popularizó el enfoque alegórico para interpretar la Escritura, y al hacer esto, colocó una base hermenéutica para la perspectiva de que el reino prometido de Cristo no era espiritual y terrenal en naturaleza. Eusebio (270-340), un asociado del emperador Constantino, miró el reinado de Constantino como el banquete Mesiánico, y él se mantuvo firme en la perspectiva premilenial. Ticonio, un Donatista africano del siglo cuarto, fue uno de los teólogos más antiguos en desafiar al Premilenialismo. Él negó la perspectiva escatológica y futurista de Apocalipsis 20. En lugar de eso, él dijo que el milenio se cumplía en la época presente y que los 1000 años mencionados no eran 1000 años literales. Ticonio también miró la primera resurrección de Apocalipsis 20:4 como una resurrección espiritual la cual era el nuevo nacimiento.

Agustín (354-430), quien es a menudo llamado el ‘Padre del Amilenialismo,’ popularizó los puntos de vista de Ticonio. Agustín abandonó el Premilenialismo debido a que él consideró ser los excesos y carnalidades de esta perspectiva. Él también interpretó Marcos 3:27 que era una atadura presente de Satanás. Agustín fue el primero en identificar a la Iglesia Católica en su forma visible con el reino de Dios. Para él, el reino milenario de Cristo estaba tomando en y a través de la iglesia, incluyendo sus sacramentos y oficios. Su libro, Ciudad de Dios, fue significativo en la promoción y la aceptación del Amilenialismo.

El Amilenialismo de Agustín rápidamente se convirtió en la perspectiva aceptada de la iglesia. Se volvió tan aceptada que el Concilio de Efeso (431) condenó la perspectiva premilenaria tan supersticiosa. El amilenialismo pronto se convirtió en la doctrina predominante de la Iglesia Católica Romana y fue más tarde adoptada por la mayoría de los reformadores protestantes incluyendo a Martín Lutero, y Juan Calvino (algunos Anabautistas se mantuvieron en el Premilenialismo).

Mientras que Premilenialismo ha experimentado un gran auge en los últimos 200 años, el Amilenialismo es ampliamente sostenido por muchas denominaciones cristianas. Es la posición oficial de la Iglesia Católica Romana y es sostenida por muchos luteranos y aquellos en la tradición Reformada.

Los proponentes específicos del Amilenialismo incluyen a B.B. Warfield, Oswald T. Allis, y más recientemente esta perspectiva ha sido defendida por Anthony A. Hoekema y Robert B. Strimple

¿Qué es el Dispensacionalismo?

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¿Qué es el Dispensacionalismo?

Por Michael J. Vlach, Ph.D.

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Introducción

Desde mediados de 1800, el sistema de teología conocido como el dispensacionalismo ha ejercido gran influencia sobre cómo los cristianos ven las doctrinas de la eclesiología y la escatología. En este artículo, examinaremos la historia del dispensacionalismo y una mirada a las creencias básicas asociadas con el sistema.

La Historia del Dispensacionalismo

Los teólogos continúan discutiendo sobre el origen de dispensacionalismo. Aquellos que son dispensacionalistas sostienen la opinión de que las creencias básicas del dispensacionalismo fueron sostenidas por los apóstoles y la primera generación de la iglesia. Aquellos que no son dispensacionalistas a menudo sostienen la opinión de que el dispensacionalismo es una teología nueva que comenzó en el siglo 19. Lo que es claro, sin embargo, es que el dispensacionalismo, como sistema, comenzó a tomar forma a mediados de los 1800.

1. John Nelson Darby. El comienzo del dispensacionalismo sistematizado está usualmente vinculado con John Nelson Darby (1800-1882), un ministro de los Hermanos de Plymouth. Estando en la Universidad de Trinidad en Dublín (1819), Darby vino a creer en una restauración y salvación futura del Israel nacional. Basado en su estudio de Isaías 32, Darby concluyó que Israel, en una dispensación futura disfrutarán de las bendiciones terrenales que fueron diferentes a las bendiciones divinas experimentadas por la iglesia. De esta manera vio una distinción evidente entre Israel y la iglesia. Darby también vino a creer en “inminente” rapto de la iglesia que es seguida por la Septuagésima Semana de Daniel en la cual Israel otra vez sería el centro del escenario en el plan de Dios. Después de este período, Darby creyó que habría un reino milenario en el cual Dios cumpliría con Sus promesas incondicionales con Israel.1 De acuerdo con Paul Enns: “Darby propuso el esquema del dispensacionalismo reparando que en cada dispensación clasifica al hombre bajo el rubro de alguna condición; el hombre tiene cierta responsabilidad ante Dios. Darby también reparó en que cada dispensación culmina con un fracaso”.2 Darby vió siete dispensaciones: (1) Condición Paradisíaca hasta el Diluvio; (2) Noé; (3) Abraham; (4) Israel; (5) los Gentiles; (6) el Espíritu; y (7) El Milenio. Por su propio testimonio, Darby dice que su teología dispensacional se formó completamente en 1833.  

2. El Movimiento de los Hermanos El Dispensacionalismo tomó forma en el Movimiento de los Hermanos a principios del siglo diecinueve en Gran Bretaña. Aquellos dentro del Movimiento de los Hermanos rechazaron un papel especial para el clero ordenado y destacaron a los dotados espirituales de los creyentes comunes y su libertad, bajo la guía del Espíritu, para enseñar y amonestar a cada uno por la Escritura. Los escritos de los Hermanos tuvieron un amplio impacto en el protestantismo evangélico e influenciaron a ministros en los Estados Unidos como D. L. Moody, James Brookes, J. R. Graves, A. J. Gordon, y C. I. Scofield.3

3. El Movimiento de la Convención de la Biblia. Comenzando en los 1870s, las convenciones diversas de la Biblia comenzaron a surgir en diversas partes de los Estados Unidos. Estas convenciones ayudaron esparcir el Dispensacionalismo. Las convenciones de Niagara (1870 – principios de 1900s) no comenzaron a promover el dispensacionalismo pero las ideas dispensacionales fueron a menudo promovidas en estas convenciones. Las Convenciones Americanas de la Biblia y Proféticas de 1878–1914 promovieron una teología dispensacional. 

4. El Movimiento del Instituto de la Biblia. A finales de los 1800s, varios institutos de la Biblia fueron fundados enseñado teología dispensacional incluyendo al Instituto de la Biblia Nyack (1882), El Boston Missionary Training School (1889), y El Instituto Bíblico Moody (1889).  

5. La Biblia de Referencia Scofield C.I. Scofield, un participante en las convenciones de Niagara, formó un panel de maestros de la convención de la Biblia en 1909 y produjo lo que llegó a ser conocido como la Biblia de Referencia Scofield. Este trabajo se hizo famoso en los Estados Unidos con sus notas teológicas al lado de la Escritura. Esta Biblia de referencia se convirtió en la máxima influencia en la extensión del dispensacionalismo.  

6. Dallas Theological Seminary Después de la Primera Guerra Mundial, se formaron muchas escuelas Bíblicas dispensacionales. Dirigido por el Dallas Theological Seminary (1924), el dispensacionalismo comenzó a ser promovido en trasfondos formales y académicos. Bajo Scofield, el dispensacionalismo introdujo un período escolástico que fue más tarde llevado adelante por su sucesor, Lewis Sperry Chafer. Una mayor promoción del dispensacionalismo tuvo lugar al escribirse la Teología Sistemática de ocho volúmenes de Chafer.  

Características Fundamentales del Dispensacionalismo 4

1. El enfoque hermenéutico que insiste en que un cumplimiento literal de Antiguo Testamento se promete a Israel Aunque el asunto de “interpretación literal” es hoy excesivamente discutido, muchos dispensacionalistas afirman que la interpretación literal coherente se aplicada a todas las áreas de la Biblia, incluyendo las promesas del Antiguo Testamento a Israel, es una marca distintiva del dispensacionalismo. Los Dispensacionalistas normalmente afirman que el progreso de la revelación, incluyendo la revelación del Nuevo Testamento, no cancela las promesas del Antiguo Testamento hechas al Israel nacional. Aunque hay un debate interno con respecto a cuánto la iglesia está relacionada con los pactos y promesas del Antiguo Testamento, los dispensacionalistas creen que el Israel nacional verá el cumplimiento literal de las promesas hecha con ella en el Antiguo Testamento.  

2. Creen que los pactos incondicionales y eternos hechos con el Israel nacional (Abrahámico, Davídico, y el Nuevo) han de cumplirse literalmente con el Israel nacional Aunque la iglesia puede participar en ellos o cumplir parcialmente con los pactos bíblicos, no asumen el control de los pactos con la exclusión del Israel nacional. Las promesas físicas y espirituales para Israel deben cumplirse con Israel.  

3. Un futuro distinto para el Israel nacional. “Sólo el Dispensacionalismo claramente ve un futuro distinto para el Israel étnico como nación”.5 Este futuro incluye una restauración de la nación con una función e identidad bien definida.  

4. La iglesia es distinta de Israel La iglesia no reemplaza o continúa a Israel, y no es nunca llamada Israel. Según los dispensacionalistas, la iglesia no existió en el Antiguo Testamento y no comenzó hasta el Día de Pentecostés (Hechos 2). Las promesas del Antiguo Testamento para Israel, entonces, no pueden cumplirse enteramente con la iglesia. Las evidencias a menudo usadas por los dispensacionalistas para demostrar que la iglesia es distinta de Israel incluyen: (a) Jesús vio a la iglesia como futuro en Mateo 16:18; (b) un elemento esencial de la iglesia – el bautismo de Espíritu – no comenzó hasta el Día de Pentecostés (compare 1 Cor. 12:13 con Hechos 2); (c) Cristo vino a ser la Cabeza de la iglesia como resultado de Su resurrección (Compare a Efes. 4:15; Col. 1:18 con Efes. 1:19-23); (d) los dones espirituales asociados con la iglesia (cf.. Efes. 4:7-12; 1 Cor. 12:11-13) no fueron dados hasta la ascensión de Cristo; (e) la naturaleza del “nuevo hombre” de la iglesia (cf.. Efes. 2:15) muestra que la iglesia es un organismo NT y no algo incorporado a Israel; (f) el fundamento de la iglesia es Jesucristo y los apóstoles y profetas del Nuevo Testamento (cf. Efes. 2:20); (g) el autor Lucas, mantiene a Israel y a la iglesia distintos. En este último punto, Fruchtenbaum afirma: “En el libro de Hechos, tanto Israel y la iglesia existen simultáneamente. El término Israel es usado veinte veces y ekklesia (iglesia) diecinueve veces, pero los dos grupos son siempre mantenidos distintos”.6

5. Múltiples sentidos de “simiente de Abraham” Según Feinberg, la designación “simiente de Abraham” es usada de diferentes maneras en la Escritura. Primero es usada en referencia a judíos étnicos y biológicos (cf. Los Romanos 9–11). En segundo lugar, es usado en un sentido político. En tercer lugar, es usado en un sentido espiritual para referirse a personas, ya sea judío o gentil, quienes están espiritualmente relacionados con Dios por la fe (cf. Romanos 4:11-12; Gálatas 3:7). Feinberg sostiene la opinión de que el sentido espiritual del título no asume el control del sentido físico hacia algo semejante a una extensión que la semilla física de Abraham ya no es más relacionada con los pactos bíblicos.

6. La filosofía de historia que enfatiza tanto los aspectos espirituales y físicos de los pactos de Dios Según John Feinberg, “los tratamientos no-dispensacionales de la naturaleza de los pactos y del futuro de Israel invariablemente enfatizan asuntos soteriológicos y espirituales, mientras que los tratamientos dispensacionales enfatizan tanto los aspectos espiritual /soteriológico y los aspectos sociales, económicos, y políticos de las cosas”.7

Otro significativo, aunque no necesariamente exclusivo que presenta el dispensacionalismo, incluye: (1) la autoridad de la Escritura; (2) la creencia en dispensaciones; (3) el énfasis en la profecía Bíblica; (4) Premilenialismo futurista; (5) pretribulacionismo; y (6) una perspectiva de inminencia que ve el regreso de Cristo como una posibilidad de “cualquier momento”.  

Las Variaciones Dentro del Dispensacionalismo

Los aspectos anteriormente citados caracterizan las creencias de aquellos dentro de la tradición dispensacional. Sin embargo, como Blaising escribe, “el Dispensacionalismo no ha sido una tradición estática”.8   NO hay ningún credo estándar que congele su desarrollo teológico en cualquier punto dado en la historia. Blaising ofrece tres formas de pensamiento dispensacional:  

1. El Dispensacionalismo Clásico (ca. 1850–1940s) El Dispensacionalismo Clásico se refiere a los puntos de vista de los dispensacionalistas británicos y americanos entre los escritos de Darby y La Teología Sistemática de ocho volúmenes de Chafer. Las notas interpretativas de la Biblia de Referencia Scofield son a menudo vistas como la representación clave de la tradición dispensacional clásica.9

Una característica importante del dispensacionalismo clásico es su idea dualística de redención. En esta tradición, Dios es visto como buscando dos propósitos diferentes. Uno está relacionado con el cielo y el otro con la tierra. La “la humanidad celestial debió estar hecha de todo los redimidos de todas las dispensaciones que serían resucitados de la muerte. Mientras que la humanidad terrenal tiene que ver con las personas que no habían muerto pero quiénes fueron preservadas por Dios de la muerte, la humanidad celestial estaba hecha de todos lo salvos que habían muerto, quienes Dios resucitaría de la muerte”.10

Blaising nota que la naturaleza divina, espiritual, e individualista de la iglesia en el dispensacionalismo clásico subrayado la perspectiva conocida de que la iglesia es un paréntesis en la historia de la redención.11 En esta tradición, hubo un pequeño énfasis en la actividad social o política para la iglesia.  

Teólogos clave: John Nelson Darby, C. I. Scofield, Lewis Sperry Chafer.

2. Dispensacionalismo Revisado o Modificado (ca.1950–1985) El Los dispensacionalistas revisados abandonaron el dualismo eterno de los pueblos celestiales y terrenales. El énfasis en esta rama de la tradición dispensacional fue sobre dos pueblos de Dios – Israel y la iglesia. Estos dos grupos están estructurados de manera diferente con papeles diferentes y responsabilidades dispensacionales, pero la salvación que cada uno recibe es la misma. La distinción entre Israel y la iglesia, como grupos antropológicos diferentes, continuará a todo lo largo de la eternidad.

Los dispensacionalistas revisados usualmente rechazan la idea de que hay dos pactos nuevos – uno para Israel y otro para la iglesia. También ven la iglesia y a Israel existiendo juntos durante el estado milenario y eterno.

Teólogos clave: John Walvoord, Dwight Pentecost, Charles Ryrie, Charles Feinberg, Alva J. McClain.  

3. ¿El Dispensacionalismo Progresivo (1986 –al presente) Qué significa el término “progresivo”? El título “dispensacionalismo progresivo” se refiere a la relación “progresiva” de las dispensaciones sucesivas una ala otra.12 Charles Ryrie nota que: “el adjetivo ‘progresivo’ se refiere a la tesis central de que los pactos Abrahámico, Davídico, y Nuevo se cumplen progresivamente hoy (así como teniendo cumplimientos en el reino milenario)”.13

“Una de las diferencias notables entre los dispensacionalistas progresivos y los anteriores, es que los progresistas no miran a la iglesia como una categoría antropológica en la misma clase de términos como Israel, Naciones Gentiles, judíos, y pueblos Gentiles. La iglesia no es una raza separada de la humanidad (en contraste a judíos y gentiles) ni es una nación en oposición junto a Israel y las naciones Gentiles. . . . La iglesia es la misma humanidad precisamente redimida (tanto judíos y como gentiles) existiendo en esta dispensación antes de la venida de Cristo”.14

Los dispensacionalistas progresivos ven más continuidad entre Israel y la iglesia que las otras dos variaciones dentro del dispensacionalismo. Hacen énfasis en que tanto Israel como la iglesia componen el “pueblo de Dios” y ambos están relacionados con las bendiciones del Nuevo Pacto. Esta igualdad espiritual, sin embargo, no quiere decir que no haya distinciones funcionales entre los grupos. Los dispensacionalistas progresivos no conforman la iglesia como Israel en esta época y ellos todavía ven una identidad bien definida futura y funcionan para el Israel étnico en el reino milenario entrante. Los dispensacionalista progresivos como Blaising y Bock ven un aspecto actual/aun no del reinado Davídico de Cristo, viendo al reino Davídico como siendo inaugurado durante la edad presente de la iglesia. El cumplimiento completo de este reinado espera a Israel en el milenio.

Teólogos clave: Craig A. Blaising, Darrell L. Bock, y Robert L. Saucy

1. Vea a Floyd Elmore, “Darby, John Nelson,” Dictionary of Premillennial Theology, Mal Couch, ed., (Grand Rapids: Kregel, 1996) 83-84.

2. Paul Enns, The Moody Handbook of Theology (Chicago: Moody, 1989) 516.

3. Vea Craig A. Blaising y Darrell L. Bock, Progressive Dispensationalism (Wheaton: Victor, 1993) 10.

4. Estos puntos esenciales del Dispensacionalismo son tomados de John S. Feinberg’s, “Systems of Discontinuity,” Continuidad y Discontinuidad: Perspectivas en la Relación Entre el Antiguo y Nuevo Testamentos, ed. John S. Feinberg (Wheaton: Crossway, 1988) 67-85. En este punto reconocemos lo bien conocido e indispensable del Dispensacionalismo como es planteado por Charles C. Ryrie. Según Ryrie, el Dispensacionalismo se basa en las tres siguientes características: (1) una distinción entre Israel y la iglesia; (2) una hermenéutica literal; y (3) una perspectiva que ve la gloria de Dios como el propósito subyacente de Dios en el mundo. Vea a Charles C. Ryrie, Dispensationalism (Chicago: Moody Press, 1995) 38-40.

5. Feinberg, 83.

6. Arnold G. Fruchtenbaum, Israelology: The Missing Link in Systematic Theology. Tustin: Ariel, 1994) 118.

7. Feinberg, 85.

8. Blaising y Bock, 21.

9. Blaising y Bock, 22.

10. Blaising y Bock, 24.

11. Blaising y Bock, 27.

12. Blaising y Bock, 49.

13. Charles C. Ryrie, “Update on Dispensationalism,” Issues in Dispensationalism, John R. Master and Wesley R. Willis, eds. (Chicago: Moody, 1994) 20.

14. Blaising y Bock, 49.

¿Está Satanás Atado Hoy?

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clip_image001¿Está Satanás Atado Hoy?

Una Análisis de la Interpretación Amilenial de Apoc. 20:1-3

Por
Michael Vlach
Presidente de Theological Studies.org
Tomado de www.theologicalstudies.org

1 Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano.

2 Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años;

3 y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo.

(Apocalipsis 20:1-3).

Un distintivo de la teología amilenial es la creencia de que Satanás está atado durante esta edad presente. Esta creencia resulta de una interpretación que ve la atadura de Satanás descrita en Apocalipsis 20:1-3 como ya cumplida hoy. El propósito de esta obra es examinar la perspectiva amilenial de Apocalipsis 20:1-3 y hacer la pregunta, “¿Está Satanás atado hoy?” Al hacer esto, nuestra evaluación incluirá lo siguiente: 1) una definición breve del amilenialismo; 2) una mirada al acercamiento amilenial para interpretar Apocalipsis; 3) una explicación y análisis de la perspectiva amilenial de Apocalipsis 20:1-3; y 4) algunos pensamientos finales.

LA DEFINICIÓN DEL AMILENIALISMO

El Amilenialismo es el unto de vista de que no habrá un reinado futuro de Cristo en la tierra por mil años.1 En Lugar de esto, el reinado de mil años de Cristo mencionado seis veces en Apocalipsis 20 se cumple durante la edad presente. Según los amilenialistas, los “mil años” no son mil años literales sino que son figurativos de “un período largo de duración indeterminada”. 2 De esta manera el milenio de Apocalipsis 20:1-6 describe las condiciones de la edad presente entre las dos venidas de Cristo. Durante este período Satanás es atado (Apoc. 20:1-3) y el Reino de Cristo está siendo cumplido (Apoc. 20:4-6).3

EL ACERCAMIENTO AMILENIAL PARA INTERPRETAR APOCALIPSIS

Antes de mirar específicamente cómo interpretan los amilenialistas Apocalipsis 20:1-3, es importante comprender cómo se acercan al Libro de Apocalipsis. Los amilenialistas basan su interpretación del Libro de Apocalipsis en un sistema de interpretación conocido como el paralelismo progresivo. Este sistema interpretativo no mira los acontecimientos de Apocalipsis desde una perspectiva cronológica o secuencial sino, en lugar de eso, ve el libro como describiendo la edad de la iglesia de varias perspectivas paralelas que corren concurrentemente.4 Anthony Hoekema, un amilenialista, describe el paralelismo progresivo de la siguiente manera:

“Según esta perspectiva, el libro de Apocalipsis consta de siete secciones que corren paralelamente el uno hacia el otro, cada uno del cual bosqueja la iglesia y el mundo del tiempo de la primera venida de Cristo hacia el tiempo de su segunda venida.”5

Siguiendo la obra de William Hendriksen,6 Hoekema cree que hay siete secciones de Apocalipsis que describen la edad presente. Estas siete secciones dan un retrato de las condiciones en el cielo y en la tierra durante este período entre las dos venidas de Cristo. Estas siete secciones que corren paralelamente la una hacia la otra son los capítulos 1-3, 4-7, 8-11, 12-14, 15-16, 17-19 y 20-22. Lo que es significativo para nuestros propósitos es que los amilenialistas ven Apocalipsis 20:1 como llevando al lector de regreso al comienzo de la edad presente. Como Hoekema dice: “Apocalipsis 20:1 nos lleva una vez más al comienzo de la época del Nuevo Testamento”.7 Los Amilenialistas, de esta forma, no ven una conexión cronológica entre los acontecimientos de Apocalipsis 19:11-21 que describen la segunda venida de Cristo, y el reinado milenario descrito en Apocalipsis 20:1-6. Como Hendriksen dice: “Apoc. 19:19ff. nos lleva hacia el mismo fin de la historia, hacia el día del juicio final. Con Apoc. 20 regresamos al comienzo de nuestra dispensación presente”.8 La perspectiva amilenial ve el capítulo diecinueve llevando de nuevo al lector hacia la segunda venida, pero el comienzo del capítulo veinte le lo lleva de nuevo al comienzo de la era presente. En otras palabras, los acontecimientos de Apocalipsis 20:1-6 no siguen a los acontecimientos de Apocalipsis 19:11-21.

LA PERSPECTIVA AMILENIAL DE APOCALIPSIS 20:1-3

Con el principio del paralelismo progresivo como su base, el amilenialista opina que la atadura de Satanás en Apocalipsis 20:1-3 se llevó a cabo en la primera venida de Cristo.9 Esta atadura hace pasar al reino milenario. Como William Cox dice:

Habiendo atado a Satanás, nuestro Señor hace pasar el reino milenario de Apocalipsis 20. Este milenio comenzó en el primer advenimiento y llegará al final en la segunda llegada, siendo reemplazado por el estado eterno.10

Así la edad presente es el milenio y una característica de este período milenario es que Satanás está ahora atado. Esta atadura de Satanás en Apocalipsis 20:1-3, según el amilenialista, encuentra apoyo en los Evangelios, en particular la atadura de Jesús del hombre fuerte en Mateo 12:29. Como Hoekema indica:

“¿Hay alguna indicación en el Nuevo Testamento de que Satanás estaba atado en el tiempo de la primera venida de Cristo? Ciertamente la hay. Cuando los fariseos acusaron a Jesús de expulsar demonios por el poder de Satanás, Jesús contestó: Porque ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte, y saquear sus bienes, si primero no le ata? Y entonces podrá saquear su casa. (Mt. 12:29).”11

Hoekema también señala que la palabra usada por Mateo (delta epsilon omega) para describir la atadura del hombre fuerte es la misma palabra utilizada en Apocalipsis 20 para describir la atadura de Satanás.12 Además de Mateo 12:29, los amilenialistas creen tener apoyo exegético confirmado de Lucas 10:17-18 y Juan 12:31-32. En Lucas 10, cuando los setenta discípulos regresaron de su misión dijeron a Jesús, “Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre.” y El les dijo a ellos: “Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.” (Lucas 10:17-18). Según Hoekema, “Jesús vio en las obras que sus discípulos estaban haciendo una indicación de que el reino de Satanás se le había dado un golpe aplastante que, de hecho, una cierta atadura de Satanás, una cierta restricción de su poder, justamente había tenido lugar.”13

Juan 12:31-32, otro texto de apoyo usado por los amilenialistas dice: “Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera. Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo.” Hoekema señala que el verbo traducido “echado fuera” (epsilon kappa beta alpha lambda lambda omega) es derivada de la misma raíz como la palabra usada en Apocalipsis 20:3 cuando dice que un ángel “y lo arrojó [ballo] al abismo”.14

¿Qué es lo importante de esta atadura de Satanás según la posición amilenialista? Esta atadura tiene referencia especial a la capacidad de Satanás para engañar a las naciones durante la edad de presente. Debido a que Satanás está ahora atado, él no puede ya engañar a las naciones como él lo hizo antes de la primera venida de Cristo. Antes de la primera venida de Cristo, todas las naciones del mundo, excepto Israel, estaban bajo el engaño de Satanás. Excepto por la persona ocasional, la familia o la ciudad que se ponía en contacto con el pueblo o de Su revelación especial, los gentiles, como un todo, estaban excluidos de la salvación.15 Con la venida de Cristo, sin embargo, Jesús ató a Satanás, y lo sigue haciendo, removiendo su capacidad de engañar a las naciones. Esta atadura, sin embargo, no quiere decir una remoción total de la actividad de Satanás, pues Satanás todavía está activo y es capaz de hacer mal. Como Cox dice, “Satanás ahora vive a prueba hasta la segunda venida”.16 Pero mientras él esté atado, Satanás no puede ya impedir el esparcimiento del Evangelio ni debe él ser capaz de destruir a la Iglesia. También, según los amilenialistas, el “abismo” para el cual Satanás se le está asignado no es un lugar de castigo final sino una descripción figurativa de las actividades de Satanás que están siendo reprimidas durante este época.17

Hoekema resume la perspectiva amilenial de Apocalipsis 20:1-3 diciendo:

“Concluimos que, luego, que la atadura de Satanás durante la época del Evangelio, en primer lugar, él no puede impedir el esparcimiento del evangelio, y en segundo lugar, él no puede reunir a todos los enemigos de Cristo para atacar a la iglesia”.18


UN ANÁLISIS DE LA INTERPRETACIÓN AMILENIAL DE APOCALIPSIS 20:1-3

Aunque los estudiosos amileniales claramente y lógicamente han diseñado su caso para la perspectiva amilenial de Apocalipsis 20:1-3, hay serias dificultades hermenéuticas, exegéticas y teológicas con su interpretación de este texto.

1) El acercamiento para interpretar Apocalipsis conocido como “paralelismo progresivo” es altamente dudoso. La primera dificultad a ser examinada es la hermenéutica y el trato con el enfoque amilenial para interpretar el Libro de Apocalipsis. Para que la interpretación amilenial de Apocalipsis 20:1-3 sea correcta, el acercamiento interpretativo para el Apocalipsis conocido como “el paralelismo progresivo” también debe ser correcto. Aún este acercamiento que ve siete secciones de Apocalipsis que corren en paralelo una a la otra cronológicamente es en gran parte no comprobadas y dan la apariencia de ser arbitrarias. Como Hoekema admite, el acercamiento del paralelismo progresivo, no está sin sus dificultades”.19

La afirmación de que Apocalipsis 20:1 “nos lleva una vez más al comienzo de la era del Nuevo Testamento,”20 no parecen garantizarse del texto. Ciertamente no hay indicadores dentro del texto que los acontecimientos de Apocalipsis 20:1 llevan al lector de regreso al comienzo de la edad presente. No hay indicadores textuales de que los acontecimientos de Apocalipsis 20 deberían ser separados cronológicamente de los acontecimientos de Apocalipsis 19:11-21. De hecho, lo opuesto es el caso. Los acontecimientos de Apocalipsis 20 parecen seguir naturalmente los acontecimientos descritos en Apocalipsis 19:11-21. Si uno no tuviese una presuposición teológica de que el milenio debe estar cumplido en la edad presente, ¿qué indicadores dentro del texto señalan que 20:1 lleva al lector de regreso al comienzo de la era de la iglesia? Una lectura normal señala que Cristo aparece desde el cielo (19:11-19), él destruye a sus enemigos incluyendo a la bestia y al falso profeta (19:20-21) y luego él trata con Satanás atándole y echándole al abismo (20:1-3). Como Ladd dice, “No hay absolutamente ningún indicio de alguna recapitulación en el capítulo 20”.21

Es hecho de que Juan usa la fórmula “vi” (kai eidon) al principio de Apocalipsis 20:1 también da pie para creer que lo que él describe se lleva a cabo en una manera cronológica.22 Dentro de Apocalipsis 19-22, esta expresión es usada ocho veces; (19:11, 17, 19; 20:1, 4, 11, 12; 21:1). Cuando Juan utiliza “vi,” él parece describir acontecimientos que están sucediendo en una progresión cronológica. Comentando sobre estos ocho usos de “vi” en este pasaje, Thomas indica:

El punto favoreciendo la secuencia cronológica en el cumplimiento de estas escenas es muy fuerte. La progresión del regreso de Cristo a la invitación a las aves de rapiña y desde esa invitación hasta la derrota de la bestia es obvia. Así que es la progresión de la atadura de Satanás hasta el Milenio y la derrota final de Satanás y desde la derrota final hasta el cielo nuevo y la tierra nueva con todo lo que esto conlleva. La interpretación que permite el orden cronológico de estas ocho escenas es unilateralmente poderosa.23

Una lectura natural del texto indica que los acontecimientos de Apocalipsis 20 siguen a los acontecimientos de Apocalipsis 19:11-21. Es también significativo que Hoekema, admita que una lectura cronológica de Apocalipsis naturalmente conduciría uno a la conclusión de que el milenio sigue a la segunda venida cuando él dice: “Si, luego, uno piensa acerca de Apocalipsis 20 como describiendo lo que sigue cronológicamente después de lo que es descrito en el capítulo 19, uno ciertamente concluiría que el milenio de Apocalipsis 20:1-6 vendrá detrás del regreso de Cristo.24

Herman Hoyt, al hacer comentarios sobre esta declaración por Hoekema, correctamente indica, “Esto parece ser una admisión fatal”.25 Y lo es. Hoekema admite que en una lectura normal de Apocalipsis 19 y 20 no conducirá a ninguno a la posición amilenialista. En cierto sentido, el amilenialista le pide al lector que haga caso omiso del significado simple del texto para una suposición que no tiene autorización exegética. Como Hoyt dice,

Para la persona común el esfuerzo de mover el milenio a un lugar antes de la Segunda Venida de Cristo exige que la mente humana acceda a algo que no aparece en la cara del texto. Pero aún más que eso, el esfuerzo para hacer siete divisiones el mismo período de tiempo (entre la primera y las segunda venida) tendrá toda clase de confusión para establecer su validez. En el mejor de los casos éste es un fundamento tembloroso en la cual establecer una doctrina firme del milenio.26

El fundamento hermenéutico del amilenialismo es, ciertamente, poco firme. La seriedad de esto no debe estar subestimada. Pues si el amilenialista está equivocado en su acercamiento para interpretar el Libro de Apocalipsis, su intento de colocar la atadura de Satanás durante la edad presente ha sufrido a un grande si no es que golpe fatal.

2) La perspectiva amilenial no hace adecuadamente justicia al lenguaje de Apocalipsis 20:1-3 Según la perspectiva del amilenialista, Satanás es incapaz de engañar a las naciones como él lo hizo antes de la primera venida de Cristo, pero él está todavía activo y es capaz de hacer mal en esta época. Sus actividades, entonces, no han cesado pero son limitadas.27 Esto, sin embargo, no hace justicia a lo que está descrito en Apocalipsis 20:1-3. Según el texto, Satanás está “atado” con una “gran cadena” (vv.1-2) y ha sido echado al “abismo” que está “cerrado” y “sellado” por mil años (v. 3). Este abismo actúa como una “prisión” (v. 7) hasta que los mil años sean completados. Los actos de atar, echar, encerrar y sellar señalan que las actividades de Satanás están completamente acabadas. Como lo indica Mounce:

“Las medidas elaboradas tomadas para asegurar su custodia [de Satanás] son más fácilmente comprendidas como dando a entender la cesación completa de su influencia en la tierra ” (en vez de reprimir sus actividades)”.28

Berkouwer, quién es un amilenialista, admite que la explicación amilenial generalmente aceptada de este texto no honra lo que está descrito:

Aquellos que interpretan el milenio como ya cumplido en la historia de la iglesia tratan de situar esta atadura en la historia. Naturalmente, tal esfuerzo se ve forzado a relativizar las dimensiones de esta atadura, pues es imposible encontrar evidencia para una eliminación radical del poder de Satanás en ese “milenio cumplido”…. La necesaria relativización de la descripción de Juan de la esclavitud de Satanás (recuerde que Apocalipsis 20 habla de un abismo cerrado y sellado) es entonces explicado por la afirmación que, aunque se dice que Satanás ya no engaña más a las naciones (vs. 3), esto no excluye la actividad satánica en personas de la Cristiandad o individuos. Pienso que es pertinente preguntar si esta clase de interpretación realmente hace justicia a las proporciones radicales de la atadura de Satanás de que él no será liberado del encarcelamiento por mil años.29

La atadura de Satanás en Apocalipsis 20:1-3 es expuesta en términos fuertes que hablan de la cesación completa de sus actividades. La perspectiva amilenial de que la atadura de Satanás es simplemente una restricción o que es un “período de prueba,” como Cox ha indicado,30 no se sujeta a escrutinio exegético.

3) La perspectiva amilenial está en conflicto con la descripción del Nuevo Testamento de las actividades de Satanás en la época presente. La perspectiva de que Satanás está atado durante esta edad contradice múltiples pasajes de Nuevo Testamento que demuestran que Satanás está actualmente activo e involucrado en el engaño. Él es “el dios de este mundo [quien] ha cegado las mentes de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo” (2 Corintios 4:4). Él es nuestro adversario que “como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar” (1 Pedro 5:8). En la era de la iglesia él pudo llenar el corazón de Ananías (Hechos 5:3) y “frustrar” la obra de los ministros de Dios. (1 Tes. 2:18). Él es alguien de quien debemos protegernos poniéndonos toda la armadura de Dios (Efesios 6:10-19). La influencia de Satanás en esta era es tan grande que Juan declaró “todo el mundo está bajo el poder del maligno (1 Juan 5:19). Estos pasajes no describen a un ser que ha estado atado y reprimido en un hoyo. Como Grudem correctamente ha comentado: “el tema de la actividad continua de Satanás en la tierra a todo lo largo de la era de la iglesia, hace sumamente difícil pensar que Satanás ha sido echado el “pozo sin fondo”.31

¿Qué entonces del argumento amilenial de que Mateo 12:29 enseña que Jesús ató a Satanás en Su primera venida? La respuesta es que este versículo no enseña que Satanás fue atado en aquel entonces. Lo que Jesús indicó en Mateo 12:29 es que con el fin de que las condiciones del reino existiesen en la tierra, Satanás primero debía estar atado. Él no dijo que Satanás estuviese atado aún. Como Toussaint dice:

Con esta declaración El [Jesús] exhibe con anterioridad el argumento del apóstol Juan en Apocalipsis 20. Jesús no dice que él haya atado a Satanás o incluso que esté en proceso de hacerlo. Él simplemente antepone el principio ante los fariseos. Sus obras dan testimonio de Su capacidad de atar a Satanás, y por eso atestiguan Su poder para establecer el reino.32

El echar fuera demonios de Jesús (Mat. 12:22-29) fue una prueba de que él era el Mesías de Israel que podría traer el reino. Su dominio sobre los demonios demostró que él tenía autoridad para atar a Satanás. Pero como los múltiples textos del Nuevo Testamento ya han afirmado, esta atadura no se llevó a cabo en la primera venida de Cristo. Lo hará, sin embargo, en Su segunda venida. Lo que Jesús presentó como principio en Mateo 12:29 tendrá su cumplimiento en Apocalipsis 20:1-3. Lucas 10:17-18 y Juan 12:31-32 ciertamente cuentan la victoria de Cristo sobre Satanás pero estos pasajes no enseñan que Satanás esté atado durante esta época. Ningún cristiano niega que la obra de Cristo, especialmente su muerte en la cruz trajo una derrota aplastante sobre Satanás, pero su obra final de esa derrota espera la segunda venida. Por esto es que Pablo podría decir a los creyentes en Roma “el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies.” (Romanos 16:20). Para el que contemple la validez del amilenialismo, la pregunta que debe hacérsele es, ¿Describe correctamente la atadura de Satanás mencionada en Apocalipsis 20:1-3 la condición de Satanás hoy? Un análisis de múltiples textos bíblicos junto con la situación mundial presente fuertemente señala que la respuesta es No.

4) Las actividades engañosas de Satanás continúan en la mayor parte del Libro de Apocalipsis. De acuerdo a los amilenialistas, Satanás estaba atado desde el principio de la era de la Iglesia y él ya no tiene la capacidad de engañar a las naciones durante la edad presente. Pero dentro de las principales secciones de Apocalipsis mismo, Satanás es descrito teniendo una influencia engañosa en curso en las naciones. Si Satanás está atado durante esta era y el Apocalipsis describe situaciones durante esta época presente, deberíamos esperar ver un cese de sus actividades engañosas a todo lo largo del libro. Pero sucede lo contrario. El engaño de Satanás es muy fuerte a todo lo largo del Apocalipsis. Apocalipsis 12:9, por ejemplo, indica que “Satanás…. engaña a todo el mundo”. Este versículo presenta a Satanás como el engañador presente del mundo y no uno que está atado.33

El engaño de Satanás es también evidente en la autoridad que él le da a la primera bestia (Apocalipsis 13:2) y la segunda bestia que “engaña a los moradores de la tierra” (Apocalipsis 13:14). Satanás es ciertamente el activador de la Babilonia política de quien se dice, “por tus hechicerías fueron engañadas todas las naciones” (Apocalipsis 18:23).

La capacidad de Satanás para engañar a las naciones a todo lo largo del Libro de Apocalipsis demuestra que él no estaba atado al principio de la edad presente. La nota de Grudem en los pasajes mencionados está bien hecha: “parece más correcta decir que Satanás ahora todavía le toma el pelo a las naciones, pero al principio del milenio esta influencia engañosa será removida”.34

CONCLUSIÓN

La perspectiva amilenial de Apocalipsis 20:1-3 de que Satanás está atado durante esta era no es convincente y falla en diferentes formas. Hermenéuticamente fracasa en que su acercamiento para interpretar el Libro de Apocalipsis se basa en el sistema defectuoso del paralelismo progresivo. Este sistema mete al fuerza quebraduras anormales en el texto que una lectura normal de Apocalipsis no permite. Esto es especialmente cierto con la rompimiento complicado entre los acontecimientos milenarios de Apocalipsis 20 y el relato de la segunda venida en Apocalipsis 19:11-21. Exegéticamente, la perspectiva amilenial de Apocalipsis 20:1-3 no honra el lenguaje del texto. La atadura descrita en este pasaje claramente no describe una cesación completa de las actividades de Satanás no simplemente una limitación como los amilenialista creen. Teológicamente, la perspectiva de que Satanás está atado hoy simplemente no encaja con los múltiples textos del Nuevo Testamento que enseñan de lo contrario. Ni la perspectiva amilenial puede ser reconciliada con los pasajes dentro del mismo Apocalipsis mismo que muestran a Satanás llevando a cabo una actividad engañosa. Responder la pregunta planteada en el título de esta obra, “¿Está Satanás atado hoy?” La respuesta desde la evidencia bíblica claramente es no.

Notas

1. El prefijo “a” significa “no”. El Amilenialismo, por consiguiente, quiere decir “no milenio”.

2. Anthony Hoekema, “Amillennialism,” El Significado del Milenio: Cuatro Puntos de Vista, Robert G. Clouse, ed. (la Arboleda de Experiencias Desalentadoras: Entierre a Varsity, 1977), p. 161.

3. Entre las listas del amilenial hay diferencias de opinión en lo que se refiere a exactamente lo que es específicamente el reinado milenario de Cristo. Augustine, Allis y Berkhof creen que el reinado milenario de Cristo se refiere a la Iglesia en la tierra. Por otra parte, Warfield enseñó que el reino de Cristo implica el los santos fallecidos quiénes reinan con Cristo desde el cielo.

4. Este acercamiento hacia el Apocalipsis puede ser rastreado hasta el Donatista africano, Tyconius, un intérprete del siglo cuarto. El milenio basado en un método de recapitulación de interpretación. Usando este principio Tyconius vio el Apocalipsis conteniendo varias visiones diferentes que repitieron temas básicos a todo lo largo del libro. Tyconius también interpretó los mil años de Apocalipsis 20:1-6 en términos poco literales y comprendió el período milenario refiriéndose a la edad presente. Este método de recapitulación fue adoptado por Agustín y ha sido adoptado a través de muchos intérpretes católicos y protestantes. Vea a Alan Johnson, “Revelation,” Expositor’s Bible Commentary, Frank E. Gaebelein, ed. (Grand Rapids: Zondervan, 1981), v. 12, pp. 578-79.

5. Hoekena, pp. 156-57.

6. Guillermo Hendriksen, Más Que Vencedores (Grand Rapids: Baker, 1940).

7. Hoekema, p. 160.

8. Hendriksen, p. 221.

9. Hendriksen define lo que el amilenialista quiere decir por “la primera venida”. “Cuando decimos ‘la primera venida’ tenemos referencia a todos los acontecimientos asociados con ello, de la encarnación hasta la coronación. Podemos decir, por consiguiente, que la atadura de Satanás, según todos estos pasajes, comienza con esa primera venida” Hendriksen, p.226.

10. William E. Cos, Amillennialism Today (Phillipsburg: Presbyterian and Reformed, 1966), p. 58.

11. Hoekema, p. 162.

12. Hoekema, pp. 162-63.

13. Hoekema, p. 163.

14. Hoekema, pp. 163-64.

15. Hoekema, p. 161.

16. El timonel, p. 57.

17. Hoekema, p. 161.

18. Hoekema, p. 162.

19. Hoekema, p. 156.

20. Hoekema, p. 160.

21. George Eldon Ladd, “An Historical Premillennial Response,” The Meaning of the Millennium: Four Views, p. 190.

22. Harold W. Hoehner dice, “aunque estas palabras no son un ‘orden cronológico tan enérgico como ‘después de estas cosas que vi’ (meta tauta eidon; 4:1; 7:9; 15:5; 18:1) o ‘después de estas cosas que oí’ “(tauta ekousa, 19:1), ellos muestran una progresión cronológica. Harold W. Hoehner, “evidencie from Revelation 20,” A case For Premillennialism: A New Consensus, Donald K. Campbell and Jeffrey L. Townsend, eds. (Chicago: Moody Press, 1992), pp. 247-48.

23. Robert. L. Thomas, Revelation 8-22: An Exegetical Commentary (Chicago: Moody, 1995), pp. 247-48.

24. Hoekema, p. 159.

25. Herman A. Hoyt, “A Dispensational Premillennial Response,” The Meaning of the Millennium: Four Views, p. 193.

26. Hoyt, p. 194.

27. Como Cox dice: “la atadura de Satanás se refiere a (en el lenguaje figurativo) lo limitativo de su poder”. Cox, p. 59.

28. Robert H. Mounce, The Book of Revelation (Grand Rapids: Eerchnans, 1977), p. 353.. Grudem también agrega: “Más que una mera atadura o restricción de la actividad están en perspectiva aquí. Los símbolos de echar Satanás dentro de un hoyo y cerrarlo y sellarlo dan un cuadro de remoción total de la influencia en la tierra”. Wayne Grudem, Teología Sistemática

29. G.C.Berkouwer, The Return of Christ, Studies in Dogmatics (Grand Rapids: Wm. B. Eerdmans, 1972), p. 305.

30. Cox, p. 57.

31. Grudem, p. 1118.

32. Stanley D. Toussaint, Behold the King: A Study of Matthew (Portland: Multnomah, 1981), p. 305.

33. El argumento de que el echar fuera a Satanás en Apocalipsis 12:9 es el mismo acontecimiento de la atadura de Satanás en Apocalipsis 20:1-3 lo echa bajo por dos razones. Primero, en Apocalipsis 12:9 Satanás fue echado del cielo a la tierra. Pero en Apocalipsis 20:1-3 él es tomado de la tierra hacia el abismo. En segundo lugar, en las actividades de Satanás en Apocalipsis 12:9, incluyendo su engaño a las naciones, continúan, mientras que en Apocalipsis 20:1-3 sus actividades están completamente bloqueadas al ser callado y sellado en el abismo.

34. Grudem, p. 1118.

¡Una CIta a la Cual No Faltarás!

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¡UNA CITA A LA CUAL NO FALTARÁS!

Por Joel R. Beeke

Estimado lector:

Quizá usted y yo no nos conocemos; posiblemente nunca nos veamos. Sin embargo, quiero escribirle una carta personal.

Le escribo porque usted y yo tenemos más cosas en común de las que usted puede percatarse. Aunque nunca nos lleguemos a conocer en este mundo, un día estaremos en la presencia uno del otro porque ambos poseemos un alma inmortal. Con esta alma debemos presentarnos ambos delante de Dios, Creador suyo y mío, en el gran día del juicio final. “Tal como está establecido que los hombres mueran una sola vez, y después el juicio.” (Heb. 9:27)

Usted podrá intentar todo lo posible por alejar de usted el pensamiento de la muerte. Pero ni así podrá usted escapar del hecho de que usted debe morir. Usted sabe que debe morir y encontrarse con Dios. Quizá usted rehúse pensar sobre la muerte porque usted también sabe que tras la muerte viene el juicio tan cierto como tras el día viene la noche. Por tanto, con toda seriedad, podría acaso hacerle una pregunta más significativa que ésta: ¿Qué sucederá con usted cuando muera?

La Biblia, la conciencia, el sentido común, todos le declaran que existe una eternidad a la cual usted debe enfrentarse. Por ello, por su propio bien no evada este pregunta: ¿Estoy preparado para morir y encontrarme con Dios para ser juzgado?

Siento tener que decirle que millones de personas actualmente piensan que están preparados para encontrarse con Dios, los cuales terminarán en el infierno tras el gran día del juicio final. Esto es lo que Dios nos dice en Su Palabra Santa: “Muchos me dirán en aquel día: ‘¡Señor, Señor! ¿no profetizamos en Tu Nombre? ¿en Tu Nombre no echamos demonios? ¿y en Tu Nombre no hicimos muchas obras poderosas?’ Entonces yo les declararé: ‘Nunca os he conocido. ¡Apartaos de Mí, obradores de maldad!’” (Mat. 7:22-23)

Alguna vez ha considerado que terrible despertar les espera a todos aquellos que transitan por esta vida pensando que todo está bien con ellos y que ese día escucharán al estar presentes delante del Dios Altísimo, “Nunca os he conocido”? No hay palabras que describan la angustia del alma para aquellos que recibirán esta sentencia: “Apartaos de Mí, obradores de maldad”.

Estaremos también usted y yo entre los “muchos” decepcionados de quienes Cristo habla en Mateo capítulo 7?

Estimado lector, concédame por favor 5 minutos de su tiempo para intentar mostrarle quienes terminarán en el infierno y quienes en el paraíso.

La senda ancha a la destrucción eterna

En primer lugar, honestamente debo decirle que la Biblia nos informa en Mateo 7 que la vasta mayoría de la gente será enviada al infierno. “Ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la destrucción, y son muchos los que entran por ella. Pero cuan estrecha es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida, y son pocos los que la hallan.” Quizá esto le suene cruel, pero este triste hecho es cierto no porque Dios es cruel; mas bien, somos crueles con nosotros mismos. Desafiamos a nuestro Creador en forma deliberada y despreciamos Su amor, a la vez que quebrantamos Sus mandamientos los cuales nos han sido dados para nuestro verdadero bienestar. Por tal rebelión y perversidad, todos hemos ganado la muerte y el infierno. Estas son las únicas dos cosas que merecemos, “porque todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios” (Rom. 3:23), y “la paga del pecado es muerte” (Rom. 6:23).

¿Que clase de personas están incluidas en esta vasta multitud destinada al infierno?

(1)Toda persona impía terminará en el infierno. Esto incluye a aquellos que abiertamente viven en perversión, haciendo cosas tales como:

pasar el tiempo en tabernas y gastar el dinero en bebidas alcohólicas y drogas,

involucrarse en relaciones sexuales ilícitas,

emplear el Domingo como cualquier otro día de la semana,

ver diariamente la manifestación gráfica del pecado a través de la televisión,

jurar contra Dios al emplear Su Santo Nombre en vano,

vivir una vida de rebelión en contra de los padres y toda autoridad dada por Dios.

Tales personas impías terminarán en el infierno a menos de que el Señor los lleve a un verdadero arrepentimiento y conversión mediante el poder de Su gracia. Pertenece usted a este grupo? Si es así, le urjo a que busque la gracia que produce arrepentimiento, confesión y conversión, antes de que sea tarde para siempre para buscar al Señor!.

(2)Toda persona mundana terminará en el infierno. Me refiero a aquellos que se abstienen de pecar deliberadamente, pero cuyas vidas están estrechamente unidas al mundo, quienes viven sin pesar alguno cuando en forma continua hacen cosas tales como:

ponerse a si mismo antes y por encima de Dios

estimar las posesiones y riquezas mundanas más que a las riquezas de la gracia de Dios,

promover los deseos de otras personas por encima de la voluntad de Dios conforme es revelada en Su Palabra,

valorar las necesidades de la vida cotidiana por encima de la necesidad de un Salvador para sus almas inmortales,

considerar los resultados del pecado como más trágicos que ofender y pecar contra su santo Creador quien les colma de bendiciones,

creer que es más importante lo que sus vecinos y amigos piensan de ellos que lo que Dios piensa de ellos.

Los tales terminarán en el infierno a menos de que el Señor los lleve a un verdadero arrepentimiento y conversión mediante el poder de Su gracia. Pertenece usted a este grupo?

Si es así, debo decirle: si usted llegase al cielo no tendría felicidad en él, porque el Señor del cielo no es su amigo -lo que a El le place a usted no le agrada; lo que a El le disgusta a usted no le ocasiona problema. Su Palabra no es su consejero; Su luz no es delicia para usted; Su ley no es su guía. A usted poco le importa escuchar de El; mucho menos hablar con El. Estar para siempre en Su compañía sería algo que usted no podría soportar; la convivencia con santos y ángeles le fastidiaría. En relación a su vida cotidiana, la Biblia poco significa para usted, Cristo menos aún, y la salvación es una cuestión innecesaria. “¡Despiértate, tú que duermes, y levántate de entre los muertos, y te alumbrará Cristo!”… “No podéis servir a Dios y a las riquezas” (Efe. 5:14; Mat. 6:24).

(3) Muchas personas religiosas terminarán en el infierno. Es posible ser condenado al infierno a pesar de acudir a iglesias fieles, de ser maestros de escuela dominical, o inclusive ministros. La religión puede ser nuestro tema favorito, nuestra conversación puede versar sobre Dios y Jesucristo, y nuestro diario caminar puede parecer intachable -todo esto sin que nuestra alma sea salvada de la destrucción.

Podemos ser tan religiosos como las 5 vírgenes insensatas en Mateo 25, poseyendo la misma confesión, la misma expectativa, las mismas lámparas, y la misma apariencia externa de las 5 vírgenes prudentes -y aún así perecer. Podemos ser tan religiosos como Acab, del cual la Palabra dice, “…rasgó sus vestiduras, puso cilicio sobre su cuerpo, ayunó y se acostó con el cilicio; y andaba humillado” (I Reyes 21:27) -y aún así ser inconverso.

Es posible experimentar convicciones comunes de pecado e impresiones de Dios y de Sus santos atributos -inclusive reconocer el pecado y en cierta formar humillarse, gemir y orar por el mismo, temer cometer pecado de nuevo- y aún así no poder entrar en el reino de los cielos. Piense en Caín, Saúl, y Judas.

Necesitamos más que una religión sentida a medias y que acudir a una iglesia. Necesitamos de la obra irresistible y regeneradora del Espíritu Santo para poder nacer de nuevo y ser convertido. Solo entonces es cuando podemos amar a Dios con todo nuestro ser -el ingrediente faltante en los ejemplos previos- y ansiar tener a Dios como el hombre sediento ansia agua fría. Solo entonces la gracia de Dios nos permite prepararnos para encontrar al Señor. “Mira, pues, no sea que la luz que hay en ti sea tinieblas” (Lucas 11:35).

Como puedo saber si estoy incluido entre aquellos que irán al cielo?

 

La senda angosta a la vida eterna

Todos aquellos que han de ir al cielo confesarán que su salvación ha sido un gran milagro de la gracia gratuita del Señor. Serán almas que verdaderamente han nacido de nuevo por el poder del Espíritu Santo (ver Juan 3). Serán personas que han sido convertidas por Dios, lo cual implica que experimentan tres cosas: (1) una pena profunda por su propia iniquidad, (2) una inmensa alegría por la salvación en Cristo Jesús, y (3) una sincera gratitud a Dios por Su gran salvación (ver Rom. 7:24-25; Salmos 50:15).

(1) Cuando el Espíritu Santo comienza a obrar la salvación en un pecador El no empieza revelándole a Cristo. Por naturaleza no hay cabida para Cristo en nuestros corazones. Mas bien El le confronta cara a cara con su trágica miseria y peligroso estado de pecaminosidad delante de Dios. El pecador es llevado a experimentar:

una pena sentida desde el fondo de su corazón sobre sus innumerables pecados actuales en sus pensamientos, palabras y acciones contra Dios que todo lo sabe;

una pena sentida desde el fondo de su corazón sobre el vivir sin Dios, sin Cristo, y sin esperanza en el mundo;

una pena sentida desde el fondo de su corazón sobre su terrible pecado original adquirido al caer juntamente con Adán, comprendiendo que su corazón es una fuente de contaminación y corrupción en su totalidad;

una pena sentida desde el fondo de su corazón no solo porque la carga del pecado es muy pesada para ser llevada, sino también porque encuentra imposible liberarse por si mismo de esta carga.

una pena sentida desde el fondo de su corazón cuando el es traído al punto en que se da cuenta de que el no puede salvarse a si mismo pero aun así el debe ser salvo, por lo cual implora “Señor, tu eres justo y tienes todo el derecho de separarme de ti para siempre, pero será posible que haya algún camino en Ti para escapar de Tu castigo divino y ser restaurado en Tu misericordia?”

Se considera usted también un pecador miserable, despreciable, consternado, culpable y perdido -un pecador que por experiencia sabe que no hay esperanza de salvación en usted mismo?

(2) Cuando el pecador experimenta que no tiene futuro alguno más que la condenación, y que el Espíritu Santo le habilita a abandonarse a Dios como único refugio, ese mismo bendito Espíritu le ha de mostrar el indescriptiblemente rico y magnífico camino de salvación y liberación de Dios mediante la sangre y sacrificio completo del Señor Jesucristo. El pecador es llevado a experimentar:

una necesidad de Cristo;

una visión hermosa, completa y pertinente de la obra redentora de Cristo;

una revelación de Cristo en su alma mediante la Palabra y Espíritu, a través de la cual comprende la forma en que Cristo enteramente obedeció la ley y llevó por completo el castigo del pecado en sustitución de pecadores caídos y despreciables;

una aplicación de Cristo mediante la cual puede ceñir a Cristo con gozo indecible como su Salvador y su salvación.

Ha experimentado usted también algo de Cristo como el gran camino de liberación mediante el poder del Espíritu Santo aplicando la Palabra de Dios a su alma? Le ha provocado un deseo de conocer a Cristo más y más como su Todo-en-Todo -conocerle experimentalmente como el Salvador único y diligente que salva hasta lo imposible?

(3) Finalmente, aquellos que verdaderamente experimentan el camino de salvación del Señor en Jesucristo expresarán también una sentida gratitud por tan gran liberación: “¿Qué daré a Jehová por todas sus bendiciones para conmigo?” (Salmos 116:12). Ellos desean entregar todo, alma y cuerpo, en las manos del Señor por toda la eternidad, yacer a Sus pies en sumisión verdadera, y confesar, “Sea hecha Tu voluntad, como en el cielo así también en la tierra.” A pesar de nuestras transgresiones, deseamos vivir para la gloria de Dios por sobre todas las cosas, y servir a nuestro prójimo con amor para su bienestar espiritual y temporal.

Estimado lector, examínese a usted mismo.

 

Por cual senda camina usted?

Transita usted por la senda ancha a la destrucción eterna o por la senda angosta a la vida eterna? En este mundo hay muchos caminos diferentes, pero en el mundo espiritual solamente existen dos, los cuales nunca se cruzan. Son tan opuestos uno del otro como la oscuridad es de la luz, Satanás de Dios, lo natural de la gracia, y el infierno del cielo. Solo Dios, en Su gracia gratuita, nos puede remover de la senda ancha que lleva a la destrucción y colocarnos en la senda angosta que lleva a la vida eterna.

Pecador, rogamos a usted, apártese de sus caminos de pecado y maldad. Implore a Dios por una verdadera conversión, quien no solo dijo, “os es necesario nacer de nuevo”, sino que también dio testimonio de Si mismo, “el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que se había perdido.” Su alma está perdida y su condición es miserable; por ello, ruegue al Señor que le muestre esto, para que pueda haber lugar dentro de usted para el mensaje del evangelio de Jesucristo y El crucificado.

Permítame dejarle una última advertencia. En los veintisiete libros del Nuevo Testamento se menciona al infierno 234 veces. Si el camino de la vida fuera de 27 millas, y hubiera 234 anuncios a lo largo de este camino que leyeran, “Este camino lleva al infierno”, permanecería usted en dicho camino? Mientras usted permanezca un pecador incrédulo, sin arrepentimiento, sin Cristo, autosatisfecho, usted continúa en este camino al infierno. El infierno es el fin de una vida religiosa o mundana que permanece sin Cristo.

Este corto mensaje es también otro anuncio enviado a usted por el Señor para advertirle que todos los caminos del hombre terminan en la muerte. “Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano” (Isaías 55:6).

¿Cuántos anuncios más le enviará el Señor a su camino antes de que Su paciencia se agote, y cumpla Su propia Palabra: “tal como está establecido que los hombres mueran una sola vez, y después el juicio”?

Apresúrese, pecador, por su propia vida. El hilo de su existencia aún no ha sido cortado, pero cada vez es más delgado y frágil. El Señor aún le está llamando: “Vivo yo, que no quiero la muerte del impío, sino que el impío se aparte de su camino y viva, dice el Señor Jehová; apartaos, apartaos de vuestros malos caminos; ¿por qué moriréis?” (Ezeq. 33:11)

La puerta de la gracia aún está abierta. El trono de Cristo aún no se cierra. Escuchará usted Su voz antes de que sea demasiado tarde? “Besad al Hijo, no sea que se enoje y os perdáis del camino; pues se enciende de pronto su ira. Bienaventurados todos los que en El se refugian” (Salmos 2:12).

Todos aquellos que han vivido sin Dios en la tierra estarán sin Dios en el infierno. Qué terrible será experimentar junto con el hombre rico en Lucas 16, “en el infierno, estando en tormentos, alzó sus ojos… y gimiendo, dijo:…estoy atormentado en esta llama.”

Querido amigo, deseo advertirle con amor. Ni usted ni yo podemos escapar de la muerte. Es una cita a la cual no faltaremos… pase lo que pase.

Está usted preparado para morir?

Sinceramente,

Joel R. Beeke